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El Dao

El documento explora la historia, estructura y evolución del sable chino (Dao), destacando su importancia en las artes marciales chinas y su versatilidad en combate. Se discuten las variaciones en diseño y uso a lo largo de diferentes dinastías, así como la influencia de culturas nómadas en su desarrollo. Además, se introducen las partes del sable y se anticipa un análisis más profundo en futuras entradas.

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El Dao

El documento explora la historia, estructura y evolución del sable chino (Dao), destacando su importancia en las artes marciales chinas y su versatilidad en combate. Se discuten las variaciones en diseño y uso a lo largo de diferentes dinastías, así como la influencia de culturas nómadas en su desarrollo. Además, se introducen las partes del sable y se anticipa un análisis más profundo en futuras entradas.

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El Dao.

En esta serie estudiaremos el sable chino. Un arma cuya naturaleza


representa en gran medida la riqueza y versatilidad intrínseca del
Wushu. Veremos sus antecedentes históricos, su estructura, su
actual representación en los estilos vigentes así como las
peculiaridades de uso que la definen. Todos estos elementos
característicos la convierten en un modelo de referencia dentro del
arsenal general de las artes marciales chinas.

Generalidades

De todas las armas propias de los diferentes sistemas y estilos


marciales chinos, el sable no deja de ser un eje fundamental que
conecta un gran número de armas en una serie de procesos similares
de manejo y de acciones combativas.

Para identificar el arma dentro del conjunto debemos prestar una atención
inicial a su estructura. En este sentido, es preciso que concretemos que el
sable chino tradicional (Dao) no tiene un estándar estructural fijo. Aunque
en términos generales usamos esta definición, en entornos más
especializados se utilizan diferentes terminologías específicas según la
propia estructura y procedencia del arma, dada la gran cantidad de modelos
que se incluyen dentro de lo que entendemos por Dao.

Podemos encontrar sables con bastante longitud y estrechez de la


hoja (el Miaodado es un claro ejemplo) e, igualmente, existen
modelos con hojas cortas y anchas con puntas angulares; estos
últimos con estructuras similares a algunos alfanjes europeos o a los
bracamantes utilizados en el reino castellanoleonés durante la edad
media.

Ejemplo de Miao Dao

Ejemplo de Alfanje
Ejemplo de Bracamante
También, aunque un conjunto importante de ellos presenta estructuras de hoja
ligeramente curvadas, los podemos encontrar con hojas rectas y de un solo filo
al igual que ocurre con los sables europeos. Estas hojas, más recientes, son
habituales durante el periodo de transición entre las dinastías Ming a Qing en
el que las milicias, aunque utilizaban también espadas rectas de doble filo
(Jian), usaban un tipo de espada recta de un solo filo llamada Tuanliandao,
con una hoja de más de 50 centímetros y una longitud total relativa entre 65 y
100 centímetros.

Ejemplo de Tuiliandao

Antecedentes históricos del arma


Ubicar el momento histórico preciso en el que aparece el arma en el ámbito
militar es prácticamente imposible. Muchos historiadores coinciden en aceptar
que ya está presente en la dinastía Han 漢 (206 a. C. – 220 d. C.) cómo arma
con una hoja de un solo filo.
Esta emergencia no irrumpe de la nada, tal y como atestiguan los indicios de
cuchillos y armas curvas de las dinastías anteriores (Shang y Zhou), en las
que el bronce deja paso al hierro para el comienzo de una progresión
metalúrgica sin precedentes en el contexto militar. En muchos sentidos, esta
metalurgia de las armas es muy anterior a la que encontramos en Europa.
Existen diferentes estudios que justifican su emergencia en el entorno bélico
chino debido a la influencia que tenían los modelos de guerra a caballo que
planteaban los nómadas de la estepa euroasiática. Los restos arqueológicos de
estas épocas muestran vestigios de armas similares en estos pueblos, desde
los cimerios o escitas hasta los sármatas, xiongnu y xianbei; estas influencias
vendrían más por estos últimos dado su estrecho contacto bélico con las
primeras dinastías.

