Investigación Arqueológica en Adeje
Investigación Arqueológica en Adeje
Cómo citar este artículo/Citation: Alfredo Mederos Martín, Gabriel Escribano Cobo y Vicente Valencia
Afonso (2024). Hábitat aborigen y grabados rupestres en el municipio de Adeje (Tenerife, islas Canarias).
(I). Historia de la investigación. Anuario de Estudios Atlánticos; nº 70: 070-001.
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ISSN 2386-5571. [Link]
Palabras clave: Tenerife, Adeje, guanches, prospección arqueológica, grabados rupestres, cazoletas.
Abstract: Archaeological research in the municipality of Adeje (Tenerife, Canary Islands) begins with
Bethencourt Alfonso's excavation in an altar at Franchoja (1874) and various oral references to
discoveries of mummies in Barranco del Agua (1847), Barranco de Ajabo (1877), a man which is
preserved in Havana (Cuba) and Barranco del Infierno (ca. 1880-85). After a 30 year hiatus, Hooton
excavated two burial caves at Hoya Grande and Barranco de la Baranda (1915), but lacking an excavation
authorization, he had to suspend them. Without Diego Cuscoy's field work during his time as director at
the Archaeological Museum of Tenerife, except the recovery of three partially mummified burials in
Ucazme ravine at 1981, the investigation was resumed with archaeological surveys in the municipality
between 1988-2009, with the main objective of heritage cataloguing.
Keywords: Tenerife, Adeje, guanches, archaeological survey, rock carvings, cup marks.
La primera cueva con restos momificados del municipio de Adeje se localizó a mediados del
siglo XIX.
En la misma cueva del barranco del Agua, encontró el pastor de Ifonche [Adeje] (Sr. Francisco
(…) varias momias, pero una se conservaba perfectamente, allá para el año 47 (1847) en que la
descubrió. Dentro de la cueva el sepulcro estaba formado de lajas espetadas de canto en el
suelo, del que sobresalían como una tercia, figurando como un ataúd, y teniendo como
pavimento una capa de lajas bien dispuestas. Dentro se encontraba tendida una momia envuelta
en siete zaleas, cubierta de ramas de ajafo. Las coyunturas, a raíz de la piel del cadáver las
tenía embadurnadas con bálsamo negro, en las rodillas, codos, etc. El cabello suelto y de un
color tirando a rubio. Muchas debieron estar dispuestas como éstas pero estaban destrozadas,
así como las lajas que formaban los cajones 1.
Este ajafo era el leñanoel o palo rosa, un «leñanoel, [que] denominan leña santa, porque los
guanches la elegían como combustible por su fragancia para alimentar las hogueras sagradas en
sus ritos» 2.
Aunque se mencionan «varias momias», una es claramente descrita con siete capas de piel
que indica un individuo importante por el cuidado en la momificación, que nos recuerda a uno
procedente del barranco de Erques (Fasnia) con «nueve mortajas» 3. La cueva no parece estar
dentro del área objeto de nuestra prospección, pues las paredes del barranco se hacen más
verticales una vez sobrepasada la autopista.
estos pireos, como tres que descubrimos en 1875 en Franchoja, sobre el caserío de Adeje, uno
de ellos intacto. Es o era de piedra seca en forma de cono truncado, de un metro de altura por
otro de diámetro en la superficie libre, con un hoyo o brasero en el centro de ½ metro de
hondo. Encerraba ceniza, brasas, fragmentos de leña y huesos calcinados al parecer de cabrito,
cubierto el todo con una gruesa piedra. En otro de los pireos, medio derruido como el tercero,
hallamos dos tabonas de obsidiana mezcladas con las cenizas y trozos de hueso calcinados, que
también nos pareció de cabrito, así como caída una laja que reputamos sirvió de piedra ara y de
tapadera 4.
Figura 1. Posibles restos de un ara de sacrificios en Franchoja, con el roque del Conde-Ayyo al fondo, excavada por
Bethencourt Alfonso en 1875. Foto A. Mederos.
