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Historia 2 Roma 1.2

La arquitectura romana, influenciada por etruscos y griegos, se destacó por su uso innovador de materiales como el hormigón y técnicas constructivas avanzadas, permitiendo la creación de edificaciones monumentales y funcionales. Su legado incluye una variedad de tipologías arquitectónicas, desde edificios públicos hasta infraestructuras urbanas, que han influido en estilos posteriores y en la planificación de ciudades modernas. La romanización promovió la integración cultural y la creación de un sistema urbano que facilitó la administración y el comercio en el vasto Imperio Romano.

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Historia 2 Roma 1.2

La arquitectura romana, influenciada por etruscos y griegos, se destacó por su uso innovador de materiales como el hormigón y técnicas constructivas avanzadas, permitiendo la creación de edificaciones monumentales y funcionales. Su legado incluye una variedad de tipologías arquitectónicas, desde edificios públicos hasta infraestructuras urbanas, que han influido en estilos posteriores y en la planificación de ciudades modernas. La romanización promovió la integración cultural y la creación de un sistema urbano que facilitó la administración y el comercio en el vasto Imperio Romano.

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Arquitectura Romana

La arquitectura romana se desarrolló a partir de influencias etruscas y griegas,


evolucionando para convertirse en un estilo distintivo que dejó una huella indeleble en la
historia del arte y la ingeniería. Su desarrollo estuvo marcado por el uso innovador de
materiales, técnicas constructivas avanzadas y un enfoque funcional en el diseño urbano y
arquitectónico.

Materiales y Técnicas Constructivas

Los romanos fueron pioneros en el uso del hormigón, lo que les permitió crear estructuras
más duraderas y de mayor escala. También emplearon piedra, ladrillo cocido y mármol en
sus edificaciones. Utilizaron técnicas como la bóveda de cañón, la bóveda de arista y la
cúpula, permitiendo la construcción de espacios interiores amplios y resistentes.

Principales Tipologías Arquitectónicas

La arquitectura romana se destacó por la diversidad de edificaciones destinadas a diferentes


funciones:

1. Edificios Públicos y Monumentales


o Basílicas: Espacios destinados a la administración de justicia y reuniones
comerciales, con amplias naves y columnas.
o Termas: Complejos de baños públicos que incluían salas de agua fría,
templada y caliente, además de gimnasios y bibliotecas.
o Anfiteatros: Construcciones elípticas donde se realizaban espectáculos
como luchas de gladiadores y batallas navales (naumaquias). El Coliseo de
Roma es el ejemplo más icónico.
o Teatros: Inspirados en el teatro griego, pero con estructuras más cerradas y
una mejor acústica.
o Circos: Destinados a carreras de carros, como el Circo Máximo.
2. Infraestructura Urbana
o Acueductos: Sistemas de conducción de agua que abastecían las ciudades.
Destacan el acueducto de Segovia y el de Pont du Gard en Francia.
o Calzadas: Red de caminos pavimentados que conectaban el vasto territorio
del Imperio Romano.
o Puentes: Construidos con arcos de piedra o ladrillo, permitían la conexión
de rutas comerciales y militares.
3. Arquitectura Religiosa
o Templos: Influenciados por el modelo griego, pero con variaciones como el
uso del podio elevado y la orientación frontal. Ejemplo: el Panteón de
Agripa.
4. Arquitectura Doméstica
o Domus: Viviendas unifamiliares de familias acomodadas, organizadas en
torno a un atrio central y un peristilo.
o Insulae: Edificios de varios pisos destinados a la vivienda de las clases
populares, precursoras de los actuales edificios de apartamentos.
o Villas: Residencias rurales de la aristocracia, con jardines, patios y termas
privadas.

