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Osteosarcoma

El osteosarcoma es el tipo más común de cáncer óseo primario en niños y adolescentes, aunque es poco frecuente en general. Este estudio observacional analizó 51 casos, encontrando que la mayoría de los pacientes eran jóvenes y que las localizaciones más comunes del tumor eran el fémur distal, la tibia proximal y el húmero proximal. Los hallazgos radiológicos fueron variados, pero siempre indicaron signos de agresividad, subrayando la importancia de la radiología convencional en el diagnóstico inicial.

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Osteosarcoma

El osteosarcoma es el tipo más común de cáncer óseo primario en niños y adolescentes, aunque es poco frecuente en general. Este estudio observacional analizó 51 casos, encontrando que la mayoría de los pacientes eran jóvenes y que las localizaciones más comunes del tumor eran el fémur distal, la tibia proximal y el húmero proximal. Los hallazgos radiológicos fueron variados, pero siempre indicaron signos de agresividad, subrayando la importancia de la radiología convencional en el diagnóstico inicial.

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Gaceta Mexicana de Oncología.

2015;14(4):196---203

[Link]/gamo

ARTÍCULO ORIGINAL

Caracterización epidemiológica y radiológica del


osteosarcoma
Luis Jair Sánchez-Torres a,∗ , Osvaldo Rascón Álvarez b , Abraham Ruiz Tenorio b ,
Eduardo Alberto Rodríguez Domínguez b y Maricela Santos Hernández c

a
Servicio de Cirugía de Cadera y Pelvis, Unidad Médica de Alta Especialidad, Hospital de Traumatología y Ortopedia, Centro
Médico Nacional del Noreste, Instituto Mexicano del Seguro Social, Monterrey, Nuevo León, México
b
Especialidad de Ortopedia y Traumatología, Unidad Médica de Alta Especialidad, Hospital de Traumatología y Ortopedia, Centro
Médico Nacional del Noreste, Instituto Mexicano del Seguro Social, Monterrey, Nuevo León, México
c
Departamento de Radiología e Imagen, Unidad Médica de Alta Especialidad, Hospital de Traumatología y Ortopedia, Centro
Médico Nacional del Noreste. Instituto Mexicano del Seguro Social, Monterrey, Nuevo León, México

Recibido el 20 de marzo de 2015; aceptado el 31 de agosto de 2015


Disponible en Internet el 21 de noviembre de 2015

PALABRAS CLAVE Resumen


Osteosarcoma; Antecedentes: Si bien el osteosarcoma es poco frecuente, es la forma más común de cáncer óseo
Epidemiología; primario durante la infancia y la adolescencia. Se trata de un tumor maligno formado por células
Radiología mesenquimales productoras de hueso y/o sustancia osteoide. El diagnóstico de presunción se
basa en las características clínicas y radiológicas de la lesión. El método diagnóstico más útil
y el primero que debe utilizarse en cualquier paciente con una neoplasia ósea es la radiología
convencional.
Material y métodos: Estudio observacional, descriptivo, de prevalencia, con una sola medición
y retrospectivo. Los casos se recolectaron de la base de datos e imágenes de nuestro hospital,
considerando los hallazgos epidemiológicos y radiológicos convencionales iniciales.
Resultados: Se analizaron 51 casos de osteosarcoma. Mujeres y hombres se vieron afectados en
la misma proporción. El 78% de los pacientes (n = 40) se encontraba en la segunda década de
la vida. Las localizaciones más frecuentes fueron fémur distal (n = 20), tibia proximal (n = 14)
y húmero proximal (n = 8), correspondiendo estas 3 localizaciones al 82% de los casos. Las
características radiológicas fueron heterogéneas, encontrándose en ellas datos diversos de
agresividad.

