FACULTAD DE HUMANIDADES
CARRERA PROFESIONAL DE PSICOLOGÍA
NIVEL DE ESTRÉS EN EL RENDIMIENTO ACADÉMICO DE LOS
ESTUDIANTES DEL IV CICLO DE LA CARRERA DE PSICOLOGIA DE UTP
CHICLAYO 2024-II
TRABAJO DE INVESTIGACIÓN PRESENTADO COMO PARTE DEL CURSO DE
ESTADISTICA DESCRIPTIVA
PRESENTADO POR:
Bernal Bazán, Fabricio
García Izquierdo, Fabrizio Alejandro
Isuiza Paucar, Azucena del Pilar
Rivera Salazar, Claudia del Pilar
Rodríguez Mongrut, Francesca
DOCENTE:
Maradiegue Montaño, Claudia Cecilia
CHICLAYO, PERÚ
2024
Capítulo I: Planteamiento del problema
1.1. Descripción de la situación problemática:
En el contexto contemporáneo, el estrés representa uno de los problemas de salud
más recurrentes en individuos que no necesariamente comparten similitudes de
edad, sexo, raza, etnia o realidad cultural. Este fenómeno, resultado de la interacción
entre el sujeto y las exigencias de su medio, se encuentra presente también en
estudiantes universitarios, adoptando la denominación de estrés académico y siendo
el resultado de las demandas físicas y cognitivas que recibe el estudiante por parte
del ámbito educativo (Valencia y Moreno, 2015).
Esta problemática suele manifestarse con la presencia de irritabilidad, alteraciones
del sueño, hipertensión, estados depresivos o ansiosos, aminoramiento de la
autoestima, problemas de concentración, entre otros posibles síntomas que llegan a
afectar el bienestar físico y mental del individuo y que, por ende, pueden ocasionar
una disminución de la eficiencia y el desempeño en el ámbito académico (Zazueta
et. al., 2020).
Para establecer una causalidad, Vigo y Chávez (2019), consideran que la presencia
de estrés en los estudiantes universitarios se debe a que estos suelen enfrentar de
manera continua situaciones agobiantes, afectadas especialmente por su falta de
control sobre el entorno de aprendizaje en el cual se encuentran inmersos. La
competitividad entre compañeros, número y dificultad de responsabilidades
académicas, la evaluación crítica de los docentes o la desorganización en el
establecimiento de horarios, también suelen ser situaciones habituales que generen o
refuercen el estrés académico.
Por otro lado, Barrón y Armenta (2021), reconocen la relevancia que tienen los
factores sociofamiliares, socioeconómicos y socioculturales en el posible desarrollo
de estrés en los estudiantes universitarios. Asimismo, reconocen la actitud, el
manejo del temperamento y la habilidad para resolver conflictos como factores
personales que se deben tener en cuenta al abordar la problemática del estrés
académico, puesto que de estos tienen influencia sobre las respuestas del sujeto ante
este fenómeno.
Tolentino (2009) estima el primer y último año universitario como los más
estresantes según la percepción de los mismos jóvenes. Esto se explica ya que,
durante el primer año de universidad, el estudiante no se ha adaptado
completamente a los cambios de su entorno educativo y, durante el último año, las
exigencias y expectativas con respecto a los trabajos y proyectos a presentar, así
como también el experimentar las prácticas profesionales, sitúa a los estudiantes en
condiciones de bastante presión (Barrón y Armenta 2021).
Por tal razón, Zazueta et. al. (2020), considera que el estrés académico es una
situación inevitable que deben atravesar los estudiantes en el camino a convertirse
en profesionales, sin embargo, menciona que esta condición puede suscitar que los
estudiantes adquieran conductas de riesgo como el consumo de sedantes o, por el
contrario, sustancias estimulantes como el tabaco o la cafeína, en un intento por
conseguir suficiente energía para continuar con sus actividades académicas.
Es de esta manera, a través de reacciones fisiológicas, emocionales, cognitivas y
conductuales, que el estrés representa un alto riesgo para la motivación y
desempeño de los estudiantes universitarios puesto que, la alteración de estos
procesos produce, entre otras cosas, una perspectiva negativa y el sentimiento
subjetivo de una presión que impide realizar sus actividades con normalidad.
Además, en casos extremos, el estudiante puede presentar una pérdida del interés en
asistir a clases, llegando a faltar a estas y, por ende, disminuyendo su rendimiento
académico (Barrón y Armenta, 2021).
Con respecto a “rendimiento académico”, Valencia y Moreno (2015) puntualizan
que el término hace referencia a la relación existente entre el proceso de aprendizaje
y los productos perceptibles obtenidos a modo de una calificación cuantitativa o
cualquier clase de valor representativo, dependiendo de la realización o no de los
parámetros determinados por la institución que integra.
Asimismo, Barrón y Armenta (2021), reconocen la importancia de la motivación del
estudiante en el rendimiento académico que presenta. De esta manera, la motivación
actúa como un reforzador, haciendo que los estudiantes se sientan más involucrados
con la participación en clase y el desarrollo de las actividades dentro de clase.
Además, esta motivación los impulsa a esforzarse incluso las asignaturas en las que
tienen dificultad y adaptarse a cualquier actividad.
Sin embargo, como se ha mencionado antes, la motivación y el interés se pueden
ver diezmados ante la presencia del estrés, siendo un factor de riesgo del cual poco
se puede hacer sin las estrategias de afrontamiento adecuadas o el asesoramiento
psicológico pertinente.
1.2. Formulación del Problema:
¿…?
1.3. Objetivo general:
Determinar si existe la relación entre el estrés y el rendimiento académico
1.1.1. Objetivos específicos: