ETAPAS DEL PARTO
Autores:
Francis Rodríguez García –
[email protected] -100%
Sayuri Guerrero Apestegui -
[email protected] - 100%
Fabiana Cantoral Pérez –
[email protected] – 100%
2024
2
ÍNDICE
Introducción…………………………………………………………………………………..3
Capítulo
I……………………………………………………………………………………...6
1.1 Inicio del parto: señales y síntomas………………………………………………6
1.2 Dilatación cervical: etapas y característica………………………………………7
1.3 Contracciones uterinas: tipos y
manejo…………………………………………...8
Capítulo
II……………………………………………………………………………………..9
1.1 Inicio de la
expulsión……………………………………………………………….9
1.2 Posiciones para el
parto………………………………………………………….10
1.3 Manejo de la segunda
etapa……………………………………………………..11
Capítulo III…………………………………………………………………………………12
1.1 Expulsión de la placenta………………………………………………………….12
1.2 Control de sangrado………………………………………………………………13
1.3 Atención inmediata
postparto…………………………………………………….14
Capítulo IV…………………………………………………………………………………16
1.1 Atención postparto inmediata……………………………………………………16
1.2 Monitoreo materno y
fetal………………………………………………………...17
1.3 Manejo de
complicaciones……………………………………………………….18
Conclusiones……………………………………………………………………………….19
Recomendaciones…………………………………………………………………………20
Bibliografía………………………………………………………………………………….21
3
INTRODUCCIÓN
El parto es un proceso natural que marca el final del embarazo y el
inicio de la vida del recién nacido. Este evento, que ha sido objeto de estudio
y atención a lo largo de la historia, se divide generalmente en tres etapas
principales: la dilatación, el nacimiento y la expulsión de la placenta. Cada
una de estas etapas es crucial y tiene objetivos específicos que garantizan
tanto la salud de la madre como la del bebé.
La primera etapa, la dilatación, comienza con el inicio del trabajo de
parto. Durante esta fase, las contracciones uterinas se vuelven regulares y
efectivas, provocando la dilatación del cuello uterino. Este proceso puede
durar desde unas pocas horas hasta varios días, especialmente en mujeres
primerizas. La dilatación del cuello uterino es fundamental, ya que permite
que el bebé se desplace hacia el canal de parto. Además, se producen
cambios hormonales significativos que preparan el cuerpo para el
nacimiento. La fase de dilatación se divide en tres períodos: el latente, el
activo y el de transición, cada uno con características específicas en
términos de intensidad de contracciones y dilatación del cuello uterino.
4
La segunda etapa del parto, conocida como la fase de expulsión,
comienza una vez que el cuello uterino está completamente dilatado. En
este momento, la madre siente una intensa necesidad de empujar, lo que
ayuda al bebé a descender por el canal de parto. Esta etapa es a menudo la
más intensa y requiere de una gran cantidad de energía y concentración por
parte de la madre. Las contracciones se vuelven más fuertes y frecuentes, y
el bebé comienza a emerger. La participación de la madre en este proceso
es crucial; su capacidad para seguir las indicaciones del personal médico y
escuchar su cuerpo puede facilitar un nacimiento más efectivo y menos
traumático.
Finalmente, la tercera etapa del parto implica la expulsión de la
placenta. Aunque a menudo se considera un proceso menos intenso que las
etapas anteriores, es igualmente importante. La placenta, que ha estado
nutriendo al bebé durante el embarazo, debe ser expulsada para que el
cuerpo de la madre pueda comenzar su proceso de recuperación. Esta
etapa generalmente dura entre 5 y 30 minutos, y es fundamental para
prevenir complicaciones como hemorragias.
El objetivo principal de las etapas del parto es facilitar el nacimiento del
bebé de manera segura y saludable para la madre y el recién nacido. Cada
etapa tiene un papel crucial en garantizar el bienestar de ambos, madre e
hijo, y en facilitar una transición saludable hacia la vida fuera del útero
5
OBJETIVOS
Objetivo General:
Describir y analizar las etapas del parto, incluyendo sus
características fisiológicas y emocionales, para facilitar la comprensión y
preparación de las mujeres embarazadas y los profesionales de la salud,
asegurando una atención adecuada durante el proceso de
nacimiento.