Tenemos bastantes rastros arqueológicos de hojas de estas primeras


dinastías, con una curvatura relativa cuyo mango simple, terminado muchas
veces en un anillo, sustituyó en una gran proporción a la espada recta de doble
filo utilizada por aquel entonces por las tropas. También encontramos ejemplos
de esta época como el Zhanmadao o Duanma Jian (sable para cortar
caballos). Un sable de una sola hoja que, como su propio nombre indica, era
utilizado por los soldados para hacer frente a la caballería. Este arma fue
especialmente común en la posterior dinastía Song (960-1279).

Ejemplos de Duanmajian

Características del Dao


Como decíamos al comienzo de la entrada, existen muchos tipos de sables
chinos. Tantos como épocas e influencias ha atravesado la genealogía de esta
arma tan popular. Por lo tanto, si queremos observar la evolución que ha
sufrido el sable en el ámbito de la esgrima civil y militar china, tenemos
que comenzar por conocer cuáles son sus características básicas, aquellas
que lo definen como sable y no como espada.

Definida esta estructura de partida, podremos identificarlos en los diferentes


momentos históricos para poder situar de forma correcta en el tiempo sus
continuas modificaciones de estructura, uso y posibles técnicas combativas.

En líneas generales, estamos ante una hoja de un solo filo (en algunos
modelos presenta contrafilo en su último tercio), curvada y con capacidad de
realizar técnicas ofensivas y defensivas de trayectoria circular y rectilínea. Los
tajos y los estoques son dos posibilidades garantizadas por un diseño original
que buscaba robustez, facilidad de aprendizaje, potencia de uso y versatilidad
en el manejo; unas veces a una mano y otras a dos.

La forma en la que se portaba el arma también ha definido en cierta medida la


estructura de su hoja, tal y como ocurre con algunos Peidao (sables que se
portan sujetos a la cintura). Pese a que estos diseños se realizaban teniendo
en cuenta esta características de sujeción, encontramos otros sables con hojas
similares en otro tipo de sujeciones al cuerpo.

La sustitución de la espada recta de doble filo por el sable no fue total e


inmediata. Los motivos de esta transformación como arma de referencia en el
ejército se deben a sus encuentros en el campo de batalla. La mayor capacidad
ofensiva del sable, por su mayor peso y la distribución de éste, determinaron
finalmente su superioridad operativa para el soldado frente a la espada recta de
un solo filo.

Del mismo modo, su mayor versatilidad para la utilización por la tropa montada
es quizá la que la hace evolucionar a lo largo de la época de los tres reinos a
un modelo de sable más grande, con una empuñadura mayor y con una hoja
más ancha que la de sus antecesores.

Esta tendencia de uso y relevancia sobre las espadas rectas de doble filo
continuó a lo largo de la dinastía Tang (618-907). Durante la dinastía Song
observamos una gran diversidad de estilos en la forja de sables
estableciéndose durante esta dinastía una gran variedad de diseños de hojas
diferentes.

De esta época resaltamos ya el Yanglingdao o «Sable de pluma de ganso».


También conocido como Yanmaodao, presenta una hoja casi recta que se
curva suavemente hacia arriba. Es un claro ejemplo de la fase de transición
entre el Dao recto al Dao curvo.

Ejemplo de Yanmaodao

La caballería china utilizaba su punta para empujar y su único filo para


acuchillar. Hoy en día es poco común en el mercado de antigüedades o
réplicas, aunque podemos encontrar algunos ejemplares con una longitud total
de más de 80 centímetros y una longitud de hoja de menos de 70 centímetros.

La dinastía Song (960-1279) fue la primera que constituyo una armada


permanente en China invirtiendo numerosos recursos en mejorar su industria
armamentística para enfrentarse progresivamente a las amenazas mongolas
del norte. Esta tendencia influenció sobremanera el uso del sable, que ya
comienza a convivir en este periodo con el uso de la pólvora con fines militares.
Las tácticas y estrategias militares comienzan a tener estos elementos en
cuenta.

A partir de esta dinastía sí podemos hablar realmente de una influencia


mongola (dinastía Yuan 1271 – 1368) en el desarrollo y evolución del sable
chino que, heredando características de uso de esta tradición cultural, adapta
progresivamente sus características anteriores a estas nuevas propuestas de
uso militar, sobre todo el destinado a su manejo por la caballería.

