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Mandamientos

Los 10 mandamientos son principios fundamentales que guían la relación del creyente con Dios y con los demás. Incluyen la adoración exclusiva a Dios, el respeto a la vida, la fidelidad en las relaciones y la honestidad en las interacciones. Estos mandamientos promueven valores como el amor, el respeto y la integridad moral en la vida cotidiana.

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Mandamientos

Los 10 mandamientos son principios fundamentales que guían la relación del creyente con Dios y con los demás. Incluyen la adoración exclusiva a Dios, el respeto a la vida, la fidelidad en las relaciones y la honestidad en las interacciones. Estos mandamientos promueven valores como el amor, el respeto y la integridad moral en la vida cotidiana.

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Estos son los 10 mandamientos:

1. AMARÁS A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS

El primer mandamiento consiste en poner toda la fe, la confianza y el amor en el Dios único, así como
también aceptar la autoridad y guía de Dios sobre la propia vida. Dios ha de ser el principio y el fin de
la existencia. Esto incluye no adorar ni rendir culto a ningún ídolo, ya sea material o simbólico.

La formulación de la frase «amar a Dios sobre todas las cosas» sintetiza dos mandamientos implicados
entre sí, uno extraído del libro del Éxodo y otro del Deuteronomio. A saber: «No habrá para ti otros
dioses delante de mí». Éxodo 20, 2.«Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y
con todas tus fuerzas». Deuteronomio 5, 5. De acuerdo con los evangelios, el referido mandamiento de
Deuteronomio 5, 5 era considerado por Jesús como el más importante de la tradición judía. Por ello, el
cristianismo lo enaltece (ver Mateo 22, 34-39).

2. NO TOMARÁS EL NOMBRE DE DIOS EN VANO

El creyente tiene prohibido usar el nombre de Dios sin justificación. Esto incluye jurar en su nombre
innecesariamente, maldecir, blasfemar, mentir, atacar a otros o sacar provecho de los demás. La
gravedad de esto reside en que, cuando un creyente usa el nombre de Dios en vano, sus malas acciones
desacreditan la reputación de Dios, y pueden llevar a los demás a renegar de Él.

3. SANTIFICARÁS LAS FIESTAS

Santificar las fiestas consiste en respetar los días sagrados, descansar y cumplir con los rituales que
expresan la relación del creyente con Dios. La importancia de santificar las fiestas reside en mantener
viva la presencia de Dios y alimentar la propia espiritualidad, ya que «no solo de pan vive el hombre».
Esto evita que el creyente absolutice el trabajo y caiga en el activismo vacío. Asimismo, permite que el
creyente dedique tiempo para cultivar su relación con Dios y con sus seres queridos en favor de su
crecimiento espiritual.

4. HONRARÁS A TU PADRE Y A TU MADRE

Honrar a padre y madre significa respetarlos, amarlos y mostrar agradecimiento por los cuidados que
han prodigado a sus hijos. Implica que los hijos se hagan personas de bien, de tal como que los padres
sean bendecidos y que la familia goce de un nombre bien reputado. Este principio puede aplicarse
también a los demás lazos familiares, así como en la relación de respeto con maestros y otras figuras
de autoridad que comparten generosamente sus enseñanzas.

5. NO MATARÁS

"La vida humana ha de ser tenida como sagrada, porque desde su inicio es fruto de la acción creadora
de Dios y permanece siempre en una especial relación con el Creador, su único fin. La vida se
considera un don sagrado otorgado por Dios, y en ese sentido, solo Dios tiene el derecho de quitarla.
Este mandamiento es un principio cívico fundamental del judaísmo y del cristianismo. El asesinato y la
violencia están condenados por ley. No hay excepciones. El que mata, viola el principio sagrado de la
vida.

6. NO COMETERÁS ACTOS IMPUROS

Se consideran actos impuros el adulterio, la infidelidad, la violación, el estupro y otros actos de lujuria
que comprometan la integridad moral o física de las personas. El sentido de esta ley es promover el
ejercicio de una sexualidad digna mediante el control de los impulsos carnales, el respeto al otro y la
santificación del matrimonio. De este modo, se fomenta la fidelidad conyugal, el dominio propio y la
salud sexual.

7. NO ROBARÁS

El mandamiento de no robar forma parte de los aspectos cívicos de los diez mandamientos.
Abarca muchas maneras directas o indirectas de causar daño material y moral a otros. Por
ejemplo:

 tomar algo ajeno sin consentimiento del otro;


 cobrar más de lo justo;
 alterar pesos y medidas en los comercios para cobrar más a los clientes;
 vender mercancía en mal estado o inservible;
 prestar dinero con intereses y planes de pago opresivos (usura);
 extraer dinero del arca pública;
 extorsionar a los ciudadanos cobrando comisiones ilegales;
 ser cómplice del robo de bienes ajenos o beneficiarse de lo robado;
 no pagar al trabajador su salario o sus beneficios de ley, o pagarle menos de lo
que merece;
 no cumplir con el deber en el trabajo;
 no devolver lo prestado deliberadamente.

8. NO DARÁS FALSO TESTIMONIO NI MENTIRÁS

El octavo mandamiento prohíbe la mentira, especialmente cuando se trata de una calumnia


contra el prójimo. La mentira tiene el poder de destruir moral y materialmente a las personas,
y sus consecuencias pueden llegar a ser irreparables. Por ejemplo, la calumnia puede
causar que una persona pierda su vida laboral y familiar para siempre. Por ende, la
reputación de las personas debe considerarse sagrada. De ella depende su bienestar.

9. NO CONSENTIRÁS PENSAMIENTOS NI DESEOS IMPUROS

En el cristianismo, el noveno mandamiento es no admitir o estimular deliberadamente


pensamientos que violan los valores de castidad, respeto por el otro y fidelidad conyugal.
Consentir en ello, es decir, alimentar pensamientos impuros conscientemente aumenta el
riesgo de causar daño a otros y a uno mismo.

10. NO CODICIARÁS LOS BIENES AJENOS

El décimo y último mandamiento se puede resumir en lo siguiente: no envidiarás. Es decir,


no desearás los bienes que tienen los demás. En la espiritualidad judeocristiana, se entiende
que la codicia es la puerta de entrada para el robo, el asesinato y la incontinencia carnal. Por
ende, este mandamiento pretende promover el valor del trabajo, la fraternidad y la fidelidad.

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