Objetivos Específicos:
1. Identificar las tres etapas del parto (dilatación, expulsión y
alumbramiento) y sus características clínicas específicas.
2. Describir los cambios físicos y hormonales que ocurren en el
cuerpo de la madre durante cada etapa del parto.
3. Analizar las señales de inicio del parto, incluyendo contracciones y
cambios en el flujo vaginal, para facilitar la detección temprana.
6
4. Promover técnicas de manejo del dolor y estrategias de
relajación durante el trabajo de parto, y su relación con la experiencia del
nacimiento.
5. Establecer protocolos de atención para el personal de salud que
aseguren la seguridad y bienestar de la madre y el bebé en cada etapa del
Capítulo I
Primera Etapa del Parto
La primera etapa del parto, también conocida como trabajo de parto, es la
fase en la que el cuello uterino se dilata y se borra, y en la que se produce la mayor
parte de las contracciones avisando de que el bebe esta listo para nacer
1.1 Inicio del parto: señales y síntomas
La mayoría de las mujeres embarazadas sienten contracciones leves antes de
que comience el verdadero trabajo de parto, acompañado de una secreción con
sangre, otros síntomas son los siguientes:
Posicionamiento; este ocurre cuando la cabeza del bebé "cae" hacia la pelvis,
puede que necesite orinar con más frecuencia porque el bebé está presionando
sobre la vejiga .Expulsión del tapón mucoso ;si presenta una secreción con
sangre o de color marrón proveniente de la vagina, esto puede significar que el
cuello del útero ha comenzado a dilatarse.
Su bebé se mueve menos; si siente menos movimiento usted rompe fuente.
Cuando se rompe el saco amniótico (bolsa de líquido alrededor del bebé), usted
7
sentirá la pérdida de líquido de su vagina. Puede salir en un goteo o en un
chorro.
Según Thorp JM, Grantz KL (2023) Para las madres primerizas, el
alumbramiento a menudo ocurre unas pocas semanas antes del nacimiento.
Para las mujeres que han tenido bebés antes, puede que no suceda hasta que
haya comenzado el trabajo de parto.
Para la mayoría de las mujeres, las contracciones vienen al cabo de 24 horas de
haber roto fuente, incluso si no comienzan las contracciones,
1.2 Dilatacion cervical: etapas y características
La dilatación cervical es un proceso gradual que se produce durante el trabajo
de parto, en el que el cuello uterino se abre y se expande para permitir el paso
del bebé
En realidad, se divide en dos fases: el inicio del trabajo de parto y el trabajo de
parto activo. Durante la primera etapa del trabajo de parto, el cuello del útero se
expande (se dilata) y se adelgaza (borramiento) para permitir que el bebé se
mueva hacia el canal de parto. El borramiento del cuello del útero debe ser del
100 % y la dilatación debe ser de 10 cm antes del parto vaginal. Es probable que
sientas contracciones leves e irregulares,a medida que el cuello del útero
comienza a abrirse, podrías notar una secreción rosada clara o ligeramente
sanguinolenta de la vagina. Esto es probablemente el tapón mucoso que
bloquea la abertura del cuello del útero durante el embarazo. Despues el trabajo
de parto activo, el cuello del útero se dilatará de 6 a 10 centímetros y las
contracciones se volverán más fuertes, más cercanas entre ellas y regulares
8
Según Mayo Clinic (Jan 13, 2022) el trabajo de parto prematuro es impredecible.
Para las madres primerizas, la duración promedio varía de horas a días. Suele
ser más corto en los partos posteriores y el trabajo de parto activo suele durar
de 4 a 8 horas o más. De media, el cuello del útero se dilatará aproximadamente
1 centímetro por hora.
La última parte del trabajo de parto activo (a menudo llamada transición) puede
ser especialmente intensa y dolorosa. Las contracciones se acercan entre ellas
y pueden durar de 60 a 90 segundos. Sentirás presión en la región lumbar y el
recto.
