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La Comedia de Los Errores

La adaptación de 'La Comedia de los Errores' de Shakespeare presenta a Egeo, un padre melancólico que narra su trágica historia de separación de su esposa y sus gemelos tras un naufragio. A medida que se desarrolla la trama, se introducen personajes como Antífolo y Dromio, quienes confunden sus identidades en Éfeso, creando situaciones cómicas y confusas. La obra explora temas de identidad, familia y las consecuencias de las leyes en un contexto de humor y drama.
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La Comedia de Los Errores

La adaptación de 'La Comedia de los Errores' de Shakespeare presenta a Egeo, un padre melancólico que narra su trágica historia de separación de su esposa y sus gemelos tras un naufragio. A medida que se desarrolla la trama, se introducen personajes como Antífolo y Dromio, quienes confunden sus identidades en Éfeso, creando situaciones cómicas y confusas. La obra explora temas de identidad, familia y las consecuencias de las leyes en un contexto de humor y drama.
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“LA COMEDIA DE LOS ERRORES”

Original: WILLIAM SHAKESPEARE


Adaptación: MALENNY GM

PERSONAJES
EGEO – PADRE DE LOS GEMELOS
ANTÍLOFO de Siracusa
DROMIO de Siracusa
ANTÍLOFO de Éfeso
DROMIO de Éfeso
ADRIANA – Esposa de Antílofo de Éfeso
LUCIANA – Hermana de Adriana
DUQUE de Éfeso
GUARDIA/POLICIA
COMERCIANTE
JOYERO
1.- “MIL MONEDAS DE ORO”
INT. OFICINA DEL DUQUE. DÍA

Entra el GUARDIA con EGEO arrestado esposado por la espalda, EGEO se


nota melancólico con la mirada baja mientras camina siendo guiado por
el GUARDIA hasta la silla del juzgado

GUARDIA
Firme
Esperaremos a la autoridad competente

EGEO
Decaído
Por favor… Continue con su trabajo y termine con mis penas…

El GUARDIA deja a EGEO sentado aun esposado, EGEO lo mira mientras este
se queda a la mitad del lugar firme mirando a EGEO

EGEO
O al menos permítanme seguir mi camino

GUARDIA
Deja de chillar, es inútil

EGEO
Por favor, libérenme o terminen rápido con mi pesar

GUARDIA
Puedes suplicar todo lo que quieras, nadie va a hacerte caso

El DUQUE entra con paso despreocupado, mira a EGEO con desinterés y se


pone a la altura del GUARDIA

GUARDIA
Señor Duque, no tenía que haberse molestado

DUQUE
No es ninguna molestia, prefiero conocer la causa del delito antes de
ajusticiar a un extranjero
Se acerca a EGEO
Porque supongo que este tendrá sus razones, ¿no es cierto?

EGEO
Mira al DUQUE
¿Es usted la autoridad?
GUARDIA
Molesto
Maldito Siracusano, ¿Cómo te atreves a insultar fuera de tu patria?
¡Delante de ti tienes a el Duque de Éfeso!

EGEO
Señor… yo no soy ningún criminal

DUQUE
El dictado de nuestra ley obliga a cada cual a buscar el beneficio de
su negocio en su propio país

EGEO
Desconozco ese dictado

DUQUE
Suspira
No corren buenos tiempos para el negocio exterior, todo gracias a la
enemistad de nuestros regentes

EGEO
¿Y que he de pagar yo?

DUQUE
¿Así de desinformado estas?
ríe ligeramente, pero toma compostura rápidamente
Aquel que pretenda realizar cualquier transacción de compra, venta o
trueque en lugar ajeno a su patria deberá pagar 1,000 (mil) monedas
de oro; o en ausencia de ellas, pagara con su vida

EGEO
Entonces… No hay ningún problema

DUQUE
Sorprendido
¿Tienes mil monedas de oro?

EGEO
No… Pero mi vida acabo hace ya mucho tiempo… Pueden acabar con el
resto que queda

DUQUE
Mira a EGEO extrañado
Explícate, por muy penosa que sea tu historia, nada evitara que la
ley se cumpla
EGEO
Se levanta de la silla aun esposado, melancólico
Mi nombre es Egeo, nací y crecí en Siracusa donde aprendí el negocio
del mercadeo junto a mi padre, me casé con una hermosa mujer que
lleno de luz mi vida y así vivimos felices, hasta que la noticia de
su embarazo en una época peligrosa por la corrupción de los
dirigentes Siracusanos nos obligó a buscar fortuna entre los mares

EGEO se acerca al público, el GUARDIA y el DUQUE lo miran enternecidos


empezando a sollozar al escuchar su historia

EGEO
En uno de estos viajes, dio a luz a un par de gemelos idénticos,
Antífolo les pusimos por nombre; si, a ambos, pues era imposible
distinguir uno de otro. Esa misma noche, una campesina dio a luz a
dos niños también iguales y decidí comprarlos para aliviar a sus
padres de la pobreza que los abatía y para que pudieran servirles a
nuestros hijos como sirvientes; Dromio les pusimos por nombre; si,
también a ellos, eran como 2 gotas de agua.
Toma más seriedad y tristeza
Y en el viaje de vuelta, nos alcanzó una horrible tormenta, la
tripulación abandono el barco, mi esposa y yo cargamos como pudimos a
uno de nuestros hijos con uno de los criados y nos atamos a uno de
los mástiles del barco a punto de hundirse

El DUQUE y el GUARDIA en este punto están atentos a EGEO con lágrimas


en los ojos y con pañuelos en mano, EGEO sigue mirando hacia la sala

EGEO
Mi esposa y yo intentamos mantenernos juntos, pero…
empieza a sollozar, melancólico
Nuestras manos se resbalaron…

DUQUE
Llorando, mira al GUARDIA
¿Antífolo y Dromio? Me suenan esos nombres, pero siga, siga, por
favor, aunque nada evitara que el peso de la ley caiga sobre su
cabeza, aunque sea podemos tenerle algo compasión

El DUQUE y el GUARDIA siguen llorando casi abrazados el uno del otro


escuchando a EGEO, este los mira por un momento y regresa al público
con una notoria tristeza y culpa

EGEO
Si tan solo los dioses nos hubieran tenido compasión… Me separe de mi
esposa porque una enorme roca partió el mástil por la mitad
obligándonos a separarnos; pero solo después pude ver que un barco
pesquero recogió a mi esposa y al otro par de hermanos; yo pase toda
la noche a la deriva, hasta que un barco de mercaderes recogió a mi
hijo, a su criado y a este desamparado padre… Ese fue el inicio de mi
desgracia

GUARDIA
¿Y qué paso entonces? Cuéntenos, por favor

DUQUE
Cuente, cuente, no pare

EGEO
A los 18 años, le conté esta misma historia a mi Antílofo, con toda
la angustia y culpa que me acechaba, pero a él le dio la fuerza para
recorrer mar y tierra en busca de su hermano, acompañado de su
inseparable Dromio
Se da la vuelta para ponerse a la altura del DUQUE y el GUARDIA
Y yo, he intentado seguirle el paso para no perder su contacto… Pero
ya han pasado 7 años, y me temo que aquí he de acabar mi propia
aventura
Mira hacia abajo resignado

DUQUE
Saca un pañuelo de su saco y se limpia la cara, aunque sigue
sollozando
¡Ay infortunado Egeo! Aunque las leyes Efesianas sean
inquebrantables, le daré un día más para que reúna las 1,000 (mil)
monedas de oro, para que busque a su Antífolo y juntos vayan a buscar
a su gemelo; y si un día vuelven a pasar por Éfeso, vengan y nos lo
cuentan, por favor

El DUQUE se da media vuelta para limpiarse la nariz con su pañuelo aún


entre sollozos, el GUARDIA igualmente se limpia la cara y EGEO levanta
la mirada con esperanza
EGEO
Gracias por su piedad, señor, ¿me pueden dejar ir ahora?

