La Comedia de Los Errores
La Comedia de Los Errores
PERSONAJES
EGEO – PADRE DE LOS GEMELOS
ANTÍLOFO de Siracusa
DROMIO de Siracusa
ANTÍLOFO de Éfeso
DROMIO de Éfeso
ADRIANA – Esposa de Antílofo de Éfeso
LUCIANA – Hermana de Adriana
DUQUE de Éfeso
GUARDIA/POLICIA
COMERCIANTE
JOYERO
1.- “MIL MONEDAS DE ORO”
INT. OFICINA DEL DUQUE. DÍA
GUARDIA
Firme
Esperaremos a la autoridad competente
EGEO
Decaído
Por favor… Continue con su trabajo y termine con mis penas…
El GUARDIA deja a EGEO sentado aun esposado, EGEO lo mira mientras este
se queda a la mitad del lugar firme mirando a EGEO
EGEO
O al menos permítanme seguir mi camino
GUARDIA
Deja de chillar, es inútil
EGEO
Por favor, libérenme o terminen rápido con mi pesar
GUARDIA
Puedes suplicar todo lo que quieras, nadie va a hacerte caso
GUARDIA
Señor Duque, no tenía que haberse molestado
DUQUE
No es ninguna molestia, prefiero conocer la causa del delito antes de
ajusticiar a un extranjero
Se acerca a EGEO
Porque supongo que este tendrá sus razones, ¿no es cierto?
EGEO
Mira al DUQUE
¿Es usted la autoridad?
GUARDIA
Molesto
Maldito Siracusano, ¿Cómo te atreves a insultar fuera de tu patria?
¡Delante de ti tienes a el Duque de Éfeso!
EGEO
Señor… yo no soy ningún criminal
DUQUE
El dictado de nuestra ley obliga a cada cual a buscar el beneficio de
su negocio en su propio país
EGEO
Desconozco ese dictado
DUQUE
Suspira
No corren buenos tiempos para el negocio exterior, todo gracias a la
enemistad de nuestros regentes
EGEO
¿Y que he de pagar yo?
DUQUE
¿Así de desinformado estas?
ríe ligeramente, pero toma compostura rápidamente
Aquel que pretenda realizar cualquier transacción de compra, venta o
trueque en lugar ajeno a su patria deberá pagar 1,000 (mil) monedas
de oro; o en ausencia de ellas, pagara con su vida
EGEO
Entonces… No hay ningún problema
DUQUE
Sorprendido
¿Tienes mil monedas de oro?
EGEO
No… Pero mi vida acabo hace ya mucho tiempo… Pueden acabar con el
resto que queda
DUQUE
Mira a EGEO extrañado
Explícate, por muy penosa que sea tu historia, nada evitara que la
ley se cumpla
EGEO
Se levanta de la silla aun esposado, melancólico
Mi nombre es Egeo, nací y crecí en Siracusa donde aprendí el negocio
del mercadeo junto a mi padre, me casé con una hermosa mujer que
lleno de luz mi vida y así vivimos felices, hasta que la noticia de
su embarazo en una época peligrosa por la corrupción de los
dirigentes Siracusanos nos obligó a buscar fortuna entre los mares
EGEO
En uno de estos viajes, dio a luz a un par de gemelos idénticos,
Antífolo les pusimos por nombre; si, a ambos, pues era imposible
distinguir uno de otro. Esa misma noche, una campesina dio a luz a
dos niños también iguales y decidí comprarlos para aliviar a sus
padres de la pobreza que los abatía y para que pudieran servirles a
nuestros hijos como sirvientes; Dromio les pusimos por nombre; si,
también a ellos, eran como 2 gotas de agua.
