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STS 1548 2025

El Tribunal Supremo, en la sentencia núm. 348/2025, confirmó la condena de Marco Antonio por delitos de agresión sexual, maltrato de obra y maltrato habitual, imponiéndole penas de prisión y prohibiciones de acercamiento a la víctima, Begoña. El recurrente alegó vulneración del derecho a la presunción de inocencia, argumentando que su condena se basó en la declaración de la víctima sin pruebas corroborativas suficientes. La sentencia desestimó el recurso de casación, manteniendo la validez de las pruebas presentadas en el juicio anterior.

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STS 1548 2025

El Tribunal Supremo, en la sentencia núm. 348/2025, confirmó la condena de Marco Antonio por delitos de agresión sexual, maltrato de obra y maltrato habitual, imponiéndole penas de prisión y prohibiciones de acercamiento a la víctima, Begoña. El recurrente alegó vulneración del derecho a la presunción de inocencia, argumentando que su condena se basó en la declaración de la víctima sin pruebas corroborativas suficientes. La sentencia desestimó el recurso de casación, manteniendo la validez de las pruebas presentadas en el juicio anterior.

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JURISPRUDENCIA

Roj: STS 1548/2025 - ECLI:ES:TS:2025:1548


Id Cendoj: 28079120012025100334
Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
Sede: Madrid
Sección: 1
Fecha: 10/04/2025
Nº de Recurso: 7868/2022
Nº de Resolución: 348/2025
Procedimiento: Recurso de casación
Ponente: CARMEN LAMELA DIAZ
Tipo de Resolución: Sentencia

TRIBUNALSUPREMO
Sala de lo Penal
Sentencia núm. 348/2025
Fecha de sentencia: 10/04/2025
Tipo de procedimiento: RECURSO CASACION
Número del procedimiento: 7868/2022
Fallo/Acuerdo:
Fecha de Votación y Fallo: 09/04/2025
Ponente: Excma. Sra. D.ª Carmen Lamela Díaz
Procedencia: T.S.J.ASTURIAS SALA CIV/PE
Letrado de la Administración de Justicia: Ilmo. Sr. D. Tomás Yubero Martínez
Transcrito por: Agg
Nota:
RECURSO CASACION núm.: 7868/2022
Ponente: Excma. Sra. D.ª Carmen Lamela Díaz
Letrado de la Administración de Justicia: Ilmo. Sr. D. Tomás Yubero Martínez
TRIBUNAL SUPREMO
Sala de lo Penal
Sentencia núm. 348/2025
Excmos. Sres. y Excma. Sra.
D. Julián Sánchez Melgar
D. Antonio del Moral García
D.ª Carmen Lamela Díaz
D. Leopoldo Puente Segura
D. Javier Hernández García
En Madrid, a 10 de abril de 2025.

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JURISPRUDENCIA

Esta sala ha visto el recurso de casación núm. 7868/2022 interpuesto, por infracción de ley, por D. Marco
Antonio , representado por la procuradora D. ª Ana González Rodríguez y bajo la dirección letrada de D. Ángel
Luis Bernal del Castillo, contra la Sentencia núm. 38/2022, de 8 de noviembre, dictada por la Sala de lo Civil y
Penal del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, en el Recurso de Apelación núm. 36/2022, que desestimó
el recurso de apelación interpuesto por el recurrente contra la Sentencia núm. 245/2022, de 31 de mayo,
dictada por la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Oviedo, dimanante del Procedimiento Ordinario
núm. 262/2020 del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Cangas de Narcea, que le condenó como
autor responsable criminal por un delito continuado de agresión sexual, un delito de maltrato de obra y un
delito de maltrato habitual, concurriendo circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal. Es parte
el Ministerio Fiscal y, como parte recurrida la acusación particular D.ª Begoña , representado por el procurador
D. José Antonio Menéndez Arango y bajo la dirección letrada de D.ª Beatriz Gutiérrez Tuñón.
Ha sido ponente la Excma. Sra. D.ª Carmen Lamela Díaz.