Esta influencia no recae exclusivamente en las armas chinas. El imperio


mongol llegó a ocupar una gran extensión de territorio que, en su momento
álgido, cubría a toda Europa hasta la actual Hungría, todo el sudoeste asiático
y el área geográfica correspondiente al actual Irán. Esto explica de alguna
forma la similitud de adaptación a la hoja curva de todas las versiones de sable
que nos encontramos en estas diferentes naciones: el Shamshir iraní, la
Cimitarra o Saif árabe, el Kilij turco, el Talwar hindú o los sables húngaros en
la parte europea.

Esta hegemonía del sable como arma de infantería por encima de las espadas
de doble filo se mantuvo hasta su final decadencia frente a las armas de fuego.
En las dinastías posteriores: Ming (1368-1644) y Qing (1644-1912), el sable
mantiene su funcionalidad como arma militar y civil en las milicias locales. Es
de esta época de la que el moderno Wushu adopta las formas y estructuras de
sus hojas de sable fijando un modelo que se ha estandarizado como el sable
de norte o simplemente Dao.

Muchas son las variantes reales que históricamente podemos recoger de estas
épocas. El Liuyedao o «sable de hoja de sauce», el arma estandarizada en la
infantería y caballería militar con una curvatura relativa en toda la longitud de la
hoja.
Ejemplo de Liuyedao
En la próxima entrada desglosaremos las diferentes partes estructurales del
sable y revisaremos el arma que sirve de referencia actual a la mayoría de los
estilos de Wushu, tanto en la modalidad deportiva como en las ramas
tradicionales del arte.

El Dao. II

En la entrada anterior mostramos algunos ejemplos de los diferentes


tipos de sable que han ido apareciendo a lo largo de la historia
militar, o civil armada, de China. Sables de diferentes
configuraciones, diseños y ornamentos. También, diferentes
tecnologías metalúrgicas hacen que podamos seguir extendiendo los
parámetros de clasificación a partir de la constitución metálica de
sus hojas, no solo desde las formas de su diseño.

Del mismo modo, las partes del sable, aunque han sido siempre las
mismas pese a la variedad de sus formas o perfiles, han tenido
múltiples definiciones que hacen que lo que en una dinastía tuviese
una nomenclatura específica pudiesen nombrarse de forma diferente
en otras.
En general, la manera de nombrar sus partes se ha ido simplificando
hasta llegar a definiciones tan escuetas como hoja, filo, canto,
guarda, empuñadura, pomo y funda. En realidad, para un esgrimista
no hace falta saber mucho más, ya que este conocimiento es
suficiente para poder describir las acciones técnicas operativas que
se van a realizar con el arma dentro de cualquier estilo.