1.3 Contracciones uterinas: tipos y manejos
Las contracciones regulares pueden significar que su músculo uterino se está
tensando (contracciones Braxton Hicks) o que usted está en trabajo de parto. Puede
ser difícil distinguir la diferencia entre las contracciones de Braxton Hicks y el
verdadero trabajo de parto.
Contracciones de Braxton Hicks, durante el segundo y tercer trimestre del
embarazo, quizá tenga episodios en los que el vientre se tensa y se siente firme al
tacto y después se relaja. Estos son episodios de tensión (contracción) de los
músculos uterinos llamados contracciones de Braxton Hicks. Estas contracciones
normales pueden ser leves o lo suficientemente fuertes para provocar que deje de
hacer lo que esté haciendo. Las contracciones de Braxton Hicks pueden ocurrir con
frecuencia durante el mes 9, como cada 10 a 20 minutos. Trabajo de parto inicial,
las contracciones uterinas:Son de leves a moderadas y duran alrededor de 30 a 45
segundos. Usted puede seguir hablando durante estas contracciones .Pueden ser
irregulares, con intervalos de unos 5 a 20 minutos, e incluso pueden detenerse
durante un tiempo.
9
Segun el personal de Ignite Healthwise ( Abril 30, 2024) Las madres primerizas
pueden pasar muchas horas de trabajo de parto inicial sin que el cuello uterino se
dilate. Es posible que vaya al hospital y la manden de regreso a casa hasta que
comience el trabajo de parto activo o se le rompa la fuente (ruptura de las
membranas). Comparado con el trabajo de parto inicial, las contracciones durante la
primera etapa del trabajo de parto activo: Son más intensas, suceden más a
menudo, alrededor de cada 2 o 3 minutos, duran más, alrededor de 50 a 70
segundos.
Capítulo II
Segunda etapa del parto
En esta fase del parto es una de la clave en el proceso de nacimiento.
Implica cambios físicos importantes y requiere un manejo adecuado para
garantizar un desenlace saludable tanto para la madre como para el bebé.
En este capítulo veremos los procedimientos como el inicio de la expulsión,
posiciones para el parto y manejo de la segunda etapa
2.1 Inicio de la expulsión
Es el momento en que las contracciones uterinas y el esfuerzo materno
comienzan a empujar al bebé a través del canal de parto, marcando el inicio
de la fase activa de expulsión. Según la Asociación Inatal (2023), La fase de
expulsivo empieza cuando se alcanza la dilatación completa y acaba en el
momento en que el feto sale completamente al exterior, más o menos
corresponde aproximadamente a 10 cm, pero el tamaño exacto cambia en
cada caso. Durante esta fase es importante resaltar que los pujos de la
10
madre son una ayuda indispensable para ayudar a el bebé a salir.
Dentro de la fase del expulsivo, evidentemente el momento más
importante es la salida de la cabeza por lo que la protección del periné es
muy importante antes de que salga la cabeza fetal por él. Si se considera
que el periné no se distiende bien, especialmente en las mujeres para las
que es el primer parto, en ocasiones se realiza una episiotomía (un pequeño
corte) para reducir el riesgo de que se produzca un desgarro. La necesidad
de episiotomía es mucho menor si se ha preparado el periné, si el parto y el
expulsivo han podido transcurrir con un tiempo adecuado para que el periné
se adapte poco a poco.
2.2 Posiciones del parto
Las posiciones durante el trabajo de parto son clave para facilitar el
proceso y mejorar la comodidad de la madre. Cada postura, como la vertical
o de lado, ofrece beneficios específicos, como acelerar la dilatación o
mejorar la oxigenación del bebé, contribuyendo a un parto más seguro y
eficiente.
En primer lugar, está el parto vertical en el cual la gestante se coloca
en posición vertical (parada, sentada, de rodillas o de cuclillas), mientras que
el profesional de la salud se coloca delante o detrás de la gestante para
atender el parto. Según García (2019), En relación con el bienestar del bebé,
varios autores asocian las posiciones verticales adoptadas durante el parto a
un menor número de frecuencias cardiacas fetales (FCF) anormales, debido
11
a la mejor irrigación sanguínea materno-fetal, también afirmó que los recién
nacidos cuyas madres adoptaron posiciones verticales en el parto, tenían
menos probabilidad de ingresar en unidades de cuidados neonatales.