ANTECEDENTES DE HECHO
PRIMERO.- El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Cangas de Narcea incoó Procedimiento Sumario
con el núm. 262/2020, por delito continuado de agresión sexual, delito de maltrato de obra y delito de maltrato
habitual contra D. Marco Antonio y una vez concluso, lo remitió para su enjuiciamiento a la Audiencia Provincial
de Oviedo, cuya Sección Tercera dictó, en el Rollo núm. 20/2021, sentencia el 31 de mayo de 2022, que contiene
los siguientes hechos probados:
"Se declaran HECHOS PROBADOS que el procesado Marco Antonio , sin antecedentes penales, estuvo casado
con Begoña durante 34 años, conviviendo en el domicilio familiar sito en Lugar DIRECCION000 de San
Cristobal de Cangas del Narcea, teniendo el matrimonio dos hijos, Cecilio y Cesar , nacidos el NUM000 de
1987 y el NUM001 de 1994, respectivamente.
La relación de pareja comenzó a deteriorarse hacía el año 2013, siendo frecuente que el procesado se dirigiese
a su esposa insultándola en términos tales como "puta, gorda, vaga, borracha..."; desdeñando su trabajo
cotidiano en la explotación ganadera y agrícola familiar que era gobernada por él, dándole a Begoña 50 euros
semanales para las compras domésticas. Además, persistentemente, Marco Antonio reclamaba mantener
relaciones sexuales en cualquier circunstancia, incluso estando ella lesionada o hallándose cercanos sus hijos,
y cuando su esposa lo rechazaba él la forzaba imponiéndole la realización del acto sexual. Así, en fecha
indeterminada del año 2013, estando lesionada Begoña en una pierna que tenía escayolada y hallándose
en la cocina de la casa Marco Antonio comenzó a tocarla por detrás y pese a que ella no quería mantener
relaciones sexuales la empujo contra la mesa retirándole la ropa y la penetro vaginalmente.
Sobre las 20:00 horas del día 28 de julio de 2020 Begoña y Marco Antonio estaban en la cuadra que se localiza
bajo la vivienda familiar atendiendo al ganado y él pretendió mantener relaciones sexuales, y como ella se
negaba comenzó a insultarla llamándola borracha, gorda y diciéndole que no valía para nada, abalanzándose
sobre ella y cayendo los dos al suelo para acto seguido colocarse encima y sujetándole los brazos le bajó el
pantalón y las bragas tocándole los genitales, si bien no llegó a consumar el acto sexual porque llegaron sus
hijos que estaban en la vivienda. En el mes de mayo de 2020 los dos tuvieron una discusión en el curso de la
cual Marco Antonio golpeó a su mujer llegando a arrancarle un mechón de pelo. No consta que le causara
lesión porque salvo en el suceso del 28 de julio de 2020 Begoña no acudió a ningún centro médico a curarse."
SEGUNDO.- La Audiencia de instancia dictó el siguiente pronunciamiento:
"FALLAMOS: Que debemos condenar y condenamos a Marco Antonio :
1º) Como autor de un delito continuado de agresión sexual -violación concurriendo las circunstancias
agravantes de parentesco y desprecio de género, a las penas de doce años de prisión con la accesoria legal de
inhabilitación absoluta durante tiempo de la condena, imponiéndole la prohibición de aproximarse a Begoña
a una distancia no inferior a 500 metros a su domicilio, lugar de trabajo o cualquier otro donde se encuentre,
así como la prohibición de comunicarse con ella por cualquier medio, durante un periodo de diez años.
Se le impone la medida de libertad vigilada, a determinar en su día a la vista de la propuesta que en el momento
pertinente, en fase de ejecución y al menos dos meses antes de la extinción de la pena de prisión, eleve el
Juzgado de Vigilancia Penitenciaria.
2º) Como autor de un delito de violencia habitual, sin concurrir circunstancias modificativas de la
