0% encontró este documento útil (0 votos)
38 vistas6 páginas

Pequeños Teoremas Literarios de Pío Baroja

El documento presenta una publicación literaria titulada 'La Gaceta Literaria', que incluye artículos sobre la literatura y el periodismo en España, destacando la figura de Pío Baroja y su crítica a las generaciones literarias. Se menciona la importancia de los periodistas de patas y la percepción negativa de las generaciones anteriores. Además, se hace referencia a la influencia de figuras literarias como L. P. Thomas y la relación de España con el panorama literario internacional.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
38 vistas6 páginas

Pequeños Teoremas Literarios de Pío Baroja

El documento presenta una publicación literaria titulada 'La Gaceta Literaria', que incluye artículos sobre la literatura y el periodismo en España, destacando la figura de Pío Baroja y su crítica a las generaciones literarias. Se menciona la importancia de los periodistas de patas y la percepción negativa de las generaciones anteriores. Además, se hace referencia a la influencia de figuras literarias como L. P. Thomas y la relación de España con el panorama literario internacional.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Aioi.

Ijil ••drid, ld«F»lir*rod»l9t7.

BÍp«eol«H.JldMÍnl«ti*aol6a: C a u r l a s , 41. Taléf. lOStO


NÚM. 3.
liacBla Literaria
ibériairainerieanadnlernacioiuil
LETRII8-IIRTE-CIENCIII
SUSCRIPCIÓN
ANUAL
30CENTIMOS
EapaAa y Paíaaa dal
Convanla p a a t a l
Hiapanaaaiarioane 7|B0 PTAS«
Radaaelóa: Calla da Raaaiatea, 10. Talif. StfOT
Extranjara . . . . . . . . lOpOO
Periódico quincenal (1 y 15 de cada mes) 7S oéata. la linaa dal ouarpa 8*
T A R I F A DE Péiixaa da auaoripcióai
Apartada da Carraaa núm. 7081 Daaaaaatoa: trlmaatra, 10 */.
DIRECTOR-FUNDADOR: E. fiiménaz Caballar* ANUNCIOS..
Sa i>a olbaa auaorlpalonaa aa laa priaolpalaa libparfaa — aainaatra. IB */•
SECRETARIO: a u l l l a p a i a d a T e r r a
— aaual, tO */«

