MERCADOS
¿Qué es el Mercado? Entérate cómo se intercambian bienes y servicios y cuáles
son las relaciones entre compradores y vendedores.
¿Qué es el mercado?
El mercado hacer referencia al sistema por el que se intercambian bienes y
servicios en una economía. Para que exista el mercado, deben intervenir dos
figuras: compradores y vendedores.
MERCADO DE COMPETENCIA PERFECTA
MERCADOS DE COMPETENCIA IMPERFECTA
LOS MONOPOLIOS constituyen situaciones de fallo de mercado o privilegio legal, son
contrarios a la idea de la libre competencia económica. Para que pueda existir un
monopolio, la totalidad de la oferta debe corresponder a un mismo producto, sin que exista
producto sustituto. Asi el comprador debe aceptar las condiciones de precio y producción
que el monopolista determina y que corresponde únicamente a su conveniencia.
Se consideran que este tipo de situaciones son perniciosas y empobrecen la actividad
económica.
Características:
- Control directo de una sola persona, empresa
- Permiten el control de la riqueza en un solo actor
- Son contrarias a la libertad económica
OLIGOPOLIO
Un oligopolio (compuesto por las voces griegas oligos, “pocos”, y poleín, “vender”)
es la situación económica en que un mercado es influenciado fuertemente por
un conjunto pequeño de productores o vendedores, sin que ninguno domine del
todo por encima de los demás, pero sin permitir tampoco la libre competencia de
otros pequeños o medianos productores.
Esto último se debe a que, en los oligopolios, las reglas comerciales son manejadas
a favor de los actores más poderosos, dificultando la incorporación de nuevos
competidores, pero a la vez impidiendo que ninguno de los poderosos se haga del
todo con el control del mercado, lo cual conduciría a un monopolio.
Este tipo de condiciones poseen su propia lógica de mercado, que suelen conducir
a la reducción de la oferta y al encarecimiento de los precios, en caso de que
se produzca colusión o participación en el mercado, por ejemplo. Sin embargo, sus
resultados económicos pueden ser muy diversos: es posible que en situaciones de
franca competitividad, con bajos precios y elevados niveles de producción, un
oligopolio se aproxime bastante a la competencia libre o perfecta.
No existen teorías económicas para describir el comportamiento de los oligopolios,
sino más bien un conjunto de modelos situacionales, basados en la vida real, que
permiten hacer proyecciones posibles respecto a sus resultados. Para ello la Teoría
de juegos suele resultar útil.
Características de los oligopolios
Los oligopolios se caracterizan, a grandes rasgos, por lo siguiente:
Son formas de mercado en las que pocas empresas (generalmente un
máximo de cuatro) compiten por el mercado, influenciando a su favor las
condiciones de incorporación al mismo.
En las situaciones oligopólicas, son los productores los que fijan los
precios, en lugar de ser quienes los toman. Además, en esas situaciones
sus ganancias se ven normalmente maximizadas.
A largo plazo, los oligopolios pueden promover un importante crecimiento
de las empresas influyentes, lo cual que puede ir en desmedro del
público consumidor (altos precios) o en su beneficio (bajos precios). Todo
dependerá de los esquemas de competitividad que se fijen, que pueden ir en
torno al precio, a la publicidad, a la fidelización del consumidor, etc.
Su característica distintiva es la interdependencia entre las firmas
oligopólicas, ya que sus acciones afectan inevitablemente el mercado y a las
demás, de modo que todas están muy conscientes de cada paso que toman.
Eso convierte el oligopolio en un tablero de ajedrez, donde a cada movida de
una empresa hay una respuesta de alguna otra
.Ejemplos de oligopolio
4 compañías controlan el 97% del mercado de la telefonía móvil estadounidense.
Algunos ejemplos de oligopolio son los siguientes:
El mercado de la telefonía celular estadounidense. Dominado por cuatro
grandes corporaciones de telecomunicaciones: Verizon Wireless, AT&T, Sprint
y T-mobile, las cuales controlan el 97% del mercado.
La venta de petróleo de países OPEP. O sea, de la Organización de Países
Exportadores de Petróleo, opera bajo reglas oligopólicas o de cartel, ya que
estas 14 naciones reúnen el 43% de la producción mundial y el 81% de las
reservas de petróleo del mundo.
Las grandes distribuidoras de combustible de España. Como Repsol,
Campsa, Petronor y algunas pocas trasnacionales, manejan el grueso del
mercado y dificultan el surgimiento de empresas competidoras.
Las pocas aerolíneas que aún vuelan a Venezuela. Desde su debacle
económica de principios del siglo XXI, manejan la totalidad del mercado
aeronáutico de y hacia este país caribeño, aunque lo hacen bajo condiciones
económicas inusuales. Dichas empresas son Avianca, Avior, Copa, Iberia,
LATAM, Air France, Turkish Airlines y Wingo.
Oligopolio y monopolio
A diferencia del oligopolio, en el que hay un margen –justo o no- para la competencia
comercial, el caso del monopolio es mucho más drástico, ya que una única
empresa es la que ejerce ya no una influencia, sino un control total sobre el
mercado.
