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José Ortega y Gasset, filósofo español, propone que la filosofía debe ser clara y servir a la vida, enfatizando la importancia de la circunstancia en la existencia humana. Su pensamiento se centra en el circunstancialismo, el perspectivismo y el raciovitalismo, donde la vida y la historia son fundamentales para comprender la realidad. Ortega aboga por una razón histórica que integre la vida concreta con la reflexión filosófica, destacando que la comprensión de uno mismo requiere entender su entorno.

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José Ortega y Gasset, filósofo español, propone que la filosofía debe ser clara y servir a la vida, enfatizando la importancia de la circunstancia en la existencia humana. Su pensamiento se centra en el circunstancialismo, el perspectivismo y el raciovitalismo, donde la vida y la historia son fundamentales para comprender la realidad. Ortega aboga por una razón histórica que integre la vida concreta con la reflexión filosófica, destacando que la comprensión de uno mismo requiere entender su entorno.

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EL PENSAMIENTO DE JOSE ORTEGA Y GASSET (1883-1955)

Ortega no es un filósofo tradicional que escribe tratados abstractos, sino un


pensador que reflexiona de la vida desde su circunstancia (su tiempo, su entorno) a
través de clases, artículos y conferencias. Su estilo es claro y riguroso, porque creia
que la claridad es la cortesía del filósofo.

Para Ortega, la filosofía es un afán de claridad sobre la vida, una vocación del
pensamiento que debe servir a la vida misma, desde una razón vital (la razón al
servicio de la vida) y razón histórica (la razón en la historia).

CIRCUNSTANCIALISMO

La famosa frase de Ortega “yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no


me salvo yo” condensa su pensamiento. La doctrina, el tema y contenido principal
de su dinámico pensamiento y de su continuada obra es la vida. El ser humano no
es un "yo" aislado, ni pura biología ni simple psicología: su vida solo tiene sentido en
el entorno que lo rodea, su circunstancia, es decir la vida está compuesta, de dos
mitades inseparables, por el «yo» conciencia y la «circunstancia» Esta es única,
propia de cada uno, definida por el lugar y tiempo en que vive.

El circunstancialismo afirma que la existencia humana está ligada inseparablemente


a su entorno (cosas, sucesos, historia, comunidad, etc.), que puede facilitar o
dificultar la vida. Por tanto, vivir es enfrentarse al mundo, asumir una circunstancia
concreta.

En el caso de Ortega, España fue su circunstancia fundamental. Reflexiono


profundamente sobre el problema español y propuso una solución europeísta:
España como problema, Europa como solución. En su "Meditación de Europa"
(1949), hablo de una unión europea basada en la cultura.
Además, reflexiono sobre muchos otros temas: la filosofía, la técnica, el
conocimiento, la cultura, la historia, la sociedad... incluso sobre cuestiones
cotidianas como la pintura, el toreo o la caza.

LA VIDA COMO REALIDAD RADICAL


Para Ortega, la vida es la realidad radical, es decir, la base sobre la que se
construyen todas las demás realidades (cosas, ideas, teorías),no es otra que la vida
de cada uno. Esta afirmación implica una crítica a toda la tradición filosófica anterior,
que consideraba como principio radical la sustancia, la idea, el espíritu, la materia...

Pero la vida no es algo abstracto, sino mi vida, es lo vivido aquí y ahora. El vivir
humano es conciencia de estar en el mundo. No basta con vivir: vivir es vivirse,
darse cuenta de lo que se vive.

Esto lo aleja del idealismo, que para Ortega es utópico, ya que pone la existencia
fuera del tiempo y el espacio. Él insiste en que el ser humano existe en su
circunstancia, y para salvarse debe salvar su entorno. Comprenderme a mi mismo
requiere comprender lo que me rodea.

