ESTUDIO DE LA EPÍSTOLA DE SANTIAGO
Día 255 “Oración y curación”
13 ¿Está afligido alguno entre ustedes? Que ore. ¿Está alguno de buen ánimo? Que cante alabanzas. 14 ¿Está enfermo alguno
de ustedes? Haga llamar a los líderes de la iglesia para que oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor. 15 La oración
de fe sanará al enfermo y el Señor lo levantará. Y si ha cometido pecados, sus pecados se le perdonarán. 16 Por eso, confiésense
unos a otros sus pecados y oren unos por otros, para que sean sanados. La oración del justo es poderosa y eficaz.
17 Elías era un hombre con debilidades como las nuestras. Con fervor oró que no lloviera y no llovió sobre la tierra durante tres
años y medio. 18 Volvió a orar, y el cielo dio su lluvia y la tierra produjo sus frutos. Santiago 5:13-18 (Reina Valera)
Lo que Santiago predicaba lo practicaba, porque él mismo oraba mucho. A lo largo de toda esta Epístola el escritor insiste en la
necesidad y valor extremo de la oración. Santiago nos dice: “Haga oración”. Así de sencillo. En medio de las aflicciones que vienen
a nuestra vida Dios nos llama a que le busquemos por medio de la oración. No necesariamente para ser liberados de la aflicción
sino también para que Dios nos fortalezca y podamos resistir con fidelidad.
I.Ora en la aflicción (v. 13). Cuando un hombre está afligido, se siente tentado a dejar de lado la oración. Esta tentación debe ser
resistida.
II.Ora cuando estés enfermo (v. 14, 15). El afligido debería orar, pero el enfermo debería pedir a otros que «oren sobre él,
ungiéndole con aceite en el nombre del Señor». ¡Qué extraño, que las personas creyentes se olviden de orar cuando están
enfermas! ¡Qué promesa llena de gracia se da aquí de responder a estas oraciones!
III. Ora cuando cometas faltas (v. 16). Aquí se nos apremia a confesar nuestras faltas los unos a los otros, pero no nuestros
pecados. Estos últimos deberían ser confesados sólo a Dios. ¿A qué debería conducir la confesión? A orar unos por otros.
IV. Ora cuando estés feliz (v. 13). Cantar salmos significa orar por medio de un cántico sagrado, porque el mejor libro de oraciones
del mundo es el Libro de los Salmos.
V. Ora en la prosperidad. «¿Hay quien esté contento? Cante alabanzas. » El canto y la oración son señales de salud espiritual.
No es orar por orar sino orar con fe lo que hace la diferencia. Es creer con todo el corazón que Dios tiene el poder para sanar a
una persona. Que Él tiene el poder de levantarlo de la cama ya que no hay nada difícil para Dios. Teniendo presente que Dios es
soberano.
DIOS les bendiga mis queridos hermanos y amigos en CRISTO. Hugo y Soledad Rojas.