Pequeños teoremas literarios SUMARIO LA LITERATURA DIFUNTA


Por Pío Baroja . Por José Bergamfn
Pág. I.—PÍO BAROJA: PEOUEÑOS TEOREMAS M I G U E L P E R R A , M. Á N G E L C O L O -
Segunda. Periodistas de mesa. LITERARIOS.—JOSÉ B E R G A M I N : LA LITE- MAR, R O S E N D L L A T A S . — C O R R A D O «opera enlm iUorum
putrefacta; alimentándose de cadaverina.
III RATURA DIFUNTA.—M. F E R N A N D E Z A L - A L V A R O : T R E S TRAJES USADOS, cuento ita- •equunttir lllos.»
Tercera. Periodistas de patas. (AP.XIV)
¡ Si viera la peste que hubo aquí, el últi-
M A G R O : CAJA DE SORPRESAS.—LAS L E - liano.
Una generación es siemprt desinfec- Había también periodistas de callo, de T R A S E S P A Ñ O L A S E N E L E X T R A N - Pág. 4 . — E S C A P A R A T E D E L I B R O S E S - mo día, al sacar de esos estantes tantos
Dijo: NOVENTA Y OCHO, y al de- cadáveres! Todavía me parece sentirlo.
tante para la que le precede « infecciosa los que mandaban telegramas y que, a J E R O . — L O S P E R I Ó D I C O S D E L A S L E - P A Ñ O L E S , A M E R I C A N O S , P O R T U - cirlo, su voz doblaba a muerto, lánguida-
para la que le sigue. fuerza de apretar con el lápiz sobre tres T R A S . E L A N T E C E D E N T E D E E S - G U E S E S , R U S O S , E T C . Abrió de par en par la ventana, y corn
o cuatro papeles de calco, al mismo tiem-
PAÑA. mente, como una campana. tinuó:
M. S A L A V E R R Í A : E L ESTILO Pág. 5 . — A N T O N I O E S P I N A : ARTE. MATEO
Para demostrar este postulado, bastaría 1)0 se les hacía un callo en h mano. Este Pág.EN 2.—JOSÉ LOS PUEBLOS.—GUILLERMO D E T O - HKRN.'.NDE/. OTRAS EXPOSICIONES. BLOCK.— Me había recibido en la biblioteca, muy —Usted no lo nota, ¿verdad?
citar casos y más casos en todas las li- callo en la mano correspondía al que ellos R R E : PANORAMA DE LA NUEVA POESÍA URU- J U L I Á N Z U G A Z A G O I T I A : Los OBREROS enlutado y estirado, con una sonrisa fría ¡Ay! ¡A mí me ha destrozado la vida!
Y LA L I T E R A T U R A . — C I N E M A . — P O S T A L E S de hombre que quiere sobreponerse al
teraturas de escritores hostiles a los de producían en el cerebro de los lectores. GUAYA.—POSTALES I B É R I C A S . INTERNACIONALES. — P O S T A L E S Comprendí. Al mirarlo, ahora, compro-
la generación anterior, y para corrobo- P.-íg. 3.—RAMÓN GÓMEZ D E L A S E R N A :
Entre las tres clases de periodistas los E L AI.MA DE ALMADA.—POEMAS EN MAPA, por A M E R I C A N A S . desagrado de su pésame; que trata iniitil- baba el avance rapidísimo de! tiempo en
rarlo se vería que no ha habido genera- inás apreciados y simpáticos en las re- A L M A D A , E. B L A N C O AMOR, I. P E - Pág. 6.—EDGAR N E V I L L E : D E P O R T E S . - mente de disimularlo para desembarazar su cara; se había endurecido y avejenta-
ción que se haya identificado con la que dacciones eran los periodistas de patas. R E D A V A L D É S , G E R A R D O D I E G O , M E M O R A N D A D E R E V I S T A S E X - al amigo solícito del enojoso motivo de do de pronto. Continuó.
inmediatamente le precedió. Los articulistas, según ellos, eran unos J O R G E G U I L L E N , T O M A S G A R C É S , T R A N J E R A S . — A N U N C I O S . su visita. Pero yo insi.stí, con la torpeza —Yo estaba seguro, contento siempre.
En esto pasa como en los vagones de pedantes que querían lucirse diciendo ton- de siemi¡)re, en esos casos, en hablarle Cuando entraba acjuí, en esta biblioteca,
los trenes. Entran los nuevos viajeros y terías desde su casa; los periodistas de del duelo. i me sentía tan acompañado! No necesi-
ven un almohadón sucio por unas botas, mesa eran unos gangueros, que se apro- LOS PERIÓDICOS DE LAS LETRAS —Sí—me respondía él resignado—; taba que me hablasen; me bastaba con su
unas cascaras de naranja y unas colillas vechaban del trabajo del periodista de los libros se mueren también, ¡ son tan presencia. ¡Vidas queridas! Entre sus
en el suelo. patas. Este era el que valía, el sacrifica- humanos! Yo vivía tranquilamente, aquí, dobleces guardaban lo mejor de mis pen-
—Estos viajeros que nos han prece- do, el chico de la Prensa, el que iba a EL ANTECEDENTE DE ESPAÑA en esta biblioteca, entre ellos, seguro de samientos, el olor a manzanas de las
su permanencia; hasta que un día, la cria- primeras emociones...
dido eran unos sucios—dicen luego de preguntar a las porteras qué había he-
especificar lo torpes que eran los que lescho el criminal el día de autos. Yo supon- Ttnemos aún que dar nuevas gracias, estrechando las manos un poco por todas partes, da, al limpiar el polvo, rompió un cris- Fué una torpeza mía querer descubrir
precedieron, hablan de cómo hay que arre- go que el homenaje al periodista desco- a causa de la insistente simpatía con que se sigue acogiendo a LA GACETA LITERARIA. Pero, tal..., ese...—y me señalaba un hueco va- en arjuellos restos, que volvían de un via-
glar los departamentos del tren y lo po- nocido, pensado actualmente, será un ho- en especial, del lado de Italia, que reiteradamente muestra una gran cordialidad y unos autén- cío del estante—; de ahí salió el primer je lejano y absurdo, otro significado que
nen a su manera. menaje al periodista de patas. El home- ticos deseos de comprensión para nuestro país; un ansia y una atención raras por valorar de- cadáver, apestoso, rígido, agarrotado, in- el de lo muerto. Cuando abrí las prime-
Ellos creen que es la única manera naje será grande, pero si llega a haber bidamente eso que La Fiera Letteraria ha denominado la resurrección española. flexible... ¡No quiero recordarlo!... ras páginas de su libro, me pareció que