responsabilidad criminal, a las penas de un año y diez meses de prisión con la accesoria legal de inhabilitación
especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, privación a la tenencia y porte de
armas durante cuatro años y prohibición de aproximarse a Begoña a una distancia no inferior a 500 metros, de

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JURISPRUDENCIA

su domicilio, lugar de trabajo u otro donde se encuentre, y la prohibición de comunicarse con ella por cualquier
medio, durante cuatro años.
3º) Como autor de un delito de maltrato de obra, sin concurrir circunstancias modificativas de la
responsabilidad criminal, a las penas de nueve meses y un día de prisión con la accesoria legal de inhabilitación
especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, privación del derecho a la tenencia
y porte de armas durante tres años y prohibición de aproximarse a Begoña a una distancia no inferior a 500
metros, de su domicilio, lugar de trabajo u otro donde se encuentre, y la prohibición de comunicarse con ella
por cualquier medio durante tres años.
El condenado abonará las costas procesales incluidas las de la acusación particular e indemnizará a Begoña
en la cantidad de de 25.000 euros, que devengará los intereses previstos en el art. 976 de la L.E.Crim."
TERCERO.- Contra la anterior sentencia se interpuso recurso de apelación por la representación procesal del
condenado D. Marco Antonio , dictándose sentencia por la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de
Justicia de Asturias, en fecha 8 de noviembre de 2022, en el Rollo de Apelación núm. 36/2022, cuyo Fallo es
el siguiente:
"FALLAMOS: Que desestimamos íntegramente el recurso de apelación interpuesto por la Procuradora de los
Tribunales Doña Ana González Rodríguez en nombre y representación de Don Marco Antonio , contra la
sentencia 245/2022 de fecha 1 de mayo, dictada por la Audiencia Provincial de Oviedo, Sección Tercera, que
se confirma en sus propios términos. Con imposición al recurrente de las costas de esta alzada."
CUARTO.- Notificada la sentencia a las partes, se preparó recurso de casación por infracción de precepto
constitucional, por el acusado, que se tuvo por anunciado, remitiéndose a esta Sala Segunda del Tribunal
Supremo las certificaciones necesarias para su sustanciación y resolución, formándose el correspondiente
rollo y formalizándose el recurso.
QUINTO.- La representación procesal del recurrente basa su recurso de casación en el siguiente motivo:
Único.- Al amparo del art. 5.4 de la Ley Orgánica del Poder Judicial y art. 852 de la LECrim por vulneración del
derecho fundamental a la presunción de inocencia consagrado en el art. 24 de la Constitución Española por
cuanto que mi representado ha sido condenado sin prueba de cargo suficiente
SEXTO.- Con motivo de la entrada en vigor de la Ley 10/2022, de 6 de septiembre, se acordó dar traslado a
las partes a fin de alegar lo que pudiera resultar procedente acerca de la eventual incidencia de la mencionada
nueva regulación respecto a la condena impuesta en la sentencia ahora recurrida, oponiéndose el Ministerio
Fiscal y la parte recurrida respecto de la revisión de la condena.
SÉPTIMO.- Instruidas las partes, el Ministerio Fiscal y la parte recurrida, solicitan la inadmisión y subsidiaria
desestimación del recurso de casación interpuesto. Evacuado el traslado del art. 882, párrafo segundo de la
LECrim, por la representación procesal del recurrente, la Sala lo admitió, quedando conclusos los autos para
el señalamiento del fallo cuando por turno correspondiera.
OCTAVO.- Hecho el señalamiento del fallo prevenido, se celebró deliberación y votación el día 9 de abril de
2025.

