Nivel Semántico
A continuación, abordaremos cómo está compuesto el Nivel Semántico:
Aspectos semánticos, relativos al contenido
No basta que haya un deseo de comunicarse, es necesario que también haya algo
para comunicar, o sea, un contenido. Nosotros tenemos ideas, sentimientos,
conceptos, deseos y emociones, y es exactamente sobre eso que hablamos: de
nuestras cosas, experiencias ideas, deseos, etc. Este es el contenido que el
lenguaje expresa mediante las relaciones semánticas o de los significados que
poseen las palabras. Buscamos las palabras que pueden expresar todo lo que pasa
en nuestra vida mental, y esto debe ocurrir de una forma significativa, o sea, de
modo que sea comunicable, que tenga sentido para nuestro interlocutor.
Hablamos de sentido, de significados, que no dependen sólo de habilidades
lingüísticas. Somos capaces de hablar lo que comprendemos, lo que sentimos y,
sobre todo, acerca de lo que se torna consciente para nosotros. De esta forma,
vemos que este aspecto del lenguaje está ligado también a factores cognitivos, que
envuelven la propia elaboración del pensamiento, de manera más específica, la
formulación de ideas mediante palabras.
Con mucha frecuencia encontramos niños que presentan diversas dificultades con
respecto al desarrollo del lenguaje. Éstas caracterizan los llamados atrasos o
retrasos de asimilación del lenguaje. También se conocen gran número de niños
cuyos problemas, en términos comunicativos, están más concentrados en el habla;
se trata de los trastornos del habla o de la articulación. Por otro lado, también es
posible encontrar niños que presentan dificultades más generales, que afectan tanto
el lenguaje como el habla, es decir, trastornos del lenguaje acompañados de
alteraciones del habla.
Aunque sea posible clasificar ciertos trastornos como alteraciones del habla y otros
como alteraciones del lenguaje, esa distinción no es tan simple. Para muchos
fonoaudiólogos no siempre está claro el tipo de dificultad que el niño puede tener en
realidad. Ha Sido frecuente observar niños que presentan retrasos, muchas veces
severos, en la asimilación del lenguaje y se los trata como si tuviesen un trastorno
articulatorio, mediante ejercicios de motricidad oral. Si se procede así, se reduce el
proceso de desenvolvimiento del lenguaje a una simple capacidad de producir
sonidos o de mover los órganos articuladores. Por otro lado, también hay
situaciones en las que los trastornos articulatorios fueron tratados como problemas
de "lenguaje", en los que se estimuló al niño en términos de habilidades lingüísticas
generales, como si esto garantizase en forma automática el aprendizaje de los
fonemas que el niño, hasta entonces, no conseguía adquirir.
Se tiene la impresión de que la confusión con respecto al problema que puede
ocurrir proviene de la falta de una mayor claridad en lo que se refiere a lo que el
lenguaje es, a lo que es el habla, a cuáles son las relaciones entre habla y lenguaje
y a lo que pueden significar para el desarrollo de las capacidades comunicativas del
niño. Esta es una diferencia fundamental, una vez que confusiones de este tipo
pueden conducir a terapias también confusas y a resultados poco favorables.
Cuando hablamos de lenguaje verbal nos referimos al uso convencional de palabras
habladas o escritas y tenemos por objetivo la comunicación interpersonal. Ese uso
envuelve la asimilación o el dominio de una serie de aspectos lingüísticos-
comunicativos, entre los cuales está incluído el habla. De manera más específica, el
lenguaje refiere a factores pragmáticos, formales o semánticos, estos últimos
ligados al contenido.
En términos generales, este esquema nos hace pensar en los aspectos o factores
lingüísticos que el niño que desarrolla el lenguaje precisa dominar.
Dentro del plano del Lenguaje contamos con varios niveles: nivel Fonológico;
Sintáctico; Semántico y Pragmático que se desarrollarán de la mano uno con el otro.
En términos de patología del lenguaje, este aspecto del contenido puede estar
afectado en las afasias, y se hace evidente en las alteraciones de naturaleza
semántica y en las dificultades generales de formulación verbal. Se puede encontrar
con mayor acentuación en los casos de enfermedades neurológicas degenerativas,
o lesivas, que afectan la capacidad cognitiva.
Podemos observar también alteraciones ligadas al contenido en los disturbios
psiquiátricos cuya manifestación verbal, lo que revela una ruptura con la realidad,
puede darse en términos de pérdida del sentido o de la coherencia del discurso,
como sucede en los cuadros esquizofrénicos.
Este aspecto del lenguaje puede estar alterado también en las deficiencias
mentales, una vez que nuestro proceso de aprendizaje de una forma general,
depende de una actividad cognitiva que permita asimilar o comprender las
experiencias que vivimos. Las limitaciones con respecto a los aspectos ligados a la
construcción del conocimiento y su pasaje para la forma verbal se reflejarán en el
lenguaje. Estas serán más visibles en las dificultades para comprender, explicar,
justificar, coordinar y exponer las ideas, características que suelen encontrarse en
las deficiencias mentales.
Intervención semántica: contenidos y procedimientos básicos.
