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Historia del Medioevo: Arte y Sociedad

El documento aborda el estudio del Medioevo, centrándose en la comprensión de la Alta y Baja Edad Media, el feudalismo y el renacimiento urbano. Se exploran temas como el arte y el poder, las invasiones germánicas, la formación de reinos romano-germánicos, el Imperio Bizantino y el Imperio Carolingio, así como la evolución social y económica de la época. Se destaca la importancia de la religión, el arte y la cultura en la configuración de la sociedad medieval.

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Historia del Medioevo: Arte y Sociedad

El documento aborda el estudio del Medioevo, centrándose en la comprensión de la Alta y Baja Edad Media, el feudalismo y el renacimiento urbano. Se exploran temas como el arte y el poder, las invasiones germánicas, la formación de reinos romano-germánicos, el Imperio Bizantino y el Imperio Carolingio, así como la evolución social y económica de la época. Se destaca la importancia de la religión, el arte y la cultura en la configuración de la sociedad medieval.

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CIENCIAS SOCIALES – 2DO AÑO

UNIDAD 1: EL MEDIOEVO

APRENDEREMOS A…
Comprender el tiempo histórico, interpretar
críticamente fuentes diversas y elaborar explicaciones
históricas sobre periodos como la Alta y la Baja Edad
Media, además del proceso de formación del feudalismo
y el renacimiento del mundo urbano. De esta
manera, lograremos construir interpretaciones históricas
a partir del reconocimiento de la importancia de
conceptos y hechos relacionados con el arte, la política y
la economía que nos permitirán entender la
estructura social existente en los periodos estudiados.

EL ARTE Y EL PODER
Es usual que relacionemos al arte con la representación de
lo que socialmente se considera “bello”. Sin embargo, esta
es solo una forma de entender el arte, pues una gran
parte de las obras artísticas de culturas de todos los
tiempos y lugares expresan el modo particular de
entender la realidad de los grupos e instituciones
sociales predominantes. Así también, durante la Edad
Media, se desarrollaron dos estilos artísticos importantes –
el románico y el gótico– que representaron la visión del
mundo de los grupos dominantes y emergentes de la
época. El estilo románico, por ejemplo, buscaba inculcar en
la población el respeto y el temor a la nobleza y a la
Iglesia católica a través de las iglesias, esculturas y
pinturas religiosas. El gótico, por su parte, era la expresión
del poder económico y político de las ciudades y de algunos
miembros de la burguesía.
CIENCIAS SOCIALES – 2DO AÑO

TEMA 01: EL FIN DEL MUNDO ANTIGUO

Luego de la caída del Imperio Romano de Occidente (476 d. C.), comenzó la Edad Media. En
este periodo, la civilización europea se desarrolló influenciada por el legado romano, la
cultura germánica y la fe cristiana.
LAS INVASIONES GERMÁNICAS
Desde mediados del siglo II, el Imperio romano había sido atacado por los pueblos
germánicos (vándalos, ostrogodos, francos, visigodos, anglos, sajones, etc.), originarios del
centro y norte de Europa. Estos ataques se intensificaron en el siglo V, cuando los hunos
tribu de origen mongol proveniente de Asia central invadieron el territorio de los
germanos, quienes en su huida atravesaron las fronteras del imperio. Roma, finalmente,
fue saqueada por los visigodos en el año 410. En los años siguientes, los demás pueblos
germánicos asolaron los territorios romanos y establecieron diversos reinos. El año 476, el
Imperio Romano de Occidente llegó a su fin.

LOS REINOS ROMANO-GERMÁNICOS


A partir del siglo V, los pueblos germánicos crearon en las tierras del Imperio romano una
serie de reinos que rivalizaron entre sí. Los nuevos reyes nunca pensaron destruir la
organización de Roma, pues la admiraban, así que simplemente sustituyeron la autoridad
romana por la suya. Por eso, en estos reinos todo lo romano pervivió, pero incluyendo
sus propias formas de gobierno. Entre los reinos más importantes tenemos:
- El reino franco. Los francos se establecieron en las Galias desde el siglo IV d. C., en
los actuales territorios de Francia y Bélgica.
- El reino visigodo. Los visigodos se asentaron inicialmente en el sur de las Galias,
pero fueron desplazados por los francos, lo cual los llevó a invadir la península
ibérica en la segunda mitad del siglo VI d. C.
- El reino ostrogodo. En el año 493, los ostrogodos se establecieron en la península
itálica y conformaron un poderoso reino. No obstante, en el año 553 d. C., fueron
conquistados por Justiniano, el emperador del Imperio Romano de Oriente.
Otros reinos romano-germánicos de gran importancia estuvieron formados por los
vándalos en el norte de África, y por los anglos, sajones y jutos en las islas británicas.
CIENCIAS SOCIALES – 2DO AÑO

LA GERMANIZACIÓN DEL OCCIDENTE EUROPEO


Los germanos que entraron al territorio del antiguo Imperio romano se mezclaron
rápidamente con las poblaciones locales, lo que originó un proceso llamado germanización,
mediante el cual se fusionaron costumbres de las culturas germánica y romana. La
organización social y económica en los siglos VI y VII siguió pautas similares a las de
siglos anteriores, por lo que la irrupción de los germanos no representó una ruptura total
con el pasado romano.
Una nueva organización social.
La sociedad resultante de este proceso estaba dividida en grupos de hombres libres y
esclavos. Entre los grupos libres había una élite, compuesta por los grandes propietarios de
tierras (tanto los nuevos latifundistas germanos como los antiguos romanos), y un grupo
menos favorecido, en el que había artesanos, comerciantes, pequeños agricultores y
campesinos, que trabajaban parcelas de tierra de los grandes propietarios. Los
esclavos, por su parte, adquirían esta condición al ser comprados, capturados en
guerra o por condenas judiciales. Carecían de libertades.
El proceso de ruralización.
En los últimos años del Imperio romano, se produjo el despoblamiento paulatino de
las ciudades por el miedo a los saqueos de los pueblos germanos y a la inseguridad de
los caminos. Este proceso, que recibe el nombre de ruralización, se intensificó por las
continuas guerras entre los reinos romano-germánicos.
Muchos habitantes de las ciudades huyeron al campo, donde podían encontrar alimentos
y protección de los grandes propietarios de tierras, algunos de los cuales vivían en
villas amuralladas y contaban con ejércitos privados. Y aunque las ciudades no
llegaron a desaparecer, su actividad económica se redujo y perdieron la importancia de
épocas anteriores. La ruralización produjo que la vida económica se basara cada vez más
en la agricultura. Los campesinos independientes explotaban sus pequeñas propiedades,
en tanto que los grandes latifundios estaban en manos de los reyes, la nobleza y el clero.
CIENCIAS SOCIALES – 2DO AÑO
El arte y la religión.
El proceso de germanización ocasionó un declive en la calidad de las expresiones artísticas
en comparación con el antiguo esplendor del mundo romano. Respecto a la religión,
aunque en un principio los germanos rendían culto a las fuerzas de la naturaleza,
fueron convirtiéndose paulatinamente al cristianismo, pues los reyes germánicos se
percataron de que con ello obtenían el apoyo de los obispos, quienes tenían gran poder y
autoridad.
El surgimiento de las lenguas romances.
Los campesinos y los soldados germanos conservaron su lengua nativa, la aristocracia
empezó a usar el latín. Al fusionarse ambos, nacieron las lenguas
romances, como el español, el italiano, el francés y el portugués.
EL IMPERIO BIZANTINO
Después de la caída del Imperio Romano de Occidente, el Imperio Romano de Oriente
logró sobrevivir casi un milenio más. Su capital era Constantinopla, ciudad reconstruida
en el año 330 d. C. por el emperador Constantino sobre el territorio donde se asentaba la
antigua colonia griega de Bizancio. Por ello, el Imperio Romano de Oriente también es
conocido como Imperio bizantino.

El auge del Imperio bizantino


El emperador bizantino más importante fue Justiniano, quien gobernó entre los años 527 y
565 d. C. Durante su reinado, el imperio alcanzó su máxima extensión. Su poderoso
ejército conquistó gran parte de la península itálica, del norte de África y el sur de la
península ibérica. Tras las conquistas, Justiniano emprendió la reforma del Estado bizantino
con el fin de renovar las bases sobre las que se asentaba el imperio. Así, reorganizó la
administración central, que supervisaba a los funcionarios de provincias y se concentraba
en Constantinopla. Clasifico y editó las leyes romanas. También mejoró la situación de la
hacienda pública y la recaudación de impuestos, y embelleció la ciudad de Constantinopla.

La decadencia del Imperio bizantino


A pesar de estos avances, las conquistas de Justiniano no se conservaron durante
mucho tiempo. En el siglo VI, los lombardos invadieron Italia, y los visigodos expulsaron a los
bizantinos de Hispania. Posteriormente, en los siglos VII y VIII, los musulmanes ocuparon el
sur y el este del mar Mediterráneo, desde Siria y Palestina hasta el norte de África, en tanto
que los pueblos eslavos se establecieron al sur del Danubio. A partir del siglo XII, el
asedio de los turcos y cruzados debilitó cada vez más el imperio, hasta que este cayó,
finalmente, en 1453.
CIENCIAS SOCIALES – 2DO AÑO
El Estado imperial
El gobierno en el Imperio bizantino era ejercido por un emperador, quien era
considerado elegido de Dios y su representante en la Tierra, la monarquía bizantina
era teocrática. El emperador bizantino contaba con tres instituciones para gobernar:
• La burocracia civil, conformada por funcionarios especializados en la
administración pública.
• Un ejército muy numeroso, soldados de diversas nacionalidades.
• La Iglesia ortodoxa, subordinada al emperador bajo un sistema denominado
césaro-papismo.
Sociedad y economía bizantinas
El Imperio bizantino se caracterizó por tener una sociedad jerarquizada. A la cabeza
se encontraba el emperador, luego los siguientes sectores:
• La alta aristocracia terrateniente, que tenían total control sobre sus posesiones
y la dirección de los asuntos públicos.
• El clero, eran poderoso gracias a las donaciones que recibía.
• La burocracia, integrada por personas que trabajaban para el
Estado. • Los comerciantes, se encargaban de la actividad
comercial.
• Los campesinos, que eran hombres libres disponían de una pequeña cantidad de
tierra. • Los siervos y esclavos, que carecían de derechos.