Toma más seriedad y tristeza
Y en el viaje de vuelta, nos alcanzó una horrible tormenta, la
tripulación abandono el barco, mi esposa y yo cargamos como pudimos a
uno de nuestros hijos con uno de los criados y nos atamos a uno de
los mástiles del barco a punto de hundirse
EGEO
Mi esposa y yo intentamos mantenernos juntos, pero…
empieza a sollozar, melancólico
Nuestras manos se resbalaron…
DUQUE
Llorando, mira al GUARDIA
¿Antífolo y Dromio? Me suenan esos nombres, pero siga, siga, por
favor, aunque nada evitara que el peso de la ley caiga sobre su
cabeza, aunque sea podemos tenerle algo compasión
EGEO
Si tan solo los dioses nos hubieran tenido compasión… Me separe de mi
esposa porque una enorme roca partió el mástil por la mitad
obligándonos a separarnos; pero solo después pude ver que un barco
pesquero recogió a mi esposa y al otro par de hermanos; yo pase toda
la noche a la deriva, hasta que un barco de mercaderes recogió a mi
hijo, a su criado y a este desamparado padre… Ese fue el inicio de mi
desgracia
GUARDIA
¿Y qué paso entonces? Cuéntenos, por favor
DUQUE
Cuente, cuente, no pare
EGEO
A los 18 años, le conté esta misma historia a mi Antílofo, con toda
la angustia y culpa que me acechaba, pero a él le dio la fuerza para
recorrer mar y tierra en busca de su hermano, acompañado de su
inseparable Dromio
Se da la vuelta para ponerse a la altura del DUQUE y el GUARDIA
Y yo, he intentado seguirle el paso para no perder su contacto… Pero
ya han pasado 7 años, y me temo que aquí he de acabar mi propia
aventura
Mira hacia abajo resignado
DUQUE
Saca un pañuelo de su saco y se limpia la cara, aunque sigue
sollozando
¡Ay infortunado Egeo! Aunque las leyes Efesianas sean
inquebrantables, le daré un día más para que reúna las 1,000 (mil)
monedas de oro, para que busque a su Antífolo y juntos vayan a buscar
a su gemelo; y si un día vuelven a pasar por Éfeso, vengan y nos lo
cuentan, por favor
DUQUE
Si, si, ¡dejen salir a este hombre!
ANTÍFOLO S
Mira Dromio, vete y paga por una posada para hospedarnos
Saca una bolsita con monedas de su bolsillo y se la entrega a DROMIO
Cuídala bien y espérame ahí
DROMIO S
Se endereza estirándose
Pronto será la hora de cenar; no se entretenga demasiado estudiando
las costumbres y a la gente de este pueblo, mi señor, para que
regrese pronto a la posada; debe estar rendido de tanto viajar
ANTÍFOLO S
Le da una palmada en el hombro a DROMIO
Tu ve tranquilo, y recuerda lo que nos dijo aquel buen hombre del
puerto, cuanto menos sepan que nuestro origen es Siracusano, mejor
DROMIO S
De acuerdo, ya voy, ya voy
COMERCIANTE
¡Señor!
ANTÍFOLO S
¿Quién es usted?
COMERCIANTE
Suelta a ANTÍFOLO S algo confundido
Su amigo, señor, aquel que le sigue y le ayuda a encontrar cualquier
cosa que necesite
ANTÍFOLO S
Desvía la mirada
Pues busca una gota en el mar, idéntica a mi
COMERCIANTE
Mira a ANTÍFOLO S aún más confundido, sacude la cabeza restándole
importancia
¿Pues que necesita hoy?, ¿Una partida de dados, una cuartada para no
volver a casa temprano, una buena botella con unos dulces postres?
ANTÍFOLO S
Mira al COMERCIANTE
E-Estoy bien, “amigo”, quizás mañana con más energía
COMERCIANTE
Como guste, señor, lo dejo que tengo que volver a mi puesto
ANTÍFOLO S
Si, si, hasta mañana
COMERCIANTE
¿En qué problema se habrá metido ahora el señor Antífolo para
tratarme tan disimulado?
DROMIO E
Se acerca alegremente a ANTÍFOLO S
¡Mi señor!
ANTÍFOLO S
Se sobresalta, mira a DROMIO E
¿Tan pronto has regresado?
DROMIO E
Confundido
¿Cómo que “pronto”? Mas bien “tarde”, ya está la mesa lista, ya casi
se enfría su plato, ya hasta volvieron a sonar las campanas de la
iglesia, mi ama está muy enojada y todo porque el señor no llega a la
casa
Hay un momento de silencio mientras ambos se miran, DROMIO E algo
fastidiado y ANTÍFOLO S extrañado
ANTÍFOLO S
¿Qué has bebido?
DROMIO E
Pues agua de la casa…
ANTÍFOLO S
Estancada diría yo, ¿qué tan mal mantenimiento tendrá la posada?;
mira Dromio
Toma a DROMIO E del hombro y lo acerca a él
No te culpo por haberte echado unos tragos o que hayas ido con algún
sastre que…
Le da la vuelta a DROMIO E
En un abrir y cerrar de ojos tomo tus medidas para hacerte un nuevo
traje; pero me extraña no ver el bolsillo con el oro que te di
DROMIO E
Mira a ANTÍFOLO S extrañado y da unos pasos hacia atrás
¿El bolsillo…?, ¿El bolsillo que me dio el miércoles pasado con 6
monedas para remendar el sillón de mi señora? Bien gastados están
ANTÍFOLO S
Empezando a enojarse
¿Qué clase de licor te dieron? Deja las bromas y dime donde está el
oro
Se pone a la altura de DROMIO E notablemente preocupado y enojado
DROMIO E
Mira ANTÍFOLO S analizándolo
Ahora sé lo que le pasa, mi señor, le han invitado un trago y ahora
no sabe ni por donde se vuelve a casa
ANTÍFOLO S
¿Acaso quieres que te cambie por una bolsa de pan, Dromio?
