PARTE I
1. ¿Qué es el Derecho Laboral?
El Derecho Laboral es la rama del derecho que regula las relaciones laborales en las que se
cumplen ciertos requisitos esenciales: que el trabajo sea productivo, libre y por cuenta
ajena. No todo trabajo humano es regulado por el Derecho Laboral, solo aquel que cumple
estos criterios doctrinales, ampliamente desarrollados por juristas como Manuel Alonso
Olea.
Su principal objetivo es equilibrar la desigualdad estructural entre trabajadores y
empleadores, asegurando justicia y paz en las relaciones laborales. Para ello, establece
normas que garantizan derechos y obligaciones tanto para el trabajador como para el
empleador, permitiendo la relación laboral bajo un control normativo.
2. ¿Cuáles son las fuentes del Derecho Laboral?
Las fuentes del Derecho Laboral se pueden clasificar de diferentes maneras, pero una de
las más detalladas es la propuesta por Javier Neves Mujica, quien, siguiendo el criterio de
Predieri, las organiza en cuatro niveles según su jerarquía normativa:
2.1. Nivel Constitucional: Incluye aquellas normas fundamentales que establecen
los principios esenciales del Derecho Laboral:
• Constitución Política
• Tratados internacionales sobre derechos humanos
2.2. Nivel Primario: Comprende normas con fuerza de ley que regulan
directamente las relaciones laborales:
• Tratados ordinarios
• Leyes
• Decretos legislativos
• Decretos de urgencia
• Leyes regionales
• Ordenanzas municipales
• Sentencias anulatorias del Tribunal Constitucional
2.3. Nivel Secundario: Incluye normas que desarrollan y complementan la
legislación laboral primaria:
• Reglamentos
• Decretos regionales
• Edictos municipales
• Sentencias anulatorias del Poder Judicial
2.4. Nivel Terciario: Son normas de menor jerarquía, pero que influyen en la
regulación de las relaciones laborales en espacios más específicos:
• Convenios colectivos
• Reglamentos internos de trabajo
• Costumbre
Desde una perspectiva teórica, Neves Mujica señala que las fuentes del Derecho
Laboral pueden entenderse en dos sentidos:
• Fuente de producción: Se refiere a los entes que tienen la capacidad de crear
normas laborales, como el Congreso, el Poder Ejecutivo o los organismos
internacionales.
• Fuente del conocimiento: Hace referencia a las normas mismas y su aplicación en
el ámbito laboral.
Esta clasificación permite comprender el origen y la jerarquía de las normas laborales,
garantizando un marco normativo estructurado que protege los derechos de los
trabajadores y regula las relaciones laborales.
3. ¿Cuáles son los principios del Derecho Laboral?
Los principios del Derecho Laboral son reglas fundamentales que orientan la interpretación
y aplicación de las normas laborales. Entre los principales se encuentran:
✓ Principio Protector: Es el eje fundamental del Derecho Laboral y busca otorgar un
amparo preferente al trabajador, reconociendo la desigualdad estructural frente al
empleador.
✓ Principio In Dubio Pro Operario: Cuando una norma admite múltiples
interpretaciones, se debe optar por aquella que resulte más favorable para el
trabajador.
✓ Principio de la Norma más Favorable: Si dos o más normas regulan un mismo hecho
de manera incompatible, se debe aplicar la que otorgue mayores beneficios al
trabajador.
✓ Principio de Irrenunciabilidad de Derechos: El trabajador no puede renunciar a los
derechos reconocidos por normas imperativas, y cualquier acto que intente hacerlo es
inválido.
✓ Principio de la Condición más Beneficiosa: Si un trabajador ha adquirido derechos o
beneficios a través de su relación laboral, estos no pueden ser desconocidos por
normas posteriores menos favorables.
✓ Principio de Igualdad: Garantiza la igualdad ante la ley, la igualdad de trato y la
igualdad de oportunidades en el ámbito laboral.
✓ Principio de Primacía de la Realidad: Se prioriza lo que sucede en la práctica sobre lo
que formalmente se haya acordado, evitando simulaciones que perjudiquen al
trabajador.
✓ Principio de Razonabilidad: Busca que las interpretaciones y aplicaciones del derecho
laboral sean justas y equitativas, evitando arbitrariedades.
✓ Principio de Continuidad de la Relación Laboral: El contrato de trabajo se presume
estable e indefinido, promoviendo la permanencia del trabajador y limitando las
facultades del empleador para terminar la relación.
✓ Principio de Libertad Sindical: Garantiza el derecho de los trabajadores a organizarse
sindicalmente, negociar colectivamente y ejercer la huelga como mecanismo de
defensa de sus intereses.
✓ Principio de No Discriminación: Prohíbe cualquier trato desigual que no se base en
criterios objetivos y razonables, asegurando la equidad en el empleo.
✓ Principio de Buena Fe: Impone un modelo de conducta basado en la honestidad y la
rectitud en las relaciones laborales, tanto para trabajadores como para empleadores.
Estos principios constituyen la base del Derecho Laboral y aseguran la protección y
estabilidad del trabajador dentro de la relación laboral.
4. ¿Cómo se explica el objeto de protección del Derecho del Trabajo?
El Derecho Laboral protege el trabajo humano que reúne tres características esenciales:
✓ Trabajo productivo: Debe generar un beneficio económico para el trabajador.
✓ Trabajo libre: Debe realizarse de manera voluntaria y sin coacción.
✓ Trabajo por cuenta ajena: Se ejecuta para un tercero y no por iniciativa propia.
Además, el Derecho Laboral se preocupa por evitar la simulación de contratos autónomos
cuando en realidad existe subordinación, protegiendo así a los trabajadores de posibles
fraudes laborales.
5. ¿Por qué se dice que el Derecho Laboral tiene como elemento a la subordinación?
La subordinación es el elemento clave que distingue el trabajo regulado por el Derecho
Laboral de otras formas de prestación de servicios, como las reguladas por el Derecho Civil
o Mercantil. Se manifiesta cuando:
✓ El empleador tiene el poder de dirigir la prestación del trabajador.
✓ El trabajador debe cumplir órdenes, someterse a supervisión y aceptar sanciones en
caso de incumplimiento.
✓ La relación implica una contraprestación económica establecida.
✓ El riesgo del trabajo lo asume el empleador, a diferencia del trabajo autónomo, donde
el trabajador asume su propio riesgo.
Este criterio es esencial para diferenciar entre un trabajador dependiente, protegido por el
Derecho Laboral, y un trabajador independiente, que se rige por normas civiles o
mercantiles.