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COLELITIASIS

La colelitiasis es la presencia de cálculos en la vesícula biliar, una patología común en el sistema gastrointestinal, especialmente en mujeres y personas mayores. Aunque la mayoría de los pacientes son asintomáticos, algunos pueden desarrollar complicaciones graves, lo que justifica la colecistectomía preventiva en ciertos grupos. El tratamiento incluye manejo del dolor y cirugía, siendo la colecistectomía laparoscópica el método preferido por su menor invasividad.
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COLELITIASIS

La colelitiasis es la presencia de cálculos en la vesícula biliar, una patología común en el sistema gastrointestinal, especialmente en mujeres y personas mayores. Aunque la mayoría de los pacientes son asintomáticos, algunos pueden desarrollar complicaciones graves, lo que justifica la colecistectomía preventiva en ciertos grupos. El tratamiento incluye manejo del dolor y cirugía, siendo la colecistectomía laparoscópica el método preferido por su menor invasividad.
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COLELITIASIS

Introducción.

La vesícula biliar es un órgano en forma de saco ovalado cuya función es almacenar y

concentrar bilis la que posteriormente pasa por el conducto cístico hacia la vía biliar

principal y luego a la segunda porción del duodeno. Mide entre 7 a 10 cm de largo y puede

almacenar entre 30-50 ml de bilis, con la capacidad de contener hasta 300 ml cuando se

produce algún tipo de obstrucción en el tracto de salida. Se denomina colelitiasis a la

presencia de cálculos al interior de la vesícula biliar.

Es una de las patologías más comunes del sistema gastrointestinal. frecuencia es

considerablemente mayor en países como Chile y algunas etnias nativas de América. La

mayoría de las personas con colelitiasis son asintomáticos, presentando un riesgo anual de

2 - 4% para desarrollar síntomas y un 0,7 - 3% para desarrollar complicaciones, mientras

que aquellos sintomáticos presentan complicaciones en un 30% siendo las más frecuentes

la colecistitis aguda, pancreatitis, coledocolitiasis. colangitis.

Epidemiología.

La colelitiasis es una de las patologías más comunes del tubo digestivo, su incidencia se ve

afectada por factores como la etnia (aumenta en etnia mapuche), género (más frecuente en

mujeres, aparentemente por la exposición a estrógenos y progesterona) y La edad (a mayor

edad, mayor prevalencia), además de otros como dieta rica en grasas, embarazo, obesidad,

y algunas patologías hereditarias como la talasemia, anemia falciforme, entre otras. En

sociedades occidentales entre 10% y 30% de los habitantes padecen colelitiasis y cada año

hay un millón de casos nuevos.

En los países desarrollados como E.E.U.U se estima que hay aproximadamente 25 millones

de adultos con colelitiasis, presentando un total de 800.000 casos nuevos por año.

En América latina se informa que entre el 5-15% de los habitantes presentan litiasis

vesicular, siendo Chile el país que tiene la más alta prevalencia de litiasis biliar. En Chile, la
prevalencia en población mayor a 20 años es de 17% para hombres y 30% para mujeres,

llegando hasta un 78% en mujeres sobre 70 años. Se considera que un 30-50% de los

pacientes son sintomáticos (Paul Harris D) y deben ser sometidos a colecistectomía lo más

rápido posible para evitar posibles complicaciones a futuro (Duncan CB). Dado que en

nuestro país es una patología de gran prevalencia y con riesgo de complicaciones tales

como colecistitis aguda, pancreatitis, colangitis, coledocolitiasis y formación de fistulas

colecistoduodenales, además de ser el principal factor de riesgo para cáncer de vesícula, a

partir del año 2005 se incluyó como patología GES la colecistectomía preventiva en

hombres y mujeres con colelitiasis entre los 35 a 49 años.

Fisiopatología.

La bilis está compuesta de agua, electrolitos, sales biliares (colato y quenodesoxicolato),

proteínas, lípidos (colesterol y fosfolípidos) y pigmentos biliares.

Proviene del hígado, es almacenada y concentrada (por absorción de iones y agua) en la

vesícula biliar, la que también puede modificar activamente su composición, tanto por

absorción, como por secreción de lípidos. El epitelio de la vesícula biliar absorbe un 23% de

colesterol, pero sólo un 9% neto de sales biliares durante un período de 5 horas. Esta

capacidad de modulación lipídica del epitelio de la vesícula biliar se considera como un

determinante principal del índice de saturación de colesterol

En condiciones normales secretamos diariamente entre 500 a 1000 ml de bilis, lo que varía

dependiendo de la estimulación vagal y esplácnica, que pueden aumentar y disminuir la

secreción respectivamente (Schwartz).

A su vez, existen hormonas que regulan la liberación de bilis desde la vesícula: La

colecistoquinina (CCK), que al aumentar su concentración en el duodeno (estimulada por el

quimo), provoca la contracción de la vesícula biliar debido a su acción sobre los receptores

del músculo liso en la pared vesicular.

