Naegleria Fowleri
Naegleria Fowleri
Degrabada de parasitología
90 pag.
Mecanismo de transmisión:
Se encuentra principalmente en
extensiones de agua dulce
templada, como lagos artificiales
y zonas de aguas termales o de
contaminación térmica de ríos y
arroyos (no sobrevive en agua
salada). Se alimenta de bacterias
que encuentra en estos lugares.
La presencia de microorganismos
en el sistema nervioso central
provoca un inflamación,
produciéndose una liberación
asociada de agentes citotóxicos
que provocan un daño tisular extenso y necrosis. Esta destrucción conduce a la lisis de los eritrocitos y las
células nerviosas de los alrededores. Se han notificado infecciones por Naegleria asociadas con enjuagues
nasales en los Estados Unidos y Pakistán.
Clínica (sintomatología):
El periodo de incubación suele ser de 2 a 8 días desde la infección, aunque se han dado casos de 24 horas.
Los síntomas y signos más comunes incluyen dolor de cabeza, fiebre, escalofríos, signo Brudzinski positivo
(La rigidez severa del cuello produce que las rodillas y cadera del paciente se flexionen cuando se flexiona el
Diagnóstico:
– El examen del líquido cefalorraquídeo (LCR) demuestra turbidez y puede ser levemente hemorrágico,
destaca una pleocitosis( Aumento del número de células en un fluido corporal) con predominio de células
polimorfonucleares.
– El diagnóstico definitivo se realiza con la identificación del microorganismo en biopsias cerebrales o
cutáneas o mediante cultivo. El trofozoito móvil se puede visualizar en una preparación en fresco o tras
tinción de Wright o Giemsa del LCR o en muestras histológicas obtenidas de la biospia.
– La PCR en tiempo real es también útil para el diagnóstico, pero no está disponible en todas las
instituciones, encontrándose exclusivamente en los laboratorios de referencia.
– Las pruebas serológicas no son de utilidad porque los pacientes suelen fallecer antes de desarrollar una
respues inmune detectable.
Tratamiento:
Un factor clave para un tratamiento eficaz es la rapidez del diagnóstico. Aunque hasta el momento, no existe
un único tratamiento curativo apropiado.
– Anfotericina B: la concentración minima inhibitoria de este fármaco que se necesita para matar al 100% de
los organismos en los estudios in vitro es del 0,78 g/ml, ya sea por vía intravenosa o por vía intratecal,
– Azitromicina: este antibiótico macrólido, se ha probado in vitro contra N. fowleri y ha demostrado suprimir
más del 90% del crecimiento del organismo a concentraciones de 10 y 100 g / ml.
Prevención:
El agua clorada como el agua salada disminuye significativamente el riesgo de infección por N.
Fowleri debido a la incapacidad de esta para sobrevivir en tales ambientes. La principal medida es evitar la
exposición a todos aquellos que vayan a realizar actividades en aguas dulces, las medidas recomendadas
son evitar salpicar o sumergir la cabeza bajo el agua para evitar la posibilidad de contacto de esta ameba
con las fosas nasales. Otra posibilidad es utilizar pinzas nasales para disminuir esta posibilidad.
Acanthamoeba spp
Acanthamoeba fue descrita en 1930, cuando reportó la presencia de una ameba en un cultivo
de Cryptococcus pararoseus. Era una ameba que presentaba numerosas proyecciones espinosas y
superficiales, conocidas como acantopodios.
Desde que se conoció que diferentes amebas de vida libre pueden afectar el sistema nervioso central (SNC),
el término encefalitis amebiana granulomatosa (EAG) ha sido usado para referirse a infecciones del SNC
causadas por Acanthamoeba spp. La Acanthamoeba se conoce como un microorganismo anfizoico debido
a que tienen la capacidad de existir como amebas de vida libre y como parásitos patógenos y oportunistas.
Las especies de Acanthamoeba están entre los protozoos más frecuentes encontrados en la naturaleza.
Están distribuidas por todo el mundo y han sido aisladas de tierra, polvo, aire, agua dulce natural y tratada,
agua de mar, piscinas, aguas residuales, sedimentos, aire acondicionado, hospitales, lentes de contacto y
cultivos celulares. También han sido aisladas de la vegetación; de animales incluyendo especies de peces,
anfibios, reptiles y mamíferos; de la cavidad nasofaríngea de personas aparentemente sanas y de pacientes
inmunodeficientes.
El ciclo de vida de las especies de Acanthamoeba involucra dos estadios: una forma activa o trofozoito y
una forma latente conocida como quiste. El trofozoito varía en tamaño de 25 a 40 μιη y se alimenta por
fagocitosis de bacterias, algas y levaduras mediante seudópodos; aunque también puede vivir en forma
axénica por medio de la captación de nutrientes disueltos en el ambiente, a través de un proceso de
pinocitosis. El quiste está compuesto de una doble pared, la exterior se conoce como ectocisto mientras que
a la pared interna se le denomina endocisto. El tamaño del quiste puede variar de 13 a 20 μm de acuerdo a
la especie. La formación del quiste ocurre bajo condiciones ambientales adversas como la falta de alimento,
la desecación y los cambios en la temperatura y pH2.
Las especies del género Acanthamoeba también pueden infectar directamente la córnea causando queratitis.
Esta infección es altamente resistente a terapias y frecuentemente resulta en una marcada deficiencia visual
o incluso una pérdida total del ojo afectado. Cuando la infección es lo suficientemente grave, puede causar
abrasión en la córnea ocasionando opacidad, iritis y a menudo escleritis. Los síntomas ocasionados incluyen
enrojecimiento, epífora, dolor intenso, fotofobia y edema. El uso de lentes de contacto o un trauma en la
córnea son los principales factores de riesgo asociados a esta infección15.
En algunos pacientes se han encontrado lesiones en la piel que se caracterizan por la presencia de nódulos
duros eritematosos y úlceras dolorosas en el tronco o extremidades. La acantamebiasis cutánea, a menudo
es un reflejo de la enfermedad diseminada; es una infección cada vez más reconocida desde la aparición del
síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) y el uso de fármacos inmunosupresores, generalmente en
pacientes receptores de trasplantes. La enfermedad augura un mal pronóstico y es fatal si la infección afecta
al SNC. Además, se han encontrado trofozoitos y quistes en tejido pulmonar produciendo lesiones
consistentes con neumonitis. Este tipo de infecciones, junto con la bronquiolitis, siguen siendo una importante
causa de mortalidad durante los primeros años después de un trasplante de pulmón.
Metabolismo
Los datos generados predicen que Acanthamoeba exhibe una gran capacidad biosintética de aminoácidos,
co-factores y nucleótidos, moléculas orgánicas esenciales para su crecimiento. Los resultados sugieren
también que Acanthamoeba puede incrementar la diversidad de sus fuentes de alimento, ya que tiene la
capacidad de sintetizar enzimas como la alginatoliasa que le proporciona acceso a las bacterias a través de
la matriz extracelular que compone la biopelícula(Las biopelículas son organizaciones microbianas
compuestas por microorganismos que se adhieren a las superficies gracias a la secreción de un exopolímero.
Estas conformaciones microbianas presentan características como heterogeneidad, diversidad de
microambientes, resistencia a antimicrobianos y capacidad de comunicación intercelular que las convierten
en complejos difíciles de erradicar de los ambientes donde se establecen); enzimas como la
polihidroxibutirato despolimerasa que facilita la utilización del PHA presente en el interior de las bacterias
como fuente de alimento; enzimas para la síntesis y degradación de la celulosa y la enzima sintasa trehalosa-
6-fosfato que juega un papel importante en la adaptación al estrés 39.
Diagnóstico de la infección
por Acanthamoeba
El diagnóstico de una infección por Acanthamoeba ha
incluido, hasta ahora, diversas técnicas donde el
método de cultivo in vitro es todavía usado y en
algunos casos el único disponible para confirmar la
infección. Muestras de líquido cefalorraquídeo, tejido
cerebral, material cutáneo o raspado de córnea
pueden ser inoculados en medio de crecimiento para
amebas.
B. mandrillaris, así como Acanthamoeba solo tienen dos estadios de su ciclo de vida. El trofozoíto es
pleomórfico y mide 12 a 60μm con una media de 30μm. Los trofozoítos por lo general son uninucleados, pero
formas binucleadas pueden ser observadas. El núcleo se ubica centralmente, con un nucléolo denso, y en
ocasiones los trofozoítos con 2 o 3 cuerpos nucleares se pueden observar, especialmente en los tejidos
infectados. Los quistes también son uninucleados, más o menos esféricos y pueden variar en tamaño desde
12 hasta 30μm, con una media de 15μm. Bajo la luz del microscopio los quistes parecen ser de doble pared,
con una pared exterior ondulada y una pared interior ronda. Balamuthia presenta dos tipos de locomoción; un
tipo es el movimiento por la locomoción ameboideo típica en los cultivos, el segundo tipo presenta una
locomoción tipo araña en donde los pseudópodos son piernas y están extendidos alimentándose en cultivo
de células. B. mandrillaris desplaza sus pseudópodos de forma similar a una araña con una velocidad
estimada de 0,15μ/s, es más lentas que cualquier otra ameba.
Es difícil diferenciar B. mandrillaris de Acanthamoeba spp. en tejido fijado en formol e incrustado en parafina
bajo el microscopio de luz porque tienen apariencia muy similar. Sin embargo, pueden ser diferenciados por
técnicas de inmunohistoquímica mediante el uso anti-Acanthamoeba o anti-B. mandrillaris de sueros de
conejo. Para el diagnóstico confirmatorio la técnica molecular del PCR es útil para identificar B. mandrillaris.
El diagnóstico de EGA por Acanthamoeba se realiza por la visualización de amebas en extensiones de LCR
o en cultivos ya sea monoxénico o celular. El mayor porcentaje de aislamientos ocurre en estadios
relativamente precoces de la enfermedad cuando la ameba está confinada a la piel (en casos de lesión
cutánea). Con el tiempo las amebas penetran en tejidos más profundos llegando a ingresar en el torrente
sanguíneo y diseminarse a través de las paredes de los vasos. La exploración de la cavidad nasal (lavado
nasal) también debe ser incluida como muestra para la búsqueda de AVL en los casos de sinusitis y/o
lesiones nasales. Las amebas se visualizan en extensiones directas, teñidas con Giemsa, PAS y/o calcoflúor.
• Patógeno: Ameba capaz de vivir como parásito o como ameba de vida libre.
• Distribución: En la tierra y en agua dulce estancada.
• Mecanismo de transmisión: a través de la inhalación de polvo con quistes o trofozoitos, o la inoculación cutánea directa.
La infección se disemina por vía hematógena hasta el sistema nervioso central o posiblemente también a través del
nervio olfatorio.
• Clínica: produce una meningoencefalitis crónica progresiva denominada encefalitis granulomatosa amebiana (EGA),
progresiva y mortal. Clínica similar a la Acanthamoeba. También puede producir lesiones cutáneas granulomatosas.
• Diagnóstico: Inmunofluorescencia (IFA), inmunohistoquímica (IHC), PCR, Pruebas de imagen (TC y/o RM) donde se
pueden ver imágenes sugestivas de leptomeningitis, hemorragias y lesiones ocupantes de espacio.
• Prevención: No existen pautas oficiales de prevención y control, al desconocerse detalladamente el mecanismo de
transmisión.
Causas
Las principales causas para contraer esta patología son establecer contacto con animales infectados o sus
excrementos, transfusiones de sangre, trasplante de órganos o ingesta de carne (generalmente cerdo o
cordero) cruda o poco hecha que contenga Toxoplasma.
Comer frutas, verduras u hortalizas poco lavadas o cocinadas, que hayan estado en contacto con estiércol
infectado, otro factor de riesgo, aparte de la ingesta de tierra con este parásito. Se puede contraer esta
patología por beber agua contaminada o manipular tierra y plantas con el toxoplasma. Otra vía de contagio
posible es por vía materno-fetal durante el embarazo.
Síntomas
La mayoría de los pacientes que tienen toxoplasmosis son asintomáticos. Las manifestaciones de esta
enfermedad pueden ser muy inespecíficas, atribuibles a otras patologías. Pueden variar dependiendo de
algunos factores:
• Toxoplasmosis en pacientes con sistema inmune competente o sano: los infectados por
el Toxoplasma pueden presentar fiebre, dolor de cabeza, muscular o de garganta. También pueden
padecer inflamación de los ganglios linfáticos de la cabeza y el cuello, modificación de su tamaño o
sensibilidad de estos al tacto y coriorretinitis.
• Toxoplasmosis congénita: es la transmisión al feto del Toxoplasma gondii, previamente contraído por
la madre a través de la placenta. Las consecuencias para el niño pueden ser considerables, por eso
es de gran importancia la prevención para evitar el contagio.
Ciclo de vida:
Los gatos se infectan habitualmente al ingerir carne contaminada de aves y roedores con quistes tisulares, y
con poca frecuencia a través de ingesta de ooquistes. Los félidos infectados pueden eliminar hasta 1 millón
de ooquistes/día, no esporulados, después de un promedio de una semana de exposición. Según
condiciones ambientales estos esporulan y permanecer infectantes durante meses. En el humano y múltiples
hospederos intermediarios (mamíferos, aves y otros animales de sangre caliente), después de la ingesta de
quistes con bradizoítos u ooquistes con esporozoítos, los parásitos invaden las células de la mucosa del
tracto digestivo, se diferencian a taquizoítos y se multiplican localmente antes de diseminarse por vía
sanguínea o linfática a otros órganos. Invaden de manera activa casi cualquier célula, con la formación de
una vacuola parasitófora a partir de la membrana citoplásmica del hospedero. Después de unos ciclos de
multiplicación rápida (por endodiogenia) y lisis de las células invadidas, en órganos inmunoprivilegiados
(músculo, corazón, cerebro, retina, testículos, entre otros), los taquizoítos se diferencian en bradizoítos
dentro de las vacuolas parasitarias, y estas se convierten en quistes intracelulares que pueden permanecer
latentes mientras la respuesta inmune permanezca estable
Prevención
La prevención de esta enfermedad es posible. Es recomendable evitar ingerir carnes mal cocidas y mantener
una higiene adecuada de las manos a la hora de cocinar y después de manipular excrementos de animales.