DUQUE
Si, si, ¡dejen salir a este hombre!

El GUARDIA intenta recomponerse mientras desposa a EGEO, el DUQUE sale


del escenario llorando, el GUARDIA libera a EGEO y ambos salen del
escenario
2.- “¿LOCAL O FORÁNEO?”
EXT. PLAZA DE ÉFESO. DÍA

ANTÍFOLO y DROMIO de Siracusa entran al escenario cargando una maleta


cada uno, DROMIO le quita la maleta a su amo y las deja en una banca
para después sentarse acomodándose entre las maletas, ANTÍFOLO mira a
todos lados como si estuviera estudiando cada detalle del lugar para
después acercarse a DROMIO

ANTÍFOLO S
Mira Dromio, vete y paga por una posada para hospedarnos
Saca una bolsita con monedas de su bolsillo y se la entrega a DROMIO
Cuídala bien y espérame ahí

DROMIO S
Se endereza estirándose
Pronto será la hora de cenar; no se entretenga demasiado estudiando
las costumbres y a la gente de este pueblo, mi señor, para que
regrese pronto a la posada; debe estar rendido de tanto viajar

ANTÍFOLO S
Le da una palmada en el hombro a DROMIO
Tu ve tranquilo, y recuerda lo que nos dijo aquel buen hombre del
puerto, cuanto menos sepan que nuestro origen es Siracusano, mejor

DROMIO S
De acuerdo, ya voy, ya voy

DROMIO S toma ambas maletas y sale de escena, ANTÍLOFO S da una pequeña


vuelta por el escenario mirando a sus alrededores, unos momentos
después entra el COMERCIANTE acercándose rápidamente a ANTÍFOLO

COMERCIANTE
¡Señor!

El COMERCIANTE abraza a ANTÍFOLO S, pero este se separa confundido

ANTÍFOLO S
¿Quién es usted?

COMERCIANTE
Suelta a ANTÍFOLO S algo confundido
Su amigo, señor, aquel que le sigue y le ayuda a encontrar cualquier
cosa que necesite
ANTÍFOLO S
Desvía la mirada
Pues busca una gota en el mar, idéntica a mi

COMERCIANTE
Mira a ANTÍFOLO S aún más confundido, sacude la cabeza restándole
importancia
¿Pues que necesita hoy?, ¿Una partida de dados, una cuartada para no
volver a casa temprano, una buena botella con unos dulces postres?

ANTÍFOLO S
Mira al COMERCIANTE
E-Estoy bien, “amigo”, quizás mañana con más energía

COMERCIANTE
Como guste, señor, lo dejo que tengo que volver a mi puesto

ANTÍFOLO S
Si, si, hasta mañana

El COMERCIANTE empieza a caminar para salir de escena, pero antes se


acerca al público, ANTÍFOLO S sigue mirando a los alrededores

COMERCIANTE
¿En qué problema se habrá metido ahora el señor Antífolo para
tratarme tan disimulado?

El COMERCIANTE sale de escena, ANTÍFOLO S se queda, sigue mirando a


los alrededores acercándose al centro, por el lado contrario se asoma
DROMIO de Éfeso, quien buscando a su amo lo confunde con ANTÍFOLO S

DROMIO E
Se acerca alegremente a ANTÍFOLO S
¡Mi señor!

ANTÍFOLO S
Se sobresalta, mira a DROMIO E
¿Tan pronto has regresado?

DROMIO E
Confundido
¿Cómo que “pronto”? Mas bien “tarde”, ya está la mesa lista, ya casi
se enfría su plato, ya hasta volvieron a sonar las campanas de la
iglesia, mi ama está muy enojada y todo porque el señor no llega a la
casa
Hay un momento de silencio mientras ambos se miran, DROMIO E algo
fastidiado y ANTÍFOLO S extrañado

ANTÍFOLO S
¿Qué has bebido?

DROMIO E
Pues agua de la casa…

ANTÍFOLO S
Estancada diría yo, ¿qué tan mal mantenimiento tendrá la posada?;
mira Dromio
Toma a DROMIO E del hombro y lo acerca a él
No te culpo por haberte echado unos tragos o que hayas ido con algún
sastre que…
Le da la vuelta a DROMIO E
En un abrir y cerrar de ojos tomo tus medidas para hacerte un nuevo
traje; pero me extraña no ver el bolsillo con el oro que te di

DROMIO E
Mira a ANTÍFOLO S extrañado y da unos pasos hacia atrás
¿El bolsillo…?, ¿El bolsillo que me dio el miércoles pasado con 6
monedas para remendar el sillón de mi señora? Bien gastados están

ANTÍFOLO S
Empezando a enojarse
¿Qué clase de licor te dieron? Deja las bromas y dime donde está el
oro
Se pone a la altura de DROMIO E notablemente preocupado y enojado

DROMIO E
Mira ANTÍFOLO S analizándolo
Ahora sé lo que le pasa, mi señor, le han invitado un trago y ahora
no sabe ni por donde se vuelve a casa

ANTÍFOLO S
¿Acaso quieres que te cambie por una bolsa de pan, Dromio?

ANTÍFOLO S toma a DROMIO E del hombro con más fuerza, DROMIO E se


agacha un poco por la pesadez del agarre

ANTÍFOLO S
Basta de bromas, ¿hiciste lo que te pedí o no?
DROMIO E
Nervioso
Pero si mi única tarea es acompañarlo a casa y no me la está poniendo
fácil, mi señor

ANTÍFOLO S
Confiesa ya que le hiciste a las 1,000 (mil) monedas de oro que te di
o te rompo la cabeza

DROMIO
M-Muchas veces he sentido el peso de su mano y el de mi ama sobre mis
hombros, p-pero ninguna vez como esta y es que ninguno me ha
entregado ningún oro

ANTÍFOLO S
¿”Tu ama”? Serás…

ANTÍFOLO S le da un golpe en la espalda a DROMIO E haciendo que este


se queje del dolor
ANTÍFOLO S
Sin duda, alguien te habrá engatusado de camino a la posada para
hacerte su esclavo

DROMIO E
Sobándose el golpe
¿Se ha bebido la cava de vino entera?