Los conflictos religiosos


La sociedad bizantina era religiosa; por eso, se involucraba en los conflictos teológicas.
La más importante de ellas fue promovida por los iconoclastas (726-843), que estaban
en contra del uso de imágenes religiosas o íconos porque consideraban que así se
promovía la idolatría. Algunos emperadores bizantinos apoyaron a los
iconoclastas, lo que acrecentó el distanciamiento con la Iglesia católica. Esta
situación culminó en 1054 con el Cisma de Oriente, que dividió la cristiandad en dos:
la occidental, que aceptó como jefe supremo al papa de Roma; y la oriental, que
reconoció la jerarquía honorífica del patriarca de Constantinopla.
Arte y cultura bizantinos
El emperador Justiniano, utilizó la arquitectura para mostrar su poder y magnificencia
ante su pueblo. La máxima muestra de este arte es la basílica de Santa Sofía. Los
muros de los templos estaban revestidos con mosaicos, a través de los cuales se
expresó la religiosidad de la época (se representa frecuentemente a Cristo y a la Virgen
María) y el carácter semidivino del emperador. Las figuras son muy coloridas, pero
rígidas.
CIENCIAS SOCIALES – 2DO AÑO

EL IMPERIO CAROLINGIO
Tras la desintegración del Imperio Romano de Occidente, en los territorios de la
actual Francia, se estableció el reino franco, que fue unificado por Clodoveo. El reino
franco se convirtió en el reino germánico más poderoso, pero a mediados del siglo
VII los reyes francos delegaron las responsabilidades de gobierno a funcionarios
reales llamados mayordomos. Uno de los más importantes fue Carlos Martel,
quien derrotó a los musulmanes en la batalla de Poitiers el año 732.
Pipino el Breve, hijo de Carlos Martel, derrocó a Childerico III, el último monarca
franco, en el 751 d. C. y se hizo coronar rey. Le sucedió su hijo Carlomagno, quien fue
coronado como nuevo emperador del Imperio Romano de Occidente en el año 800 e
intentó refundar el imperio. Carlomagno fue el gobernante más importante de su
tiempo: conquistó el reino lombardo de Italia, sometió a los sajones y ocupó un
pequeño territorio al norte de la península ibérica.
La organización del imperio
Carlomagno emprendió una política de expansión para restaurar la unidad del
antiguo Imperio romano sobre la base del cristianismo y la herencia cultural
germánica. En Aquisgrán, la capital imperial, Carlomagno estableció su residencia y
construyó su palacio. Asimismo, dividió su imperio en provincias, llamadas
condados porque estaban gobernadas por un conde. En las fronteras creó las
marcas, territorios que contaban con un ejército al mando de un marqués y con una
función defensiva.
Carlomagno promovió un renacimiento cultural que se desarrolló principalmente
desde los monasterios, los cuales llegaron a formar importantes bibliotecas. Además,
estableció una escuela en su palacio.
La crisis del mundo carolingio
Luego de la muerte de Carlomagno en el año 814, Ludovico Pío su hijo y sucesor
sostuvo violentos conflictos contra una nobleza cada vez más poderosa. Tras su
muerte, sus tres hijos firmaron el Tratado de Verdún (843), en el que acordaron
repartirse el imperio de la siguiente manera: a Lotario le correspondió Lotaringia,
Carlos el Calvo recibió Francia occidental, y Luis el Germánico, Francia oriental o
Germania.
El Imperio carolingio se desintegró rápidamente debido a las luchas internas y a la ola
de invasiones que asolaron Europa durante los siglos IX y X por parte de pueblos
como los sarracenos, los húngaros o los vikingos.
CIENCIAS SOCIALES – 2DO AÑO

El Sacro Imperio Romano Germánico


Hacia el año 1000, tras la división del Imperio carolingio, surgieron los dos
Estados europeos más importantes: el Sacro Imperio Romano Germánico y el reino de
Francia. En el año 936, Otón I, hijo de Enrique
el Pajarero, rey de Sajonia, ascendió al trono del imperio. Al igual que Carlomagno,
Otón I aspiraba a reconstruir el antiguo Imperio romano. Para eso, debía consolidar
primero su autoridad real, por lo que intentó poner bajo su dominio a los nobles, a
quienes convirtió en funcionarios leales a la monarquía. Pese a ello, no logró su
objetivo por el poder y la actitud rebelde de los grandes nobles.
Otón decidió entonces buscar el apoyo de la poderosa jerarquía eclesiástica, por lo
que salió en defensa de los obispos, que mantenían constantes luchas contra la
nobleza por la posesión de tierras. Otón, además de prestarles ayuda militar y
económica, les otorgó más tierras. A cambio, la Iglesia se comprometió a ayudarlo a
administrar el reino y el ejército. De esta manera, los obispos se convirtieron en
funcionarios del Estado.
Otón también aseguró las fronteras del imperio frenando las incursiones de los
húngaros, normandos y eslavos. Asimismo, acudió al llamado del papa Juan XII,
amenazado por el rey italiano Berengario II. Al frente de un gran ejército, Otón
cruzó los Alpes, mientras Berengario huía, y se nombró rey de Italia. El año 962, el
papa lo coronó emperador. Aunque reconoció el poder del papa, Otón se adjudicó
el derecho de nombrar al sumo pontífice y de intervenir en la elección de los obispos.
Ese fue el inicio de una larga alianza entre el papa y los emperadores.
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TEMA 02: EL MUNDO FEUDAL

El feudalismo fue un tipo de organización política, económica y social que predominó en


Europa desde el siglo IX hasta el siglo XIII. Bajo este sistema, el poder político y
económico giraba en torno a la posesión de la tierra y a las relaciones de vasallaje.

CARACTERÍSTICAS DEL FEUDALISMO


- El poder central se dispersó en los feudos. En ellos, los señores feudales
asumieron funciones propias del Estado, como legislar, imponer tributos y administrar
justicia.
- Los lazos de dependencia se hicieron personales, desapareció la noción de un
hombre vinculado con el Estado y se originó la sumisión de un hombre respecto a otro.
- La tierra se transformó en una fuente de riqueza y poder al disminuir el comercio y
la circulación de moneda. La agricultura se convirtió en la base de la economía y la
vida rural se hizo predominante; las ciudades, en cambio, decaían.
- La economía fue de autoconsumo, pues cada feudo consumía principalmente lo
que producía.
- La Iglesia católica se consolidó como una institución de enorme poder religioso,
político y económico.
LAS RELACIONES DE VASALLAJE
Los monarcas, incapaces de imponer su autoridad, se vieron obligados a recurrir a un
sistema de relaciones personales conocido como vasallaje. Este era un contrato según el
cual los vasallos (provenientes de la nobleza y del clero) se comprometían a prestar al rey
apoyo militar y consejo. A cambio, el monarca les cedía un feudo (tierras o un castillo).
Los vasallos aceptaban la supremacía del rey mediante dos ceremonias:
- El homenaje. En este acto, el futuro vasallo se arrodillaba ante su señor, le juraba
fidelidad ofreciéndole combatir a su lado y otorgarle toda clase de ayuda, y le pedía
que lo aceptara como vasallo. Si el señor aceptaba, se daba paso a la investidura.
- La investidura. El señor tomaba las manos del vasallo entre las suyas y le
preguntaba si quería servirlo. El señor sellaba el pacto entregando a su vasallo una
espada, un ramo de flores, un puñado de tierra que simbolizaba la entrega de
propiedades o algún otro objeto. Si cualquiera de las partes violaba el juramento de
vasallaje, pasaba a ser un felón o traidor.

LA SOCIEDAD FEUDAL
La sociedad feudal se constituyó sobre la base de tres estamentos claramente
diferenciados: - Los nobles, una clase terrateniente, protegían al resto de la sociedad.
- Los eclesiásticos, monjes y sacerdotes, rezaban por la salvación de las
almas. - El pueblo llano, campesinos, vivían en condiciones de pobreza y
explotación.
Se pertenecía a la nobleza y al pueblo llano por derecho de nacimiento; por eso, se dice
que existía poca movilidad social en la Edad Media.
En la cúspide del sistema feudal se encontraba el rey.
Entre los miembros de la nobleza había grandes diferencias, aunque todos formaban parte
de la aristocracia. Los grandes vasallos eran los condes, vizcondes, duques y
marqueses, poseedores de extensos feudos. En un segundo nivel estaban los vasallos
de los grandes vasallos, que tenían feudos más pequeños. Los caballeros eran los vasallos
menores, no poseían feudos y constituían la mayoría de la nobleza.

LA ECONOMÍA FEUDAL
En la Europa feudal, los campesinos eran la base de la sociedad, pues ellos pagaban
los impuestos y trabajaban para mantener al clero y la nobleza. Había dos
categorías de campesinos:
• Los campesinos libres o francos, clasificados en colonos y villanos. Los colonos
arrendaban al señor feudal una pequeña parcela de tierra, por la que pagaban una renta;
los villanos eran
CIENCIAS SOCIALES – 2DO AÑO
pequeños propietarios que vivían en aldeas o villas y subsistían gracias a lo que les rendían
sus propias tierras.
• Los siervos pertenecían por nacimiento al patrimonio de su señor y jamás
podían abandonar su feudo. Los señores disponían de ellos, de su trabajo y de sus
bienes. Realizaban trabajos domésticos en la vivienda de su amo o en una de sus granjas.
Cultivaban las tierras del señor, pero tenían su propia casa, se alimentaban con el producto
de su trabajo, vendían lo que les sobraba de la cosecha. A fines del siglo XI se produjo un
aumento de la producción agrícola, gracias al mejoramiento de las condiciones
climáticas, la introducción del arado de ruedas y la aplicación de nuevos métodos
agrícolas, como la rotación de cultivos.