A las personas que tengan Sida, se les aconseja hacerse un análisis de sangre para comprobar que no
padezcan toxoplasmosis.
Diagnóstico
El diagnóstico de esta patología se puede obtener mediante diferentes pruebas, las principales son:
Tratamientos
Cuando el paciente no presenta síntomas visibles, no es necesario aplicarle un tratamiento porque suelen
desaparecer al cabo de unas semanas sin complicaciones. Si hay afectación ocular o coriorretinitis se
suministran antibióticos durante varias semanas.
A los niños recién nacidos con toxoplasmosis se les administra un tratamiento distinto. Es habitual el uso
de pirimetamina (un antimalárico sintético), ácido folínico, antibióticos y corticoides cuando son sintomáticos.
Toxoplasmosis en el embarazo
El Toxoplasma gondii se puede contagiar al feto durante el embarazo a través de la placenta, causando al
bebé secuelas considerables. En las mujeres con un sistema inmune competente, no suelen presentar un
Los seres humanos presentan una infección intestinal por helmintos adultos tras la ingestión de carne de
cerdo contaminada o pueden desarrollar una cisticercosis después de consu mir huevos de T. solium (en
ese caso, los seres humanos son huéspedes intermediarios).
Signos y síntomas
Infección intestinal
Los seres humanos infectados por gusanos adultos de T. solium no presentan síntomas o tienen molestias
gastrointestinales leves. Pueden presentar proglótides en las heces .
La infección encefálica (neurocisticercosis) puede provocar síntomas graves, debido a la lesión ocupante
de espacio y a la inflamación inducida por la degeneración de los cisticercos y la liberación de antígenos.
Diagnóstico
• Examen microscópico de las heces en búsqueda de huevos y proglótides
• TC, RM o ambas, y pruebas serológicas en pacientes con síntomas del SNC
La infección por gusanos adultos de T. solium suele poder diagnosticarse mediante el examen microscópico
de muestras de heces y la identificación de huevos, proglótides o ambos. Sin embargo, los huevos son
indistinguibles de los de T. saginata y T. asiatica. Los huevos de T. solium se encuentran en ≤ 50% de las
muestras de heces de pacientes con cisticercosis.
La cisticercosis suele diagnosticarse cuando se solicita una TC o una RM para evaluar síntomas neurológicos.
Estos estudios pueden revelar nódulos sólidos, cisticercos, quistes calcificados, lesiones con realce de
contraste anular o hidrocefalia.
Tratamiento
• Para la infección intestinal: pracicuantel o niclosamida (fuera de los [Link].)
• Para la neurocisticercosis: corticoides, anticonvulsivantes y, en ocasiones, albendazol o pracicuantel
con o sin cirugía
Prevención
La infección intestinal por T. solium se puede prevenir cocinando cortes enteros de carne antes de cortarla o
consumirla. El cerdo molido debe cocinarse a ≥ 71 °C (≥ 160 °F). La carne de cerdo picada no requiere un
período de reposo.
El lavado minucioso de manos es importante, especialmente para los que manipulan alimentos.
Al viajar a áreas endémicas con malas condiciones sanitarias, la gente debe tener cuidado de evitar los
alimentos que puedan estar contaminados con heces humana y evitar carne de cerdo cruda o cocida en
forma inadecuada.
Taenia Saginata
La infección por la tenia de la ternera Taenia saginata puede causar malestar gastrointestinal leve o
expulsión de un segmento móvil con las heces. Se trata con pracicuantel.
El ganado se comporta como huésped intermediario de T. saginata. Los seres humanos son
infectados por
• Ingerir cisticercos (forma larvaria) en carne cruda o mal cocida.
Las larvas maduran en alrededor de 2 meses y se convierten en gusanos adultos capaces de vivir
varios años; en general, sólo se encuentran 1 o 2 tenias adultas.
Epidemiología
Transmisión oral a partir del
consumo de carne cruda (o poco
cocida) de ganado vacuno
contaminada. Reside en el
intestino delgado del huésped.
Ciclo biológico
Los huevos de la tenía salen al
exterior incluidos en las
proglótides grávidas, que se
desgajan al secarse, dejando
libres los huevos que se
dispersan por los pastos, donde
se infecta el ganado. El cisticerco
se desarrolla en cualquier tejido
del huésped intermediario, pero
lo hace preferentemente en la
musculatura. El hombre, que
sólo actúa como hospedador definitivo, se infecta al consumir carne de vacuno cruda o poco hecha que
contenga cisticercos.
Diagnóstico
Deben examinarse las heces en busca de proglótides y huevos; estos últimos también pueden
hallarse en hisopos anales.
Tratamiento
• Praziquantel
• Como alternativa, niclosamida (fuera de los [Link].)
Causas de la toxocariasis
Los huevos de la lombriz del perro (Toxocara canis) o de la lombriz del gato (Toxocara felis) se eliminan a
través de las heces. Estos huevos pueden durar mucho tiempo en el suelo de patios y parques. La gente se
puede tragar estos huevos si ingiere alimentos contaminados o si tiene las manos sucias. Esto ocurre más en
los niños, que no siempre se lavan las manos bien ni a
menudo, y que les gusta meterse cosas en la boca.
Las larvas no crecen ni se acaban convirtiendo en lombrices intestinales en los seres humanos, como hacen
cuando están dentro de los intestinos de perros o gatos. Pero pueden vivir durante meses, o incluso años,
dentro del cuerpo humano y pueden dañar a cualquier órgano que infecten.
Signos y síntomas
Muchos niños con toxocariasis no presentan ningún síntoma. En el caso de que los presenten, estos pueden
variar, yendo de leves a graves.
Los síntomas dependen de cuál sea la parte del cuerpo infectada, y pueden incluir los siguientes:
• fiebre
• tos, resuello o respiración sibilante
• dolor abdominal
• hígado agrandado
• pérdida del apetito
• una erupción en la piel que a veces se parece a una urticaria
• ganglios linfáticos agrandados (o inflamados)
• problemas en la visión. Un ojo puede estar rojo y doler, los ojos se pueden ver bizcos o se puede ver borroso.
De no tratarse, la toxocariasis puede conducir a ceguera en el ojo afectado.
Los médicos a veces también recetan corticoides para bajar la inflamación en los órganos afectados.
También pueden derivar al niño a médicos especializados en el ojo (u oftalmólogos) si la enfermedad afecta
a esta parte del cuerpo.
• Lleve a sus mascotas al veterinario para que las desparasite, sobre todo a los cachorros menores de 6 meses
de edad.
• Limpie y desinfecte a menudo el área donde suele estar su mascota y lávese las manos después.
• Todos los miembros de la familia se deben lavar las manos después de haber estado jugando con las mascotas
u otros animales, después de jugar en el exterior y antes de tocar la comida o de comérsela.
• Enseñe a su hijo a no meterse las manos sucias en la boca y a no comer tierra del suelo.
• Mantenga a su hijo alejado del área donde defecan las mascotas de la familia u otros animales.
• Si sus mascotas defecan en un arenero, manténgalas alejadas de él y cúbralo bien mientras no lo utilicen.
• Lave, pele o cocine todas las frutas, verduras y hortalizas antes de ingerirlas.
• Cocine bien la carne antes de comérsela o de servírsela a su familia.
• 3. Una vez que los huevos son ingeridos por un perro, maduran y liberan las larvas, las cuales penetran en
la pared intestinal.
• 4. En los perros más jóvenes, las larvas migran a través de los pulmones y el árbol bronquial; cuando el
perro tose, las larvas son ingeridas y regresan al intestino delgado, donde maduran. Las hembras
depositan huevos en el intestino delgado. Aunque los perros más viejos pueden infectarse de igual
manera, es más probable que las larvas se enquisten en los tejidos.
• 5. Los estadios enquistados se reactivan en las perras durante el embarazo tardío e infectan a los
cachorros por vía transplacentaria o transmamaria.
• 6. Como resultado, los parásitos adultos se establecen en el intestino delgado de los cachorros (una gran
fuente de contaminación ambiental).
• 7. T. canis también puede ser transmitido mediante la ingestión de huéspedes transportadores. Los huevos
ingeridos en mamíferos pequeños (p. ej., conejos) incuban larvas que penetran en la pared del intestino
delgado y migran a varios tejidos, en los que se enquistan.
• 9–10. Los seres humanos son húespedes accidentales que se infectan al ingerir huevos en un suelo
contaminado o a través de los huéspedes transportadores. Después de su ingestión, los huevos liberan
larvas.
• 11. Las larvas penetran en la pared del intestino delgado y circulan hacia varios tejidos (p. ej., hígado,
corazón, pulmones, corazón, músculo, ojos).
Los hombres con tricomoniasis pueden sentir picazón o irritación dentro del pene, ardor después de orinar o
eyacular, o pueden tener alguna secreción del pene.
Las mujeres con tricomoniasis pueden notar picazón, ardor, enrojecimiento o dolor en los genitales, molestia
al orinar, o una secreción clara con un olor inusual que puede ser transparente, blanca, amarillenta o
verdosa.
Trichomonas vaginalis es un protozoo flagelado que aparentemente no forma quistes, y no sobrevive bien
fuera de su hospedador. Reside en el tracto genital inferior de las mujeres y en la uretra y próstata de los
hombres, y se transmite por vía sexual. Causa vaginitis, cervicitis y uretritis.
El mecanismo de trasmisión de los coccidios intestinales es por la ingesta de agua o alimentos contaminados
con ooquistes esporulados; sin embargo, en el caso de Cryptosporidium, también se ha reportado infección
por nadar en aguas contaminadas con heces positivas o a través de la vía sexual por contacto oro-fecal. Una
vez ingerido el ooquiste de Cryptosporidium inicia el desenquistamiento para liberar 4 esporozoítos
infectantes. Los esporozoítos liberados, migran por la superficie de los enterocitos para adherirse a ellos e
invadirlos con la ayuda de proteínas secretadas por el parásito. En el caso específico de Cryptosporidium,
la invasión es intracelular-extracitoplasmática (epicelular) ya que el parásito permanece en el borde de las
microvellosidades intestinales. En el caso de Cyclospora y Cystoisospora, la invasión es
intracitoplasmática. Una vez dentro de la célula huésped, los parásitos quedan envueltos en una membrana
parasitófora y cada esporozoíto se trasforma en un trofozoide esférico que se replica, forma un esquizonte y
da lugar a varios merozoítos. Al ser liberados, estos merozoítos invaden enterocitos sanos y realizan una
segunda esquizogonia, de la cual se liberan más merozoítos que iniciarán la fase de gametogonia invadiendo
nuevas células huésped y formando
macrogametos y microgametos. Los
microgametos, al liberarse de la célula
huésped, invaden a otra célula donde se
encuentra el macrogamento y se lleva a
cabo la fertilización, de la cual se forma
un cigoto que se trasforma en ooquiste.
Cryptosporidium, produce 2 tipos de
ooquistes, unos de pared gruesa que son
liberados al medio ambiente con las
heces del huésped y otros de pared
delgada que desenquistan una vez que
son liberados de la célula huésped, y al
ser ya infectantes, son los responsables
de autoinfecciones . Los ooquistes de
Cyclospora y Cystoisospora deben
permanecer algunas horas en el medio
ambiente para volverse infectantes.
El mecanismo por el cual los coccidios intestinales inducen diarrea, incluye la combinación del aumento de la
permeabilidad intestinal, la secreción de cloro y la mala absorción como consecuencia de la destrucción de
El enzimoinmunoensayo para detectar el antígeno del Cryptosporidium en las heces es más sensible que el
examen microscópico en busca de ovoquistes.
Tratamiento
• Nitazoxanida en pacientes sin sida y con infección persistente
• Terapia antirretroviral en los pacientes con sida más altas dosis de nitazoxanida
• En pacientes con sida, la con terapia antirretroviral es fundamental.
La infección por giardia (giardiosis) es una de las causas más frecuentes de las enfermedades transmitidas
por el agua en los Estados Unidos. Los parásitos se encuentran en lagos y arroyos en las zonas rurales, pero
también en suministros de agua municipales, piscinas, jacuzzis y pozos. La infección por giardia puede
transmitirse a través de los alimentos y mediante el contacto de persona a persona.
Causas
El parásito de la giardia vive en el suelo, los alimentos y el agua. También puede encontrarse en
superficies que hayan estado en contacto con desechos animales o humanos.
Los viajeros están en riesgo de contraer giardiasis en todo el mundo. Los excursionistas y caminantes están
en riesgo si beben aguas no tratadas provenientes de arroyos y lagos.
Ciclo biológico
En la parte anterior, más ancha, hay dos núcleos ovoides, uno a cada lado del cuerpo con
un cariosoma central y numerosos gránulos finos (¿cromosomas?) dispersos en el nucleoplasma. La
membrana nuclear, muy delgada, está revestida de cromatina.
De la cara ventral del cuerpo surgen cuatro pares de flagelos que salen de orgánulos
denominados blefaroplastos (etimológicamente: orgánulos en movimiento).
Los movimientos rápidos de sus flagelos permiten a Giardia lamblia desplazarse de modo muy activo hasta
que su disco de succión se adhiere a una superficie epitelial, quedando fijada a ésta con gran firmeza.
Los trofozoitos se multiplican por fisión binaria longitudinal, dividiéndose primero los núcleos, seguido por el
sistema locomotor (blefaroplastos y flagelos), a continuación el disco de succión, y, por último, la separación
del citoplasma.