ANTÍFOLO S
¿Te burlas de mí? Sinvergüenza
Le suelta una patada en la parte trasera a DROMIO E

DROMIO E
Da un pequeño salto por el golpe, quejándose
Oiga, pero no hay necesidad
Se aleja un poco
Espero que mi dueña me tenga piedad al verme estos moretones

ANTÍFOLO S
¿Cómo que tue dueña? Ahora verás

ANTÍLOFO S persigue a DROMIO E intentando pegarle, pero este sale


rápidamente de escena, ANTÍFOLO S, fastidiado se acerca al público

ANTÍFOLO S
Parece ser que, en Éfeso, habitan brujas que te cambian la mente y te
matan el alma, mejor ando con cuidado, después de ver el desvarió de
mi fiel sirviente, empiezo a dudar hasta de las sombras… Iré a buscar
a mi Dromio, no vaya a ser que lo terminen de perturbar por el
camino, temo que está en peligro mi dinero
Sale de escena

3.- “LOS HOMBRES DE ÉFESO”


INT. CASA DE ANTIFOLO E & ADRIANA. DÍA

En el escenario se puede observar un comedor, con platos, vasos y


alguna olla de comida, en dos de las sillas están ADRIANA y LUCIANA
quienes se les nota impacientes, LUCIANA parece algo aburrida y
fastidiada, mientras que ADRIANA parece preocupada

ADRIANA
No ha regresado mi esposo, ni tampoco Dromio, que ya va un buen rato
desde que mande a buscarlo, a saber, donde se habrán metido ahora

LUCIANA
Quizás algún amigo lo habrá invitado a comer, además un hombre es
dueño de su propia libertad, pero ya para que inquietarnos, hay que
comer, que mi estomago no aguatara otra hora sin comer

ADRIANA
Extiende su mano en señal de espera
Pero espera un poco, mujer

LUCIANA
Hermana querida
Toma la mano de ADRIANA
Si sigues presionando tanto a mi cuñado, vas a terminar sin esposo

ADRIANA
Preocupada
Ay, ¿tú crees?

LUCIANA
Hazme caso
Suelta a ADRIANA, sonríe
Que no hay en Éfeso una mujer que conozca a los hombres mejor que yo

ADRIANA se queda pensativa, juntando sus manos hacia ella, LUCIANA está
a punto de darle un bocado a su comida, pero se escucha a DROMIO E
entrando quejándose de dolor, ADRIANA y LUCIANA lo miran entrar, DROMIO
E se queda a la altura de la mesa delante de su ama
ADRIANA
Se levanta de su lugar acercándose a DROMIO E
¿Tú de que tanto te quejas?

DROMIO E
Quejándose, sobándose los golpes
Ay, pues de mucho dolor, ay

LUCIANA
¿Y tú dueño?, ¿Sabes qué plan tiene?

DROMIO E
Pues por el momento, aplanarme la cabeza

ADRIANA
¿Pero cuando viene?

DROMIO E
A lo que entendí, yo no lo esperaría, porque creo que ya ha comido y
trae las fuerzas renovadas
Sobándose los golpes

LUCIANA
Déjate de bromas, y trae a mi cuñado a casa, que mi pobre hermana se
morirá de preocupación antes que de hambre

DROMIO E
Reclamando
¿Qué vuelva allá para que vuelva a pegarme?

ADRIANA
Encara a DROMIO E
Vuelve o te golpeare más fuerte yo

ADRIANA le da un manazo a DROMIO E quien se sobresalta por el golpe,


ADRIANA se vuelve a sentar en la mesa, LUCIANA se levanta y va a abrazar
a su hermana para consolarla

DROMIO E
Así como usted me manda para allá, seguro mi señor me patea para acá
Sale de escena

ADRIANA
Con pesar
Mi corazón preocupado por él, y él seguro mirando a otra, si no, ya
estuviera aquí
LUCIANA
Se sienta al lado de ADRIANA
No seas mal pensada, mujer

ADRIANA
Mira a LUCIANA más tranquila
¿Sabes que ayer me dijo que me iba a regalar una cadena de plata?

LUCIANA
Sarcástica
Gran virtud es la generosidad

ADRIANA se levanta de la mesa con una sonrisa y sale, LUCIANA la sigue


a paso más lento dirigiéndose al público

LUCIANA
¿Con cuántas mujeres habrá engañado a esta pobre para que le remuerda
tanto la conciencia con tremendo regalo?

ADRIANA
en off
Vamos, hermana, ayúdame a buscarlos

LUCIANA
Si es tu deseo
Sale

4.- “UNA PESADILLA”


EXT. PLAZA DE ÉFESO. TARDE

Entra ANTÍFOLO S, notablemente cansado y agitado, se sienta en una de


las bancas, toma aire y se dirige al público

ANTÍFOLO S
No había forma de seguirle el paso, es como si se hubiera criado en
estas calles, ¿dónde se habrá metido?

Llega DROMIO S rápidamente asustando a ANTÍFOLO S quien se levanta de


la banca
DROMIO S
Agitado
¡Señor!, por fin, me tenía preocupado

ANTÍFOLO S
Preocupado me tienes tu a mi desde hace un buen rato, ¿Dónde tienes
mi bolsillo con el oro?
DROMIO S
Aquí

DROMIO S saca la bolsita de oro de uno de sus bolsillos y se la entrega


a ANTÍFOLO S quien la abre y saca unas cuantas monedas de oro, revisa
el contenido de la bolsa y se la guarda

ANTÍFOLO S
¿Se te ha pasado el hechizo o que recuperaste la cordura por tu
cuenta?

DROMIO S
Se acerca a ANTÍFOLO S como inspeccionándolo
¿De que habla?, ¿Ha bebido?

ANTÍFOLO S
Ofendido
¡¿Otra vez con eso?, Otro por payaso!

ANTÍLOFO S le da un manazo entre el hombro y la espalda a DROMIO S


quien se queja de dolor
DROMIO S
¿Cómo que “lo mismo”? Si no lo he visto desde que me mando a la
posada con el oro

ANTÍFOLO S
¿Te estás haciendo el tonto? Me negaste tener el oro y hablaste de
tener una ama y de una comida

DROMIO S
¿Y por eso me ha golpeado?
se soba el golpe

ANTÍFOLO S
Eso fue, en primera por haberte burlado de mí, y en segunda… Por
haberte burlado de mi ¡otra vez!
Le da otro manazo a DROMIO S

DROMIO S
Quejándose del dolor
¡AY, pero mi señor, si yo no he hecho nada, ay, ay, ay!

Mientras ANTÍFOLO S y DROMIO S están en lo suyo, van entrando por


detrás ADRIANA y LUCIANA, quienes van buscando a sus alrededores, dan
la vuelta por detrás hasta encontrarse con los dos SIRACUSANOS
ADRIANA
¡Antífolo!, ¿Se puede saber a qué estas jugando?

ANTIFOLO S y DROMIO S voltean sorprendidos ante los gritos de ADRIANA


quien se acerca rápidamente a ANTIFOLO S, quien retrocede unos pasos

ANTIFOLO S
Eh… ¿N-Nos conocemos, bella dama?

LUCIANA
¿Qué tan grande será tu engaño que te has tenido que cambiar hasta de
traje, cuñado?

