Dieta sensorial:
Marco de referencia: Los Terapeutas Ocupacionales usan el marco de referencia de
la Integración Sensorial cuando se dirige el desarrollo de las habilidades funcionales
del niño desde un punto de vista sensorial.
Utilizando el abordaje de la Integración Sensorial, el terapeuta analiza el
procesamiento vestibular, propioceptivo, y de las sensaciones táctiles del niño en
relación a su habilidad para aprender y moverse, aspectos esenciales en la vida diaria
del niño
Teoría: De Integración Sensorial postula que las dificultades para procesar la
información sensorial pueden impedir al niño la adquisición del aprendizaje conceptual y
motor.
Dieta sensorial: Una dieta sensorial apoya los niveles de energía del niño para que pueda
interactuar significativamente con su familia, compañeros y responder a los desafíos
diarios de la vida.
Dificultades de procesamiento sensorial: El Terapeuta Ocupacional es responsable de
disponer un plan de tratamiento efectivo (Koomar & Bundy, 1991).
La intervención terapéutica directa es un componente clave en el proceso,
habitualmente se lleva a cabo la implementación de una dieta sensorial dirigida a las
necesidades sensoriales del niño a lo largo del día (Wilbarger, 1995)
Implementación de la dieta sensorial: Debe abarcar todos los aspectos del día,
particularmente aquellos que tienen que ver con los entornos de la escuela y el hogar.
Para conseguir un efecto óptimo, la dieta sensorial debe ser diseñada únicamente para
las necesidades de procesamiento sensorial de ese niño (Wilbarger, 1995)
Objetivos:
• Proporcionar al niño información sensorial predecible que ayuda a organizar el
sistema nervioso central.
• Apoyar el compromiso social, autorregulación, organización del comportamiento,
competencia percibida, autoestima y confianza en sí mismo.
• Inhibir y/o mejorar la modulación de las sensaciones dentro de las rutinas y
entornos cotidianos.
• Ayudar al niño a procesar una respuesta más organizada a los estímulos
sensoriales.
Como construir una dieta sensorial:
• Reactividad emocional
• Colapsos frecuentes
• Dificultades con la atención y el enfoque.
• Comportamientos de búsqueda sensorial (p. ej., correr, saltar, empujar, dar
vueltas)
• Evitación con actividades básicas de la vida diaria (p. ej., cepillarse los dientes,
ir al baño, vestirse)
• Poca conciencia corporal y conciencia de seguridad.
• Dificultades con el funcionamiento social.
Se ha utilizado la clasificación habitual de desórdenes de integración sensorial para
encuadrar la dieta sensorial y las sugerencias de modificaciones ambientales:
1. Pobre discriminación de la información Vestibular y Propioceptiva
Los niños con una pobre discriminación de la información vestibular y propioceptiva por
lo general presentan
• mal control postural
• caídas frecuentes
• Torpeza
• mal equilibrio
• movimiento constante
• Inquietud
• atención pobre
2. Pobre discriminación de la información táctil
Los niños con pobre discriminación de la información táctil por lo general presentan:
• pobre esquema corporal
• dificultades con la praxis
• dificultades en el desarrollo de las habilidades manuales
• buscan desesperadamente el contacto
3. Somatodispraxia
Los niños con somatodispraxia presentan por lo general:
• pobre procesamiento de la información táctil y propioceptiva
• torpeza
• se tropiezan y se caen frecuentemente
• se chocan con objetos
• dificultad en las destrezas manipulativas y el control motor fino
• mala organización (Cermak, 1991)
El tratamiento se centra en proporcionar trabajos “duros”, con mucha presión, y experiencias
de tacto ligero-profundo. También se pueden usar el seguimiento de ejemplos/pistas verbales,
y el feedback (Koomar y Bundy, 1991).
4. Trastorno de Integración/Coordinación Motora Bilateral
Los niños con trastorno de la coordinación motora bilateral a menudo presentan:
• dificultad con las actividades bilaterales, como dar palmas, saltar, saltar a la
comba, tocar el piano, escribir en un teclado, etc.
• la dificultad en tareas bimanuales de autocuidado, como abrocharse o atarse los
cordones suelen estar presentes.
