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El Tribunal Constitucional declaró improcedente la demanda de Orlando Gonzales López contra su despido de la Empresa Agroindustrial Tumán S.A.A., argumentando que existe una vía ordinaria adecuada para resolver su pretensión. Se destacó la inconstitucionalidad del Nuevo Código Procesal Constitucional, pero se decidió aplicarlo en este caso debido a la falta de cinco votos para su declaración de inconstitucionalidad. Los magistrados emitieron votos y fundamentos de voto, pero coincidieron en la improcedencia de la demanda.

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El Tribunal Constitucional declaró improcedente la demanda de Orlando Gonzales López contra su despido de la Empresa Agroindustrial Tumán S.A.A., argumentando que existe una vía ordinaria adecuada para resolver su pretensión. Se destacó la inconstitucionalidad del Nuevo Código Procesal Constitucional, pero se decidió aplicarlo en este caso debido a la falta de cinco votos para su declaración de inconstitucionalidad. Los magistrados emitieron votos y fundamentos de voto, pero coincidieron en la improcedencia de la demanda.

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EXP. N.

° 03508-2021-PA/TC
LAMBAYEQUE
ORLANDO GONZALES LÓPEZ

RAZÓN DE RELATORÍA

Con fecha 18 de febrero de 2022, la Sala Segunda del Tribunal Constitucional,


integrada por los magistrados Sardón de Taboada y Ledesma Narváez y con la
participación del magistrado Espinosa-Saldaña Barrera, llamado para dirimir la
discordia suscitada por el voto singular del magistrado Ferrero Costa, ha dictado
el auto en el Expediente 03508-2021-PA/TC, por el que resuelve:

Declarar IMPROCEDENTE la demanda.

Se deja constancia de que la magistrada Ledesma Narváez ha emitido voto y que


los magistrados Sardón de Taboada y Espinosa-Saldaña Barrera han emitido
fundamentos de voto, los cuales se agregan.
La secretaria de la Sala Segunda hace constar fehacientemente que la presente razón
encabeza el auto y los votos antes referidos que los magistrados intervinientes
firman digitalmente al pie de ella en señal de conformidad.

SS.

FERRERO COSTA
SARDÓN DE TABOADA
LEDESMA NARVÁEZ
ESPINOSA-SALDAÑA BARRERA

Rubí Alcántara Torres


Secretaria de la Sala Segunda
EXP. N.° 03508-2021-PA/TC
LAMBAYEQUE
ORLANDO GONZALES LÓPEZ

AUTO DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

Lima, 18 de febrero de 2022

VISTO

El recurso de agravio constitucional interpuesto por don Orlando Gonzales López


contra la resolución de fojas 178, de fecha 10 de setiembre de 2021, expedida por
la Primera Sala Especializada Civil de la Corte Superior de Justicia de Lambayeque,
que declaró infundada la demanda de autos; y

ATENDIENDO A QUE

I. Cuestión previa

1. Cabe precisar, antes de examinar la pretensión de este caso, que actualmente


se viene aplicando un Nuevo Código Procesal Constitucional, que contiene
vicios formales por contravenir la Constitución y el Reglamento del Congreso.

2. Uno de los principales vicios es el siguiente: la Junta de Portavoces del


Congreso de la República estaba prohibida de exonerar del trámite de envío a
comisión a las observaciones que hizo el Presidente de la República a la
autógrafa del Nuevo Código Procesal Constitucional. Por tratarse de una ley
orgánica (pues el Código Procesal Constitucional es una ley orgánica) tales
observaciones debieron recibir obligatoriamente un dictamen de la comisión
respectiva.

3. Se ha alegado, para salvar de la inconstitucionalidad al Nuevo Código, que


conforme al último párrafo del artículo 79 del Reglamento del Congreso, el
trámite de una autógrafa de ley observada por el Presidente de la República
debe pasar a comisión “sólo si fue exonerada inicialmente de dicho trámite”,
de modo que en el caso del Nuevo Código Procesal Constitucional, al haber
pasado ya por una comisión dictaminadora [antes de su primera votación],
podía exonerarse a la autógrafa observada de dicho código. Este argumento es
incorrecto pues dicho párrafo es aplicable sólo cuando se trata de leyes que no
son leyes orgánicas o de reforma constitucional, entre otras. El Código Procesal
Constitucional es una ley orgánica y no correspondía la exoneración del trámite
a comisión de las observaciones del Presidente de la República. Tales
observaciones se tramitaban como cualquier proposición de ley.

