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Intervención Psicológica en Adultos y Mayores

El documento aborda la importancia de la Orientación Familiar en el desarrollo humano, enfocándose en las etapas de la adultez y la vejez, y la intervención psicológica necesaria en cada una. Se destaca el papel de Erik Erikson en el desarrollo de la intimidad y la identidad en la adultez, así como la necesidad de una intervención integral en la vejez para mejorar la calidad de vida del paciente. Además, se discute la iatrogenia en la práctica psicológica y la importancia de la ética para prevenir daños no intencionados a los pacientes.

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Intervención Psicológica en Adultos y Mayores

El documento aborda la importancia de la Orientación Familiar en el desarrollo humano, enfocándose en las etapas de la adultez y la vejez, y la intervención psicológica necesaria en cada una. Se destaca el papel de Erik Erikson en el desarrollo de la intimidad y la identidad en la adultez, así como la necesidad de una intervención integral en la vejez para mejorar la calidad de vida del paciente. Además, se discute la iatrogenia en la práctica psicológica y la importancia de la ética para prevenir daños no intencionados a los pacientes.

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UNIVERSIDAD CENTRAL DEL ESTE

UCE
ASIGNATURA

Principio de Psicología Clínica

PRESENTADO POR:

Leo Mary Ramos Duran

MATRICULA

2023-4261

MAESTRO

Tamara Reyes

Fecha de entrega:

14/04/2025
Introducción
El impacto que tiene el enfoque de la Orientación Familiar es esencial para la
comprensión del desarrollo de la persona, por lo que a medida que se
desarrolla se va presentando nuevos cambios, nuevas etapas y por lo tanto
nuevas características en el individuo; en cuanto a nuevas etapas, se entiende
que la persona pasa por diferentes períodos de desarrollo, desde la etapa
inicial que comprende, el ser pareja a tener bebés, infantes, adolescentes hasta
la convivencia con la descendencia adulta y adulta mayor hasta la etapa
terminal. En la presente investigación se pone énfasis en la etapa adulta y su
intervención, partiendo de autores como Erik Erikson, Hernández que exponen,
que en la etapa del adulto se presentan conflictos individuales como lo son: el
miedo al compromiso, búsqueda de identidad y el sentirse incompleto es por
eso que dentro del contexto familiar la adaptación y el sentirse satisfecho lleva
consigo una gran responsabilidad, ya que en cada uno de esos campos la
familia debe cumplir con tareas específicas y debe pasar necesariamente por
esos cambios o crisis de desarrollo para llegar a comprender la homeostasis.
Sin embargo, se recalca que al adquirir los años la persona llega a concientizar
sobre sus logros, experiencias y metas a futuro para lograr sus
autorrealizaciones.
La Intervención En La Época Adulta
Desarrollo del adulto de acuerdo a Erik Erikson Erik Erikson presentaba ocho
etapas del desarrollo según la edad de la persona, en este nos centraremos en
la sexta etapa la cual es intimidad vs aislamiento. Esta etapa se encuentra en
la edad adulta entre los 19 y 40 años aproximadamente. En este periodo, el
conflicto principal es en la formación de relaciones íntimas y amorosas, con
otras personas. Para Erikson, la intimidad era sinónimo de una relación
cercana y amorosa que se caracteriza por la honestidad. Esta etapa se
encuentra relacionada con la anterior, identidad vs confusión de roles, en el
sentido del adolescente no tiene claro un sentimiento de saber quiénes somos
y esto hace que el individuo tenga miedo dependerse a sí mismo. A su vez,
dichas relaciones íntimas exigen un compromiso y las personas que hayan sido
capaces de tener una fuerte identidad son capaces de tener una relación con el
otro. Las relaciones más importantes para la vida de una persona suelen ser
con su familia y amigos, volviéndose más sólidas con el paso del tiempo
Coyago Tupiza, K. S. (2022).
Tareas generales del desarrollo del adulto:
●Alcanzar madurez corporal y cognitivo, autonomía e independencia
psicológica de su grupo familiar (Tercera individuación)
●Capaz de formar una relación afectiva sin perder su identidad, es tolerante y
acepta las diferencias.
●Identidad laboral: se posiciona en alguna actividad laboral para generar
estabilidad y sentirse producto, lo cual es clave dentro del auto concepto y su
identidad psicosocial.
●La relación es de apoyo e igualdad con los padres, generalmente el adulto
contrae matrimonio, trabaja, forma amistades y se convierte en miembro de
una comunidad, quedando al mismo nivel de sus padres, pero ya no es
dependiente de ellos, sino independiente, pero con apoyo mutuo entre las
partes e igualdad.
●Actitudes de paternidad: el adulto decide conjuntamente con su pareja asumir
y compartir la identidad de padres.
Crisis durante la etapa de la adultez.
Si bien es cierto que el modelo tradicional funcional de transición del ciclo vital
mayoritariamente seguía una secuencia unidireccional y la incorporación de los
jóvenes a la vida adulta era temprana, casi automática y con pocas
alternativas; actualmente, los jóvenes viven en un espacio y tiempo
sobrecargado de estimulación y diversidad de posibilidades sobre las que
construir su proyecto vital y asumir las responsabilidades de la vida adulta. El
retraso de la incorporación de los adultos jóvenes en el mundo laboral
contribuye a una emancipación más tardía en donde la persona debe enfrentar
el hecho de abandonar su casa, la ambivalencia entre querer ser
independientes y autónomos y una cierta resistencia para enfrentarlo.
La Intervención En La Vejez
Meta/Objetivo de la Intervención psicológica en la vejez
El objetivo central de la intervención psicológica geriátrica es el de actualizar
las potencialidades del paciente de tal modo que logre darle a su vida un
sentido más completo y digno. En general, se tiende a obtener cambios en los
sentimientos, los pensamientos y los actos, en el sentido de mejorar las
relaciones con los otros (desarrollo de habilidades de contacto), disminuir las
tensiones de origen biológico o cultural, lograr satisfacciones y aumentar la
productividad. Dichos objetivos presentan algunas peculiaridades inherentes a
la edad del paciente, puesto que no resultará viable una modificación
significativa de la personalidad, por lo que nuestros objetivos deben ser
realistas, es decir, algo más modestos que cuando trabajamos con adultos. Por
consiguiente, estarán encaminados a la mejoría sintomática de todo el contexto
familiar cultural y social del paciente.
Objetivos específicos
Entre los objetivos específicos:
-Trabajar en la autoestima del paciente
-Manejar psicológicamente la dependencia
-Tratar psicológicamente la necesidad de cuidados médicos
-Ayudar a mejorar el funcionamiento social y familiar
Creación de la relación Terapéutica
El primer contacto con el paciente supone uno de los momentos de mayor
importancia en cualquier tratamiento, pasa lo mismo en la psicología del
envejecimiento. El objetivo principal en esta fase es crear una relación personal
cercana que le permita al terapeuta realizar tanto el diagnóstico como las
primeras intervenciones. Se denomina relación terapéutica a la construcción o
vínculo que surge entre un paciente y el profesional que lleva la intervención,
esta relación es determinante en el éxito de la intervención psicológica.
Veamos más a continuación.
Efecto terapéutico
El efecto terapéutico se comprende mejor si utilizamos modelos psicológicos
que den paso a la comprensión de la salud y la enfermedad mental. Es decir, a
través de un modelo reglado al cual puede realizarse algunas adaptaciones. Y
es que, a pesar de que las técnicas tienen una procedencia teórica muy
diversa, tienen en común que su eficacia depende fundamentalmente de la
relación terapéutica más que de la pericia técnica. Se debe recordar siempre
que el enfoque diagnóstico y terapéutico de los trastornos mentales en edad
avanzada debe ser integral, es decir, se debe ponderar los componentes
biológicos psicológicos y sociales tanto del paciente como de sus cuidadores
principales. Un modelo coherente de organización sería la evaluación
sistemática de las necesidades del paciente y de sus cuidadores, considerando
como necesidad la existencia de un problema para el cual existe una
intervención profesional capaz de aliviarlo. Este planteamiento, requiere la
disponibilidad de equipos interdisciplinarios articulados en forma de redes
asistenciales formados por: psicólogos, médicos y trabajadores sociales; o en
su defecto, se debe contar con una comunicación adecuada entre los distintos
profesionales a cargo.
En otras palabras, la implementación de un trabajo integral e interdisciplinario.
Por tanto, la intervención psicológica en adultos mayores debe formar parte de
un plan terapéutico holístico, esto significa, contar con la participación de
diversos tratamientos farmacológicos y diversas intervenciones sociales en el
proceso terapéutico. Para esto, el terapeuta deberá contar con la suficiente
experiencia de trabajo en equipo multidisciplinario, que le permita realizar la
coordinación necesaria para lograr un resultado óptimo.