juiciosa, científica y sabia. Ya está la una cuarta clase, el periodista de pezuña, Muy sensibles a la nobleza de esa mirada italiana, procuraremos sinceramente corres- —A veces—le dije para consolarle—, abría la urna de su cadáver. Y lo cerré,
cosa hecha. entonces el homenaje sería inmenso. pondería en la medida de nuestras fuerzas. los libros se mueren antes que los hom- instintivamente, con horror, creyendo es-
Ocho o diez horas después dejan el Asimismo, tenemos deuda de gratitud a la cortesía francesa de Les Nouvelles Littéraires, bres que los han escrito. tar yo también difunto.
P í o BAROJA. —¡ Siempre! ¡ Siempre!—me contestó, flizo una pausa. Miriíhurnos los dos,
vagón estos viajeros juiciosos, científicos que ha tenido a bien distraer unas lineas para señalar nuestra aparición.
y sabios y les sustituyen otros. Los nue- exaltándose. por la ventana aliierta, ias iuces de la
vos echan una mirada de desagrado en el Yo le interrumpí: tarde.
coche, y al notar unas cascaras de plá- LUCIEN PAUL THOMAS EN MADRID •—¡ Eso, no! Se dan también casos de —¿Y entonces?—le pregunté, intri-
tano, o un pedazo de papel grasicnto, ex- supervivencia. gado.
claman : Pero él me miró, desdeñosamente, aña- —Entonces, <' n seguida, llamé
Ilustre huésped literario, en estas semanas
—Estos viajeros que nos han precedi- primianuales, L. P . Thonias, ese nombre de diendo : a la Funeraria. 1 ^.i ve iisled lo que ha
do eran irnos puercos. hispanista, que, como el de Foulché-Delbosc, —Los libros que se mueren, se mue- pasado—me dijo, señalándome los estan-
Martinenche y otros de la vecina Francia, ha-
Y así van sucediéndose los viajeros, y bía llegado a ser para nosotros como una lá- ren, siempre, antes, mucho antes, que tes vacíos.
así van encontrando mal lo que hicieron pida conincmoraíiva en todo Manual de Lite- sus autores. Y es lo más terrible. El otro Me levanté. ILstreché su mano, silen-
los anteriores. ratura Española.
día, al volver del cementerio, me encon- ciosanicntc. Salí. Respiré Iiondo, fuerte,
Unos dicen: eran unos cerdos; los El Sr. Thomas ha dado varias conferencias. Luis Moróte B. Pérez Qaldós Rafael Urbano tré en la calle el novelista ese. sucio y ('1 ,^i^o ;!';tulaniente frío de la calle. Al
otros: eran unos brutos; los terceros: En el Instituto Francés, en el Centro de E s - barbudo, de quien acababa de dejar caer pasar por delante del escaparate de la li-
tudios Históricos. Cuando salgan estas lineas Sin embargo, esta gratitud la enviamos a Les Nouvelles Littéraires envuelta en un todos los libros en la fosa. ¡ Qué espanto brería, volví la cal)eza hacia otro lado.
eran unos beocios, y los pedantes: eran quizá ya haya hablado también en'la Academia forro como de extrañesa. No por la brevedad de su atención hacia nosotros — que contras-
irnos ignaros. el mío! A él no podría salvarle nunca, J O S É BERCiAMIN.
de Jurisprudencia. Se ha reunido con miembros ta, sin querer, con ¡a amplia italiana—, sino por la redacción — idiríamos vagamente iróni-
El calificativo es lo de menos. El caso de la Junta para ese famoso monumento al ca?—del suelto dedicado. ante mis ojos, ni la cal, ni el verle comi-
es que una generación es siempre desin- Quijote en el Tobo.so, que va a ser algo así do de gusanos. ¡ Asqueroso espectáculo
Asi nos anuncia el semanario francés: "Después de la Alemania, la Italia, la Polonia, el mirar arrastrarse, ahora, a esas larvas
fectante para la que le precede, e infec- cerno el Monumento de las Cuatro Naciones.
Pero entre todas las idas y venidas del se- la Checoeslovaquia, etc., he aquí que la España posee, al fin, un hebdomadario concebido
MUY IMPORTANTE.
ciosa para la que le sigue. fantasmas, sin sus libros muertos, que
ñor Thomas por España, hemos echado de en un plan análogo al de Les Nouvelles Littérair'"!".
menos su rirntacto con la juventud literaria es-
he enterrado ya todos! Muy importante es advertir que la dirección
IV pañola. —Pero si queda el hombre—insistí— de L A GACETA LITERARIA dejará la resixínsabili-
Siendo L. P. Thomas el exquisito—y avan- no habría que perder la esperanza. dad de ídgunas afirmaciones o negaciones a la.s
En los oficios intelectuales no es lo in- zado—autor de esos libros que se llaman " L e
telectual lo más apreciado.
Indudablemente, España llega, al parecer, un poco tarde a llenar ese tipo de publicación
lyrisme et la préciosité cultistes en Espagne", periódica literaria que tanto enorgullece a Francia haber creado. Llega tras Francia, Ale->
Volvió a mirarme entonces, más con firmas—ya garantizadas—que la honren colat»-
raudo en ella. El criterio de L A GACETA L I T E -
Halle, a S., París, 1909, y "Góngora et le gon- lástima que con desdén, diciéndome: RÍA en ciertos casos delicados será el único li-
Asi, al médico se le aprecia por su gorisme consideres dans leurs rapports avec le manta, Italia, Polonia, Checoeslovaquia y hasta tras ese país simbólico y progresivo de —No sabe, no sabe. Eso es, precisa- terario p u r o : el de la libertad expresiva. LA
simpatía. marinisme", París, i g i i , nos extraña que no se "etcétera". mente, lo imposible. Porque ellos son los GACETA LITERARIA, en su ansia de acoger opi
haya intentado un contacto más eficaz entre él
A la cómica, por su honradez y por y las zonas juveniles de la nueva literatura que se creen vivir en sus libros muertos. nioncs y tendencias—a veces a)ntradictoria.i y
contrapuestas—, no podrá (no deberá) evitar
su fidelidad a sü marido. española, donde el culto a Góngora y sus pro- Viven realmente así, en sus muertos; nu- algunos incidentes, de los que—con estas pala-
Al sainetero, por sus ideas políticas. blemas están tan desarrollados. triéndose de su propia descomposición bra.s—se encime desde ahora.
Es decir, que la figura delicada de L. P . Tho-

