Ensayo libre.
“Teresa no quiere nada de Karenin. Ni siquiera le pide amor. Jamás se ha planteado
los interrogantes que torturan a las parejas humanas: ¿me ama?, ¿Ha amado a
alguien más que a mí?, ¿me ama más de lo que yo le amo a él? Es posible que todas
estas preguntas que inquieren acerca del amor, que lo miden, lo analizan, lo
investigan, lo interrogan, también lo destruyan antes de que pueda germinar. Es
posible que no seamos capaces de amar precisamente porque deseamos ser
amados, porque queremos que el otro nos dé algo (amor), en lugar de aproximarnos
a él sin exigencias y querer sólo su mera presencia.”
El ser humano casi siempre ama con expectativas, condicionados, la mayoría de las
personas aman por el deber, por el ser; hay madres que aman a sus hijos porque son sus
hijos, pero si los conocieran como individuos externos a ella (su vientre, su cultura, su
sangre, la religión) probablemente serían personas que despreciarían, hay hijos que aman
a sus madres por haber salido de sus entrañas, incluso cuando son la causa por la cual
sufren en diversos aspectos de su vida.
El amor que le tenía a Teresa a Karenin, considero, podría ser la máxima expresión de
amor; no hay condiciones, no hay limitantes, no hay un pasado, solo es estar, pero es muy
utópico pensar en verla o replicarla en relaciones humanas. Siempre se me ha hecho
curioso que el ser humano para amar suela condicionar o limitar al otro, como un
intercambio donde no cedemos nuestra parte hasta que obtenemos el de la otra persona y
muchas veces al obtenerlo se deja de lado; porque no es lo que se espera, porque no entra
en la expectativa de lo que nosotros esperamos como “amor”.
El amor es algo muy subjetivo y cambia dependiendo la dinámica; una amistad, un
noviazgo, un familiar. El amor, culturalmente, considero que es percibido como sacrifico,
por ejemplo en la religión, esposas/os perdonarán a su cónyuge si los engañan porque
fueron convencidos por el maligno y no estaban pensando por ellos mismos, en la sociedad,
se espera a que se tenga paciencia, empatía, se sacrifique (la mayoría de veces) la madre
de aguantar violencia psicológica o física para que sus hijos crezcan en un entorno con
mamá y papá “presentes”, se espera que los hijos honren y veneren a sus padres por el
simple hecho de que les dieron la vida (y sin pedirla) aún si en la infancia fueron
abandonados o violentados.
En el libro esta dinámica se puede ver en Teresa que amaba a su madre por ser su madre
y buscar su aceptación, Teresa perdonaba a Tomas sus infidelidades en el nombre del
amor, Tomas amaba a Teresa, pero no lo suficiente para dejar de meterse con mujeres.
Al terminarlo me hizo preguntarme qué tanto el amor que me rodea es genuino y no está
limitado por etiquetas de “hija” “hermana” “amiga”. En mis vínculos amorosos pasados,
¿Cuál había sido construido en base a expectativas cumplidas y cuál había sido
desinteresado? como el amor de Teresa a Karenin, ¿Qué tanta levedad o peso había en
mis relaciones?
Creo que el amor es lo más bonito que uno puede tener en su vida ¿Qué tanto es sano
perdonar o dejar de lado solo para mantenerlo en nuestras vidas? o ¿Hasta qué punto es
sano el amor desinteresado? El amor más desinteresado que conozco es el de mi familia,
mis papás y hermana no me piden nada para que me ame, incluso después de pelearnos
y estar enojados por días, me demuestran amor en medio del enojo, pero hay otro extremo
el cual me recuerda mucho a una plática con mi mamá, donde nos contaba que un
compañero suyo de trabajo fue llevado a la cárcel por feminicidio, y los padres de su
compañero después de unos años aún seguían buscando como sacarlo. Mi mamá, que
siempre me ha dicho que como padres debes aceptar cuando tu hijo se equivoca, y el
castigo que merezca se le debe de dar, aunque sea cárcel, cuando le pregunté que por qué
los padres de su compañero aun sabiendo su culpa lo siguen ayudando a salir, solo me dijo
“Así sea el diablo, sigue siendo tu hijo”.
Pareciera que el amor era suficiente excusa para seguir protegiéndolo de sus propias
acciones, y entonces, el amor desinteresado me parece que se puede convertir también en
un sacrificio si se te sale de las manos, es decir, de tus límites, valores o moral.
Y la verdad es que, aún no tengo respuestas ante todas las preguntas que planteé, tal vez
alguien que está casada/o o divorciada/o, sea mamá o papá podría tener respuestas más
acertadas a esta complejidad de amar de forma desinteresada. Lo que yo pienso sobre que
es amor, desde mi punto de vista, está limitada a las experiencias que he tenido, buenas o
malas. He tenido la fortuna de venir de un hogar amoroso (aun con sus defectos) y de tener
amigas de años que ya son parte de mi familia, como también he pasado por personas que
me han llevado a vivir situaciones dolorosas y difíciles, de las cuales he salido porque no
es a lo que yo considero amor ni bueno para mi bienestar. Tal vez por eso no puedo concebir
el amor que yo doy y que me rodea como sacrificio.
El amor es muy complicado, y aunque creo que todos somos capaces de amar
desinteresadamente de forma sana (y lo creo porque lo vivo a través de las acciones de las
personas que me rodean), entiendo que vaya a ser complicado para la mayoría de las
personas que están acostumbradas a poseer, a recibir antes de dar, a desechar una
relación antes de molestarse en arreglarla; amar como Teresa amaba a Karenin se vuelve
un ejercicio difícil, querer a alguien simplemente por su presencia y arriesgarse a que no te
quiera igual, lo es aún más. Sumándole la liquidez de las relaciones de hoy en día y la
rapidez de “conexión” que quieren percibir en una relación de un mes.