DOSSIER LUIS CERNUDA
BIOGRAFÍA
Luis Cernuda nació en Sevilla en 1902, en una ciudad donde la tradición y el peso de las apariencias
eran esenciales. Creció en una familia que influiría profundamente en su carácter y en su obra. Con
su madre mantenía un vínculo cercano, viéndola como un refugio y un lugar de consuelo. Su padre, un
militar autoritario, fue distante y difícil, marcando su juventud con un profundo rechazo hacia la
disciplina rígida. Con sus 2 hermanas la relación fue más cordial que cercana, ya que desde pequeño
se sintió diferente y aislado dentro de su entorno familiar. Este sentimiento de soledad lo
acompañaría durante toda su vida y se reflejaría, años más tarde, en su poema “La familia”, un
retrato frío de aquellos vínculos que nunca logró sentir como suyos.
Desde su juventud, Cernuda se enfrentó a la incomprensión, no sólo en su entorno familiar, sino
también en su interior. Su homosexualidad, en un mundo que no ofrecía espacio para la diversidad,
lo condujo a explorar sus emociones a través de una poesía llena de metáforas. Los muros, un
símbolo recurrente en su obra, representan ese aislamiento y la barrera entre él y un mundo que no
compartía sus deseos ni su sensibilidad.
Su vida dio un giro al ingresar en la Facultad de Derecho de Sevilla, donde conocería a una figura
clave para su desarrollo literario: Pedro Salinas. Este profesor, además de introducirlo al mundo de la
poesía contemporánea, se convirtió en una especie de mentor que lo animó a explorar su voz poética.
Inspirado por las enseñanzas de Salinas, Cernuda escribió su primera obra, “Perfil del aire”, que
enviaría con ilusión a su maestro. La respuesta de Salinas, sin embargo, no cumplió sus expectativas:
tardía y fría, dejó a Cernuda con un sentimiento de decepción y enfado.
Esta obra fue publicada posteriormente en una revista literaria, recibiendo críticas negativas.
Muchos cuestionaron su estilo, calificándolo de excesivamente clásico y demasiado cercano al de
Jorge Guillén, lo que alimentó en Cernuda una sensación de incomprensión. Como respuesta a esa
crítica, Cernuda publicó “Égloga, elegía, oda”, un conjunto de poemas aún más clásicos,
demostrando su capacidad para manejar las formas poéticas tradicionales.
Más tarde publicó una revisión y ampliación de su obra inicial, “Primeras poesías”. Cernuda exploró
el desarraigo, la soledad, el amor no correspondido y la lucha interna, temas que seguirían siendo
constantes en su obra.
Cernuda se acercó al círculo de la Generación del 27, un grupo de poetas que buscaban renovar la
poesía española. En el Ateneo de Sevilla, comenzó a participar en tertulias y actividades literarias,
descubriendo afinidades con otros autores que, como él, sentían la necesidad de romper con las
formas poéticas convencionales. Sin embargo, aunque Cernuda compartía con ellos ciertos ideales, su
carácter reservado y su continuo sentimiento de soledad hicieron que nunca se sintiera
completamente integrado. La poesía, para él, seguía siendo un refugio íntimo, una forma de
expresar aquello que no podía compartir en voz alta.
La madre de Cernuda falleció, lo que afectó a Cernuda, ya que con su madre sí tenía un vínculo más
profundo. La pérdida de su madre dejó en él una herida emocional que se manifestaría en su poesía
como un sentimiento de orfandad y vacío, intensificando la soledad que siempre lo acompañó. Tras
esto decidió trasladarse a Madrid.
Ingresó en la Residencia de Estudiantes. Cernuda encontró por primera vez un ambiente que
estimulaba su creatividad y donde podía compartir inquietudes con otros artistas e intelectuales. Allí
coincidió con compañeros de la Generación del 27 como Federico García Lorca, Rafael Alberti y
Vicente Aleixandre, quienes lo acogieron en sus círculos. Sin embargo, incluso en este entorno,
Cernuda mantuvo su carácter reservado y un tanto distante, reforzando la sensación de no
pertenecer completamente a ningún lugar. A pesar de esto, durante su estancia en la Residencia
comenzó a explorar nuevas formas de expresión y a consolidar su estilo.