En el hombre, el parásito se sitúa en las profundas criptas intestinales del duodeno. En la materia fecal
diarreica es común hallar trofozoitos. Los quistes de Giardia lamblia se forman cuando la materia fecal
diarreica pierde parte de su hidratación en su tránsito hacia el colon. Durante la formación de los quistes,
los trofozoitos retraen sus flagelos en los axonemas, adquiriendo el aspecto de cuatro pares de cerdas
curvas, el citoplasma se condensa y segrega una membrana fina e hialina (pared quística). Los quistes
ovoides tienen un tamaño de entre 7mcm y 10mcm. Los quistes recientes tienen dos núcleos, mientras los
quistes maduros tienen cuatro núcleos. En este estadio, el quiste está preparado para su división, bastando
para ello la escisión en dos del citoplasma y el posterior alargamiento de los flagelos a partir de
los axonemas.
La giardiasis (a veces denominada lambliasis) se adquiere tras la ingestión de quistes viables. La ruta de infección más
usual es el contacto entre infectados y no-infectados; y, en menor medida, por ingestión de alimentos y/o bebidas
contaminadas. Es, pues, especialmente común en niños de familias numerosas, así como en escuelas y orfelinatos. Las
infecciones suelen producirse en los primeros años de vida, alcanzando la máxima prevalencia durante la pubertad, y
disminuyendo durante la edad adulta, cuando la infección se debe, bien a la persistencia de la infección infantil, o a
reinfecciones ulteriores. Los niños infectados suelen desarrollar inmunidad frente a protozoo cuando alcanzan la edad
adulta.
La infección por Giardia lamblia no suele dar lugar a una sintomatología específica. Los parásitos se asientan en las
criptas del recubrimiento epitelial del duodeno, alimentándose de las secreciones de la [Link] embargo en un
subgrupo de personas infectadas, se presenta un cuadro de irritación duodenal con deshidratación, dolor abdominal
inespecífico, meteorismo y diarrea (esteatorrea pero sin presencia de sangre en heces). En los niños pequeños se puede
manifestar como un síndrome cólico, acompañado de anorexia. La esteatorrea parece ser debido a que la presencia
masiva de trofozoitos adheridos a la mucosa del duodeno interfiere con la absorción de las grasas de la dieta.
Los parásitos, en ocasiones,pueden invadir la vesícula biliar, dando lugar a cólico biliar e ictericia, debido a la obstrucción
al paso de la bilis causada por la inflamación edematosa de la ampolla de Vater.
Síntomas
Algunas personas nunca desarrollan signos o síntomas, pero siguen siendo portadoras del parásito y pueden
contagiárselo a otras personas a través de las heces. Los signos y síntomas son:
• Diarrea líquida y con mal olor que puede alternarse con heces blandas y grasosas
Los signos y síntomas de la infección causada por Giardia pueden durar entre dos y seis semanas, aunque
en algunas personas duran más tiempo o reaparecen.
Pruebas y exámenes
• Examen directo con solución salina y lugol para una muestra de heces fresca para poder observar el
trofozito además de los estadios de quiste
• Puede ser detectado por método de la capsula de bill o de la cuerda encapsulada. Este es un pabilo
que se encuentra enrollado en unas capsulas blandas, el paciente lo que hace es tragarse esa
capsula y tomar agua durante 4 horas, luego de las cuales en se acerca al laboratorio para que
retiren ese pabilo pegado a la mejilla y el moco que se queda pegado por la parte final es raspado
para poder encontrar los trofozoítos de Giardia
• Examen de antígenos en las heces para verificar la presencia de giardia
• Examen de parásitos y huevos en las heces
• Prueba del hilo (pocas veces realizada). La prueba del hilo es un examen que consiste en tragarse
una cuerda o hilo para obtener una muestra de la parte superior del intestino delgado. La muestra se
analiza luego para buscar parásitos intestinales.
Tratamiento
Si no hay síntomas o estos son leves, posiblemente no se necesite ningún tratamiento. Algunas infecciones
desaparecen por sí solas al cabo de unas semanas.
El tratamiento con antibióticos es efectivo para la mayoría de las personas. Estos incluyen tinidazol,
nitazoxanida o metronidazol. Si los síntomas no desaparecen, se intentará un cambio en el tipo de
antibióticos. Los efectos secundarios de algunos de los medicamentos utilizados para tratar la giardia
incluyen:
Prevención
Purifique toda el agua de arroyos, charcos, ríos, lagos o pozos antes de tomarla. Use métodos como hervirla,
filtrarla o tratamiento con yodo.
Los trabajadores de las guarderías infantiles o instituciones deben hacer buen uso de técnicas higiénicas y
de lavado de manos cuando pasan de niño en niño o de una persona a otra.
Las prácticas sexuales con precaución pueden disminuir el riesgo de contraer o diseminar la giardiasis. Las
personas que practican el sexo anal deben ser especialmente cuidadosas.
Agente infeccioso
Entamoeba histolytica es una ameba
cosmopolita que parasita al 10% de la
humanidad, en todas las regiones del mundo,
incluidas las zonas polares.
Ciclo biológico
Los trofozoitos pueden ascender por el sistema portal y penetrar en el hígado, perforando el intestino,
causando peritonitis o migrando hacia el pulmón, donde provocan infección pleural.
Los neutrófilos son protectores aun cuando los trofozoitos pueden lisarlos. Una lectina amebiana protege al
protozoo inhibiendo la lisis del complemento, pero la IgA frente a la lectina neutraliza este efecto. La
inmunidad celular es el medio más importante de limitar la propagación extraintestinal
Características
Entamoeba histolytica es un protozoo que pertenece al filo Sarcomastigophora. Su ciclo de vida comprende
dos estadios: la forma invasiva vegetativa ameboide (trofozoíto) y la forma de resistencia e infectante (quiste)
Los quistes son de forma esférica u oval, con una pared resistente de quitina y miden de 10 a 15 µm. En el
citoplasma tienen barras cromatoidales de bordes curvos (menos de 10) y una masa de glucógeno cuando
son inmaduros. Se dividen por mitosis sucesivas por lo que al alcanzar la madurez tienen cuatro núcleos. Su
ciclo de vida es directo (un solo hospedador). Cuando los quistes maduros son ingeridos por un hospedador,
estos se desenquistan en el intestino delgado dando lugar a los trofozoítos. Los trofozoítos se multiplican por
fisión binaria y se desplazan hacia el intestino grueso; a medida que avanzan hacia el exterior dejan de
alimentarse y se rodean de una pared resistente transformándose así en quistes. Tanto los quistes como los
trofozoítos son eliminados en las heces del hospedador. Una vez en el exterior, los trofozoítos apenas
sobreviven, y, aunque sean rápidamente ingeridos por un hospedador no son capaces de sobrevivir a la
acción de los jugos gástricos. Sin embargo, los quistes sobreviven en el exterior desde horas hasta meses en
función de las condiciones ambientales, pero solo los quistes maduros son infecciosos
Diagnóstico
• Trofozoitos o quistes en heces.
• Estudio de anticuerpos séricos frente a antígenos amebianos.
• Tomografía computerizada o ecografía hepática en caso de absceso hepático amebiano o
amebomas.
Tratamiento
• Infección intestinal no invasiva, furoato de diloxanida,
• Infección invasiva: metronidazol (mayoría de tejidos), cloroquina (hígado), tetraciclina (pared intestinal),
paramomicina (uso recientemente descrito)
Prevención y control
• Mejora del saneamiento, lavado de manos y de frutas y verduras.
• Empleo de antimicrobianos
Hospedadores
Actividades en contacto con la tierra, los vegetales y sus productos. Industria de la alimentación. Suministro
de agua, actividades de saneamiento, gestión de residuos y limpieza urbana. Construcción.
Distribución geográfica:
Distribución extensa en climas templados y cálidos. En las regiones tropicales es común la infección de los
primates no humanos, mientras que en otras partes del mundo se infectan los cerdos. Sin embargo, ni los
monos ni los cerdos parecen ser un reservorio significativo de infección humana.
Ciclo biológico
El reservorio son los primates, ratas, cobayas y cerdos. No
precisa vector y el vehículo de transmisión es el agua y la
comida, al ingerir los quistes procedentes de las heces de
los huéspedes infectados. Las personas en contacto con
los cerdos están más expuestas, ya que es el principal
reservorio de los humanos. Se requieren otras
condiciones para que se desarrolle la enfermedad en el
hombre, como la existencia de hipoclorhidria o aclorhidria
gástrica y, estados de inmunosupresión, como infección
crónica, malnutrición y alcoholismo. También influye en el
desarrollo de la Balantidiasis el grado de parasitación, la
naturaleza de la dieta del huésped (rica en hidratos de
carbono y pobre en proteínas) y la calidad de la flora
intestinal.
Periodo de incubación
Diagnóstico:
Trofozoíto Es un parásito ciliado, grande y ovoide, de 50-200 µm (promedio 50-100 µm por 40-70 µm). Los trofozoítos
vivos tienen un movimiento rotatorio, en taladro, y pueden desplazarse muy rápidamente a través del campo
microscópico. En las muestras de microorganismos vivos, los cilios mantienen un movimiento constante y sincronizado.
El trofozoíto es algo estrecho en el extremo anterior y éste se localiza el citostoma, una depresión profunda y algo curva.
Dos núcleos están presentes: un macronúcleo en forma de alubia, que con frecuencia es visible en los preparados no
teñidos, y un micronúcleo más pequeño difícil de discernir, incluso en microorganismos teñidos. El citoplasma puede
contener abundantes vacuolas alimenticias y contráctiles. Las vacuolas contráctiles se vacían a través de un citopigio,
una pequeña abertura en el extremo posterior.
Quistes Los quistes son de forma esférica a oval y generalmente miden entre 50 y 70 µm. Los cilios son a menudo
visibles a través de la pared gruesa del quiste. Debido a que la multiplicación nuclear no se produce en estadío de quiste,
tanto el macronúcleo grande como el micronúcleo pequeño están presentes. Las inclusiones citoplasmáticas no son
expulsadas durante el enquistamiento, de modo que las vacuolas alimenticias y las contráctiles pueden observarse en los
quistes más jóvenes, mientras que los quistes más viejos pueden tener un aspecto granular.
Clínica
• Asintomática.
Tratamiento
Prevención y control
Educar a la población sobre medidas higiénicas: En el aseo personal, manipulación de alimentos, eliminación
de las heces de forma sanitaria. Evitar la contaminación de bebidas y alimentos con materia fecal.
Control de los sistemas de abastecimiento público de agua contra la contaminación, medidas estrictas en el
consumo de agua (uso de filtros y ebullición, el cloro no es suficiente). Puesto que es probable que sea el
cerdo infectado con Balantidium coli, una fuente de infección para el humano, habrá que aplicar acciones
pertinentes para evitar el desarrollo de la infección porcina y el riesgo de contaminación con sus heces. Se
debe considerar tratar con tetraciclinas a los cerdos infectados.
Echinococcus granulosus
Echinococcus granulosus es el agente causal de la hidatidosis humana. En su fase adulta parasita el
intestino delgado de cánidos (hospedadores definitivos), mientras que su fase larvaria afecta al ganado ovino
(hospedadores intermediarios) y, de forma secundaria o accidental, también a otros muchos animales,
incluido el hombre. La fase larvaria da lugar a quistes hidatídicos alojados en los órganos internos del
hospedador.
Agente infeccioso
Parásito. Cestodo. Echinococcus granulosus.
Ciclo biológico
Periodo de incubación
De 1 a 20 años.
Clínica
Puede aparecer hasta 20 años después del contagio. La clínica varía en función del tamaño, localización,
número y tipo de quistes. Aparecen quistes o masas a nivel hepático, pulmonar, renal, bazo,
musculoesquelético u otros órganos, normalmente calcificados. Los quistes son esféricos, de pared gruesa y
uniloculares. Pueden presentar cuadros de dolor abdominal en hipocondrio derecho, prurito cutáneo severo,
tos y hemoptisis, dolor torácico y fiebre
Diagnóstico
Tratamiento
Exéresis quirúrgica. En caso de cirugía se debe
administrar Albendazol antes y después de la cirugía para disminuir el
riesgo de siembra peritoneal en caso de rotura accidental del quiste.
Cuando la cirugía no está indicada o existen múltiples quistes de
pequeño tamaño, se puede tratar con Albendazol (400 mg/12h durante 1-
6 meses) de forma continuada o en ciclos de 28 días separados 2-3
semanas. Mebendazol 40-50 mg/kg/día 3-6 meses. Se puede asociar
praziquantel. También se puede realizar la punción del quiste mediante
punción percutánea-aspiración-inyección-reabsorción (PAIR) seguida de
tratamiento con Albendazol 3-4 meses. En los niños: Albendazol 15
mg/kg/día (máx. 800-g) 1-6 meses.
Prevención y control
Medidas higiénicas personales (lavado de manos, etc), en el contacto
con mascotas y lavar bien los alimentos. Evitar el acceso de los perros a
los restos de vísceras de animales infectados. Eliminación por
incineración de restos de animales infectados. Desparasitación de los perros de forma periódica.
Diphyllobothrium latum
Agente infeccioso
Parásito. Platyhelmintos, Cestodo. Pseudofilídeo. Diphyllobothrium latum
Epidemiología
Conocido como la tenia del pez ó botriocéfalo. Transmisión por ingerir pescado contaminado. Parasita en el
intestino delgado de diversos mamíferos piscívoros (hospedador definitivo), incluidos perros, gatos, osos
polares y seres humanos de diversas regiones del mundo, pero especialmente en las regiones bálticas
(países nórdicos), Rusia y Norteamérica (Alaska).
Clínica
Asintomática, diarrea, fatiga. Anemia megaloblástica por déficit de vitamina B12 (afecta al 2% de los
infectados), que en ocasiones ocurre junto a síntomas neurológicos (síndrome cordonal posterior y lateral,
con alteraciones del equilibrio, sensibilidad profunda y piramidalismo).