ANTÍFOLO S
Basta de bromas, ¿hiciste lo que te pedí o no?
DROMIO E
Nervioso
Pero si mi única tarea es acompañarlo a casa y no me la está poniendo
fácil, mi señor
ANTÍFOLO S
Confiesa ya que le hiciste a las 1,000 (mil) monedas de oro que te di
o te rompo la cabeza
DROMIO
M-Muchas veces he sentido el peso de su mano y el de mi ama sobre mis
hombros, p-pero ninguna vez como esta y es que ninguno me ha
entregado ningún oro
ANTÍFOLO S
¿”Tu ama”? Serás…
DROMIO E
Sobándose el golpe
¿Se ha bebido la cava de vino entera?
ANTÍFOLO S
¿Te burlas de mí? Sinvergüenza
Le suelta una patada en la parte trasera a DROMIO E
DROMIO E
Da un pequeño salto por el golpe, quejándose
Oiga, pero no hay necesidad
Se aleja un poco
Espero que mi dueña me tenga piedad al verme estos moretones
ANTÍFOLO S
¿Cómo que tue dueña? Ahora verás
ANTÍFOLO S
Parece ser que, en Éfeso, habitan brujas que te cambian la mente y te
matan el alma, mejor ando con cuidado, después de ver el desvarió de
mi fiel sirviente, empiezo a dudar hasta de las sombras… Iré a buscar
a mi Dromio, no vaya a ser que lo terminen de perturbar por el
camino, temo que está en peligro mi dinero
Sale de escena
ADRIANA
No ha regresado mi esposo, ni tampoco Dromio, que ya va un buen rato
desde que mande a buscarlo, a saber, donde se habrán metido ahora
LUCIANA
Quizás algún amigo lo habrá invitado a comer, además un hombre es
dueño de su propia libertad, pero ya para que inquietarnos, hay que
comer, que mi estomago no aguatara otra hora sin comer
ADRIANA
Extiende su mano en señal de espera
Pero espera un poco, mujer
LUCIANA
Hermana querida
Toma la mano de ADRIANA
Si sigues presionando tanto a mi cuñado, vas a terminar sin esposo
ADRIANA
Preocupada
Ay, ¿tú crees?
LUCIANA
Hazme caso
Suelta a ADRIANA, sonríe
Que no hay en Éfeso una mujer que conozca a los hombres mejor que yo
ADRIANA se queda pensativa, juntando sus manos hacia ella, LUCIANA está
a punto de darle un bocado a su comida, pero se escucha a DROMIO E
entrando quejándose de dolor, ADRIANA y LUCIANA lo miran entrar, DROMIO
E se queda a la altura de la mesa delante de su ama
ADRIANA
Se levanta de su lugar acercándose a DROMIO E
¿Tú de que tanto te quejas?
DROMIO E
Quejándose, sobándose los golpes
Ay, pues de mucho dolor, ay
LUCIANA
¿Y tú dueño?, ¿Sabes qué plan tiene?
DROMIO E
Pues por el momento, aplanarme la cabeza
ADRIANA
¿Pero cuando viene?
DROMIO E
A lo que entendí, yo no lo esperaría, porque creo que ya ha comido y
trae las fuerzas renovadas
Sobándose los golpes
LUCIANA
Déjate de bromas, y trae a mi cuñado a casa, que mi pobre hermana se
morirá de preocupación antes que de hambre
DROMIO E
Reclamando
¿Qué vuelva allá para que vuelva a pegarme?
ADRIANA
Encara a DROMIO E
Vuelve o te golpeare más fuerte yo
DROMIO E
Así como usted me manda para allá, seguro mi señor me patea para acá
Sale de escena
ADRIANA
Con pesar
Mi corazón preocupado por él, y él seguro mirando a otra, si no, ya
estuviera aquí
LUCIANA
Se sienta al lado de ADRIANA
No seas mal pensada, mujer
ADRIANA
Mira a LUCIANA más tranquila
¿Sabes que ayer me dijo que me iba a regalar una cadena de plata?
LUCIANA
Sarcástica
Gran virtud es la generosidad
LUCIANA
¿Con cuántas mujeres habrá engañado a esta pobre para que le remuerda
tanto la conciencia con tremendo regalo?