Así, la empresa no tiene la obligación de competir con nadie realmente, sino que
puede instalarse cómodamente sabiendo que a los consumidores no les queda más
que comprarle a ella, dado que no hay quien ofrezca lo mismo en los mismos
términos, o quien pueda ingresar a un mercado ya totalmente copado por ella.
EL MONOPSONIO es una estructura de mercado en la que hay varios oferentes
(vendedores) pero existe un único comprador (demandante), lo que hace que el
demandante posea el control sobre los precios de los productos.
En otras palabras, el monopsonio es una situación comercial en la que hay solo un
demandante o comprador para un producto o servicio determinado. Debido a esto,
los productores se deben adaptar a las exigencias del demandante, tanto en los
precios como en las cantidades.
Este modelo de mercado se considera un sistema de competencia imperfecta, ya
que no posee un equilibrio entre la ley de oferta y demanda.
Características
Dentro de un monopsonio se observan las siguientes características:
Es un modelo de mercado en el cual existe un único comprador y un único
demandante.
Cuenta con distintos tipos de vendedores para efectuar las ofertas de
compra.
Es una clase de mercado que se cataloga como imperfecto y en donde, en
ciertas ocasiones, surgen conflictos y desacuerdos entre vendedores y
compradores.
El comprador en un monopsonio tiene un poder de mercado considerable.
Esto le permite influir en los precios y condiciones del mercado a su favor.
Dado que el monopsonista es el principal comprador, tiene la capacidad de
influir en los precios al negociar con los vendedores. Puede presionar a la
baja los precios de compra de los bienes o servicios.
El monopsonio puede mantener su posición dominante al imponer barreras
a la entrada de otros compradores en el mercado, ya sea a través de
acuerdos exclusivos, contratos a largo plazo, o recursos financieros
significativos.
El monopsonista puede dictar las condiciones de compra, ya que es el único
comprador significativo. Puede exigir descuentos, términos favorables de
entrega, o incluso imponer ciertas condiciones a los proveedores.
Puede haber una asimetría de información en el monopsonio, ya que el
comprador tiene un conocimiento más completo del mercado y puede utilizar
esta ventaja para negociar en condiciones más favorables.
Ventajas y desventajas
Como todo sistema, el monopsonio presenta tanto ventajas como desventajas.
Ventajas
Dentro de este tipo de mercado se observan las siguientes ventajas:
Al existir un único demandante, este tiene el poder de establecer su precio
en el mercado, por lo que puede conseguir quedarse con una parte del
excedente del vendedor.
Mientras más flexibilidad haya dentro de la oferta, menos se afectará el precio
de los productos.
El comprador es quien dicta y regula las exigencias, precios y necesidades.
Este puede lograr ejercer mucho poder en el mercado y conseguir deprimir
los costos de los productos para conseguir extraordinarias ganancias.
Desventajas
El monopsonio cuenta con las siguientes desventajas:
Debido a que el precio y la cantidad de demanda están por debajo del
equilibrio de mercado, este genera ineficiencia.
A medida que se consumen más unidades, es menor la valoración que se le
da al producto, lo cual hace que la curva de demanda del comprador esté en
pendiente negativa.
En algunas ocasiones, el comprador suele aprovecharse del poder que
posee sobre el oferente.
Ejemplos
La fabricación de armamentos: el Estado es el único demandante de la
elaboración de armas para el ejército.
Trajes especiales de policías y bomberos: esta clase de trajes, que cuentan
con elementos concretos y son realizados con materiales específicos, son
adquiridos por un único comprador.
Úna única empresa empleadora de una región: una empresa que es la
principal empleadora en una región o industria puede tener un poder
considerable sobre los salarios. Si la empresa es el único empleador
significativo en la zona y tiene la capacidad de influir en las condiciones
laborales, podría considerarse un monopsonio laboral.
Una marca de computadoras que es el principal comprador de un chip
específico utilizado en sus productos. Si esta marca tiene una participación
de mercado dominante y es el único comprador de estos chips, podría ejercer
un fuerte control sobre el proveedor del chip. La marca de computadoras
podría negociar precios competitivos, condiciones de suministro exclusivas
o características personalizadas debido a su posición dominante en la
adquisición de estos componentes clave. En este escenario, la marca de
computadoras se comportaría como un monopsonio con respecto a ese chip
específico utilizado en sus productos.
OFERTA Y DEMANDA
La demanda es la cantidad de bienes o servicios que los usuarios estarían
dispuestos a pagar en un momento determinado para conseguirlos, en relación
a los distintos precios, sin tener en cuenta otros factores que puedan hacer
modificarla.
De ahí surge la ley de demanda, que es la relación entre la cantidad
demandada de un bien y su precio, en dónde a mayor precio, menor será la
cantidad demandada, y a la inversa, a menor precio mayor será la cantidad
demandada.
La demanda puede sufrir cambios por causas diferentes al precio, por ejemplo
por variaciones en:
El precio de otros bienes relacionados
Las preferencias o gustos de los consumidores
La renta de los consumidores.