• estos niños pueden tener alguna confusión en lateralidad
• dificultades vestibulares y propioceptivas.
5. Defensa Táctil
Los niños con defensa táctil a menudo muestran una respuesta aversiva a una variedad
de experiencias táctiles, como a los materiales de las manualidades, la comida, la ropa y
el baño. Por lo general:
• evitan cantidad de actividades
• pueden reaccionar de forma agresiva
• se distraen fácilmente
• tienen dificultades con la atención
6. Inseguridad gravitacional
Los niños con inseguridad gravitacional pueden mostrar una participación limitada en los
juegos motores gruesos; evitan o presentan miedo a las escaleras mecánicas,
ascensores, coches, o aviones; resistencia a que les levanten del suelo.
Las modificaciones ambientales se centrarían en ayudar al niño a sentirse seguro en
todos los entornos y situaciones. Las actividades de la dieta sensorial se centrarían en
proporcionar tranquilizantes estímulos propioceptivos a lo largo del día..
7. Dificultades en la secuencia de acciones proyectadas
• Los niños que tienen dificultades en la secuencia de acciones proyectadas son
incapaces de planificar e iniciar un movimiento en respuesta a un estímulo
ambiental cambiante.
• Las estrategias de intervención apuntan a incrementar el procesamiento
vestibular y propioceptivo mientras incrementa la habilidad del niño para
planificar y ejecutar la secuencia de una acción (Koomar & Bundy, 1991).
• Las propuestas para la dieta sensorial y las modificaciones ambientales para la
pobre discriminación de la información vestibular y propioceptiva deberían ser
consideradas añadiendo ideas específicas para la planificación de secuencias de
acciones.
Actividades que se pueden realizar por cada sistema:
Sistema táctil:
✓ Pintar con pintura de dedos
✓ Amasar harina, arcilla, slime, etc (se pueden esconder pequeños objetos dentro
de la masilla y buscarlos).
✓ Masaje con crema en manos y brazos.
✓ Pintarse la cara como nuestros personajes favoritos de dibujos animados.
✓ Colocar pegatinas en diferentes partes del cuerpo y adivinar donde se
encuentran con los ojos cerrados
Sistema propioceptivo:
✓ Ayudar en casa en algunas tareas como, llevar la ropa en la cesta para la lavadora,
poner y quitar la mesa, mover mobiliario, como por ejemplo sillas.
✓ Botar encima de una pelota, rodar sobre ella, realizar masajes sobre el niño con
esta.
✓ Inflar globos.
✓ Usar prendas ajustadas que den sensación de tacto profundo
Sistema vestibular:
✓ Jugar a ver cuántas volteretas puede hacer seguidas o enseñarle a hacerlas.
✓ Hacer un circuito en casa con mobiliario (cojines, sillas, mesa, etc)
✓ Ponernos encima de un cojín cada uno y pasarnos una pelota o un globo sin que
este se caiga al suelo y tampoco nosotros toquemos el suelo.
✓ Saltar a la cuerda
Sistema auditivo:
✓ Aislar del exceso de ruido con unos cascos que aíslen el sonido o utilizar “ruido
blanco” que son sonidos suaves que relajan y tranquilizan como zumbidos suaves,
campanas, etc.
✓ Jugar con instrumentos musicales.
✓ Reconocer distintos sonidos.
Sistema olfativo y gustativo:
✓ Soplar o hacer burbujas de jabón
✓ Masticar chicle
✓ Hacer burbujas en el agua con una bombilla
✓ Inflar globos
✓ Oler distintos aromas
Recomendaciones generales:
• El terapeuta debe reconocer que cada niño procesa la información sensorial de
manera única.
• El terapeuta debe decidir si estas medidas son apropiadas para el niño en
particular o para el contexto específico de actuación.
• El terapeuta, junto con los familiares, cuidadores y/o el personal del colegio,
debe supervisar la sensibilidad del niño a las estrategias para determinar la
eficacia.
• En caso de aparecer reacciones adversas, el terapeuta debe interrumpir la
actividad y modificar el enfoque de tratamiento en consecuencia