EL PODER DE LA IGLESIA
En el Medievo, la Iglesia católica adquirió gran poder debido a sus riquezas (era poseedora
de tierras y recibía diezmos) e influencia sobre la población. El líder de la Iglesia y soberano
de los Estados pontificios era el papa. Los representantes de la Iglesia conformaban el
clero, que se dividía en dos grupos:
• El clero secular agrupaba a los representantes de la Iglesia que vivían junto con los
laicos: el papa, los arzobispos, los obispos y los párrocos. Estos últimos estaban a cargo de
las parroquias locales.
• El clero regular conformado por religiosos que vivían aislados y congregados en
monasterios. Se dedicaban a la oración, al estudio y al trabajo comunitario.

La fe medieval
La Iglesia dispuso de algunas medidas que les permitió alcanzar una gran influencia
social. Mediante los sacramentos se aseguraba de ser parte integral de la vida de los
cristianos, desde su nacimiento hasta su muerte. Además, la Iglesia disponía de dos
medios de control de sus fieles: la excomunión (la iglesia expulsaba a una persona de
la comunidad cristiana) y la Inquisición (institución creada para juzgar y condenar a los
acusados de herejía).

LAS CRUZADAS
Las cruzadas fueron expediciones militares emprendidas por los Estados cristianos
de la Europa medieval hacia Oriente Medio. Tenían como objetivo principal recuperar los
lugares sagrados del cristianismo
que habían caído en poder del islam. No obstante, las cruzadas también obedecían a
causas como:
• El aumento de la población en Europa, que ocasionó la búsqueda de nuevas
tierras. • La necesidad de controlar el Mediterráneo y abrir las puertas al comercio
con Asia.
• La amenaza que representaban los turcos para la integridad de los Estados europeos.

La primera cruzada ocurrió cuando Alejo I, el emperador de Bizancio, solicitó ayuda al


papa Urbano II para luchar en contra de los turcos que amenazaban las fronteras de su
imperio. El papa vio la oportunidad de afianzar su poder ante el emperador del Sacro
Imperio Romano Germánico. Así, en 1095, durante la celebración del Concilio de
Clermont, retó a los cristianos a recuperar la Tierra Santa a cambio de recompensas
espirituales y materiales: el perdón de los pecados y la obtención de territorios en Oriente
Medio. Ese mismo año comenzó la preparación de la primera cruzada con la reunión de
pequeños ejércitos pertenecientes a nobles europeos.

Las consecuencias de las cruzadas


• Se restableció el comercio entre Oriente y Occidente, lo que benefició a las ciudades
italianas. • Los señores feudales perdieron poder, pues para armar a los cruzados se
endeudaron y, como las cruzadas fracasaron, perdieron sus fortunas.
• Las cruzadas acentuaron el odio y las divergencias entre las cristiandades latina y griega,
y se convirtieron en causa de la ruptura definitiva entre ambas.
CIENCIAS SOCIALES – 2DO AÑO
CIENCIAS SOCIALES – 2DO AÑO

TEMA 03: LA BAJA EDAD MEDIA

LA EXPANSIÓN AGRÍCOLA
Hacia fines del siglo XI se produjo un aumento considerable de la producción agrícola. Esto
se debió, al clima y se introdujeron innovaciones tecnológicas como las siguientes:
• El arado de ruedas, para abrir surcos y remover la tierra.
• La sustitución del buey por el caballo para arar los campos. Araba más rápido y
ventilaba mejor el suelo.
• La introducción del sistema de rotación trienal, que alternaba cultivos diferentes en
cada una de las tres parcelas en las que se dividía un campo de cultivo: el primer año se
sembraba trigo; el segundo año, otro cereal o leguminosa; el tercer año se dejaba
descansar el campo. Así, los suelos no se agotaban.
Con el crecimiento de la producción agrícola, la alimentación mejoró y las hambrunas
y enfermedades disminuyeron. También se desarrolló la industria manufacturera,
especialmente la textil.

EL RESURGIMIENTO DEL COMERCIO


El renacimiento comercial llegó a su auge en el siglo XII debido a los siguientes
factores: • El aumento de la producción agrícola.
• La paz que vivía Europa, pues luego de varios siglos de invasiones y conflictos había
seguridad en los caminos y en los mares.
• El crecimiento de la población, producto de la disminución de las guerras y de la
mejor alimentación.
• Las cruzadas, que abrieron nuevas rutas comerciales y revitalizaron el comercio entre
Oriente y Occidente.

EL RENACIMIENTO URBANO
A partir del siglo XII, el incremento de la población, el aumento de la riqueza y el
renacimiento del comercio convirtieron a las ciudades en polos de atracción de una
enorme cantidad de mercaderes y campesinos. En algunos casos, como en el sur de
Francia e Italia, los señores feudales abandonaron sus castillos para residir en las
ciudades.
Entre las principales características de las ciudades medievales están:
• Cercanía a un río, mar o a un camino importante para facilitar el comercio y
la comunicación. Asimismo, tenían murallas con función defensiva.
• Inexistencia de sistemas de alcantarillado; por eso, las personas obtenían el agua de
pozos y canales que traían el agua desde los ríos.
• Calles angostas sin pavimentar. Las casas se amontonaban unas con otras
y eran estrechas. Normalmente tenían varios pisos y en muchas casas las tiendas o
talleres de los artesanos y comerciantes se ubicaban en la planta baja.
• Edificios importantes, como las iglesias, el palacio episcopal y, posteriormente, el
palacio comunal, es decir, la sede administrativa de la ciudad.
• Mercado, ubicado en el centro de las ciudades, era un lugar abierto donde se
desarrollaba el comercio.

Aparición de la burguesía
La burguesía se distinguió de la nobleza y del campesinado porque sus
miembros acumularon riqueza dedicándose al comercio. La mayoría de los burgueses
eran mercaderes y artesanos. Los artesanos tenían diversos oficios (panaderos, herreros,
carpinteros, sastres, etc.) y se organizaban en gremios para proteger sus intereses.
Los gremios fijaban los procedimientos de fabricación, las normas laborales, las horas
de trabajo, los salarios. Cada integrante del gremio podía ser maestro, oficial o aprendiz,
dependiendo de su destreza en la actividad que desempeñaba.
CIENCIAS SOCIALES – 2DO AÑO

El gobierno de la ciudad
En un principio, todos los habitantes de la ciudad gozaban de los mismos derechos,
pero pronto surgieron diferencias entre ricos y pobres. Los más
prósperos, especialmente los que se dedicaban a la industria y al comercio, se
convirtieron en los personajes más influyentes en el gobierno de las ciudades.
Así nació el concepto de ciudadano de esa época: era el habitante que gozaba de
derechos y libertades urbanas, tenía recursos para poder pagar un impuesto especial y
poseía una casa en la ciudad.

EL RENACIMIENTO CULTURAL MEDIEVAL


Entre los siglos XI y XIII se produjo un renacimiento artístico y cultural en Europa debido
a factores como el resurgimiento del comercio. La corriente intelectual predominante
en la Europa medieval fue la escolástica, que trató de comprender la doctrina cristiana a
la luz del pensamiento aristotélico y cuyo principal representante fue el dominico
santo Tomás de Aquino.

El arte feudal
El arte medieval estuvo estrechamente ligado a la religión católica, fue utilizado para
la difusión y consolidación de la doctrina cristiana.
En este contexto surgieron dos estilos artísticos: el románico, que se desarrolló en
Europa entre los siglos XI y XIII, y el gótico, que se manifestó desde finales del siglo XII
hasta inicios del siglo XV. Ambos estilos buscaban expresar el poder de la Iglesia y
difundir su doctrina. • El arte románico estaba relacionado con la vida rural en
la Europa medieval. Las construcciones románicas, principalmente iglesias y
monasterios, se caracterizaron por ser monumentales y sólidas. Por este motivo se las
denominaba “fortalezas de Dios”, ya que eran grandes, firmes y macizas, como los
castillos de aquella época.
• El arte gótico surgió debido al paulatino resurgimiento de las ciudades y la aparición
de la burguesía. Aunque nació en Francia, se difundió por toda Europa occidental. Al igual
que el románico, fue un arte religioso, pero también simbolizó el poder y la riqueza de las
ciudades. Si bien se construyeron edificios civiles, como palacios y ayuntamientos, sus
muestras más destacadas fueron las catedrales. Entre las más famosas se encuentran
las de Notre-Dame y Reims en Francia, la de Colonia en Alemania, y las de León y Burgos
en España.
CIENCIAS SOCIALES – 2DO AÑO
La educación medieval
La educación en la Edad Media se impartía en tres tipos de instituciones:
• Las escuelas palatinas, fundadas por Carlomagno, se orientaban a la formación de
los funcionarios imperiales.
• Las escuelas monásticas se dedicaban a la conservación y transmisión del
conocimiento de la Antigüedad clásica y a la formación de los clérigos.
• Las escuelas catedralicias funcionaban en las ciudades. Buscaban reflexionar sobre
los escritos de la Antigüedad y promovían el estudio de nuevas materias.