FUNDAMENTOS DE DERECHO
PRIMERO.- 1. El recurrente, D. Marco Antonio , ha sido condenado en sentencia confirmada en apelación por
la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, como autor de los siguientes delitos:
- un delito continuado de agresión sexual -violación- concurriendo las circunstancias agravantes de parentesco
y desprecio de género, a las penas de doce años de prisión con la accesoria legal de inhabilitación absoluta
durante tiempo de la condena.
Igualmente se le impuso la prohibición de aproximarse a D.ª Begoña a una distancia no inferior a 500 metros
a su domicilio, lugar de trabajo o cualquier otro donde se encuentre, así como la prohibición de comunicarse
con ella por cualquier medio, durante un periodo de diez años; y la medida de libertad vigilada, a determinar
en su día a la vista de la propuesta que en el momento pertinente, en fase de ejecución y al menos dos meses
antes de la extinción de la pena de prisión, eleve el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria.
- un delito de violencia habitual, sin concurrir circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal, a las
penas de un año y diez meses de prisión con la accesoria legal de inhabilitación especial para el derecho de
sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, privación a la tenencia y porte de armas durante cuatro años
y prohibición de aproximarse a D.ª Begoña a una distancia no inferior a 500 metros, de su domicilio, lugar

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JURISPRUDENCIA

de trabajo u otro donde se encuentre, y la prohibición de comunicarse con ella por cualquier medio, durante
cuatro años.
- un delito de maltrato de otra, sin concurrir circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal, a las
penas de nueve meses y un día de prisión con la accesoria legal de inhabilitación especial para el derecho
de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, privación del derecho a la tenencia y porte de armas
durante tres años y prohibición de aproximarse a D.ª Begoña a una distancia no inferior a 500 metros, de su
domicilio, lugar de trabajo u otro donde se encuentre, y la prohibición de comunicarse con ella por cualquier
medio durante tres años.
Asimismo le fueron impuestas las costas procesales, incluidas las de la acusación particular, y, por vía de
responsabilidad civil fue condenado a indemnizar a D.ª Begoña en la cantidad de 25.000 euros, que devengará
los intereses previstos en el art. 576 LEC.
El recurso se dirige contra la sentencia núm. 38/2022, de 8 de noviembre, dictada por la Sala de lo Civil y Penal
del Tribunal Superior de Justicia de Asturias en el Rollo de Apelación núm. 36/2022, que desestimó el recurso
de apelación interpuesto por la representación procesal de D. Marco Antonio , frente a la sentencia de fecha
núm. 245/2022, de 31 de mayo, dictada por la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Oviedo en el Rollo
de Sala núm. 20/2021, con imposición al recurrente de las costas ocasionadas en la alzada.
SEGUNDO.- 1 . El primer y único motivo del recurso se formula al amparo del art. 5.4 LOPJ y del art. 852 LECrim,
por vulneración del derecho a la presunción de inocencia, recogido en el art. 24.2 CE.
Señala que ha sido condenado en base a la declaración de la supuesta víctima como una única prueba,
que se entiende corroborada por las declaraciones testificales de los dos hijos de la pareja. A su juicio no
existe ninguna corroboración externa de aquel testimonio ya que las declaraciones de los dos hijos no pueden
servir como tal corroboración. Estima que la sentencia condenatoria no cumple los cánones de razonabilidad
exigidos jurisprudencialmente para no vulnerar el derecho fundamental a la presunción de inocencia.
En contra de lo que han considerado la Audiencia Provincial y el Tribunal Superior de Justicia, entiende que la
declaración de la víctima no cumple ninguno de los parámetros exigibles para ser prueba de cargo suficiente:
credibilidad objetiva, ausencia de incredibilidad subjetiva, coherencia y persistencia, y corroboración externa
por las declaraciones de sus dos hijos.
Se cuestiona la razonabilidad de la sentencia condenatoria, exponiendo inconsistencias en los testimonios
y sugiriendo que la relación tensa entre la pareja, y entre el padre con sus hijos, así como los problemas de
alcoholismo en la denunciante pueden afectar la credibilidad. Además, los testimonios de vecinos indican que
el acusado era, en realidad, quien sufría maltrato verbal.
Sostiene también la falta de verosimilitud y coherencia en el testimonio de la denunciante y sus hijos. Se
cuestiona la posibilidad de que el acusado, de menor fortaleza física, haya podido cometer agresiones sexuales
durante años ante la presencia de sus hijos, quienes no presentaron razones creíbles para no intervenir.
Además, se critica la incoherencia y cambios en las versiones de los hechos de la denunciante y sus hijos a lo
largo del proceso judicial. La defensa señala que estos testimonios contienen contradicciones importantes, lo
que, según ellos, debería invalidar su valor como prueba suficiente para una condena.
Discrepa también el recurrente con la afirmación que se hace en ambas sentencias sobre la persistencia en
el relato. Mantiene que el relato inicial que hicieron la esposa y los hijos, a diferencia de lo que estimaron
la Audiencia y el Tribunal Superior de Justicia, no fue enriqueciéndose posteriormente con aportaciones
circunstanciales, sino que se trata de relatos completamente distintos y que van surgiendo a medida que
avanza el procedimiento.
En este sentido indica que en la denuncia inicial se concretó a lo sucedido el día 28 de julio de 2020 en la cuadra,
los hijos se limitaron a denunciar malos tratos y nada dijeron de violaciones. Tampoco la madre, cuando al día
siguiente fue expresamente preguntada por la Guardia Civil por hechos de agresión anteriores. Solo denunció
malos tratos y un solo intento de violación en la noche del 28 de julio de 2020 en la cuadra, así como haber
sido objeto de reiteradas conductas vejatorias en los treinta y cuatro años de convivencia, señalando también
que nunca hubo amenazas, que no tenía miedo y que no quería orden de protección. No fue hasta declarar
después en el juzgado cuando dijo, en términos genéricos, vagos e imprecisos, que la violó varias ocasiones,
sin referirse a un solo episodio concreto.
Pone también de relieve cómo, según la denunciante, sus hijos nunca vieron violaciones, pero ellos, dos meses
después declararon lo contrario, que la violaba delante de ellos. También destaca que, en el juicio, dos años
después, surgen, no detalles del anterior relato, sino nuevos episodios de violación, ya más "precisos", como
el que da por probado la Audiencia y supuestamente ocurrido en fecha indeterminada del año 2013. También