El péptido intestinal vasoactivo (VIP) que contrapone su acción con la CCK y produce la

relajación de la musculatura lisa de la pared vesicular y la Somatostatina, que media la


relajación de la vesícula biliar inhibiendo la contracción de la musculatura lisa. En ayuno,

hay un aumento de volumen residual de la vesícula y a su vez, una contractibilidad

reducida, en respuesta a la poca secreción de CCK.

SIGNOS Y SINTOMAS

Los cálculos biliares pueden no causar signos o síntomas. En caso de que un cálculo biliar

se aloje en un conducto y provoque un bloqueo, los signos y síntomas resultantes pueden

incluir los siguientes:

● Dolor repentino y que se intensifica rápidamente en la parte derecha superior del

abdomen

● Dolor repentino y que se intensifica rápidamente en la parte central del abdomen,

justo debajo del esternón

● Dolor de espalda justo entre las escápulas

● Dolor en el hombro derecho

● Náuseas o vómitos

El dolor provocado por los cálculos biliares puede durar entre algunos minutos y varias

horas.

Clínica

La mayoría de los pacientes no presentan síntomas (litiasis biliar asintomática). Algunas

manifestaciones clínicas producida por los cálculos es a nivel gastrointestinal (nauseas, falta

de eliminación de flatos, dispepsia) El inicio de una litiasis biliar sintomática sin

complicaciones se presenta como cólico biliar. Es un dolor intenso, de inicio abrupto, de


varias horas de evolución, que se localiza a nivel del cuadrante superior derecho, el dolor

repetido más de 3 ocasiones en la semana se conoce como cólico biliar persistente.

Diagnóstico Algunas veces los pacientes suelen ser asintomáticos ocasionando que en una

exploración física no tenga ningún acontecimiento.

Sin embargo, una correcta anamnesis puede ayudarnos a llegar al diagnóstico, mientras

que para corroborarlo se necesitará de exámenes complementarios como pruebas de

laboratorio e imagen. Existen ciertos parámetros:

● PARAMETROS EPIDEMIOLÓGICOS

• Sexo femenino.

• Mayor de 40 años.

• Multípara.

• Antecedentes familiares de cálculos.

• Obesidad.

• Comer grasas.

● PARAMETROS CLÍNICOS A nivel de hipocondrio derecho dolor continuo tipo cólico

con irradiación de la espalda hacia el hombro en la región subescapular.

● PARAMETROS DE LABORATORIO Para diagnosticar cálculos biliares, es

importante solicitar bioquímica de función hepática, amilasa, hemograma completo y

análisis de orina para descartar otras afecciones.

● PARAMETROS RADIOLÓGICOS La ecografía es el estándar de oro para los

cálculos biliares, con una sensibilidad de 95-97, puede identificar agrandamiento de

la pared > 3 mm, signo de Murphy positivo, lumen de la vesícula biliar agrandado

con mayor diámetro. Hay vesículas hipertróficas de más de 4cm y una longitud más

de 10 cm, líquido alrededor de las vesículas y examen con Doppler color Existen

otras pruebas de imagen para la detección de cálculos entre ellas tenemos:

radiografía simple de tórax, la ecografía endoscópica (EE), la tomografía axial

computarizada (TAC), siendo poco utilizadas por su bajas especificidad y


sensibilidad en esta patología y el estado de emergencia en que se encuentre el

paciente.

Tratamiento

Tratamiento para cólico biliar AINES: Se da en dosis habituales de Ketoprofeno 200 mg IM

o diclofenaco de 50- 75 mg IM, a más de reducir el dolor puede incluso disminuir el riesgo

de presentar colecistitis, en caso de no poder consumir un AINE se recomienda

paracetamol, en casos severos el uso de tramadol o petidina de 50-100mg IM o pentazocina

de 30-60 mg IM, el uso de morfina no se permite en esta patología ya que está

contraindicado debido a que puede producir espasmo del esfínter de Oddi.

Tratamiento Quirúrgico

1. COLECISTECTOMIA CONVENCIONAL Y LAPAROSCÓPICA

Colecistectomía laparoscópica:

Es el método de elección, se realiza incisiones pequeñas y menos invasivas que la

colecistectomía convencional, se realiza mediante videoendoscopía obteniendo buenos

resultados estéticos, en caso de presentar complicaciones en la cirugía debido a la

anatomía biliar aumentan los riesgos y más en adultos mayores, sin embargo, la tasa de

morbimortalidad es bajo al igual que las molestias posoperatorias.

Algunas contraindicaciones son las cicatrices de cirugías anteriores o peritonitis difusa. No

presenta problemas posteriores al paciente en su dieta, en algunos casos puede presentar

trastornos de mala absorción en el íleo de las sales biliares desarrollando diarrea, pero es

un pequeño porcentaje de los pacientes.

Colecistectomía convencional o abierta:

Indicada en pacientes con contraindicaciones para el procedimiento laparoscópico, más

utilizado en medios hospitalarios públicos por su bajo costo. Se realiza mediante una
incisión abdominal grande para obtener una exploración directa del aérea, efectiva ante

complicaciones que se presenten, porcentaje de mortalidad de 0,1% .

PLAN DE CUIDADOS DE ENFERMERIA EN PACIENTE CON COLELITIASIS

Evaluar al paciente utilizando el sistema de valoración de Margory Gordon para

identificar los patrones disfuncionales.

