24 La Segunda Venida
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24 LA SEGUNDA VENIDA
DESCUBRE
Toda la narrativa bíblica avanza hacia el momento
más deseado de la historia. Jesús volverá para
recibir a la iglesia como Su novia eterna.
¿POR QUÉ VOLVERÁ JESÚS?
En los tiempos bíblicos, cuando un hombre se enamoraba de una mujer y quería tomarla
como esposa, seguía una serie de costumbres matrimoniales marcadas por su cultura. En
primer lugar, estaba la fase de cortejo, en la que el hombre interactuaba con la mujer de
forma respetuosa con el fin de ganar su atención y descubrir si el interés era mutuo. Una
vez ella se interesaba por él, pasaban a la fase de noviazgo, una etapa de exclusividad
en la que crecía el amor que sentían el uno por el otro. Luego, una vez se hacía la pedida
de mano, el hombre se separaba de la novia y volvía con su familia, dejándola con el
consuelo de la promesa de que pronto volvería y la certeza de que sólo se marchaba
con el propósito de preparar un lugar para ella en la casa de su padre. Una vez estaban
listos todos los preparativos, él volvía a buscar a la novia, se casaba con ella, y la llevaba
al lugar que había preparado para que estuvieran juntos durante el resto de su vida.
En varios pasajes del Antiguo Testamento, Dios se presenta a Su pueblo, con quien había
establecido Su pacto, como un amante que corteja y un esposo esperanzado. Analiza y
comenta la riqueza de las imágenes que se encuentran en los siguientes textos bíblicos:
Isaías 54:5; Ezequiel 16:4-8; Oseas 2:19, 20.
Con este precioso trasfondo matrimonial, no es de sorprender que, al venir Jesús al
mundo, Juan el Bautista lo viera como «el novio» que había venido a encontrarse con
Su «novia» (Juan 3:29). A lo largo del ministerio público de Jesús, multitud de personas
se sintieron atraídas a Él. Hacia el final de Su ministerio, Jesús dijo: «Pero Yo, cuando sea
levantado de la tierra, atraeré a todos a Mí mismo» (Juan 12:32).
¡Atraeré!
¡No empujaré, ni forzaré, ni requeriré, ni demandaré, sino atraeré!
Este es el lenguaje del amor. Jesús murió en la cruz, llevando sobre Sí nuestra culpa,
para mostrarnos cuán profundamente nos ama. Albergaba la esperanza de que la belleza
de Su amor nos atrajera hacia Él como el amor de nuestra vida.
Poco después de anunciar Su intención de atraer a la humanidad a Sí mismo a través de
Su despliegue de amor en el Calvario, Jesús tuvo una conversación con Sus discípulos
en la que hizo referencia a las costumbres matrimoniales de su cultura:
«No os angustiéis. Confiad en Dios, confiad también en mí. En el hogar de mi Padre
hay muchas viviendas; si no fuera así, ya os lo habría dicho. Voy a prepararos un lugar.
Y si me voy y os lo preparo, vendré para llevaros conmigo. Así estaréis donde Yo esté»
(Juan 14:1-3).
Jesús regresa a la Tierra por una razón: porque Él nos ama profunda-, apasionada- y
fervorosamente y quiere pasar toda la eternidad disfrutando de una relación íntima con
nosotros. La Segunda Venida de Jesús es el clímax de la historia del ser humano, y cons-
tituirá la consumación matrimonial final del amor incondicional de Dios por Su iglesia.
Cuando el apóstol Pablo habla acerca del matrimonio lo utiliza como un trampolín
simbólico con el fin de describir el amor de Cristo por Su iglesia. Lee Efesios 5:25-33
y comenta qué otras cosas aprendes acerca del amor que siente Jesús por Su pueblo.
¿CUÁNDO VOLVERÁ JESÚS?
Poco antes de Su crucifixión, Jesús pronuncia un lamento desconsolado sobre Jerusalén
y a la vez predice Su Segunda Venida:
«¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que se te envían!
¡Cuántas veces quise reunir a tus hijos, como reúne la gallina a sus pollitos debajo
de sus alas, pero no quisiste! Pues bien, vuestra casa va a quedar abandonada. Y os
advierto que ya no volveréis a verme hasta que digáis: “¡Bendito el que viene en el
nombre del Señor!”» (Mateo 23:37-39).
Lógicamente, los discípulos se quedaron perturbados y perplejos ante el pronóstico
tan negativo para Israel, así que llamaron la atención de Jesús hacia los impre-
sionantes «edificios del templo». Jesús respondió diciendo: «¿Veis todo esto? Os
aseguro que no quedará piedra sobre piedra, pues todo será derribado». Sintiendo
curiosidad por la destrucción de Jerusalén y Su Segunda Venida, los discípulos le
hicieron una pregunta a Jesús:
«¿Cuándo sucederá eso, y cuál será la señal de tu venida y del fin del mundo?» (Mateo 24:1-3).
A menos que se indique lo contrario, el texto bíblico se ha tomado de la Santa Biblia, Nueva Versión Internacional®, NVI® (texto en castellano de España)
© 2005 Sociedad Bíblica Internacional. Usado con permiso.