DROMIO S
Se pone delante de ANTIFOLO S para protegerlo
¡Aléjese de mi señor si no quiere que llame a un guardia!

ADRIANA y LUCIANA inhalan ofendidas, LUCIANA los juzga con la mirada,


ADRIANA le pega a cachetada a DROMIO S haciendo que retroceda, ANTIFOLO
S se sorprende y hace a un lado

ADRIANA
¡¿A qué guardia vas a llamar tú, Dromio?!

DROMIO
Sobándose el golpe
Pues parece que aquí es costumbre golpear por golpear, y hasta mi
señor ha aprendido rápido, ay, ay, ay

ADRIANA
¡¿Pero serás sinvergüenza?!, ¿Qué broma de mal gusto se traen los dos
ahora?

ANTIFOLO S
Seguro que son brujas o hechiceras
Apunta a DROMIO S
¡No las mires a los ojos, Dromio, van a lanzarnos un hechizo!

ANTÍFOLO S y DROMIO S se cubren la cara dando ligeramente la espalda


a LUCIANA y ADRIANA quienes se muestran ofendidas por el último
comentario, ADRIANA se voltea hacia su hermana empezando a sollozar,
LUCIANA la consuela abrazándola por un momento para después dirigirse
a ANTIFOLO y DROMIO S

LUCIANA
¡¿Por qué tratan así a mi hermana?!
ANTIFOLO S se descubre la cara, mirando a las HERMANAS que se encuentran
abrazadas, le da un pequeño codazo a DROMIO S para que también se
descubra la cara y este lo hace con nervios. Se ve que LUCIANA le
susurra algo a ADRIANA que logra calmarle el llanto, ambas miran a los
dos SIRACUSANOS

ANTIFOLO S
Has hablado con ellas, ¿verdad?

DROMIO S
No, señor, nunca las había visto hasta este momento

ANTIFOLO S
¿Y cómo saben nuestros nombres?

ADRIANA
Se acerca a ANTIFOLO S
Ven acá, amor mío

ADRIANA toma de las manos a ANTIFOLO S haciendo que se acerque a ella,


ANTIFOLO S, confundido, no le queda más que seguirle los pasos, DROMIO
S los mira nervioso, mientras que LUCIANA luce una sonrisa orgullosa

ADRIANA
Se abraza a ANTIFOLO S
Ven acá
Toma a ANTIFOLO S de las mejillas acariciando su rostro haciendo que
la mire
Yo te daré todo lo que necesites, no tienes que mirar ni estar con
nadie mas

ADRIANA le planta un beso a ANTIFOLO S para después abrazarlo


nuevamente con fuerza, ANTIFOLO S se queda en shock al igual que DROMIO
S quien esta boquiabierto y LUCIANA mira la escena feliz y orgullosa
de su hermana
ANTIFOLO S
S-Señora, con el debido respeto, n-no tenemos ni un peso, vayan
ustedes a buscar a otros… clientes

DROMIO S
Pero, amo, ¡si tenemos 1,000 (mil) monedas de oro!

ANTIFOLO S
Se suelta del abrazo empujando ligeramente a ADRIANA y se voltea
molesto con DROMIO S
¡¿Te puedes callar por una vez?!
LUCIANA
Se acerca al grupo
¡Dromio! Ve y diles a los sirvientes que pongan la mesa para cenar
que ya es hora, y así celebramos la reconciliación de esta hermosa
pareja

LUCIANA se acerca a ADRIANA quien se abraza del brazo de ANTIFOLO S


sonrientes entre ellas, ANTIFOLO S vuelve a quedar en un estado de
shock con la mirada perdida, DROMIO S se acerca lentamente a su amo su
costado libre
DROMIO S
¿Es esto un sueño, señor?

ANTIFOLO S
Una pesadilla, más bien…

DROMIO S
Sin duda, estas son las consecuencias de un poco descanso con tanto
viaje que hacemos

ANTIFOLO S
Tanto ha sido nuestro convivio que ahora alucinamos igual y al mismo
tiempo…

DROMIO S
Pero creo yo que no nos vendría mal un baño, una buena cena y bien
acompañados

ADRIANA
Voltea a ANTIFOLO S hacia ella
Ven, esposo mío, vamos a cenar juntos

ADRIANA se pasa al otro lado de ANTOFOLO S para tomarlo de la mano


empujando a DROMIO S hacia a un lado, ANTIFOLO sigue en shock, pero ya
responde algo ante la guía de ADRIANA

LUCIANA
Se acerca a la pareja, mira a ADRIANA
Vámonos hermana, y tú, Dromio
Mira a DROMIO S
Vigilaras el portón

ADRIANA, tomada de la mano de ANTIFOLO S, lo jala fuera del escenario,


este la sigue, LUCIANA los sigue, al igual que DROMIO S quien se queda
al final
5.- “¿QUIÉN HA CERRADO LA PUERTA DE MI CASA?”
EXT. CASA DE ANTIFOLO E Y ADRIANA. NOCHE

El escenario está vacío, nos encontramos en la calle, por un extremo


se les ve llegar a ANTIFOLO y DROMIO E

DROMIO E
Diga lo que quiera, señor, pero se mejor que nadie que en la plaza me
dio una paliza

ANTIFOLO E
Como sigas con eso, te voy a dar una de verdad

Caminan por todo el escenario, ANTIFOLO E por delante y DROMIO E


siguiéndole; al llegar al otro extremo, no pueden pasar, ya que la
puerta está bloqueada, ANTIFOLO E intenta entrar sin éxito y mira a
DROMIO E extrañado, este le señala que le permita intentarlo empujando
de manera más brusca agitando la majilla, al no lograrlo mira a su amo
quien vuelva a ponerse delante de la puerta

ANTIFOLO E
Cantado
¿Quién ha cerrado la puerta de mi casa~?

DROMIO E
Cantado
Hola~ señora mía~

DROMIO S
en off
¡Vete y quítate de mí puerta!

Los EFESIANOS se miran entre si confundidos, se acercan el uno al otro


intentando procesar lo que acaban de oír

ANTIFOLO E
Molesto
¿Quién esta adentro?, ¡Ábreme la puerta!, ¿Quién te crees para no
dejarme entrar a mi propia casa?

DROMIO S
en off
Soy el portero, señor, y Dromio es mi nombre

ANTIFOLO E y DROMIO E se quedan sorprendidos ante la revelación,


ANTIFOLO E notablemente más molesto, más agitado y en pánico
DROMIO E
¡¿Dromio?!, ¡Usurpador, me has robado el nombre y el oficio!

ADRIANA
En off
¿Quién hace tanto ruido ahí afuera?

DROMIO S
En off
Unos muchachos que seguro andan de borrachera

ANTIFOLO E
Nervioso, confundido
C-Cariño, esposa mía, corazón, te han secuestrado

ADRIANA
En off
Si, si, “secuestrada”
se ríe burlescamente
¡Quítate de mí puerta o llamo a la guardia!

ANTIFOLO E
¿Qué me vaya de aquí?
Retrocede unos pasos para agarrar impulso, mira a DROMIO E
¡Tráeme una barra de hierro!