Curvas de la demanda
Generalmente, la demanda tiene un comportamiento con una pendiente negativa,
es decir, a mayor precio, menos demanda. Si el precio es muy alto, la demanda es
baja, nula o puede haber devoluciones. En la medida que el precio disminuya,
habrá más demanda.
La oferta es la cantidad de bienes o servicios que están puestos a
la venta en el mercado a un precio concreto en un momento concreto. Es la
cantidad de productos que un vendedor está dispuesto a vender en un momento
determinado, en relación a los distintos precios, sin tener en cuenta otros factores
que puedan hacer modificarla.
De ahí surge la ley de oferta, que es la relación entre la cantidad ofrecida y
su precio, en dónde cuanto mayor es el precio, mayor será la cantidad ofrecida,
y a la inversa, a menor precio, menor cantidad ofrecida.
La oferta puede sufrir cambios por causas diferentes al precio, por ejemplo
por variaciones en:
El precio de otros bienes
Los costes de los factores de producción
Las expectativas empresariales
La combinación de la oferta y de la demanda es lo que conforma el precio
final de un producto o servicio.
Por tanto, si existe una fuerte demanda por un determinado producto o servicio
y poca oferta, el precio de dicho bien o servicio se incrementará.
En cambio, si la oferta es elevada y la demanda es reducida, el precio tenderá a
disminuir.
Curvas de la Oferta
En forma general, puede establecerse que las curvas de la oferta tienen una
pendiente positiva, es decir, a mayor precio del producto en el mercado, hay más
oferta. Si el precio disminuye la oferta también. Si el precio es muy bajo los
productores retiran su oferta del mercado.
En definitiva, es el juego de la ley de la oferta y la demanda lo que finalmente
determina el precio de un bien o de un servicio en el mercado.
Si una compañía incrementa el precio de venta de su producto o servicio es
porque considera que la demanda es elevada y que será bien aceptado por el
público objetivo, pero desde el punto de vista de la demanda, el usuario estará
abierto a comprar más si los precios son reducidos y consumir menos a medida
que los precios suben.
La ley de la demanda dictamina que manteniéndose todo lo demás constante
(ceteris paribus), la cantidad demandada de un bien disminuye cuando el precio
de ese bien aumenta. Por el otro lado, la ley de la oferta indica que,
manteniéndose todo lo demás constante (ceteris paribus), la cantidad ofrecida
de un bien aumenta cuando lo hace su precio.
Qué es el punto de equilibrio
Los elementos clave son los siguientes:
1. Demandantes: personas o empresas que quieren comprar unos bienes o
servicios.
2. Ofertantes: personas o empresas que quieren vender unos bienes o
servicios.
3. Precios: muestran el valor de estos bienes y servicios permitiendo que
haya intercambios.
4. Mercado: lugar donde se llevan a cabo las transacciones. Cualquier medio
en el que se intercambian los bienes y servicios producidos en una
economía.
Parece a priori difícil poner de acuerdo a compradores y vendedores. Sin
embargo, existe un punto en común. Un punto en el que las expectativas de
demandantes y ofertantes se cumplen, donde ambas partes se ponen de acuerdo
para intercambiarse una cantidad determinada de un bien a un precio
determinado. Cuando se alcanza este punto, en el que los consumidores
consumen lo que desean y los productores producen lo que desean, nos
encontramos en una situación de equilibrio de mercado.
Si nos encontrásemos en un mercado de competencia perfecta, el precio final de
un bien o servicio debería de encontrarse en un determinado punto de equilibrio
en el cual coinciden prácticamente la oferta y la demanda.
Es por tanto ese punto de equilibrio el que marcaría y fijaría el precio al que los
usuarios o potenciales clientes sí aceptarían mayoritariamente pagar para
adquirir un bien o un servicio.
Es como si se tratase de un acuerdo tácito entre compradores y vendedores para
poder consensuar un precio que satisfaga a todas las partes, un precio por el
que los compradores interesados estén dispuestos a pagar y un precio por el que
los vendedores acepten vender. De ahí que se le denomina punto de equilibrio.
La idea a tener en cuenta es que los vendedores y los compradores tienen
objetivos diferentes, unos quieren vender a un precio cuanto mayor mejor, los
otros quieren comprar más barato. Tarde o temprano se alcanza un precio de
venta, el punto de equilibrio, que contenta a todas las partes, un punto de
equilibrio en el que la cantidad ofrecida es igual a la cantidad demanda a un
determinado precio, un nivel donde se produce la intersección de las curvas de
oferta y demanda.
Así pues, el precio de equilibrio es el que hace que la cantidad demandada
sea igual a la cantidad ofrecida. A ese precio, todo comprador que esté
dispuesto a comprar puede hacerlo y, al mismo tiempo, cualquier empresario que
quiera vender a ese precio puede venderlo.
En ese punto de equilibrio:
Todo lo que se produce se vende
Todo lo que se demanda se puede adquirir
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