Como respuesta, Jesús empezó a trazar por lo menos nueve señales que precederán
Su Segunda Venida. Lee Mateo 24:4-14 y escribe una lista de las señales:
1. 6.
2. 7.
3. 8.
4. 9.
5.
Por supuesto que todas estas cosas han estado ocurriendo en todo el mundo desde
el tiempo de Jesús hasta nuestros días. De modo que los acontecimientos en sí no
tienen nada de especial o único. Pero, en el versículo 8, Jesús explica de qué manera
este tipo de acontecimientos serán señales de Su Segunda Venida: «Todo esto será
apenas el comienzo de los dolores» (Mateo 24:8). La palabra griega que en esta ver-
sión de la Biblia se traduce como dolores es «odin» y significa literalmente «dolores
de parto». Los dolores de parto tienen dos características: se hacen más frecuentes
y más intensos a medida que se aproxima el momento del parto. Al emplear este
símbolo, Jesús nos ha dado a entender que, aunque las pestilencias, el hambre y los
desastres naturales hayan afligido al mundo en cierta medida desde siempre, éstos
se harán más y más frecuentes e intensos cuando Él esté próximo a venir.
Además, en 2 Timoteo 3:1-15, el apóstol Pablo comparte una lista de veinte indica-
dores que nos harán saber que la Segunda Venida de Jesús está cerca. Lee el pasaje
y comenta cómo este tipo de cosas está definiendo la cultura popular del mundo
cada vez más abiertamente y de forma más generalizada.
¿CÓMO VOLVERÁ JESÚS?
Después de Su resurrección, Jesús se encontró con Sus discípulos para trazar la
misión de la iglesia de proclamar al mundo la buena noticia de la gracia salvadora
de Dios: «No os toca a vosotros conocer la hora ni el momento determinados por
la autoridad misma del Padre –les contestó Jesús–. Pero cuando venga el Espíritu
Santo sobre vosotros, recibiréis poder y seréis Mis testigos tanto en Jerusalén como
en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra» (Hechos 1:7, 8). Después
de decir estas Sus últimas palabras antes de partir, «mientras ellos lo miraban, fue
llevado a las alturas hasta que una nube lo ocultó de su vista» (Hechos 1:9). Lee ahora
los versículos 10 y 11 y comenta cómo le describieron los ángeles a los discípulos la
forma en la que Jesús volvería.
Con el fin de pintar una imagen todavía más clara de la Segunda Venida de Jesús,
lee los siguientes textos bíblicos y responde a las preguntas:
¿Cuántas personas serán testigos de la Segunda Venida de Jesús? Apocalipsis 1:7.
Al describir la «venida» de Jesús, ¿qué palabra utiliza Pablo para indicar que será
un acontecimiento visible y espectacular? Tito 2:13
Según 1 Tesalonicenses 4:13-18, ¿qué ocurrirá con los «muertos en Cristo» cuando
Jesús regrese?
Y cuando Jesús regrese en Su Segunda Venida, ¿dónde se encontrarán los santos
resucitados y «los que estemos vivos» con Él?
¿Cuántos de los ángeles estarán con Jesús en Su Segunda Venida? Mateo 25:31.
Y lo más importante, ¿cómo distinguirá Jesús a las ovejas (los salvos) de las cabras
(los perdidos) en Su Segunda Venida? Mateo 25:32-46.
CONECTA
El Dios de la Escritura es el gran amor de
nuestras vidas, fiel en todo tiempo.
El Cantar de los Cantares es una canción de amor profética que ofrece una visión
única del amor de Jesús por Su iglesia. Versículo tras versículo nos encontramos
con expresiones del amor devoto que se profesan e intercambian Salomón y su
prometida, la Sulamita. Cada uno describe las virtudes y la belleza del otro con
maestría lírica, se dan cumplidos extravagantes, y arden en pasión el uno por el
otro. Justo cuando pensamos que se trata simplemente de otro canto más al amor,
de los muchos que ya hay en el mundo, y nos preguntamos por qué aparece en la
Biblia, en el clímax del canto, la Sulamita le dice a su amado: ««Ponme como un sello
sobre tu corazón, como un sello sobre tu brazo, porque fuerte como la muerte es
el amor, inexorables como el Seol, los celos; Sus destellos, son destellos de fuego,
la llama misma del Señor» (Cantar de los Cantares 8:6, 7 NBLA). De repente, nos
damos cuenta de que la forma más profunda de amor que conoce el ser humano –el
amor que existe entre la prometida y su novio– nos susurra al corazón el mismísimo
amor que el propio Dios siente hacia nosotros. Al morir en la cruz, Jesús nos reveló
un tipo de amor que es más fuerte que la muerte y que ninguna fuerza de este
mundo es capaz de extinguir (Romanos 8:38, 39). Éste es el precioso Jesús que ha
prometido volver a la Tierra para llevarnos para siempre con Él.
EXPERIMENTA
Sí, espero la Segunda Venida de Jesús con ilusión, del mismo
modo que una novia espera el regreso de su prometido.
¡Qué cosa más maravillosa que Jesús estuviera dispuesto a morir en la cruz para
mostrarme cuánto me ama, a mí y a todos! Deseo que la iglesia sea como una
novia fiel: que lo amemos y estemos preparados para cuando Él vuelva a buscarnos
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para vivir con Él para siempre.
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