Capítulo 1.
Domingo: el día de la manifestación mesiánica de
Jesús
APERTURA
¿Por qué la Semana Santa es tan relevante para los cristianos?
¿Qué significación tiene para ti?
Los eventos que rodearon la muerte, la sepultura y la resurrección de
Jesús nunca han dejado de sobrecoger a los cristianos; más bien, ellos
son sorprendidos vez tras vez cuando crecen en el conocimiento del
gran amor que Dios les mostró en Cristo.
A lo largo de esta serie, el historiador Pablo Deiros nos descubre los
sucesos, en orden cronológico y de manera minuciosa, de los días
finales del ministerio terrenal de Jesús. En este capítulo, Deiros expone
los hechos ocurridos durante el primer día de la Semana Santa, también
conocido como «Domingo de Ramos».
VIDEO
Reproduce el video del capítulo 1 Domingo: el día de la manifestación
mesiánica de Jesús (19 minutos)
REPASO Y ESTUDIO
Jesús de Nazaret llega a sus últimos días de vida con una conciencia
clara de cuál es su destino y cómo debe coronar su empresa. ¿Cuál
crees que era su destino? ¿Cómo debía coronar su empresa?
Lee Lucas 22.42, 44 y Juan 10.15, 17-18.
¿Qué datos del evangelista Lucas evidencian el lado humano de
Jesús? (Su deseo de ser librado de la cruz pero su sumisión al Padre, su
angustia, su lucha interior, el sudor que caía como grandes gotas de
sangre mientras oraba).
¿Cómo nos explica Juan que Jesús no fue sorprendido ante los
acontecimientos ocurridos en sus últimos días? (Jesús era
plenamente consciente de que entregaba su vida por los suyos, de
manera voluntaria, con el poder de ponerla y de volverla a tomar, según
lo que ordenó su Padre).
¿Qué prioridad tuvo Jesús a pesar de la fragilidad y
vulnerabilidad que sufrió en su condición de ser humano? ¿Qué
debes aprender de él cuando tu carne sufre por cumplir con el
propósito de Dios?
Lee Hechos 2.22-24.
Deiros menciona que, durante la última semana de Jesús, los hechos
humanos parecen dispararse «en una secuencia planeada de antemano
y digitada por una voluntad ajena a la de los seres humanos». ¿Qué
explicación da Pedro al respecto? (Dios sabía lo que iba a suceder, y
su plan predeterminado se llevó a cabo cuando Jesús fue
traicionado). ¿Por qué nada ni nadie puede oponerse a los
designios de Dios? ¿Qué implicancias tiene esto para ti?
El primer día de aquella Semana Santa Jesús se dirige a Jerusalén.
Lee Mateo 21.1-5, 8-9.
¿Por qué Deiros dice que la entrada de Jesús a la ciudad fue
«simbólica» y «planeada»? (Simbólica: porque Jesús necesita
comunicar de manera contundente al pueblo que él mismo era el Mesías
prometido, el Rey ungido por Dios le había prometido (vv.4-5); planeada:
porque Jesús dio instrucciones precisas a sus discípulos para que todo se
cumpliese conforme a las profecías antiguas (vv.2-3, Zacarías 9.9).
¿Qué honores rindió la multitud a Jesús? (Tendió sus mantos en el
camino, cortó ramas y las tendían también, lo aclamó mientras él
avanzaba).
Según una perspectiva humana, ¿qué manifestación de realeza
puede mostrar una persona que se traslada montada sobre un
asna? ¿Le rendirías tú honores como si fuera en verdad un rey?
Si te preguntaran: «¿Quién es este?», respecto de Jesús, ¿cuál
sería tu respuesta?
Deiros comenta que los peregrinos cantaban y exclamaban al entrar a
Jerusalén para la fiesta de la Pascua, mientras los corderos eran
sacrificados en el templo. En esta ocasión, ellos aplicaron estos cánticos
específicamente a Jesús.
Lee Mateo 21.9.
¿Qué reconocimiento inconsciente hace la multitud sobre
Jesús? (Él es el «Hijo de David», «el Rey que viene en el nombre del
Señor»). ¿Qué cosa en particular provocaba la aclamación?
Luego, poco tiempo más tarde, mucha gente de entre esta misma
multitud gritaría: «¡Crucifícale, crucifícale!». ¿Por qué ellos
manifestaron un cambio tan rotundo? ¿Qué te dice este cambio
del corazón humano? ¿Qué advertencia le hace a tu propio
corazón?
Lee Lucas 19.39-40.
¿Qué personas de entre la multitud no vitoreaban a Jesús? (Los
fariseos). ¿Por qué? (Ellos lo odiaban, y no soportaban que se lo
aclamara como rey).