PERSPECTIVISMO
Relacionado con el circunstancialismo está el perspectivismo: cada vida es un punto
de vista sobre el universo. No existe una única verdad absoluta, ni tampoco una
verdad fragmentada sin sentido. Cada individuo ve la verdad de la realidad desde su
perspectiva, influida por sus circunstancias personales. Por eso, solo puede ver una
parte de la verdad, no toda.
El perspectivismo surge como una vía intermedia entre dos errores de concebir la
verdad:
1. Relativismo: cree que, al haber muchos puntos de vista, la verdad es
inalcanzable.
2. Racionalismo: cree que la verdad es única, absoluta e inmutable, independiente
del individuo.
Ortega toma del relativismo la multiplicidad de perspectivas y del racionalismo la
posibilidad de verdad. Así, propone que la verdad se alcanza uniendo múltiples
perspectivas, lo cual es tarea permanente de la razón vital e histórica.
La realidad, para Ortega, no es una cosa ni una idea fija. Es un problema, algo que
se nos da en nuestra vida y que hay que conquistar desde nuestra perspectiva
concreta, justamente, el problema de la circunstancialidad y del yo.

RACIOVITALISMO
La filosofía de Ortega se conoce como raciovitalismo: una integración de razón y
vida. Esta corriente se opone a:
1. Racionalismo idealista, una doctrina que se queda con la razón abstracta y niega
la vida.
2. Vitalismo irracionalista, una doctrina que afirma la vida, pero niega la razón.
La emergencia de su fundamental concepción de la razón vital, histórica y narrativa,
coincide con el esfuerzo de superar dos extremos: por un lado, el dogmatismo, que
afirma verdades absolutas sin admitir otras perspectivas; y por otro, el relativismo
escéptico, que niega toda verdad posible al considerar que todo depende del punto
de vista. La razón vital busca un equilibrio: reconoce que cada individuo vive su
propia circunstancia, pero también que puede buscar sentido y verdad desde ella,
busca superar también otras posturas como:

- El intelectualismo subjetivista, que se evade de la realidad de las cosas.


- El objetivismo cientificista, que solo valora los datos y olvida el sentido.

Ortega no quiere que la cultura sustituya a la vida, ni que la razón pura desplace la
espontaneidad vital. Pero tampoco se puede renunciar a la razon: la razon es
necesaria para conocer, pero al servicio de la vida.
Así, el raciovitalismo consiste en reintegrar la razón en la vida, y en que la vida se
vuelva asunto de la razón. Esto exige una nueva forma de comprender la vida: una
hermenéutica narrativa de la razón histórica.

RAZON HISTORICA

En su segunda navegación (a partir de los años 30), Ortega desarrolla el concepto


de razón histórica, gracias a su influencia de Dilthey. Ortega y Gasset proponen una
nueva forma de pensar la razón, a la que llama razón histórica, como una
superación de la razón abstracta y pura propia de épocas anteriores. Esta nueva
razón busca unir la vida concreta y particular (la historia) con la reflexión filosófica
universal (la teoría). Para Ortega, la razón histórica no se basa en deducir ni inducir,
sino en narrar: el hombre se comprende a través de su historia, ya que no es un ser
fijo e inmutable, sino un "siendo", un proyecto en constante desarrollo.

La vida humana, según Ortega, no tiene una naturaleza fija, sino que tiene historia,
y solo desde esa historia puede comprenderse. Por ello, la única razón capaz de
entender las realidades humanas es la razón narrativa e histórica, que cuenta cómo
las cosas han llegado a ser lo que son. Las ciencias exactas no pueden explicar la
complejidad de lo humano, mientras que la razón histórica sí, porque la vida se
vuelve "un poco transparente" ante ella.
En esta línea, Ortega afirma que la razón es una narración, y que explicar significa,
en lo humano, narrar. Por eso, para comprendernos, necesitamos una razón que
esté al servicio de la vida y de la circunstancia en la que vivimos. La vida humana es
un acontecimiento en el tiempo y, por tanto, es historia.

Así, Ortega sostiene que la razón pura debe ceder su lugar a la razón vital,
entendida como una forma y función de la vida, marcada por el cambio, la
particularidad y la circunstancia. Con esto, el filósofo afirma que la razón está
incompleta si se limita a lo lógico o matemático, y que es necesario añadir el sentido
histórico a la antigua razón. Finalmente, llama a su generación a estar "a la altura de
los tiempos", pues el fracaso de la razón física frente a lo humano deja espacio a
una razón más profunda: la razón vital e histórica.

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