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JURISPRUDENCIA

refieren por primera vez que en el suceso del 28 de julio de 2020 Begoña no estaba tirada en el suelo sino
en un montón de paja, y ello, para tratar de explicar el hecho de que ésta no tuviera lesión alguna, como sería
normal en un forcejeo para violar a una persona. Frente a ello se fija en el parte médico, que solo se menciona
simples "erosiones en los codos" y "restos de serrín en cabello".
Junto a ello pone de manifiesto contradicciones en las que incurrieron los dos hijos, en relación a donde se
encontraba Cecilio cuando Cesar fue en su busca. Manifiesta también que Cesar afirmó que su madre había
sido golpeada una vez con un palo, cuando Begoña dijo que la única agresión física fue cuando le arrancó un
mechón de pelo. Y que Cesar declaró en el juicio que la violación en la cocina había sido estando su madre
haciendo la comida, mientras que Cecilio testificó que eso ocurrió mientras ella se encontraba durmiendo
en un banco.
Por último, sobre la corroboración externa, entiende que las declaraciones de los hijos no pueden operar como
corroboración externa por las contradicciones e incoherencias en las que incurren, tales como haber afirmado
en la denuncia que su madre sangraba por la cabeza de un golpe, cuando se comprobó que ni sangraba ni tenía
un golpe en la cabeza; o, pese a no decir nada ante la Guardia Civil sobre que la madre estuviera semidesnuda
con los pantalones y bragas bajados manifestaran estas circunstancias después en el Juzgado; o que Cecilio
manifestase que en el episodio de la cuadra su madre estaba bebida, diciendo Cecilio que no le pareció que
lo estuviera, pese a que aquella tenía un alto grado de intoxicación etílica que le impedía hablar y tenerse en
pie, según informó la Guardia Civil.
Describe también las contradicciones e inconsistencias que observa en lo que declararon madre e hijos sobre
lo que ocurrió en la cuadra, sobre el episodio de la cocina.
Excluye como corroboración externa el informe Médico Forense emitido respecto a D.ª Begoña , en el que
se hace constar el elevado grado de intoxicación etílica (2,35 mg/dl) en que se encontraba, lo que alerta
sobre su testimonio y capacidad de recordar, y refiere la existencia de erosiones en los codos, compatible
con haberse caído por su estado etílico, sin otras lesiones propias de un forcejeo como el descrito por
la denunciante. También el informe refuta a su juicio su declaración sobre que cayó sobre paja pues solo
menciona la existencia de serrín en el cabello.
Igualmente descarta como elemento corroborador el informe de valoración forense integral, en el que solo se
recoge la ausencia de patología mental en Begoña , sin que las peritos pudieran determinar si mentía o no
mentía.
2. Conforme venimos señalando en las sentencias núm. 635/2018, de 12 de diciembre; 470/2018, de 16 de
octubre; y 77/2019, de 12 de febrero, entre otras, "la presunción de inocencia es un derecho fundamental
reconocido en el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades
Fundamentales (CEDH) y en la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea. El artículo 6 del
Tratado de la Unión Europea (TUE) dispone que la Unión respetará los derechos fundamentales, tal y como
se garantizan en el CEDH, y tal y como resultan de las tradiciones constitucionales comunes a los Estados
miembros.
Conforme expone el Considerando 22 de la Directiva (UE) 2016/343 del Parlamento Europeo y del Consejo, de
9 de marzo de 2016, por la que se refuerzan en el proceso penal determinados aspectos de la presunción de
inocencia y el derecho a estar presente en el juicio, la carga de la prueba para determinar la culpabilidad de
los sospechosos y acusados recae en la acusación, y toda duda debe beneficiar al sospechoso o acusado.
Se vulneraría la presunción de inocencia si la carga de la prueba se trasladase de la acusación a la defensa,
sin perjuicio de las posibles potestades de proposición de prueba de oficio del órgano jurisdiccional, ni de
la independencia judicial a la hora de apreciar la culpabilidad del sospechoso o acusado, ni tampoco de la
utilización de presunciones de facto o de iure relativas a la responsabilidad penal de un sospechoso o acusado.
Dichas presunciones deben mantenerse dentro de unos límites razonables, teniendo en cuenta la importancia
de los intereses en conflicto y preservando el derecho de defensa, y los medios empleados deben guardar
una proporción razonable con el objetivo legítimo que se pretende alcanzar. Además, aquéllas deben ser iuris
tantum y, en cualquier caso, solo deben poder utilizarse respetando el derecho de defensa.
En consonancia con ello, el artículo. 6.1 de la referida Directiva establece que los Estados miembros
garantizarán que la carga de la prueba para determinar la culpabilidad de los sospechosos y acusados
recaiga en la acusación. Esta disposición se entiende sin perjuicio de cualquier obligación del juez o tribunal
competente de buscar pruebas tanto de cargo como de descargo, y del derecho de la defensa a proponer
pruebas con arreglo al Derecho nacional aplicable.