∗ Autor para correspondencia. Hospital Santa Cecilia. Centro Oncológico y de Especialidades Médicas (COEM). Isaac Garza n.o 220 Ote.,

Centro, C.P. 64000, Monterrey, Nuevo León, México. Tel.: (81) 81 25 56 10; extensiones 301, 302 y 308.
Correo electrónico: dolorarticular@[Link] (L.J. Sánchez-Torres).

[Link]
1665-9201/© 2015 Sociedad Mexicana de Oncología. Publicado por Masson Doyma México S.A. Este es un artículo Open Access bajo la licencia
CC BY-NC-ND ([Link]
Caracterización epidemiológica y radiológica del osteosarcoma 197

Conclusiones: El osteosarcoma tiene parámetros epidemiológicos bien establecidos; sin


embargo, desde el punto de vista radiológico convencional, los hallazgos son variados, aunque
siempre se registran signos que denotan procesos agresivos.
© 2015 Sociedad Mexicana de Oncología. Publicado por Masson Doyma México S.A. Este es
un artículo Open Access bajo la licencia CC BY-NC-ND ([Link]
by-nc-nd/4.0/).

KEYWORDS Epidemiological and radiological characterisation of osteosarcoma


Osteosarcoma;
Epidemiology; Abstract
Radiology Background: Although osteosarcoma is a rare condition, it is the most common form of primary
bone cancer in childhood and adolescence. It is a malignant tumour composed of bone and/or
osteoid substance-producing mesenchymal cells. The presumptive diagnosis is based on clinical
and radiological features of the lesion. The most useful diagnostic method, and the first that
has to be used in any patient with a bone neoplasm, is conventional radiology.
Material and methods: Observational, descriptive, prevalence, single-measurement, retros-
pective study. The cases were collected from the database and image records of our hospital,
considering epidemiological and initial conventional radiological findings.
Results: In the 51 cases of osteosarcoma analysed, women and men were affected in the same
proportion, with 78% of patients being in the second decade of life (n = 40). The most common
sites were distal femur (n = 20), proximal tibia (n = 14) and proximal humerus (n = 8), with these
3 locations corresponding to 82% of the cases. Radiographic features were heterogeneous, and
several signs of aggressiveness were found.
Conclusions: Osteosarcoma has well established epidemiological parameters; however, from
the conventional radiological point of view, findings are varied, although signs denoting aggres-
sive processes are always found.
© 2015 Sociedad Mexicana de Oncología. Published by Masson Doyma México S.A. This is an
open access article under the CC BY-NC-ND license ([Link]
by-nc-nd/4.0/).

Introducción debido a la degeneración osteosarcomatosa en pacientes


con enfermedad de Paget5,7---11 . Aunque el osteosarcoma
El osteosarcoma es una enfermedad infrecuente cuyas bases representa únicamente el 0.1% de todos los tumores12 , es
diagnósticas son dictadas por la valoración clínica completa el tumor óseo maligno primario más común en niños, ado-
del paciente y el aspecto radiológico convencional de la lescentes y adultos jóvenes2,13---17 . Afecta a la población
lesión. De un rápido diagnóstico y, en consecuencia, de un general con una frecuencia aproximada de 1/100,000 habi-
pronto inicio del tratamiento, dependerá no solo la extre- tantes, presentando una discreta predilección por el género
midad afectada, sino, en la mayoría de los casos, la vida masculino18---20 . Su etiología y patogénesis son desconocidas
misma del paciente. en la mayoría de los casos2,5,21 .
Se han descrito múltiples tipos de osteosarcoma, de
los cuales el más común es el osteosarcoma intramedular
Antecedentes de alto grado, más ampliamente conocido como osteosar-
coma clásico o convencional2,14,22 , el cual representa el
El término sarcoma fue introducido por el cirujano inglés 75% de todos los osteosarcomas14,23 . Los osteosarcomas pue-
John Abernathy en 1804, y viene derivado de raíces griegas den ser primarios (proceso patológico de novo), lo cual
que significan excrecencia carnosa1,2 . sucede aproximadamente en el 85% de los casos24 , y secun-
En 1805, el cirujano francés Alexis Boyer (cirujano per- darios (generalmente precedidos por enfermedad de Paget,
sonal de Napoleón) fue el primero en emplear el término infarto óseo, displasia fibrosa, exposición a radiación ioni-
osteosarcoma, distinguiéndolo además, como entidad, de zante externa o ingestión de sustancias radiactivas)21 .
otras lesiones óseas como el osteocondroma1,3 . Los pacientes con osteosarcoma suelen presentar sín-
El osteosarcoma es una enfermedad rara4,5 que se define tomas clínicos no específicos, siendo el más común el
como un tumor maligno formado por células mesenquima- dolor de algunas semanas o meses de evolución, y el signo
tosas productoras de hueso y/o sustancia osteoide6 . Si bien más frecuente la existencia de una masa palpable10,25,26 .
puede presentarse a cualquier edad, su frecuencia muestra El cuadro clínico depende, entre otros elementos, de la
un notorio incremento durante la primera y segunda déca- edad del paciente, el grado de malignidad de la neoplasia,
das de la vida, declinando rápidamente para posteriormente la localización del tumor y el tiempo de evolución del
presentar un nuevo pico en la sexta y séptima décadas, padecimiento27 . Entre un 5 y un 10% de los pacientes aún
198 L.J. Sánchez-Torres et al.