Innovaciones Técnicas y Urbanismo

Los romanos planificaron sus ciudades con un esquema ortogonal, basado en el cardo (eje
norte-sur) y el decumano (eje este-oeste), que se cruzaban en el foro, centro administrativo
y comercial. Las ciudades romanas contaban con un avanzado sistema de alcantarillado,
foros, mercados y sistemas de iluminación pública.

Legado de la Arquitectura Romana

La arquitectura romana influyó significativamente en los estilos arquitectónicos posteriores,


como el románico y el renacimiento. Su legado se mantiene en numerosas construcciones
que han perdurado a lo largo del tiempo, sirviendo de inspiración para la arquitectura
contemporánea.

La combinación de funcionalidad, monumentalidad e innovación técnica convirtió a la


arquitectura romana en un modelo perdurable, cuyas soluciones estructurales y espaciales
siguen siendo estudiadas y aplicadas en la actualidad.

La Romanización y su Influencia en la Urbanización y la


Infraestructura

El concepto de romanización hace referencia a la propagación de la cultura, los valores y


el estilo de vida romano a lo largo de los vastos territorios conquistados por el Imperio. A
diferencia de una imposición agresiva, los romanos se caracterizaban por integrar y respetar
las costumbres de los pueblos anexados, permitiendo la continuidad de sus religiones y
adoptando deidades locales dentro del panteón romano. Sin embargo, se exigía el pago de
tributos, un mecanismo que garantizaba el éxito del sistema imperial al fortalecer
continuamente las arcas del Estado a medida que se expandía el territorio.

La Urbanización como Herramienta de Romanización

Uno de los principales fundamentos de la romanización fue la creación de nuevos centros


urbanos y la reorganización de los existentes. Este proceso se apoyaba en la construcción
de una red vial altamente centralizada, con Roma como punto neurálgico. De ahí la célebre
frase: "Todos los caminos conducen a Roma", ya que el sistema viario garantizaba la
conexión de todos los confines del imperio con la metrópoli, facilitando la administración,
el comercio y la movilidad militar.

Otro elemento unificador dentro de esta cultura romana fue el Derecho Romano, un
sistema jurídico que regía a todas las provincias bajo un único código legal. Asimismo, el
latín se estableció como lengua oficial del Imperio, consolidando una identidad común
entre los distintos territorios.
La Estructuración del Territorio: La Centuriación

El territorio del Imperio se organizaba siguiendo un patrón de centuriación, un sistema de


parcelamiento basado en la división del suelo en unidades de 50 hectáreas, delimitadas por
ejes principales: el cardo (de orientación norte-sur) y el decumano (de orientación este-
oeste). Este modelo permitía:

• Un control efectivo del territorio, ya que cada parcela tenía un propietario


identificado para la recaudación de impuestos.
• Una ocupación sistemática y ordenada del suelo.
• La formación de un catastro detallado para la administración imperial.

El mismo principio de organización territorial se aplicaba a la estructuración de las


ciudades romanas. En los casos de nuevas fundaciones, el trazado urbano se realizaba con
base en una cuadrícula regular, con el foro en el centro y calles que seguían la orientación
del cardo y el decumano.

Influencia en la Planificación Urbana Hispanoamericana

El modelo de urbanización romano influyó directamente en la configuración de las


ciudades hispanoamericanas fundadas por los españoles siglos después. La traza en
cuadrícula, con un espacio central destinado a la vida cívica, fue un principio adoptado en
la planificación de ciudades coloniales en América.

Infraestructura Romana: Caminos, Acueductos y Murallas

La infraestructura fue una de las herramientas clave para la expansión y consolidación del
Imperio Romano. Entre sus principales logros destacan:

1. Red caminera: Construida con capas superpuestas de arena, grava y piedras, las
vías romanas eran caminos rectos y planos que facilitaban el transporte y el
desplazamiento del ejército.
2. Puentes: Diseñados con arcos superpuestos, permitían salvar cursos de agua y
garantizar la continuidad de las rutas comerciales y militares.
3. Acueductos: Ingeniosas estructuras que transportaban agua desde manantiales y
ríos hacia las ciudades, utilizando la técnica del arco y una pendiente controlada
para su circulación.
4. Murallas: No solo protegían las ciudades de ataques externos, sino que también
marcaban el perímetro fundacional de los asentamientos romanos.