Detectar ictericia pre y postoperatoria. La valoración del dolor debe incluir un

interrogatorio preciso, dirigido a evaluar la forma de aparición, progresión, irradiación,

migración, localización y las condiciones que lo alivian o exacerban; el examen físico

detallado incluye la evaluación del estado general , el registro de los signos vitales,

la inspección, palpación, percusión y auscultación abdominal, para la búsqueda de signos

específicos de colecistitis aguda.

Registrar y monitorizar la evaluación del dolor para evaluar la efectividad de la intervención.

Elaborar un plan específico de cuidados, apropiado para aquellos pacientes que

padecen problemas reales o previsibles relacionados con el dolor agudo tomando como

base la taxonomía enfermera

Garantizar la cirugía segura a través de la identificación del paciente y del sitio quirúrgico

Se recomienda dietas blandas sin colecistoquinéticos(bajas en grasa con aporte

calórico entre 1500 y 1700 Kcal, 40 gr de fibra dietética y menos de 3000 gr de

colesterol por día y aumentar la ingesta de líquidos.

DIAGNOSTICO INDICADORES INTERVENCIONES CUIDADOS DE

ENFERMERIA

00148.- Temor 1302.- Superación 5230.- Aumentar el ● Proporcionar


de problemas afrontamiento información

03. Verbaliza 5380.- Potenciación objetiva respecto

sensación de de la del diagnóstico,

control seguridad tratamiento y

06. Busca 5820.- Disminución pronóstico

información sobre de la ● Utilizar un enfoque

su enfermedad ansiedad sereno que dé

y tratamiento 5610.- Enseñanza seguridad y crear

07. Modifica el prequirúrgica un ambiente que

estilo de vida inspire confianza

cuando se ● Escuchar con

requiere atención los miedos

del paciente y

familia

● Explicar al paciente

y familia todas las

pruebas y

procedimientos

● Responder a las

preguntas sobre su

salud de una

manera sincera

Informar al paciente

y familia acerca de
la fecha y hora de

la intervención

● Dar tiempo a que

haga preguntas y

exprese sus

inquietudes.

● Describir las rutinas

preoperatorias

(anestesia, dieta,

vestimenta, zona

de espera para la

familia)

00132.- Dolor 1605.- Control del 1400.- Manejo del ● Realizar una

agudo dolor dolor valoración

01. Reconoce 2210.- exhaustiva del

factores causales Administración de dolor que incluya

02. Reconoce el analgésicos localización,

comienzo del características,

dolor aparición, duración,

03. Utiliza medidas calidad, intensidad

preventivas y severidad del

adecuada. dolor Observar

claves no verbales
de molestias

● Animar al paciente

y al cuidador a

vigilar su propio

dolor y a intervenir

en consecuencia

● Utilizar medidas de

control del dolor

antes de que este

sea severo

Proporcionar a la

persona un alivio

del dolor óptimo

mediante

analgésicos

prescritos

● Comprobar el

historial de alergias

a medicamentos

● Comprobar las

órdenes médicas

en cuanto al

medicamento,

dosis y frecuencia
del analgésico

prescrito

● Evaluar la eficacia

de las medidas de

alivio del dolor a

través de una

valoración continua

de la experiencia

dolorosa.

00004.- Riesgo 1609.- Conducta 6540.- Control de ● Lavarse las manos

de infección terapéutica: infecciones antes y después de

enfermedad o 6550.- Protección cada actividad de

lesión contra las cuidados

01. Cumple las infecciones ● Poner en práctica

precauciones 3440.- Cuidados del precauciones

recomendadas sitio de universales

02. Cumple el incisión ● Usar guantes

régimen estériles, si

terapéutico procede

recomendado ● Asegurar una

técnica de cuidados

de heridas

adecuada

Inspeccionar el
estado de la

incisión quirúrgica

● Observar signos y

síntomas de

infección sistémica

y localizada Instruir

al paciente y al

cuidador acerca de

los signos y

síntomas de

infecciones

● Limpiar la zona que

rodea la incisión

con una solución

antiséptica

apropiada

APENDICITIS:

La apendicitis es una afección en la cual el apéndice tiende a inflamarse. La inflamación

puede ocurrir cuando el apéndice se infecta o bloquea con heces, como causa más común

de taponamiento producido por fecalitos o con objetos foráneos, entre otras causas también

se encuentra el tumor.
El apéndice es un tubo cerrado de tejido que se encuentra unido al intestino grueso (colon)

en la parte inferior derecha del abdomen y es una bolsa intestinal estrecha, en forma de

dedo, de unos 5-6 cm de largo, que se proyecta desde el fondo del ciego, que es la parte

del principio del colon. Se encuentra situado cerca del punto donde se unen el intestino

delgado y el colon y, en ocasiones, puede llegar a infectarse.