No obstante, para tener un conocimiento más profundo del arma, es


preciso que ahondemos un poco más en estos términos, por lo menos
hasta las que se utilizaban en el siglo XIX, periodo en el que nace la
configuración del sable de referencia en el ámbito actual de uso de la
mayoría de los estilos (Niuwei Dao), del que hablaremos en la tercera
entrada de la serie.
Tomando como referencia el «Manual de Regulaciones y precedentes
imperiales sobre armas y equipo militar del Ministerio de Obras
Públicas» del año 1813, podemos describir de forma pormenorizada
cada una de las partes que componen el Dao.[1]
PARTES DEL ARMA
1. Dāobǎ dǐngshù (刀把頂束): Se traduce como «Pomo de sable» y suele ir
amartillado sobre la espiga de la hoja del sable.
2. Dāobǎ (刀把): Se puede traducir directamente como «Empuñadura de
sable».
3. Dāobǎ shù (刀把束): Se refiere al accesorio de metal que se encuentra
alrededor de la parte superior de la empuñadura, justo debajo de la
protección de la mano. También se suele traducir como «Bucle de la
sujeción». Su función es asegurar un buen ajuste contra la guarda y
evitar la rotura de la empuñadura.
4. Dāo hūshǒu (刀護手): Lo traducimos como «Guarda» o «Guardamanos
de sable». Durante la dinastía Qing (1644-1912) se le conocía
también como hùshǒu pán (護手盤) o «Protección con forma circular».
5. Dāo tūnkǒu ( 刀 吞 口 ): Se traduce de forma literal como «Boca que se
traga el sable». Es una pieza metálica que bordea la parte proximal
de la hoja en su junta con el hūshǒu. Tiene diferentes formas y no
aparece de forma general en los Niuwei Dao, por lo que no suele
incluirse en muchas definiciones moderna de las partes del arma. Su
función es asegurar la guarda, así como un mejor ajuste de la hoja en
la funda. Similar al Habaki de las katanas japonesas, los historiadores
citan que es una pieza introducida por los mongoles.
6. Dāo rèn (刀刃): Este término se utiliza tanto para referirnos al cuerpo
de la hoja como a su filo.
7. Dāo bèi ( 刀 背 ): Se traduce literalmente como «Parte posterior» o
«Lomo del sable» y hace alusión a la parte posterior de la hoja. Puede
ser plana, con muescas, estriada, biselada y puede tener filo en su
parte distal o presentar una combinación de estos diferentes
modelos.
8. Dāo cáo ( 刀 槽 ): Se refiere a la «Ranura o acanaladura del sable» y
aunque no aparece en muchos diseños modernos de Daos
comerciales, sí aparecen a menudo en muchas hojas antiguas de
sable. Además de la función de evitar la succión de la hoja en
determinadas técnicas, la finalidad principal de estos surcos era
aligerar el peso de la hoja sin que esta perdiese la rigidez que
garantiza el manejo efectivo del arma.
9. Dāo fēng ( 刀 鋒 ): Se traduce como «Punta del sable». Existe una
enorme variedad de diseños de punta, desde puntas agudas hasta
puntas oblicuas o más redondeadas. Algunas puntas presentan un
único filo y otras presentan un doble filo, algo que acentúa su
potencial de estoque, finalidad principal de esta parte distal de la
hoja.

En el cuadro informativo de nuestro manual interno de sable, cuya


imagen hemos adjuntado a la presente entrada, se pueden conocer
también las nomenclaturas de las diferentes partes de la funda. En
una futura entrada hablaremos de la estructura, función y
curiosidades de este elemento, que determina algunos aspectos de
su porte y también guarda relación directa con el diseño final del
sable al que sirve de vaina.

En la próxima entrada trataremos del Niuwei Dao y de las bases de


acción fundamentales que dan su característica forma de utilización a
esta impresionante arma del Wushu.

Generalidades del palo. Un arma


imprescindible en el Wushu.
El estudio de las artes marciales chinas abarca trabajos de mano
vacía y trabajos con armas. Nos encontramos en ellas con uno de los
arsenales más generosos en el ámbito universal de las artes
marciales. En esta ocasión queremos centrarnos en la que sería quizá
una de las más primitivas y trascendentes de todas las que
componen el conjunto: el palo.

En este post podremos conocer un poco más de este arma maravillosa que
marca un antes y un después en el trabajo tradicional por sus múltiples
aplicaciones, tanto contextuales en el combate con armas como de
preparación física del artista marcial.

Dado que encontramos vestigios de su utilización desde los albores


de la cultura china, podemos situar al palo, por su evidente
simplicidad estructural y su origen directo de la naturaleza, como la
primera de las armas fundamentales en el arsenal del Wushu.

Los antecedentes históricos generales del arma son muy difíciles de rastrear
en tanto que la encontramos en cualquier estilo tradicional al que nos
acerquemos. En cualquier caso, aunque han existido referencias de uso
anteriores en muchos estilos diferentes, el palo está íntimamente
relacionado con la práctica marcial del monasterio de Shaolín. Pese a todas
las historias folclóricas, novelísticas y controversias surgidas sobre los
orígenes y prácticas del monasterio, la relevancia de este arma en el ámbito
monástico de esta secta budista resulta indiscutible en términos históricos.
La primera referencia escrita que encontramos referente a las
técnicas de palo del monasterio queda reflejada en el Shaolín Gunfa
Chan Zong o «Detalle del método original del palo de Shaolín». La
compilación de este trabajo es atribuida a un experto militar llamado
Cheng Zongyou a principios del siglo XVII y es incluida en el Tratado
de preparación militar (Wubei Zhi) del renombrado Mao Yuan Yi,
experto que afirmó que «todos los métodos marciales de palo
derivan del sistema de Shaolín».

