0% encontró este documento útil (0 votos)
37 vistas11 páginas

DERECHO PENAL I LIBRO GUIA-páginas-eliminadas

El documento aborda los límites al poder penal del Estado, destacando principios fundamentales como la legalidad, la irretroactividad, y la necesidad de intervención mínima del derecho penal. Se enfatiza la importancia de la proporcionalidad de las penas, la protección de las víctimas y la garantía jurisdiccional. Además, se presentan casos prácticos que ilustran la aplicación de estos principios en situaciones concretas.

Cargado por

ann850055
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
37 vistas11 páginas

DERECHO PENAL I LIBRO GUIA-páginas-eliminadas

El documento aborda los límites al poder penal del Estado, destacando principios fundamentales como la legalidad, la irretroactividad, y la necesidad de intervención mínima del derecho penal. Se enfatiza la importancia de la proporcionalidad de las penas, la protección de las víctimas y la garantía jurisdiccional. Además, se presentan casos prácticos que ilustran la aplicación de estos principios en situaciones concretas.

Cargado por

ann850055
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

DERECHO PENAL BÁSICO

Fo
nd
o
Ed
ito
ria
lP
U
C
P
Capítulo 2
LÍMITES AL PODER PENAL

P
C
U
1. Legitimación y delimitación del poder penal

lP
El poder penal del Estado se ejerce de acuerdo a determinados límites.
Estos límites se expresan en principios que a su vez que legitiman el sistema
ria
penal, que limita en la actuación del Estado. Los principios legitimadores
del poder sancionador del Estado son tanto constitucionales como
ito

jurídico-penales. Su legitimación extrínseca proviene de la Constitución


y los tratados internacionales. Su legitimación intrínseca se basa en una
Ed

serie de principios.
El Estado, cuando promulga (criminalización primaria) y cuando
aplica (criminalización secundaria) determinadas normas penales, tiene
o

que mantenerse dentro del marco de estos principios garantistas. Estos


nd

principios se clasifican en límites materiales o garantías penales y límites


formales o garantías procesales.
Existen principios que se encuentran expresamente señalados en el
Fo

título preliminar del código penal y otros que son producto de la aplicación
político-criminal de la ley penal.
Derecho penal básico

2. Principio de legalidad
El principio de legalidad representa una garantía de libertad personal,
política y jurídica de los ciudadanos que limita el poder penal estatal.
Este principio es un importante postulado del Estado de derecho de von
Feuerbach, que se expresa en la fórmula del nullum crimen, nulla poena
sine lege. Esto se entiende como «no hay delito ni pena sin una ley», y se
expresa en nuestra legislación en que «nadie será procesado ni condenado
por acto u omisión que al tiempo de cometerse no este previamente

P
calificado en la ley, de manera expresa e inequívoca, como infracción

C
punible; ni sancionado con pena no prevista en la ley» (art. 2, num. 24,

U
inc. d, Constitución); en este mismo sentido, el artículo II del Título
Preliminar del código penal.

lP
Las garantías que implica el principio de legalidad son:

a) Nullum crimen sine lege certa: la ley penal debe ser redactada con
ria
la mayor precisión posible (lex certa).
b) Nullum crimen sine lege previa: se prohíbe la aplicación retroactiva
ito

—in malam partem— de la ley penal.


c) Nullum crimen, nulla poena sine lege scripta: no existe delito ni pena
Ed

sin ley escrita; se rechaza la costumbre.


d) Nullum crimen, nulla poena sine lege stricta: se prohíbe aplicar por
analogía la ley penal.
o
nd

2.1. La prohibición de analogía


La prohibición de analogía impide aplicar la ley penal por analogía para
Fo

sancionar una conducta. El principio de inaplicabilidad por analogía de


la ley penal constituye una garantía de la administración de justicia (art.
139, inc. 9, Constitución) y un principio fundamental del derecho penal
en el sentido de que «no es permitida la analogía para calificar el hecho
como delito o falta, definir un estado o peligrosidad o determinar la pena
o medida de seguridad que le corresponde» (art. III, TP, CP).

34
Felipe Villavicencio Terreros

La prohibición de la analogía solo alcanza a la analogía in malam


partem —analogía perjudicial o desfavorable al procesado—, aquella que,
por ejemplo, extiende los efectos de la punibilidad para el inculpado. Por el
contrario, la analogía in bonam partem, o la que es favorable al procesado, es
aceptada a través de los proceso de interpretación de la ley penal. También
lo expresa el código procesal penal de 2004 en el numeral 3 del artículo VII
del Título Preliminar cuando señala que «[…] La interpretación extensiva
y la analogía quedan prohibidas mientras no favorezcan la libertad del

P
imputado o el ejercicio de sus derechos».