epobllcaióe las
Al sabio, por su amabilidad. mas nos hubiese sido más grata orientada ha-
Al escritor, por su barba. cia personas como Gerardo Diego, Jorge Gui-
Al orador, por los puños de la camisa. llen, Dícz-Canedo, Pedro Salinas, Dámaso
Al periodista, por sus pies. Alonso, Rafael Alberti, etc., que no hacia las
de un Conde de López Muñoz, un Sr. Buendía
Los periodistas, en mi tiempo, se divi- y un D. Carlos Prast y Hermanos...
CAJA DE SORPRESAS
dían en tres clases: Deseamos al prestigioso hispanista feliz es- A. Yo siempre leo con más interés en el y hundido. Y una corriente indecisa—pero de
Primera. Articulistas. tancia en nuestro país. libro de Eva que en el de Adán, porque sé— contragolpe .seguro en el corazón—se pierde en
me lo dice mi prejuicio mil y dos—fjue Eva giro fatal, nocturno adentro, batiendo memo-
hará—al cabo—la mejor poesía del mundo. rias, anhelos e ilusiones:
B. Versos y de mujer: opción a lo perfec-
Hacia el fondo de la noche
Las letras Españolas en el Extranjero to. Kn las "Poesías", de María Teresa Roca
de Togores, que cierto día puso en mis manos
un buen azar, busqué—y encontré—lo único que
se va deslizando el agua,
como van los sentimientos
!£• por los cauces de mi alma,
cabe pedir al Marzo de todos los espíritus: pre-
— La Editorial Simón Kra, de Parts, anun- público francés una idea bastante veraz y exac- sin saber adonde van,
sagios. Y la corroboración no tardó en llegar,
cia en la "Collecction documentaire" la próxi- ta de nuestros auténticos valores literarios con- sin saber en dónde acaban...
con versos ulteriores, acechados en alguna re-
ma publicación de Le cirque, por Ramón Go- temporáneos. Se ha trazado ya una especie de vista. Esta o aquella palabra, aquella o esta H . Y cuentista también. Instrumento dócil
mes de la Serna, traducido por A. Falgairolle. cuadro de jerarquías, y todo lector inteligente imagen, eran, en el paisaje candido, limpio y el de esta pro.sa, fina, suelta y sedeña como un
Según nuestras noticias, del mismo libro se un poco al tanto de letras españolas sabe ya a abierto, como las flores de almendro que pre- rizo. Cuando sienta mi ánimo la necesidad dft
prepara una edición limitada, con ejemplares qué atenerse, sin dejarse engañar por turbios ludian una venturosa primavera.
de lujo y ornados con dibujos inéditos de Pi- redamos editoriales ni por las reseñas inexac-
casso en "Les Cahiers Latlns" de la Editorial tas de gacetilleros indocumentados. Por ello, C. A saber:
Excelsior, que dirige el escritor y editor pe- nos ha parecido insólito, fuera de tono y de a) Oscuro caballero del olvido...
ruano Ventura García Calderón. tiempo, inútil y perjudicial para ellos mismos, ...nivelador supremo del siglo y del
[ instante.
~ En la misma colección de "Les Cahiers el caótico e inexacto resumen que del año li- b) ...la bóveda oscura
Latins" se anuncia la traducción al francés de terario español transcurrido, pretende formular
Stn embargo, convendría advertir a cierto ambiente internacional, un tanto displicente siem- se prendió la blanca curva de un
tina de tas novelas más representativas de Pío un "courricriste", Guillot de Saix, en el Alma-
Baroja: Zalacain l'aventurier. Versión de nacli du Lettré: 19-^7"- Ls deplorable que en pre Por las cosas de España, que nuestro país quizá ha llegado ahora tarde por haber llegado [jazmín.
Georges PiUament y prólogo de Francis de una obra como ésta, en general sin ningún va- c) la margarita del sol
antes demasiado temprano. (Quizá sea esta una característica de la Historia española en tantos con el corazón de plata...
Miomandre. lor crítico, pero exacta desde el punto de vista
puntos.) rf) Yo creí que dormía
— En uno de los últimos números de "The informativo, ya que está redactada por los in- en la luz de la noche, toda el alma
times literary supplement" se comenta la tra- formadores literarios oficiales que ocupan la Cuando todavía los ilustres directores de Les Nouvelles Littéraires no soñaban ni en un
[del día...
ducción al inglés de otro libro de Pío Baroja: .iccción de los principales diarios parisinos, y esquema preforme de su periódico admirable, ya en Madrid funcionaba la rotativa, impri- Detrás quedaba el invierno yerto de una poe-
El mayorazgo de Labraz (The lord of Labraz. llamada a alcanzar gran difusión—su editor es miendo uno con todos los caracteres que había de tener en el porvenir esta clase de publica- sía—la del siglo XIX—de rotación imposible.
Kropf 7s. 6 d. net). Baroja ya fué revelado 0»- Grasset se hayan deslizado errores de tanto
ciones literarias. Esto es: amplitud de formato, papel de Prensa, exclmividad de temas lite- Y vencidos, sus fantasmas.
teiiormente a los lectores ingleses por la versión bulto y omisiones imperdonables. Ni una linea