ANTÍFOLO E esta por aventarse a la puerta para intentar derribarla,


pero DROMIO E logra alcanzar a tomarlo de los brazos para frenarlo

DROMIO E
¡Tranquilo, tranquilo, no desespere, señor!
Logra frenar del todo a ANTIFOLO E y hacer que retome la compostura
No hay que caer en la vergüenza de que se enteren los vecinos

ANTIFOLO E
Mira a DROMIO E intentando calmarse
Está bien, está bien, me voy tranquilo, me convenciste
Inhala y exhala para relajarse
Empezando por cambiar la dirección de entrega de la cadena que le
encargue al joyero…
Se acerca a la puerta alzando la voz
¡Que seguro que mis amigas de la plaza sabrán agradecerlo mejor !

DROMIO E
Toma a ANTIFOLO E del hombro haciéndolo hacia atrás, chitándolo
Shh, shh, shh, señor, los vecinos
ANTIFOLO E sale del escenario fastidiado, DROMIO E mira alrededor
nervioso y sale tras su amo

6.- “MAS TARDE SE LA PAGO”


EXT. CASA DE ANTIFOLO E Y ADRIANA. DÍA

Se ve a ANTIFOLO S salir cuidadosamente de la casa intentando hacer el


mínimo ruido, del otro lado entra el JOYERO, con la cadena de plata en
la mano, se acerca a ANTIFOLO S

JOYERO
¡Señor Antífolo, buenos días!

ANTIFOLO S
Se sobresalta
¿Quién me habla?

JOYERO
Aquí tiene la cadena que me encargo

El JOYERO muestra la reluciente cadena, ANTIFOLO S se acerca curioso


a la vez que confundido admirando el brillo de esta

ANTIFOLO S
Y… ¿Y qué hago con ella?

JOYERO
¡El regalo para su querida esposa!

ANTIFOLO S
Chitando al JOYERO, lo aleja de la puerta, poniéndose en el centro
junto con él
Shh, shh, shh, si, si, si ¿Cómo me iba a olvidar, hombre?

Silencio incomodo, ANTIFOLO S toma la cadena intentando quitársela al


JOYERO, este mira extrañado a ANTIFOLO S

ANTILOFO S
¿Puedo pagarle después?

ANTIFOLO S y el JOYERO empiezan a forcejear un poco por la cadena


mientras se miran a los ojos con una sonrisa incómodamente prometedora

JOYERO
Si… Si, claro, sin problema
ANTIFOLO S
Pues… más tarde se la pago

JOYERO
Por supuesto, usted que es tan honrado

El forcejeo termina con la cadena en manos de ANTIFOLO S quien la mira


detenidamente, el JOYERO mira confundido a ANTIFOLO S y sale del
escenario con duda, mirando hacia atrás por momentos

ANTIFOLO S
Al menos ya sacamos algo bueno de este lugar

LUCIANA entra al escenario, acercándose a ANTIFOLO S quien, al


escucharla, se guarda la cadena rápidamente en uno de sus bolsillos

LUCIANA
¿Ya se te olvidaron tus deberes de esposo? Una hora lleva esperándote
Adriana para que la acompañes

ANTIFOLO S
Ríe ligeramente
De tu hermana ya se encargará mi criado, yo suspiro por ti
Toma a LUCIANA por la cintura acercándola a él

LUCIANA
¡¿Qué haces?!
Pone sus manos en el pecho de ANTIFOLO S intentando alejarlo

ANTIFOLO S
Tu eres de la que estoy enamorado, y que yo sepa, tú no tienes esposo
ni yo esposa, así que…
Intenta besar a LUCIANA

LUCIANA
¡¿Te volviste loco?!

LUCIANA logra soltarse del agarre de ANTIFOLO S y le planta una


cachetada que hace que este retroceda agarrándose la cara, LUCIANA se
aleja para volver a entrar a la casa, voltea un momento

LUCIANA
¡Voy por mi hermana ahora mismo, a ver si te hacer entrar en razón a
sartenazos!
LUCIANA sale corriendo fuera de la escena, ANTIFOLO S se queda
desconsolado en el centro aun sobándose el golpe, un momento después
entra al escenario DROMIO S corriendo asustado escondiéndose detrás de
ANTIFOLO S mirando hacia la entrada de la casa

ANTIFOLO S
Buenos días, Dromio, ¿a dónde vas con tanta prisa?

DROMIO S
Agitado
Una mujer ahí adentro, me reclama suyo mientras me persigue

DROMIO S se aleja un momento, se apoya en sus rodillas para tomar


aire, ANTIFOLO S sonríe con gracia

ANTIFOLO S
¿Qué mujer te va a venir a reclamar, hombre?

DROMIO S
Una de las cocineras, dice que es mi esposa

ANTIFOLO S
Aún con algo de gracia, pero algo serio
Mira, Dromio, vete al puerto
De una de sus bolsas saca el bolsillo con el oro
Y si sale cualquier barco mar-adentro, compras 2 pasajes, en
cualquier bote que salga
Le entrega unas cuantas monedas a DROMIO
Que yo no me quedo otra noche en este pueblo

DROMIO S
Toma las monedas
Voy corriendo, que como me alcance la que se cree mi esposa, me come
entero

ANTIFOLO S
Anda, ve, ya es hora de salir de esta tierra de brujas

DROMIO S se va corriendo fuera de escena, ANTIFOLO S esta por seguirlo,


pero se voltea en dirección a la casa

ANTIFOLO S
La que me llama “esposo” me gustaría que me llamara hermano o amigo,
pero la otra…
ANTIFOLO S sacude la cabeza volviendo en sí, sale de escena por la
misma dirección que DROMIO S. Unos momentos después, entra el JOYERO
enojado junto con el COMERCIANTE

JOYERO
¡Aquí estaba!

COMERCIANTE
¿Estás seguro?

JOYERO
Te lo prometo, me arrebato la cadena así sin mas

COMERCIANTE
¿El señor Antífolo?... Pues aquí entre nos ha estado muy raro desde
ayer

JOYERO
Y aquí entre nos, me a robado y se a dado a la fuga

Por un lado, del escenario aparece ANTIFOLO E, quien parece alegre de


ver a sus amigos
ANTIFOLO E
¡Señor joyero!

El JOYERO y el COMERCIANTE se giran rápidamente para verlo, toman una


postura algo defensiva
ANTIFOLO E
Quisiera que llevara la cadena a casa de unas amigas

JOYERO
Pero, señor…

ANTIFOLO E
No diga nada, lo tengo decidido
Molesto
Mi mujer me ha dado un golpe bajo, ¿y por qué? Solo por llegar tarde
a casa 2 noches seguidas

COMERCIANTE
¿Se encuentra bien?

ANTIFOLO E
Inhala y exhala calmándose
Con sentimientos encontrados, no se lo voy a negar, pero a la vez
aliviado porque mi esposa-…
JOYERO
Molesto
¡Basta ya!, ¡¿Acaso cree que no sé lo que pretende?!