Con el tiempo, los profesores y los estudiantes de las escuelas catedralicias buscaron
una mayor autonomía respecto al poder de los obispos. De este modo surgieron las
primeras universidades, cuya fuerte identidad corporativa hizo que, progresivamente,
papas y reyes ratificaran sus estatutos para garantizarles tener una organización
independiente.
Las universidades se dividían en facultades especializadas en una disciplina (artes
liberales, medicina, derecho y teología). Cada facultad estaba dirigida por un decano,
mientras que a la cabeza de la universidad estaba el rector.
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TEMA 04: LA CIVILIZACIÓN ISLÁMICA

La palabra islam tiene dos significados. Por un lado, el islam es la religión que predicó
Mahoma en el siglo VII. Por otro, es el imperio que construyeron los musulmanes en los
siglos VII y VIII.

EL ESPACIO ÁRABE
El islam nació en la península arábiga, una región de clima árido y relieve desértico. Hacia
el siglo VII, la zona estaba habitada por pobladores de origen semita, la mayoría de ellos
beduinos nómadas dedicados al pastoreo. Por esta razón, no existían muchas ciudades.
Las pocas que había, como Yatrib (Medina) o La Meca, eran importantes centros
comerciales en la ruta hacia Oriente.
Los árabes no formaban una nación. Eran más bien un conjunto de tribus con intereses
y creencias religiosas comunes. Sin embargo, a la mayoría los vinculaba el culto a la
misteriosa Piedra Negra, que se encontraba en el santuario de Kaaba, en la ciudad de La
Meca.

EL NACIMIENTO DEL ISLAM


La religión islámica nació a partir de la doctrina que impartió su fundador, Mahoma (570-
632), llamado el Profeta. Mahoma empezó a enseñar la nueva fe en La Meca, el
principal centro religioso de las tribus árabes. Su mensaje, sin embargo, fue rechazado en
un principio. Por ello, en el año 622 tuvo que huir hacia la ciudad de Medina. Este hecho
conocido como Hégira marca el punto de inicio de la cronología musulmana.
Hacia el año 630, la fe islámica se había difundido en gran parte de Arabia, lo que le
permitió a Mahoma conquistar La Meca. Cuando Mahoma murió, en el año 632, toda
Arabia estaba unificada bajo el islam.
El islam es una religión monoteísta cuyas principales doctrinas están contenidas en su
libro sagrado, el Corán.

LA EXPANSIÓN ISLÁMICA
Tras la muerte de Mahoma, los ejércitos musulmanes extendieron la nueva religión a través
de la yihad o guerra santa, y crearon un gran imperio. Se estableció entonces el gobierno
de los califas, o sucesores de
Mahoma, quienes asumieron el liderazgo de la enorme comunidad de creyentes islámicos.

El califato ortodoxo (632-661)


En este periodo gobernaron los amigos y parientes de Mahoma. Los tres primeros califas
(Abu Bakr, Omar y Otmán) fueron elegidos unánimemente por la comunidad musulmana o
umma. Sin embargo, al nombrar al cuarto, surgió un conflicto: en el año 652, la elección de
Alí primo y yerno de Mahoma fue rechazada por gran parte de la umma. Alí fue destituido y
asesinado en el año 661. Este fue el origen de la división de dos grandes comunidades
islámicas: los sunitas y los chiitas, seguidores de Alí. Durante esta etapa, la capital del
Imperio islámico fue Medina. Desde allí, los musulmanes conquistaron los territorios
bizantinos de Egipto, Siria y Palestina, y destruyeron al Imperio persa
sasánida en el año 651.

El califato omeya (661-750)


El año 661, el califato pasó a poder de la familia de los Omeya, que convirtieron el cargo en
una dignidad hereditaria familiar. Los Omeya trasladaron la capital del imperio a la
ciudad de Damasco. Durante esta etapa, los musulmanes se expandieron
notablemente. Por el este llegaron hasta la India y la región del Turquestán, y se
enfrentaron a los ejércitos chinos en la batalla del Talas (751). Hacia el oeste conquistaron
el norte de África, y el año 711 invadieron la península ibérica y destruyeron el reino
visigodo. Su avance fue detenido por los francos en la batalla de Poitiers (732).
CIENCIAS SOCIALES – 2DO AÑO
El apogeo abasida
En el año 750, una rebelión dirigida por Abu al-Abbas
derrocó al último califa omeya y estableció la dinastía de los abasidas, que llevó al islam a
su máximo esplendor. Los nuevos gobernantes trasladaron la capital a Bagdad, ciudad que
durante los siglos XI y XII fue la mayor urbe del mundo, con una población de un millón de
habitantes. El califa más notable de este periodo fue Harún al-Rashid, gobernante que
promovió el desarrollo de las artes y la cultura, fortaleció la economía, mantuvo una
política tolerante con las minorías étnicas y estableció relaciones diplomáticas con los
imperios carolingio, bizantino y chino.
A partir del siglo X, el Imperio de los abasidas comenzó a desintegrarse en varios
Estados independientes. No obstante, el prestigio del califato se mantuvo hasta 1258, año
en el que los mongoles destruyeron Bagdad.

LA ECONOMÍA DEL IMPERIO ISLÁMICO


La agricultura fue la base de la economía del imperio y alcanzó un notable desarrollo
gracias a la introducción de nuevas técnicas de regadío (acequias, represas y norias) y de
cultivo. Pudieron adaptar cultivos de lejanas regiones, como los mangos y la caña de
azúcar de la India, o los cítricos de China.
El comercio Los musulmanes controlaron desde el siglo VIII las rutas marítimas
del Mediterráneo y el océano Índico, así como las principales rutas comerciales terrestres
de África y Asia, estableciendo un monopolio comercial sobre sus manufacturas y las
lujosas mercancías orientales: las piedras preciosas de la India, la seda de China, el oro y el
marfil de Sudán.

CIENCIA Y TECNOLOGÍA
Los musulmanes adoptaron las innovaciones de otros pueblos y trajeron de Asia nuevas
formas para la fabricación del papel o la pólvora, y nuevos objetos, como la brújula, que así
llegaron a Occidente. Fueron excelentes astrónomos (elaboraron catálogos de
astros) y grandes matemáticos (adoptaron el uso del cero y los números arábigos,
inventaron el álgebra y perfeccionaron la trigonometría y la aritmética). Destacaron en
la medicina, desarrollando avanzadas técnicas de cirugía y anestesia. Además, los
musulmanes tradujeron al árabe muchas obras de los filósofos griegos y romanos, que
pudieron así difundirse por Occidente. Crearon grandes bibliotecas, como las de Bagdad,
Córdoba y El Cairo; cultivaron la poesía y la música; escribieron muchos libros de viajes,
de geografía y de historia y compusieron extraordinarios relatos, como los cuentos de
Las mil y una noches.

ARTE Y PENSAMIENTO FILOSÓFICO


Entre otras cosas, el Corán prohibió el uso de imágenes religiosas. Así, el arte islámico se
redujo, principalmente, al campo de la arquitectura.
CIENCIAS SOCIALES – 2DO AÑO
Arquitectura
La necesidad de realizar la oración común los viernes, ordenada por Mahoma, originó
el monumento clave: la mezquita, que era el lugar donde se realizaba la plegaria
comunitaria.
En todas las mezquitas árabes predomina la anchura sobre la longitud y abundan las
columnas, pero no existe unidad de estilo en los elementos empleados (arcos, capiteles,
decoración), que varían en cada país.
Sobresalen, sin embargo, ciertas
características: • El uso de la cúpula,
aprendida en Bizancio.
• El empleo del arco de herradura, usado por persas y visigodos.
• El predominio de los elementos decorativos que se aplicaban a los muros: placas de
piedra, tableros de yeso o cerámica vidriada.

Las mezquitas
En árabe, mezquita se dice masdschid, que significa ‘lugar de adoración’. Inicialmente,
la mezquita ordinaria era un simple patio en el que se encontraba un muro orientado
hacia La Meca llamado qibla, con un pequeño ábside, el mihrab, que indicaba dicha
dirección. Luego se cubrió parte de ese patio y se añadieron el minbar, que es un púlpito
para el imán, quien se encargaba de dirigir la oración; y el minarete, una torre desde la
cual el muecín sacerdote musulmán convocaba a la oración. Para evitar las idolatrías,
el islam prohíbe cualquier representación humana o animal en las mezquitas.

La pintura
La pintura se desarrolló bajo la influencia de la miniatura persa, que sirvió para
decorar ejemplares del Corán y textos literarios y científicos. Destacó también la
ornamentación de los edificios, donde predominaron
los motivos geométricos, los colores vivos y el uso de la caligrafía como recurso
decorativo. Un rasgo importante fue la poca utilización de la figura humana debido al
temor a transgredir las disposiciones coránicas
contra la idolatría. Por ello, la escultura prácticamente no tuvo desarrollo.
Los musulmanes también sobresalieron en algunas artes menores, como la cerámica
y el trabajo con vidrio esmaltado, madera, marfil, cuero y bronce.

El desarrollo del pensamiento


Los musulmanes asimilaron los avances científicos e intelectuales de los pueblos a los
que sometieron y crearon una cultura propia, síntesis brillante del legado oriental (persa,
indio y chino) y clásico helenístico (recogido a través de Bizancio). La traducción al árabe
de las obras de los filósofos clásicos y orientales fomentó el desarrollo del pensamiento
entre los sabios musulmanes. Las escuelas y universidades de las grandes ciudades
islámicas, como Bagdad, Damasco y Córdoba, se convirtieron en importantes centros
de producción intelectual. El pensamiento islámico tuvo gran influencia en el renacimiento
cultural europeo.
CIENCIAS SOCIALES – 2DO AÑO

UNIDAD 2: LA EDAD MODERNA

APRENDEREMOS A…
Comprender el tiempo histórico, interpretar
críticamente fuentes diversas y elaborar explicaciones
históricas sobre periodos como la Edad Moderna, así como
sobre el surgimiento del humanismo, el Renacimiento y la
Reforma.
De esta manera, lograremos construir
interpretaciones históricas sobre los procesos
estudiados a partir del reconocimiento de la
importancia de la tolerancia religiosa para constituir una
sociedad más justa y democrática.