El Castrum: Origen del Modelo Urbano Romano

El diseño urbano de las ciudades romanas deriva del modelo del castrum, los campamentos
militares organizados en torno a un eje central. Este esquema, basado en la división en
cuadrículas con calles ortogonales, albergaba edificios gubernamentales y religiosos en el
centro, rodeados por barrios residenciales y espacios militares.
Este modelo se asemeja al urbanismo hipodámico griego, evidenciado en ciudades como
Priene y Mileto, donde el ágora ocupaba un lugar central en la vida pública. En el caso
romano, este espacio se denominaba foro, cumpliendo funciones similares.

Ciudades Romanas y su Organización

Ejemplos de planificación urbana romana incluyen:

• Florencia: Fundada por los romanos, su trazado sigue el modelo del cardo y el
decumano, estructura aún reconocible en su fisonomía renacentista.
• Tingdad: Fundada en el año 100 d.C. en el actual norte de África, esta colonia para
veteranos de guerra reproducía fielmente la organización urbana de Roma, con foro,
termas, teatro y calles ortogonales.
• Pompeya y Pignad: Ciudades que ilustran la tipología urbana romana y serán
objeto de estudios prácticos.

Roma Imperial: Crecimiento y Nuevas Tipologías Arquitectónicas

Durante el período imperial, Roma experimentó un crecimiento acelerado y desordenado.


Para gestionar a la creciente población y mantener el control social, se implementó la
política del panem et circenses (pan y circo), promoviendo la construcción de grandes
espacios públicos de entretenimiento como:

• Anfiteatros y coliseos: Diseñados para espectáculos masivos.


• Termas: Complejos de baños públicos con funciones recreativas y sociales.
• Bibliotecas y foros imperiales: Espacios destinados al desarrollo intelectual y
político.
• Circo Máximo: Un hipódromo con capacidad para miles de espectadores.

Estos edificios reflejan la evolución de las técnicas constructivas romanas, caracterizadas


por el uso del arco, la bóveda y materiales innovadores como el opus caementicium
(hormigón romano), permitiendo estructuras de gran escala y resistencia.

Conclusión

La romanización no solo transformó la cultura de los pueblos conquistados, sino que dejó
un legado urbanístico y arquitectónico que perduró durante siglos. La estructuración
territorial mediante la centuriación, la planificación de ciudades con un trazado en
cuadrícula y el desarrollo de una infraestructura avanzada fueron elementos clave para la
consolidación del Imperio Romano. Su impacto se observa aún hoy en la configuración de
ciudades modernas, evidenciando la trascendencia de sus principios urbanísticos y
arquitectónicos.

La arquitectura romana logró concretar nuevos programas arquitectónicos gracias a la


utilización de sistemas estructurales propios. Aunque estos sistemas no fueron creados por
los romanos, ya que el arco, por ejemplo, provenía de los etruscos, su pragmatismo les
permitió asimilar y mejorar elementos aprobados por culturas anteriores.

El uso del arco permitió salvar grandes luces sin apoyos intermedios, una limitación de la
arquitectura griega, que utilizaba el sistema trilítico. En este sistema, la distancia entre
columnas estaba determinada por la resistencia a la flexión del material. En cambio, el arco
posibilitó salvar mayores distancias entre apoyos. La traslación de un arco sobre una línea
dio como resultado las bóvedas de cañón corrido.

El entrecruzamiento de dos bóvedas de cañón corrido generó las bóvedas por arista, que
concentraban los esfuerzos en cuatro puntos. Si un arco se hace rotar, se obtiene una
cúpula, y al cortar una cúpula, se consigue una exedra, un elemento utilizado en estructuras
como los acueductos o las cúpulas monumentales.