En segundo lugar, posiciones como la cuadrupedia y el decúbito lateral
también tienen ventajas específicas, como menor dolor lumbar persistente y
menor trauma perineal. Estas posiciones pueden facilitar el descenso fetal y
reducir la necesidad de estimulación con oxitocina.
En tercer lugar, La posición supina o de litotomía, tradicionalmente
utilizada en hospitales, presenta inconvenientes como mayor dolor, mayor
incidencia de episiotomías, y más partos instrumentalizados. Se considera
que, si la mujer tiene libertad para elegir, esta posición es menos preferida.
2.3 Manejo de la segunda etapa
El manejo de la segunda etapa del parto, que abarca desde la dilatación
cervical completa hasta el nacimiento, es crucial para garantizar un resultado
seguro tanto para la madre como para el bebé. Según La RSI (2021), En
partos de bajo riesgo, la atención debe enfocarse en proporcionar apoyo
continuo, monitorización adecuada, y fomentar la participación de la madre
para facilitar un expulsivo efectivo y reducir complicaciones relacionadas con
el uso de oxitocina o la aplicación de maniobras invasivas.
Durante esta etapa, se considera fundamental permitir que la mujer elija
la posición que le resulte más cómoda y efectiva para pujar, como la
posición en cuclillas, semisentada o lateral, ya mencionadas anteriormente
12
que pueden facilitar el descenso fetal y reducir el riesgo de desgarros.
Además, es importante supervisar constantemente la frecuencia cardíaca
fetal y la vitalidad materna para identificar posibles complicaciones, como
fatiga materna o desproporción cefalopélvica, que podrían requerir
intervenciones como el uso de fórceps, ventosas o cesárea. Cuando el
progreso es lento o se detiene, se recomienda el uso de oxitocina para
estimular las contracciones, siempre bajo monitoreo continuo para evitar
hiperestimulación uterina, también se promueve la hidratación, el apoyo
emocional, y la exploración de factores físicos como la retención urinaria,
que podrían afectar la dinámica del parto.
Capitulo III
Tercera etapa del parto
3.1 Atención inmediata posparto en la tercera etapa del parto
La atención inmediata posparto en la tercera etapa del parto es esencial
para garantizar la seguridad de la madre y el bebé, previniendo
complicaciones graves, como la hemorragia postparto o infecciones. Esta
fase comienza con la expulsión de la placenta y continúa hasta la
estabilización de la madre y el inicio del contacto con el recién nacido.
Uno de los aspectos fundamentales de la atención inmediata es la
vigilancia de la madre para detectar signos de hemorragia excesiva, una de
las principales complicaciones en esta etapa. El uso de uterotónicos como la
13
oxitocina ayuda a prevenir la hemorragia postparto al asegurar la contracción
adecuada del útero después de la expulsión de la placenta (Cunningham et
al., 2020). La Guía de manejo del sangrado postparto recomienda el uso de
estos medicamentos para reducir la incidencia de hemorragia postparto y
mejorar los resultados en la madre (SOGC, 2020).
El contacto temprano entre la madre y el recién nacido es otra
recomendación crucial en esta etapa. Este contacto favorece la regulación
de la temperatura del bebé, promueve el inicio de la lactancia y fortalece el
vínculo madre-hijo. Además, la atención al recién nacido incluye la
evaluación de su respiración, el llanto y la adaptación a la vida extrauterina
(Münch et al., 2021).
Es fundamental también el monitoreo constante de los signos vitales de
la madre, observando cualquier cambio en su presión arterial, frecuencia
cardíaca o temperatura. La atención inmediata posparto debe incluir
medidas para mantener la estabilidad hemodinámica de la madre y evitar
complicaciones como el shock hipovolémico (SOGC, 2020).
1.2 Control de sangrado en la etapa del parto
El control del sangrado durante el parto es crucial para prevenir
complicaciones graves, como la hemorragia postparto, que es una de las
principales causas de mortalidad materna. Durante el parto, el sangrado es
inevitable, pero el manejo adecuado puede minimizar los riesgos asociados.