ADRIANA
en off
Vamos, hermana, ayúdame a buscarlos
LUCIANA
Si es tu deseo
Sale
ANTÍFOLO S
No había forma de seguirle el paso, es como si se hubiera criado en
estas calles, ¿dónde se habrá metido?
ANTÍFOLO S
Preocupado me tienes tu a mi desde hace un buen rato, ¿Dónde tienes
mi bolsillo con el oro?
DROMIO S
Aquí
ANTÍFOLO S
¿Se te ha pasado el hechizo o que recuperaste la cordura por tu
cuenta?
DROMIO S
Se acerca a ANTÍFOLO S como inspeccionándolo
¿De que habla?, ¿Ha bebido?
ANTÍFOLO S
Ofendido
¡¿Otra vez con eso?, Otro por payaso!
ANTÍFOLO S
¿Te estás haciendo el tonto? Me negaste tener el oro y hablaste de
tener una ama y de una comida
DROMIO S
¿Y por eso me ha golpeado?
se soba el golpe
ANTÍFOLO S
Eso fue, en primera por haberte burlado de mí, y en segunda… Por
haberte burlado de mi ¡otra vez!
Le da otro manazo a DROMIO S
DROMIO S
Quejándose del dolor
¡AY, pero mi señor, si yo no he hecho nada, ay, ay, ay!
ANTIFOLO S
Eh… ¿N-Nos conocemos, bella dama?
LUCIANA
¿Qué tan grande será tu engaño que te has tenido que cambiar hasta de
traje, cuñado?
DROMIO S
Se pone delante de ANTIFOLO S para protegerlo
¡Aléjese de mi señor si no quiere que llame a un guardia!
ADRIANA
¡¿A qué guardia vas a llamar tú, Dromio?!
DROMIO
Sobándose el golpe
Pues parece que aquí es costumbre golpear por golpear, y hasta mi
señor ha aprendido rápido, ay, ay, ay
ADRIANA
¡¿Pero serás sinvergüenza?!, ¿Qué broma de mal gusto se traen los dos
ahora?
ANTIFOLO S
Seguro que son brujas o hechiceras
Apunta a DROMIO S
¡No las mires a los ojos, Dromio, van a lanzarnos un hechizo!
LUCIANA
¡¿Por qué tratan así a mi hermana?!
ANTIFOLO S se descubre la cara, mirando a las HERMANAS que se encuentran
abrazadas, le da un pequeño codazo a DROMIO S para que también se
descubra la cara y este lo hace con nervios. Se ve que LUCIANA le
susurra algo a ADRIANA que logra calmarle el llanto, ambas miran a los
dos SIRACUSANOS
ANTIFOLO S
Has hablado con ellas, ¿verdad?
DROMIO S
No, señor, nunca las había visto hasta este momento
ANTIFOLO S
¿Y cómo saben nuestros nombres?
ADRIANA
Se acerca a ANTIFOLO S
Ven acá, amor mío
ADRIANA
Se abraza a ANTIFOLO S
Ven acá
Toma a ANTIFOLO S de las mejillas acariciando su rostro haciendo que
la mire
Yo te daré todo lo que necesites, no tienes que mirar ni estar con
nadie mas
DROMIO S
Pero, amo, ¡si tenemos 1,000 (mil) monedas de oro!
ANTIFOLO S
Se suelta del abrazo empujando ligeramente a ADRIANA y se voltea
molesto con DROMIO S
¡¿Te puedes callar por una vez?!
LUCIANA
Se acerca al grupo
¡Dromio! Ve y diles a los sirvientes que pongan la mesa para cenar
que ya es hora, y así celebramos la reconciliación de esta hermosa
pareja
ANTIFOLO S
Una pesadilla, más bien…
DROMIO S
Sin duda, estas son las consecuencias de un poco descanso con tanto
viaje que hacemos
ANTIFOLO S
Tanto ha sido nuestro convivio que ahora alucinamos igual y al mismo
tiempo…
DROMIO S
Pero creo yo que no nos vendría mal un baño, una buena cena y bien
acompañados
ADRIANA
Voltea a ANTIFOLO S hacia ella
Ven, esposo mío, vamos a cenar juntos
LUCIANA
Se acerca a la pareja, mira a ADRIANA
Vámonos hermana, y tú, Dromio
Mira a DROMIO S
Vigilaras el portón
DROMIO E
Diga lo que quiera, señor, pero se mejor que nadie que en la plaza me
dio una paliza
ANTIFOLO E
Como sigas con eso, te voy a dar una de verdad
ANTIFOLO E
Cantado
¿Quién ha cerrado la puerta de mi casa~?