¿Hay algún motivo que te impide aclamar a Jesús como tu Señor
y Rey? ¿Qué área de tu vida todavía no es gobernada por el
señorío de Cristo?
Lee Lucas 19.41-44.
¿Por qué Jesús lloró cuando llegó cerca de la ciudad? (Porque
aunque Jerusalén parecía aceptarlo como rey, Jesús conoce los
corazones y sabía que la mayoría de las personas no abrazaba la verdad
de su persona y de su obra).
Deiros explica que las promesas condicionales del Antiguo Testamento
quedaron totalmente anuladas porque Jerusalén había escogido el
camino del nacionalismo político.
Al rechazarlo a él como Mesías y Rey prometido, ¿cuál es la
predicción que Jesús lanza sobre la ciudad? (Dentro de poco
tiempo, los enemigos sitiarían Jerusalén con vallado y finalmente no
dejarían «piedra sobre piedra»).
Jesús, entre lágrimas, dijo: «¡Oh, si también tú conocieses […] lo que es
para tu paz» (v.44). ¿Conoces las cosas que pueden darte paz?
¿Por qué necesitas a Jesús?
Lee Juan 3.36.
¿Qué futuro hay para quienes rechazan a Jesús? (No verán la vida
eterna, sino que la ira de Dios está sobre ellos).
Jesús pasó el resto del domingo ministrando en el templo.
Lee Mateo 21.14-16 y 12.7, 12.
¿Qué maravillas hizo Jesús en el templo? (Sanó a ciegos y a
cojos). ¿Qué destaca Mateo de nuevo en cuanto al último servicio
de sanidad que realizó el Señor en el templo? (Él estaba mostrando
misericordia a los enfermos y necesitados, sanándolos aun en el día de
reposo). ¿Qué nos enseña Jesús sobre el verdadero servicio que
debemos dar a Dios en el templo y en todo lugar?
¿Cuál fue el motivo por el que se indignaron los
religiosos? (Porque veían las cosas maravillosas que Jesús hacía, y
escuchaban los gritos de los niños que lo aclamaban dentro del templo).
¿Qué respuesta dio Jesús sobre sí mismo al citar Salmos 8.2? (El
expresó ser digno de alabanza tal como, conforme al Antiguo
Testamento, se tenía que dar solo a Dios, v. Salmos 8.1).
ÚLTIMAS PALABRAS
Al atardecer del primer día de la Semana Santa, Jesús regresó a Betania.
Este domingo quedó claro a todos, tanto a la multitud como a la
jerarquía religiosa, que Jesús era el Mesías prometido.
Lee Juan 6.14-15, Hechos 1.6 y Lucas 4.18-21.
¿Qué idea de Mesías tenía el pueblo y también los
discípulos? (Ellos esperaban un rey militar y político que restaurara el
reino de Israel).
¿Qué declaración hizo Jesús de sí mismo? (Él era el Cristo, el ungido
de Dios, que había venido a traer libertad a los cautivos por el pecado y
por el dominio de Satanás).
¿Qué idea tienes tú de Cristo? ¿Ha llegado el día de su
manifestación mesiánica en ti?
¿Te dedicas solo a aclamarlo, o has entrado en una comunión de
amor y fe con él? ¿Cómo podrías crecer en tu relación personal
con Cristo?
«Jesús sigue manifestándose cada día como el Mesías. Nosotros, por fe,
debemos reconocerlo como tal, para que la paz y la gloria que resonaron
en el cielo se transformen en una experiencia personal y colectiva aquí
en la tierra», concluye Deiros.
APLICACIÓN PRÁCTICA
Conversa. Algunos de nosotros desconocemos la secuencia de los
hechos que se sucedieron durante la última semana de vida de Jesús.
Piensa en alguna persona a quien pudieras contarle lo que irás
aprendiendo a lo largo de la serie. Esta práctica te hará volver a meditar
en la persona y en la obra de Jesús, a la vez, será de bendición para
aquel amigo con quien compartes.
Toma notas. Escribe las impresiones que han causado en ti el carácter
de Jesús, o su manera de proceder, durante el día de su manifestación
mesiánica. Anota, a continuación, cómo puedes crecer a la semejanza
de Jesús en relación con lo que has aprendido de él.
Memoriza. Al repetir Lucas 1.78-79, reconoce a Jesús como el Salvador
y Rey prometido, que Dios envió también para ti. Estos versículos te
recordarán a diario «la entrañable misericordia de nuestro Dios».
Ora. ¿Qué sería de tu vida si Jesús no estuviera en ti? Pídele a Dios que,
al ver a los que están perdidos espiritualmente, inflame tu compasión
por ellos. Mientras ruegas al Señor que envíe obreros, ora que tú mismo
seas uno de los que comparte el evangelio en todo tiempo y lugar.