14
Uno de los métodos más importantes para controlar el sangrado es la
administración de uterotónicos, como la oxitocina, para asegurar la
contracción adecuada del útero tras el nacimiento del bebé. La contracción
uterina efectiva ayuda a reducir el sangrado al comprimir los vasos
sanguíneos en el sitio de inserción de la placenta (Cunningham et al., 2020).
La Guía de manejo del sangrado postparto recomienda el uso de estos
medicamentos para reducir la incidencia de hemorragia postparto (SOGC,
2020).
Además, la tracción controlada del cordón umbilical y el masaje uterino
son intervenciones clave para asegurar la expulsión rápida y completa de la
placenta, lo que también ayuda a controlar el sangrado. La tracción
controlada del cordón permite la separación adecuada de la placenta del
útero, y el masaje uterino estimula la contracción uterina para detener el
sangrado (Cunningham et al., 2020).
El monitoreo de la cantidad de sangre perdida, junto con la evaluación
constante de la condición hemodinámica de la madre, son pasos
fundamentales para detectar de manera temprana signos de hemorragia
excesiva y tomar medidas correctivas a tiempo. La identificación precoz de la
hemorragia postparto, junto con una intervención oportuna, es crucial para
salvar la vida de la madre (SOGC, 2020).
1.2 Atención inmediata posparto en la tercera etapa del parto
15
La atención inmediata posparto en la tercera etapa del parto es esencial
para garantizar la seguridad de la madre y el bebé, previniendo
complicaciones graves, como la hemorragia postparto o infecciones. Esta
fase comienza con la expulsión de la placenta y continúa hasta la
estabilización de la madre y el inicio del contacto con el recién nacido.
Uno de los aspectos fundamentales de la atención inmediata es la
vigilancia de la madre para detectar signos de hemorragia excesiva, una de
las principales complicaciones en esta etapa. El uso de uterotónicos como la
oxitocina ayuda a prevenir la hemorragia postparto al asegurar la contracción
adecuada del útero después de la expulsión de la placenta (Cunningham et
al., 2020). La Guía de manejo del sangrado postparto recomienda el uso de
estos medicamentos para reducir la incidencia de hemorragia postparto y
mejorar los resultados en la madre (SOGC, 2020).
El contacto temprano entre la madre y el recién nacido es otra
recomendación crucial en esta etapa. Este contacto favorece la regulación
de la temperatura del bebé, promueve el inicio de la lactancia y fortalece el
vínculo madre-hijo. Además, la atención al recién nacido incluye la
evaluación de su respiración, el llanto y la adaptación a la vida extrauterina
(Münch et al., 2021).
Es fundamental también el monitoreo constante de los signos vitales de
la madre, observando cualquier cambio en su presión arterial, frecuencia
16
cardíaca o temperatura. La atención inmediata posparto debe incluir
medidas para mantener la estabilidad hemodinámica de la madre y evitar
complicaciones como el shock hipovolémico (SOGC, 2020).
Capitulo IV
Cuarta Etapa del Parto
La cuarta etapa del parto, también conocida como el posparto
inmediato, es un período crítico que comienza después del nacimiento del
bebé y se extiende hasta dos horas después del parto
4.1 Atención Postparto Inmediata
La atención postparto inmediata consiste en una serie de
intervenciones médicas y cuidados esenciales realizadas en las primeras
horas después del parto. En primer lugar la madre debe ser evaluada
constantemente para detectar posibles complicaciones como hemorragias,
infecciones o problemas hemodinámicos, mientras se asegura la adecuada
contracción del útero y la revisión de heridas quirúrgicas o desgarros. Según
el artículo de la Organización de la salud (OMS) 2015 , resalta la importancia
de las intervenciones inmediatas como la administración de uterotónicos
para prevenir hemorragias, la reanimación neonatal si es necesaria, y el
monitoreo constante de signos vitales de la madre y el recién nacido. Estas
17
acciones son fundamentales para detectar complicaciones a tiempo y
garantizar una recuperación. Asimismo, el contacto piel con piel temprano
fortalece el vínculo madre-hijo y ayuda a regular la temperatura del recién
nacido, favoreciendo su adaptación al ambiente extrauterino.