TOLERANCIA Y DIVERSIDAD RELIGIOSA


En la actualidad, la tolerancia religiosa es un derecho
común en la mayoría de los países del planeta. Esto ha
posibilitado que las personas practiquen su religión sin ser
discriminadas o perseguidas por ello. El camino hacia la
libertad de culto ha sido, sin embargo, muy largo y
complejo.
A finales del Medievo, la prosperidad económica de
las ciudades europeas promovió el surgimiento de
universidades, espacios propicios para la crítica de los
dogmas religiosos que habían dominado la vida de las
personas hasta entonces. En este contexto surgió el
protestantismo, movimiento religioso impulsado por el
sacerdote alemán Martín Lutero, cuyas ideas se
expandieron por Europa y produjeron un cisma en el
catolicismo y una cruenta guerra entre católicos
y protestantes. No obstante, las relaciones entre
ambos mejoraron posteriormente, lo que fue un primer
paso hacia el respeto por la diversidad religiosa.
CIENCIAS SOCIALES – 2DO AÑO
TEMA 01: EL COLAPSO DEL MUNDO MEDIEVAL

LA CRISIS DEMOGRÁFICA Y SOCIAL


A inicios del siglo XIV, el crecimiento demográfico europeo ocurrido durante la Baja Edad
Media experimentó un retroceso significativo debido a las condiciones climáticas
desfavorables y el agotamiento de los suelos agrícolas, que ocasionaron años de
malas cosechas y grandes hambrunas. Además, estos problemas se agudizaron con los
devastadores efectos de la peste negra.
Por otro lado, entre los siglos XIV y XV se produjeron levantamientos en el campo y la
ciudad que desestabilizaron el sistema social feudal. En el campo, las exigencias
tributarias de la Iglesia, el Estado y los señores feudales ocasionaron revueltas que
fueron severamente reprimidas. En las ciudades, los problemas más corrientes fueron
de orden social, pues aumentaron las desigualdades entre ricos y pobres y entre
ciudadanos y no ciudadanos. La crisis demográfica y agrícola causó, asimismo, la caída
de la demanda de los productos manufacturados, lo que afectó a los artesanos.

LA CRISIS DE LA CRISTIANDAD
La Iglesia sufrió una grave crisis interna que afectó su estabilidad y preponderancia sobre
la sociedad europea. A fines del siglo XIII, se produjo una violenta disputa entre el papa
Bonifacio VIII y el rey Felipe IV de Francia. El rey francés, agobiado por la necesidad de
dinero, decidió imponer tributos a la Iglesia francesa. Ante la vigorosa oposición del papa,
Felipe IV lo desafió y apresó.
Luego de la muerte de Bonifacio VIII, Felipe IV influyó en la elección de un papa francés y
en el traslado de la sede papal a la ciudad francesa de Aviñón. Cuando el papado intentó
restablecer su sede en Roma, se produjo el Cisma de Occidente: la Iglesia se dividió y hubo
dos papas, uno en Roma y otro en Aviñón. Esta situación se prolongó desde 1377 hasta
1417. El conflicto se resolvió en el Concilio de Constanza (1414- 1418), que logró
reunificar a la Iglesia con la elección de Martín V como único papa, y que estableció como
sede papal definitiva a la ciudad de Roma.

LA CAÍDA DE CONSTANTINOPLA
Entre los factores y procesos que originaron el fin de la Edad Media, se encuentra la caída
de Constantinopla, capital del Imperio bizantino, a manos de los turcos otomanos en 1453.
Como consecuencia, se interrumpieron las rutas comerciales hacia Oriente y
muchos sabios bizantinos huyeron a Europa occidental llevando consigo la tradición
cultural grecorromana.

EL RENACIMIENTO ECONÓMICO
A mediados del siglo XV, Europa empezó a vivir un periodo caracterizado por la
estabilidad política, el mejoramiento del clima, la disminución de las epidemias y la
recuperación demográfica. Estos factores influyeron en el notable crecimiento económico
del continente, que se observó en los siguientes aspectos:
• La reactivación de la agricultura. Se recuperaron muchas tierras y se incorporaron
otras nuevas. La producción comenzó a orientarse hacia el comercio.
• El aumento de la producción de manufacturas. La industria textil, bajo el control
de los gremios de artesanos, se convirtió en la actividad manufacturera más importante.
También se desarrollaron las industrias alimentaria, metalúrgica y naviera, todas ligadas al
comercio.
• El desarrollo comercial. El Mediterráneo continuó siendo la principal ruta comercial
entre Oriente y Occidente, aunque el Atlántico comenzó a cobrar importancia. Por otra
parte, la creación de bancos y el uso del crédito y las letras de cambio
perfeccionaron el sistema financiero.

TRANSFORMACIONES SOCIALES
Se produjeron cambios en la estructura social. La nobleza y el clero continuaron siendo
los estamentos privilegiados no pagaban impuestos directos y ocupaban los principales
cargos, la burguesía estaba formada por las familias de los grandes comerciantes y
banqueros, que poseían enormes riquezas y poder. Los campesinos eran muy pobres.
CIENCIAS SOCIALES – 2DO AÑO

Los Estados europeos a finales de la Edad Media


Hacia el siglo XIII, el poder político de los señores feudales decayó debido a los procesos
de unificación promovidos por monarcas como los de Inglaterra y Francia.
• Inglaterra. En el siglo XII, los monarcas ingleses llegaron a dominar parte de Francia.
Sin embargo, el rey Juan Sin Tierra perdió casi todos sus feudos franceses en la batalla de
Bouvines (1214). Esta derrota irritó a la nobleza inglesa, que lo obligó a firmar la Carta
Magna (1215), documento que le prohibía declarar la guerra y cobrar impuestos sin la
autorización del Parlamento.
• Francia. Con la victoria sobre los ingleses, el rey Felipe II afianzó su poder. Tiempo
después, Felipe IV debilitó aún más el poder de los nobles al agruparlos en un consejo que
incluía al clero y a los representantes de las ciudades: los Estados Generales.
Francia e Inglaterra se enfrentaron en la guerra de los Cien Años (1337-1453) por el
control de las posesiones inglesas en Francia. Al principio, los ingleses se
impusieron, pero los franceses finalmente los vencieron. La victoria reforzó el poder de la
monarquía francesa.

LAS BASES DEL ESTADO MODERNO


Durante el siglo XV surgió una nueva idea de Estado que dio lugar a monarquías nacionales
y centralizadas cuya unidad política se basaba en la figura del rey. Los reyes tuvieron que
doblegar antes la resistencia de los dos grandes estamentos de la sociedad feudal: la
nobleza y el clero. Los reyes, con el apoyo de la burguesía, utilizaron la guerra y las
alianzas matrimoniales para debilitar a los nobles. Y para controlar a la Iglesia, retomaron
su antiguo privilegio de nombrar, en su territorio, a los obispos y a otras autoridades
eclesiásticas.
Las monarquías europeas se autoafirmaron frente a los supuestos poderes universales
que reclamaban el imperio y el papado. Por ello, rechazaron los intentos de ser absorbidos
por otros reinos. Además, procuraron limitar las atribuciones del papa en sus naciones y
asumieron el control moral y social de sus súbditos a través de la legislación. De esa
manera, el Estado moderno se constituyó como un territorio con fronteras claras, un
gobierno común y un sentido de identificación cultural y nacional en sus habitantes.
Entre 1450 y 1500, los reyes instituyeron ciertos elementos para organizar y consolidar
los nacientes Estados modernos:
• Una burocracia profesional, creada para hacer cumplir las órdenes reales en todo el
territorio y recaudar los impuestos. También incluía al Consejo Real, grupo formado por
nobles, obispos y letrados que asesoraban al rey.
• La diplomacia, conformada por embajadores que cuidaban las relaciones de su país con
otros Estados por encargo del rey para mantener la paz.
• Un ejército permanente, compuesto por soldados remunerados y oficiales
profesionales, mantenían la autoridad real en el país.
• Los impuestos, dinero que era cobrado a los súbditos para garantizar una fuente de
ingresos al rey.

Los Estados europeos


Muchos Estados se unieron mediante alianzas matrimoniales o conquistas. De esta forma,
se crearon nuevas y grandes potencias, que en gran medida son el origen de los actuales
países europeos. Destacaron cuatro grandes reinos:
• Francia. Después de la guerra de los Cien Años, los reyes franceses desde Carlos VII
hasta Francisco I unificaron el país y asentaron su poder.
• Inglaterra. En el siglo XV, el país vivió la guerra de las Dos Rosas, una guerra civil entre
dos familias de nobles (los Lancaster y los York) que debilitó a la nobleza e hizo posible que
Enrique VIII aumentara el poder real.
• España. Los Reyes Católicos, Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, unificaron todos
los reinos ibéricos, salvo Portugal, y derrotaron al último reino musulmán de Granada en
1492.
• Rusia. Iván III el Grande unificó el país e incorporó nuevos territorios y se designó a sí
mismo zar (emperador) de Rusia.
CIENCIAS SOCIALES – 2DO AÑO
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TEMA 02: UNA NUEVA FORMA DE PENSAR

EL HUMANISMO
El término humanismo proviene de la voz humanitas, es decir la “plenitud humana”
(vivir intensamente la condición de hombre).
Los humanistas se caracterizaron por lo siguiente:
- Consideraron que el ser humano era el centro del universo.
- Aprendieron latín, griego y hebreo, y analizaron las obras de los autores clásicos,
como Platón y Aristóteles. Estudiaron la Biblia.
- Se enfrentaron a la enseñanza medieval (memorización de compendios y resúmenes,
y se estimuló la crítica personal).