4. Pese a la manifiesta inconstitucionalidad del Nuevo Código Procesal


Constitucional y atendiendo a que una sentencia del Tribunal Constituciona l,
en un proceso de inconstitucionalidad (y analizando sólo vicios formales), la
EXP. N.° 03508-2021-PA/TC
LAMBAYEQUE
ORLANDO GONZALES LÓPEZ

ha declarado constitucional [Expedientes 00025-2021-PI/TC y 00028-2021-


PI/TC], al no lograr 5 votos conformes por la inconstitucionalidad, se debe
proceder a aplicarlo en el caso de autos.

II. Análisis del caso concreto

5. Con fecha 17 de febrero de 2017, el recurrente interpone demanda de amparo


contra Empresa Agroindustrial Tumán S.A.A. Solicita que se declare nulo el
despido sin determinación de causal de falta grave del que ha sido objeto el 31
de octubre de 2016; y que, en consecuencia, se ordene reponerlo a su puesto de
trabajo como vigilante de seguridad eventual de la empresa emplazada, más el
pago de los costos del proceso. Manifiesta que ingresó en la empresa indicada
el 8 de enero de 2016; que fue despedido por disposición del gerente de
Recursos Humanos sin expresión de causa alguna y sin tomar en consideración
que ya había superado el período de prueba establecido por el artículo 10 del
Decreto Supremo 003-97-TR, y que, conforme al artículo 4 de dicho cuerpo
legal, sus contratos de trabajo sujetos a modalidad ya eran de carácter
permanente, pues se habían desnaturalizado al no establecer la causa objetiva
de contratación. Alega que su despido injustificado y arbitrario vulnera sus
derechos de igualdad y a no ser discriminado por razón del trabajo, al debido
proceso, a la legítima defensa, al trabajo, a la seguridad social y a la salud (f.
46).

6. El Cuarto Juzgado Especializado Civil de Chiclayo, mediante Resolución 6, de


fecha 28 de agosto de 2017, admitió a trámite la demanda (f. 96), y por
Resolución 7, del 7 de mayo de 2019, declaró tener por no contestada la
demanda por parte de la empresa emplazada (f. 101). Asimismo, mediante
sentencia contenida en la Resolución 15, de fecha 28 de agosto de 2020, declaró
infundada la demanda, por considerar que el actor no ha aportado ninguna
prueba idónea para acreditar que se le ha impedido ingresar en su centro de
labores el día 31 de octubre de 2016; que ha laborado de forma ininterrumpida
por espacio de 9 meses y 23 días, pues solo presenta boletas de pago de
remuneraciones de los meses de febrero y agosto de 2016, y no acredita haber
laborado en los meses de setiembre y octubre de 2016, lo que permite concluir
que hay una aceptación tácita a la conclusión del contrato de trabajo, conforme
a los plazos pactados por las partes, de acuerdo a lo establecido por el artículo
16, inciso c), del Decreto Supremo 003-97-TR, para el vencimiento del plazo
en el contrato legalmente celebrado bajo modalidad (f. 154). La Sala revisora
confirmó la apelada por similares argumentos (f. 178).

7. Este Tribunal considera que en el presente caso debe evaluarse si lo pretendido


en la demanda será dilucidado en una vía diferente de la constitucional, de
acuerdo a lo dispuesto en el artículo 7.2 del Nuevo Código Procesal
EXP. N.° 03508-2021-PA/TC
LAMBAYEQUE
ORLANDO GONZALES LÓPEZ

Constitucional.

8. En la Sentencia 02383-2013-PA/TC, publicada en el diario oficial El Peruano


el 22 de julio de 2015, este Tribunal estableció en el fundamento 15, con
carácter de precedente, que una vía ordinaria será «igualmente satisfactoria»
como la vía del proceso constitucional de amparo si en un caso concreto se
demuestra, de manera copulativa, el cumplimiento de los siguientes
elementos: i) que la estructura del proceso es idónea para la tutela del derecho;
ii) que la resolución que se fuera a emitir pueda brindar tutela adecuada; iii) que
no existe riesgo de que se produzca irreparabilidad; y iv) que no existe
necesidad de una tutela urgente derivada de la relevancia del derecho o de la
gravedad de las consecuencias.