El JOYERO se acerca a ANTIFOLO E de manera amenazante, lo que hace que


este de un paso hacia atrás sorprendido, el COMERCIANTE se pone en
medio
COMERCIANTE
¿No se da cuenta que ya nos enteramos de su engaño, señor Antífolo?

Momento tenso en el que los 3 se miran entre ellos, ANTIFOLO E se


vuelve a acercar hacia el JOYERO

ANTIFOLO E
¿Dónde esta la cadena? Enséñemela

JOYERO
El dinero que me debe, ¡enséñemelo!

ANTILOFO E y el JOYERO quedan cara a cara, empujando fuera al


COMERCIANTE que se queda mirando desde atrás

ANTIFOLO E
¡Sin la cadena no le debo nada!

JOYERO
¡Bien sabe que se la di hace media hora!

ANTIFOLO E
¡A mi no me dio nada! Me ofende mucho lo que me dice

JOYERO
¡Mas me ofende que lo niegue, deme mi dinero!

El COMERCIANTE empieza a llamar al GUARDIA mientras va acercándose a


uno de los extremos del escenario mientras el JOYERO y ANTIFOLO E
siguen discutiendo
ANTIFOLO E
¡La cadena!

JOYERO
¡¿Dónde está el dinero?!

ANTIFOLO E
¡¿Dónde está la cadena?!
JOYERO
¡Mi dinero!

ANTIFOLO E
¡Mi cadena!

ANTIFOLO E y el JOYERO siguen discutiendo mientras repiten “Mi dinero”


y “Mi cadena” respectivamente, el COMERCIANTE sale llamando al GUARDIA
para unos segundos después entrar junto con él, acercándose hasta la
discusión
GUARDIA
¿Qué pasa aquí?

El GUARDIA se pone entre los dos hombres para separarlos, uno tomando
un lado y el COMERCIANTE poniéndose del lado del JOYERO

JOYERO
El señor Antífolo se niega a pagarme lo que me debe

ANTIFOLO E
¿Cómo pagarle algo que nunca tuve?

JOYERO
Señor Guardia, cumpla con su ver ¡y arréstelo!

GUARDIA
Pues arrestado queda usted, señor, hasta que se demuestre lo
contrario

El GUARDIA saca unas esposas, toma a ANTIFOLO E de los brazos,


pasándolos por su espalda, arrestándolo, este queda sorprendido y sin
poder procesar lo que esta pasando; el JOYERO se cruza de brazos
victorioso y el COMERCIANTE se rasca la nuca dudoso de la situación

ANTIFOLO E
Obedeceré hasta que se me pague la fianza, pero que sepa, ¡que
lamentara este momento!

ANTIFOLO E se zafa un momento del agarre del GUARDIA para lanzarse


contra el JOYERO, esta esta por responder ante la amenaza, pero el
COMERCIANTE lo detiene llevándoselo fuera del escenario, el GUARDIA
vuelve a tomar a ANTIFOLO E ajustándole las esposas

GUARDIA
Camina, hombre
ANTIFOLO E hace fuerza para no moverse, el GUARDIA lo va empujando poco
a poco batallando para avanzar, de repente aparece nuevamente DROMIO
S, quien confunde a ANTIFOLO E con su amo

DROMIO S
Confundido, sorprendido
P-Pero, pero, ¡¿mi señor?!

ANTILOFO E deja de hacer fuerza girándose al que cree que es su


sirviente haciendo el que GUARDIA también deje de empujarlo para ver
a DROMIO S
DROMIO S
El único barco disponible esta a punto de levantar anclas, hay que
darnos prisa

ANTIFOLO E
¿De qué hablas? ¿Qué barco nos espera?

DROMIO S
El barco que me mando buscar para irnos

ANTIFOLO E
Fastidiado y molesto
¡Esclavo borracho!, ¡después te daré un buen jalón de orejas, pero
ahora no hay tiempo que perder! Ve directo con Adriana y dile que en
el escritorio hay una bolsa de oro, que me arrestaron y que pague mi
fianza

GUARDIA
Ya has hablado suficiente, ¡Ya, vámonos, vámonos!
Se lleva a ANTIFOLO E arrestado y salen

DROMIO S
Confundido
¡P-Pero señor!
Los ve salir y se queda en medio del escenario mirando a los lados
sin saber que hacer
¿A-Adriana? Fue con la que cenamos junto con…
Se abraza a si mismo
Junto con esa cocinera que quería machacarme los huesos
Empieza a jugar con sus manos nerviosos, haciendo un va -y-ven
nervioso
Ay, ay, ay, ay, ¿y ahora que hago?

En ese momento, entran a escena ADRIANA y LUCIANA, sin notar la


presencia de DROMIO S
ADRIANA
¿De verás que trato de seducirte?

LUCIANA
Asiente
¿No le crees a tu propia hermana? Primero me dijo que tu no eras su
esposa, después halago mi manera de hablar y mi belleza

LUCIANA pasa sus manos remarcando su figura hasta pones sus manos en
su cintura, ADRIANA esta confundida y en negación, camina al centro
del escenario, LUCIANA se le acerca

LUCIANA
Pero bueno, seguramente alguien de la cocina le habrá dado algún
brebaje que le hizo perder el sentido

DROMIO S
Eh…

Las HERMANAS al escuchar a DROMIO S lo miran, ADRIANA se exalta aliviada


y se acerca rápidamente a él seguida de LUCIANA, DROMIO S sigue
notablemente nervioso

ADRIANA
Ah, Dromio, Dromio, por los dioses

ADRIANA toma a DROMIO S por los hombros, este se mantiene nervioso

ADRIANA
¿Dónde esta mi esposo?, ¿cómo esta?

DROMIO S
Pues no esta nada bien

ADRIANA
¿Qué le ha pasado?

DROMIO S
Que lo han arrestado

ADRIANA suelta a DROMIO S exaltada de la angustia tomándose el rostro


algo dramática alejándose un poco, LUCIANA se acerca a DROMIO S y
también lo toma de los hombros

LUCIANA
¡¿Pero por qué?!
DROMIO S
No sé la razón, pero le pide que busque oro en el escritorio para
pagar la fianza

ADRIANA
Hermana, corre por el y dáselo, por favor

LUCIANA sale corriendo fuera de escena, DROMIO S se acerca un poco a


ADRIANA quien empieza a sollozar de la angustia y se voltea de golpe
hacia DROMIO S asustándolo haciendo que de un pequeño salto de la
impresión
ADRIANA
Empieza a llorar
Ay, pero, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿Por qué le tiene que pasar esto?