LA IMPRENTA, UN INVENTO CLAVE


Las obras de los humanistas se difundieron en Europa gracias a la difusión de la imprenta,
un invento chino del siglo X. En el siglo XV, el alemán Johannes Gutenberg fabricó la
primera imprenta de tipos móviles, lo que incrementó la producción de libros a bajos
precios.

EL RENACIMIENTO
Fue un movimiento de renovación cultural que se inició en las ciudades del norte de Italia y
se difundió al resto de Europa entre los siglos XV y XVI. Este fue un periodo de
recuperación tras el calamitoso siglo XIV, cuyos efectos, como la recesión económica, el
desorden político o las secuelas de la peste negra, aún perduraban.
Un factor fundamental para el surgimiento del Renacimiento fue el desarrollo del comercio,
que produjo grandes beneficios económicos y propició un intenso intercambio cultural y la
difusión de conocimientos.
CIENCIAS SOCIALES – 2DO AÑO
Características del
Renacimiento
En el siglo XIV, el arte experimentó los primeros cambios, que se observaron en la
mayor preocupación por captar aspectos de la naturaleza. Así, la pintura italiana introdujo
paisajes cotidianos para los observadores; además, los personajes aparecieron en
posturas y grupos animados relacionados entre sí; de esta manera, la pintura adquirió
naturalismo. También se notó un mayor interés por la correcta representación del cuerpo
humano, así como una fuerte tendencia al individualismo. Dos pintores importantes de
esta época fueron Duccio di Buoninsegna (1255-1319) y Giotto (1266-1337).

El Quattrocento (1400-1499)
Fue el periodo en el que se desarrolló un nuevo arte que recogía la herencia del pasado
clásico. La arquitectura. Retomaron las técnicas utilizadas por los artistas
grecorromanos. Se preocuparon por dar proporciones armoniosas y simétricas a sus
construcciones. Destacado arquitecto fue Filippo Brunelleschi, quien proyectó la cúpula
de la catedral de Florencia, considerada la primera gran obra arquitectónica renacentista.
La escultura. La escultura tuvo una fuerte tendencia realista. Los escultores más
destacados fueron Lorenzo Ghiberti y Donatello.
La pintura. La pintura estuvo caracterizada por el uso de la perspectiva, la búsqueda
de realismo y el movimiento de las imágenes. Representaban temas religiosos y
alegorías provenientes del mundo grecorromano, en el marco del pensamiento
humanista. Representantes más destacados Masaccio, Mantegna, Fra Angélico, Paolo
Ucello y Piero della Francesca. Sin embargo, la figura más sobresaliente fue Sandro
Botticelli.

El Cinquecento (1500-1599)
A lo largo del siglo XV, el espíritu renacentista se extendió por toda Italia, donde las
influencias locales crearon escuelas regionales que se desarrollaron plenamente a partir
del siglo XVI o Cinquecento. A comienzos del siglo XVI, el arte del Renacimiento alcanzó su
máxima expresión. El foco de la actividad artística se centró en Roma, donde los papas se
convirtieron en mecenas y auspiciaron la reconstrucción de la ciudad y de la nueva
basílica de San Pedro. Para ello, convocaron a diferentes artistas. Las obras de
restauración y de embellecimiento de la antigua ciudad se realizaron bajo el mecenazgo
de los papas Julio II y León X. Los trabajos fueron iniciados por Bramante, quien concibió
a Roma como una síntesis de la Antigüedad clásica y del cristianismo. Tras su
muerte, otros arquitectos continuaron con esa labor; entre ellos, Rafael y Miguel Ángel.
Rafael Sanzio. La obra de Sanzio, también llamado el Divino, es considerada la
expresión suprema del arte renacentista. Se caracteriza por la armonía de su composición,
el manejo de los espacios, el dominio de la luz y la fina reproducción psicológica de sus
personajes. Rafael recibió las influencias del Perugino, de Leonardo y de Miguel Ángel para
formar su propio estilo. Su obra más grandiosa se produjo en Roma, donde recibió el
encargo de decorar diversas estancias del palacio vaticano.
En la estancia de la Signatura (el Vaticano), dejó bellas alegorías, como El Parnaso (la
poesía), La escuela de Atenas (la filosofía), La disputa del Santísimo Sacramento
(la teología) y Justiniano y Gregorio IX (el derecho). Sus obras La transfiguración y La
Virgen del pez son también notables.
Miguel Ángel Buonarroti. Genio de la arquitectura, la escultura y la pintura. Desde muy
joven trabajó para los Médicis, en Florencia. Luego se trasladó a Roma, donde estuvo
bajo la protección de varios papas. Miguel Ángel realizó impresionantes esculturas: el
David, el Moisés y la Piedad. Su obra pictórica cumbre la realizó en la bóveda de la Capilla
Sixtina del Vaticano. Es notable, asimismo, su gran trabajo arquitectónico en la
construcción de la basílica de San Pedro, la mayor obra arquitectónica del Renacimiento.
Fue Donato Bramante quien en 1506 terminó su célebre proyecto para la remodelación
de la basílica de San Pedro en el Vaticano. Sin embargo, luego de su muerte, en 1514, solo
se habían construido los pilares centrales y los arcos que debían soportar la cúpula. En
1534, Miguel
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Ángel reanudó los trabajos y modificó la cúpula para hacerla más alta y
esbelta. La iglesia recién fue consagrada en 1626.
Sus obras escultóricas destacan por su fuerza, dramatismo y monumentalidad. En pintura,
sus personajes sobresalen por su volumen, naturalismo anatómico y movimiento.
Leonardo da Vinci. Está considerado por la historiografía como uno de los grandes
genios de la humanidad. Su actividad creativa e intelectual fue tan amplia que abarcó
campos muy distintos, como la pintura, la matemática, la biología, la escultura, la
ingeniería, la aeronáutica, la música, etc. Para Leonardo, la pintura es una actividad
intelectual destinada a reproducir la realidad, y es misión del artista plasmarla fielmente
por medio del estudio del ser humano y de la naturaleza que lo rodea. El estudio de la
naturaleza lo llevó a investigar sobre la luz, una de sus grandes preocupaciones. En este
sentido, empleó la técnica del sfumato, basada en la difuminación de las formas y de
los colores para envolver todo como en una neblina; de esta manera, daba a sus cuadros
una sensación aterciopelada que funde figura y ambiente. Como resultado, las luces y las
sombras se distribuyen magistralmente.
Leonardo analiza la figura humana y la representa en innumerables escorzos, demostrando
su capacidad para el dibujo. Gracias a sus estudios de la anatomía consigue plasmar
con asombrosa naturalidad el movimiento en todas sus figuras. Entre sus obras más
destacables, se deben mencionar La Virgen de las rocas, la Gioconda, La Última Cena, La
Virgen, el Niño Jesús y Santa Ana y La dama del armiño.

El renacimiento fuera de Italia


El Renacimiento se extendió desde Italia hacia otras zonas de Europa, sobre todo en el
siglo XVI. Alemania, Flandes, Francia y España se unieron a este proceso y le añadieron
elementos, desarrollando estilos artísticos propios.

Flandes
Flandes es, en la actualidad, el territorio ocupado por Bélgica, Luxemburgo y los Países
Bajos. Hacia el siglo XV era una región urbanizada y desarrollada social y
económicamente. Sus ciudades (Amberes, Brujas, Gante, Bruselas, Ámsterdam, Delft,
Haarlem y Leiden) fueron la cuna del comercio de arte.
La escuela flamenca de pintura se inició con los hermanos Van Eyck, quienes rompieron con
la tradición medieval. En el siglo XV, se introdujo la pintura al óleo, de tendencia
naturalista, y se cultivaron el paisaje y el retrato, con una clara preocupación por los
detalles.
En el siglo XVI, la influencia italiana marcó a muchos artistas; sin embargo, el Bosco y
Brueghel el Viejo se mantuvieron fieles a la tradición flamenca. El primero cultivó la
pintura burlesca y moralista muestra de ello es su magistral obra El jardín de las delicias, y
el segundo expresó la vida de los campesinos y representó temas apocalípticos, como en
su obra El triunfo de la muerte.

Alemania
Durante el siglo XV, la influencia flamenca en Alemania tuvo mucha fuerza. Sin embargo,
en el siglo XVI, el desarrollo de la reforma protestante hizo que las manifestaciones
artísticas de Alemania se distanciaran poco a poco de la tradición de Flandes.
CIENCIAS SOCIALES – 2DO AÑO
El arte renacentista alemán se caracterizó por su marcado dramatismo y
religiosidad, elementos que contrastaban con la búsqueda del equilibrio y la referencia a
alegorías clásicas propias del Renacimiento en Italia.
Un factor que también compartió el Renacimiento alemán con el italiano fue la existencia
de mecenas que protegieron y apoyaron a esta nueva generación de artistas. Así, la familia
imperial de los Habsburgo y la importante dinastía empresarial de los Fugger
figuran como los principales financistas de los artistas de la época.
La gran figura del Renacimiento alemán fue Alberto Durero (1471-1528), que introdujo el
estilo renacentista en Alemania tras sus viajes a Italia. Durero fue un excelente dibujante,
grabador y retratista. Estuvo interesado por las proporciones del cuerpo humano, y fue un
gran estudioso de la perspectiva y de las técnicas de la pintura y el grabado. Entre sus
obras destacan Adán y Eva y Adoración de los Magos por su gran fuerza expresiva.
Otros representantes del Renacimiento alemán fueron Mathias Grünewald, Lucas Cranach
y Hans Holbein el Joven.

España
La arquitectura renacentista española desarrolló estilos propios. El más importante fue
el llamado herreriano, caracterizado por su austeridad y gran solemnidad, hacia el último
tercio del siglo XVI. Su mejor ejemplo es el monasterio de San Lorenzo de El Escorial,
uno de los monumentos más importantes de su tiempo, ideado por Juan de Herrera.
Otros edificios siguieron el estilo plateresco, en el que conviven las formas
hispanomusulmanas con las nuevas maneras renacentistas italianas, caracterizado por su
decoración abundante y delicada.