rarios, anuncios de editoriales y precio popular. D. A la poesía que huye, el puente de pla-
completa de su trilogía La lucha por la vida o, en los mejores casos, medias palabras, acerca ta que Rubén Darío significa: el Fin-de-Siglo
UCuán proverbial, cuan inglés resulta este tí- de autores como Vnamuno, Valle-lnclán, Gó- El 6 de Mayo de igos apareció en Madrid el primer número de ha República de las no ofreció otro. Bien se advertía en María Te-
tulo traducido: The struggle for life!) 3; de su mez de la Serna, Miró y algunos otros, que Letras. Medía centímetros 62 X 4<5. Anunciaba su publicación todos los sábados al precio resa el tránsito. Llevaba .sobre sí el fardo—
novela César o nada (Caesar or nothing). han visto traducidas sus obras al francés en el
de 10 céntimos. Su local se hallaba en la calle de Bordadores, 3. En citanto a su Comité re- "muy frágil"—de Rubén: cristales preciosos
•— Edmond Jaloux comenta en su folletín año de 1926. Por el contrario, un panorama in- para recibir Champaña, abanicos de! setecien-
hebdomadario de "Les nouvelles littéraires", de completo de obras y de autores españoles^ e his- dactor, lo formaban los siguientes nombres: B. Pérez Caldos, V. Blasco Ibáñei, Luis Me
tos y chucherías de caolín. Ya en la otra orilla,
Parts ( i 8 - X n - i 9 2 6 ) , la aparición en francés panoamericanos en igjó. Todo ello tan inexac- rote, P. González Blanco y Rafael Urbano. aligerado el hombro, María Teresa pudo aban-
de La. caída de los limones, una de las tres no- to que linda con el ridículo. jSahe alguien, por Entre los artículos, destacaban el del dutor de "Episodios Nacionales", el de Miguel de donarse a rumores y fragancias de origen in-
velas Poemáticas que contiene el célebre libro ejemplo, quién es ese señor "Alberto Norton , Unamuno, Blasco Ibáñez, Nakens, Francos Rodríguez, M. López Roberts, Pedro Mato, Ra- equívoco :
ac Ramón Pérez de Ayala. (La chute de la mai- que ha estrenado con éxito una obra teatral:
son Limón, traducción de Marcel Carayon y Benditarcas (sic)f món Pérez de Ayala, Zeda, Moróte y González Blanco.
Huele el viento
prcL,go de Jean Casxou. Edición Kra en la — E. Gómez de Baquero publica en la Re- Había traducciones de Bjorsterne Bjorson, A. Franee, Materlink, Verlaine, E¡a de a glicinas. María Teresa Roca de Togores
colección "Les calturs nouveaux". 18 francos.) vue de París ( i s - X I I - i g j ó ) un largo artículo Queiroa. Renacimiento
Jaloux deplora que el único libro de Ayala que expositivo de conjunto sobre la "literatura es- de golondrinas... un baño en humor genuinamcnte muchachil, yo
ha sido vertido al francés —Belarmino y Apo- pañola Se anunciaban en él libros como éstos: Aitta Tettauen, de Caldos; El Modernismo, de
contemporánea". volveré sobre el cuento aquel de la mujer gor-
loiiío—no haya atraído como merece, la aten- Gómez Carrillo; La Conquistadora, de Jorge Ohnet; Dinamismo espiritualista, de R. Bur-
— En la Revue de Genéve (XII-1926) "Qua- Hierba nueva, tierra mojada, sensitiva ver- da y co<iueta, tan feliz de expresión como ágil
ción de los lectores franceses. Lo explica tre espagnols á Londres", por Salvador de guete. de, rosas y lirios: luz de atardecer. Paseo que de factura. Y releeré " I n v e r n a l " el día que me
por dos cau::as: en primer término, "porque Madariaga. En la misma revista, y en su nú- En los siguientes números aparecían firmas que pronto se harían prestigiosas. Así la de jeruza el país encantado y diverso de Juan Ra- precise mostrar un ejemplo de bien acordado
Peres de Ayala ha sido revelado ante nosotros mero de Octubre, la traducción del Esquema patetismo, según lo realiza el caso de esc ado-
al mismo tiempo que Ramón Gómez de la Ser- de Salomé, por José Ortega y Gassei. Ors quien, por cierto, hasta el quinto número no añadió la d', el d'Ors que luego iba a ca- món Jiménez: camino que, naturalmente, ha lescente que se consume en la fiebre de un pri-
de seguir quien peregrina hacia el mundo de la
na y este último ha absorbido toda la luz", y racterizar su apellido. Otro cambio de apellido es de Insúa, que se firmaba entonces Alber- propia Poesía. (El poeta o la poeta: yo nunca mer amor.
— A propósito de la aparición de "Nebel",
después, por el carácter tan acusadamente es- de Unamuno, en Meyer & Jessen, Munich, Her- to A. de Instía Escobar. diré poetisa.) I. Confesión: " M i mejor libro es la N a -
pañol de la obra de Ayala en sus fciclores psi- mann Bahr dedicó a este raro y fuerte libro E. La primera obligación de la mujer es turaleza. P o r lo demás, yo no soy una persona
cológicos, que la hacen aún tan difícil a la com- unamunesco una sustanciosa reseña en el Li- Nota curiosa es también la de unos versos de Julián Besteiro, el líder socialista, titu-
ser guapa. La inteligencia es la gracia que aña- de mérito. No me compensaría sacrificarme