Etiología

El evento patogénico central de la apendicitis aguda es la obstrucción de la luz apendicular

la cual puede ser secundaria a fecalitos, hiperplasia linfoide, cuerpos extraños, parásitos y

tumores primarios

Existen factores incidentales como edad, raza, sexo y herencia, y factores predisponentes

como parásitos ntestinales, infecciones intestinales, patología de órganos, cuerpos extraños

endógenos (fecalitos), y exógenos (intraperitoneales).

Las causas de obstrucción de la luz apendicular se pueden dividir en endoluminales,

parietales y extraparietales +.Dentro de las endoluminales los coprolitos son las más

frecuentes (35%), otros cuerpos extraños (1%), parásitos (0,8%), y bario entre otros. Dentro

de las parietales la hiperplasia de los folículos linfoides (60%), y tumores de apéndice tipo el

carcinoide (1%). Las causas extraparietales son más raras y se mencionan los tumores o

metástasis en órganos vecinos.

Epidemiología

La apendicitis aguda representa la indicación más común de cirugía abdominal no

traumática de urgencia; es una entidad que ocurre con mayor frecuencia entre la segunda y

tercera décadas de la vida. El riesgo de presentarla es de 16.33% en hombres y 16.34% en

mujeres. Su incidencia anual es de 139.54 por 100,000 habitantes; se asocia con sobrepeso

en 18.5% y obesidad en 81.5%.

Fisiopatología
Todo empieza por una obstrucción de la luz apendicular causada por: hiperplasia de los

folículos linfoides, coprolitos, cuerpos extraños, parásitos, acodamientos por bridas, TBC,

tumores, etc., condicionando el medio propicio para la proliferación bacteriana que va a

desencadenar el proceso inflamatorio infeccioso (Bacteroides fragilis, E. coli).

La apendicitis es un proceso evolutivo, secuencial, de ahí las diversas manifestaciones

clínicas y anatomopatológicas que suele encontrar el cirujano y que dependen

fundamentalmente del momento o fase de la enfermedad en que es abordado el paciente,

debido a esto, es que se consideran los siguientes estadios:

Apendicitis Congestiva o Catarral

Cuando ocurre la obstrucción del lumen apendicular se acumula la secreción mucosa y

agudamente distiende el lumen. El aumento de la presión intraluminal produce una

obstrucción venosa, acúmulo de bacterias y reacción del tejido linfoide, que produce un

exudado plasmo leucocitario denso que va infiltrando las capas superficiales. Todo esto

macroscópicamente se traduce en edema y congestión de la serosa y se llama apendicitis

congestiva o catarral.

Apendicitis Flemonosa o Supurativa

La mucosa comienza a presentar pequeñas ulceraciones o es completamente destruida

siendo invadida por enterobacterias, coleccionándose un exudado mucopurulento en la luz y

una infiltración de leucocitos neutrófilos y eosinófilos en todas las túnicas incluyendo la

serosa, que se muestra intensamente congestiva, edematosa, de coloración rojiza y con

exudado fibrino-purulento en su superficie; si bien aún no hay perforación de la pared

apendicular, se produce difusión del contenido mucopurulento intraluminal hacia la cavidad

libre.

Apendicitis Gangrenosa o Necrótica

Cuando el proceso flemonoso es muy intenso, la congestión y rémora local y la distensión

del órgano producen anoxia de los tejidos, a ello se agrega la mayor virulencia de las
bacterias y a su vez el aumento de la flora anaeróbica, que llevan a una necrobiosis total. La

superficie del apéndice presenta áreas de color púrpura, verde gris o rojo oscuro, con

microperforaciones, aumenta el líquido peritoneal, que puede ser tenuamente purulento con

un olor fecaloideo.

Apendicitis Perforada

Cuando las perforaciones pequeñas se hacen más grandes, generalmente en el borde

antimesentérico y adyacente a un fecalito, el líquido peritoneal se hace francamente

purulento y de olor fétido, en este momento estamos ante la perforación del apéndice.

Toda esta secuencia debería provocar siempre peritonitis, si no fuera porque el exudado

fibrinoso inicial determina la adherencia protectora del epiplón y asas intestinales

adyacentes que producen un bloqueo del proceso que, cuando es efectivo, da lugar al

PLASTRÓN APENDICULAR, y aun cuando el apéndice se perfore y el bloqueo es

adecuado, dará lugar al ABSCESO APENDICULAR, éste tendrá una localización lateral al

ciego, retrocecal, subcecal o pélvico y contiene una pus espesa a tensión y fétida.

Cuando el bloqueo es insuficiente o no se produce, como en el niño que presenta epiplón

corto, la perforación del apéndice producirá una peritonitis generalizada, que es la

complicación más severa de la apendicitis.

Signos y síntomas

El dolor es el síntoma más significante: inicia como dolor vago difuso, de localización en la

línea media entre epigastrio y ombligo (visceral) y después de 4 a 6 hrs se sitúa en fosa

iliaca derecha (FID), (parietal), a continuación, se enlistan los signos y síntomas que pueden

estar presentes en un paciente con probable apendicitis

1. Distensión abdominal
2. Náuseas (90% de los casos) y Vómitos, pero escasos (si hay +2 se descarta apendicitis).

3. Disminución de ruidos intestinales

4. Parálisis intestinal con meteorismo.

5. Necesidad de defecar y estreñimiento.

6. Febrícula o fiebre.

7. Taquicardia.

8. Disuria y polaquiuria.

9. Anorexia

10. Defensa voluntaria y rigidez en fosa iliaca derecha, con presencia de algunos signos de

irritación peritoneal.