9. Desde una perspectiva objetiva, el proceso laboral abreviado de la Nueva Ley


Procesal del Trabajo, Ley 29497, cuenta con una estructura idónea para acoger
la pretensión de la parte demandante y darle tutela adecuada. En otras palabras,
el proceso laboral se constituye en una vía célere y eficaz respecto del amparo,
donde puede resolverse el caso de derecho fundamental propuesto por el
demandante, de conformidad con el fundamento 27 de la Sentencia 02383-
2013-PA/TC.

10. Por otro lado, atendiendo a una perspectiva subjetiva, en el caso de autos no se
ha acreditado un riesgo de irreparabilidad del derecho en caso de que se transite
por la vía ordinaria. De igual manera, tampoco se verifica que en autos se haya
acreditado de manera fehaciente la necesidad de tutela urgente derivada de la
relevancia del derecho en cuestión o de la gravedad del daño que podría ocurrir.

11. Por lo expuesto, en el caso concreto existe una vía igualmente satisfactoria, que
es el proceso laboral abreviado, por lo que corresponde declarar la
improcedencia de la demanda.

12. De otro lado, si bien la sentencia emitida en el Expediente 02383-2013-PA/TC


establece reglas procesales en sus fundamentos 18 a 20, es necesario precisar
que dichas reglas son aplicables solo a los casos que se encontraban en trámite
cuando la precitada sentencia fue publicada en el diario oficial El Peruano (22
de julio de 2015). En el caso de autos no se presenta dicho supuesto porque la
demanda se interpuso el 17 de febrero de 2017.

Por estas consideraciones, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le


confiere la Constitución Política del Perú y la participación del magistrado
Espinosa-Saldaña Barrera, llamado para dirimir la discordia suscitada por el voto
singular del magistrado Ferrero Costa,
EXP. N.° 03508-2021-PA/TC
LAMBAYEQUE
ORLANDO GONZALES LÓPEZ

RESUELVE

Declarar IMPROCEDENTE la demanda.

Publíquese y notifíquese.

SS.

SARDÓN DE TABOADA
LEDESMA NARVÁEZ
ESPINOSA-SALDAÑA BARRERA
EXP. N.° 03508-2021-PA/TC
LAMBAYEQUE
ORLANDO GONZALES LÓPEZ

FUNDAMENTO DE VOTO DEL MAGISTRADO SARDÓN DE TABOADA

i bien estoy de acuerdo con lo resuelto en el presente auto, discrepo de su

S fundamentación. A mi entender, el derecho al trabajo consagrado por el


artículo 22 de la Constitución no incluye el derecho a la reposición; en la
perspectiva constitucional, el derecho al trabajo no es lo mismo que el derecho al
puesto de trabajo. Como señalé en el voto singular que emití en el Expediente
05057-2013-PA/TC, Precedente Huatuco Huatuco, el derecho al trabajo debe ser
entendido como la posibilidad de acceder libremente al mercado laboral o a
desarrollar la actividad económica que uno quiera, dentro de los límites que la ley
establece por razones de orden público. Así, cuando el artículo 27 de la Constitución
de 1993 establece que “la ley otorga al trabajador protección adecuada contra el
despido arbitrario”, se refiere solo a obtener una indemnización determinada por la
ley.

La Constitución de 1993 evitó cuidadosamente utilizar el término “estabilidad


laboral”, con el que tanto su predecesora de 1979 como el Decreto Legislativo 276,
de 24 de marzo de 1984, se referían a la reposición. La proscripción constitucional
de la reposición incluye a los trabajadores del Estado sujetos al Decreto Legislativo
276 o a cualquier otro régimen laboral público. El derecho a la reposición del
régimen de la carrera administrativa no sobrevivió a la promulgación de la
Constitución.

Lamentablemente, la Ley 26513 —promulgada cuando ya se encontraba vigente la


Constitución— equiparó el despido que ella denomina arbitrario solo a lo que la
versión original del Decreto Legislativo 728 llamó injustificado. De esta manera,
resucitó la reposición como medida de protección frente al despido nulo. Este error
fue ampliado por el Tribunal Constitucional mediante el caso Sindicato Telefónica
(2002), en el que dispuso que correspondía la reposición incluso frente al despido
arbitrario. Ninguna otra decisión del Tribunal Constitucional ha tenido una
incidencia directa más negativa que esta en nuestra economía.