En segundo lugar, el recién nacido requiere una evaluación inicial
con el test de Apgar, control de temperatura mediante contacto piel con piel
y el inicio temprano de la lactancia materna para garantizar su adaptación y
bienestar. Según la guía de la OMS sobre el cuidado posparto, es clave la
importancia del monitoreo continuo y la intervención temprana para prevenir
complicaciones graves como la hemorragia posparto y se educa a la madre
sobre la importancia de la lactancia materna, así como los signos de alarma
en ambos, asegurando una transición saludable hacia el período puerperal y
neonatal.
1.2: Monitoreo Fetal y Maternal
El monitoreo fetal y materno durante el posparto es crucial para
detectar complicaciones tempranas y garantizar la seguridad de la madre y
el recién nacido. En primer lugar, el monitoreo de la madre posparto incluye
la evaluación constante de su presión arterial, frecuencia cardíaca y el
control del sangrado vaginal para identificar complicaciones como
hemorragias o infecciones. Según la OMS (2015), el monitoreo continuo de
la madre y el recién nacido durante el posparto es fundamental para
garantizar su seguridad. Este monitoreo debe incluir la evaluación regular de
18
los signos vitales de la madre, como la presión arterial, la frecuencia
cardíaca y el control del sangrado vaginal, con el fin de detectar
complicaciones como hemorragias posparto o infecciones. Asimismo, es
importante resaltar que el monitoreo postparto temprano y continuo puede
marcar la diferencia en la prevención de complicaciones graves, como
hemorragias o dificultades respiratorias en el recién nacido
. En segundo lugar, el monitoreo fetal en el posparto incluye la
evaluación de la adaptación del recién nacido al entorno extrauterino, que
implica la observación de su frecuencia respiratoria, ritmo cardíaco y
temperatura corporal. El monitoreo durante el posparto no solo se limita a la
medición de los signos vitales, sino que también aboga por una intervención
temprana ante cualquier anomalía. Esto incluye la observación de la
recuperación uterina y la valoración del estado hemodinámico de la madre
para prevenir complicaciones graves como la hemorragia posparto
1.3 Manejo de Complicaciones
El manejo de complicaciones en el parto se centra en la identificación
temprana de riesgos para la madre y el bebé, con el objetivo de actuar
rápidamente para evitar daños graves. Según el artículo de la Clínica Mayo,
es fundamental que las madres se mantengan alertas a los signos de
complicaciones posparto, como fiebre, sangrado excesivo o dolor intenso.
También se destacan problemas de salud mental, como la depresión, que
pueden surgir después del parto, lo que requiere atención médica adecuada.
19
La detección temprana de estas complicaciones puede reducir los riesgos
graves y mejorar la recuperación general. También se menciona la
importancia de la educación prenatal, para que las madres estén mejor
informadas.
Durante el posparto, las madres deben estar vigilantes ante
cualquier signo de complicaciones físicas o emocionales. La fiebre, el dolor
excesivo y el sangrado anormal son señales de alerta que deben ser
evaluadas por un profesional de salud. El artículo de Mayo Clinic resalta que
estas condiciones pueden ser indicativos de enfermedades o trastornos de
coagulación que necesitan tratamiento inmediato. Además, las madres
pueden experimentar trastornos emocionales, como la depresión posparto,
que requieren atención profesional. Reconocer estos síntomas
tempranamente es vital para recibir el apoyo necesario. Se recomienda que
las madres no duden en buscar ayuda ante cualquier cambio en su bienestar
físico o emocional.
CONCLUSIONES:
Las etapas del parto son procesos fundamentales que
requieren comprensión y atención adecuadas. Desde la
dilatación hasta el alumbramiento, cada fase presenta
características únicas y desafíos para la madre y el bebé.
Reconocer las señales de inicio del parto y los cambios
fisiológicos y emocionales que ocurren es crucial para una
experiencia de nacimiento segura y positiva. La preparación y
el apoyo durante este proceso pueden influir
significativamente en el bienestar de la madre y el recién
nacido.
Primera etapa (dilatación): Es la más larga e incluye dos fases:
20
la latente, donde el cuello uterino comienza a dilatarse
lentamente, y la activa, donde se dilata rápidamente hasta 10
cm. Las contracciones se vuelven más regulares e intensas.