La Iatrogenia y la Ética en el quehacer del Psicólogo


La iatrogenia en el contexto de la psicología se refiere al daño psicológico o
emocional no intencionado causado a un paciente por las acciones de un
psicólogo durante el ejercicio de su profesión. Este daño puede variar desde un
nivel de malestar emocional hasta consecuencias más graves. Es crucial
distinguir la iatrogenia de la mala praxis, donde existe negligencia o intención
de causar daño. La iatrogenia, por otro lado, ocurre sin la intención de dañar.

La ética juega un papel fundamental para prevenir la iatrogenia en la práctica


psicológica. Los códigos de ética de las asociaciones de psicólogos, como la
American Psychological Association (APA) o la British Psychological Society
(BPS), establecen principios y normas que guían la conducta profesional.
Algunos principios éticos claves relevantes para evitar la iatrogenia incluyen:

Beneficencia y no maleficencia: Los psicólogos deben esforzarse por hacer el


bien a sus pacientes y evitar causarles daño. Esto implica ser consciente de los
posibles efectos negativos de las intervenciones y tomar medidas para
mitigarlos.
Competencia: Los psicólogos deben ejercer dentro de los límites de su
competencia y buscar formación y supervisión adecuadas cuando trabajen con
poblaciones o problemas para los que no estén suficientemente preparados.
Integridad: Los psicólogos deben ser honestos, precisos y evitar conflictos de
intereses que puedan comprometer su juicio o el bienestar del paciente.
Respeto por los derechos y la dignidad de las personas: Los psicólogos deben
respetar la autonomía, la confidencialidad y los valores culturales de sus
pacientes.
Las acciones de un psicólogo que podrían llevar a la iatrogenia incluyen:
Diagnóstico erróneo o apresurado: Etiquetar a un paciente con un trastorno
psicológico sin una evaluación exhaustiva puede generar angustia y estigma
innecesarios.
Intervenciones inapropiadas o mal aplicadas: Utilizar técnicas que no son
adecuadas para el problema del paciente o que no se implementan
correctamente puede ser ineficaz o incluso perjudicial.
Mala comunicación: No explicar claramente el proceso terapéutico, los riesgos
y los beneficios pueden generar confusión, ansiedad y desconfianza en el
paciente.
Creación de dependencia: Fomentar una dependencia excesiva del paciente
hacia el terapeuta puede dificultar su autonomía y crecimiento personal.
Violación de la confidencialidad: Compartir información del paciente sin su
consentimiento puede dañar la relación terapéutica y tener consecuencias
negativas en su vida.
Actitudes o comentarios insensibles: Realizar comentarios despectivos,
juzgadores o que invaliden las experiencias del paciente puede generar
sentimientos de vergüenza, culpa o enojo.
Finalización abrupta de la terapia: Terminar la terapia de manera prematura o
sin una justificación adecuada puede generar sentimientos de abandono y
dificultar el progreso del paciente.
Conclusión
En resumen, la iatrogenia es un riesgo inherente a la práctica psicológica, pero
puede minimizarse mediante una sólida formación ética, la adherencia a los
códigos de conducta profesional y una reflexión constante sobre el impacto de
las propias acciones en el bienestar del paciente. Los psicólogos tienen la
responsabilidad ética de priorizar el bienestar de sus pacientes y evitar
cualquier práctica que pueda causarles daño no intencionado.

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