Por demás, en la perspectiva constitucional, el Estado debe respetar el derecho al


trabajo incluso en una emergencia sanitaria. No puede impedirse a las personas
ganarse la vida pretendiendo salvárselas con medidas de dudosa eficacia.

De otro lado, desde que la sentencia realiza el análisis de pertinencia de la vía


constitucional según los parámetros contenidos en la sentencia emitida en el
Expediente 02383-2013-PA/TC —precedente Elgo Ríos—, me remito al voto
singular que suscribí entonces. En él señalé que, en mi opinión, los criterios allí
detallados generan un amplio margen de discrecionalidad, en perjuicio de la
predictibilidad que requiere el estado de derecho.
EXP. N.° 03508-2021-PA/TC
LAMBAYEQUE
ORLANDO GONZALES LÓPEZ

Finalmente, me aparto de la cuestión previa desarrollada en los cuatro primeros


considerandos del auto, referidos a la “manifiesta inconstitucionalidad” del Nuevo
Código Procesal Constitucional, porque ―conforme consta en la sentencia recaída
en los Expedientes 00025-2021-PI/TC y 00028-2021-PI/TC, acumulados― no se
alcanzaron los cinco votos que exige el segundo párrafo del artículo 5 de la Ley
Orgánica del Tribunal Constitucional para declarar la inconstitucionalidad de la Ley
31307, mediante la que se aprobó el citado nuevo código.

Al respecto, el artículo VII del Título Preliminar del Nuevo Código Procesal
Constitucional establece que los jueces no pueden dejar de aplicar una norma cuya
constitucionalidad haya sido confirmada en un proceso de inconstitucionalidad.
Asimismo, el artículo 81 del mismo código dispone que las sentencias del Tribunal
Constitucional en los procesos de inconstitucionalidad que queden firmes tienen la
autoridad de cosa juzgada, por lo que vinculan a todos los poderes públicos.

Por tanto, considero que corresponde declarar IMPROCEDENTE la demanda, en


aplicación del artículo 7, inciso 1, del Nuevo Código Procesal Constitucional.

S.

SARDÓN DE TABOADA
EXP. N.° 03508-2021-PA/TC
LAMBAYEQUE
ORLANDO GONZALES LÓPEZ

VOTO DE LA MAGISTRADA LEDESMA NARVÁEZ

Si en la votación de un caso concreto


un magistrado del Tribunal
Constitucional no se pronuncia sobre
dicho caso, entonces, en sentido
estricto, no ha votado, no administra
justicia y no está conociendo el caso en
última y definitiva instancia

El Reglamento Normativo es
vinculante para todos, inclusive para
los magistrados del Tribunal
Constitucional

En el presente caso, por las razones expuestas en la ponencia, considero que debe
declararse IMPROCEDENTE la demanda. Sin perjuicio de ello, estimo necesario
dejar constancia sobre dos asuntos de relevancia y que han pasado desapercibidos
por los justiciables, operadores jurídicos, ámbito académico y ciudadanía: se trata
de la práctica de algunos magistrados del Tribunal Constitucional de autodenominar
“votos singulares” a decisiones que no lo son, generando un grave perjuicio para
los justiciables al no contar con un pronunciamiento sobre el caso por parte de tales
magistrados; y el segundo, vinculado al anterior, de que los referidos magistrados
no acatan determinadas disposiciones del Reglamento Normativo del Tribunal
Constitucional.

I. SOBRE LOS “VOTOS SINGULARES” QUE NO SON VOTOS


SINGULARES

1. De la revisión de actuados en el presente caso, dejo constancia ,


respetuosamente, que el magistrado Ferrero Costa está denominando “voto
singular” a una decisión que no corresponden tener esa denominación dado
que no se pronuncia sobre el respectivo caso concreto. Esta forma de
proceder dificulta el adecuado funcionamiento de la sala pues impide que
los otros dos magistrados que integramos la sala podamos conocer el punto
de vista de dicho magistrado sobre el caso concreto y así poder resolverlo
mejor. Se desnaturaliza así la razón de ser de un colegiado.

2. Si un magistrado o una mayoría de magistrados se ha pronunciado en el


sentido de que la demanda del caso concreto es improcedente, entonces los
votos singulares, de haberlos, deben contraargumentar sobre esas razones
de la improcedencia u otras razones, pero siempre relacionadas a la
pretensión del caso concreto.