C
2.2. La irretroactividad de la ley penal

U
La irretroactividad de la ley penal excluye la posibilidad de aplicar

lP
retroactivamente la ley penal cuando es desfavorable al reo. Sin embargo,
sí es posible aplicar la ley penal de manera retroactiva —retroactividad
benigna— si es favorable al reo.
ria
Este principio constitucional (art. 103, Constitución) se reconoce en
la legislación penal interna en el sentido de que «la ley penal aplicable es
ito

la vigente en el momento de la comisión del hecho punible. No obstante,


se aplicará la más favorable al reo, en caso de conflicto en el tiempo de
Ed

leyes penales] (art. 6, CP).

2.3. Necesidad o mínima intervención del derecho penal


o

El principio de necesidad o de mínima intervención establece que el


nd

Estado debe emplear el derecho penal cuando pueda explicar su necesidad


para la convivencia social. Se justifica toda intervención necesaria y útil
Fo

para la protección de bienes jurídicos. En este sentido, el derecho penal


solo debe intervenir en los supuestos de particular gravedad ahí donde su
presencia es imprescindible para resolver el conflicto social que no puede
ser resuelto por otro sistema de control social menos lesivo.
Este principio supone un límite fundamental a las leyes penales, en
el sentido de que su participación se justifica en la medida que protege a

35
Derecho penal básico

la sociedad. Se subclasifica en el principio de subsidiariedad y principio


de fragmentariedad.
La subsidiariedad, denominada última ratio o extrema ratio, limita el
carácter expansivo del derecho penal, al que solo se puede acudir cuando
los demás controles sociales han fracasado. En relación a este principio,
no basta probar la idoneidad del derecho penal, sino que es necesario
demostrar que no es posible sustituirlo por otros medios de control
menos lesivo.

P
La fragmentariedad se refiere a la naturaleza selectiva del derecho penal,
y determina qué conductas son penalmente relevantes. De esta manera se

C
impide utilizar el derecho penal para tipificar todas las conductas como

U
delictivas, sino solamente las de mayor entidad.

3. Principio de lesividad lP
ria
El principio de lesividad exige que el bien jurídico tutelado sea lesionado
o puesto en peligro para que intervenga el derecho penal (art. IV, TP,
ito

CP). En nuestro derecho penal este principio sigue siendo dominante, a


pesar de los propósitos de dar prioridad a la infracción a la norma como
criterio rector de la protección penal.
Ed

Los bienes jurídicos son los valores fundamentales y predominantes


de toda sociedad que protege los derechos humanos. Su fuente principal
son los principios constitucionales, y buscan evitar la arbitrariedad que
o

puede originar el uso desmedido del poder penal en la vida, la salud, el


nd

medio ambiente, etc.


Fo

4. Principio de culpabilidad
El principio de culpabilidad o la responsabilidad penal permite que
una persona solo sea responsable por los actos cometidos, excluyendo
toda forma de responsabilidad objetiva (versare in re illicita), así como la
posibilidad de responder por la conducta de terceros (art. VII, TP, CP).

36
Felipe Villavicencio Terreros

Según este principio, la pena solo puede fundamentarse si se comprueba


que el hecho puede serle reprochable al acusado.
El dolo o culpa es la manifestación del principio de culpabilidad. En
este sentido, se admite la responsabilidad penal a través de estructuras
dolosas o imprudentes, y se excluye la imputación por resultados
imprevisibles.

5. Principio de proporcionalidad

P
El principio de proporcionalidad o prohibición de exceso señala que

C
la pena ha de ser proporcionada a la gravedad del hecho, tanto por su

U
jerarquía respecto del bien jurídico afectado como por la intensidad del
ataque al mismo bien. Este importante principio de limitación al poder

lP
penal prescribe que la pena no puede sobrepasar la responsabilidad por
el hecho (art. VIII, TP, CP).
ria
Cuando la pena resulte claramente desproporcionada a la gravedad
del hecho, el juez debe evitarla o reducir sus efectos aunque esté prevista
ito

en la ley.

6. Principio de integración
Ed

El principio de integración establece que la ley penal se debe interpretar


de conformidad con la Constitución política y con las normas y
o

principios sobre derechos humanos y prevención del delito reconocidos


nd

en los tratados de los cuales el Perú es parte, en especial aquello sobre


derecho internacional de los derechos humanos y derecho internacional
Fo

humanitario. Asimismo debe ser conforme con la jurisprudencia de


tribunales internacionales cuya jurisdicción esté reconocida por el Estado
peruano.