Poco tiempo después, en su viaje a Francia amplió sus horizontes literarios y personales. En París,
Cernuda conoció de cerca el movimiento surrealista liderado por André Breton, que influyó
profundamente en su obra. Aunque nunca se adhirió completamente al surrealismo, esta etapa le
permitió romper con las formas tradicionales y encontrar una voz más personal y arriesgada. Fue
entonces cuando escribió “Un río, un amor” y “Los placeres prohibidos”, 2 obras clave en su
trayectoria.
En “Un río, un amor”, Cernuda comenzó a experimentar con la influencia surrealista, rompiendo con
la rigidez clásica de su poesía anterior. Refleja una etapa de búsqueda y liberación personal, aunque
todavía se refleja su conflicto interno y la lucha por aceptar su identidad y deseos.
Sería con “Los placeres prohibidos” donde encontraría una mayor profundidad y madurez. Esta
obra, considerada una de las más importantes de su carrera, abordó temas como el amor y el deseo
homoerótico con una sinceridad y valentía inusuales para la época. La obra es un canto a la libertad,
no solo en el ámbito amoroso, sino también en el literario.
Durante su estancia en Francia, Cernuda vivió un breve pero intenso romance con un actor francés,
una experiencia que marcaría profundamente su poesía de esta etapa. En sus versos, el amor y el
desamor se entrelazan. En este país encuentra las herramientas para consolidar un estilo propio. En
sus poemas, se puede sentir la tensión entre el deseo de amar plenamente y la inevitable
desilusión que a menudo le seguía.
El dandismo también influenció a Luis Cernuda. Fue una actitud de rebeldía refinada contra las
normas sociales, buscando la belleza y la libertad como respuesta a la opresión. Fue una postura con
la que afirmaba su individualidad frente a una sociedad que rechazaba su sensibilidad y su identidad.
Luis Cernuda regresó a España en 1931, un momento crucial en la historia del país con la
proclamación de la Segunda República. Este período trajo consigo un aire de renovación política,
social y cultural que conectaba con las inquietudes del poeta. Cernuda se sumó a iniciativas como las
Misiones Pedagógicas, un proyecto que buscaba llevar la educación, la literatura y el arte a las zonas
rurales más desfavorecidas. Estas experiencias le permitieron acercarse a una realidad social que
hasta entonces había permanecido lejana para él, y reforzaron su compromiso con las ideas de
justicia y progreso. Aunque su carácter reservado lo mantuvo algo alejado de los grandes movimientos
colectivos, su implicación en estas actividades reflejaba su deseo de contribuir al cambio que
atravesaba España.
En 1936 Cernuda publicó por primera vez “La realidad y el deseo”, una antología que reunía toda su
obra poética hasta ese momento y que consolidaba su voz dentro del panorama literario español. Sin
embargo, ese mismo año, la Guerra Civil estalló y el país se sumió en un conflicto devastador.
Aunque Cernuda no fue un combatiente activo en el frente, participó en la contienda desde el ámbito
cultural, apoyando a la causa republicana. Este período dejó una huella profunda en su obra,
acentuando el tono de desilusión y desencanto que ya era característico de su poesía.
En 1938, en pleno contexto de la Guerra Civil Española, Luis Cernuda se exilió, marcando un antes y
un después en su vida y en su poesía. España se convirtió en una patria perdida, un ideal inalcanzable
que atravesaría toda su obra desde entonces. Su exilio no solo fue geográfico, sino también
emocional y existencial: jamás encontró un lugar donde sentirse plenamente en casa.