3. Lo que no corresponde hacer es que el “voto singular” trate únicamente


EXP. N.° 03508-2021-PA/TC
LAMBAYEQUE
ORLANDO GONZALES LÓPEZ

sobre cuestiones incidentales, como aquella, sobre si se debe convocar o no


a una audiencia pública, pero sin expresar ninguna razón, ni una sola, sobre
el específico caso concreto. Al actuar de este modo no sólo se está
desacatando el Reglamento Normativo del Tribunal Constitucional o la Ley
Orgánica del Tribunal Constitucional, sino también la Constitución.

4. Al respecto, cabe precisar que la Constitución establece en el artículo 139


inciso 8, como un principio de la función jurisdiccional, el de “no dejar de
administrar justicia” y en el artículo 202 inciso 2 que corresponde al
Tribunal Constitucional “2. Conocer, en última y definitiva instancia, las
resoluciones denegatorias de hábeas corpus, amparo, hábeas data, y acción
de cumplimiento”.

5. A su vez, la Ley 28301, Orgánica del Tribunal Constitucional establece en


el artículo 5 que “En ningún caso el Tribunal Constitucional deja de
resolver (…) Los magistrados tampoco pueden dejar de votar, debiendo
hacerlo en favor o en contra en cada oportunidad (…)”.

6. El Reglamento Normativo del Tribunal Constitucional establece en el


artículo 8 que “(…) Los Magistrados no pueden abstenerse de votar,
debiendo hacerlo a favor o en contra en cada oportunidad (…)”.

7. En el presente caso, de acuerdo a la normatividad antes mencionada y


teniendo en consideración la posición del mencionado magistrado, no
estamos propiamente ante un voto singular. En ningún extremo de su
denominado “voto singular” hay algún pronunciamiento sobre la pretensión
contenida en la demanda.

8. Tal decisión únicamente tiene referencias a lo que considera la necesidad de


que se realice lo que llaman una “audiencia de vista” y al ejercicio del
derecho de defensa, afirmando que dicho derecho sólo es efectivo cuando
el justiciable y sus abogados pueden exponer, de manera escrita y también
de modo oral los argumentos pertinentes.

9. Puede revisarse minuciosamente el denominado “voto singular” y en


ninguna parte existe alguna referencia al caso concreto, a los argumentos
del demandante o a la pretensión contenida en la demanda. Si no existe
dicho pronunciamiento entonces no se puede denominar voto singular. En
sentido estricto no han votado en el presente caso, no están administrando
justicia y no están conociendo el caso en última y definitiva instancia. Hay
una grave omisión en los autodenominados “votos singulares”. No se está
votando ni a favor ni en contra en cada oportunidad, como exige la Ley
Orgánica del Tribunal Constitucional y su Reglamento Normativo.
EXP. N.° 03508-2021-PA/TC
LAMBAYEQUE
ORLANDO GONZALES LÓPEZ

Simplemente, un magistrado del Tribunal Constitucional no está votando en


el caso concreto.

10. Por lo tanto, entendiendo que el magistrado mencionado no ha votado en el


presente caso, correspondería devolver el respectivo expediente para que se
emita el voto que corresponda. Sin embargo, procedo a pronunciarme sobre
la pretensión de este caso para no perjudicar los derechos fundamentales de
los justiciables quienes requieren una atención con prontitud y celeridad por
parte del Tribunal Constitucional.

Lo expuesto no es impedimento para dejar expresa constancia sobre la


omisión de pronunciamiento sobre la pretensión concreta, sino también de
su desacato a un acuerdo del Pleno del Tribunal Constitucional, como lo
veremos en seguida.

II. SOBRE EL DESACATO Al REGLAMENTO NORMATIVO DEL


TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

11. Con dicha forma de proceder se está desacatando acuerdos del Pleno, que
modificaron el Reglamento Normativo del Tribunal Constitucional,
respecto de la tramitación de los procesos de control concreto dispuesta por
el Nuevo Código Procesal Constitucional, pues se está dejando resolver
sobre el caso concreto en la respectiva vista de la causa.

12. No sabemos qué razones tuvo el Poder Legislativo cuando elaboró el


artículo 24 del Nuevo Código Procesal Constitucional (lo que de por sí es
grave, pues, como es de conocimiento público, no se dio una amplia
deliberación pública previa al dictado de dicho código). Lo cierto es que,
una vez publicada una ley, ésta se independiza de su autor.