ADRIANA se recarga en el pecho de DROMIO S llorando, DROMIO S al no


saber que hacer por los nervios solo le acaricia el cabello intentando
consolarla, de repente ADRIANA se aleja de él exaltada ahora
notablemente molesta, haciendo que DROMIO S se asuste de nuevo y
levante las manos por la sorpresa

ADRIANA
Seguro que ha vuelto a apostar y se ha endeudado hasta las cejas

LUCIANA vuelve a entrar a escena corriendo con el bolsillo de oro,


ADRIANA y DROMIO S la miran al escucharla llegar

LUCIANA
Algo agitada
Ten, Dromio, anda

LUCIANA le entrega el bolsillo a DROMIO S quien lo toma con torpeza


haciendo que algunas monedas se caigan, pero las intenta levantar lo
más rápido posible con ayuda de LUCIANA

ADRIANA
Dromio, toma todo ese dinero, corre, paga la fianza y nosotras te
alcanzaremos mas tarde

DROMIO S sale corriendo con la bolsa de oro, LUCIANA se levanta


limpiándose la ropa
LUCIANA
¿No te dije yo que te ibas a quedar sin marido?

ADRIANA
Anda, ya, hermana
Le ayuda a limpiarse la ropa
Vámonos

Las HERMANAS salen

7.- “ESTO SE VA A PONER FEO”


EXT. PLAZA DE EFESO. DÍA

Entra ANTIFOLO S, se ve que tiene la cadena de plata puesta, se


posiciona en el abajo-centro dirigiéndose a la sala

ANTIFOLO S
No hay persona que me cruce que no me salude como intimo amigo y
todos me llaman por mi nombre, algunos me invitan a comer, otros me
dan dinero y otros agradecen mi bondad; incluso el sastre me dijo que
fuera a la tienda para enseñarme unas telas que ha mandado traer para
mi
Ríe nervioso
Es que aquí habitan hechiceros

Entra DROMIO S corriendo


DROMIO S
¡Señor!
Algo agitado
Aquí tiene el oro que me mando traer

DROMIO S le da el bolso de oro a ANTIFOLO S quien lo mira extrañado,


pero no le da importancia y lo toma

ANTIFOLO S
¿Oro de qué? No te enriendo
Se guarda el bolso de oro
Dime si esta noche sale algún barco

DROMIO S
S-Señor, le dije hace 1 hora que hay uno que sale esta noche

ANTIFOLO S esta a punto de darle (otra vez…) un manazo a DROMIO S quien


al ver a su amo alzarle la mano se cubre la cara nervioso y se agacha
ligeramente, ANTIFOLO S se detiene, baja la mano y se lleva la otra
por su frente en señal de desesperación, mientras tanto se puede ver
que se asoman al escenario el COMERCIANTE y el JOYERO secreteándose
mientras miran a los SIRACUSANOS

ANTIFOLO S
Estás loco y yo también, ojalá algún poder divino nos libere de aquí
ANTIFOLO S toma a DROMIO S de la muñeca y lo jala dispuesto a salir,
pero el COMERCIANTE y el JOYERO les cortan el paso haciendo que frenen
en seco
JOYERO
¡Aquí esta y con la cadena al cuello que negó tener! Señor Antífolo,
me asombra la vergüenza que me hizo pasar

El JOYERO y el COMERCIANTE se ponen a los lados de los SIRACUSANOS


encerrándolos
ANTIFOLO S
Yo jamás negué tenerla

COMERCIANTE
Claro que lo hizo y doy juramento de que yo soy testigo, anda usted
muy raro últimamente

ANTIFOLO S
¿Quién me oyó negarlo o jurarlo?

JOYERO
Los dos lo escuchamos muy bien, sinvergüenza
Toma a ANTIFOLO S por el brazo con fuerza

COMERCIANTE
Toma el otro brazo de ANTIFOLO S con igual fuerza
¿Y como es que pago la fianza tan rápido?

El COMERCIANTE y el JOYERO empiezan a forcejear con ANTIFOLO S quien


intenta soltarse del agarre, DROMIO S toma al COMERCIANTE por la
cintura haciendo que este suelta a ANTIFOLO S, pero empiece a forcejear
con él, el JOYERO aprovecha para irse de lleno contra ANTIFOLO S y
este no desaprovecha la oportunidad para responderle

DROMIO S
¡Corra, señor, corra que esto se va a poner feo!

JOYERO
¡Ustedes no se van a ninguna parte!

COMERCIANTE
¡Ni en la plaza encontraran donde esconderse!

ANTIFOLO S
No… ¡Pero buena suerte buscándonos!
ANTIFOLO S logra tumbar al JOYERO quedando en el piso, va con DROMIO
para también tumbar al COMERCIANTE, toman aire un momento y salen
corriendo
ANTIFOLO S
¡Al puerto, Dromio, busquemos ese barco!

El JOYERO y el COMERCIANTE se toman un momento para levantarse,


agitados se acomodan rápido la ropa

COMERCIANTE
No puede ser…

JOYERO
Si llegan al puerto, los perderemos en la bahía

Salen

8.- “VENGO A PEDIR UNA PALABRA”


EXT. PUERTO DE EFESO. DÍA

En el escenario hay varias bancas y estacas para los barcos, entran


DROMIO S y ANTIFOLO S, se esconden detrás de una de las bancas y de
vez en cuando asoman la cabeza para mirar alrededor; entra el DUQUE,
trae una libreta bajo su brazo, se sienta en otra de las bancas y
empieza a leer pacíficamente, después entran ADRIANA y LUCIANA, se
susurran entre ellas dudosas de acercarse, pero al final ADRIANA decide
acercársele
ADRIANA
Señor Duque, señor Duque

DUQUE
Chita a ADRIANA mientras sigue leyendo

ADRIANA y LUCIANA se miran un momento, LUCIANA le hace señas a su


hermana para que vuelva a intentarlo

ADRIANA
Tranquila
Señor Duque

DUQUE
Chita

ADRIANA
Susurrando
Señor Duque
DUQUE
Chita

ADRIANA
¡Señor Duque!

DUQUE
Chita de forma más firme

ADRIANA
¡Señor Duque, por todos los dioses! Mi marido acaba de ser arrestado
injustamente, ¡pido justicia de inmediato! Incluso le he pedido a su
criado que-…

DUQUE
Interrumpe a ADRIANA cerrando su libreta de golpe
Señora mía, señora mía, esos temas hay que verlos en mi oficina

LUCIANA
Pues lo hemos buscado en su oficina y como no lo vimos, aquí estamos
buscándolo en su hora libre, que esto es de suma importancia

DUQUE
¿Es así?

Entran el JOYERO y el COMERCIANTE también en busca del DUQUE hasta que


miran que las HERMANAS les han ganado y se quedan unos pasos detrás de
ellas
ADRIANA
Mi marido, ha enloquecido, ayúdeme a encontrarlo para llevarlo a casa
y ayudarlo a que se controle

JOYERO
Debería controlarle la avaricia maniatándolo

COMERCIANTE
Nunca antes habíamos tenido un problema así de serio y menos pensarlo
del señor Antífolo

DUQUE
Mira a ADRIANA
Señora mía
Se levanta y mira a todos
Su marido está preso en una celda de mi palacio
Las HERMANAS se exaltan sorprendidas, el DUQUE se acerca a ellas, el
COMERCIANTE y el JOYERO escuchan atentos

DUQUE
Y su criado lo espera en la puerta, tan fiel como un perro, así que
tranquila

El DUQUE se vuelve a sentar retomando su lectura, las HERMANAS se miran


entre ellas con notable angustia, ADRIANA esta al punto del llanto,
LUCIANA intenta calmarla, el JOYERO y el COMERCIANTE se secretean entre
ellos, pasan unos segundos y entra el GUARDIA

GUARDIA
Disculpe, señor Duque

DUQUE
Chita sin quitar la mirada de su libreta
GUARDIA
Es que necesito comentarle que-

DUQUE
Chita

Hay un momento de silencio

GUARDIA
Alza la voz
¡El señor Antífolo y Dromio se han escapado!

