REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL
SIMÓN RODRÍGUEZ
NÚCLEO LOS TEQUES
EDUCACION INTEGRAL
SOCIOLOGIA
LA CRISIS CIVILIZATORIA QUE NOS HA
TOCADO ENFRENTAR
JELEN LONDOÑO
C.I. 22.440.468
14 de marzo de 2023
Cuando se habla de crisis civilizatoria podemos decir que es un modelo de
producción y consumo insostenible, que amenaza la vida del planeta, en diferentes
aspectos que iremos tratando a lo largo de este informe.
Nos encontramos en una crisis actual, que afecta muchos aspectos de nuestras
vidas, afecta la economía, la salud, la educación, en fin, hace tambalear un desarrollo
sostenible en nuestro país. Esta crisis es global, afecta al mundo entero, Como afirma
Armando Bartra, es una crisis sistémica, cuya novedad “radica en la pluralidad de
dimensiones que la conforman; una crisis que es simultáneamente medioambiental,
energética, alimentaria, migratoria, bélica, y económica”.
Toda esa confluencia de problemas nos lleva a la denominación de crisis
civilizatoria, entendida como un “momento histórico en el cual llegan a un punto crítico
no sólo las estructuras económicas, sino también las instituciones políticas y culturales,
así como el sistema de valores que configura y da sentido a una determinada cultura”.
Así, “una crisis de civilización es una crisis no sólo global sino total” (Fernández Buey,
2009: 45,).
Si nos enfocamos en cómo se ha ido desarrollando la crisis económica y
financiera, comenzare desde el año 2009, donde hubo una crisis significativa a nivel
mundial denominada la mayor caída en la post guerra, quebraron grandes instituciones,
bancos y empresas, a raíz de esto el Estado en cada país inyecta grandes cantidades de
dinero para salvar la banca y salvaguardar la economía, y se desvían en muchas ocasiones
dinero de otras causas como las ambientales, de salud, etc.
También genero innumerables despidos, causando inestabilidad en muchos
hogares. Se habla del capitalismo como el culpable de esta crisis, donde el hombre y el
planeta son mercancía, en vez de ser los factores generadores de la economía, sin
necesidad de ser destruidos o explotados, se observa la explotación de la fuerza obrera
con bajos salarios, dichos salarios no permiten surgir a esta gran masa de población, y el
dinero gira en torno a un selecto y pequeño grupo de empresarios privilegiados.
Observamos también la tendencia de la especulación de precios, el incremento de
los precios de algunos productos cada vez que hay un alza en Venezuela del dólar, esto
perjudica a los pequeños y medianos empresarios, los cuales deben constantemente
evaluar el precio de sus productos e incrementar los costos, perjudicando así, a la mayoría
de la población en el país, que gana salarios en bolívares. Mientras que otra minoría de la
población, que tiene acceso a la dolarización, y posee una posición económica mas estable
no le afecta.
Es aquí donde el Estado venezolano ha utilizado como estrategia la economía
social y solidaria, Como ejemplo (positivo/negativo) de organización económica
alternativa, que ha logrado sostenerse con la inyección de capital por parte del gobierno,
otorgado de diferentes modalidades, llámense bonos, bolsas de alimentación, entre otros
más.
Hemos visto cambios profundos en los patrones climáticos globales, el más
preocupante el cambio climático, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio
Ambiente (PNUMA) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) crearon, en el
año 1988, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).
Los mismos analizaban toda la información científica disponible sobre el cambio
climático, las principales polémicas en torno a sus causas (naturales o antropogénicas), el
análisis de sus impactos ambientales y socioeconómicos y la formulación de propuestas.
Estos expertos han creado varios informes sobre el cambio climático (1990, 1995, 2001,
y 2007). Los mismos se han convertido en la referencia obligatoria de toda discusión
sobre el cambio climático global.
La globalización nos rodea hace ya alrededor de 80 años, queriendo acumular
dinero, solo un puñado de corporaciones se ven favorecidas, las mismas realizan tratados
con los países para la explotación del ambiente, sin tener en cuenta el impacto ambiental,
ecológico, cultural que generan, lamentablemente, el crecimiento económico, en la
mayoría de las ocasiones se ve por sobre el resguardo del ambiente.
Todos estos problemas o fenómenos climáticos impactan en los ecosistemas y
afectan las condiciones de vida de la población de muchas maneras. Los peores impactos
los sufren los países del sur y quienes más lo padecen son las personas más pobres.
Podemos observar como el capitalismo ofrece más expansión, más crecimiento, y
soluciones de cada vez más alta tecnología ante los desastres naturales. Con la economía
verde, el sistema va hacia un salto modernizador: mercantilizar la naturaleza misma y de
su conservación, en donde todo promete jugosas ganancias en los mercados del futuro.