La escultura recibió la influencia del Renacimiento italiano, pero los escultores buscaron
la plasmación de intensos sentimientos religiosos más que la belleza ideal. Destacaron
Alonso de Berruguete, Juan de Juni, Felipe Vigarni y Damián Forment.

La pintura renacentista en España se caracterizó, por la profusión de temas religiosos.


La temática mitológica quedó relegada tan solo a círculos nobiliarios y a colecciones
reales, y fue realizada en su mayor parte por artistas italianos.
Uno de sus representantes fue el Greco, seudónimo con el que se conocía a
Doménikos Theotokópoulos, quien realizó obras religiosas y retratos con un estilo lleno de
dramatismo y movimiento. El Greco centró su atención en los rostros y se caracterizó
sobre todo por el uso del color y las figuras alargadas. Dentro de su amplia obra destacan
El expolio (sacristía de la catedral de Toledo), El entierro del conde de Orgaz (parroquia
de Santo Tomé de Toledo) y el retrato El caballero de la mano en el pecho.
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TEMA 03: LA REFORMA Y EL CISMA RELIGIOSO

A comienzos del siglo XVI, surgió en Alemania un movimiento religioso que puso fin a la
unidad del catolicismo medieval: la Reforma.

LA CRISIS DEL CATOLICISMO


A finales de la Edad Media, las críticas de los humanistas a las instituciones y
autoridades eclesiásticas se difundieron por toda Europa. Así, se hizo evidente la necesidad
de una reforma que eliminara la falta de disciplina del clero y el relajamiento de sus
costumbres. La oposición más fuerte se manifestó a raíz de la venta de indulgencias
establecida por el papa León X, cuya finalidad era recaudar fondos para terminar de
construir la basílica de San Pedro.
Las indulgencias eran unos documentos mediante los cuales los fieles creían obtener el
perdón de los pecados. La venta de indulgencias produjo severas críticas y desembocó en
la división de la Iglesia en el siglo XVI.

EL NACIMIENTO DE LA REFORMA
Martín Lutero fue un sacerdote agustino alemán que cuestionaba la venta de indulgencias
como medio de salvación. En su relectura de la Biblia descubrió un pasaje de la carta de
san Pablo a los romanos: “El justo se salva por la fe”. Esto lo llevó a concluir que la
salvación se consigue solo a partir de la fe en Dios y su misericordia. En 1517, la tensión
con la Iglesia alcanzó su punto máximo cuando Lutero clavó en la puerta de la iglesia del
castillo de Wittenberg sus 95 tesis en contra de la venta de indulgencias. Esto produjo que
el papa León X solicitara a Lutero una retractación pública, pero él no lo hizo y fue
excomulgado.
Tras este suceso nació el luteranismo. Años después, en 1529, se realizó la Dieta de Espira,
que fue la reunión de los príncipes del Sacro Imperio Romano Germánico con el emperador
Carlos V. En ella, la mayoría católica decidió prohibir las doctrinas de Martín Lutero,
mientras que la minoría que las apoyaba presentó su enérgica protesta. Desde entonces,
quienes se oponían al papado de Roma fueron conocidos como protestantes.

LA EXPANSIÓN DE LA REFORMA
En la primera mitad del siglo XVI, las nuevas ideas de la Reforma se extendieron
rápidamente por el centro y el norte de Europa, donde surgieron difusores
fervientes del luteranismo o nuevos reformadores.
• El calvinismo. Juan Calvino, teólogo francés, logró establecer en 1541 en la ciudad de
Ginebra su doctrina religiosa, la cual separaba a la Iglesia del Estado, pero era la
primera la que predominaba. No obstante, el punto más original de su doctrina fue
el principio de la predestinación, por el cual algunos hombres estaban predestinados a la
salvación y otros a la condenación eterna. Una fe intensa, una vida austera y el éxito
económico eran signos de que la persona estaba predestinada a la salvación.
• La reforma protestante suiza. Ulrico Zuinglio, sacerdote de Zúrich (Suiza), emprendió
allí su labor reformadora. Según Zuinglio, la Iglesia estaba formada por todos sus fieles y
era, por lo tanto, innecesaria la jerarquía eclesiástica. Además, negó la autoridad del
papa, la existencia del orden sacer- dotal, el celibato apostólico y el uso de
representaciones religiosas.
• El anglicanismo. En Inglaterra, la Reforma fue impulsada por el rey Enrique VIII. En
1527, el monarca inglés solicitó al papa Clemente VII la anulación de su matrimonio con
Catalina de Aragón. La negativa a su solicitud le otorgó a Enrique VIII un argumento
para romper con Roma. En 1534, se publicó la llamada Acta de Supremacía, por la cual el
rey pasaba a ser el jefe de la Iglesia de Inglaterra. De ese modo, consiguió la autoridad
espiritual y la posibilidad de disponer de los cuantiosos bienes de la Iglesia. En vista de ello,
pocos meses después, el papa Clemente X excomulgó al monarca inglés.
CIENCIAS SOCIALES – 2DO AÑO

LA CONTRARREFORMA
Para detener la Reforma protestante y mejorar el funcionamiento de la Iglesia, se inició
un movimiento reformador desde el seno del catolicismo llamado Contrarreforma. En
1545, se reunió el Concilio de Trento con el fin de resolver las diferencias creadas por
la revuelta protestante. En él se tomaron las siguientes resoluciones:
- Se confirmó la doctrina de la iglesia sostenida en los siguientes principios: la
validez de los sacramentos, la primacía del papa, el culto a la Virgen y a los santos y la
validez de las buenas obras para alcanzar la salvación.
- Se fundaron seminarios para mejorar la formación y el estilo de vida de los
sacerdotes.
- Se crearon mecanismos para extender la doctrina católica, como la elaboración
de un catecismo y la fundación de nuevas escuelas.
- Se fortaleció el tribunal de la Inquisición y se elaboró el índice de libros prohibidos.
- Se crearon nuevas órdenes religiosas, como la Compañía de Jesús (1540) formada
por san Ignacio de Loyola. Los jesuitas fundaron escuelas y centros de estudios
superiores alrededor del mundo para dar una buena formación a sus alumnos.

LAS GUERRAS DE RELIGIÓN EN FRANCIA


A comienzos del siglo XVI, el rey francés Francisco I logró consolidar una
monarquía centralizada. Sin embargo, luego de su muerte la monarquía francesa se
debilitó. La difusión del calvinismo provocó en la segunda mitad del siglo XVI las
guerras de religión. Estas se iniciaron con la matanza de Vassy en 1562 y se agudizó con
la masacre de San Bartolomé en 1572; en ambos sucesos, los católicos masacraron a
grupos de calvinistas, llamados también hugonotes.
Para aliviar las tensiones entre ambas facciones, se acordó el matrimonio entre el
heredero al trono francés, Enrique de Borbón, educado en la religión calvinista, y
Margarita de Valois, hermana del rey Enrique III (Paz de Saint-Germain, 1570). Tras
ascender al trono de Francia como Enrique IV, tuvo que abjurar del protestantismo y
convertirse al catolicismo. Así logró la paz en el país. En 1598, Enrique IV promulgó el
Edicto de Nantes, el cual garantizaba la tolerancia al culto protestante y le concedía a
sus partidarios participación en los cargos públicos.

LA POLÍTICA EUROPEA DEL SIGLO XVI


En el siglo XVI se consolidaron, como monarquías nacionales, España, Inglaterra y Francia.

La hegemonía española
Luego de la muerte de los Reyes Católicos, y gracias a una política de alianzas
matrimoniales, Carlos de Habsburgo (Austria) subió en 1516 al trono español bajo el
nombre de Carlos I. En 1519, los dominios de Carlos I comprendían España y sus
posesiones americanas, Austria, los Países Bajos y el sur de Italia. Ese mismo año, el
monarca español fue elegido emperador del Sacro Imperio Romano Germánico y adoptó el
nombre de Carlos V.
Este nombramiento fue rechazado por Francia e Inglaterra, que temieron la preponderancia
del emperador. La más afectada fue Francia, ya que su territorio estaba cercado por los
dominios de Carlos I. Esta situación fue la causa de la guerra entre ambas naciones, la cual
culminó con la derrota del rey francés Francisco I en la batalla de Pavía (1525). El conflicto
se prolongó hasta 1529, año en que se firmó la Paz de Cambrai. Carlos I también enfrentó
la Reforma; pero, luego de varios enfrentamientos militares contra los protestantes, el
emperador tuvo que resignarse a firmar la Paz de Augsburgo (1555). Al año siguiente,
Carlos I abdicó y dejó a su hermano Fernando el Imperio alemán y las posesiones de los
Habsburgo, y a su hijo Felipe II la Corona de España, sus dependencias italianas, los
Países Bajos y los dominios americanos. Años después, en 1580, Felipe II, cuya madre
era una princesa portuguesa, fue coronado rey de Portugal, luego de que el rey
Sebastián I muriera sin descendencia. No obstante, perdió el control de los Países Bajos,
que declararon su independencia en 1581.
CIENCIAS SOCIALES – 2DO AÑO
El ascenso de Inglaterra
Tras la ruptura de Enrique VIII con Roma, Inglaterra se convirtió en el principal baluarte
del protestantismo europeo, hecho que la enfrentó con España, principal defensora del
catolicismo. Enrique VIII fue sucedido por su hijo Eduardo VI, quien tras un breve reinado
abdicó el trono en favor de su hermana María I. Ella, católica ferviente y, además, esposa
del monarca español Felipe II, intentó restablecer el catolicismo, pero no tuvo éxito. Al
poco tiempo murió y fue sucedida por su hermana Isabel.
La reina Isabel I (1558-1603) aumentó su poder frente al Parlamento y favoreció a la
pequeña nobleza para debilitar a la alta nobleza tradicional. Además, dio todo su apoyo
a la Iglesia anglicana y logró acabar con la oposición constante de su prima María I
Estuardo, reina de Escocia y de religión católica, a quien decidió ejecutar.
Durante el periodo isabelino se exploró la costa atlántica de Norteamérica y se
emprendieron expediciones a África para la captura y el comercio de esclavos. También se
creó la Compañía de las Indias Orientales para comerciar con los países asiáticos y se
afianzó la expansión marítima inglesa tras la victoria sobre la Armada Invencible española
(1588). Además, Isabel I autorizó a los corsarios ingleses a atacar a las naves españolas
procedentes de América. Se promovió, asimismo, la apertura de mercados: Inglaterra fue,
junto con los Países Bajos, uno de los primeros países en promover el libre comercio.

