DIOS TE SALVE MARÍA/ LLENA DE Aurora hermosa luna sin mancha
GRACIA sol refulgente estrella magna.
EL SEÑOR ES CONTIGO/ DANOS TU Haz que rendida quede y postrada la
GRACIA culpa
Bendita tu eres, paloma blanca y siempre triunfe la gracia.
entre todas aquellas mujeres santas Fuente perenne y pozo de aguas
Sola sin ejemplo disteis complacencia vivas que salen del mar de gracia.
al Verbo de Padre, que en tu honor se Ciudad hermosa fortificada
esmera para refugio de quien te llama.
Salve misteriosa, Arca verdadera
que llevó el tesoro, de la alianza
nueva. Oliva verde paloma blanca
Arco refulgente, que airoso descuella iris que anuncia paz a las almas.
entre las gloriosas brillantes estrellas. Rosa fragante mas no espinada
Salve, ciudad santa, donde Dios pues de Dios eres la preservada.
franquea En todo tiempo Tú nos amparas
general asilo a cuantos se allegan. más en la muerte con más constancia.
Davídica torre con tanta defensa,
que eres el alcázar de la fortaleza. Haz que tu Hijo nos dé su gracia
y en ella siempre perseverancia.
Salve, gran Señora, de cielos y tierra
de vírgenes virgen, de todas Princesa. SALVE DOLOROSA
Salve, floreciente, singular doncella, DE DOLORES MADRE
la esposa más grata del Dios de MADRE DE DOLORES
pureza. SALVE, SALVE, SALVE.
Raquel que en su seno concibe y
Salve dolorosa y afligida Madre,
sustenta Salve y tus dolores a todos nos salve.
al que libra a Egipto del hambre y
miseria. Al Hijo querido de la Cruz ya bajan
Pero tú Señora, única y electa y a su triste Madre difunto lo entregan.
al que es nuestra vida das a luz En sus dulces brazos tierna lo
contenta. estrechaba,
Por ti pues logramos ver a Dios en esa con amargo llanto, sus llagas besaba.
corte de los santos donde vive y reina. ¡Cómo está mi amado! Dice dolorida
Salve, virgen salve, pues humana ¡Cómo está mi bien! ¡Cómo está mi
lengua vida!
ni es digna ni puede decir tus ¡Ay! Hijo de mi alma, prenda de mi
grandezas. vida,
Recibid, Señora, mil enhorabuenas ¡Cómo está tu Cuerpo todo hecho una
de ser concebida sin mancha ni deuda. herida!
Guía nuestros pasos y asístenos tierna
Por culpas ajenas estás de esta suerte
O dulce Madre, en la hora postrera por librar al hombre de la eterna
PUES CONCEBIDA muerte
FUISTE SIN MANCHA Sepultan al Hijo y a su triste Madre,
AVE MARÍA LLENA DE GRACIA de pena y dolor el pecho se le abre.
¡Oh Virgen Madre dulce abogada Hombre fuiste causa de esta soledad,
refugio nuestro, firme esperanza! llora tu pecado, llora tu maldad.
A ti suspiran todas las almas MARIA, MARIA, MARIA DIVINA
arrepentidas oye sus ansias.
TÚ ERES MI SEÑORA, TÚ ERES MI en quien consigue perdón el contrito
ALEGRÍA más perverso.
Invoqué tu nombre, el alma afligida ¡Oh Cruz! ¡Oh fuente divina! que riega
porque remitirlo, las penas mitigan. el universo
con los ríos de esa sangre que da
Dulce y suave nombre, con que tú nos vivífico riego.
brindas
¡Oh Cruz! Vara milagrosa que partes el
la salud del alma, y la dicha eterna
mar bermejo
Cuando el rey pretende usar la justicia del mundo para que libre y sin
Tú la paz anuncias, como tú eres digna dañarnos lo pasemos.