13. ¿Qué es lo que redactó el legislador en el artículo 24? Diremos que en uno
de sus extremos redactó la expresión “vista de la causa”. ¿Existe en el
derecho procesal diferentes tipos de “vista de la causa”? por supuesto que
sí. Existe la “vista de la causa con informe oral” y la “vista de la causa sin
informe oral”. ¿Qué establece el Reglamento Normativo del Tribunal
Constitucional sobre el particular? En el artículo 11-C establece que en la
tramitación de los casos siempre debe haber vista de la causa y que en
aquellos casos que requieran pronunciamiento de fondo se realizará la
respectiva audiencia pública. En otras palabras, algunos casos no tendrán
audiencia pública y algunos otros si tendrán audiencia pública, siempre y
cuando lo justifique el caso.

14. ¿Qué es lo deben hacer todos los magistrados del Tribunal Constitucional
EXP. N.° 03508-2021-PA/TC
LAMBAYEQUE
ORLANDO GONZALES LÓPEZ

al respecto? Cumplir el Reglamento Normativo del Tribunal


Constitucional. ¿Qué es lo que está haciendo un magistrado del Tribunal
Constitucional? Está incumpliendo el Reglamento Normativo del Tribunal
Constitucional pues en las vistas de la causa no está votando en el caso
concreto.

15. Ampliando lo expuesto, cabe mencionar que el artículo 19.2 del Reglamento
Normativo del Tribunal Constitucional establece como uno de los deberes
de los Magistrados del Tribunal Constitucional: “Cumplir y hacer cumplir
su Ley Orgánica, el Nuevo Código Procesal Constitucional, el
ordenamiento jurídico de la Nación y el presente Reglamento”.

16. Asimismo, el artículo 11-C del referido cuerpo normativo establece lo


siguiente: “En los procesos de hábeas corpus, amparo, hábeas data y
cumplimiento, la vista de la causa es obligatoria. Si en la vista de la causa
la Sala considera que la demanda es improcedente, se resuelve en ese
sentido mediante auto, sin convocatoria a audiencia pública. También se
resuelven sin convocatoria a audiencia pública los recursos de agravio
constitucional a favor de la debida ejecución de la sentencia, las
apelaciones por salto y las quejas. Si en la vista de la causa la Sala
considera que la demanda requiere un pronunciamiento de fondo por parte
suya, se notifica a las partes, convocando a audiencia pública. Si en la vista
de la causa la Sala considera que la demanda requiere un pronunciamiento
de fondo por parte del Pleno, se notifica a las partes, convocando a
audiencia pública. Los secretarios de Sala están autorizados a suscribir los
decretos de notificación de vistas de la causa y de celebración de audiencias
públicas”.

17. El mencionado artículo 11-C fue incorporado por el Artículo Quinto de la


Resolución Administrativa N° 168-2021-P/TC. Si bien el acuerdo de Pleno
que aprobó tal incorporación se produjo con el voto en contra de los
magistrados Ferrero Costa y Blume Fortini, ello en ningún modo justifica
que tales magistrados no acaten las disposiciones del Reglamento
Normativo.

18. Una vez aprobada la reforma del Reglamento Normativo, es vinculante para
todos los magistrados, para los servidores y servidoras del Tribunal
Constitucional, así como los respectivos justiciables. Eso es lo que ordena
nuestro marco normativo y así se ha procedido con todas las reformas del
Reglamento Normativo.

19. El citado artículo 11-C del Reglamento (que no hace sino materializar lo
previsto en las citadas normas de la Constitución y Ley Orgánica del
EXP. N.° 03508-2021-PA/TC
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Tribunal Constitucional), contiene algunos mandatos normativos, como los


siguientes:

1) “(…) Si en la vista de la causa la Sala considera que la demanda es


improcedente, se resuelve en ese sentido mediante auto, sin convocatoria a
audiencia pública (…)”.
De este extremo se desprende que, si los tres magistrados de la sala
consideran que la demanda es improcedente, deben resolverlo así. Ello
exige un pronunciamiento sobre el caso concreto;

2) “También se resuelven sin convocatoria a audiencia pública los recursos


de agravio constitucional a favor de la debida ejecución de la sentencia, las
apelaciones por salto y las quejas”. De este extremo se desprende la
exigencia un pronunciamiento sobre el caso concreto;

3) “Si en la vista de la causa la Sala considera que la demanda requiere un


pronunciamiento de fondo por parte suya, se notifica a las partes,
convocando a audiencia pública”. De este extremo se desprende la
exigencia un pronunciamiento sobre el caso concreto;

4) “Si en la vista de la causa la Sala considera que la demanda requiere un


pronunciamiento de fondo por parte del Pleno, se notifica a las partes,
convocando a audiencia pública”. De este extremo se desprende la
exigencia un pronunciamiento sobre el caso concreto.

