Impresión digital y
analógica: cuándo
usar una opción u
otra
● Introducción al campo de estudio
Objetivo: Identificar la inserción odontólogos latinoamericanos y
españoles del flujo analógico al
digital. Materiales y Métodos: Investigación de campo transversal no
experimental
● Introducción al cad cam y analógico
En los últimos años, ha habido un creciente interés por las tecnologías
digitales en diferentes sectores y en todo el mundo, desde la tecnología
militar a la ingeniería, así como también el sector sanitario, incluida la
odontología. En particular, con la llegada de los sistemas de diseño y
fabricación asistida por ordenador CAD/CAM (por sus siglas en inglés),
se han desarrollado tecnologías digitales para la toma de impresiones
intraorales.
Para ello se utilizan escáneres, que funcionan como instrumentos de
recogida de datos para generar imágenes tridimensionales (3D) de los
diferentes objetos escaneados (dientes, arcadas dentales, tejidos), más
o menos como se suele hacer con las impresiones analógica.
Hoy en día, los sistemas de impresión digital empleados en una clínica
ofrecen grandes prestaciones en términos de exactitud y precisión, si
bien en algunos casos la impresión analógica sigue siendo insustituible
y decisiva para dar al técnico la información clínica correcta.
● Ventajas de la impresión digital
La impresión óptica con escáner intraoral (IOS, por sus siglas en inglés)
tiene toda una serie de ventajas y resuelve algunos de los problemas
que presentaba la impresión convencional1. Por ejemplo, la impresión
digital permite establecer una comunicación más rápida (y, en muchos
casos, mejor) con los protésicos dentales y con los pacientes2.
Con la impresión digital se puede evitar la fase de producción del
modelo en yeso, con los posibles errores relativos de vaciado de la
impresión analógica, y se puede conservar l impresión en forma de
archivo STL durante tiempo indefinido. Después se puede acceder de
manera muy directa al flujo de trabajo digital y a los sistemas de trabajo
CAD/CAM con tecnologías sustractivas y aditivas, utilizadas
principalmente por los protésicos dentales para fabricar materialmente
las prótesis o las mesoestructuras.
Además, la impresión digital evita las molestias (sabor desagradable,
conatos de vómito) que el material de impresión le causa en ocasiones
al paciente y elimina al mismo tiempo el riesgo de manifestación de
alergias a los materiales de impresión3,4. En el capítulo técnico, la
impresión digital es más rápida de hacer por parte del dentista, sobre
todo en comparación con las impresiones realizadas con materiales
mezclados a mano, si bien el resultado depende mucho más de la
competencia de la persona encargada de la tarea.
Eficacia mejorada: Ahorro de tiempo y dinero
Pasarse a la odontología digital puede ser una decisión empresarial
sensata, ya que mejora la eficiencia de los procedimientos dentales y
optimiza los procesos de trabajo.
En una clínica dental o de ortodoncia, ahorrar tiempo en tareas de poca
importancia se traduce en citas más cortas, mejoras en el rendimiento y
una mayor satisfacción del paciente. Además, el uso de escáneres
intraorales 3D para capturar impresiones fácilmente reduce no solo el
tiempo de consulta, sino también el coste de los materiales y la
necesidad de enviar impresiones al laboratorio dental. Se puede
obtener información al momento y no se producen errores manuales
como vacíos, burbujas o desgarros, recudiendo así la necesidad de
realizar otras impresiones o duplicados.
Con la impresión 3D para la consulta, las clínicas pueden producir en
sus propias instalaciones aplicaciones sencillas como modelos para
diagnóstico, guías quirúrgicas, férulas o restauraciones temporales, con
el consiguiente ahorro de tiempo y dinero. En muchos países, los
ortodoncistas están obligados a almacenar y conservar los modelos
físicos y las historias clínicas de los pacientes durante años. En
ocasiones, el espacio necesario para almacenar dichos archivos obliga
a las clínicas a alquilar espacio adicional o a dedicar una parte
importante de sus oficinas al almacenamiento. Con las impresiones
digitales, la anatomía del paciente se puede conservar en la nube o en
un servidor local, lo que requiere menos espacio y hace que resulte
mucho más fácil encontrar casos específicos rápidamente. Además,
gracias a las impresoras 3D de escritorio se pueden fabricar los
modelos de los pacientes rápidamente a partir de las impresiones
digitales cuando sea necesario.
En un laboratorio dental, el diseño y la fabricación digitales aumentan la
productividad de los técnicos y reducen el trabajo manual. Como
resultado, se optimiza la producción, se reduce la necesidad de repetir
el trabajo y se dedica menos tiempo a cada unidad. Las fresadoras y
las impresoras 3D pueden trabajar por lotes de manera conjunta y
funcionar sin supervisión incluso por la noche, añadiendo así un turno
adicional a la mano de obra de un laboratorio sin generar más costes.