11. Tacto rectal: dolor a la palpación del lado derecho en la pelvis

•Si llega a perforarse:

• Abdomen en tabla.

• Masa palpable en cuadrante inferior derecho de bordes poco definidos, consistencia

blanda y dolorosa.

• Acompañada de signos y síntomas de sepsis no controlada

12. En Biometría Hemática:

• Puede ser infrecuente la presencia de leucocitos.

• Hay alteraciones hidroelectrolíticas y aumento de la creatinina.

Diagnóstico

El diagnóstico de la apendicitis aguda es clínico en el 80% de los casos ante un paciente

inicia con dolor abdominal agudo, tipo cólico, localizado en región periumbilical, con

incremento rápido de intensidad, antes de 24 horas migra a cuadrante inferior derecho

(CID), después del inicio del dolor puede existir náusea y vómitos no muy numerosos

(generalmente en 2 ocasiones).
Puede haber fiebre de 38° C o más. El dolor se incrementa al caminar y al toser.15 De las

manifestaciones clínicas y de laboratorio, las que tienen mayor sensibilidad para el

diagnóstico de apendicitis son:

• Dolor característico (migración de la región periumbilical al CID o localización inicial en

CID)

• Signos de irritación peritoneal. o Blumberg.

● Dolor a la descompresión en la fosa ilíaca derecha. o Rovsing: Dolor en la fosa ilíaca

derecha al percutir la fosa ilíaca izquierda. Contractura abdominal. o Mc Burney.

● Dolor localizado a unos 3.5 a 5 cm de la línea imaginaria que une la espina iliaca

antero superior con el ombligo. o Signo de talopercusión. o Psoas.

● Dolor a la elevación de la pierna derecha, que orienta hacia una apendicitis

retrocecal. o Obturador.

● Dolor a la rotación interna del muslo derecho, que orienta hacia una apendicitis

pélvica. o Tacto rectal doloroso.

Tratamiento

El tratamiento actual para apendicitis aguda va desde modalidades quirúrgicas hasta un

manejo conservador. Por lo anterior y para su entendimiento es necesario conocer una

clasificación de apendicitis aguda como la descrita por la Asociación Mexicana de Cirugía

General; a saber:

● Apendicitis aguda: infiltración de leucocitos a la membrana basal en el apéndice

cecal.

● Apendicitis no complicada: apendicitis aguda sin datos de perforación.

● Apendicitis complicada: apendicitis aguda perforada con y sin absceso localizado

y/o peritonitis purulenta.


En ausencia de contraindicaciones, un paciente con datos clínicos sugestivos por la

anamnesis y la exploración física con datos de laboratorio que apoyen el diagnóstico deben

ser sometidos a apendicetomía de manera urgente.

Con anterioridad se consideraba una alternativa el manejo de las apendicitis no

complicadas mediante tratamiento conservador con antibióticos; sin embargo, los últimos

resultados de meta análisis en donde comparan el manejo

conservador versus el quirúrgico han encontrado el manejo quirúrgico como la modalidad de

tratamiento de elección en este tipo de pacientes.

Es importante reconocer que, si el enfermo desea el tratamiento conservador y acepta el

riesgo de recurrencia de 38%, puede ofrecerse este tipo de enfoque. El manejo es

quirúrgico mediante abordaje laparoscópico idealmente; sin embargo, la modalidad abierta

siempre será una elección cuando no se tengan las condiciones y medios para realizar

abordajes laparoscópicos.

Cirugía

El manejo tradicional para la apendicitis, tanto complicada como no complicada, es la

apendicectomía. Es uno de los procedimientos más realizados por los cirujanos generales

en el mundo, y la realización del mismo se asocia a baja morbilidad y mortalidad. La tasa de

complicación perioperatoria por apendicitis varía del 2.5 hasta 48%.

En la mayoría de los estudios actuales se ha demostrado que la laparoscopía es una

herramienta útil y eficaz para el manejo de apendicitis sin que exista mayor riesgo para el

paciente.

Un hallazgo que llama la atención es que el uso del abordaje laparoscópico disminuye la

tasa de infección de herida quirúrgica, es segura y puede producir una disminución en el

tiempo de estancia intrahospitalaria pero, teóricamente, aumenta la frecuencia de abscesos

intraabdominales.
En el estudio realizado por Sutherland se recomienda que la laparoscopía debe utilizarse

sólo en casos de apendicitis no complicada y, en caso de complicación, la cirugía abierta es

la elección.