DROMIO E
Cantado
Hola~ señora mía~
DROMIO S
en off
¡Vete y quítate de mí puerta!
ANTIFOLO E
Molesto
¿Quién esta adentro?, ¡Ábreme la puerta!, ¿Quién te crees para no
dejarme entrar a mi propia casa?
DROMIO S
en off
Soy el portero, señor, y Dromio es mi nombre
ADRIANA
En off
¿Quién hace tanto ruido ahí afuera?
DROMIO S
En off
Unos muchachos que seguro andan de borrachera
ANTIFOLO E
Nervioso, confundido
C-Cariño, esposa mía, corazón, te han secuestrado
ADRIANA
En off
Si, si, “secuestrada”
se ríe burlescamente
¡Quítate de mí puerta o llamo a la guardia!
ANTIFOLO E
¿Qué me vaya de aquí?
Retrocede unos pasos para agarrar impulso, mira a DROMIO E
¡Tráeme una barra de hierro!
DROMIO E
¡Tranquilo, tranquilo, no desespere, señor!
Logra frenar del todo a ANTIFOLO E y hacer que retome la compostura
No hay que caer en la vergüenza de que se enteren los vecinos
ANTIFOLO E
Mira a DROMIO E intentando calmarse
Está bien, está bien, me voy tranquilo, me convenciste
Inhala y exhala para relajarse
Empezando por cambiar la dirección de entrega de la cadena que le
encargue al joyero…
Se acerca a la puerta alzando la voz
¡Que seguro que mis amigas de la plaza sabrán agradecerlo mejor !
DROMIO E
Toma a ANTIFOLO E del hombro haciéndolo hacia atrás, chitándolo
Shh, shh, shh, señor, los vecinos
ANTIFOLO E sale del escenario fastidiado, DROMIO E mira alrededor
nervioso y sale tras su amo
JOYERO
¡Señor Antífolo, buenos días!
ANTIFOLO S
Se sobresalta
¿Quién me habla?
JOYERO
Aquí tiene la cadena que me encargo
ANTIFOLO S
Y… ¿Y qué hago con ella?
JOYERO
¡El regalo para su querida esposa!
ANTIFOLO S
Chitando al JOYERO, lo aleja de la puerta, poniéndose en el centro
junto con él
Shh, shh, shh, si, si, si ¿Cómo me iba a olvidar, hombre?
ANTILOFO S
¿Puedo pagarle después?
JOYERO
Si… Si, claro, sin problema
ANTIFOLO S
Pues… más tarde se la pago
JOYERO
Por supuesto, usted que es tan honrado
ANTIFOLO S
Al menos ya sacamos algo bueno de este lugar
LUCIANA
¿Ya se te olvidaron tus deberes de esposo? Una hora lleva esperándote
Adriana para que la acompañes
ANTIFOLO S
Ríe ligeramente
De tu hermana ya se encargará mi criado, yo suspiro por ti
Toma a LUCIANA por la cintura acercándola a él
LUCIANA
¡¿Qué haces?!
Pone sus manos en el pecho de ANTIFOLO S intentando alejarlo
ANTIFOLO S
Tu eres de la que estoy enamorado, y que yo sepa, tú no tienes esposo
ni yo esposa, así que…
Intenta besar a LUCIANA
LUCIANA
¡¿Te volviste loco?!
LUCIANA
¡Voy por mi hermana ahora mismo, a ver si te hacer entrar en razón a
sartenazos!
LUCIANA sale corriendo fuera de la escena, ANTIFOLO S se queda
desconsolado en el centro aun sobándose el golpe, un momento después
entra al escenario DROMIO S corriendo asustado escondiéndose detrás de
ANTIFOLO S mirando hacia la entrada de la casa
ANTIFOLO S
Buenos días, Dromio, ¿a dónde vas con tanta prisa?
DROMIO S
Agitado
Una mujer ahí adentro, me reclama suyo mientras me persigue
ANTIFOLO S
¿Qué mujer te va a venir a reclamar, hombre?
DROMIO S
Una de las cocineras, dice que es mi esposa
ANTIFOLO S
Aún con algo de gracia, pero algo serio
Mira, Dromio, vete al puerto
De una de sus bolsas saca el bolsillo con el oro
Y si sale cualquier barco mar-adentro, compras 2 pasajes, en
cualquier bote que salga
Le entrega unas cuantas monedas a DROMIO
Que yo no me quedo otra noche en este pueblo
DROMIO S
Toma las monedas
Voy corriendo, que como me alcance la que se cree mi esposa, me come
entero
ANTIFOLO S
Anda, ve, ya es hora de salir de esta tierra de brujas
ANTIFOLO S
La que me llama “esposo” me gustaría que me llamara hermano o amigo,
pero la otra…
ANTIFOLO S sacude la cabeza volviendo en sí, sale de escena por la
misma dirección que DROMIO S. Unos momentos después, entra el JOYERO
enojado junto con el COMERCIANTE
JOYERO
¡Aquí estaba!