Diagnóstico
Identificación de los huevos del parásito en las heces. Ocasionalmente pueden verse proglótides.
Características de los huevos: Ovoides y operculados (70×45 μm) con cubierta lisa y delgada. Surgen junto
con las heces del hospedador sin embrionar, con un contenido constituido por células vitelinas de límites
poco precisos y con citoplasma granular. Deben incubarse en el agua.
Los adultos pueden medir más de 10 metros y son de color marfil. El útero posee poro uterino, que se abre
ventralmente, por el que son expelidos continuamente los huevos formados.
Tratamiento
Praziquantel (10 mg/kg). Alternativa: niclosamida, 2 g en dosis única (niños > 34 kg de peso: 1,5 g; entre 11-
34 kg: 1 g).
Prevención
Correcta cocción o conservación en frío del pescado.
El ciclo de vida de D. latum es complejo y requiere dos hospederos intermediarios. Primero, un crustáceo
copépodo de agua dulce ingiere el coracidio (estadio larvario inicial). En este crustáceo, la larva alcanza su
forma de procercoide. En una segunda etapa, los peces planctófagos que ingieren estos crustáceos
desarrollan, en sus vísceras y tejidos, el siguiente estado larvario de plerocercoide. Peces depredadores de
mayor tamaño se comportan como hospederos paraténicos, al concentrar en sus tejidos los plerocercoides
presentes en los peces de su dieta, lo que facilita la transmisión a los hospederos definitivos (mamíferos
ictiófagos) de este parásito. En humanos, el helminto adulto puede vivir hasta 20 años en el intestino
delgado. Se adhiere a la mucosa a través de un escólex en forma de espátula, de 2-3 mm, que posee dos
botrios (surcos longitudinales). El estróbilo, compuesto por 2.000 a 5.000 proglótidas hermafroditas que son
más anchas que largas (10-12 x 2-4 mm), puede crecer hasta un centímetro por hora y llegar a medir hasta
20 metros, característica que convierte a esta especie en el parásito intestinal humano de mayor longitud. El
período de prepatencia es de 2-8 semanas, tras el cual los pacientes comienzan a eliminar millones de
huevos cada día, de tamaño promedio de 65 por 45 μm. Estos huevos, con opérculo en uno de sus extremos
y un botón polar en el opuesto, una vez que alcanzan el agua dulce pueden permanecer viables por meses o
Poseen un escólex o cabeza lanceolado, sin ventosas ni ganchos, pero provisto de dos hendiduras
longitudinales musculosas que reciben el nombre de botrios que le permiten adherirse a la mucosa intestinal.
Profilaxis
Las medidas profilácticas que vamos a exponer a continuación deberían tenerse en cuenta a la hora de
cocinar pescados de agua dulce procedentes de zonas endémicas y, en el caso de pescados congelados,
que procedan de zonas desconocidas.
* Cocción o cocinado completo de pescado de agua dulce procedente de zonas endémicas o de origen
desconocido.
* Congelación a 18 ºC durante, como mínimo, 24 h de cualquier pescado de agua dulce procedente de zonas
en las que la parasitosis es endémica.
* En zonas en las que el parásito esté presente, desparasitar periódicamente a reservorios potenciales como
perros y gatos.
* En áreas endémicas, evitar que las aguas negras sean vertidas directamente a los ríos.
* Evitar e impedir, en países en los que esta parasitosis es endémica, la pesca veraniega del lucio y otros
peces que sean hospedadores intermediarios, ya que es en esta estación cuando se da la máxima infección
de los peces. En caso de que se produzca esta pesca, se debe advertir de la necesidad de cocinar a
conciencia este pescado.
* Impedir que el pescado infectado sea exportado a otros países, a no ser que se someta previamente a un
proceso de congelación a 18 ºC por lo menos durante 24 h.
Hymenolepis nana
Hymenolepis nana, una tenia intestinal diminuta, es el céstodo identificado con mayor frecuencia en el ser
humano; el tratamiento consiste en pracicuantel.
H. nana sólo mide entre 15 y 40 mm de longitud y requiere un solo huésped, aunque también puede circular
a través de 2 huéspedes. Sus larvas sólo migran dentro de la pared intestinal y su vida media es
relativamente breve (entre 4 y 6 semanas).
H. nana se detecta con mayor frecuencia en poblaciones que viven en condiciones de pobreza e higiene
inadecuada, en particular donde abundan las pulgas.
• Ciclo indirecto con 2 huéspedes: los roedores son los huéspedes definitivos primarios y los
escarabajos de los cereales, las pulgas u otros insectos, que se alimentan de deposiciones
contaminadas de los roedores, son los huéspedes intermediarios; los seres humanos pueden
infectarse al ingerir insectos parasitados.
• Ciclo oral-anal interhumano: los huevos se transmiten de un ser humano a otro o vuelven a
ingresar en el ciclo desde el exterior a un solo huésped.
• Autoinfección interna: los huevos se incuban dentro del intestino e inician una segunda generación
sin salir del huésped. La autoinfección puede producir un número masivo de parásitos, lo que
Ciclo biológico
El reservorio son los humanos (Sobre todo niños)
y roedores(especialmente los hámster). El
vehículo de transmisión son las comidas y aguas
(mecanismo de transmisión fecal-oral). El
hombre se infecta al ingerir huevos de tenia, los
cuáles eclosionan en el intestino delgado, donde
la oncosfera penetra en la mucosa hasta que la
larva está desarrollada. Luego sale a la luz
intestinal y se desarrolla como tenia adulta.
Diagnóstico
Identificación de los huevos en las heces. Serología (ELISA tiene bastantes reacciones cruzadas)
Las infecciones suelen ser asintomáticas, pero las infecciones graves pueden provocar dolor abdominal de
tipo cólico, diarrea, anorexia, pérdida de peso y prurito anal.
Tratamiento
• Praziquantel
• Como alternativa, nitazoxanida o, fuera de los [Link]., niclosamida
Clínica
Prevención y control
Más frecuente en niños y grupos institucionalizados. Los buenos hábitos, los programas de higiene
y salud pública y la exterminación de las ratas pueden ayudar a evitar la diseminación de la
himenolepiasis
Hymenolepis diminuta
Agente infeccioso: Parásito, Cestodo. Hymenolepis diminuta.
Distribución geográfica: Distribución mundial.
Ciclo biológico: El reservorio son los roedores e insectos. Su ciclo requiere un hospedador intermediario
(artrópodo – pulga de la rata ). Como otros cestodos vive en el intestino delgado. El vehículo de transmisión
es la ingestión de artrópodos y fecal oral. Presentación accidental en humanos (comer la pulga de la rata)
Diagnóstico: Identificación de los huevos en las heces. Huevos casi esféricos (70-80 micras de diámetro,
cáscara transparente y ligeramente amarillenta, con embrióforo no estriado con forma de limón y sin
filamentos)
El adulto tiene una longitud de 2 a 6 cm y una anchura de 2,5 mm. El escólex es esférico con 4 ventosas y
rostelo invaginable pero inerme. Las proglótides son similares a las de Hymenolepis nana, pero algo mayores
(casi 3 veces su longitud y ancgura)
Tratamiento: Praziquantel 25 mg/kg en monodosis. O Niclosamida 2g, continuar con 1g/d/6d. En los
niños: Praziquantel 10-15 mg/kg en monodosis. O Niclosamidea 1g, continuar con 0.5g/d/6d (1.5g, continuar
con 1g para pesos >34kg).
Prevención y control: Es poco frecuente. Los buenos hábitos, los programas de higiene y salud pública
y la exterminación de las ratas pueden ayudar a evitar la diseminación de la himenolepiasis.
Ciclo biológico
Las proglótides grávidas se eliminan por lo general con
las heces como cadenas cortas, o emergen por el ano de
modo espontánea. Después de que la larva de
la pulga ingiera estas proglótides, los embriones
hexacantos progresan a cisticercoides infectantes en el
hemocele y permanecen en éste hasta que se desarrolla la
pulga adulta. La infección se adquiere por la ingestión de
las pulgas infectadas, se localizan en intestino delgado. Los
perros son los huéspedes habituales de estos parásitos,
pero las infecciones humanas, sobre todo en los niños,
probablemente sean más frecuentes de lo que ha
notificado.
Clínica
Infección por la tenia del perro, infección por la tenia de poro doble. La infección se produce
habitualmente en niños que tienen contacto estrecho con los perros infectados y sus pulgas.
Diagnóstico
Se efectúa por la comprobación en las heces de las proglótides grávidas características con doble poro o
después de la eliminación espontánea de una cadena de proglótides. En ocasiones, las proglótides de
rompen y se pueden encontrar en las heces los paquetes de huevos con los seis ganchos característicos.
Tratamiento
Praziquantel
Prevención y control
Más frecuente en niños. Los buenos hábitos, los programas de higiene y salud pública y la exterminación de
las pulgas pueden ayudar a evitar la diseminación.
Fasciola Hepatica
La fascioliasis es la infección por la duela hepática Fasciola hepatica, que se contagia por la ingestión de
berros u otras plantas acuáticas contaminados.
F. hepatica es la duela hepática del ganado ovino y bovino. La fascioliasis humana incidental, que se
contagia por consumir berro contaminado por estiércol de ganado ovino o bovino, se encuentra en Europa,
África, China y Sudamérica, pero es rara en los Estados Unidos.
En la infección aguda, las duelas inmaduras migran a través de la pared intestinal, la cavidad peritoneal, la
cápsula hepática y el parénquima hepático antes de ingresar en los conductos biliares, donde maduran hasta
alcanzar la adultez en alrededor de 3 o 4 meses.
Fasciola hepatica es un trematodo de aspecto carnoso y forma de hoja. La ventosa bucal mide alrededor de
1mm, y la ventosa ventral 1,6mm. A la faringe le sigue un esófago corto que se continúa con un tubo
digestivo con numerosos ciegos ramificados que llegan a la parte distal del gusano.
El aparato genital se halla en la región ventral. Tanto los testículos como el ovario son ramificados. Los
huevos se deponen en el poro genital al final del útero. Son grandes, ovoideos, operculados y pardo-
amarillentos, con un tamaño de 130-150mcm x 63-90mcm. Se depositan en los conductos biliares del
molusco (hospedador) siendo eliminados junto con las heces.
Miracidio
Redia
Cercarias.
Durante la noche, cuando el caracol se halla en el agua, las cercarias abandonan el hospedador, nadan,
pierden la cola, enquistándose en forma de diminutas esférulas blanquecinas. La viabilidad de estos quistes
(esférulas) es muy dependiente del grado de humedad. Los quistes no son infecciosos en condiciones de
sequedad.
Los mamíferos (animales y humanos) contraen la infección cuando ingieren plantas que albergan
estas metacercarias (cercarias de segunda generación) enquistadas. En el tracto digestivo de los mamíferos,
las metacercarias perforan la pared intestinal, migran a la cavidad peritoneal, atraviesan la cápsula
de Glisson, entran en el parénquima hepático, llegando a los conductos biliares. Allí se acomodan y crecen
hasta el estadio de gusano maduro.
Patogenia
Las metacercarias no producen lesiones importantes durante su tránsito desde el duodeno o yeyuno hasta
parénquima hepático. Una vez allí dan lugar a lesiones traumáticas y necróticas. La metamorfosis desde el
estadio de metacercaria al de gusano adulto transcurre en los conductos biliares. La aglomeración de
gusanos desencadena adenomas (lesiones inflamatorias) y fibrosis del tejido epitelial que recubre los
conductos biliares.
Las fasciolas jóvenes se alimentan primordialmente de hepatocitos, aun cuando su alimento preferido es
sangre.
Signos y síntomas
La infección aguda puede causar dolor abdominal, hepatomegalia, náuseas, vómitos, fiebre intermitente,
urticaria, eosinofilia, malestar general y pérdida de peso debido a la lesión del hígado.
La infección crónica puede ser asintomática o provocar dolor abdominal intermitente, colelitiasis, colangitis,
ictericia por obstrucción o pancreatitis.
La infección grave puede causar colangitis esclerosante y cirrosis biliar. Las lesiones ectópicas pueden
desarrollarse en la pared intestinal, los pulmones u otros órganos.
Se han informado casos de fascioliasis faríngea que producen disfagia después del consumo de hígado
crudo infectado en el Medio Oriente; esta infección se denomina linguatuliasis o halzoun.
Diagnóstico
Con frecuencia, la tomografía computarizada (TC) muestra lesiones hipodensas en el hígado durante la fase
aguda de la fascioliasis. La ecografía, la TC, la RM, la CPRE o la colangiografía pueden detectar anomalías
de las vías biliares en la enfermedad crónica.
En las infecciones crónicas, pueden recuperarse huevos de las heces o de materiales duodenales o biliares.
Los huevos son indistinguibles de los de Fasciolopsis buski.
En las zonas endémicas, también se pueden ver huevos en las heces después de la ingestión de hígado de
animales infectados, que conducen a un diagnóstico erróneo de fascioliasis. Por lo tanto, se les debe solicitar
a los pacientes que sigan una dieta libre de hígado por varios días antes de que se examinen las heces.
Este aspecto trasciende el objetivo de este informe. El diagnóstico confirmatorio es mediante el hallazgo de
huevos en análisis coprológico y/o biliar.
Tratamiento
Fisiopatología
Los huevos que se eliminan con el esputo o las heces se desarrollan durante 2 o 3 semanas en agua dulce
hasta que se convierten en miracidios (primer estadio larvario). Estos miracidios invaden a los caracoles,
donde crecen, se multiplican y, por último, emergen como cercarias (larvas que nadan libremente). Las
cercarias penetran en cangrejos de agua dulce o de mar y forman metacercarias. Los seres humanos se
contagian al consumir crustáceos crudos, en escabeche o poco cocinados. Las metacercarias salen de sus
quistes en el tubo digestivo humano, penetran en la pared intestinal, y se desplazan a la cavidad peritoneal,
luego a través del diafragma hacia la cavidad pleural, para entonces ingresar en el tejido pulmonar,
encapsularse y convertirse en los helmintos adultos hermafroditas, que producen huevos. Los parásitos
adultos crecen hasta alcanzar entre 7,5 y 12 mm por 4 a 6 mm. De los pulmones, los huevos salen del
cuerpo en un esputo que se elimina con la tos y la escupida o se ingiere y se expulsa con las heces.