TODOS entran en pánico preguntando por los prisioneros, preguntando


como se han escapado y más; hasta que en un momento el guardia nota la
llegada de ANTIFOLO E y DROMIO E, todos se espantan y se ponen detrás
del DUQUE, el GUARDIA se pone delante de todos protegiéndolos

ANTIFOLO E
Apunta al JOYERO
¡Usted!, ¡¿Cómo se atreve usted de culparme de esa manera?!

JOYERO
¡¿Es delito acusar a un criminal?!

ANTIFOLO E y el JOYERO vuelven a intentar lanzarse a los golpes uno


sobre el otro, pero el COMERCIANTE detiene al JOYERO con la ayuda del
GUARDIDA, ANTIFOLO E es detenido por DROMIO E; ADRIANA y LUCIANA siguen
en pánico y angustia al no saber que está pasando, mientras el DUQUE
intenta tranquilizarlas; el caos, gritos, sollozos y forcejeos
continúan, mientras que por un lado entra EGEO lentamente dando la cara
a todo el grupo, el DUQUE es el primero en notarlo

DUQUE
¡Cállense todos ya!

TODOS se tranquilizan y voltean a ver a EGEO con curiosidad, el DUQUE


se acerca a él
DUQUE
¿Qué haces aquí, Egeo? Deberías estar aprovechando el tiempo que te
queda por aquí

EGEO
Tranquilo
Vengo… Vengo a pedir una palabra, Duque poderoso, por suerte veo a un
amigo que me salvará la vida pagando la suma que me pondrá en
libertad

El DUQUE se acerca al centro mirando a EGEO, los demás se quedan en


sus respectivos bandos sin saber que esta pasando

DUQUE
Serio
Hable sin rodeos Siracusano

EGEO
Voltea a ver a DROMIO E y a ANTIFOLO E
¿No eres tu aquel que llaman Antífolo y ese tu criado Dromio?

TODOS se sorprenden ante la pregunta, ANTIFOLO E y DORMIO E se acercan


ligeramente a EGEO con curiosidad ante la mirada atenta del grupo, sin
que nadie se de cuenta, ANTIFOLO S y DROMIO S salen de su escondite
para acercarse poco a poco a los demás

EGEO
Tal vez, en sus memorias, puedan reconocerme

ANTIFOLO E
Jamás en mi vida lo había visto hasta ahora

EGEO
El imparable viaje del tiempo a cambiado mi apariencia desde la
última vez que nos vimos, pero reconocerás mi voz, ¿no?
ANTIFOLO E
No, tampoco
EGEO
¿Y tú, Dromio?

DROMIO E
N-No, señor, le juro que no

EGEO
Suspira pesado
Mi hijo, en solo 7 años se ha olvidado de mi

ANTIFOLO E
Yo nunca conocí a mi padre…

EGEO
Nos vimos hace 7 años en Siracusa; quizá te da pena reconocerme
delante de toda esta gente por el estado de miseria en el que me ves

DROMIO S y ANTIFOLO S se ponen a la altura del grupo, este último se


le nota melancólico al reconocer a su padre

ANTIFOLO S
¿Papá?, ¿Qué estás haciendo aquí?

TODOS miran en dirección de los exhibidos SIRACUSANOS exaltados de la


sorpresa a ver a los 2 pares de gemelos idénticos

ADRIANA
No es posible
Se acerca al centro
¿Mis ojos me engañan o tengo 2 maridos?

COMERCIANTE
Yo ya no sé si estamos viendo a un hombre, un espejismo o un fantasma

TODOS empiezan a rodear a los pares de gemelos y a EGEO

DROMIO S
Yo soy Dromio, ¡que se vaya aquel farsante!

DROMIO E
No, no, no, este Dromio se queda y tu te vas

ANTIFOLO S
¿E-Eres tu mi padre o su fantasma en pena?
JOYERO
Señor… Egeo, ¿cierto? Por favor, díganos que es lo que pasa aquí

GUARDIA
Ay, ay, ay, que todo empieza a coincidir
Se acerca al DUQUE
Estos 2 Antífolos idénticos y estos 2 Dromios tan iguales, ¿será
acaso que…?

DUQUE
Egeo, ¿serán estos, por casualidad, tus 2 hijos aquí reunidos?

Los dos pares de gemelos se encuentran cara a cara con EGEO en medio
de ellos, ADRIANA, LUCIANA, el JOYERO y el COMERCIANTE admiran la
escena deslumbrados, el DUQUE empieza a sollozar de la emoción al igual
que el GUARDIA. ANTIFOLO S saca la bolsa de oro que tenía guardada en
el bolsillo y se la tiende al GUARDIA y al DUQUE

ANTIFOLO S
Ofrezco esta bolsa de oro para salvarle la vida a mi padre

DUQUE
Se acerca a ANTIFOLO S y le regresa la bolsa empujándola de nuevo
hacia él
No es necesario, ¡su padre vida tiene!

ANTIFOLO E se acerca a EGEO

ANTIFOLO E
¿Papá...?

EGEO
Hijo mío, me alegra verte con vida

ANTIFOLO S
Papá… Perdón por haberme perdido

EGEO
No, hijo mío, perdóname tu a mi por no haberte seguido

EGEO abraza a sus hijos, estos le corresponden fuertemente

DUQUE
Guardia, avise a todo el pueblo sobre el malentendido, ¡y que hoy
todo Éfeso estará de fiesta por el encuentro de esta hermosa familia!
El GUARDIA sale, seguido del DUQUE, ambos ANTIFOLOS se abrazan, al
separarse ANTIFOLO S abraza a EGEO quien le corresponde, ANTIFOLO E va
a abrazar a ADRIANA quien le corresponde para después tomarlo del
rostro para verificar que este bien después de eso se dan un beso,
LUCIANA se acerca, LA PAREJA la mira y LUCIANA le sonríe a su cuñado
al verlo bien, ANTIFOLO E acerca a ADRIANA y a LUCIANA hacia EGEO y a
ANTIFOLO S para presentarlas, este último las mira con algo de
vergüenza, pero las HERMANAS sueltan una carcajada para superarlo, los
ANTIFOLOS se acercan al JOYERO y al COMERCIANTE quienes hacen una
pequeña reverencia en señal de disculpa, los ANTIFOLOS les extienden
las manos y estos las toman a modo de perdón. TODOS empiezan a salir
del escenario menos los DROMIOS quienes se quedan mirándose uno al otro
con curiosidad, van acercándose uno al otro imitando sus movimientos,
finalmente estando cerca toman la mejilla del otro acariciándola para
después abrazarse y al separarse, se toman de las manos y salen juntos
del escenario con los demás.

FIN

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