Esta influencia ha trascendido a los diferentes estilos no sin sufrir las lógicas
y múltiples transformaciones propias de los diferentes contextos de uso
(civil o militar), de su relación de parentesco con la lanza o del marco
sociocultural de desarrollo del estilo y sus armas agregadas (peregrinos,
transportes fluviales, legislación sobre la práctica marcial, etc.).

Pese a estas transformaciones, las características propias del arma


asociadas a su material constituyente, su longitud y el fácil acceso a
la misma por cualquier persona no militar, la configuran como un
modelo que comparte muchos principios y fundamentos en cualquiera
de los estilos en los que nos la encontramos. Incluso, dentro de
muchos de estos estilos, se conjugan diferentes modelos de palo
según las influencias evolutivas que han ido introduciendo estos
nuevos elementos dinamizadores.
el palo está íntimamente relacionado con la práctica marcial del monasterio
de Shaolín.

Muchas de estas diferencias y modelos distintos de arma se


encuentran clasificados en el Wushu moderno atendiendo a
características tales como su longitud, su flexibilidad o su origen
geográfico; enfocando el entrenamiento y la evolución de sus formas
estilísticas hacia el ámbito puramente deportivo o de práctica no
combativa.

Así, nos encontramos con formatos estandarizados en los que se señala al


palo como «arma larga» dividida en dos posibles ejes de práctica, el
Gunshu, y el Nangun; clasificando de esta forma dos grandes grupos de
trabajos relacionados con su utilización en el ámbito geográfico del norte
(Gunshu) o del sur (Nangun) de China. Para cada una de estas dos
divisiones nos encontramos con estructuras del arma y de sus técnicas y
bases muy diferentes.
Gunshu Nangun

El palo de norte tiene una estructura tubular asimétrica en la que la punta y


la base están claramente diferenciadas. Un extremo pequeño o shao ding,
relacionado con intenciones de estoque o introducción en zonas pequeñas
del cuerpo del oponente, y un extremo grueso o ba ding, para golpes
contundentes y defensas en general.

A su vez, el cuerpo general del palo o Gun Shen, puede dividirse en


5 o 3 partes fundamentales, dependiendo de la clasificación que
queramos escoger. La más habitual es la de tres partes que
diferencian un primer espacio desde el extremo superior hasta la
sujeción avanzada, un segundo espacio existente entre las dos manos
de sujeción y, como tercero, la distancia desde la segunda sujeción
hasta el extremo grueso final.

Es evidente que el Wushu, en general, aprovecha la inercia de esta


asimetría, por lo que encontraremos numerosas técnicas de barrido de área
con todo el palo proyectado alrededor del practicante como una hélice que
barre todo a su alrededor.
dentro de muchos de estos estilos, se conjugan diferentes modelos de palo

En el caso del Nangun, la uniformidad de su estructura nos anuncia


un uso indistinto de ambos extremos del palo en acciones tanto
ofensivas como defensivas, con un menor énfasis en los giros y
barridos de área.

No todos los estilos utilizan un palo de similares características. El palo corto


o el palo largo, bien sean de norte o de sur, difieren en estructura, manejo y
técnicas. Las características generales para cada arma se rigen por el nivel
de comodidad que suponen para la ejecución de las técnicas planteadas.
Esta comodidad no puede estar reñida con la efectividad de la técnica.
Ambos elementos definirán las medidas exactas del arma para cada
persona.

En el caso del Wushu deportivo, en lo relativo al Gunshu, la altura


aproximada del arma debe cubrir la distancia desde el suelo hasta la
muñeca del practicante erguido y con el brazo de referencia completamente
extendido hacia arriba.

Frente a las armas de filo, dispone de grandes ventajas que argumentan su


uso. Su capacidad para referenciarse en cualquier instrumento con el que
ocasionalmente tuviésemos que defendernos, le otorgan esta hegemonía.
Cualquier elemento alargado, suficientemente sólido y de un diámetro
utilizable puede servirnos para expresar los principios fundamentales del
arma sobre la que recae nuestro énfasis.