20. Todos estos supuestos exigen el pronunciamiento sobre la pretensión del


caso concreto. Eso es lo que dice el reglamento (y otras normas citadas) y
lo que debemos cumplir todos. Si un magistrado estima que debe emitir un
voto singular en cada uno de los 4 supuestos mencionados entonces dicho
voto, para ser considerado como tal, debe expresar las razones que estime
pertinente pero siempre vinculadas al caso concreto.

21. A modo de referencia sobre la adecuada forma de manifestar la discrepancia


y respeto de los acuerdos de Pleno (y otras normas citadas), debo recordar
que, en octubre de 2015, mediante Resolución Administrativa N° 138-
2015-P/TC, se modificó el artículo 10 del Reglamento Normativo del
Tribunal Constitucional en el sentido de exigir sólo 4 votos para aprobar un
precedente.

22. Dicha modificatoria fue aprobada por 4 votos (magistrados Miranda


Canales, Blume Fortini, Ramos Núñez y Espinosa-Saldaña Barrera) y 3
votos en contra (magistrados Urviola Hani, Ledesma Narváez y Sardón de
Taboada). Pesé a que voté en contra, en ninguna oportunidad me opuse a la
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nueva de regla de votación que puso el Pleno pues era, es y será mi deber
respetar y acatar el Reglamento Normativo del Tribunal Constitucional.

23. No quiero analizar en detalle la argumentación del magistrado Ferrero, sino


tan sólo precisar que, conforme a la jurisprudencia del Tribunal
Constitucional y de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, el
derecho defensa no sólo se puede hacer valer mediante argumentos orales
sino también mediante argumentos escritos. La defensa puede ser escrita o
puede ser oral.

24. Si el legislador que dictó el Nuevo Código Procesal Constitucional puso en


el artículo 24 el texto “vista de la causa” y no puso “audiencia pública”, sus
razones habrá tenido, pero una vez publicada la ley, ésta se independiza de
su autor. Si hoy dice “vista de la causa”, entonces no se puede forzar la
interpretación y obligarnos a entender que esta expresión es similar a
“audiencia pública”.

25. Basta sólo revisar la normatividad procesal en el Perú para darnos cuenta
que pueden darse vistas de la causa con audiencia pública y sin audiencia
pública. Así pues, el mandato expreso del legislador contenido en el artículo
24 del Nuevo Código Procesal Constitucional es que los casos que lleguen
al Tribunal Constitucional tengan vista de causa, y eso es lo que se está
cumpliendo.

26. Por el contrario, resulta un exceso que se obligue a que estas causas tengan,
en todos los casos, vistas con audiencias públicas para que los abogados
puedan informar oralmente. Ello no ha sido previsto por el legislador.

27. Por esto, resulta preocupante que se desacate no solo determinadas


disposiciones del Reglamento Normativo del Tribunal Constitucional,
adoptados mediante Acuerdos de Pleno, sino también el mandato expreso
del propio legislador (entre otras normas citadas), generando votos que no
contienen un expreso pronunciamiento sobre la pretensión del caso
concreto.

S.

LEDESMA NARVÁEZ
EXP. N.° 03508-2021-PA/TC
LAMBAYEQUE
ORLANDO GONZALES LÓPEZ

FUNDAMENTO DE VOTO DEL MAGISTRADO


ESPINOSA-SALDAÑA BARRERA

Coincido con el sentido del voto de la magistrada Ledesma Narváez, por los
motivos allí expuestos.

S.

ESPINOSA-SALDAÑA BARRERA
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LAMBAYEQUE
ORLANDO GONZALES LÓPEZ

VOTO SINGULAR DEL MAGISTRADO FERRERO COSTA

Con el debido respeto por la opinión de nuestros colegas magistrados, emitimos el


presente voto singular, pues consideramos que en el caso de autos se debe convocar
a audiencia pública.

Con la emisión de la Ley 31307, que regula el Nuevo Código Procesal


Constitucional publicado el viernes 23 de julio del presente año, se presentan
novedades interesantes e importantes, las cuales, como se expresa en la parte final
del texto de la exposición de motivos, se encuentran en concordancia con las
políticas de Estado del Acuerdo Nacional, específicamente en lo relacionado con la
plena vigencia de la Constitución, los derechos humanos, el acceso a la justicia y la
independencia judicial.