En el Barranco de Ajabo junto a la Villa de Adeje a fines del año 1876 ó 77 fué hallada una
otra cueva tapiada que contenía un hombre momia muy bien conservado. El labriego ignorante
que lo halló, lo regaló a otro menos torpe que él, sin que sepamos cuál ha sido su paradero.
Seáse dicho guanche encontrado en el Barranco de Ajabo, u otro posterior, tenemos entendido
fué comprado por cuatro onzas de oro y ha sido llevado para la Habana en la fragata Trinida[d]
que zarpó de Santa Cruz de Tenerife o de Gran Canaria en este mes de Enero de 1878 5.
La obtención de una momia masculina había sido encargada por el doctor Miguel Gordillo y
Almeida a amigos suyos en Gran Canaria y Tenerife, siendo los de Santa Cruz los que se
encargaron de remitírsela a La Habana, ya sin poseer el fardo de pieles que la debía recubrir 6.
Miguel Gordillo había nacido en Guía, Gran Canaria, y se trasladó a La Habana a terminar sus
estudios con la ayuda económica de un familiar entre 1840-42, estudios que finalizó en
Medicina y Cirugía en 1850, hasta su fallecimiento el 23 de febrero de 1898 7. La momia fue
donada al año siguiente, el 6 de junio de 1899, por su hijo, también llamado Miguel Gordillo,
«al Museo Antropológico de esta Academia [de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La
Habana] una momia perteneciente a un Guanche». La momia, depositada en el Museo Histórico
de las Ciencias J. Finlay, fue cedida el 26 de noviembre de 1975 al Museo Antropológico
Universitario «[Luis] Montané» de La Habana (Cuba), de donde llegó ya confundido con una
momia andina de un «minero peruano» 8. La momia fue presentada como peruana en el 9
Congreso Internacional de Momias, celebrado en Lima en julio de 2016, donde por la forma del
cuerpo, muy parecida a la momia del Museo Arqueológico Nacional de Madrid, despertó dudas
a Delgado Miranda (com. pers.), comenzando una investigación conjunta sobre el origen de la
momia. El análisis genético mitocondrial con la presencia del haplogrupo H demuestra que no
procede de Suramérica, aunque la presencia del haplogrupo H solo está presente en el 31 % de
los análisis genéticos realizados en Canarias 9, además de en Europa.
Figura 2. Momia masculina del barranco de Ajabo (Adeje). Museo Antropológico Universitario de La Habana
(Cuba). Foto: DELGADO et al. (2020), p. 193, fig. 2.
Es posible que también a esta momia se refiera la referencia oral que aporta Bethencourt
Alfonso 10 a fines del siglo XIX: «En el barranco de Abapio, Adeje, se encontraron hace pocos
años algunas momias».
Casi contemporánea es otra referencia que aporta Álvarez Rixo, sobre una momia femenina
de Adeje. Aunque indica haberla visto personalmente, resulta sospechoso que la momia fuese en
enero de 1878 a Santa Cruz de Tenerife y justamente desde allí ese mismo mes salió en barco la
momia masculina hacia La Habana. De no ser la misma, la segunda opción posible es que
quizás se hallaron en la cueva dos momias, una masculina y otra femenina.
Así,
a fines del propio mes de Enero (1878) pasó por el camino de mi propiedad de Luz, una
estrecha caja o cajón en el que iba colocada la Momia de una Guancha bien conservada,
encontrada en una cueva en la jurisdicción de Adeje. Al pasar sus conductores por la villa de
Icod de los Vinos les ofrecieron cuatro onzas de oro por la tal Momia, pero ellos rehusaron y
siguieron para Santa Cruz donde esperaban alcanzar mayor utilidad de su hallazgo. Gracias a
Dios que ya nuestros aldeanos van conociendo el provecho que pueden obtener por estas
curiosidades de nuestro país y no las arrojan al mar o a los precipicios cuál antes han tenido la
costumbre 11.