COMERCIANTE
¿Estás seguro?
JOYERO
Te lo prometo, me arrebato la cadena así sin mas
COMERCIANTE
¿El señor Antífolo?... Pues aquí entre nos ha estado muy raro desde
ayer
JOYERO
Y aquí entre nos, me a robado y se a dado a la fuga
JOYERO
Pero, señor…
ANTIFOLO E
No diga nada, lo tengo decidido
Molesto
Mi mujer me ha dado un golpe bajo, ¿y por qué? Solo por llegar tarde
a casa 2 noches seguidas
COMERCIANTE
¿Se encuentra bien?
ANTIFOLO E
Inhala y exhala calmándose
Con sentimientos encontrados, no se lo voy a negar, pero a la vez
aliviado porque mi esposa-…
JOYERO
Molesto
¡Basta ya!, ¡¿Acaso cree que no sé lo que pretende?!
ANTIFOLO E
¿Dónde esta la cadena? Enséñemela
JOYERO
El dinero que me debe, ¡enséñemelo!
ANTIFOLO E
¡Sin la cadena no le debo nada!
JOYERO
¡Bien sabe que se la di hace media hora!
ANTIFOLO E
¡A mi no me dio nada! Me ofende mucho lo que me dice
JOYERO
¡Mas me ofende que lo niegue, deme mi dinero!
JOYERO
¡¿Dónde está el dinero?!
ANTIFOLO E
¡¿Dónde está la cadena?!
JOYERO
¡Mi dinero!
ANTIFOLO E
¡Mi cadena!
El GUARDIA se pone entre los dos hombres para separarlos, uno tomando
un lado y el COMERCIANTE poniéndose del lado del JOYERO
JOYERO
El señor Antífolo se niega a pagarme lo que me debe
ANTIFOLO E
¿Cómo pagarle algo que nunca tuve?
JOYERO
Señor Guardia, cumpla con su ver ¡y arréstelo!
GUARDIA
Pues arrestado queda usted, señor, hasta que se demuestre lo
contrario
ANTIFOLO E
Obedeceré hasta que se me pague la fianza, pero que sepa, ¡que
lamentara este momento!
GUARDIA
Camina, hombre
ANTIFOLO E hace fuerza para no moverse, el GUARDIA lo va empujando poco
a poco batallando para avanzar, de repente aparece nuevamente DROMIO
S, quien confunde a ANTIFOLO E con su amo
DROMIO S
Confundido, sorprendido
P-Pero, pero, ¡¿mi señor?!
ANTIFOLO E
¿De qué hablas? ¿Qué barco nos espera?
DROMIO S
El barco que me mando buscar para irnos
ANTIFOLO E
Fastidiado y molesto
¡Esclavo borracho!, ¡después te daré un buen jalón de orejas, pero
ahora no hay tiempo que perder! Ve directo con Adriana y dile que en
el escritorio hay una bolsa de oro, que me arrestaron y que pague mi
fianza
GUARDIA
Ya has hablado suficiente, ¡Ya, vámonos, vámonos!
Se lleva a ANTIFOLO E arrestado y salen
DROMIO S
Confundido
¡P-Pero señor!
Los ve salir y se queda en medio del escenario mirando a los lados
sin saber que hacer
¿A-Adriana? Fue con la que cenamos junto con…
Se abraza a si mismo
Junto con esa cocinera que quería machacarme los huesos
Empieza a jugar con sus manos nerviosos, haciendo un va -y-ven
nervioso
Ay, ay, ay, ay, ¿y ahora que hago?
LUCIANA
Asiente
¿No le crees a tu propia hermana? Primero me dijo que tu no eras su
esposa, después halago mi manera de hablar y mi belleza
LUCIANA pasa sus manos remarcando su figura hasta pones sus manos en
su cintura, ADRIANA esta confundida y en negación, camina al centro
del escenario, LUCIANA se le acerca
LUCIANA
Pero bueno, seguramente alguien de la cocina le habrá dado algún
brebaje que le hizo perder el sentido
DROMIO S
Eh…
ADRIANA
Ah, Dromio, Dromio, por los dioses
ADRIANA
¿Dónde esta mi esposo?, ¿cómo esta?
DROMIO S
Pues no esta nada bien
ADRIANA
¿Qué le ha pasado?