Segunda etapa (expulsión): Empieza cuando el cuello
uterino está completamente dilatado y termina con el
nacimiento del bebé. La madre empuja con las
contracciones para ayudar a que el bebé descienda por el
canal de parto.
Tercera etapa (alumbramiento): Consiste en la expulsión de la
placenta, que suele ocurrir 5 a 30 minutos después del
nacimiento. Las contracciones ayudan a desprender la
placenta y reducir el riesgo de hemorragias.
Cuidados post-parto inmediatos: Incluyen la revisión del
estado de la madre y el bebé, el control del sangrado y el
fomento del contacto piel con piel para fortalecer el vínculo y
facilitar la lactancia.
RECOMENDACIONES:
Educación Prenatal: Participar en clases de preparación
para el parto que informen sobre las etapas, síntomas y
técnicas de manejo del dolor.
Atención Médica: Consultar con profesionales de la salud
para un seguimiento prenatal adecuado y discutir
opciones de parto.
Apoyo Emocional: Contar con un acompañante durante el
trabajo de parto para brindar apoyo emocional y físico.
Técnicas de Relajación: Practicar técnicas de
respiración, meditación o yoga para reducir la ansiedad
y el dolor durante el trabajo de parto.
Plan de Parto: Elaborar un plan de parto que
contemple las preferencias de la madre y las
intervenciones necesarias, comunicándolo con el
equipo médico.
21
Referencias Bibliográficas
García Hernández, M., & Jiménez Sánchez, C. (2019). Las posiciones
maternas durante el parto: Una visión diferente desde la enfermería
[Trabajo Fin de Grado, Universidad Autónoma de Madrid]. Repositorio
Institucional de la UAM.
https://repositorio.uam.es/bitstream/handle/10486/680296/garcia_herna
ndez_mariatfg.pdf?sequence=1
Asociación Española de Pediatría. (2023). Las fases del parto. iNatal.
https://inatal.org/el-parto/37-parto-normal-paso-a-paso/128-las-fases-
del-parto.html
Mayo Clinic (2022) Borramiento y dilatación del cuello del útero.
https://www.mayoclinic.org/es/healthy-lifestyle/labor-and-delivery/
multimedia/cervical-effacement-and-dilation/img-20006991
Mayo Clinic. (2022). Stages of labor: What to expect. Mayo Clinic.
https://www.mayoclinic.org/es/healthy-lifestyle/labor-and-delivery/in-
depth/stages-of-labor/art-20046545
MedlinePlus. (2024). Instrucciones para después del parto. MedlinePlus.
https://medlineplus.gov/spanish/ency/patientinstructions/000508.htm
Cigna. (2024). Contracciones durante el embarazo. Cigna.
https://www.cigna.com/es-us/knowledge-center/hw/contracciones-
durante-el-embarazo-tm6618
22
Organización Mundial de la Salud. (2017). Guidelines for drinking-water
quality: Fourth edition incorporating the first addendum. Organización
Mundial de la Salud.
https://www.who.int/publications/i/item/9789241549356
Mayo Clinic. (2024). Complicaciones posparto: lo que necesitas saber. Mayo
Clinic. https://www.mayoclinic.org/es/healthy-lifestyle/labor-and-delivery/
in-depth/postpartum-complications/art-20446702
World Health Organization. (2024). WHO guide to pregnancy, childbirth,
postpartum and newborn care. Partnership for Maternal, Newborn &
Child Health (PMNCH).
https://pmnch.who.int/resources/publications/m/item/who-guide-to-
pregnancy-childbirth-postpartum-and-newborn-care
Münch, E., Donders, R., & Siahaan, H. (2021). Early mother-infant contact in
preventing postnatal complications: A systematic review. European
Journal of Obstetrics & Gynecology and Reproductive Biology, 258, 167-
175. https://doi.org/10.1016/j.ejogrb.2020.10.003
Society of Obstetricians and Gynaecologists of Canada (SOGC). (2020).
Clinical practice guidelines: Prevention and management of postpartum
hemorrhage. SOGC. Recuperado de https://www.sogc.org