Puesto que el barranco de Ajabo se le sitúa cercano o a la vista de la villa de Adeje, cabe
pensar que se trata de su cauce alto, antes de pasar a denominarse barranco de las Barandas, al
ascender, donde se encuentran varias cuevas. Este sector se encuentra a 4 km al oeste de la casa
fuerte de Adeje. En este sector hay un topónimo próximo interesante, Los Asientos 12.
El Museo Arqueológico de Tenerife tiene dos piernas momificadas procedentes de Adeje (M
18/1 y 18/2), pero se desconoce el lugar exacto de su procedencia. M 18/2 fue datada, GX-
15.952 595±120 BP 13, 1181 (1328-1394) 1631 DC que nos sitúa según su mediana en el siglo
XIV DC.
El hallazgo de la momia o momias del barranco de Ajabo en 1877, el año que se fundó el
Gabinete Científico en Santa Cruz de Tenerife, debió estimular nuevas prospecciones en el
municipio por sus corresponsales en Adeje, como fue el caso de Miguel Fernández, quien
recuperó 10 cráneos en el barranco del Infierno, estudiados por Hooton 14 en el Museo
Municipal, 8 masculinos y 2 femeninos.
Las clases de Bethencourt Alfonso en el Establecimiento de Segunda Enseñanza de Tenerife
desde 1875 sirvieron para crear afición entre sus alumnos y así dos acabaron siendo
corresponsales del Gabinete Científico en Adeje, Juan Gutiérrez y Felipe Rodríguez 15.
El hallazgo principal fue una momia infantil masculina de 7-9 años también procedente del
barranco del Infierno 16. La momia estaba en el Museo Municipal en 1915, como puede
apreciarse en una foto de Hooton 17, quien señala que tenía adjunta una pequeña bolsa de piel,
aunque no aporta datos del lugar de procedencia.
Una procedencia similar tienen otros dos restos que indican la presencia de al menos dos
individuos más momificados, un sacro y dos vértebras momificadas (M6/1) y una pelvis, sacro
y vértebras lumbares momificadas (M6/3).
La momia infantil (M1) ha sido fechada por GX-15.938, 575±120 BP 18, 1222 (1333-1399)
1625 DC, asignable según su mediana al siglo XIV DC. Otra datación de restos humanos de
esta cueva, GX-19.697, 670±51 BP 19, 1265 (1297) 1402 DC, da una fecha coherente con la
anterior de fines del siglo XIII o primera mitad del siglo XIV DC.
Figura. 3. Momia infantil masculina de 7-9 años del barranco del Infierno (Adeje). M 1. Foto: Museo de la Naturaleza
y Arqueología. Tenerife.
Es muy probable que por esos años también localizase la primera estación de cazoletas y
canales del municipio. Así, en el
Roque de la Boca del Paso (…) sobre el Chabor, en Adeje, se domina un magnífico panorama.
A orillas del risco, sobre un terraplén roqueño, descubrí varios hoyos practicados por el
hombre en la roca viva (…) Uno de los hoyos de forma ovalada, muy cercano á la orilla del
abismo, cuenta 0,42 centímetros de largo, 35 de ancho y 27 de hondo. Como á los 0,95
centímetros, otro redondo á manera de piletita de 0,12 de diámetro y 9 de hondo; y otro hoyo,
de iguales dimensiones, á ½ metro de distancia. Más al Naciente y en la misma orilla del
acantilado, como á unos 100 pasos de los primeros
identificó otro conjunto de 5 cazoletas que siguen un eje E-W, la primera de 21 cm de largo
por 19 cm de ancho y 14 cm de profundidad, separado por 0.19 m, el segundo con 20 cm de
longitud y 10 cm de profundidad. A 0.20 m, una tercera cazoleta de 10 cm de longitud y 4 cm
de profundidad. De ella en dirección sur se encuentra otra cazoleta de 12 cm de longitud y 4 cm
de profundidad. Siguiendo el eje, la cuarta cazoleta se encuentra a 0.42 m de la tercera, con 20
cm de longitud, 15 cm de ancho y 40 cm de profundidad. La quinta tiene 22 cm de longitud, 18
cm de ancho y 10 cm de profundidad. Como sucedía con la tercera cazoleta, también en
dirección sur desde el quinto rehundimiento a 0.40 m, se encuentra otra cazoleta de 15 cm de
longitud y 10 cm de profundidad. Hacia el oeste parecen haber otras dos cazoletas y otras más
borrosas 20.