Su primera etapa en el exilio lo llevó a Inglaterra (1938-1947), donde trabajó como profesor en varias
universidades. Sin embargo, la barrera del idioma, la frialdad del ambiente inglés y su carácter
solitario intensificaron su desarraigo y su sensación de aislamiento. En este contexto escribió “Las
nubes” (1940), una obra que refleja su dolor por la pérdida de España y su exilio forzado. Aquí, la
patria ausente, el paso del tiempo y la melancolía se entrelazan con una visión amarga de la realidad,
en contraste con el deseo de un mundo más justo y humano. Más tarde, tratando de encontrar refugio
en su memoria, escribió “Ocnos” (1942), una obra en prosa poética que evoca su infancia y juventud
en Sevilla. A través de estos textos cargados de sensibilidad y nostalgia, Cernuda intenta reconciliarse
con su pasado, recreando momentos de belleza y plenitud que contrastan con la dureza del presente.
Inglaterra nunca fue un hogar para él, y su poesía refleja la soledad y la desorientación de quien se
siente extranjero en todos los lugares.
En 1947, Cernuda se trasladó a Estados Unidos (1947-1952), donde trabajó como profesor en
universidades como Mount Holyoke College. Al principio, la energía del país y su admiración por la
cultura americana —especialmente el cine de Hollywood, que tanto lo fascinaba— le hicieron sentirse
más cómodo que en Inglaterra. Sin embargo, con el tiempo, también en [Link]. experimentó una
profunda soledad y una sensación de desencanto. No se sentía parte del mundo académico ni de la
sociedad estadounidense, y su carácter introvertido lo llevó a aislarse aún más.
Durante esta etapa publicó “Como quien espera el alba” (1947), donde expresa la desolación de su
experiencia como exiliado. Con un tono más reflexivo y maduro, esta obra se convierte en una
meditación sobre la pérdida, el amor y la búsqueda de sentido en un mundo marcado por la guerra y
el desarraigo. También escribió “Vivir sin estar viviendo” (1949) y “Con las horas contadas”
(1950), en los que su tono se vuelve más introspectivo, consciente de que su condición de exiliado era
irreversible.
En 1952, Cernuda se trasladó a México (1952-1963), donde pasó los últimos años de su vida. Allí
encontró una comunidad de exiliados españoles y un entorno cultural más cercano, lo que le ofreció
una cierta sensación de hogar. Sin embargo, nunca dejó de sentirse un forastero, consciente de que
España, el país que siempre añoró, le estaba vedado. En esta última etapa publicó “Variaciones
sobre tema mexicano” (1952), donde expresa su admiración por la cultura y la naturaleza del país,
aunque sin perder el tono melancólico que marcaba su poesía. Su última gran obra, “Desolación de
la quimera” (1956), es el reflejo de un poeta que asume su destino con serenidad y tristeza. Aquí,
Cernuda reflexiona sobre el paso del tiempo, la vejez y la muerte, con una lucidez que lo convierte en
un testimonio de su vida errante y de su condición de eterno exiliado.
El 5 de noviembre de 1963, Luis Cernuda falleció en la Ciudad de México a los 61 años, víctima de
un infarto. Murió lejos de España, el país que nunca dejó de añorar y que nunca lo reconoció en vida
como merecía. Su obra, marcada por el choque entre la realidad y el deseo, encontró en el exilio su
última gran herida, convirtiéndolo en una de las voces más profundas y melancólicas de la literatura
española del siglo XX.
SENTIDO DEL TÍTULO
Esta obra es una antología poética publicada y nombrada por el propio Cernuda, la cual reúne toda su
obra. “La realidad y el deseo” fue publicada por primera vez en 1936 y ampliada a lo largo de su vida.
El título encarna el núcleo temático de su poesía: el constante enfrentamiento entre los deseos más
profundos del poeta y la crudeza de una realidad que nunca estuvo a la altura.
Cernuda idealizaba las relaciones humanas —familiares, de amistad y de amor—, así como su
conexión con la tierra y con el mundo que lo rodeaba. Sin embargo, estas aspiraciones chocaban una
y otra vez con la indiferencia, el rechazo o la imposibilidad de alcanzar lo que tanto deseaba. Este
sentimiento de contradicción, entre lo soñado y lo vivido, se convierte en el eje central de su obra,
donde el deseo representa una búsqueda constante de belleza, amor y plenitud, mientras que la
realidad se muestra como un espacio de desilusión, soledad y pérdida.