CUIDADOS DE ENFERMERIA EN APENDICITIS AGUDA

Las intervenciones de enfermería, se destinan a, ayudar al sujeto de atención a lograr las

metas de cuidado. Se enfocan al factor que está provocando o del que se deriva el

problema, esto es el factor relacionado o etiología que corresponde a la segunda parte, de

la estructura del diagnóstico de enfermería; por tanto, se dirigen a eliminar los factores que

contribuyen al problema. La meta, la logra el sujeto de cuidado, como ya se mencionó y la

intervención la realiza el profesional de enfermería en colaboración con el paciente y el

equipo de salud. Las intervenciones de enfermería, reciben nombres diversos: Acciones,

estrategias, planes de tratamiento y órdenes de enfermería. En la clasificación de

intervenciones NIC, se desglosan las acciones que corresponden a cada intervención.

En el caso de las indicaciones de enfermería, deben ser coherentes con el plan de atención,

basarse en principios científicos, ser individualizadas para cada situación, proveer un

ambiente terapéutico seguro, generar las oportunidades de enseñanza al sujeto de

atención, utilizar los recursos adecuados, describir la forma en que se lleva a cabo la

acción, indicar las precauciones que se deben tomar y las consecuencias que se deben

prever, indicar la hora, el intervalo, la continuidad y la duración en que deben desarrollarse

las acciones de enfermería.

DIAGNOSTICOS INDICADORES INTERVENCIONES ACTIVIDADES

000132) Dolor (140001) Paciente (1400) Manejo de ● Se realiza

agudo r/c Agentes manifestará Dolor valoración,

lesivos biológicos disminución de dolor (2300) Se según escala

e/p expresión facial administra el numérica


del dolor. tratamiento EV (EVA) del

siguiendo los pasos dolor, la

de los 11 correctos intensidad al

inicio y al

finalizar la

atención del

paciente.

● Se administra

Ketorolaco 60

mg. E.V.c/8

Hrs.

000146) Ansiedad 1402)Autocontrol de ● Explicar todos

r/c dolor abdominal. la ansiedad los

e/p manifestación procedimiento

verbal. s, incluidas

las posibles

sensaciones

que se han de

experimentar

durante el

procedimiento

● Controlar los

estímulos de

necesidades

del paciente

según sea
necesario.

● Colocar al

paciente en

posiciones

que mejoren

la disminución

del dolor.

000134) Nauseas (161802) Describe (1400) Manejo de ● Asegurarse

r/c dolor abdominal factores causales. Dolor. que se han

(2300) Se administrado

administra el antieméticos

tratamiento EV eficaces para

siguiendo los pasos evitar las

de los 10 correctos. náuseas

siempre que

haya sido

posible

● Controlar

factores

ambientales

que puedan

provocar

nauseas.

● Mantener en

NPO.

● Colocar al

paciente en
posición

semifowler

para disminuir

el dolor y las

náuseas.

LITIASIS BILIAR

Introducción

La litiasis biliar se define por la existencia de cálculos en la luz de las vías biliares. Se ha

estimado que la incidencia de litiasis biliar en los niños menores de 16 años se encuentra

entre el 0,15% y el 0,22%, con un importante aumento en la pubertad. En los últimos años

ha aumentado el número de casos diagnosticados en la infancia debido a:

● Mayor índice de sospecha por parte del pediatra.

● Identificación de factores de riesgo de litiasis.

● Mayor supervivencia de niños con patologías que predisponen a la litiasis biliar.

● Generalización del uso de la ecografía como técnica de estudio en el dolor

abdominal y como técnica de detección en los niños con factores de riesgo. La

litiasis biliar puede aparecer a cualquier edad, incluso desde la vida fetal. En los

primeros años de vida no hay diferencias en cuanto al sexo. En los adolescentes hay

un claro predominio del sexo femenino, como sucede en los adultos.

Epidemiología y factores de riesgo


La litiasis vesicular afecta aproximadamente al 10 a 15% de la población adulta;

predomina en países desarrollados de Occidente, en americanos,

mexicoamericanos y en algunas poblaciones aborígenes de Sudamérica, las cuales

presentan altas prevalencias, comparadas con la prevalencia promedio en países

asiáticos y negros.
Más del 80% de los pacientes con litiasis vesicular, nunca presentarán dolor o

complicaciones tales como colecistitis, colangitis, coledocolitiasis o pancreatitis, sin

embargo, se estima que existe un riesgo de 2-3% anual y hasta 10% a 5 años de

desarrollar síntomas que requieran tratamiento; este riesgo es aún más bajo para

desarrollar complicaciones con un promedio anual de 1-2%.

Se han descrito múltiples factores de riesgo asociados al desarrollo de litiasis

vesicular; algunos son modificables como la dieta, actividad física, pérdida rápida de

peso, obesidad, entre otros; en cambio, existen factores no modificables como etnia,

genética, género, edad avanzada, en los cuales no podemos intervenir

Composición de los cálculos y patogenia

Los cálculos biliares, según su composición, se clasifican en:

1. Cálculos de colesterol.

2. Cálculos pigmentarios negros.

3. Cálculos pigmentarios pardos.

Cálculos de colesterol

Contienen cristales de colesterol unidos por una matriz glucoproteica. Pueden tener

mínimas cantidades de bilirrubina no conjugada y fosfato cálcico. Puede haber uno o varios

cálculos de color blanco amarillento. Suelen ser radiotransparentes. Para su formación son

necesarios tres mecanismos patogénicos:

● Bilis sobresaturada de colesterol.