prensión de un francés como una obra rusa o terarische Welt, de Berlín. lados "Mi Bruja". de, o el suplemento con que se excusa. para serlo, ni serlo para suscitar la admiración
escandinava. " L a caída de los limones—ofirrífíro F. F u é un martes. " M i amiga María Tere- de los demás. No pretendo asombrar con mi
— Editado por Fasquelle, acaba de aparecer En esos números posteriores se adiñerten nombres como los de Grandmontagne, Fran-
Jaloux—nos introduce en uno de esos interiores sa...", presentó alguien. Yo quedé absorto. sabiduría. Sólo quiero llegar hasta tas almas,
españoles que encontramos en todos los autores en París la traducción del último libro de E. cés Ramón y Cajal, Fray Candil, García Sanchis, Martínez Sierra y otros, que prescindi-
¿Guapa, además...? Resueltamente guapa en su no con la ciencia, sino con el corazón. Me gus-
de ese país y que parecen no Itaber cambiado Gómez Carrillo: Fes ou les nostalgies anda- mos de enumerar por no extender esta noticia. auténtica primavera. Sorpresa de las sorpre- ta mucho divertirme. Ahora, que no me ai<ra-
louscs.
desde el siglo XVl. España es, en efecto,^ el Solamente subrayaremos en La República de las Letras su atención especial por los es- sas. Yo liabía leído miles de versos. Pero jamás dan los juegos pacíficos: yo no jiieRo ;il " m a h -
país en el cual lo que no.wtros llamamos civi- — En "Les Nouvelles Literaires", del i de jongg". Prefiero las diversiones al ai'-e libre,
critores catalanes y portugueses; por las letras americanas; y su expresa intención de evi- había yo visto a la Poesía, de carne entre hu- en c! campo y el m a r " .
lización ha costado más trabajo penetrar; por Enero, el hispanista Adolphe Falgairolle con- mana y frutal, hecha y derecha. Y la Poesía
ello es una tierra "bendita" para los novelistas sagra un elogioso comentario al poeta Julio J. tar las "exclusiones literarias", hasta el punto de haber provocado este deseo la celebración estaba allí, fastuosos los ojos metálicos y abier- J. Y vendrá un <lia en que las gentes de Ma-
1»e encuentran allí abundantemente esos "com- Casal, haciendo resaltar la noble significación de un banquete total de la literatura española. ta la boca en sonrisa sobre el moreno rostro drid se sorprendan de que se estrene una bella
plejos", como diría Freud, que permiten reali- de su revista Aliar, que este gran "animador" ' Este plan de La República de las Letras es, como se observará, el mi.<:mo casi de L Ade redondez infantil; erguida la frente bajo comedia. Bella, y, por tanto, infrr'crentc riqui
zar profundos estudios de caracteres. Jean Cas- publica en La Coruña; publicación actualmen- la doble ala de alborotada noche, y en la figu- Ni ñoñez domé-stica, ni tcíis sof •
GACETA LITERARIA. Coincidencia debida a una tradición latente, a la que hay que sentirse li-
son, en el prólogo de esta versión, .'teñala aná- te interrumpida por el xiiaje de su director^ a ra—tle bien graduada ondulación—, ese garbo can, ni sainetismo. l'iui comcili.i .
logamente "este sentimiento de la nada, este Montevideo, pero que, según nuestras noticias, gados honrosamente. que sólo se logra cuando sirve a la arrogancia AiKilo manda en sus momentos ilc lii:.
susto de lo excesivo, tanto en lo patético como reaparecerá, a su regreso, editada en Madrid. Por eso Les Nouvelles Littéraires no debió apreciar nuestro plan como tan análogo al una línea flexible y vibrante. Yo recordé la cía. Una comedia de entraña muy lium .
*'" lo grotesco" que—vistas desde fuera—pre- — Recientemente acaba de traducirse en suyo, ni tan retrasado en formularse ante Europa. expresión de un poeta, que ya no es moda citar; velará la veste lifí' • ' ' '•' airosas palai;r;i;;.
^<^Man las obras novelescas de Pérez de Ayala. Francia por Max Daireaux La mujer de na- "Bella come una spada non hrandita niai". Yo no llevaré esa ÜJKÍIO que asignan
Cuando se trata de una nación procer, como España, es delicado no tener en cuenta los
, "~" Los traductores y comentaristas que aca- die, de José Francés (de la Real Academuí de G. Ante Toledo, a contraluz de luna: 15 de a los críticos los mciaKiriMas de! cferi!
"antecedentes propios" que puedan existir en las ejecutorias del país.
oamos de nombrar, con otros pocos más—o San Fernando). Esta novela tendrá pronto tra- Noviembre. (Vapor de silencio.) Un aire car- elemental. Y sí requeriré, con mano g:
í* cabeza de los cuales figura V. Larbcuui—, ducción portuguesa e italiana. gado de sugestiones hi.ítóricas se deja ir—a re- hasta entonces expectante alabare!:!
To'man la nómina de los verdaderos hispanií- ESTE NÚMERO HA SIDO VISADO POR LA CENSURA molque del agua—por el riel del Tajo, luciente MELCHOR FERNANDEZ ü O .
w franceses que, poco a poco, van dando al UBIQUENS.
^S'RK iPiPWii