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JURISPRUDENCIA

A nivel nacional, el derecho a la presunción de inocencia está reconocido, con carácter de fundamental y rango
constitucional, en el artículo. 24.2 de la Constitución Española ("Todos tienen derecho...a la presunción de
inocencia").
Como explican numerosas resoluciones de esta Sala, (SS 1126/2006, de 15 de diciembre, 742/2007, de 26
de septiembre, y 52/2008, de 5 de febrero), cuando se alega infracción de este derecho a la presunción
de inocencia, la función de esta Sala no puede consistir en realizar una nueva valoración de las pruebas
practicadas a presencia del Juzgador de instancia, porque a este solo corresponde esa función valorativa,
pero sí puede este Tribunal verificar que, efectivamente, el Tribunal a quo contó con suficiente prueba de signo
acusatorio sobre la comisión del hecho y la participación en él del acusado, para dictar un fallo de condena,
cerciorándose también de que esa prueba fue obtenida sin violar derechos o libertades fundamentales y sus
correctas condiciones de oralidad, publicidad, inmediación y contradicción; comprobando también que en la
preceptiva motivación de la sentencia se ha expresado por el Juzgador el proceso de su raciocinio, al menos
en sus aspectos fundamentales, que le han llevado a decidir el fallo sin infringir en ellos los criterios de la
lógica y de la experiencia ( STS 1125/2001, de 12 de julio).
Fuera de esas comprobaciones, debe acabar la función casacional respecto a las impugnaciones referidas a la
vulneración del derecho fundamental a la presunción de inocencia, tanto en relación a las sentencias dictadas
en los procedimientos sometidos al Tribunal del Jurado, los cuales, como veíamos, están sometidos al doble
examen o doble instancia, como con respecto a las sentencias dictadas bajo la cobertura de la reforma operada
por Ley 41/2015, de 5 de octubre, que ha establecido una segunda instancia revisora de la condena impuesta
en la instancia. Y ello por cuanto que la constatación de la existencia de una actividad probatoria sobre todos y
cada uno de los elementos del tipo penal, con examen de la denominada disciplina de garantía de la prueba, y
del proceso de formación de la prueba, por su obtención de acuerdo a los principios de inmediación, oralidad,
contradicción efectiva y publicidad ya ha sido realizada por el Tribunal de apelación.
Como indican, entre otras, las STSS 476/2017, de 26 de junio y 238/2018 de 22 mayo, la reforma de la Ley
de Enjuiciamiento Criminal operada por la Ley 41/2015, modificó sustancialmente el régimen impugnatorio de
las sentencias de la jurisdicción penal, al generalizar la segunda instancia, bien ante la Audiencia Provincial o
bien ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia, estableciendo un régimen de casación con
un contenido distinto, según los supuestos. Estas profundas modificaciones legales satisfacen una antigua
exigencia del orden penal de la jurisdicción, la doble instancia. Ahora, una vez superada la necesidad de
atender la revisión de las sentencias condenatorias exigidas por los Tratados Internacionales, la casación ha
de ir dirigida a satisfacer las exigencias necesarias de seguridad jurídica y del principio de igualdad de los
ciudadanos ante la ley, a través de la función nomofiláctica, esto es, fijar la interpretación de la ley para asegurar
la observancia de ambos principios, propiciando que la ley se aplique por igual a todos los ciudadanos y que
la aplicación de la norma penal sea previsible."
3. Así las cosas, la sentencia dictada por el Tribunal Superior de Justicia ofrece contestación al recurrente
sobre todas y cada una de las cuestiones que suscita. Brinda explicación coherente y clara de lo ocurrido, que,
además, viene amparada por el resultado de los medios probatorios practicados.
En efecto, el Tribunal de Apelación explica las razones que determinan la suficiencia de la prueba practicada
ante el Tribunal de instancia así como la racionalidad de su valoración, particularmente en lo que se refiere
a la declaración prestada por D.ª Begoña , declaración con respecto a la que la Audiencia no halló elemento
alguno que permitiera el cuestionamiento de su credibilidad.
Frente al parecer del recurrente, ambos Tribunales han analizado las circunstancias que éste relaciona y
que debieran llevar a su juicio a considerar no acreditados los hechos por los que ha sido condenado, por
carecer el testimonio de la víctima de credibilidad subjetiva y objetiva, el que, a su vez, estaría huérfano de
corroboraciones periféricas.
Sin embargo, lejos de llegar a la conclusión pretendida por el recurrente, ambos Tribunales apoyan su
convicción analizando la Audiencia pormenorizadamente tales circunstancias.
Así, parte del testimonio ofrecido por D.ª Begoña , habiendo constatado, con base al informe Médico Forense,
que ésta no presenta ninguna alteración de sus facultades cognitivas -inteligencia, memoria, capacidad
expositiva- o psicopatológicas que puedan sugerir que su testimonio pueda ser inventado, fabulado o
distorsionado para percibir, rememorar e interpretar la realidad. Debe destacarse que en el citado informe se
refiere que no ha sido sometida a ningún tratamiento por los servicios de salud mental.
En concreto, el Tribunal se refiere al consumo de bebidas alcohólicas por parte de Begoña , para descartar
la tesis del recurrente quien sostiene que los problemas de alcoholismo en la denunciante pueden afectar
la credibilidad. Pues bien, el Tribunal parte de que la propia Begoña no ha negado la ingesta de bebidas