no diagnosticados diagnóstico comienzan con una fractura


patológica, o esta se presenta al diagnóstico o durante
la administración de la quimioterapia preoperatoria o
neoadyuvante16,24 . Ante la sospecha de una lesión ósea,
la radiografía convencional es el abordaje inicial28 . Los
médicos familiares y los pediatras son quienes de manera
habitual atienden por vez primera a los pacientes con
osteosarcoma22 , motivo por el cual deben estar familia-
rizados con los hallazgos clínicos y radiológicos de esta
enfermedad. Según Widhe et al., el 67% de los pacientes
con un diagnóstico final de osteosarcoma fueron revisados
en su primera consulta con radiografías convencionales26 .
Para Söderlund et al., el osteosarcoma típico de alto
grado es aquel de localización metaepifisiaria proximal de
tibia y húmero o distal femoral, con hallazgos radiológicos
combinados de destrucción ósea, reacción perióstica espicu-
lada e irregular y existencia de una masa de partes blandas.
Una ubicación diferente, o la falta de alguna de estas
3 características radiológicas se consideran atípicas de la
enfermedad29 . El osteosarcoma puede presentarse en cual-
quier hueso22 , y la apariencia radiológica convencional del
tumor, aunque sumamente variable17,19,20,30 , normalmente
sugiere el diagnóstico: aproximadamente en 2 terceras par-
tes de los casos el diagnóstico puede predecirse tomando en
consideración este estudio y la localización de la lesión; sin Figura 1 Osteosarcoma del fémur distal. Nótese pequeño
embargo, la confirmación histológica por biopsia es siempre triángulo de Codman proximal y reacción perióstica perpendi-
indispensable31 . cular en cepillo.
Independientemente de los avances tecnológicos, la
radiografía convencional sigue siendo el procedimiento de
solo un vistazo, lo cual es importante tanto en el diagnós-
referencia en lo que a diagnóstico diferencial por imagen de
tico como para establecer un plan de tratamiento racional40 .
lesiones óseas se refiere32 ; es por ello que el método de ima-
Cuando un médico se ve enfrentado a una lesión ósea, lo pri-
gen más importante y el primero al que hay que recurrir para
mero que debe de hacer es descartar la posibilidad de que
el análisis de los tumores óseos es la radiografía simple33,34 .
se trate de una lesión no neoplásica41 . Una vez establecido
El Colegio Americano de Radiología (American College of
que se trata de una lesión tumoral, el siguiente paso con-
Radiology) ha establecido que en la evaluación inicial de una
siste en definir si se trata de una lesión benigna o maligna42 .
lesión ósea, la radiografía deberá encontrarse en la primera
Hoy en día, a pesar de los grandes adelantos tecnológi-
línea de valoración por imagen35 . El resto de los estudios
cos en los diferentes métodos de imagen, la importancia
de gabinete, como la tomografía computarizada, la gamma-
de la radiología convencional en el diagnóstico de las neo-
grafía ósea, la resonancia magnética nuclear y la PET, tienen
plasias óseas es universalmente aceptada41,43 . Al emplearse
aplicaciones más específicas como la de determinar la inte-
para el diagnóstico de padecimientos tan agresivos como
gridad cortical, la relación que guarda la lesión con respecto
el osteosarcoma, la importancia de un método tan sencillo,
a los tejidos blandos, la articulación adyacente y estructu-
económico y de fácil acceso merece ser difundida, estudiada
ras neurovasculares, determinar una posible multifocalidad,
y a la vez promovida. El cirujano ortopedista siempre debe
su extensión intramedular, respuesta a la quimioterapia y
considerarlo como una herramienta extremadamente pode-
recurrencia, así como también descubrir la existencia de
rosa en la caracterización y clasificación de cualquier lesión
metástasis saltatorias o pulmonares; sin embargo, en lo
esquelética44 . Si el abordaje del osteosarcoma evolucionó
que a caracterización se refiere, es decir, darle nombre
en forma paralela con la quimioterapia45 , una forma de des-
al padecimiento neoplásico, la radiografía convencional se
arrollarse como médicos estriba en reconocer las bondades
considera la piedra angular del diagnóstico presuntivo de las
de un método diagnóstico de primera línea como la radiolo-
lesiones tumorales y seudotumorales del esqueleto24,27,36---38 .
gía convencional en la valoración inicial de esta enfermedad
El abordaje diagnóstico radiográfico de los tumores óseos
(fig. 1).
consiste en analizar la lesión de manera organizada, pres-
El objetivo del presente estudio consistió en caracterizar
tando atención a situaciones radiológicas específicas como
epidemiológicamente y enfatizar la variabilidad radiológica
la localización del tumor, su apariencia, márgenes, zona
de una enfermedad tan agresiva y con tantas repercusiones
de transición, reacción perióstica, mineralización, tamaño,
en todos los ámbitos como el osteosarcoma.
número de lesiones y existencia de un componente de par-
tes blandas. La edad del paciente es también un dato clínico
sumamente importante en el diagnóstico de los tumores Material y métodos
óseos, puesto que la mayoría de las lesiones muestran una
predisposición específica por grupo de edad27,28,38,39 . Se trata de un estudio observacional, descriptivo, de pre-
Las radiografías de la mayoría de las lesiones óseas foca- valencia, de una sola medición y retrospectivo. Todos los
les permiten determinar su ritmo de crecimiento con tan casos se recolectaron de la base de datos e imágenes sobre
Caracterización epidemiológica y radiológica del osteosarcoma 199