Página segunda LA GACETA LITERARIA

EL ESTILO EN LOS PUEBLOS


POSTALES IBÉRICAS — Esto es una lluvia de exposiciones. A
Urrutia siguió Ucclai. Pintor sin precisión de
Suillete, muy atrevido—quiere decirse muy mo-
derno—, con indiscutibles influencias francesas
LA RULETA LITERARIA
PREMIOS Y CONCURSOS

ESTILO DE EXTREMADURA C A T A L U Ñ A . — S I L U E T A : José María Ju-¡


noy.—Esta aspira a ser una silueta a contra
luz. Precisamente porque en torno a José Ma-
En la luz de estas jornadas
brinca el corazón contento:
y halla su contentamiento
—¿quién no?—, tagalas, niponas. Orientales.
Es el que fué más allá. Pero es, asimismo, quien
más decantará. Con todo—¡ oh, malabarista del
¿Cuándo se pronuncia el fallo del premio de
diez mil pesetas que nuestro "pródigo E s t a d o "
ha de conceder a la mejor novela de las que
fueron publicadas en el plazo de Octubre
Los escritores acaparamos sólo para lancólica visita a las ruinas romanas, que ría Junoy la luz tiene una cierta suavidad en las canciones cantadas. pincel, pariente de Fujita y Onmsai!—, te au-
de 1925 a Octubre de 1926? Lo preguntamos
agresiva. Alto, cenceño, flaco y dandy—de in- 1 Viva el goce y las tonadas! guramos felicidades.
nosotros el pleno usufructo de ciertas no supieron decirle nada al alma. (Roma dumento y de ideas—, este José María Junoy, I Viva el'buen divertimiento I — A Ucelaí, Aranoa. Cinco lustros. Acaso casi por no responderlo ya. Lo preguntamos
cualidades y palabras. La palabra "esti- queda demasiado lejos de nosotros. Tea- de la color cetrina, de la mirada ávida y can- no los cuente. Mas, algo serio, meditado. Clá- casi por gusto de hacernos los ignorantes fren-
Doncellita más garrida
lo", por ejemplo. Pero hay muchas cosas tro, acueducto, lictores, centuriones, cris- sada a un mismo tiempo, envenenada de todos
y más galana cada a ñ o ; sico y actual. Unas veces Greco, Velázquez te a tantas personas que creen hallarse en el
tianos a las fieras, Sienkiewicz; todo eso los secretos, que ahora se arrepiente de haber otras. Únanse a éstos, los parisinos—no se sal- secreto y lanzan el nombre del favorecido—¿no
debajo del sol que tienen estilo, además que volvanKis no es extraño convendría mejor el artículo femenino?—a la
escudriñado, ha gustado de todos los vinos, va nadie—, añádase ponderación, gusto alam-
«le los escritores. Podríamos adelantar, en queda demasiado distante.) si es risa la nueva vida.
para entregarse después, goloso y despacioso, bicado, personalidad. publicidad, prematuramente. Lo preguntamos
resumidas cuentas, que todas las cosas Mejor fué la aparición de Cáceres. El I Fiestas de pascua florida, con deseos de que las cosas cambien de rum-
al encanto sobrio y franciscano del agua clara.
sois las más bellas del añol Agítese la mezcla y se obtendrán: calidades,
bo y llegue a resultar equivocada la noticia
que representan algo en la vida poseen descubrimiento y conquista de Cáceres. Para ser el primero en todo, ha sido siempre equilibrio, ritmo a la época y plástica. O sere-
que ahora pudiéramos dar. La proporción en-
Luto de la Virgen huya,
el último partidario (el más reciente) del últi- nidad. Camina lejos y sin tropiezos.
un gesto, y el gesto es igual a estilo. So- La estupefacción al encontrarnos la capi- en azul manto trocado;
mo pregón. H a acicatado todos los estímulos, tre la cuantía de votantes—tres—y la de con-
— Justo S. Somonte, en un tiempo Alcalde
bre todo, las divisiones geográficas. Asia tal de provincia española que conserva las campanas han tocado
y cuando lograba verlos dispuestos y anhelo- (farmacéutico), se lanzó, y parece que decidi-
cursantes definitivos, ya "colocados"—otros
tiene su estilo bien marcado. Europa más carácter romántico, más todavía que en su amor y en gloria suya.
sos, los despistaba con una nueva pirueta. tres — pudiera aún alterarse, no por aumento
damente, al campo de las letras. Recién pro- de estos últimos, sino porque la unidad de a l -
también tiene el suyo. Y América lo Segovia. El encontrar, sin haberlo pre- ¡ Entonemos, aleluya!
Ningún placer estético le ha sido negado. -. nunció su última conferencia—lleva registradas
1 Jesús ha resucitado!
Ningún credo arbitrario ha sido hermético para gún jurado se redujese a la mitad y la de al-
mismo. visto, una ciudad antigua, nobiliaria, mu- dos o tres este año—, titulada " L a s necesida- gún otro se convirtiese en uno y medio. Tres
él. Su desdén por lo recién abandonado ha des y la ilusión en la vida", ante los trabaja-
Pero dejemos en su paz gigantesca a rada, dentro de la otra ciudad corriente Lea quien tenga sensibilidad el libro armo-
sido fervor por lo nuevo. Y en su desprecio dores de Sestao. Place considerar cómo la gen-
para tres. Ricardo León, j u r a d o : Concha E s -
nioso y transparente de María Antonia Salva. pina (Altar mayor). Andrés Ovejero, j u r a d o :
los continentes y hablemos del estilo de y cuotidiana. Y el poder atravesar calles ha latido siempre el ímpetu de una pasión aun
Sentirá en su ánimo el goce dulcísimo de una te no duerme ni todo es siesta espiritual. W. F. Flórez (Las siete columnas). Eduardo
las coniarais. No se trata precisamente silenciosas entre casas adustas timbradas no articulada. El arte ha sido su segunda na-
gracia 'nueva. La mesura cini; > cxuUación líri- — Otra conferencia, en el Ateneo, que ahora Marquina, j u r a d o : R. Pérez de Ayala (Tigre
turaleza. V acaso no ha tenido primera natu-
de las regiones, sino de las comarcas. de blasones. Y ver la procesión de las ca y !a ¡loesía como orden del mundo. Libro
raleza. Está amasado de divagaciones. Y por
despereza, a cargo de Miguel Artigas, sobre Juan). Los jurados extremos están firmes.