El nivel semántico, es un conjunto de palabras que comparten uno o más rasgos de
su significado, pero se diferencian en otros, es decir, tienen semas comunes y
semas diferentes (unidades mínimas de significado que comparten con otras
palabras). Ej.: violín, viola, violonchelo pertenecen al campo semántico de los
instrumentos musicales de cuerda con arco. Semas diferentes serían el tamaño y el
sonido.
Ejemplos: Si yo digo: fútbol, tenis, natación, ciclismo, y hockey ¿qué tienen en
común estas palabras? Que estas palabras pertenecen a deportes, por ende, el
campo semántico es: “Deportes”.
Otro ejemplo, si yo digo: globo aerostático, motocicleta, cohete, auto, avión, camión,
barco. Si bien estas palabras nombran cosas muy diferentes, todas comparten una
característica común, todas son medios de transporte, entonces su campo
semántico pertenece a: “Medios de Locomoción”.
Básicamente los contenidos van a centrarse en los siguientes aspectos:
A) Enseñanza de significados referenciales y clases de palabras. Comprensión y
expresión de términos referidos a :
* Agentes y objetos, (sustantivos).
* Palabras de acción (verbos).
* Descripción de cualidades, propiedades y características de los objetos, personas
y eventos (adjetivos y adverbios). Se incluyen términos mentalistas.
* Términos abstractos o conceptos para organizarse en el espacio y en el tiempo
(adverbios y preposiciones).
* Términos para expresar relaciones y conceptos de similitud, causalidad, condición,
exclusión, etc.
B) Desarrollar competencias de significado conceptual e incrementar las habilidades
para establecer relaciones de significado entre palabras: Se trata de desarrollar la
habilidad para agrupar los referentes en torno a campos conceptuales y de
establecer relaciones de significado entre las palabras.
Entre las actividades más utilizadas para trabajar estas competencias nos
encontramos con ejercicios de emparejamiento, identificación, asociación o
clasificación de objetos o dibujos en base a características perceptivas, de uso
funcional, o por su pertenencia a determinadas categorías naturales; ejercicios o
juegos de establecimiento de semejanzas y diferencias entre objetos; ejercicios de
oposición; juegos de definición, de descripción y de adivinanzas; aprendizaje de
conceptos mediante juegos de lenguaje; juegos de etiquetado y de fluidez léxica;
juegos o actividades de identificación de “verdadero o falso”.
C) Potenciar las habilidades para establecer relaciones de significado entre
acontecimientos (ver lista de contenidos o categorías semánticas). Entre las
actividades más destacadas que pueden realizarse en la intervención, podemos
mencionar: actividades de agrupamiento o categorización, asociaciones, descripción
o comparación de rasgos semánticos, completar oraciones, juegos de adivinanza,
juegos de identificación de “verdadero o falso”, juego simbólico en el que se
incentiva la selección de objetos en base a una actividad, respuesta a preguntas
semánticas. Generalmente también se incorporan juegos o actividades para
incrementar habilidades meta fonológicas (rimas, aislamiento sílaba o fonema
inicial) (Ver gráfica)
D) Fomentar competencias de recuperación léxica. Fundamentalmente se fomentan
las competencias de representación semántica y se fortalecen las conexiones entre
los significados y las representaciones léxicas. Es importante potenciar la
representación visual, así como el conocimiento físico y kinestésico de las palabras
objetivo; además de plantearse un aprendizaje del léxico en contextos significativos.
G) Generalmente se trabajan también competencias meta fonológicas y de memoria
auditivo-verbal. También se aconseja potenciar competencias gramaticales.
H) Mejorar la secuenciación y organización semántica de la información.
Ejemplo relaciones semánticas entre palabras:
Categoría Agrupamiento Oposicione
s s s
Léxicas Semejanzas
Bebida Jugo, Agua, La Coca
Coca Cola.. Cola es
marrón, la
leche es..
El queso es
Queso, sólido, la
Alimento Yugurth.. leche es…
Lácteo
Etc.
Etc.
Ejemplo de relaciones semánticas entre acontecimientos: el profesional parte de un
cuadro con doble entrada que incluye las distintas relaciones que quiere resaltar.
Existenci Recurrenci Atribución Posesión Localización Acción
a a
Leche Otra leche Blanca, Mía, de Heladera, Tomar.
líquida mamá, Supermercad .
de la o..
vaca..
Agente Receptor Modo Tiempo Est. Internos
Yo, Yo, Niños, Vaso, Desayun Me gusta,
Niños, Mamá.. Botella, o, Prefiero
Mamá.. Taza.. Merienda caliente..
Se trata de subrayar las distintas relaciones semánticas que pueden producirse con
referencia a una palabra objetivo.
Se recomienda potenciar este conocimiento semántico dando al niño el máximo
soporte visual acompañado de la más variada información “física” y en un contexto
significativo de aprendizaje.
Bibliografía:
• BUSH, W.H. & TAYLOR, M. (1989) Como desarrollar las aptitudes
psicolingüísticas. Martínez Roca
• CLEMENTE ESTEBAN, R.. (1995) Desarrollo del lenguaje. Octaedro.
• CUETOS VEGA, F. (2003) Anomia. La dificultad para recordar las palabras. Tea.