tumores musculoesqueléticos de nuestro centro hospitala- de contexto topográfico, la rodilla presentó un 66.66% de
rio, los cuales contaron para su inclusión en el presente frecuencia (34 de los casos) en esta serie.
estudio con la respectiva verificación histopatológica. Cada Desde el punto de vista radiológico, es importante men-
caso fue depurado, dejando exclusivamente la información cionar que, en términos generales, la apariencia radiológica
clínica del paciente, así como las imágenes de radiología hallada fue heterogénea y no se encontró una imagen
convencional en un mínimo de 2 proyecciones perpendicu- única y característica de esta neoplasia. Aunque en el
lares entre sí, tomando como periodo de referencia límite presente estudio se consideraron exclusivamente las radio-
de la valoración el momento en que se realizó el diagnós- grafías obtenidas al momento de establecer el diagnóstico
tico presuntivo, es decir, las radiografías iniciales y antes en nuestro centro hospitalario, es preciso mencionar que,
de cualquier intervención médica o quirúrgica (incluida la de manera adicional, en algunos pacientes se pudieron
biopsia). Se eliminaron el resto de los estudios complemen- evaluar, sin registrar, radiografías evolutivas del padeci-
tarios de diagnóstico contenidos en la carpeta electrónica miento, observando cambios importantes en la apariencia
asignada a cada caso, así como las fotografías clínicas de global radiológica convencional de la lesión a lo largo del
los pacientes también incluidas en dichas carpetas. Para tiempo. Las apariencias radiológicas puramente blásticas o
la caracterización de cada uno de los casos se elaboró puramente líticas, aunque existentes, no fueron las más fre-
una hoja de recolección de datos en cuyo primer apartado cuentemente observadas. En 24 pacientes se encontró una
se incluyeron los datos generales de los pacientes, en el apariencia radiológica mixta al momento del diagnóstico,
segundo la descripción radiológica de la lesión mediante lo cual correspondió al 47% de los casos. En 15 pacientes
un sistema de señalización sobre una plantilla de posibi- se detectaron lesiones blásticas puras, en tanto que en 12
lidades de cada uno de los puntos a evaluar, así como pacientes se registraron lesiones líticas puras, lo cual equi-
cada uno de los hallazgos adicionales relevantes encon- vale al 29 y al 24% respectivamente. Las lesiones mixtas
trados. Se tomaron en consideración parámetros clínicos estuvieron conformadas por diferentes combinaciones y pro-
generales: género, edad del paciente y localización de la porciones de morfología blástica y lítica; sin embargo, en el
neoplasia, así como parámetros meramente radiológicos: 54% de los casos mixtos, la apariencia blástica fue la predo-
apariencia de la lesión, patrón de destrucción, bordes, zona minante. De los casos con una apariencia radiológica lítica
de transición, reacción perióstica, masa de partes blandas y mixta (36 pacientes), se buscaron los patrones de des-
y presencia de fractura patológica. Al final de la hoja de trucción ósea propuestos por Lodwick40 , de tal manera que
recolección de datos se contó con un tercer apartado para se identificaron 4 pacientes con un patrón de destrucción
observaciones extraordinarias que de alguna manera pudie- geográfico (11.11%), 19 pacientes con un patrón moteado