A pesar de su escasa profundidad, los interpretó como puntos donde se clavaban los pies de
horcas para «las grandes ejecuciones de justicia como acontecía en Moreque» 21. Esto implica
que ya conocía entonces la estación de canales y cazoletas de Moreque, que denomina las
horcas de Moreque, a la cual describe como «una cincuentena de agujeros practicados por la
mano del hombre, que ofrecen un promedio de ½ metro de profundidad y unos 0.20 centímetros
de ancho, todos en roca de tosca dura» 22.
Figura 4. Cazoletas en el roque de Boca del Paso identificadas por Bethencourt Alfonso ca. 1885. Foto: A. Mederos.
Figura 5. Earnest Albert Hooton, profesor ayudante de Antropología en la Universidad de Harvard. Fuente: American
Journal of Physical Anthropology, 1954.
Figura 6. Plano de la cueva del barranco de las Barandas, Armeñime (Adeje), excavada por Hooton en 1915, donde
localizó 8 enterramientos. Fuente: HOOTON (1925), p. 315.
Una segunda actuación la realizó el 29 de julio de 1915 en una cueva del barranco de las
Barandas, al norte de Armeñime (Adeje), donde localizó al menos 8 enterramientos, incluyendo
una mujer, un adolescente, un niño de 5 años y un infantil 29.
Las últimas actuaciones se proyectaron hacia Tamaimo en valle de Santiago (Santiago del
Teide) (30 de julio) y el barranco de Tejina (Guía de Isora) (2 de agosto) 30.
La excavación en la cueva funeraria de San Andrés, con la extracción de los huesos humanos
de unos 50 individuos el 11 de julio, que le fue indicada por Fernández Trujillo, un joven joyero
de Santa Cruz, despertó la indignación en Santa Cruz, pues «nuestro Museo municipal apenas
cuenta con tres momias en bastante mal estado de conservación» según editorial de La Prensa
de 29 de julio de 1915. También se señalaba que por la Ley de Excavaciones de 2 de junio de
1911 «se prohibe extraer y llevarse del territorio español restos de antigüedades»,
preguntándose «¿están debidamente autorizados esos profesores por el Estado español para
practicar investigaciones arqueológicas en esta isla y llevarse de ella esos restos guanches? (…)
reclamando que se cumpla la ley» pues «Estarán sujetos a responsabilidad criminal,
indemnización y pérdida de las antigüedades descubiertas (…) los exploradores no autorizados
(…) Art 10 del R.D. de 2 de junio de 1911» 31.
Figura 7. Carta del Dr. Jorge Víctor Pérez Ventoso a Manuel de Ossuna, de 9 de junio de 1916, donde comenta la
paralización de las excavaciones de Hooton por la intervención de la Guardia Civil. Fuente: AHMLL, Fondo Ossuna.
Foto: A. Mederos
La reacción del gobernador civil, José Centaño y Anchorena, fue inmediata y al día siguiente
se publicaba en el Diario de Tenerife:
Para que no sufra menoscabo la riqueza que, en restos humanos y utensilios domésticos
correspondientes a los antiguos pobladores guanches de estas Islas, existe aún en varias de ellas
y debe ser objeto de cuidado de las Corporaciones a quienes interesa y corresponde recoger,
clasificar, exponer y custodiar en museos o lugares apropiados aquellos restos y utensilios que
tan alto interés histórico y científico pueden ofrecer, he dispuesto que por los Sres. Alcaldes se
vigile y prohiba en el respectivo término municipal la extracción o destrucción de los que
parezcan útiles a dicho objeto, para lo cual (...) se atendrán puntualmente a lo dispuesto sobre
el particular en la Ley de 7 de julio de 1911 y recabarán en caso necesario, el concurso y ayuda
de la Guardia civil y demás agentes de mi Autoridad 32.