37
Derecho penal básico

7. Principio de racionalidad y humanidad de las penas


El principio de racionalidad y humanidad de las penas o principio de
proscripción de la crueldad rechaza toda sanción penal cruel que resulte
inhumana para el sujeto. Este principio establece la búsqueda de una
pena humanitaria tendente a resocializar al penado y prevenir el delito,
respetando los derechos humanos.
En todo caso, el juez, ante una pena cruel, inhumana o degradante
aplicable a un caso concreto, está en la obligación de evitarla o reducir sus

P
efectos, aunque se encuentre prevista en la ley de manera expresa.

C
U
8. Principio ne bis in ídem

lP
El principio ne bis in ídem constituye una garantía material y procesal
que impide que una persona sea sancionada y procesada dos o más
ria
veces por un mismo hecho o delito, tanto en la jurisdicción penal como
en la administrativa. El código penal nacional reconoce este principio
en el artículo 90 del código penal cuando afirma que «nadie puede ser
ito

perseguido por segunda vez en razón de un hecho punible sobre el cual


se falló definitivamente».
Ed

Este principio busca evitar una doble reacción del poder penal frente
a un mismo hecho, en el ordenamiento punitivo u otros, de manera que
se evite la doble sanción, que significa un exceso punitivo del Estado.
o

Para invocar la vulneración del principio del ne bis in ídem es un


nd

requisito indispensable que haya una triple identidad entre sujeto, hecho
y fundamento.
Fo

9. Principio de protección a la víctima


El principio de protección a la víctima garantiza que los afectados por
el delito serán tratados con respeto a su dignidad y tendrán derecho a la
pronta reparación del daño que hayan sufrido, de manera que reforzarán
los mecanismos judiciales y administrativos que les permitan obtener

38
Felipe Villavicencio Terreros

reparaciones, incluso del Estado cuando el agresor es un funcionario


público.

10. Garantía jurisdiccional


El principio de garantía jurisdiccional establece que solo el juez competente
puede imponer penas o medidas de seguridad y en la forma establecida
en la ley: «Solo el Juez competente puede imponer penas o medidas de
seguridad; y no puede hacerlo sino en la forma establecida en la ley»

P
(art. V, TP, CP).

C
U
11. Garantía de ejecución

lP
La garantía de ejecución señala que no puede ejecutarse pena o medida de
seguridad de otra forma que la prescrita por la ley. La ejecución de penas
o de medidas de seguridad es controlada e intervenida judicialmente: «No
ria
puede ejecutarse pena alguna en otra forma que la prescrita por la ley y
reglamentos que la desarrollen. En todo caso, la ejecución de la pena será
ito

intervenida judicialmente» (art. VI, TP, CP).


Ed

12. Casos prácticos


Caso 3
o

Jennifer es una mujer muy bondadosa y solidaria, realiza obras de caridad


nd

en los pueblos más necesitados. Producto de estas actividades caritativas,


cierto día discute muy acaloradamente con su socio Marcial, quien no está
Fo

de acuerdo con estas obras de caridad por su alto costo económico. Este
la golpea hasta dejarla inconsciente. Tras días de agonía, Jennifer fallece.
El juez sentencia a Marcial por el delito de homicidio simple (art. 106, CP)
y le impone la pena de cadena perpetua por dos razones: primero por
la presión de los familiares de la víctima y las personas beneficiadas y,
segundo, por considerar que Jennifer era una persona caritativa que ayuda
a los más necesitados.

39
Derecho penal básico

Pregunta

¿Es viable sancionar a Marcial con una pena mayor a la establecida en


la norma penal por la presión de las personas y por consideraciones
personales? ¿Qué principio se estaría vulnerando en el caso?

Caso 4

P
Rosario solicita «castración quirúrgica» para los violadores. La congresista

C
Rosario se mostró partidaria de esta medida como única solución
para contener a los violadores y delincuentes sexuales más peligrosos

U
y reincidentes. Para la congresista, este recurso de castración sería el

lP
procedimiento definitivo y eficaz que normalizaría la libido de estos sujetos.
ria
Pregunta
ito

Examine este supuesto en relación a los principios limitadores del


derecho penal.
Ed
o
nd
Fo

40
Fo
nd
o
Ed
ito
ria
lP
U
C
P

También podría gustarte