ran considerarse de valor añadido para el estudio. El análisis (52.77%), 10 pacientes con patrón permeativo (27.78%) y,
radiológico de cada caso fue dirigido por un médico ortope- finalmente, 3 pacientes en quienes existió un componente
dista (autor principal), así como por un médico radiólogo. mixto (8.34%) con presencia simultánea de patrones motea-
Se contó además con la participación de 3 médicos resi- dos y permeativos de destrucción ósea. En lo que se refiere
dentes de cuarto año de la especialidad de ortopedia. Cada a las reacciones periósticas encontradas en dichas lesiones,
caso se proyectó de manera tal que cada uno de los eva- las más frecuentes correspondieron a reacciones exclusi-
luadores pudiera emitir sus puntos de vista y así, previa vamente discontinuas en 32 pacientes (62.74%), en tanto
discusión y consenso y de manera conjunta, llenar cada uno que en 4 pacientes (7.84%) se encontraron reacciones sóli-
de los apartados de las hojas de recolección de informa- das, y reacciones discontinuas combinadas en 2 pacientes
ción. Al final se llevó a cabo el análisis de los resultados (3.9%). No se observó reacción perióstica alguna en 13 de
obtenidos. los pacientes estudiados (25.5%). De manera más espe-
cífica, en 14 lesiones la reacción perióstica correspondió
a perpendicular en cepillo o en rayos de sol (el 27.45%
Resultados del total de los casos estudiados). Asimismo, del total de
los casos revisados, en 9 de ellos (17.64%), se observó la
Se evaluó a un total de 51 pacientes, entre los cuales la rela- presencia del triángulo de Codman, en coexistencia o no
ción hombre-mujer fue prácticamente 1:1, puesto que 25 de con alguna otra variedad de reacción perióstica disconti-
los casos correspondieron a hombres y 26 a mujeres. La edad nua, habitualmente laminar en capas de cebolla. Mediante
promedio de presentación fue de 17 años, con un amplio radiología convencional fue posible identificar una som-
rango entre los 10 y los 47 años de edad. La segunda década bra franca correspondiente a una masa de partes blandas
de la vida fue la más fuertemente afectada por este padeci- en 28 pacientes, lo cual representó el 55% de los casos.
miento, correspondiendo al 78.43% de nuestra población en La existencia de una fractura patológica al momento del
estudio (n = 40). Únicamente 4 pacientes se encontraban por diagnóstico se documentó en únicamente 2 pacientes, lo
encima de los 30 años de edad, lo cual representa el 7.8% cual equivale al 4% del total de los casos estudiados.
de los pacientes incluidos. No se incluyen los pacientes en quienes la fractura del
Con respecto a las localizaciones registradas, se encontró segmento óseo afectado ocurrió tras el diagnóstico radio-
que en 20 pacientes la neoplasia se ubicó en el fémur distal, lógico.
en 14 en la tibia proximal y en 8 en el húmero proximal; en En un paciente se detectó un implante en partes blandas
estas 3 localizaciones se localizó el 82.35% de los osteosar- (hueco poplíteo), más proximal al segmento óseo afectado
comas. El resto de las lesiones se ubicó en la región diafisaria (tibia proximal).
femoral (3 casos), en el fémur proximal (2 casos), y un caso Como hallazgo adicional, cabe mencionar que 2 de los
en cada una de las siguientes localizaciones: radio distal, pacientes estudiados presentaban antecedentes positivos de
pelvis, un tercer metacarpiano y la tibia distal. En términos retinoblastoma.
200 L.J. Sánchez-Torres et al.