Venezuela ha sido golpeada por la crisis ambiental en sectores muy focalizados,
como por ejemplo el arco minero en Ciudad Bolívar, y el Amazonas, donde por explotar
la economía maderera se ha perdido gran cantidad de nuestro pulmón ambiental, así como
se han visto afectadas las comunidades indígenas, que habitan esas zonas. También
podemos mencionar las dificultades en el abastecimiento de agua, miles de familias sufren
escasez de agua. En nuestro país, no solo tenemos la falta de agua por estos problemas
ambientales, se suman la falta de mantenimiento en la red hidráulica.
Otro punto importante es la carencia o perdida de nutrientes en zonas aptas para
el cultivo. El gobierno ha intentado concientizar en cuanto al tema agroalimentario, lo ha
llevado a niveles micros, donde la población que pueda y tenga espacios para cosechar
alimentos es ayudada y formada para ello.
Esta idea del Desarrollo sostenible surge en 1987 y rápidamente se expandió y
popularizó, modificando, sus significados. Sin embargo, solo algunos años después otra
importante publicación habría de cuestionar la plausibilidad de un desarrollo sostenible.
Esta publicación explica que la sustentabilidad ya habría sido alcanzada, particularmente
en la década del ochenta. En otras palabras, que la meta de la humanidad debería ser
encontrar una forma de volver a la senda de la sustentabilidad.
Desde mediados del siglo XX había llamado la atención los problemas de la
migración en nuestro planeta, pero focalizados en espacios geográficos específicos como
los tres mil kilómetros de frontera México-Estados Unidos, o como en la frontera del río
San Juan donde cruzan los nicaragüenses hacia Costa Rica, etc. Sin embargo, al terminar
el siglo XX el flujo de migrantes fue creciendo con una magnitud exponencial,
Norteamérica sigue siendo quien más recibe migrantes puesto que en 1990 tenía 23.3
millones y en el año 2015 registró 46.6 millones. Pero el flujo ha aumentado de manera
exponencial en cuanto a la cantidad, y no solamente de migrantes legales sino sobre todo
de población que entra de manera ilegal al país donde quiere fijar su destino.
En Venezuela Según la OEA, los venezolanos abandonan su país sin enfrentar una
guerra convencional o un desastre natural, sino por cinco razones primordiales: una
emergencia humanitaria compleja, violaciones de derechos humanos, violencia
generalizada, el colapso de servicios públicos y el desplome económico.
En nuestro país han sido varios los picos de éxodo, esto ha generado problemas
de toda índole, ancianos quedándose solos sin quien los asista, disminución de
profesionales en diferentes áreas, como la médica y educativa. También separación
familiar, y ha traído una nueva rama a la economía del país, las remesas.
Como hemos venido refiriendo nos encontramos ante una crisis total, el
‘antropoceno’, entendido este como un período geológico en el cual el principal factor de
cambio y transformación en el planeta sería el humano, nos permite precisamente
comprender la dimensión profunda, histórico-ambiental, sistémica y antropológica de
esta crisis. La pandemia de la COVID-19 es una evidente expresión del antropoceno y su
evolución.
A este panorama se le debe sumar las enfermedades asociadas a la desnutrición,
los malos hábitos alimenticios, el sobrepeso, etcétera, muy característicos en las clases
menos privilegiadas de nuestro país, aunado a esto la crisis hospitalaria por la que
pasamos actualmente, debido a la falta de medicamentos e insumos en la red pública.
El gobierno nacional ha creado una red de farmacias ambulantes para apalear el
problema de falta de medicamentos, aunque son muchos los medicamentos que no se
encuentran para enfermedades graves, como cáncer, epilepsia entre otras.
Aborde alguna de las crisis más notorias en el país, sin embargo existen otros
problemas, como la crisis alimentaria, que a pesar de tener un cambio significativamente
positivo a comparación de la cris 2016-2018 en nuestro país, donde la escasez de
productos nos llevó a realizar largas colas, o buscar otras alternativas alimentarias,
también es cierto que este cambio positivo no está a la mano de toda la población
Venezolana, todavía hay una cantidad significativa de comunidades que cuentan con el
sistema CLAP para abastecerse y poder completar su dieta.
También es importante hablar de la crisis social, el cambio que se ha ido reflejando
en cuanto a la percepción de los valores, la perdida de los mismos, que ha traído como
consecuencia problemas como la inseguridad, la falta de empatía hacia el otro.
En conclusión, no se puede reducir la atención a los temas coyunturales. En el
mundo habrá que multiplicar los espacios para discutir estos problemas y buscar
alternativas. Se requiere un cambio profundo de las bases estructurales del sistema,
aprovechándose inclusive de las actuales dificultades y por cierto de las debilidades
relativas de los sistemas financieros de poder mundial.