Según carta del Dr. Jorge Víctor Pérez Ventoso, residente en La Quinta, Santa Úrsula, que
había heredado de Sebastiana del Castillo, viuda del VII marqués de la Quinta Roja, a Manuel
de Ossuna el 9 de junio de 1916 33, uno de los tres canarios a quien Hooton 34 dio un particular
agradecimiento por la información recibida,
a principios del año pasado, visitó esta isla un profesor Norte-Americano, experto en estos
estudios antropológicos, y habiendo marchado al sur de nuestra isla, a explorar multitud de
cuevas, donde existen restos de los guanches, y donde nadie le impide la entrada a pastores y
cabreros que destrozan todo lo que gustan, no ocupándose para nada de esto, quienes debieran,
volvió de su excursión casi preso por la Guardia Civil dicho profesor (a quien se me asegura
había dado con anterioridad recomendaciones el que era hasta entonces nuestro Gobernador
Civil, y que si se procedió a última hora así, fue por ‘clamoreos’ de nuestra prensa, que bien
pudiera en lugar de ello, hacer campaña, para que nuestro gobierno, envíe pronto una comisión
científica, a hacer estos estudios, y no impedir de este modo intempestivo que profesores
extranjeros lo hagan.
Esto es confirmado en las memorias de Baillon 35, quien indica que tenía un permiso oral
previo del gobernador civil.
Esto sugiere que el gobernador civil dio inicialmente permiso a las excavaciones y, ante la
polémica despertada, envió a la Guardia Civil para paralizar las excavaciones. El propio
Hooton 36 lo señala en su texto:
las operaciones tuvieron que interrumpirse ante la orden del Gobernador de la isla de detener
todas las exploraciones en cuevas y de prohibir la remoción de resto y objetos que en ellas se
localizaran. La disposición era consecuencia de un explosivo artículo aparecido en un
periódico santacrucero.
El propio Hooton reconoce que carecía del correspondiente permiso, pues «Tras un
infructuoso intento para conseguir permiso (…) que consistió en telegrafiar la solicitud al
Ministerio de Instrucción Pública, en Madrid, regresamos a Santa Cruz de Tenerife».
Por ello, entre el 4 y el 21 de agosto, se dedicó a estudiar la colección antropológica en el
Museo Municipal de Santa Cruz 37, conjunto procedente del Gabinete Científico que disponía
entonces de 454 cráneos, realizando el mejor estudio de la colección.
Por las memorias de Baillon, redactadas en 1955, sabemos que un sargento de la Guardia
Civil se presentó en la finca de la Hoya Grande de Fyffes a confiscar todos los huesos que
habían recopilado, pero después de explicarle la situación, aceptó llevarse solo los sobrantes y
menos interesantes 38.
Sin embargo, al exigirle el guardia civil a Hooton que debía firmar un escrito donde se
especificaba que le entregaba la totalidad de los restos, optó finalmente por devolver todos los
paquetes de huesos humanos que quedaron bajo la custodia temporal de Baillon, los cuales
acabaron siendo depositados en el ayuntamiento de Adeje. Como el secretario del ayuntamiento
había trabajado previamente en Fyffes y era amigo de Baillon, consiguió convencerlo de
cambiar los paquetes de huesos por otros nuevos con huesos de animales muertos,
principalmente camellos, aunque también de caballos, mulas y burros y recibir los paquetes
originales con los huesos humanos. Desde allí los mandó por barco a Santa Cruz, y a través de
Hamilton and Co. se enviaron a Boston, mientras los paquetes cambiados con huesos de
animales se remitieron finalmente a Santa Cruz de Tenerife 39.
La legislación de 1911 permitía legalmente en su artículo 8 llevarse para su estudio científico
al extranjero los objetos no duplicados, aunque debían reintegrarlos al Estado español en el
plazo de un año, lo que no fue la opción elegida por Hooton y Baillon, quienes optaron por su
exportación ilegal. Por otra parte, el artículo 10 señalaba la responsabilidad criminal si se
realizaban exploraciones no autorizadas o se ocultasen antigüedades.