Nuevas oportunidades de negocio
El sector de la odontología está cambiando a gran velocidad. Los
laboratorios que continúen aplazando la adopción de nuevas
tecnologías corren el riesgo de que sus competidores los adelanten o
de depender demasiado de centros de fresado y proveedores externos.
Desventajas: En cuanto a las propiedades ópticas del CAD/CAM, los
complejos fenómenos de ilusión óptica en la estética anterior no siempre
se pueden alcanzar con los materiales estéticos monocromáticos sin
tener que pasar por la caracterización final de un técnico dental.
● Ventajas de la impresión analógica
Hoy en día, la impresión analógica sigue siendo la más habitual en la
mayoría de las clínicas dentales5. El motivo para ello es, sobre todo, el
coste, mucho más bajo que el de la impresión digital (tanto si la
impresión se hace con materiales como el alginato como si se emplean
elastómeros). Los escáneres intraorales resultan muy caros, no solo por
el coste de adquisición inicial, sino también por sus costes anuales de
actualización y asistencia técnica. Todo ello hace que el dentista
necesite obtener un rendimiento económico importante respecto a la
inversión realizada, y dicho rendimiento no siempre puede garantizarse
garantizar a corto plazo.
También está la cuestión de que, a veces, el proceso de digitalización
plantea una curva de aprendizaje muy compleja6, sobre todo para
aquellos dentistas menos avezados en las nuevas tecnologías y que
representan una parte considerable de la profesión.
Además, sin desmerecer la gran exactitud y precisión que ofrecen hoy
en día los diferentes escáneres intraorales disponibles en el mercado,
en algunas situaciones clínicas los materiales de impresión siguen
siendo la primera opción
Impresión digital y analógica, frente a frente
En un interesante estudio in vivo de comparación entre escaneado
intraoral e impresiones convencionales en alginato sobre maxilares
edéntulos7, se concluyó que la impresión analógica resulta más exacta
que la digital a la hora de tomar impresiones de los tejidos blandos
periféricos, muy importantes para establecer las zonas de sellado
periférico marginal en prótesis removibles.
Los autores concluyeron que el escáner intraoral puede considerarse
como recurso válido solo como sustituto de la impresión preliminar, con
el fin de obtener un modelo sobre el que se construye una cubeta
individual. De cara a la rehabilitación definitiva de prótesis removibles,
es fundamental aplicar presión en las áreas de los tejidos blandos
periféricos, tarea actualmente imposible sin una impresión
mucodinámica.
Otra situación clínica en la que los sistemas digitales están en
desventaja respecto a los sistemas de impresión tradicionales es
cuando los márgenes de preparación final resultan estar en posición
subgingival o yuxtagingival8, o bien en cuando hay sangrado de la encía
marginal.
Un capítulo aparte y muy debatido es el de las prótesis sobre implantes.
En estos casos, sobre todo cuando hay que hacer rehabilitaciones de la
arcada completa sobre implantes múltiples, hay diferentes estudios que
coinciden en afirmar que no todos los escáneres intraorales son aptos
para dicho fin9. Además, cuanto mayor es la arcada, mayor será el
tamaño de los archivos STL de destino que exportará el escáner, y los
escáneres presentan límites de exportación.
Sin embargo, en lo relativo a las impresiones sobre implantes múltiples,
el tiempo clínico de toma de impresión óptica resulta notablemente
inferior al de impresión analógica10. Y no conviene olvidar las posibles
dificultades que plantea la retirada de la impresión analógica de la boca
del paciente en caso de implantes no paralelos entre sí, dificultades
que, a su vez, podrían causar distorsiones en el material de impresión
en correspondencia con las transferencias3,11.
Diferente es el caso de las prótesis fijas sobre dientes naturales, donde
las impresiones convencionales sobre la arcada completa requieren
menos tiempo y tanto los profesionales como los pacientes las prefieren
a los escaneados intraorales12.
● Conclusiones
Hoy en día, la impresión digital es un instrumento de trabajo útil y
ventajoso en la realidad clínica cotidiana. Muchos de los defectos que
presentan los materiales de impresión se han superado gracias a la
impresión digital, que presenta innegables ventajas en términos clínicos
y temporales.
Ahora bien, la impresión analógica sigue considerándose como el patrón
oro en algunas situaciones clínicas y es la más utilizada en el mondo de
la odontología.
En el futuro, resultará interesante analizar cómo se pueden integrar
ambos sistemas de impresión para superar los defectos de cada uno.