Los huevos sin embrionar son excretados en el esputo, o alternativamente son deglutidos y excretados en las
heces . En el ambiente externo, los huevos , eclosionan y los miracidios buscan su primer hospedador
intermediario, un caracol, penetrando en sus tejidos suaves . Los miracidios pasan por varios estadios de
desarrollo en el caracol : esporoquiste , redia , y lo que más tarde serán cercarias , que emergen
del caracol. Las cercarias invaden al segundo hospedador intermediario, un crustáceo que puede ser un
cangrejo o langostino, donde se enquistan convirtiéndose en metacercarias. Este es el estado infectante
para el mamífero hospedador . La infección humana por P. westermani tiene lugar por ingerir cangrejo o
langostino mal cocido o en salmuera, infectado con las
metacercarias . Las metacercarias eclosionan en el
duodeno , penetran a través de la pared intestinal
hacia la cavidad peritoneal, cuando atraviesa la pared
abdominal y el diafragma llega a los pulmones, donde
se encapsulan y se desarrollan en adultos (7.5 a 12
mm por 4 a 6 mm). Los gusanos alcanzan otros
órganos y tejidos, tales como cerebro o músculo
estriado, respectivamente. Sin embargo, cuando el
ciclo biológico no se completa, no hay ovoposición. El
periodo entre la infección y la ovoposición es de 65 a
90 días.
Las infecciones pueden persistir por 20 años en
humanos. Los animales como cerdos, perros y
especies felinas también pueden albergar a P.
westermani.
Signos y síntomas
Durante la invasión y la migración de los trematodos,
pueden desarrollarse diarrea, dolor abdominal, fiebre,
tos, urticaria, hepatoesplenomegalia, anormalidades pulmonares y eosinofilia.
Durante la fase crónica, se dañan los pulmones principalmente, aunque otros órganos pueden estar
comprometidos. Las manifestaciones de las infecciones pulmonares aparecen lentamente e incluyen tos
Las infecciones cerebrales se manifiestan como lesiones ocupantes de espacio, que a menudo aparecen un
año después del establecimiento de la enfermedad pulmonar. El paciente suele presentar convulsiones,
paresias y trastornos visuales.
Las lesiones cutáneas alérgicas migratorias similares a las de la larva migratoria cutánea son frecuentes en
las infecciones por P. skrjabini, pero también pueden asociarse con otras especies.
Diagnóstico
• Examen microscópico del esputo y las heces
• Pruebas serológicas para detectar anticuerpos
Las pruebas serológicas para la detección de anticuerpos son útiles en las infecciones leves y en el
diagnóstico de la paragonimiasis extrapulmonar.
La radiografía proporciona información auxiliar, pero no es útil para el diagnóstico; la radiografía de tórax y la
TC pueden revelar un infiltrado difuso, nódulos, lesiones semejantes a sombras anulares, cavidades,
opacidades lineales, abscesos pulmonares, derrame pleural y neumotórax.
Tratamiento
El pracicuantel en dosis de 25 mg/kg por vía oral 3 veces al día durante 2 días es el fármaco de elección
para la paragonimiasis.
El triclabendazol es un tratamiento aceptable en áreas donde está disponible (no se vende en los EE.
UU.); la dosis es de 10 mg/kg VO una vez posprandial o, para las infec ciones graves, 2 dosis de 10 mg/kg
posprandiales cada 12 h.
Esquistosomosis
La esquistosomiasis es una infección por duelas de la sangre del género Schistosoma, que se contagian por
vía transcutánea al nadar o caminar en agua dulce contaminada. Los microorganismos infectan los vasos del
aparato digestivo o urogenital. Las duelas son gusanos planos parasitarios que infectan varias partes del
organismo (p. ej., los vasos sanguíneos, el tubo digestivo, los pulmones, el hígado) dependiendo de la
especie.
Etiología
Fisiopatología
Los helmintos Schistosoma adultos viven y se aparean dentro de las vénulas del mesenterio (típicamente,
el S. japonicum y el S. mansoni) o de la vejiga (sobre todo el S. haematobium). Algunos huevos penetran en
la mucosa intestinal o vesical y son eliminados por las heces o la orina, mientras que otros permanecen
dentro de los órganos del huésped o se movilizan a través del sistema porta hasta el hígado y en ocasiones a
otros sitios (p. ej., pulmones, SNC, médula espinal). Los huevos excretados incuban en agua dulce y liberan
miracidios (primer estadio larvario), que ingresan en los caracoles. Una vez multiplicadas, se liberan miles de
cercarias de cola en horquilla que nadan libremente.
Las cercarias penetran en la piel humana unos minutos después de la exposición. Cuando penetran la piel,
pierden su cola en horquilla y se transforman en esquistosómulas, que viajan a través del torrente sanguíneo
hasta el hígado, donde maduran hasta convertirse en adultos. Los adultos luego migran a su alojamiento
definitivo en las venas intestinales o en el plexo venoso del tracto GU.
Los huevos aparecen en las heces o la orina entre 1 y 3 meses después de la penetración de las cercarias.
Se estima que la vida media del helminto adulto oscila entre 3 y 7 años. Las hembras miden en promedio
entre 7 y 20 mm, y los machos son un poco más pequeños.
Signos y síntomas
Dermatitis aguda por esquistosoma
La fiebre de Katayama puede aparecer cuando empieza la puesta de huevos, típicamente entre 2 y 4
semanas después de la exposición al parásito. Los síntomas incluyen fiebre, escalofríos, tos, náuseas, dolor
abdominal, malestar general, mialgias, exantemas en forma de urticarias y eosinofilia significativa, similar a
la de la enfermedad del suero. Las manifestaciones son más frecuentes y suelen ser más graves en visitantes
que en residentes de áreas endémicas, y su duración habitual es de varias semanas.
Las reacciones granulomatosas contra los huevos de S. mansoni y S. japonicum en el hígado no suelen
comprometer la función hepática, pero pueden causar fibrosis y cirrosis, que a su vez puede
ocasionar hipertensión portal, que provoca esplenomegalia y várices esofágicas. Las várices esofágicas
pueden sangrar y causar hematemesis.
Los huevos presentes en los pulmones pueden producir granulomas y arteritis obliterativa localizada, que
finalmente generan hipertensión pulmonar y cardiopatía pulmonar.
Cuando la infección se debe al S. haematobium, las úlceras en la pared vesical pueden causar disuria,
hematuria y polaquiuria. Con el paso del tiempo aparece una cistitis crónica. Las estenosis pueden provocar
hidrouréter e hidronefrosis. Las masas papilomatosas en la vejiga son frecuentes y puede generar un
carcinoma epidermoide. La pérdida de sangre a través del aparato urogenital y digestivo suele ocasionar
anemia.
La infección urinaria bacteriana secundaria es habitual, y puede producirse una septicemia persistente
por Salmonella en los pacientes con infección por S. mansoni. Varias especies, en especial S. haematobium,
pueden producir enfermedad genital tanto en mujeres como en hombres, lo que provoca numerosas
complicaciones, entre ellas esterilidad. Las complicaciones neurológicas pueden ocurrir incluso en las
infecciones leves por Schistosoma. Los huevos o los parásitos adultos alojados en la médula espinal pueden
producir mielitis transversa, y los presentes en el cerebro pueden producir lesiones focales y convulsiones.
Diagnóstico
• Examen microscópico de las heces u orina (S. haematobium) en busca de huevos
• Pruebas serológicas
• Examen de anticuerpos para verificar signos de infección
• Biopsia del tejido
• Conteo sanguíneo completo (CSC) para verificar si hay señales de anemia
• Conteo de eosinófilos para medir la cantidad de ciertos glóbulos blancos
• Pruebas de la función renal
• Pruebas de la función hepática
• Examen de heces para buscar huevos del parásito
• Análisis de orina para buscar huevos del parásito
Deben examinarse las heces o la orina (S. haematobium, en ocasiones S. japonicum) en busca de huevos.
Pueden ser necesarios varios exámenes con técnicas de concentración. Si se sospecha de una
esquistosomiasis pero no se detectan huevos tras exámenes de orina o heces, puede biopsiarse la mucosa
intestinal o vesical para intentar hallar los huevos.
Tratamiento
Se recomienda el tratamiento por vía oral de 1 solo día de duración con pracicuantel (20 mg/kg dos veces al
día para S. haematobium, S. mansoni y S. intercalatum; 20 mg/kg 3 veces al día para S. japonicum y S.
mekongi). El praziquantel es eficaz contra esquistosomas adultos, pero no desarrolla esquistosómulas, que
están presentes al principio de la infección. Por lo tanto, para los viajeros, el tratamiento se retrasa durante 6
a 8 semanas después de la última exposición. Los efectos adversos del praziquantel suelen ser leves y
consisten en dolor abdominal, diarrea, cefalea y vértigo. Se informaron algunos fracasos terapéuticos, pero
es difícil decidir si se debieron a reinfecciones, a la resistencia relativa de esquistosomas inmaduros o a
esquistosomas adultos resistentes a pracicuantel.
Prevención
• La prevención minuciosa del contacto con agua dulce evita la esquistosomiasis.
• Las personas que se exponen accidentalmente a agua posiblemente contaminada (p. ej., al
caer en un río) deben secarse vigorosamente con una toalla para eliminar los parásitos
antes de que penetren en la piel.
• La eliminación sanitaria de la orina y las heces también puede disminuir la transmisión de
este parásito.
• Los adultos que residen en áreas endémicas son más resistentes a la reinfección que los
niños, lo que sugiere la posibilidad de que pueda adquirise inmunidad.
• El tratamiento masivo comunitario o escolar con praziquantel, los programas educativos y la
administración de molusquicidas para reducir las poblaciones de caracoles se usan para
controlar la esquistosomiasis en áreas endémicas.
Ascaris Lumbricoides
La ascariasis es la infección por Ascaris lumbricoides (un parásito de los cerdos estrechamente relacionado).
Los síntomas iniciales son respiratorios (tos, sibilancias), mientras que los tardíos consisten en dolor
secundario a la obstrucción de la luz gastrointestinal (intestinal o de los conductos biliar o pancreático) por
los helmintos adultos, ocasionalmente puede provocar larva migrans en su forma adulta. El diagnóstico se
realiza a través de la identificación de los huevos o los helmintos adultos en las heces, los helmintos adultos
que migran desde la nariz o la boca o las larvas presentes en el esputo durante la fase de migración
pulmonar. El tratamiento consiste en albendazol, mebendazol o ivermectina.
Epidemiologia
La ascariasis ocurre en todo el mundo. Se concentra en áreas tropicales y subtropicales con estado sanitario
deficiente. La ascariasis es la infección intestinal helmíntica más frecuente en el mundo. En los Estados
Unidos, la mayoría de los casos ocurren en refugiados, inmigrantes o viajeros a áreas tropicales endémicas.
Los seres humanos se infectan con A. lumbricoides cuando ingieren sus huevos, a menudo en alimentos
contaminados por heces humanas. La infección también puede ocurrir cuando las manos o los dedos con
suciedad contaminada se ponen en la boca.
Supervivencia ambiental
Los huevos pueden permanecer viables en el suelo durante años en climas cálidos y húmedos. Formas de
resistencia
Signos y síntomas
Las larvas de Ascarisque migran a través de los pulmones pueden causar tos, sibilancias y a veces
hemoptisis. La obstrucción intestinal o biliar causa dolor abdominal cólico, náuseas y vómitos. La ictericia es
infrecuente. Incluso las infecciones moderadas pueden provocar desnutrición infantil.
Diagnóstico
• Examen microscópico de las heces
• Identificación de gusanos adultos en las heces o que salen de la nariz, la boca o el recto
Tratamiento
Es eficaz la administración de 400 mg de albendazol por vía oral en 1 sola dosis, 100 mg de mebendazol por
vía oral 2 veces al día durante 3 días o 500 mg por vía oral una sola vez, o entre 150 y 200 mcg/kg de
ivermectina en 1 sola dosis oral. El albendazol, el mebendazol, y la ivermectina pueden dañar al feto y el
riesgo del tratamiento en embarazadas infectadas por Ascaris debe ser evaluado frente al riesgo de la
enfermedad no tratada.
Prevención
• Lavarse bien las manos con agua y jabón antes de manipular alimentos
• No consumir verduras crudas o mal lavadas en áreas donde las heces humanas se usan como
fertilizantes
• No defecar al aire libre
CICLO DE LOOS
Con este nombre se le conoce a aquel recorrido que realizan las larvas de ciertos nemátodos (como la lombriz
intestinal o Ascaris lumbricoides) y que les permite madurar en el interior de su hospedero.
Este ciclo empieza en el tubo digestivo, atraviesa el sistema circulatorio, pasa después al sistema respiratorio y
finalmente vuelve al sistema digestivo en una etapa avanzada, completando su desarrollo en el intestino
delgado en donde alcanzarán la etapa adulta. Los órganos que atraviesa la larva en el ciclo de Loos son:
• Estómago,
• Vasos sanguíneos,
• Vena Porta,
• Hígado,
• Corazón,
• Arteria Pulmonar,
• Alvéolos pulmonares,
• Bronquios,
• Tráquea,
• Laringe,
• Faringe,
• Esófago, y de nuevo el
Trichuris trichuria
Parásito. Nematodo. Aphasmidia: Trichuris trichiura. La tricurosis es la tercera causa más frecuente de
infección por gusanos redondos. Se estima que entre 604 y 795 millones de personas están infectadas en
todo el mundo. La Trichuris trichiura se identifica sobre todo en países tropicales o subtropicales en vías de
desarrollo, donde se usan heces humanas como fertilizante o las personas defecan en el suelo, pero también
se informaron casos en el sur de los Estados Unidos. Los niños se comprometen con mayor frecuencia.