Figuras 8a-b. Vasija con decoración impresa y acanalada de Higueras de Indias. Museo de la Naturaleza y
Arqueología. Tenerife. Fuente: Museo de la Naturaleza y Arqueología de Tenerife-Foto: A. Mederos y DIEGO
CUSCOY (1971), p. 123.
Respecto a cuevas sepulcrales, solo disponemos de las referencias que recoge Diego
Cuscoy 42 a cuevas sepulcrales con materiales que parecen proceder de las prospecciones del
Gabinete Científico, pues ya los menciona Hooton en las antiguas colecciones del Museo
Municipal, caso de 12 cráneos del barranco de Infierno y quizás un cráneo de Hoya Honda,
mientras la mención a Hoya Grande debe ser por las excavaciones de Hooton. También incluye
una referencia a una cueva sepulcral para Taucho. Por otra parte, hay dos enterramientos
individuales presentes en el Museo Arqueológico de Tenerife con procedencia de Aranchofa y
barranco Seco 43.
Este estado de la cuestión es el que reflejan dos síntesis posteriores, una sobre el
poblamiento en la isla de Tenerife 44, que incluía las tesis de licenciatura de Jiménez Gómez (NE
de Tenerife), Tejera (SE de Tenerife) y en particular de Lorenzo Perera 45 que estudiaba el SO de
Tenerife, donde se mencionan una cueva de habitación, Hoya Honda y dos paraderos pastoriles
con cerámica, en los montes de Adeje y Pinar, y cinco cuevas funerarias, Hoya Honda, Hoya
Grande, Taucho y dos en el barranco del Infierno, que también son los recogidos por del Arco 46
en su tesis de licenciatura, Hoya Honda, Hoya Grande, Taucho y barranco de Infierno.
Figura 9a. Cueva funeraria en el lomo del Retamar, barranco de Ucazme, localizada en 1981, con 7 enterramientos,
de los cuales tres muestran evidencias de momificación. Foto: Museo de la Naturaleza y Arqueología de Tenerife.
Dos de los individuos masculinos muestran las mordeduras de perros cuando aún estaba la
carne fresca, que interpretan como intencional para acelerar la descarnación del cuerpo 52, pero
que creemos que es indicativo de la insuficiente protección con paredes de piedra de algunos de
estos enterramientos que facilitaba el acceso a los animales. También se ha identificado el
descarnado ritual en la tibia uno de los hombres entre 25-29 años 53, datado por GX-19.700-
AMS, 421±52 BP 54, 1413 (1448) 1632 DC; y la tinción roja con ocre de los huesos de las
47 ARCO y ATIENZAR (1983), pp. 323, 324 fig. 1; DIEGO y ARCO (1984), pp. 485-486.
48 GONZÁLEZ y otros (1995), pp. 30, 42 lám. 6-7.
49 GONZÁLEZ y otros (1995), pp. 31-33, 36-37 n. 2.
50 GONZÁLEZ y otros (1995), pp. 32, 36; DIEGO CUSCOY y del ARCO (1984), p. 486.
51 ARCO y ATIENZAR (1983), p. 325; DIEGO y ARCO (1984), p. 485.
52 GONZÁLEZ y otros (1995), pp. 31-32, 41 lám. 3.
53 GONZÁLEZ y otros (1995), pp. 32-33, 39 fig. 1, 41 lám. 4.
54 GONZÁLEZ y otros (1995), p. 37 n. 2; ARCO y otros (1997), p. 76.
manos y de los pies de los dos hombres afectado por las mordeduras de los perros 55. Parece
corresponderse con el momento final previo a la conquista de mediados y segunda mitad del
siglo XV, como sugiere la mediana, pues entre 1553 y 1633 solo hay un 27.5 % de probabilidad,
que no es estadísticamente aceptable.
Figura 9b. Dataciones de restos momificados recuperados en Adeje. OxCal 4.4. Curva de calibración Intcal20.