El colesterol, que es virtualmente insoluble en la bilis, se hace soluble por dos mecanismos:

formación de micelas de ácidos biliares lecitina-colesterol y transporte en forma de

vesículas. Cuando hay un aumento de la secreción de colesterol o una disminución de la

secreción de sales biliares (por defecto de síntesis o pérdidas excesivas), se supera la

capacidad de transporte por parte de los solubilizantes. Además, la bilis sobresaturada de

colesterol disminuye la contractilidad de la vesícula y aumenta la secreción de mucina.


● Nucleación. Es el proceso de cristalización y acúmulo macroscópico del colesterol.

Los factores que favorecen la nucleación son: glucoproteínas termolábiles, calcio y

estasis vesicular.

● Permanencia, cohesión y crecimiento de los cristales en la vesícula, favorecidos por

la hipomotilidad vesicular.

Cálculos pigmentarios negros

Contienen cristales de bilirrubinato cálcico, fosfato y carbonato cálcicos en una matriz

glucoproteica con pequeñas cantidades (<10% de colesterol). Son cálculos múltiples,

pequeños, de color negro, consistencia dura y superficie i r r e g u l a r. El 50% de ellos son

radiopacos. La solubilidad de las sales cálcicas de billirrubina es muy baja y se consigue

parcialmente gracias a las micelas de sales biliares. Un aumento de las concentraciones de

bilirrubina no conjugada o una disminución de las micelas contribuyen a la sobresaturación

biliar de bilirrubina no conjugada. Las sales de calcio y la mucina actúan como factores

patogénicos adicionales ya que forman el "nido" a partir del cual se inicia el crecimiento del

cálculo.

Cálculos pigmentarios pardos

Contienen bilirrubinato cálcico amorfo, sales cálcicas de ácidos grasos y un 10-30% de

colesterol. Suelen ser múltiples, redondeados, de color pardo y consistencia blanda. Pueden

formarse en la vesícula o en los conductos biliares. Los principales factores patogénicos son

la estasis y la infección biliar. La betaglucuronidasa bacteriana transforma la bilirrubina

conjugada a la forma no conjugada. Las fosfolipasas de las bacterias hidrolizan la

fosfatidilcolina dando lugar a ácidos grasos libres. La bilirrubina no conjugada y los ácidos

grasos precipitan con las sales de calcio. La matriz glucoproteica que favorece la

precipitación, adhesión y crecimiento del cálculo está formada por un polisacárido

seudomucinoso secretado por las bacterias. El barro biliar es un gel viscoso que contiene

mucina, bilirrubinato cálcico y cristales de colesterol. En ocasiones, el barro puede preceder

a la aparición de cálculos macroscópicos.

Enfermedades asociadas
Determinadas enfermedades predisponen al desarrollo de litiasis biliar a través de los

mecanismos patogénicos descritos en el apartado anterior. Las más frecuentes se detallan

en la tabla I. La enfermedad hemolítica, que hasta hace unos años se consideraba la causa

más frecuente de colelitiasis en los niños, sólo está presente en aproximadamente el 10%

de los pacientes en las últimas series publicadas en nuestro país. La mayoría de las

enfermedades no hemolíticas asociadas a litiasis tienen en común: colestasis, alteración de

la circulación enterohepática de las sales biliares y ayuno prolongado. En el 60% de los

pacientes, la litiasis se considera idiopática al no tener factores de riesgo ni enfermedades

asociadas.

SIGNOS Y SINTOMAS

● Síntomas biliares: cólico biliar e ictericia. El cólico biliar es un dolor de inicio súbito

localizado en el hipocondrio derecho y epigastrio que se puede irradiar a la escápula

y hombro derechos. A veces se acompaña de vómitos. Se produce porque los

cálculos obstruyen el conducto cístico o el conducto biliar común.

● Síntomas inespecíficos:

• Dolor abdominal inespecífico: es difícil saber si es realmente un síntoma de litiasis.

• Múltiples síntomas dispépticos (flatulencia, plenitud posprandial, intolerancia grasa)

han sido atribuidos incorrectamente a los cálculos.

● Litiasis asintomática: en un elevado porcentaje de pacientes se llega al diagnóstico

como hallazgo casual o al hacer un estudio ecográfico en aquellos que tienen

factores de riesgo.

Las complicaciones son poco frecuentes. Se deben a obstrucción de los flujos biliar

o pancreático. Incluyen la colecistitis aguda, colangitis, pancreatitis y,

excepcionalmente, perforación biliar

.Diagnóstico

● Ecografía. Es el método diagnóstico de elección por sus elevadas

sensibilidad y especificidad. Por ecografía los cálculos se ven como


imágenes hiperecogénicas con sombra posterior, a diferencia del barro biliar,

en el que se observan ecos de baja amplitud sin sombra posterior. Se debe

utilizar la ecografía para el diagnóstico de los pacientes con síntomas y

también para hacer un control ecográfico en los niños asintomáticos con

factores de riesgo. Para detectar una coledocolitiasis su sensibilidad es

menor, por lo que puede ser necesario utilizar otras técnicas diagnósticas.