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JURISPRUDENCIA

alcohólicas. No obstante excluye que ello haya podido afectar a su credibilidad. Para ello atiende no solo al
informe Médico Forense, que determina que no se encontraron en ella patología mentales, sino que su propia
percepción en el plenario, le permitió comprobar "la capacidad expositiva de la testigo, su coherencia y rectitud
en la evocación de las experiencias por las que pasó, y en trance de afrontar la realidad de que pudo abusar
de la bebida, en el juicio oral explicó que bebía para olvidar los insultos de venía siendo objeto, lo cual también
había dicho a la perito psicóloga forense, folios 125, y esa explicación no es ninguna excentricidad".
Frente a las consideraciones del recurrente, el Tribunal descarta también, de modo razonado, el ánimo o móvil
espurio, de resentimiento o venganza por parte de Begoña . Recuerda en primer lugar que no fue ella, sino su
hijo Cecilio quien denunció los hechos. Igualmente atiende también al informe Médico Forense que pone de
manifiesto que "el perfil de la agraviada es todo lo contrario al de quien puede tomar iniciativas de vindicación
por resentimiento contra el ofensor, pues expuso que ya se sentía mejor, tras la denuncia de los hechos, porque
nadie -lógicamente, el procesado- se metía con ella, con tendencia a minimizar los hechos tan graves como
los que califican las violaciones (por ejemplo dice a la psicóloga que él se ponía pesado con las relaciones
sexuales) así como tiene tendencia a adaptarse y a acomodarse a situaciones negativas por falta de recursos
y apoyos para separarse de su marido, también prototípico en víctimas de género que siguen soportando al
agresor por una dependencia económica."
Igualmente, la Audiencia asienta la credibilidad objetiva del testimonio sobre determinadas pruebas que
analiza. Parte para ello de una realidad evidente, como es que el tipo de conductas como las que se imputan al
recurrente tienen lugar generalmente en un ámbito privado. El testimonio de Begoña , contra lo que sostiene
el recurrente viene corroborado por el testimonio de los dos hijos del matrimonio quienes confirmaron la
versión de su madre con la que concuerdan sustancialmente. Ambos se refirieron a los distintos episodios
que contiene el hecho probado. Especial significado tiene, el hecho puesto de manifiesto por madre e hijos,
de que esta llegara a trasladarse a otra habitación poniendo un cerrojo para que el acusado no entrara, lo
que no ha sido negado por el recurrente, y que solo encuentra sentido en el escenario de continuos malos
tratos y agresiones que son referidos por aquellos. Y la explicación que ofrecen madre e hijos sobre por qué no
denunciaron antes, manifestando que dependían económicamente del acusado y no tenían a donde ir, resulta
totalmente lógica, resultando de lo actuado que, efectivamente, los tres dependían económicamente del Sr.
Marco Antonio .
Nuevamente, el Tribunal ofreció contestación al recurrente sobre la queja que reiteradamente reproduce ante
esta Sala. Así, sobre los padecimientos físicos que sufre y sobre los que sustenta la imposibilidad de haber
llevado a cabo los hechos que se le imputan, conforme a los informes presentados por la defensa, el Tribunal
pudo comprobar que la limitación de la actividad instrumental que aquellos comportan "es moderada, y el
médico forense propuesto como perito por la propia defensa indicó que esas patologías no le inhabilitaban
para trabajar en la explotación agrícola y ganadera, y solamente requerirían la toma de calmantes para el dolor.
En cuanto al prostatismo, el perito urólogo que también intervino en el juicio oral a instancia de la defensa
señaló que el procesado le comentó en octubre o noviembre de 2020, es decir, cuando ya se seguía la causa
penal contra él, que tenía disfunción eréctil, y no sabe si antes la tenía, siendo en todo caso una disfunción
eréctil leve, tal y como puso en su informe a raíz de que el procesado se lo dijo".
También valoró las testificales de los vecinos a las que se refiere el recurrente, pero de forma distinta a lo
que esta pretende. Sobre tales testimonios, el Tribunal razona que los vecinos que "mal pueden relatar sobre
unos hechos que se ejecutan en el ámbito de la privacidad doméstica, hechos respecto de los que solo toman
conocimiento y padecen quienes pertenecen al núcleo familiar, y si lo que los vecinos observan "de puertas
afuera" es discutir a la familia, cargando el brio en la esposa e hijos, solo cabe hacer ver que éstos no tienen por
qué comportarse de forma apocada en todos los ámbitos espacial y social en que se desenvuelvan. Sugerir
poco menos que la víctima es el victimario es insólito."
Por último, el Tribunal ha comprobado la persistencia en la incriminación por parte de Begoña y sus
hijos. Explica sobre este punto que "la versión incriminadora ha sido mantenida de forma coherente desde
la denuncia hasta el plenario, recordando que como se decía al inicio de este Fundamento de Derecho la
convicción del Tribunal sobre la realidad de las comisiones delictivas no decae porque los testigos de cargo
puedan incurrir en imprecisiones sobre particulares meramente colaterales de los sucesos (como si pudieron
ocurrir hace 5, 7 u 8 años, o si tuvieron lugar en la cuadra en su inmediación, en la habitación o en la cocina de
la vivienda, sobre un banco o sobre la mesa de ésta) pues lo nuclear de que el hecho se ejecutó no es dudoso."
Con base a todo ello, la Audiencia, primero, alcanzó su convicción sobre los hechos que expresa en la
resultancia fáctica de la sentencia, y el Tribunal Superior de Justicia, después, ha confirmado tal conclusión,
reafirmando la existencia de pruebas válidas, sometidas a contradicción y con un significado incriminatorio
suficiente (más allá de toda duda razonable). Tales pruebas, además, han sido valoradas con arreglo a las