DROMIO S
Que lo han arrestado
LUCIANA
¡¿Pero por qué?!
DROMIO S
No sé la razón, pero le pide que busque oro en el escritorio para
pagar la fianza
ADRIANA
Hermana, corre por el y dáselo, por favor
ADRIANA
Seguro que ha vuelto a apostar y se ha endeudado hasta las cejas
LUCIANA
Algo agitada
Ten, Dromio, anda
ADRIANA
Dromio, toma todo ese dinero, corre, paga la fianza y nosotras te
alcanzaremos mas tarde
ADRIANA
Anda, ya, hermana
Le ayuda a limpiarse la ropa
Vámonos
ANTIFOLO S
No hay persona que me cruce que no me salude como intimo amigo y
todos me llaman por mi nombre, algunos me invitan a comer, otros me
dan dinero y otros agradecen mi bondad; incluso el sastre me dijo que
fuera a la tienda para enseñarme unas telas que ha mandado traer para
mi
Ríe nervioso
Es que aquí habitan hechiceros
ANTIFOLO S
¿Oro de qué? No te enriendo
Se guarda el bolso de oro
Dime si esta noche sale algún barco
DROMIO S
S-Señor, le dije hace 1 hora que hay uno que sale esta noche
ANTIFOLO S
Estás loco y yo también, ojalá algún poder divino nos libere de aquí
ANTIFOLO S toma a DROMIO S de la muñeca y lo jala dispuesto a salir,
pero el COMERCIANTE y el JOYERO les cortan el paso haciendo que frenen
en seco
JOYERO
¡Aquí esta y con la cadena al cuello que negó tener! Señor Antífolo,
me asombra la vergüenza que me hizo pasar
COMERCIANTE
Claro que lo hizo y doy juramento de que yo soy testigo, anda usted
muy raro últimamente
ANTIFOLO S
¿Quién me oyó negarlo o jurarlo?
JOYERO
Los dos lo escuchamos muy bien, sinvergüenza
Toma a ANTIFOLO S por el brazo con fuerza
COMERCIANTE
Toma el otro brazo de ANTIFOLO S con igual fuerza
¿Y como es que pago la fianza tan rápido?
DROMIO S
¡Corra, señor, corra que esto se va a poner feo!
JOYERO
¡Ustedes no se van a ninguna parte!
COMERCIANTE
¡Ni en la plaza encontraran donde esconderse!
ANTIFOLO S
No… ¡Pero buena suerte buscándonos!
ANTIFOLO S logra tumbar al JOYERO quedando en el piso, va con DROMIO
para también tumbar al COMERCIANTE, toman aire un momento y salen
corriendo
ANTIFOLO S
¡Al puerto, Dromio, busquemos ese barco!
COMERCIANTE
No puede ser…
JOYERO
Si llegan al puerto, los perderemos en la bahía
Salen
DUQUE
Chita a ADRIANA mientras sigue leyendo
ADRIANA
Tranquila
Señor Duque
DUQUE
Chita
ADRIANA
Susurrando
Señor Duque
DUQUE
Chita
ADRIANA
¡Señor Duque!
DUQUE
Chita de forma más firme
ADRIANA
¡Señor Duque, por todos los dioses! Mi marido acaba de ser arrestado
injustamente, ¡pido justicia de inmediato! Incluso le he pedido a su
criado que-…
DUQUE
Interrumpe a ADRIANA cerrando su libreta de golpe
Señora mía, señora mía, esos temas hay que verlos en mi oficina
LUCIANA
Pues lo hemos buscado en su oficina y como no lo vimos, aquí estamos
buscándolo en su hora libre, que esto es de suma importancia
DUQUE
¿Es así?
JOYERO
Debería controlarle la avaricia maniatándolo
COMERCIANTE
Nunca antes habíamos tenido un problema así de serio y menos pensarlo
del señor Antífolo
DUQUE
Mira a ADRIANA
Señora mía
Se levanta y mira a todos
Su marido está preso en una celda de mi palacio
Las HERMANAS se exaltan sorprendidas, el DUQUE se acerca a ellas, el
COMERCIANTE y el JOYERO escuchan atentos
DUQUE
Y su criado lo espera en la puerta, tan fiel como un perro, así que
tranquila
GUARDIA
Disculpe, señor Duque
DUQUE
Chita sin quitar la mirada de su libreta
GUARDIA
Es que necesito comentarle que-
DUQUE
Chita
GUARDIA
Alza la voz
¡El señor Antífolo y Dromio se han escapado!
ANTIFOLO E
Apunta al JOYERO
¡Usted!, ¡¿Cómo se atreve usted de culparme de esa manera?!