TEMAS PRINCIPALES
Los temas principales de Luis Cernuda evolucionan a lo largo de su vida, reflejando su experiencia
personal y su proceso de maduración:
PASIÓN AMOROSA
Es un tema central en la obra de juventud de Luis Cernuda, especialmente en libros como “Los
placeres prohibidos”. En esta obra el amor y el deseo se abordan con intensidad y valentía,
desafiando las normas sociales de la época.
SOLEDAD
La soledad acompaña a Cernuda a lo largo de toda su vida, pero se intensifica durante su exilio,
iniciado en 1938. En obras como “Las nubes” (1940), el poeta expresa su aislamiento emocional y
geográfico, así como el sentimiento de no pertenecer a ningún lugar.
HASTÍO
El hastío aparece como una consecuencia de la insatisfacción constante del poeta con la realidad.
Cernuda retrata su cansancio de la repetición y la monotonía, en contraste con sus deseos de belleza
y plenitud.
AÑORANZA DE UN MUNDO MÁS HABITABLE
La añoranza de un mundo más justo y bello es una constante en la poesía de Cernuda, especialmente
durante su etapa de madurez. El poeta reflexiona sobre un mundo ideal que parece siempre fuera de
su alcance. Este tema está muy ligado a su exilio y su desencanto con la realidad política y social de
su época.
EXALTACIÓN DE LA BELLEZA
En su juventud, Cernuda muestra una gran sensibilidad hacia la belleza. Este tema se desarrolla en su
primera etapa poética, en obras como “Perfil del aire” y “Égloga, elegía, oda”, donde exalta la
armonía y el esplendor de lo bello como un refugio frente a las imperfecciones de la realidad.
NOSTALGIA Y RECUERDO DE ESPAÑA
Se convierte en un tema central durante su exilio, especialmente en obras como “Ocnos”. Cernuda
idealiza el pasado como una forma de mitigar el dolor de la separación y el desarraigo. España ya no
es un lugar físico, sino un espacio simbólico de recuerdos y emociones.
REFLEXIÓN SOBRE EL PASO DEL TIEMPO, LA VEJEZ Y LA MUERTE
En su madurez, Cernuda aborda con mayor profundidad el paso del tiempo y su inevitable conexión
con la vejez y la muerte.
TÓPICOS O SÍMBOLOS
Luis Cernuda utiliza una serie de tópicos y símbolos en su poesía para expresar sus sentimientos más
profundos, especialmente el deseo insatisfecho, el exilio, la soledad y el amor imposible. Entre los más
significativos destacan los muros, la noche (el sueño) y el uso del yo poético, que reflejan su visión del
mundo y su conflicto constante entre la realidad y el deseo, reforzando el sentimiento de soledad y la
idea de que la felicidad siempre queda del otro lado, inaccesible.
MUROS
Este símbolo aparece con frecuencia en la poesía de Cernuda y representa la barrera entre el poeta y
sus deseos. Estos muros pueden referirse a:
● El rechazo social y la represión, especialmente en relación con su homosexualidad, que en su
juventud lo hizo sentirse atrapado en un mundo que no le permitía amar libremente.
● El exilio, que lo separa de España y de su identidad, condenándolo a un sentimiento de
nostalgia perpetua.
● La imposibilidad del amor, ya que su vida estuvo marcada por relaciones frustradas o
inalcanzables.
NOCHE
La noche y el sueño en la poesía de Cernuda funcionan como espacios de libertad donde el deseo
puede realizarse sin las limitaciones de la realidad. En la vigilia, el poeta se enfrenta a un mundo
hostil que lo frustra, pero en el sueño encuentra un refugio donde puede imaginar el amor, la belleza y
la felicidad sin obstáculos. Además, la noche está asociada a la intimidad, la nostalgia y la melancolía,
y muchas veces refleja la sensación de soledad del poeta. En algunos casos, también se vincula con la
muerte, no como un final trágico, sino como un descanso del sufrimiento y una posible reconciliación
con el deseo.
