La Pesca y acuicultura en el Perú y el mundo
1. La Pesca como Pilar Socioeconómico y Fuente de Alimento Global
La pesca trasciende la mera extracción de recursos acuáticos; constituye un pilar
fundamental para la seguridad alimentaria, la generación de empleo y el sustento
económico de millones de personas en todo el mundo. Desde las comunidades costeras
que dependen de la pesca artesanal para su subsistencia hasta las grandes industrias que
abastecen mercados globales, la actividad pesquera moldea economías y culturas. En el
caso particular del Perú, la riqueza de su mar, influenciada por la Corriente de
Humboldt, ha conferido a la pesca un rol histórico y estratégico en su desarrollo
económico y social (Paredes et al., 2024). Este informe se adentra en las complejidades
de este sector, explorando sus diversas facetas y los desafíos que enfrenta en la
búsqueda de un futuro próspero y sostenible.
1.1. Definición y La Interacción Humano-Ecosistema Acuático
La pesca puede definirse de manera más amplia como la interacción humana con los
ecosistemas acuáticos con el propósito de extraer organismos para diversos fines. Esta
interacción abarca desde la simple recolección manual hasta la utilización de
tecnologías sofisticadas para la captura en gran escala (FAO, 2022). La motivación
detrás de la pesca varía significativamente, incluyendo la necesidad de alimento y
sustento económico (pesca comercial y de subsistencia), la búsqueda de recreación y
esparcimiento (pesca deportiva), y la obtención de datos para la investigación científica
(pesca científica) (Paredes et al., 2024). Comprender la diversidad de estas motivaciones
es crucial para abordar la gestión sostenible de los recursos pesqueros.
1.2. Tipos de Pesca: Artesanal vs. Industrial y sus Implicaciones
La distinción entre pesca artesanal e industrial radica no solo en la escala y la tecnología
utilizada, sino también en sus impactos socioeconómicos y ecológicos (Paredes et al.,
2024).
Pesca Artesanal: En el Perú, este tipo de pesca se caracteriza por el uso de
embarcaciones menores, a menudo de propiedad familiar o comunitaria, y
técnicas de pesca selectivas como redes de enmalle, líneas de mano y trampas.
Su radio de acción suele ser cercano a la costa, y su producción se destina
principalmente al consumo humano directo, abasteciendo mercados locales y
regionales. La pesca artesanal juega un papel crucial en la preservación de
conocimientos tradicionales y en la cohesión social de las comunidades costeras,
aunque a menudo enfrenta desafíos como la competencia con la pesca industrial,
la falta de acceso a financiamiento y la vulnerabilidad a las fluctuaciones del
mercado.
Pesca Industrial: La pesca industrial en el Perú se distingue por el empleo de
grandes embarcaciones equipadas con tecnologías avanzadas como sonares y
sistemas de posicionamiento global (GPS), y el uso de artes de pesca de gran
escala como redes de arrastre y redes de cerco. Esta modalidad se enfoca en la
captura de grandes volúmenes de especies pelágicas como la anchoveta,
destinada principalmente a la producción de harina y aceite de pescado, un
sector con una importante contribución a las exportaciones peruanas. Si bien la
pesca industrial genera empleo y divisas, también plantea desafíos en términos
de su impacto ambiental, incluyendo la captura incidental de otras especies y el
potencial daño a los fondos marinos.
A nivel global, la FAO (2022) también destaca la importancia de la pesca de
subsistencia, vital para la seguridad alimentaria en muchas regiones en desarrollo,
donde las comunidades dependen directamente de los recursos acuáticos para su
alimentación y sustento. La pesca recreativa, aunque no orientada a la producción de
alimentos a gran escala, tiene un impacto económico significativo a través del turismo y
la venta de equipos y servicios relacionados.
1.3. Principales Especies y su Importancia Ecológica y Económica
La preeminencia de la anchoveta (Engraulis ringens) en la pesca peruana es innegable.
Su abundancia en la Corriente de Humboldt la convierte en un recurso clave para la
industria de harina y aceite de pescado, utilizada a nivel mundial en la alimentación
animal y en la producción de suplementos nutricionales (Paredes et al., 2024). Sin
embargo, la dependencia de una sola especie también genera vulnerabilidad ante
fenómenos oceanográficos como El Niño, que pueden afectar drásticamente su
disponibilidad.
Otras especies de importancia para el consumo humano directo en el Perú incluyen la
merluza (Merluccius gayi peruanus), un pescado blanco de alto valor comercial; el
jurel (Trachurus murphyi) y la caballa (Scomber japonicus peruanus), especies
pelágicas importantes para el consumo masivo; y una diversidad de peces costeros y de
altura que abastecen los mercados locales y regionales (Paredes et al., 2024).
A nivel mundial, la FAO (2022) señala la diversidad de las principales especies
capturadas, influenciadas por las características de cada ecosistema marino y las
demandas del mercado. El atún (varias especies) es una de las especies de mayor valor
comercial a nivel global, mientras que especies como el arenque (Clupea harengus), el
bacalao (Gadus morhua) y la sardina (varias especies) son importantes para el
consumo humano directo y la producción de harina de pescado en diferentes regiones.
Es crucial reconocer la interconexión de estas especies dentro de los ecosistemas
marinos y cómo la sobreexplotación de una puede tener efectos cascada en otras
poblaciones y en la salud general del océano.
1.4. Zonas de Pesca Mundial y la Influencia de los Sistemas Oceanográficos
Las zonas de pesca más productivas del mundo están intrínsecamente ligadas a
fenómenos oceanográficos que favorecen la alta productividad biológica (FAO, 2022).
