Nazaret Díaz
LA REFORMA CONSTITUCIONAL
Al hablar de las características de la Constitución española de 1978, establecimos que
se trata de una norma rígida, es decir, de una norma que cuenta con mecanismos de reforma
especiales, para proteger su contenido frente a posibles alteraciones. Algunos autores afirman
que su dificultad, sobre todo en el procedimiento extraordinario, hacen pensar que se diseñó
para no ser utilizado nunca, pero lo cierto es que la idea de garantizar la supervivencia de la
Constitución, pero también de adaptación a las sucesivas evoluciones sociales y políticas que
el propio devenir histórico puede traer consigo, hacen necesario crear un mecanismo más
agravado que el establecido para las normas legislativas ordinarias.
El procedimiento se recoge en el Título X de la CE, Art., 166 a 169, regulando dos
procedimientos distintos:
· Uno que pudiéramos llamar ordinario, y
· Otro de reformas esenciales, incluyéndose en este último tanto la reforma total de la
Constitución como la de ciertos preceptos concretos.
La iniciativa de reforma constitucional se ejercerá en los términos previstos en los
apartados 1 y 2 del artículo 87:
Gobierno
Congreso
Senado, de acuerdo con la Constitución y los Reglamentos de las Cámaras.
Las Asambleas de las Comunidades Autónomas podrán solicitar del Gobierno la
adopción de un proyecto de Ley o remitir a la Mesa del Congreso una proposición de
Ley, delegando ante dicha Cámara un máximo de tres miembros de la Asamblea
encargados de su defensa.
PROCEDIMIENTO ORDINARIO: Artículo 167.
Los proyectos deberán ser aprobados por una mayoría de tres quintos de cada
una de las Cámaras.
Si no hubiera acuerdo entre ambas, se intentará mediante la creación de una
Comisión de composición paritaria de Diputados y Senadores, que presentará un
texto que será votado por el Congreso y el Senado.
De no lograrse y siempre que el texto hubiere obtenido el voto favorable de la
mayoría absoluta del Senado, el Congreso por mayoría de dos tercios podrá
aprobar la reforma.
Aprobada la reforma por las Cortes Generales, será sometida a referéndum para
su ratificación cuando así lo soliciten, dentro de los quince días siguientes a su
aprobación, una décima parte de los miembros de cualquiera de las Cámaras.
PROCEDIMIENTO EXTRAORDINARIO: Artículo 168.
Cuando se propusiere la revisión total de la Constitución o una parcial que afecte
al Título Preliminar, al Capítulo II, Sección I del Título I, o al Título II, se procederá
a la aprobación del principio por mayoría de dos tercios de cada Cámara, y a la
disolución inmediata de las Cortes.
Las Cámaras elegidas deberán ratificar la decisión y proceder al estudio del
nuevo texto constitucional, que deberá ser aprobado por mayoría de dos tercios
de ambas Cámaras.
Aprobada la reforma por las Cortes Generales, será sometida a referéndum para
su ratificación.
No podrá iniciarse la reforma constitucional en tiempo de guerra o de vigencia de
alguno de los estados previstos en el artículo 116.