En el cielo a todos los santos dominas, ¡Oh Cruz! Ciudad de refugio y de asilo
a tus pies, alfombras son las jerarquías verdadero
en quien encuentra el indulto todo
Tú que al rey pariste, en la tierra arrepentido reo.
impía,
¡Oh Cruz! Admirable trono del inmenso
¿quién podrá alabarte como tú eres
Dios Eterno
digna?
en que juzgó el mundo vivo y triunfó
Cuando el Rey pretende usar de del infierno muerto.
justicia, ¡Oh Cruz! recurso seguro ¡Oh Cruz!
Tú la paz anuncias paloma divina. alivio y consuelo
Con tus ojos benignos a todos nos amparo, arma y escudo apto para
miras, defendernos.
para que devotos siempre te sirvamos. ¡Oh Cruz de mi buen Jesús, oh cruz
imán de mi afecto,
Reina del rosario, oye nuestra voz
sé mi guirnalda de gloria, en todo el
ampara este pueblo con piedad desde tiempo eterno.
hoy.
JESÚS NAZARENO DUEÑO DE LAS
Digamos pues todos con gran ALMAS
devoción ATIENDE PIADOSO A UNA ALMA
del Ave María la salutación. PERDIDA
YO TE ADORO SANTA CRUZ, Cinco mil azotes dieron al Cordero,
Y RENDIDO TE VENERO al Señor del Cielo, dueño de las almas.
PORQUE TÚ ME REPRESENTAS
Bajan el Calvario, tienden en el suelo,
A MI JESÚS POR MI MUERTO
con crueles golpes clavan al Cordero.
¡Oh Apreciable árbol de vida! que
Un madero verde llevar no podía,
resucitas a los muertos
porque en el madero mis pecados
dándoles vida mejor que aquella que
iban.
antes perdieron.
Cada vez que veo a Cristo crucificado
¡Oh árbol honrado y feliz! ¡Oh
me pesa en el alma de haberle
respetable madero!
ofendido.
a quien esmalta la sangre del que es
divino Cordero. Con juncos marinos, con agudas
espinas
¡Oh altar en que se ofreció aquel
la corona ponen, labrada de envidias.
sacrificio cruento
con que sólo se podía aplacar al Padre
Eterno. Levantan la Cruz, mira para el Cielo
¡Oh Cruz! que propiciatoria eres en a su Padre pide perdón por nosotros.
todo concepto Virgen soberana, Reina de los Cielos
mirad por las almas, procurad también reconozco tu suma bondad
salvarnos. Qué ciego he vivido en mi libertad
Dos varones santos bajan del calvario sin temer la pena de la eternidad
y a su Madre Virgen luego lo entregan. Que ya arrepentido propongo llorar,
con dolor perfecto por tanta maldad
San Miguel Arcángel parte para el
Cielo El alma te ofrezco, vida y corazón
con alas tendidas rasgando el velo. y de amarte siempre palabra te doy
Jesús Nazareno, Rey de los judíos
líbranos Dios nuestro de malos
peligros.
¿HASTA CUÁNDO HIJO PERDIDO?
¿HASTA CUÁNDO HAS DE PECAR?
NO ME SEAS TAN INGRATO,
LLORA, LLORA, TU INIQUIDAD.
¿No me ves aquí enclavado en el leño
de la Cruz?
Hijo mío, así me has puesto con tu
horrenda ingratitud.
Las espinas que laceran mi divina y
pura sien,
son aquellos pensamientos que tú
tienes contra el bien.
Por lavar tu boca inmunda saboree
vinagre y hiel;
¿Y me niegas una lágrima sin calmar
mi amarga sed?
¿No me ves pobre y desnudo y en
escarnio sin igual?
tus nefandas impurezas son la
causa de este mal.
Expiré para tu vida y aún se hirió mi
corazón,
más tu siempre iay! me desechas por
gozar la vil pasión.
Hijo arrójate a mis brazos, soy tu
Padre, soy tu Dios:
nada temas, que en mi pecho
hallarás dulce perdón.
DULCE JESUS MIO MIRA CON PIEDAD
ESTA ALMA PERDIDA, POR CULPA
MORTAL
A tus pies humilde, tienes hoy Señor,
llorando sus culpas a un vil pecador
Tan arrepentido de ofenderte estoy,
que la vida diera en satisfacción
Conozco Dios mío, mi fragilidad,