Discusión
Existen diferentes variedades de osteosarcoma, entre las
cuales la más frecuente es el osteosarcoma convencional o
clásico (central de alto grado), lesión que puede producir
cambios en los parámetros de presentación de la enfer-
medad en aspectos tan variados como el género, la edad,
la localización (en todos los rubros en que esta situación
puede considerarse) y las características radiológicas. Sin
embargo, considerando al osteosarcoma como una enti-
dad clínico-patológica y, dadas las repercusiones que como
enfermedad tiene, consideramos importante contemplarlo
en este estudio como una entidad, para así poder recalcar la
multiplicidad de posibilidades de presentación que plantea.
La relación en cuanto a predilección por género en este
estudio se mantuvo visiblemente equilibrada, considerando
el antecedente de que en general se considera esta misma
tendencia o en algunos casos una muy discreta predilección
por el género masculino. El 78.43% de nuestra población de
estudio estaba en la segunda década de la vida al momento
de establecer el diagnóstico, intervalo etario que coincide
con el periodo de mayor índice de crecimiento esquelético.
Los hallazgos en cuanto a las regiones anatómicas más
frecuentemente afectadas (fémur distal, tibia proximal y
húmero proximal) concuerdan plenamente con lo reportado
en la literatura mundial. A este respecto, un 82.35% nos
muestra un panorama claro en relación con la predilección
de esta neoplasia por zonas involucradas de manera fun- Figura 2 Osteosarcoma de la tibia proximal en paciente mas-
damental con el crecimiento esquelético de la población en culino de 14 años de edad, aún con las epífisis abiertas.
desarrollo. Autores como Messerschmitt et al. también enfa-
tizan en que el osteosarcoma se desarrolla principalmente
en sitios con recambio óseo más acelerado24 (Figs. 1---3).
Desde el punto de vista radiológico convencional se
puede concluir que más que una imagen patognomónica
del osteosarcoma, se deben considerar datos propios de
procesos agresivos, como en el caso de reacciones periós-
ticas discontinuas, destrucción o formación ósea, así como
de la existencia de sombra de afección hacia partes blan-
das. En este mismo tenor es importante mencionar que las
características radiológicas van cambiando conforme pro-
gresa la enfermedad, lo cual condiciona más la imposibilidad
de establecer una imagen única que, por sí misma, sea
capaz de caracterizar o ser patognomónica del osteosar-
coma. Asimismo, cabe señalar que existen más parámetros
radiológicos característicos a los que Söderlund et al.29
consideran como típicos del osteosarcoma y que permiten
establecer un diagnóstico presuntivo adecuadamente rela-
cionable con el diagnóstico histopatológico. La existencia de
hueso de neoformación, ya sea a expensas del canal medu-
lar o de estructuras más periféricas como la cortical, el
periostio y/o los tejidos blandos adyacentes, también deben
considerarse hallazgos radiológicos típicos y combinables del
osteosarcoma, y no restringir las observaciones a la existen-
cia de destrucción ósea, reacción perióstica espiculada e
irregular y masa de partes blandas, inicialmente propuestas
(figs. 4---6).
La existencia de fractura patológica al momento del
diagnóstico (un 4% de los pacientes incluidos en el pre-
sente estudio) concuerda en términos porcentuales con lo
reportado por otros autores como Abudu et al.16 , Scully Figura 3 Osteosarcoma del húmero proximal izquierdo con
et al.46 , Messerschmitt et al.24 y Sánchez-Torres y Santos- gran componente de partes blandas.
Hernández2 , quienes refieren una incidencia del 5-10%,
Caracterización epidemiológica y radiológica del osteosarcoma 201