● Radiografía simple de abdomen. Tiene baja sensibilidad porque sólo detecta

los cálculos radiopacos.

● Colecistografía oral. Su única indicación actual es comprobar si la vesícula es

funcional, antes de pautar un tratamiento de disolución de los cálculos, por

ejemplo con ácidos biliares. —Gammagrafía con HIDA-99Tc. Puede estar

indicada para el diagnóstico de colecistitis o anomalías de la vía biliar

asociadas a los cálculos.

● Colangiopancreatografía retrógrada endoscópica. Puede ser útil en el

diagnóstico de la coledocolitiasis. En algunos casos se puede extraer el

cálculo por papilotomía endoscópica, pero la experiencia en los niños es

escasa.

● Colangiografía intraoperatoria. Se utiliza para detectar cálculos en la vía biliar

principal durante la intervención de colecistectomía. Está indicada cuando

hay múltiples cálculos pequeños, historia de colestasis, dilatación de la vía

biliar o antecedente de pancreatitis.

Tratamiento

En el manejo de la litiasis biliar contamos con tres posibilidades. Actitud expectante

(ausencia de tratamiento) Está indicada en los pacientes asintomáticos o con síntomas

inespecíficos como dispepsia ointolerancia grasa. Esta actitud se apoya en los siguientes

datos:
● Se ha comprobado la desaparición espontánea de los cálculos biliares en la infancia,

sobre todo en los niños más pequeños.

● Sólo un 18% de los pacientes con litiasis asintomática desarrollan síntomas biliares

o complicaciones a los 15 años de evolución. Cuando aparecen complicaciones,

éstas suelen ser precedidas de cólico biliar, es decir, las litiasis asintomáticas suelen

hacerse sintomáticas antes de dar complicaciones.

● Se ha descrito una mayor incidencia de neoplasias de colon a largo plazo en los

pacientes colecistectomizados, aunque los resultados de los diferentes estudios han

sido contradictorios. Recientemente se ha descrito un ligero aumento de la

incidencia de adenocarcinomas de intestino delgado y de esófago en los pacientes

sometidos a colecistectomía.

● Se ha publicado que la colecistectomía profiláctica (realizada a pacientes

asintomáticos para prevenir complicaciones) disminuye la supervivencia a largo

plazo. Si en el seguimiento de los pacientes asintomáticos se desarrollan síntomas

biliares o complicaciones, está indicado hacer una colecistectomía.

Colecistectomía

Está indicada en las litiasis sintomáticas (cólico biliar) o con complicaciones (colecistitis,

pancreatitis, etc.), en las vesículas "porcelana", por su riesgo de malignización y en las

vesículas excluidas (no funcionales). Se discute la conveniencia de hacer colecistectomía a

los pacientes de riesgo con litiasis asintomática: diabéticos, enfermedades hemolíticas,

inmunodeprimidos, trasplantados y niños con cardiopatías congénitas. En estos casos, dado

que el riesgo de complicaciones y el de una cirugía urgente son mayores, puede estar

indicada una colecistectomía programada aunque tengan una litiasis asintomática. La

práctica de la colecistectomía laparoscópica, cuyo uso se ha extendido en los últimos años,

conlleva una disminución de la estancia hospitalaria, un menor dolor postoperatorio, una

más rápida reincorporación a las actividades escolares y unos mejores resultados estéticos.

Tratamientos no quirúrgicos
● Ácido ursodeoxicólico. Disuelve los cálculos de colesterol cuando éstos son de

pequeño tamaño. Para su uso se requiere que el cálculo sea radiotransparente,

menor de 5 mm y que la vesícula sea funcional. En estos casos se consigue la

disolución del cálculo en el 50-60% de los pacientes. Se requiere un tratamiento

prolongado, y los cálculos recidivan en un 50% de los casos a los 5 años.

● Litotricia extracorpórea. Consiste en la fragmentación de los cálculos por ondas de

choque para facilitar su disolución. Se tiene que asociar siempre un tratamiento con

ácido ursodeoxicólico por vía oral. Esta técnica tiene varios inconvenientes: sólo

puede utilizarse en vesículas funcionales con pocos cálculos radiotransparentes; se

consigue un éxito terapéutico en sólo el 47% de los casos (si el cálculo es único en

el 80%). Se producen recidivas en un 11% cada 18 meses. Puede producir

hematuria y daño renal.

● Disolución con solventes de contacto (metiltert-butil-éter). Se ha utilizado de forma

experimental en adultos con cálculos radiotransparentes y vesícula funcional. El

solvente se perfunde directamente en la vesícula. Tiene múltiples inconvenientes y

es mal tolerado por el paciente. Debido a la escasa eficacia, alta tasa de recidivas,

presencia de efectos secundarios y ausencia de estudios amplios en niños, no está

nada claro que estos tratamientos no quirúrgicos puedan ocupar un lugar en la

terapéutica de la litiasis biliar infantil, salvo en casos muy seleccionados.

CUIDADOS DE ENFERMERÍA EN LITIASIS BILIAR

DIAGNOSTICO INDICADORES INTERVENCIONES ACTIVIDADES


CONCLUSIONES:

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