Los afloramientos de aguas profundas, ricas en nutrientes, hacia la superficie, como
ocurre en la Corriente de Humboldt frente a las costas de Perú y Chile, sostienen vastas
poblaciones de fitoplancton, la base de la cadena alimentaria marina. Las plataformas
continentales, áreas de menor profundidad cerca de la costa, también son zonas de alta
productividad debido a la disponibilidad de luz solar y nutrientes.
La ubicación de las principales zonas de pesca mencionadas (Pacífico Nororiental y
Noroccidental, Atlántico Nororiental y Noroccidental, Pacífico Sudoriental, Atlántico
Centro-Oriental y Centro-Occidental, Océano Índico Occidental y Oriental) refleja la
importancia de estos factores oceanográficos y la historia de la explotación pesquera en
cada región (FAO, 2022). La comprensión de estos sistemas es fundamental para la
gestión pesquera, ya que las fluctuaciones ambientales pueden tener un impacto
significativo en la abundancia y distribución de las especies.
1.5. Producción Pesquera Mundial: Tendencias y Desafíos para el Futuro
Si bien la pesca de captura mundial se ha estabilizado en las últimas décadas,
manteniéndose en 2020 torno a los 178 millones de toneladas anuales, la demanda
global de productos pesqueros sigue en aumento debido al crecimiento de la población y
a la creciente conciencia sobre los beneficios para la salud del consumo de pescado
(FAO, 2022). Esta brecha entre la oferta de la pesca de captura y la demanda ha
impulsado el crecimiento exponencial de la acuicultura.
La producción pesquera mundial se enfrenta al desafío de mantener o incluso aumentar
el suministro de alimentos del mar de manera sostenible. Esto requiere una gestión
pesquera más eficaz, la adopción de prácticas de pesca responsables y la promoción de
una acuicultura sostenible que minimice su impacto ambiental y social.
1.6. Problemática Detallada: Amenazas a la Sostenibilidad de la Pesca
La problemática que enfrenta el sector pesquero es compleja y multifacética,
amenazando la sostenibilidad de los recursos y los medios de vida de quienes dependen
de ellos (Paredes et al., 2024; FAO, 2022):
Sobrepesca y Agotamiento de Stocks: La captura de peces a una velocidad
mayor de la que pueden reproducirse lleva al agotamiento de las poblaciones,
comprometiendo la viabilidad futura de la pesca. Esto no solo tiene
consecuencias ecológicas, sino también económicas y sociales, al reducir la
disponibilidad de recursos y afectar los ingresos de los pescadores.
Pesca Ilegal, No Declarada y No Reglamentada (INDNR): Esta actividad
socava las medidas de conservación y gestión, genera competencia desleal y
puede estar asociada a otras actividades ilícitas. La pesca INDNR dificulta la
evaluación precisa del estado de los stocks y la implementación de estrategias de
gestión efectivas.
Impacto del Cambio Climático: El aumento de la temperatura del mar altera
los patrones de distribución y migración de las especies, afecta su fisiología y
puede provocar cambios en la composición de los ecosistemas marinos. La
acidificación de los océanos amenaza a los organismos con conchas y esqueletos
de carbonato de calcio, como los moluscos y los corales, que son importantes
para la estructura de los ecosistemas.
Contaminación Marina y Degradación de Hábitats: La contaminación por
plásticos, productos químicos y nutrientes, así como la destrucción de hábitats
críticos como los arrecifes de coral y los lechos de pastos marinos, reducen la
productividad de los ecosistemas acuáticos y afectan la salud de las poblaciones
de peces.
Impactos de las Artes de Pesca: Algunas artes de pesca, como las redes de
arrastre de fondo, pueden causar daños significativos a los fondos marinos y
capturar especies no objetivo (captura incidental), lo que afecta la biodiversidad
y la sostenibilidad de la pesca.
Gobernanza y Gestión Ineficaces: La falta de marcos regulatorios adecuados,
la debilidad en la aplicación de las normas y la falta de participación de todos los
actores involucrados dificultan la gestión sostenible de los recursos pesqueros.
1.7. La Acuicultura: Una Solución con Desafíos para la Sostenibilidad
La acuicultura se ha convertido en un sector clave para satisfacer la creciente demanda
de productos pesqueros, representando una proporción cada vez mayor de la producción
total (FAO, 2022). En el Perú, el cultivo de trucha en la sierra, el langostino en la costa
norte y la concha de abanico en diversas zonas costeras son ejemplos importantes de la
actividad acuícola (Paredes et al., 2024).
A nivel global, la acuicultura abarca una amplia gama de especies y sistemas de cultivo,
desde estanques terrestres hasta jaulas en el mar. Si bien la acuicultura tiene el potencial
de reducir la presión sobre las poblaciones de peces silvestres, su desarrollo debe
realizarse de manera sostenible para evitar impactos negativos como la destrucción de
hábitats naturales (manglares, humedales), la contaminación por efluentes, la
propagación de enfermedades y el uso de alimentos basados en harina de pescado de
origen no sostenible. La innovación en técnicas de cultivo, la diversificación de especies
y la adopción de prácticas de gestión responsables son fundamentales para garantizar la
sostenibilidad a largo plazo de la acuicultura.
1.8. Referencias
FAO. (2022). El estado mundial de la pesca y la acuicultura 2022. Hacia la
transformación azul. Roma, FAO. https://doi.org/10.4060/cc0461es
Paredes, C., Gutiérrez, M., Quinteros, S., Gonzáles, A., Pisu, S., Flores, D.,
Paredes, E., & Velarde, C. (2024). La pesca en el Perú: Una ruta hacia un
futuro próspero y sostenible. Universidad Continental, Fondo Editorial. Extraído
de https://hdl.handle.net/20.500.12394/14471