Elaboración: A. Mederos.
Tabla 1. Dataciones de yacimientos del municipio de Adeje. Tipos de muestras: H: Hueso. P: Piel humana.
Laboratorio: GX: Geochron Laboratories, Cambridge, Massachusetts. Fuentes: AUFDERHEIDE et al. (1995), p. 122,
tabla 2; ARCO et al. (1997), p. 76. Curva de calibración Intcal20 según REIMER et alii (2020), Calib v. 8.1, y
BRONK (2020) OxCal 4.4 (IntCal 2020), comparada con la curva de calibración Intcal98, Calib v. 4.2 según
STUIVER et alii (1998). Elaboración: A. Mederos.
A finales de esa década se realizaron dos excavaciones de urgencia en playa del Duque y San
Sebastián, dirigidas por B. Galván Santos en 1988, de las que aún no se ha publicado el informe
correspondiente. Se trataba de un pequeño afloramiento a 10 msnm, sin estructuras visibles,
muy próximo al barranco del Agua, con materiales dispersos en una superficie en 80 m2 56. De
la excavación en playa del Duque se estudiaron las obsidianas piroclásticas en coladas
ignimbríticas en la tesis doctoral de Hernández Gómez 57, quien identificó un taller de talla, con
916 piezas líticas, de las cuales 868 eran de obsidiana (94.76 %) y 47 eran de basalto (5.13 %),
aparte de una pieza en cuarzo 1 (0.1 %). Entre las obsidianas se apreciaron 33 bloques, 51
núcleos, el 5.92 %, 16 lascas-núcleos, 348 lascas o 397 restos de talla.
En 2006 se descubrió de forma accidental en morro Grueso, por un cazador vecino de Adeje,
los restos antropológicos de un cráneo humano, quien informó al Ayuntamiento de Adeje y
estos a su vez a la Guardia Civil, la cual realizó una recuperación de los huesos trasladándolos a
sus dependencias y de otros que ya habían sido recogidos poco antes por otro vecino. La
Guardia Civil informó al Museo Arqueológico de Tenerife, entre ellos V. Valencia, y los
acompañó en la valoración del yacimiento y traslado al museo de los huesos recuperados. Se
trataba de un abrigo funerario de 3 m de ancho en la entrada y 0,90 m de altura, con restos de un
muro de cierre al exterior bastante desarticulado, situado en el tracto medio de morro Grueso, en
la cota de 272 msnm. Entre los huesos recuperados se identificaron dos individuos, un adulto y
un juvenil, además de huesos de ovicápridos. Hay informaciones orales que mencionan también
el hallazgo previo, dentro de una cueva o abrigo, de cuentas de collar y malacofauna.
Figuras 10a-b. Abrigo funerario en la ladera de morro Grueso localizada en 2006, con 2 enterramientos, un adulto y
un juvenil. Fotos: V. Valencia.
Figura 11. Sondeo en el lomo del barranco de las Moradas en 2007. Foto: V. Valencia.
58 BARROSO (2023).
Figuras 12a-b. Excavación en 2019 de una cabaña en el Puertito de Adeje y grabados rayados identificados en la
estructura. Fotos: V. Valencia.
No obstante, poco después del inicio de las obras de los viales de circulación, el 5 de mayo
de 2022, Sixto Domínguez, de la Asociación Patrimonial Tegüico, identificó dos pequeñas
estaciones de grabados rupestres, no previamente identificadas en la prospección de 2018,
próximas a una pista, presentando una denuncia el 23 de mayo de 2022 que, tras su inspección
el día 24 por la Unidad de Patrimonio Histórico del Cabildo de Tenerife, motivó la paralización
temporal de las obras en un 2 % de la superficie 60, que continuaron en el resto de la parcela
desde el 31 de agosto 61. Se volvieron a parar el 11 de noviembre por afectar a una planta
endémica, la viborina triste (Echium triste), que se distribuye en una superficie de 8 605 m2, un
2 % del área afectada 62.
Adeje
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