YO POÉTICO
A diferencia de otros poetas de la Generación del 27, que solían adoptar un tono más impersonal o
experimental, Cernuda escribe desde su propia experiencia y sentimientos, sin filtros ni artificios. Este
yo es un sujeto desgarrado entre el deseo y la realidad, entre lo que anhela y lo que el mundo le
impone. Es un yo que busca el amor, pero se encuentra con la indiferencia; que sueña con la belleza,
pero choca con la crudeza de la vida. En sus últimos años, este yo poético se vuelve más sereno y
reflexivo, aceptando su destino de exiliado y su imposibilidad de hallar un lugar donde pertenecer.
TRAYECTORIA POÉTICA
Carlos Peregrin Otero establece 2 etapas en su obra, separadas por 1936, el año donde inicia la
Guerra Civil Española, además de aparecer la primera edición de “La Realidad y el Deseo”
PRIMERA ETAPA (hasta 1936)
● Fase inicial
- Perfil del aire (1927)
- Égloga, Elegia y Oda (1928)
● Surrealista
- Un río, un amor (1929)
- Los placeres prohibidos (1931)
● Carácter neorromántico
- Donde habite el olvido (1933)
SEGUNDA ETAPA (a partir de 1936)
● La poesía de guerra
- Entre 1936 y 1939
● La poesía del exilio
- Iniciada con “Las nubes” en 1940
INTENCIÓN COMUNICATIVA
En este poema Cernuda tiene una intención lírica, con la que pretende expresar sus sentimientos
sobre…
Además, el autor tiene una intención estética o poética, puesto que siempre busca la belleza en sus
composiciones a través de recursos, lenguaje elaborado…
CARACTERÍSTICAS FORMALES
● Lenguaje elaborado, repleto de recursos:
- Metáforas
- Hipérbole (exageración)
- Símil (comparación)
- Anáfora (repetición)
● Experimentación (Surrealismo)
- Metáforas insólitas
- Imágenes visionarías
- Enumeraciones caóticas
INFLUENCIA DEL CONTEXTO
Luis Cernuda vivió una época marcada por profundos cambios políticos, sociales y culturales que
influyeron en su poesía. Cernuda formó parte de la Generación del 27, un grupo de poetas que
buscaban renovar la poesía española combinando la tradición literaria con las nuevas corrientes
vanguardistas. Estos escritores reivindicaban la lírica de autores clásicos como Garcilaso de la Vega,
Góngora y Bécquer, pero al mismo tiempo experimentaban con nuevas formas y estilos inspirados en
el simbolismo, el futurismo y el surrealismo. Cernuda tuvo una relación compleja con sus compañeros.
Aunque compartía con ellos la admiración por la belleza y la perfección poética, su carácter solitario y
su profundo sentimiento de no pertenecer diferencia lo alejaron del grupo.
En su viaje a Francia, Cernuda entró en contacto con el surrealismo, una corriente que transformó su
escritura y le permitió expresar sus emociones de manera más libre y espontánea. Influyeron en él
autores como André Breton. El surrealismo le ofreció a Cernuda una nueva forma de hablar del amor,
el deseo y la soledad, liberándolo de los esquemas clásicos de la poesía. El poeta explora temas como
la homosexualidad, la represión y la búsqueda de la belleza en un mundo hostil. Cernuda también se
acercó a la poesía humanizada, una tendencia que buscaba conectar la poesía con la realidad social y
política del momento.
ANÁLISIS DE “SI EL HOMBRE PUDIERA DECIR”
IDEAS DEL TEXTO
● Idea principal:
La idea principal de este texto es el deseo de libertad en el amor, una libertad necesaria para la
felicidad de Cernuda.
● Ideas secundarias:
- Obstáculos (muros) que encuentra en España para expresar su homosexualidad
- Amor pasional del autor y dependencia hacia esa persona (vivencia amorosa personal
en Francia)
ORGANIZACIÓN DE IDEAS
● Parte 1 (versos 1-9): Introducción de la ansia de libertad para el hombre y la proclamación
de su amor libre
● Parte 2: (versos 10-19): Desarrollo de su experiencia amorosa personal
● Parte 3 (versos 19-24): Tema que trata sobre la defensa de la libertad
TIPO DE ESTRUCTURA
Siguiendo la organización de ideas establecida, podemos identificar que la estructura del poema es
una estructura inductiva, ya que el tema principal, que es la defensa de la libertad en el amor, aparece
con mayor énfasis en la parte final del poema.