Estas bóvedas se construían con cimbras de madera y fajones de ladrillo, rellenando los
intersticios con hormigón empobrecido, lo que resultaba en estructuras monolíticas.
Ejemplos de esto pueden observarse en las termas de Caracalla y Diocleciano o en el aula
magna del mercado de Trajano.

Los sistemas estructurales romanos permitieron cubrir luces de hasta 25 por 75 metros
mediante la repetición de bóvedas por arista, contrarrestando empujes y reduciendo los
esfuerzos horizontales absorbidos por contrafuertes o muros. Además, la creación de
cúpulas como la del Panteón permitió cubrir espacios de hasta 43 metros de diámetro. Estas
cúpulas se construían con casetones para aligerar el peso, arcos de descarga y una capa
exterior de hormigón impermeabilizado con placas de plomo.

El Teatro Romano vs. el Teatro Griego

El teatro griego se integraba con el paisaje, ubicándose en laderas naturales para formar la
cavea. Su función era semirreligiosa y de él surgieron la comedia y la tragedia. En cambio,
el teatro romano se situó dentro de la ciudad y requirió estructuras de sostén independientes
del terreno. Tenía una forma semicircular perfecta, con una cavea escalonada y una escena
completamente sellada que llegaba hasta la última fila de gradas. Su función era política y
de entretenimiento.

La estructura del teatro romano incluía bóvedas troncocónicas para sostener las graderías y
arcos superpuestos para alcanzar grandes alturas. Ejemplos de estos teatros incluyen el
teatro de Leptis Magna.

El Anfiteatro Romano

El anfiteatro surgió de la unión de dos teatros y albergaba espectáculos como combates de


gladiadores y luchas con fieras. Su estructura contenía una arena ovalada, una cavea con
gradas dispuestas en anillos concéntricos y pasillos radiales de circulación. Ejemplos
destacados son el Coliseo Romano (Anfiteatro Flavio), el Anfiteatro de Itálica en Sevilla y
el de Verona.
El Coliseo, construido por la dinastía Flavia en el año 80 d.C., tenía una capacidad de
45,000 espectadores y podía ser evacuado en solo cinco minutos. Su gradería inclinada
reflejaba la jerarquía social, con el emperador y los senadores en la parte inferior y la plebe
en la superior. Contaba con una red de estructuras subterráneas para alojar gladiadores y
fieras, además de sistemas mecánicos para elevar elementos a la arena. En ocasiones, el
Coliseo se llenaba de agua para recrear batallas navales.

Su sistema estructural incluía bóvedas troncocónicas, anulares y por arista, con soportes de
ladrillo, hormigón y piedra. La fachada superponía los órdenes arquitectónicos (toscano,
jónico, corintio y pilastras compuestas) de manera decorativa, sin cumplir una función
estructural.

Las Termas Romanas

Las termas eran centros de higiene, recreación y socialización. Roma contaba con grandes
termas imperiales como las de Caracalla, Diocleciano y Trajano. Estas instalaciones
incluían espacios como el frigidarium (agua fría), tepidarium (agua templada) y caldarium
(agua caliente), además de gimnasios, bibliotecas y jardines.

El sistema constructivo de las termas utilizaba bóvedas de cañón corrido y bóvedas por
arista, permitiendo amplios espacios interiores. Para su calefacción, empleaban el
hipocausto, un sistema de aire caliente que circulaba bajo los pisos y por las paredes.

Conclusión

La arquitectura romana se caracterizó por su pragmatismo y monumentalidad. Mediante el


uso innovador del arco, la bóveda y la cúpula, lograron crear edificaciones imponentes,
funcionales y duraderas. Su legado persiste en la arquitectura contemporánea, influyendo
en el diseño y la ingeniería estructural hasta la actualidad.

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