Figura 4 Osteosarcoma del fémur distal en paciente femenino


de 14 años de edad. Figura 6 Osteosarcoma del tercer metacarpiano. Esta locali-
zación es poco frecuente en esta enfermedad.
incluyendo en sus trabajos y revisiones también el periodo
transcurrido durante la quimioterapia neoadyuvante. radiología convencional no es el método adecuado para
En el presente trabajo no se consideró la existencia dicha finalidad diagnóstica; sin embargo, en un paciente
de metástasis saltantes (skip metastases) debido a que la se observó un implante en partes blandas perfectamente
identificable por radiología convencional a nivel proximal
del hueco poplíteo, cuando la lesión inicial se localizó en
tibia también proximal. Siguiendo los criterios de Enne-
king y Kagan (1975)47---49 , también se consideran metástasis
saltantes los focos tumorales más pequeños que se locali-
zan sincrónicamente en el lado opuesto de una articulación
(sin olvidar que necesariamente deben presentarse endo-
medularmente); por lo tanto, consideramos que este caso
satisface las características de dicho fenómeno. Al igual
que la existencia de metástasis pulmonares al momento
del diagnóstico, las metástasis saltantes se asocian a mal
pronóstico2,49,50 .

Conclusiones

El osteosarcoma es un padecimiento agresivo que afecta


principalmente a la población en la segunda década de la
vida, no tiene predilección por género y sus sitios predilectos
de presentación son aquellos en los que el recambio esque-
lético es más intenso durante los periodos de crecimiento:
fémur distal, tibia proximal y húmero proximal.
El método de imagen más útil en la caracterización del
osteosarcoma, al igual que en el resto de las neoplasias óseas
y lesiones seudotumorales del esqueleto, es la radiología
convencional.
Figura 5 Osteosarcoma de la tibia proximal. Observar zonas La radiología convencional permite identificar datos de
de apariencia radiológica blástica en coexistencia con zonas agresividad como la apariencia lítica, blástica o mixta de
líticas. la lesión, reacción perióstica discontinua y masas en partes
202 L.J. Sánchez-Torres et al.

blandas; sin embargo no se debe esperar encontrar una 21. Greenspan A, Remagen W. Tumores osteoblásticos (formado-
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