INTENCIÓN COMUNICATIVA
En este poema Cernuda tiene una intención lírica, con la que pretende expresar sus sentimientos de
amor pasional y libre. En este poema pretende defender la libertad de las personas para demostrar su
amor, sin limitaciones ni obstáculos (“si como muros que se derrumban”, (verso 4). Con este poema
hace referencia a su homosexualidad, buscando expresar la necesidad tan importante que supone
para él poder expresarse libremente. En este poema, el yo poético se identifica con Cernuda, que tras
viajar a Francia empieza una relación con un hombre, sintiéndose por fin libre y enamorado. Además,
el autor tiene una intención estética o poética, puesto que siempre busca la belleza en sus
composiciones a través de recursos, símbolos, lenguaje elaborado y metáforas.
ANÁLISIS DE “TELARAÑAS CUELGAN DE LA RAZÓN”
IDEAS DEL TEXTO
● Idea principal:
La idea principal de este texto es el sentimiento de tristeza absoluta y soledad de Cernuda ante una
situación de desamor que afronta apasionadamente.
● Ideas secundarias:
- Paisaje desolado y sin vida que refleja la situación emocional atravesada por Cernuda
- Sentimiento de esperanza ante el desamor, asumiendo que una parte de él no volverá
- Símbolo del muro que se levanta (versos 20 y 21) para expresar su dificultad de
libertad y felicidad en el amor
ORGANIZACIÓN DE IDEAS
● Parte 1 (versos 1-16): Desarrollo de su situación emocional reflejada en el paisaje
● Parte 2: (versos 16-21): Tema donde el autor reconoce que su tristeza y soledad se debe a
un desamor, culpando a la otra persona
TIPO DE ESTRUCTURA
Siguiendo la organización de ideas establecida, podemos identificar que la estructura del poema es
una estructura inductiva, ya que el tema principal, que es el profundo sentimiento de tristeza y
soledad de Cernuda ante una situación de desamor, aparece con mayor énfasis en la parte final del
poema.
INTENCIÓN COMUNICATIVA
En este poema Cernuda tiene una intención lírica, con la que pretende expresar sus sentimientos
pesimistas y trágicos ante una situación de desamor. Pretende reflejar la soledad a través de la
metáfora del muro (versos 20 y 21), ante el que se encuentra solo, perdiendo tanto el amor como su
libertad en él. Con este poema hace referencia a su profunda tristeza, buscando expresar sus
sentimientos a través del paisaje, desolado y sin vida. El yo poético se identifica con Cernuda, que tras
un pasional romance, termina devastado por la ruptura. Además, el autor tiene una intención estética
o poética, puesto que siempre busca la belleza en sus composiciones a través de recursos, símbolos,
lenguaje elaborado y metáforas.
ANÁLISIS DE “TELARAÑAS CUELGAN DE LA RAZÓN”
INTENCIÓN COMUNICATIVA
En este poema Cernuda tiene una intención lírica, con la que pretende expresar sus sentimientos de
anhelo de su tierra y desencanto ante el lugar donde se encuentra (Inglaterra). Pretende reflejar estos
sentimientos a través de la metáfora de la gaviota, con la que el autor se muestra identificado, ya que
ambos eran libres pero por determinadas circunstancias terminaron en un lugar donde no pertenecen.
Con este poema hace referencia a su sensación constante de no pertenecer, descontento con donde
se encuentra, retratando así un paisaje monótono y sin vida. El yo poético se identifica con Cernuda,
que tras tener que abandonar España por la Guerra Civil, inicia una nueva etapa de exilio en
Inglaterra. Además, el autor tiene una intención estética o poética, puesto que siempre busca la
belleza en sus composiciones a través de recursos, símbolos, lenguaje elaborado y metáforas.