Entre las modificaciones más significativas podríamos mencionar la prohibición de


aplicar el rechazo liminar (artículo 6) y la obligatoriedad de la vista de la causa en
sede del Tribunal Constitucional (segundo párrafo del artículo 24). Dicho texto
señala lo siguiente: «(…) En el Tribunal Constitucional es obligatoria la vista de la
causa. La falta de convocatoria de la vista y del ejercicio de la defensa invalidan el
trámite del recurso de agravio constitucional». Sobre este último punto y su alcance
radica nuestro desacuerdo con la resolución en mayoría.

En ese contexto, y como ya lo hemos reiterado desde que nos integramos al


Tribunal Constitucional en septiembre de 2017, a través de nuestro primer voto
singular emitido en el Expediente 00143-2016-PA/TC (publicado en la web
institucional [Link] con fecha 30 de noviembre de 2017), en relación con
el precedente vinculante Vásquez Romero, Expediente 00987-2014-PA/TC,
nuestro alejamiento, respecto a la emisión de una resolución constitucional en
procesos de la libertad sin que se realice la audiencia de vista, se vincula
estrechamente al ejercicio del derecho a la defensa, el cual solo es efectivo cuando
el justiciable y sus abogados pueden exponer, de manera escrita y oral, los
argumentos pertinentes, concretándose el principio de inmediación que debe regir
en todo proceso constitucional (fundamento 9 de nuestro voto), y también conforme
lo ordena el artículo III del Título Preliminar del Nuevo Código Procesal
Constitucional. Es decir que copulativamente se deben presentar ambas maneras de
exposición de alegatos.

Asimismo, debemos tener en cuenta que la Constitución Política del Perú, en su


artículo 202, inciso 2, prescribe que corresponde al Tribunal Constitucional
«conocer, en última y definitiva instancia, las resoluciones denegatorias dictadas
en los procesos de habeas corpus, amparo, habeas data y acción de cumplimient o».
Esta disposición constitucional, desde una posición de franca tutela de los derechos
fundamentales, exige que el Tribunal Constitucional escuche y evalúe los alegatos
EXP. N.° 03508-2021-PA/TC
LAMBAYEQUE
ORLANDO GONZALES LÓPEZ

de quien se estima amenazado o agraviado en alguno de los derechos


fundamentales. Una lectura diversa contravendría mandatos esenciales de la
Constitución, tales como el principio de defensa de la persona humana y el respeto
de su dignidad como fin supremo de la sociedad y del Estado.

Resulta relevante, en este punto, recordar que, como afirmó Raúl Ferrero
Rebagliati, «la defensa del derecho de uno es, al mismo tiempo, una defensa total
de la Constitución, pues si toda garantía constitucional entraña el acceso a la
prestación jurisdiccional, cada cual al defender su derecho está defendiendo el de
los demás y el de la comunidad que resulta oprimida o envilecida sin la protección
judicial auténtica». Así pues, lo constitucional es escuchar a la parte como
concretización de su derecho irrenunciable a la defensa. Al mismo tiempo, el
derecho a ser oído se manifiesta como la democratización de los procesos
constitucionales de libertad.

A mayor abundamiento, el Diccionario Panhispánico del Español Jurídico, en el


que participan importantes instituciones como la Real Academia Española, la
Cumbre Judicial Iberoamericana, la Asociación de Academias de la Lengua
Española, entre otras, define la vista como

Actuación en que se relaciona ante el tribunal, con citación de las


partes, un juicio o incidente, para dictar el fallo, oyendo a los
defensores o interesados que a ella concurran. Es una actuación oral,
sin perjuicio de su documentación escrita o por grabación de imagen
y sonido, y salvo excepciones, de carácter público (cfr.
[Link] ).

Por estos motivos, consideramos que en el caso de autos se debe convocar la vista
de la causa entendida como audiencia pública, lo que garantiza que el Tribunal
Constitucional, en tanto instancia última y definitiva, escuche a las personas
afectadas en sus derechos fundamentales; especialmente si se tiene en cuenta que,
agotada la vía constitucional, al justiciable solo le queda el camino de la
jurisdicción internacional de protección de derechos humanos.

S.

FERRERO COSTA

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