La infección se disemina por la vía fecal-oral. Los huevos ingeridos se incuban en el duodeno e ingresan en
las criptas como larvas. Después de madurar durante 1 a 3 meses, los helmintos migran al ciego y el colon
ascendente, donde se adhieren al epitelio superficial, se aparean y depositan sus huevos.
Distribución geográfica
Distribución mundial. Se encuentra principalmente en los trópicos y subtrópicos, especialmente con falta de
medidas sanitarias y clima cálido y húmedo. La prevalencia en el África subsahariana es del 20,9% (100
millones de afectados).
Ciclo biológico
Clínica
Diagnóstico
Tratamiento
Mebendazol 100 mg v.o. /12h / 3d o 500 mg en monodosis. Alternativa: Albendazol 400 mg v.o. en
monodosis o durante 3 días si infecciones graves. Ivermectina 12 mg en dosis única. Para las afecciones
ligeras no es necesario ningún tratamiento. En caso de que se necesite, el fármaco preferido es el
mebendazol, si bien no es posible usarlo en las mujeres embarazadas debido a sus efectos potencialmente
perjudiciales sobre el feto.
En los niños: Mebendazol 100 mg v.o. /12h / 3d (> 2 años). Albendazol 400 mg v.o. /3-7 días en infecciones
graves (dosis única en leves)
Prevención y control
La prevención depende de las condiciones sanitarias y consiste en mantener una buena higiene personal y
evitar comer verduras que no hayan sido lavadas. Medidas de protección frente a moscas con insecticidas,
mosquiteras, tapar los alimentos, etc. Protección en la manipulación de tierra.
La primera descripción, más allá de menciones imprecisas en textos antiguos, es la realizada por Dubini en el
año 1838 a partir de la autopsia de una mujer de Milán, Italia.
Varias décadas más tarde (1878), Grassi y Parona demostraron que el diagnóstico de uncinariasis se podía
realizar mediante el hallazgo de huevos en estudios coprológicos de pacientes con la entonces denominada
«anemia de los mineros».
El gusano se alimenta de las membranas mucosas del intestino del hospedador al que infecta. El gusano ejerce
una fuerte aspiración en la pared intestinal, se producen roturas de la mucosa junto a la sangre y linfa debido
a la rotura de la mucosa.
El sistema excretor de los gusanos es complejo: consiste en una estructura portadora, otra estructura
suspensoria y un par de túbulos que se extienden desde la cápsula bucal hasta la región subcaudal. El poro
excretor se halla en la región ventral del gusano.
Los gusanos machos solo tienen un testículo asociado a una bolsa dentro de la que desembocan el recto y el
canal genital.
La inseminación se produce mediante el acoplamiento del macho de su bolsa copuladora alrededor de la vulva
segregando un material de «cementación» para facilitar la descarga ininterrumpida de espermatozoides con
aspecto ameboide. Los espermatozoides ascienden por los canales femeninos hasta los receptáculos
seminales, donde se almacenan para su posterior utilización.
Los huevos se forman en los tubos ováricos a partir de una masa multinucleada de protoplasma, siendo
fecundados en los receptáculos seminales o en el útero. Desde allí, vía vaginal, se depositan en el intestino
delgado del hospedador.
Ciclo biológico
Los huevos del gusano suelen tener de 2 a 8 células cuando se eliminan en la materia fecal de la persona infectada. Las
condiciones más favorables para los embriones son los suelos arenosos, húmedos, sombríos, cálidos y con material vegetal
en descomposición. En condiciones favorables, las larvas, de tipo rhabditoide, eclosionan al cabo de entre 24 y 48 horas.
Entre el 5º y 8º día, la larva muda al estado filariforme a la vez que su boca se cierra y el esófago se alarga. Esta
larva filariforme es ya infectante para el hombre, manteniéndose viable, en un hábitat favorable, durante varias semanas.
La infección se produce cuando la larva filariforme penetra a través de las áreas interdigitales del pie humano. Se aloja
primero en la epidermis, más tarde en regiones más profundas (dermis y tejido subcutáneo). Desde allí alcanzan las
vénulas. Un gran número de estas larvas son fagocitadas por macrófagos. Aquellas que sobreviven llegan a la circulación
sistémica. De esta manera alcanzan las cavidades derechas del corazón y, desde ellas, llegan a los pulmones, primero a
los capilares pulmonares, más tarde hasta los alveolos. Ascienden por el árbol respiratorio hasta la epiglotis, desde donde
pasan al aparato digestivo, descendiendo hasta el estómago e intestino delgado. Durante su viaje las larvas desarrollan la
característica cavidad bucal que les permite adherirse a las vellosidades del tracto digestivo. También maduran
sexualmente.
El período de prepatencia (tiempo desde la infección hasta la completa maduración del parásito) oscila entre 5 y 8 semanas.
De no producirse reinfección, alrededor del 70% de los gusanos se eliminan en el siguiente año a una prima-infección, pero
se han notificado casos en que los gusanos perviven hasta 9 años. Sin embargo, la reinfección es la causa más común de
que la infección se torne crónica en las áreas endémicas.
El hombre es el único hospedador definitivo. Los casos de infección en animales salvajes o domésticos son esporádicos.
El fecalismo (utilización de materia fecal para abono) favorece la concentración de larvas filariformes.
La prevalencia de la infección está estrechamente relacionada con la «carga de gusanos», y con los hábitos
de la población.
La desnutrición está estrechamente relacionada con la uncinariasis, bien como consecuencia o causa
facilitadora.
Patogenia
Las larvas filariformes infectantes penetran en el hombre a través de las regiones interdigitales de los pies. La
lesión cutánea debuta con edema y eritema localizado que se transforma en pápulas y vesículas.
El paso de las larvas desde los capilares pulmonares hasta los alveolos no da lugar a una reacción histológica
significativa.
Cuando el gusano adulto se adhiere a las vellosidades intestinales del hospedador, se produce la ulceración y
pérdida de sangre en el lugar de inserción del gusano. Estas úlceras son caldo de cultivo para el crecimiento
de enterobacterias. La pérdida de sangre por la succión de los gusanos adheridos a la pared intestinal
desencadena una anemia hipocrómica microcítica (anemia ferropénica).
Los gusanos adultos se fijan a la capa mucosa de la pared intestinal, sobre todo en el tercio superior del
duodeno, con menos frecuencia en otros lugares.
Al cabo de entre 10 y 20 semanas de la infección aparece una anemia hipocrómica microcítica (anemia
ferropénica) con leucocitosis (más de 17.000 leucocitos/mm3) y esosinofilia. Con el tiempo el recuento de
leucocitos se normaliza; no así el de eosinófilos..
Tratamiento
De la erupción reptante causada por la migración de las larvas de uncinarias se trata con Tiabendazol. Otros
tratamientos más antiguos (nieve carbónica – «hielo seco» -, aspersión con cloruro de etilo, o quemadura
mediante tricloroacético) ya no se utilizan.
Necator americanus es un gusano redondo, blanquecino, intestinal; que pertenece al filo de los Nematodos y
a la familia Ancylostomatidae. El gusano adulto macho mide entre 7-9 milímetros (mm) de largo por 0,4-0,5
mm de diámetro, mientras que la hembra suele ser un poco más larga, entre 9-11 mm. La cavidad bucal está
en la orientación opuesta a la curvatura del cuerpo y está dotada de 2 pares de placas cortantes (anterior y
dorsal) para anclarse y penetrar en el hospedador.
Los huevos tienen forma oval, con una cubierta fina y un tamaño de 56-76 micras (μm) por 35-47 μm
Las larvas filariformes miden alrededor de 500 µm de longitud, no se observa en ellas la cápsula bucal y tienen
una gran movilidad. Su ciclo de vida es directo sin hospedador intermediario. Una vez que los huevos son
eliminados con las heces del hospedador, se desarrollan y eclosionan en el suelo dando lugar a la larva
rabditiforme. Esta continúa su desarrollo en el suelo y, tras mudar varias veces, al cabo de varios días, alcanza
el estado infectante (larva filariforme). Cuando la larva filariforme penetra en la piel del hospedador, a través
del torrente sanguíneo y de los vasos linfáticos llega a otros órganos como el corazón o los pulmones. Desde
los pulmones por el árbol bronquial, la tráquea y la laringe, pasa a la epiglotis, donde es deglutida y en el
intestino delgado madura y se transforma en adulto. Los adultos se fijan a la mucosa intestinal, donde alcanzan
la madurez sexual y tras la cópula las hembras ponen los huevos, que salen al exterior con las heces del
hospedador (3).
Hospedadores: Humanos y cerdos (se cree que pueden ser hospedadores paraténicos).
Supervivencia ambiental
Los huevos se desarrollan en suelos húmedos, de zonas sombrías a temperaturas de 23ºC-30ºC. Las larvas
filariformes sobreviven y permanecen infectivas varias semanas en suelos húmedos y sombríos de zonas
cálidas (temperatura alrededor de 30ºC).
La transmisión se produce principalmente por contacto directo de la piel con el suelo o con superficies o
materiales que contienen la larva filariforme, que puede atravesar la piel. Las infecciones suelen darse en
zonas donde las heces humanas se usan como abono o en zonas sin adecuados sistemas de saneamiento,
donde la defecación se produce en el suelo (cerca de los arbustos, en los jardines o en el campo). El período
promedio desde la penetración de la larva en el hospedador y la producción de huevos (período prepatente)
es aproximadamente de 4 a 8 semanas.
Actividades en contacto con la tierra, los vegetales y sus productos. Suministro de agua, actividades de
saneamiento, gestión de residuos y limpieza urbana. Construcción. Industrias extractivas. Actividades
sanitarias y laboratorios. Sepultureros.
Infección
Antimicrobianos
Control higiénico sanitario de los alimentos (vegetales) y del agua. Limpieza y desinfección periódica de los
lugares de trabajo, instalaciones y equipos. Manipulación y eliminación adecuada de residuos (heces). Control
de vectores (desratización y desinsectación). Utilizar ropa de trabajo y equipos de protección individual. En
hospitales y centros sanitarios.
a) y b) Macho y hembra del parásito adulto, que se localizan en el duodeno y yeyuno. Los huevos salen al
exterior con las excretas (h). Evolucionan (c y d) y dejan salir larvas rhabditiformes (e), que hacen muda y se
rodean de la vaina, para constituir la forma infestante (g) , que penetra por la piel (i), y después de una
migración dentro del organismo, pasando por el corazón y pulmón, llega al intestino, donde se hace adulto (a
y b), previa dos mudas. Fases extrahumanas (estadios libres): huevo y tres estadios larvarios. Fases
intrahumanas: dos estadios larvarios y estadio adulto.
Strongyloides stercoralis
• Patógeno: Parásito. Nematodo.
• Distribución: Mundial, principalmente en zonas tropicales y templadas
• Mecanismo de transmisión: contacto con la piel, tierra, heces, la autoinfección y por contacto
sexual (raro)
• Período de incubación: De 14 a 30 días.
Agente infeccioso
Distribución geográfica
Ciclo biológico
El reservorio son los perros y parece que los humanos también actúan como tal. El vehículo de transmisión
es el contacto con la piel, tierra, heces, la autoinfección y por contacto sexual (raro). Las larvas jóvenes
penetran la piel. Migran a través del torrente sanguíneo hasta llegar a los pulmones y ascienden por las vías
respiratorias para posteriormente ser ingeridos y llegar al estómago e intestino, donde las larvas jóvenes
maduran y se incrustan en la pared intestinal donde ponen los huevos. Al eclosionar, las larvas pueden
nuevamente penetrar por la piel del ano y reinfestar al paciente en cada ciclo.
El ciclo de vida de Strongyloides es más complejo que el de la mayoría de los nematodos con su alternancia
entre ciclos de vida libre y parasitaria, y su potencial de autoinfección y multiplicación dentro del huésped.
Clínica:
Infección precoz: Erupción pruriginosa (en el área de penetración cutánea), tos y sibilancias, dolor
abdominal superior, diarrea esteatorreica y pérdida de peso.
Infección establecida: Larva currens (Erupción cutánea jabonosa, serpinginosa, muy pruriginosa, de
localización entre el cuello y las rodillas, de horas de duración), diarrea intermitente. Eosinofilia pulmonar
aguda (Síndrome de Loeffler).
Parásitos en heces: presencia de larvas rabditiformes (u huevos para el strongyloides fulleborni) en las
heces o aspirado duodenal.
Serología: positivas en el 80-85% de los casos.
Tratamiento
Prevención y control
Antes de dar tratamiento inmunosupresor a un niño en zona endémica conviene descartar esta infección.
Cuidado de la higiene personal. Evitar caminar descalzo. Medidas de eliminación sanitaria de desperdicios de
excreta humana. Tratar perros, gatos y monos infectados que están en contacto con los humanos.
Fisiopatología
Los helmintos adultos Strongyloides viven en la mucosa y la submucosa del duodeno y el yeyuno. Los
huevos liberados se incuban en la luz intestinal y liberan larvas rabditiformes. La mayoría de las larvas se
excreta a través de las heces. Después de unos pocos días en el suelo, éstas se convierten en larvas
filariformes infecciosas. Al igual que las larvas del anquilostoma, las del Strongyloides penetran en la piel
humana, migran a través de la corriente sanguínea a los pulmones, atraviesan los capilares pulmonares,
ascienden por las vías respiratorias, son deglutidas y alcanzan el intestino, donde maduran en alrededor de 2
semanas. En el suelo, las larvas que no entran en contacto con seres humanos pueden transformarse en
helmintos adultos capaces de vivir en libertad y pueden reproducirse durante varias generaciones antes de
que sus larvas reingresen en un huésped humano.