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JURISPRUDENCIA

máximas de la experiencia y a criterios lógicos y razonables, constando en la sentencia el razonamiento lógico


de la convicción alcanzada por el Tribunal.
Más allá de lo ya expresado a lo largo de la exposición realizada, no procede llevar a cabo en este momento
un nuevo análisis de la prueba que ha sido practicada, y que esta Sala no ha presenciado, con la finalidad de
efectuar una nueva valoración de la misma que no procede llevar a cabo por este Tribunal.
Conforme a lo expresado, el motivo debe ser desestimado.
TERCERO.- 1. El principio de retroactividad de la ley penal más favorable al reo se encuentra regulado en el
art. 2.2 CP, conforme al cual "tendrán efecto retroactivo aquellas leyes penales que favorezcan al reo, aunque
al entrar en vigor hubiera recaído sentencia firme y el sujeto estuviese cumpliendo condena. En caso de duda
sobre la determinación de la Ley más favorable, será oído el reo".
En idéntico sentido, el art. 49.1 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, sobre
Principios de legalidad y de proporcionalidad de los delitos y las penas, establece que "Nadie podrá ser
condenado por una acción o una omisión que, en el momento en que haya sido cometida, no constituya una
infracción según el Derecho nacional o el Derecho internacional. Igualmente no podrá ser impuesta una pena
más grave que la aplicable en el momento en que la infracción haya sido cometida. Si, con posterioridad a esta
infracción, la ley dispone una pena más leve, deberá ser aplicada ésta".
Y, como tradicionalmente ha señalado el Tribunal Constitucional, este principio se halla también comprendido
a sensu contrario en el art. 9.3 CE, en el que se declara que "La Constitución garantiza el principio de legalidad,
la jerarquía normativa, la publicidad de las normas, la irretroactividad de las disposiciones sancionadoras no
favorables o restrictivas de derechos individuales, la seguridad jurídica, la responsabilidad y la interdicción de
la arbitrariedad de los poderes públicos".
2. Por ello, con motivo de la entrada en vigor de la Ley Orgánica 10/2022, de 6 de septiembre, se procedió a
dar traslado a la parte recurrente, a fin de que procediera a alegar lo que pudiera resultar procedente acerca
de la eventual incidencia de la mencionada nueva regulación respecto a la condena impuesta en la sentencia
ahora recurrida.
La defensa considera que no procede adaptación de los motivos de casación alegados en su día, a la Ley
Orgánica 10/2022.
El Ministerio Fiscal entiende que no procede la aplicación retroactiva de la LO 10/2022, de 6 de septiembre en
relación con la condena impuesta al recurrente.
La Acusación Particular ha alegado que no es de aplicación a la presente causa la Ley Orgánica 10/2022 de
6 de septiembre.
3. Los preceptos aplicables al tiempo de la comisión de los hechos fueron los contenidos en los arts. 178,
179 y 74 CP que preveían la aplicación de la pena de prisión en extensión de 6 a 12 años. Al concurrir las
circunstancias agravantes de parentesco y de género, la pena debía ser impuesta en su mitad superior (9 años
y 1 día a 12 años) conforme a lo dispuesto en el art. 66.1.3ª CP. Al ser el delito continuado, la pena tenía una
duración de 10 años y 6 meses a 12 años, pudiendo llegar a la mitad inferior de la pena superior (12 años
y 1 día a 15 años). El Tribunal impuso la pena en extensión de 12 años. Igualmente le impuso la medida de
libertad vigilada.
Conforme a las disposiciones contenidas en la Ley Orgánica 10/2022, de 6 de septiembre, de garantía integral
de la libertad sexual, los hechos se consideran constitutivos de un delito de agresión sexual sancionado en los
arts. 178, 179 y 180.1.4ª CP, que prevén la imposición de una pena de 7 a 15 años de prisión. La continuidad
delictiva determina una pena de 11 a 15 años, pudiendo llegar a la mitad inferior de la pena superior (15 años
y 1 día a 18 años y 9 meses).
Por ello, el marco penológico aplicable con la ley posterior es superior, por tener un mínimo y un máximo más
altos a los de la legislación anterior, por lo que no es procedente la aplicación de la norma contenida en la
Ley Orgánica 10/2022.
CUARTO.- La desestimación del recurso formulado por D. Marco Antonio conlleva la imposición al mismo de
las costas de su recurso, de conformidad con las previsiones del art. 901 de la LECrim.

FALLO
Por todo lo expuesto, en nombre del Rey y por la autoridad que le confiere la Constitución, esta sala ha decidido

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JURISPRUDENCIA

1) Desestimar el recurso de casación interpuesto por la representación procesal de D. Marco Antonio contra
la Sentencia núm. 38/2022, de 8 de noviembre, dictada por la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de
Justicia de Asturias, en el Recurso de Apelación núm. 36/2022, en la causa seguida por delito continuado de
agresión sexual, un delito de maltrato de obra y un delito de maltrato habitual.
2) Imponer a D. Marco Antonio las costas ocasionadas en el presente recurso.
3)Comunicar esta resolución a la mencionada Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia, a los
efectos legales oportunos, con devolución de la causa, interesando acuse de recibo.
Notifíquese esta resolución a las partes haciéndoles saber que contra la misma no cabe recurso e insértese
en la colección legislativa.
Así se acuerda y firma.

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