Italia: un país fragmentado


En la península itálica existían varios Estados con distintos sistemas políticos. En el norte,
las repúblicas de Génova y Venecia eran gobernadas por oligarquías comerciales. En el
centro se alternaban Florencia, gobernada por la familia Médicis; y los Estados Pontificios,
gobernados por los papas. Al sur, los reinos de Nápoles y Sicilia eran gobernados por la
Corona española.
CIENCIAS SOCIALES – 2DO AÑO
TEMA 04: LAS CIVILIZACIONES FUERA DE EUROPA

EL IMPERIO CHINO
La reunificación de China a fines del siglo VI por la dinastía Sui sentó las bases para
la recuperación de la autoridad imperial y la prosperidad económica, en parte gracias
a la implantación de un sistema de prestación personal de trabajo para el Estado. Pero esto
ocasionó el descontento de la población y el ascenso de una nueva dinastía.
• La dinastía Tang (618-907). Los emperadores de esta dinastía aplicaron una
política expansionista, de reparto de la tierra y de desarrollo cultural, lo que dio origen a un
periodo de esplendor. La cultura china penetró a Corea, Japón y Asia central. No obstante,
hacia mediados del siglo VIII, los Tang comenzaron a debilitarse debido al
fortalecimiento de los caudillos militares, quienes comenzaron a tener mayor autonomía.
Así, a finales del siglo IX empezó una nueva era de crisis conocida como la época de las
Cinco Dinastías y los Diez Reinos.
• La dinastía Song (960-1279). Los Song restablecieron la unidad del país. Impusieron
tributos a Estados vecinos en lugar de solventar costosas campañas de conquista. Estos
tres siglos de estabilidad permitieron el incremento del comercio, el desarrollo
cultural y el buen funcionamiento de la burocracia imperial. Sin embargo, a fines del
siglo XIII, diversos pueblos mongoles invadieron el imperio.
La economía y el desarrollo tecnológico
La agricultura de cereales, principalmente de arroz, era la base de la economía china. El
Estado entregaba a cada familia una porción de terreno a cambio del pago de impuestos.
Otra actividad destacada fue el comercio. El intercambio comercial se realizaba por tierra a
través de la Ruta de la Seda y por vía marítima. Los productos chinos (tejidos, té,
objetos de lujo y cereales) llegaban a Japón, Corea, Malasia y la India, así como a
Occidente. Este desarrollo comercial favoreció el crecimiento de ciudades como Luoyang –
la capital de los Tang– y Hangzhou.
En cuanto a la tecnología, los principales inventos fueron la brújula, el papel, la pólvora,
la porcelana y la seda. También crearon los tipos móviles, precursores de la imprenta.

EL IMPERIO MONGOL
En el año 1206, el jefe mongol Timuyín reunió bajo su mando a todas las tribus mongolas
del Asia central y fue proclamado jefe absoluto con el nombre de Gengis Kan. El poderoso
ejército mongol se distinguía por su magnífica caballería, sus expertos arqueros y sus
estrategias militares. Las ciudades que resistían sus ataques eran arrasadas y su población
masacrada. El Imperio mongol se expandió por Asia central y oriental.
La administración imperial
La organización del Imperio mongol tuvo las siguientes características:
• Pragmatismo y simplicidad. Poseían una legislación sencilla y, por lo general, respetaban
las costumbres de los pueblos conquistados. Incluso, en algunos casos, fueron ellos
quienes procuraron adaptarse, como en China.
• Pluralidad y meritocracia. El criterio para ascender en el ejército o en la burocracia era
la eficiencia. Por ello, el imperio tenía funcionarios de diversos orígenes étnicos (chinos,
árabes, persas y turcos) y religiosos (musulmanes, cristianos y budistas).
División y expansión del imperio
Tras la muerte de Gengis Kan (1227), sus sucesores continuaron la expansión del
imperio. Sometieron a China, a los principados rusos y a los Estados islámicos de Oriente
Medio. Sin embargo, las rivalidades entre los sucesores de Gengis Kan originaron la división
del imperio en cuatro Estados:
• Kanato de Yagatay, en el centro de Asia. Se expandió en el siglo XIV bajo el mando de
Tamerlán. • Imperio de los Iljanes. Comprendía Persia, Mesopotamia y Armenia. Perduró
hasta el siglo XVI. • Kanato de la Horda de Oro, actual Rusia. En 1480, pasó al dominio de
Iván III, príncipe de Moscovia.
• Imperio del Gran Kan. Incluía Mongolia y China. Bajo el mando de Kublai Kan asimiló a la
cultura china y adoptó el nombre de dinastía Yuan.
CIENCIAS SOCIALES – 2DO AÑO
La China de los Yuan
En el siglo XIII, Kublai Kan estableció un sistema absolutista en el territorio de China y
pudo controlar el país. Contaba con inspectores secretos, por lo general extranjeros, que
aseguraban el cumplimiento de la voluntad imperial. En lo económico, aplicó una política de
libre comercio que llevó a China a una gran prosperidad. Gracias a ello, mercaderes de
todas partes del mundo entre los que estuvo Marco Polo visitaban la capital, Pekín.
Además, Kublai Kan propició una política de tolerancia religiosa, aunque adoptó el budismo
como culto oficial.
LA GLOBALIZACIÓN DE EURASIA
El Imperio mongol intentó por muchos medios unir Asia y Europa, lo que constituyó la
primera globalización euroasiática.
Esta integración fue posible gracias a la creación de un sistema de correo a caballo que
facilitaba la comunicación de las diversas zonas del imperio. La pax mongólica hizo
que las rutas comerciales del Asia central, como la Ruta de la Seda, fueran muy seguras,
por lo que aumentó notablemente la circulación de comerciantes
y misioneros. Además, la política religiosa tolerante del imperio favoreció la convivencia de
distintas religiones y la circulación de ideas y escritos.
EL JAPÓN MEDIEVAL
La fundación del Imperio japonés tuvo lugar en el año 660 a. C. con la ascensión al trono
de Jimmu Tenno. En el siglo III d. C., Japón se unificó bajo un nuevo gobierno en el
periodo Yamato, compuesto por una federación de clanes nobles (uji) subordinados
a un uji hegemónico, que era la familia imperial. Los campesinos conformaban el sector
más pobre de la población porque debían pagar tributos. Los emperadores de Yamato
extendieron su poder hasta Corea, desde donde Japón recibió influencia china. El
Estado se centralizó, la burocracia se profesionalizó y el emperador o tenno se convirtió
en un monarca absoluto. Entre los años 710 y 784 se consolidó el poder del emperador y se
instauró una nueva capital en la ciudad de Nara. En el periodo Heian (784-1185), los
emperadores empezaron a apartarse del poder, que dejaron en manos de un clan noble:
los Fujiwara. La decadencia de este clan, cuatro siglos después, posibilitó el ascenso de
otras familias nobles, las cuales se enfrentaron en una guerra civil que concluyó en 1185
con la victoria del clan Minamoto, el cual estableció el primer shogunato – llamado
Kamakura (1185-1333)– con el respaldo de los samuráis. En este periodo, los señores
feudales japoneses lograron rechazar las invasiones de Kublai Kan. Después de casi dos
siglos de gobierno del clan Minamoto, el clan Ashikaga estableció un nuevo shogunato,
llamado Muromachi (1336-1573).

LA INDIA MEDIEVAL
Entre los siglos IV y VI, la dinastía Gupta impuso su dominio sobre casi todo el territorio
indio, bajo el liderazgo de Chandragupta II (374- 415), su gobernante más brillante.
Este fue un periodo de gran desarrollo intelectual: la literatura, el arte y las ciencias
alcanzaron su más alto nivel. Sin embargo, a partir del siglo X, las invasiones de los hunos
blancos (pueblo nómada de las estepas de Asia) debilitaron y destruyeron progresivamente
el Imperio gupta.
Por otro lado, desde el siglo VIII, los musulmanes ocuparon el país y la cultura islámica
empezó a ejercer su influencia en todo el territorio. Hacia el siglo X empezaron a formar
Estados propios y fundaron el sultanato de Delhi (1206-1536). Este dominio ocasionó el
enfrentamiento religioso entre los indios –que practicaban en su mayoría la religión hindú–
y los musulmanes. En el sur, el Imperio vijayanagara (1336-1565) fue el último centro de
resistencia hindú.

LA CHINA DE LOS MING


En 1368, un monje budista llamado Zhu Yuanzhang replegó a las facciones rebeldes de
la dinastía Yuan y logró instaurar un nuevo gobierno, que pasó a llamarse dinastía Ming
(1368-1644). Los Ming reorganizaron la administración: el emperador se encontraba a la
cabeza del Estado y lo acompañaban sus ministros, el Consejo Imperial y los eunucos
sirvientes de palacio. La economía se fortaleció gracias al establecimiento de comunidades
agrícolas muy productivas, lo cual potenció el comercio interno y externo. El centro del
poder de esta dinastía fue la llamada Ciudad Prohibida, mandada a construir a inicios del
siglo XV por el emperador Yongle.

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