Algunas larvas rabditiformes se convierten dentro del intestino en larvas filariformes que reingresan en la
pared intestinal de inmediato,y establecen un cortocircuito en su ciclo vital (autoinfección interna). A veces,
las larvas filariformes se eliminan con las heces y vuelven a entrar en el cuerpo a través de la piel de los
glúteos y los muslos (autoinfección externa).
Síndrome de hiperinfección
El síndrome de hiperinfección puede ser el resultado de una infección nueva por Strongyloides o de la
activación en un paciente previamente asintomático. En cualquiera de los casos, puede provocar una
enfermedad generalizada que compromete órganos que no suelen formar parte del ciclo vital normal del
parásito (p. ej., SNC, piel, hígado, corazón). El síndrome de hiperinfección suele desarrollarse en pacientes
que reciben corticoides o que tienen un compromiso en la inmunidad celular de tipo TH2, en particular
pacientes infectados por el virus linfotrópico T humano 1 (HTLV-1). Sin embargo, la hiperinfección y la
estrongiloidiasis diseminada son menos frecuentes que lo que puede esperarse en pacientes con HIV/sida,
incluso en individuos que viven en áreas donde el Strongyloides es endémico.
Signos y síntomas
La larva currens (infección serpiginosa) es una forma de larva cutánea migratoria específica
de Strongyloides producida por la autoinfección. La erupción generalmente comienza en la región perianal y
se acompaña de prurito intenso. Típicamente, la larva currens es una lesión cutánea urticariana eritematosa,
lineal o serpiginosa, de rápida migración. También pueden identificarse erupciones maculopapulares o
urticarianas inespecíficas.
Síndrome de hiperinfección
Los síntomas gastrointestinales y pulmonares suelen ser prominentes. La bacteriemia puede desarrollarse
cuando las larvas invaden el intestino o los pulmones. El paciente puede desarrollar íleo, obstrucción,
hemorragia digestiva masiva, malabsorción grave y peritonitis. Los síntomas respiratorios incluyen disnea,
hemoptisis e insuficiencia respiratoria. Pueden detectarse infiltrados en la radiografía de tórax.
Otros síntomas dependen de los órganos comprometidos. En el SNC, puede detectarse meningitis por
parásitos, absceso encefálico e invasión generalizada del encéfalo. La meningitis secundaria por
gramnegativos y la bacteriemia, que se desarrollan con una frecuencia elevada, pueden reflejar la rotura de
la mucosa intestinal o la portación de bacterias sobre las larvas migratorias. La infección hepática puede
ocasionar una hepatitis colestásica y granulomatosa.
La infección puede ser fatal en los pacientes inmunodeficientes, incluso con tratamiento.
La enterobiasis ocurre tanto en países con climas templados como en zonas tropicales del
mundo y aunque la transmisión se ve favorecida en entornos donde existe hacinamiento, la
infección afecta a personas de todos los grupos socioeconómicos.
Epidemiología
Las hembras grávidas adultas de E. vermicularis depositan los huevos en los pliegues
perianales. La auto-infección puede ocurrir tras el rascado de la zona y el traslado de los
huevos infectivos a la boca por las manos contaminadas. La transmisión entre personas
ocurre si se ingieren alimentos contaminados con los huevos o si se manipula ropa
contaminada.
También se puede adquirir la infección tras el contacto con otras superficies contaminadas
con los huevos (cortinas, alfombras…). Tras la ingesta los huevos eclosionan y liberan las
larvas en el intestino delgado. Los adultos se establecen en el tracto gastrointestinal,
principalmente en la zona del ciego y del apéndice.
Ciclo biológico
El periodo que transcurre desde la ingesta de los huevos hasta la oviposición por las
hembras adultas suele ser de un mes y cada adulto puede producir más de 10.000 huevos.
Los adultos sobreviven de 2 a 3 meses pero la mayoría de personas infectadas están
parasitadas por numerosos adultos de E. vermicularis (en algunos casos, varios
centenares de estos helmintos).
Las hembras grávidas migran por el recto hasta la zona perianal donde depositan los
huevos, habitualmente por la noche. Las larvas contenidas en los huevos generalmente
maduran en 4-6 horas y tras este tiempo se vuelven infectivos. Los huevos suelen perder
su infectividad tras 1-2 días en entornos cálidos y secos pero pueden sobrevivir más de
dos semanas en condiciones más húmedas y si las temperaturas son más bajas.
Clínica
El rascado resulta en la inserción de los huevos debajo de las uñas y esto facilita la auto-
infección y la transmisión de persona a persona. Si la excoriación de la piel por el rascado
es importante en algunos casos se produce sobreinfección bacteriana.
Diagnóstico
Se suele realizar la toma de varias muestras, por la noche o a primera hora de la mañana,
para aumentar el rendimiento. El examen de heces suele tener menor sensibilidad porque
los adultos y los huevos no suelen eliminarse en las heces.
Tratamiento
Introducción.
Enterobius vermicularis es un nematodo cuyo único hospedero natural es el humano.
Su distribución es cosmopolita, tanto en zonas templadas como en los trópicos, y se
presenta en todos los niveles socioeconómicos, aunque prevalece en condiciones de
hacinamiento y falta de higiene. Se observa el mayor número de casos en niños de <1
– 9 años de edad, y a nivel institucional: internados, orfanatos, cuarteles, guarderias,
hospitales psiquiátricos. Debe considerarse como una patología que abarca a todo el
núcleo familiar.
Morfología.
Los huevos, ovales, tienen una cubierta delgada. Una de sus caras es aplanada y la
otra convexa. Son muy ligeros y miden 45 – 60 µm de longitud. Los huevos recién
depositados por las hembras no se encuentran embrionados.
Ciclo biológico
Espectro clínico.
Los signos y síntomas reportados con mayor frecuencia son prurito perianal (síntoma
principal), vulvar (niñas), nasal, irritabilidad, bruxismo y trastornos del sueño. Es
frecuente observar excoriaciones en periné y vulva ocasionadas por el rascado,
infección bacteriana secundaria, granulomas perianales. En varios estudios se
encuentra controversia en cuanto a la relación entre E. vermicularis, rinitis alérgica y
dermatitis atópica. (Wördemann M. 2008).
Son poco frecuentes las migraciones de las hembras adultas hacia genitales
femeninos; las complicaciones asociadas son vulvovaginitis, salpingitis, peritonitis o
encapsulamiento de parásitos en mesenterio. También existen reportes aislados de
hallazgo de parásitos en parénquima hepático, nódulos pulmonares, bazo, ganglios
linfáticos, próstata, riñones. La infección ocular, muy probablemente causada por una
infección intestinal previa y contaminación, se ha reportado de manera extraordinaria.
(Bababy et al., 2011). También es importante descartar la presencia de los parásitos
en pacientes, principalmente niñas, con infecciones urinarias. (Patel et al., 2015).
Test de Graham, YouTube. Hospital Dr. Luis Calvo Mackeena. Forma infectiva en
movimiento.
Tratamiento.
Albendazol, mebendazol o ivermectina.
El tratamiento incluir a todos los miembros de la familia, y repetirse 15 días después
si se considera necesario.
Instrucción sobre medidas de higiene, que incluyen aseo personal, corte de uñas,
cambio frecuente de la ropa de cama, limpieza de juguetes y otros objetos que pudieran
actuar como fomites.
Cuando los parásitos afectan genitales femeninos externos de niñas, es conveniente
explicar a los padres que no es una enfermedad de transmisión sexual, indicativa de
abuso.
Ciclo vital
Trichinella spiralis La infección empieza con el consumo de carne de cerdo cruda o mal cocida o de alguna otra carne
que contenga larvas enquistadas. Una vez que se digieren los quistes, salen las larvas, penetran por la mucosa del
1. Enfermedades causadas: Triquinosis: a) diarrea y dolor intestinal; b) fiebre; c) edema periorbitario +/- hemorragias
subconjuntivales; d) miositis iniciada alrededor de músculos oculares que puede propagarse a la mandíbula, cuello y
región lumbar. d) La muerte por miocarditis, encefalitis o neumonía es excepcional. La gravedad de los síntomas es
proporcional a la dosis infectiva de las larvas enquistadas.
2. Patogenia: La infección se adquiere por el consumo de carne poco cocida que contiene larvas enquistadas, que se
liberan en el estómago. Migran al intestino delgado donde maduran en las vellosidades intestinales y se reproducen. Las
nuevas larvas penetran en la sangre y linfa donde circulan y afectan al músculo estriado de todo el cuerpo. Su
supervivencia depende de la modificación de la célula muscular aumentando su permeabilidad, lo que permite el paso de
aminoácidos en su interior. Alrededor de los quistes se forman granulomas que por último destruyen las larvas y se
calcifican.
3. Inmunidad: La respuesta habitual a la triquinosis es un aumento de los niveles de IgE y eosinofilia, que inhiben la
migración de larvas al intestino. En el músculo estriado se desarrolla IC intensa.
4. Epidemiología: Este nematodo y, como mínimo, otros 4 del género son prevalentes en todo el mundo. Son zoonosis
5. Diagnóstico: a) Síntomas (edema periorbitario, fiebre y miositis). b) Eosinofilia. c) Aumento de valores CPK y LDH
(afectación muscular). d) Biopsia del músculo (larvas). e) PCR (ADN).
Fisiopatología
El ciclo vital de Trichinella se mantiene debido a que los animales reciben como alimento (p. ej.,
cerdos, caballos) o ingieren (p. ej., osos, zorros, jabalíes) a otros animales cuyos músculos estriados
contienen larvas infecciosas enquistadas (p. ej., roedores). Los seres humanos se infectan al comer
carne cruda, poco cocinada o poco procesada de animales infectados, sobre todo cerdos, jabalíes
salvajes u osos. Las larvas salen de sus quistes en el intestino delgado, penetran en la mucosa y se
transforman en adultas en 6 a 8 días. Las hembras miden alrededor de 2,2 mm de longitud y los
machos alrededor de 1,2 mm.
Las hembras maduras liberan larvas vivas durante 4 a 6 semanas y luego mueren o son expulsadas
del cuerpo. Las larvas recién nacidas migran a través de la corriente sanguínea y los linfáticos, pero
solo sobreviven dentro de las células musculares esqueléticas estriadas. Las larvas se esquistan
completamente en 1 a 2 meses y permanecen viables durante varios años como parásitos
intracelulares. Por último, las larvas muertas se reabsorben o se calcifican. El ciclo sólo continúa si
otro carnívoro ingiere las larvas enquistadas.
Signos y síntomas
Una o 2 semanas después de la infección, comienzan los signos y los síntomas sistémicos, como
edema facial o periorbitario, mialgia, fiebre persistente, cefalea y hemorragias y petequias
subconjuntivales. El dolor ocular y la fotofobia a menudo preceden la aparición de la mialgia.
Los síntomas generados por la invasión muscular pueden ser similares a los de la miositis. El
paciente puede presentar dolor en los músculos respiratorios, el habla, la masticación y la deglución.
En las infecciones graves puede aparecer disnea significativa.
Los signos y síntomas resuelven gradualmente y la mayoría desaparece hacia el tercer mes, cuando
las larvas se enquistan por completo en las células musculares y se eliminan de los demás órganos y
tejidos. Las mialgias indefinidas y el cansancio pueden persistir varios meses.
Las infecciones recurrentes por T. nativa, que se identifican en regiones septentrionales, pueden
causar diarrea crónica.
Diagnóstico
• Enzimoinmunoensayo
• Tratamiento sintomático
Los antihelmínticos eliminan los parásitos adultos del tubo digestivo, pero es probable que ejerzan
pocos efectos sobre las larvas enquistadas.
Pueden indicarse 400 mg de albendazol por vía oral dos veces al día, durante 8 a 14 días, o 200 a
400 mg de mebendazol por vía oral tres veces al día durante 3 días, seguido por 400 o 500 mg 3
veces al día durante 10 días.
Los analgésicos pueden ayudar a aliviar los dolores musculares. En pacientes con manifestaciones
alérgicas graves o compromiso miocárdico o del SNC, deben administrarse entre 20 y 60 mg de
prednisona 1 vez al día durante 3 o 4 días, cuya dosis luego se disminuye gradualmente durante 10 a
14 días.
Prevención
La triquinosis se previene mediante la cocción de la carne de cerdo o de animales salvajes hasta que
quede de color marrón (> 71 °C [> 160 °F] uniforme). Las larvas pueden matarse en carne de puerco
de < 30 cm de espesor congelando la carne de cerdo a -15 °C (-5 ° F) por 20 días. La congelación no
se recomienda para la carne de animales salvajes porque pueden estar infectados con especies
de Trichinella que son resistentes a bajas temperaturas.
El ahumado, la cocción en microondas o el salado no destruyen las larvas en forma fiable.
Los molinillos de carne y otros artículos utilizados para preparar carne cruda deben limpiarse a fondo.
El lavado de manos con agua y jabón también es importante.
• 4. Después de 1 semana las hembras liberan larvas que migran a los músculos estriados, donde se
enquistan. El ciclo sólo continúa si otro carnívoro ingiere las larvas enquistadas.
Dentro del género Trypanosoma Gruby 1843 se encuentran distintas especies que
son patógenas para el hombre. Entre ellas destacamos Trypanosoma
gambiense Dutton 1902, agente etiológico de la enfermedad del sueño del África
Central y Occidental, Trypanosoma rhodesiense Stephens y Fantham 1910 agente
causal de la tripanosomosis de Rhodesia o enfermedad del sueño del África
Oriental y Trypanosoma cruzi Chagas 1909 que es el agente etiológico de la
enfermedad de Chagas o tripanosomosis sudamericana.
Enfermedad de Chagas
Etiología
Epidemiología
Los niños con edades comprendidas entre 2 meses y 2 años adquieren con más
frecuencia la parasitosis.