Dentro del arte marcial en su conjunto, el arma debe cumplir una


labor de apoyo al entrenamiento general de los principios
fundamentales del estilo o, en su caso, un apoyo a la construcción
corporal del practicante que puede utilizarlo como un anexo
productivo de su entrenamiento global. En el caso de un arma como
el palo, según su estructura (diámetro, longitud, peso, flexibilidad,
densidad y asimetría) nos encontramos con que los beneficios pueden
ser numerosos. Veamos algunos de ellos.

La necesidad de fortalecimiento de la porción superior del cuerpo nos pide


constantemente modelos de ejercicios que nos acondicionen nuestra
estructura musculo-esquelética para la rudeza y contundencia propias de
las técnicas en su aplicación.

El palo nos permite mejorar nuestra capacidad de agarre; nuestros


dedos se transforman progresivamente a medida que avanzamos en
su práctica habitual. La textura de la madera, sus irregularidades, nos
acostumbran a una forma particular de sujeción de un elemento
dinámico sometido a fuerzas multidireccionales difícilmente
reproducibles en un trabajo de pesas o ejercicios de suelo.

Del mismo modo, su longitud nos permite jugar con la distancia de


sujeción para adecuar la carga de peso a nuestras características
personales de fuerza y soporte. No todos los brazos son iguales en forma,
estructura y capacidades. Por ello, esta facilidad para controlar la distancia
en los ejercicios de sujeción nos ayuda a evolucionar sin excesos y a
progresar siguiendo las reglas fundamentales del entrenamiento.

Por otra parte, la sujeción del arma en movimiento nos proporciona


una flexibilidad natural inusual en situaciones de sujeción. Las
extremidades superiores se benefician de esta característica que,
debidamente programada en sus ejercicios, nos ayudará al desarrollo
de tendones y ligamentos fuertes, resistentes y flexibles en su justa
medida.
el arma debe cumplir una labor de apoyo al entrenamiento general de los
principios fundamentales del estilo

La utilización bilateral del arma nos garantiza igualmente el


equilibrio del eje corporal, a diferencia de lo que ocurre con
algunas armas de corte en las que predomina el uso de una de las
extremidades en detrimento del desarrollo de capacidad y habilidad
de la extremidad descartada. Hasta ahora, muchos maestros
abogaban por una serie de ejercicios compensatorios para paliar este
desequilibrio. En el caso del entrenamiento con el palo no
encontramos dicho hándicap debido a la utilización bilateral común
del instrumento en acciones bien repartidas estructuralmente en sus
formas.

Otra característica del palo, como arma de referencia a estudiar, es la de


sensibilizar el agarre para soltar sin perder el contacto (adherencia), la
capacidad de dejar que el palo resbale en nuestras manos sin que se nos
caiga de ellas nos permite adecuar esta habilidad a la dinámica de sujeción
de brazos propia del combate. A su vez, la piel adquiere una dureza y
resistencia ante el roce difícilmente reproducible con otros elementos para
el acondicionamiento.

Las características del arma en sí la califican igualmente como


instrumento de ayuda para el entrenamiento de la elasticidad y
flexibilidad de la cintura clavicular, hombros y espalda, como
podemos apreciar en algunos de los ejercicios habituales de sus
rutinas.

Dada su flexibilidad, también podemos abordar igualmente un desarrollo


progresivo de nuestra capacidad de transmitir energía hacia el exterior.
Este apartado de gran complejidad queda constituido en los ejercicios
superiores del arma y serán descritos en futuros trabajos para segmentos
avanzados.
Las aplicaciones para el entrenamiento por parejas son incalculables ya que,
tanto en modelos de práctica puramente deportiva, como en juegos
luchatorios o de acondicionamiento, el desarrollo de nuevos ejercicios
compatibles desde muchas escuelas diferentes se nos presenta como una
constante.

Estas son solo algunas de las razones que justifican la inclusión de su


entrenamiento en el conjunto del estudio general del Wushu y que
hacen del palo un instrumento insustituible en la formación general
de un artista marcial.

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