JOYERO
¡¿Es delito acusar a un criminal?!
DUQUE
¡Cállense todos ya!
EGEO
Tranquilo
Vengo… Vengo a pedir una palabra, Duque poderoso, por suerte veo a un
amigo que me salvará la vida pagando la suma que me pondrá en
libertad
DUQUE
Serio
Hable sin rodeos Siracusano
EGEO
Voltea a ver a DROMIO E y a ANTIFOLO E
¿No eres tu aquel que llaman Antífolo y ese tu criado Dromio?
EGEO
Tal vez, en sus memorias, puedan reconocerme
ANTIFOLO E
Jamás en mi vida lo había visto hasta ahora
EGEO
El imparable viaje del tiempo a cambiado mi apariencia desde la
última vez que nos vimos, pero reconocerás mi voz, ¿no?
ANTIFOLO E
No, tampoco
EGEO
¿Y tú, Dromio?
DROMIO E
N-No, señor, le juro que no
EGEO
Suspira pesado
Mi hijo, en solo 7 años se ha olvidado de mi
ANTIFOLO E
Yo nunca conocí a mi padre…
EGEO
Nos vimos hace 7 años en Siracusa; quizá te da pena reconocerme
delante de toda esta gente por el estado de miseria en el que me ves
ANTIFOLO S
¿Papá?, ¿Qué estás haciendo aquí?
ADRIANA
No es posible
Se acerca al centro
¿Mis ojos me engañan o tengo 2 maridos?
COMERCIANTE
Yo ya no sé si estamos viendo a un hombre, un espejismo o un fantasma
DROMIO S
Yo soy Dromio, ¡que se vaya aquel farsante!
DROMIO E
No, no, no, este Dromio se queda y tu te vas
ANTIFOLO S
¿E-Eres tu mi padre o su fantasma en pena?
JOYERO
Señor… Egeo, ¿cierto? Por favor, díganos que es lo que pasa aquí
GUARDIA
Ay, ay, ay, que todo empieza a coincidir
Se acerca al DUQUE
Estos 2 Antífolos idénticos y estos 2 Dromios tan iguales, ¿será
acaso que…?
DUQUE
Egeo, ¿serán estos, por casualidad, tus 2 hijos aquí reunidos?
Los dos pares de gemelos se encuentran cara a cara con EGEO en medio
de ellos, ADRIANA, LUCIANA, el JOYERO y el COMERCIANTE admiran la
escena deslumbrados, el DUQUE empieza a sollozar de la emoción al igual
que el GUARDIA. ANTIFOLO S saca la bolsa de oro que tenía guardada en
el bolsillo y se la tiende al GUARDIA y al DUQUE
ANTIFOLO S
Ofrezco esta bolsa de oro para salvarle la vida a mi padre
DUQUE
Se acerca a ANTIFOLO S y le regresa la bolsa empujándola de nuevo
hacia él
No es necesario, ¡su padre vida tiene!
ANTIFOLO E
¿Papá...?
EGEO
Hijo mío, me alegra verte con vida
ANTIFOLO S
Papá… Perdón por haberme perdido
EGEO
No, hijo mío, perdóname tu a mi por no haberte seguido
DUQUE
Guardia, avise a todo el pueblo sobre el malentendido, ¡y que hoy
todo Éfeso estará de fiesta por el encuentro de esta hermosa familia!
El GUARDIA sale, seguido del DUQUE, ambos ANTIFOLOS se abrazan, al
separarse ANTIFOLO S abraza a EGEO quien le corresponde, ANTIFOLO E va
a abrazar a ADRIANA quien le corresponde para después tomarlo del
rostro para verificar que este bien después de eso se dan un beso,
LUCIANA se acerca, LA PAREJA la mira y LUCIANA le sonríe a su cuñado
al verlo bien, ANTIFOLO E acerca a ADRIANA y a LUCIANA hacia EGEO y a
ANTIFOLO S para presentarlas, este último las mira con algo de
vergüenza, pero las HERMANAS sueltan una carcajada para superarlo, los
ANTIFOLOS se acercan al JOYERO y al COMERCIANTE quienes hacen una
pequeña reverencia en señal de disculpa, los ANTIFOLOS les extienden
las manos y estos las toman a modo de perdón. TODOS empiezan a salir
del escenario menos los DROMIOS quienes se quedan mirándose uno al otro
con curiosidad, van acercándose uno al otro imitando sus movimientos,
finalmente estando cerca toman la mejilla del otro acariciándola para
después abrazarse y al separarse, se toman de las manos y salen juntos
del escenario con los demás.
FIN