Sintomatología
Si Trypanosoma invade las células adiposas aparecen los lipochagomas que son
nódulos subcutáneos hipersensibles. En el recién nacido suele afectar a las
almohadillas grasas de las mejillas y el dolor que provocan impide la
alimentación.
Diagnóstico
T. gambiense en sangre.
Tratamiento
Los efectos secundarios más frecuentes son náuseas, vómitos, dolor abdominal,
mareos, fiebre, cefalea y anorexia. Está contraindicado en embarazadas y en
lactantes. Además también se puede administrar el nifurtimox que está mejor
tolerado por los niños y en Norteamérica se utiliza como medicamento de primera
elección. Debe administrarse durante 120 días y los efectos secundarios que con
más frecuencia ocasiona son náuseas, vómitos, mialgias y debilidad. No tiene
contraindicaciones absolutas.
Profilaxis
Las viviendas de construcción precaria son uno de los factores que más
contribuyen a la adaptación del vector triatómido a la vivienda, por lo que se debe
luchar contra la construcción de viviendas con techo de paja, se deben encalar las
paredes y reducir las irregularidades y las grietas.
Deben alejarse los corrales y los gallineros de las viviendas, por la función de
mantenimiento de la colonia de triatómidos que desempeñan los animales.
Etiología
El vector de la enfermedad es una mosca del género Glossina, mosca tse-tse, que
transmite la enfermedad después de picar al hospedador vertebrado e inocularle
los tripanosomas metacíclicos contenidos en su saliva (ciclo biológico). Dentro de
ellos, los tripanosomas se multiplican en la sangre y linfa. En la fase crónica de la
enfermedad, los tripomastigotes invaden el sistema nervioso central, donde se
multiplican pasando a los espacios intercelulares del cerebro.
Epidemiología
Sintomatología
T. rhodesiense en sangre.
Diagnóstico
Tratamiento
Profilaxis
El rociado con dieldrin o isobenceno desde aviones sobre las zonas boscosas ha
contribuido también a reducir las poblaciones de Glossina, pero este rociado
selectivo es muy costoso, contamina el ambiente y afecta a otros insectos, aves,
peces y animales salvajes y domésticos.
El ciclo biológico del parásito se inicia cuando un triatomino se alimenta de la sangre de un mamífero
infectado que contiene tripomastigotes sanguíneos; éstos pasan al intestino del triatomino, se
transforman en epimastigotes, se multiplican por fisión binaria longitudinal y, a los pocos días, se
encuentran como tripomastigotes metacíclicos en la porción distal del intestino del insecto. Cuando el
vector infectado se alimenta, puede ingerir varias veces su peso corporal en sangre y defecar sobre la
piel o mucosas del mamífero; de esta manera deposita junto con su excremento tripomastigotes
metacíclicos infectantes. Cuando el triatomino arrastra con sus patas la materia fecal, se introducen los
tripomastigotes metacíclicos por la laceración inducida por la probóscide del insecto al alimentarse;
también es posible que el mismo huésped se infecte a sí mismo al llevar las deyecciones a una solución
de continuidad en la piel, hacia alguna mucosa o a la conjuntiva ocular.
Los tripomastigotes metacíclicos, una vez dentro del mamífero y después de pasar la barrera de la piel,
mucosas o conjuntiva ocular, se introducen a las células del tejido celular cercano al sitio de
penetración, en donde se transforman en amastigotes. Ahí se multiplican por fisión binaria en
numerosas ocasiones y alcanzan la circulación sanguínea cuando su elevado número causa la muerte
y destrucción de la célula infectada también se ha demostrado su diferenciación intracelular a la forma
de tripomastigote, el cual mecánicamente provoca la lisis de la célula y su liberación a la circulación
sanguínea. Los amastigotes pueden infectar nuevas células o transformarse rápidamente en
tripomastigotes sanguíneos y diseminarse por vía hematógena por todo el organismo, en donde pueden
invadir cualquier célula nucleada. El ciclo biológico se completa cuando un triatomino se alimenta de
un mamífero infectado y adquiere al parásito que se encuentra en el torrente sanguíneo.
La transmisión de la enfermedad puede ocurrir de varias formas. La más importante es la que sucede
directamente por los vectores infectados, según se ha mencionado, y es el principal mecanismo de
infección. También puede efectuarse por transfusiones de sangre infectada. Encuestas serológicas en
bancos de sangre muestran una seroprevalencia variable, desde 0.3% (Ciudad de México) hasta 17.5%
(Puebla), lo que representa una cifra considerable que hace necesario instituir una prueba diagnóstica
en donadores. Este mecanismo de infección ha aumentado en importancia en los últimos años, sobre
todo por el fenómeno de inmigración, que lo ha llevado a países en los que hace años no se presentaba
la enfermedad, como en Estados Unidos.
Manifestaciones clínicas
Según la especie de Leishmania se puede producir una infección cutánea, mucocutánea o visceral. La
leishmaniasis cutánea es la forma más frecuente del padecimiento y puede presentarse en dos formas
clínicas con pronóstico y características inmunológicas opuestas: la leishmaniasis cutánea localizada (lcl)
y la leishmaniasis cutánea difusa (lcd). La lcl se distingue por la presencia de úlceras únicas o múltiples,
redondeadas, de bordes indurados, fondo limpio e indoloro que aparecen 15 a 20 días después de la picadura
del vector infectado. Algunas veces los pacientes con lcl curan de manera espontánea en un lapso de seis
meses a dos años, excepto cuando la lesión ocurre en la oreja, donde es crónica y mutilante. En el polo
opuesto se encuentra la lcd, que se caracteriza por falta de respuesta inmune celular hacia antígenos de
Leishmania, lo que permite la diseminación del parásito por el líquido tisular, la linfa o la vía sanguínea,
con desarrollo de lesiones nodulares en toda la piel, salvo en el cuero cabelludo. En el continente europeo
y sobre todo en el este de África, En el continente americano hay tres especies del complejo [Link]
que pueden causar ambas formas clínicas: Leishmania (L.) mexicana y L. (L.) amazonensis. La
leishmaniasis mucocutánea (lmc) o espundia cursa con invasión y destrucción de la mucosa nasofaríngea
y puede ser desfigurante. Las especies causantes de esta forma clínica. pertenecen al complejo L.
braziliensis: L. (V.) braziliensis, L.(V.) guyanensis, L. (V.) panamensis y L. (V.) peruviana. Esta forma
clínica se desarrolla después que desaparecen las lesiones cutáneas y en ocasiones puede presentarse hasta
20 años más tarde. Las lesiones se caracterizan por tener escasos parásitos y los daños son secundarios a la
debido a las destrucciones mutilantes que les confieren aspecto de leprosos. La leishmaniasis visceral
(lv) cursa con hepatosplenomegalia,fiebre intermitente, pérdida de peso, anemia y caquexia.
La lv es letal en 100% de los casos si no recibe tratamiento y aun con éste la mortalidad puede llegar
a 15%. En la región del Mediterráneo, la lv ha surgido como un problema de salud pública, sobre todo
en individuos inmunosuprimidos, como los pacientes con virus de inmunodeficiencia humana (hiv);
en esta región los perros forman parte importante del reservorio natural. Después de la recuperación
de la leishmaniasis visceral, es posible observar la leishmaniasis cutánea posterior a kala-azar, que
cursa con nódulos cutáneos que contienen abundantes macrófagos infectados, los cuales pueden
curarse con terapia prolongada. Los parásitos se encuentran masivamente en macrófagos hepáticos
(células de Kupffer), esplénicos y médula ósea. La fiebre es consecuencia de la liberación de tnf-α
(factor de necrosis tumoral α) por los macrófagos infectados que actúa sobre el centro termorregulador
del hipotálamo. Además, el tnf-α induce caquexia y desgaste de tejido graso y muscular en estos
sujetos. Las manifestaciones clínicas resultan de una combinación de factores del parásito y factores
genéticos del huésped.
Prevención:
La transmisión puede ocurrir dentro de la casa o en los alrededores, o bien en la selva; además, los
reservorios pueden ser otros individuos infectados o animales mamíferos domésticos o salvajes. El
mosquito de la arena es más activo durante el crepúsculo y la noche, y tiene un radio de vuelo de seis
a 10 metros. Es posible lograr un control de transmisión doméstica mediante el uso de mosquiteros y
fumigación en los horarios de mayor actividad de los vectores, en especial en áreas endémicas. Se ha
desarrollado la primera generación de vacunas que consiste en un lisado de Leishmania combinado
con una baja concentración de bcg (bacilo de Calmette-Guérin) como coadyuvante; esta vacuna está
bajo evaluación en varias partes del mundo. Además, se han desarrollado vacunas basadas en
moléculas recombinantes y DNA de Leishmania
Ciclo biológico
El paludismo, enfermedad que afecta al ser humano, se debe a cuatro especies del género Plasmodium:
P. vivax, P. malariae, P. ovale y P. falciparum, esta última causante de las formas más graves de la
enfermedad. Este parásito se transmite de persona a persona a través de la picadura de la hembra del
mosquito Anopheles. Plasmodium tiene un ciclo de vida complejo que alterna entre dos huéspedes, un
vertebrado y un mosquito, en los que tienen lugar etapas de desarrollo muy diferenciadas. En el
huésped vertebrado (ser humano) se llevan a cabo dos tipos de ciclos asexuales el primero se
observa cuando el esporozoíto, que es la fase infectante para el ser humano, es inoculado durante la
picadura del mosquito el cual llega al hígado. Ahí los parásitos se introducen en los hepatocitos gracias
a que su parte anterior está constituida por su complejo apical; una vez intracelulares se reproducen
asexualmente mediante el proceso de reproducción denominado esquizogonia en el cual un parásito
se divide por fisión múltiple generando millares de nuevos microorganismos; y cuando éstos maduran
destruyen la célula huésped. En el caso del ciclo hepático de P. vivax y P. ovale, algunos parásitos
detienen su desarrollo en el hígado en forma de hipnozoítos. Esta es una forma del parásito que
permanece latente y que puede activarse por factores aún no determinados. Cuando estos hipnozoítos
se reactivan, continúan su desarrollo y producen nuevos merozoítos, lo que provoca la recaída de los
pacientes en los que al parecer se había eliminado la enfermedad. Los merozoítos son capaces en ese
momento de infectar los glóbulos rojos y se inicia el segundo ciclo asexual. Una vez en el torrente
sanguíneo, el merozoíto invade al glóbulo rojo de la misma manera como infectó al hepatocito, con lo
que comienza la fase eritrocítica. En el interior del glóbulo rojo, el merozoíto se diferencia en una
forma joven conocida como anillo; a continuación forma un trofozoíto que da origen al esquizonte
eritrocítico (célula multinucleada resultante de la esquizogonia) que, al madurar, libera de ocho a
32 merozoítos a la circulación sanguínea. Estos merozoítos pueden invadir a otros eritrocitos sanos e
iniciar nuevamente la esquizogonia. Tras la invasión del eritrocito, algunos parásitos pueden
diferenciarse a gametocitos masculino y femenino (gametocitogénesis o gametogénesis)
denominados microgametocitos o macrogametocitos respectivamente, que son las formas sexuales
del parásito e infectantes para la hembra del mosquito (Anopheles), tras la picadura de éste a un
individuo infectado con Plasmodium. Después de estos eventos los gametocitos continúan su
diferenciación en el interior del intestino del mosquito hasta convertirse en gametos, microgametos o
macrogametos, según sea el caso.
Posteriormente, se realiza la fecundación entre los gametos, lo que originará un cigoto que se
transformará en oocineto, forma móvil capaz de atravesar la pared intestinaldel mosquito para que
en
la parte externa del intestino se diferencie en ooquiste. En el ooquiste se lleva a cabo la síntesis del
ADN seguida de una gran cantidad de divisiones celulares que generan miles de esporozoítos, los
cuales migran hacia la glándula salival del mosquito, donde sufren modificaciones que los preparan
para infectar al siguiente huésped: el humano. Adicionalmente al ciclo de vida del parásito,
Plasmodium también puede infectar a la gente a través de transfusiones de sangre ya que el parásito
Manifestaciones clínicas
Las infecciones por Plasmodium inducen un amplio espectro de síntomas en el ser humano, desde
parasitemias (presencia de parásitos especialmente parásitos de la malaria en la sangre). asintomáticas
hasta enfermedades graves con resultados fatales. P. vivax, P. ovale y P. malariae causan con
frecuencia las enfermedades menos peligrosas. Hasta la fecha, prácticamente toda la mortalidad en el
mundo se vincula a P. falciparum. Las manifestaciones clínicas que se producen en personas que por
primera vez adquieren la infección son similares al inicio de otros procesos de infección generalizada
como son: fiebre, malestar general, cefalea, náuseas y vómitos, por lo que difícilmente en esta etapa se
sospeche de una infección producida por Plasmodium. Después de algunos días empiezan a ocurrir los
accesos palúdicos durante un determinado momento del día y tienen una duración de aproximadamente
60 minutos. En un inicio, el paciente siente una sensación de frío intenso que lo hace tener escalofríos,
adopta una posición fetal, castañetea los dientes y necesita abrigo. Este periodo dura pocas horas y se
acompaña de una caída de la presión, aceleración del pulso, cefalea, náuseas y vómito. A este periodo,
le sigue una sensación de calor comprobándose temperaturas hasta de más de 38 °C, el enfermo puede
delirar y presentar sed intensa. Finalmente, aparece el sudor generalizado y sensación de alivio, la orina
se torna amarilla cetrina, dejando una sensación de debilidad. Todo el acceso se puede extender de
ocho a 12 horas. Cada acceso palúdico ocurre en tiempos variables, según las especies; así P. vivax, P.
falciparum y P. ovale producen accesos cada 48 horas por lo que se les denomina fiebres tercianas y
cuartana para P. malariae pues ocurre cada 72 horas.