"Menéndez Pelayo y su obra". Poca sustancia.
Bisas singulares subdivisiones de la (geo- mozas cacerefias (rostros de color de pan maravilio.so que encierra en su sencillez todas
entraña, una convicción naturalista y realista Divulgación. Exigimos a quien puede y sabe
Imagínese algún posible desplazamiento del
las infinitas complejidades de lo iiuficiente. jurado entre medias, más bien hacia la dere-
grafía que tan a punto y detenidamente dorado, con manchas de piel de manzana que se viste de teorizaciones audaces.
Una caída.—El Sr. .Marsillach, corres{)onsal más, mucho más.—Ivan de Tarfe. cha que hacia la izquierda — contradiciendo
ha estudiado Dantín Cereceda. En efec- en las mejillas) que iban a la fuente, en A todos sus malabarismos pirueteantes—acro-
catalán, o radicado en Barcelona, de un diario
bacia, agilidad de vm espíritu demasiado su- otrcs credos del Sr. Ovejero—, y se tendrá
to, vma comarca puede poseer más e.stilo las afueras, el cántaro a la cintura y to- L E V A N T E . — E l decano de la Prensa valen- casi resuelta la solución.
de la Corte, tropezó ct otro día con los volú-
til—les ha puesto cilicio de disciplina. La reli- ciana, diario titulado Las Provincias, de vez en
que una región; es decir, que la Rioja o das policromadas con el lujo de color de menes de !a
gión le ha procurado equilibrio, serenidad, re- admirable y admirada "Fundació
vez se preocupa del teatro valenciano. Fundó — Premio Fastenrah a la vista. Premio "glo-
el país de !os Maragatos pueden ser más sus pañolones. Bernat Metge" y cayó de bruces, sin compren-
poso. Ahora, juventud escondida bajo la ceniza rioso", ultraacadémíco, de precedentes exi-
el diario D. Teodoro Llórente, en cuya época
der nada de lo qiie había pasado.
frontal, define y dogmatiza con la impertinen- mios...
propios, más exclusivos y diferenciados En seguida, Trujillo. (Yo perseguía en hubo, gracias a su esfuerzo y talento, un mo-
No nos sorprende "1 percance. Siempre henio^ vimiento literario en lengua valenciana. No
cia magnífica y adorable de quien siente el Ricardo León, Concha Espina, Pérez Lu-
que la región de Valencia. Por esto pre- Trujillo la sombra del gran Conquista- creído que el Sr. Marsillach no ve mucho más hizo D. Teodoro, por desgracia, labor teatral.
fervor de la verdad. Ahora, apostoliza, misio- gín, Francisco Camba, han sido los novelistas
fiero considerar a Extremadura como co- dor, el de las homéricas rayas, con la es- allá de sus narices. Y ya es harto sabido que Pero fué famoso su salón, especie de libre
nero ardiente. H e ahí la gracia perfecta de ([ue usufructuaron esa merced en concursos
marca, mejor que como región, ahora pada en la isla del Gallo: " Señores: por a causa de caidas como ésta, el Sr. Marsillach academia, donde el lenguaje, abandonado al
La Nova Revista, que acaba de lanzar y que anteriores. T o t a l : varias novelas sancionadas
es chato. Chato del todo.—Un ramblista.
es el mejor orientado esfuerzo cultural, el más pueblo, alcanzó un decoro literario. Su poema por la Academia y ningún novelista verdade-
que me dispongo a hablar de ella a título aquí se va a Panamá a ser pobres; por bello y más tolerante y complejo que se ha ro. ¿ Se repetirá el mismo caso en este año de
De Miró a Dostoicwski.—jAlfonso Nadal? La barraca es, realmente, la única obra en ver-
de descubridor honorario. aquí al Perú a ser poderosos. ¿Quién realizado en Cataluña. 1927? La presencia entre los concursantes de
Un nristico. Un místico enquistado en el fondo so valenciano que merece perpetuidad. Ya se a l g ú n nombre excepcional — el de Gabriel
Hace tl'n:/. años ya. Nadie se acordaba quiere seguirme?") chillón—desgarro, tramoya; cursilería—de un supone cómo acoge Las Provincias esas obras
Le faltaba a su sed exprimir en su mano
Miró—no habría hecho concebir alguna espe-
entonces de Extremadura. En el monas- Efectivamente, Trujillo valía una misa panorama amorfo. Un místico con levadura car- teatrales que, en vez de fomentar la lengua
cerrada sobre la boca ávida, la naranja ber-
ranza de enmienda por parte de la Academia,
terio y pueblo de Guadalupe no había es- y todas las torturas del viaje. Recuerdo meja de donde rezuma íntegra la sangre de
nal y ecuménica. valenciana, contribuyen a su abandono popula-
pero... Pero a última hora nos enteramos de
su tierra. Pantagruel de la literatura, va de Miró a Dos- chero y, lo que es peor, a retorcerlo en desdi-
tado natlie, descontando a Antonio Mau- que Leopoldo Gutiérrez, vencido al fin toicwski por la ruta de "I^os Hermanos Kara- chados efectos de la imitación de las astraca-
Y helo aquí que ya se nutre de ella. Pero
que no será así, y en este año, como en los
ra, que era acuarelista y dueño de auto- por la emoción de la tierra, exclamó: anteriores, la Academia, probablemente, por
mazov. De Miró a Dostoicwski, como si, re- nadas de Muñoz Seca. El mal tiene remedio,
por ver la gracia del oro rezumante encendido influencia de uno de sus recientes miembros,
móvil, y Miguel de Unamuno, que ha ido "No se puede negar que Extremadura montándose de un sensualismo verba!, llegara sin embargo. Basta con que el teatro valencia-
en la luz del sol gotear y brillar, olvida su cuyo nombre se arrebola estos días con las
de zarandillo \wr todas partes. Nosotros tiene estilo..." Era un hombre muy exi a un puro idealismo. Sin embargo, si le dejáis no lo hagan literatos... Ya se sabe que el tea-
sed y se recoge el sayal como un Cardenal su violencias de una polémica teatral, premiará
hablar—pausada, místicamente—le veréis pala- tro es todo menos literatura en estos desgra-
hábito y se da entero a su obra. El breve
llegaríamos hasta allí, hasta el fondo de gente para todo lo que no fuese vasco, y dear las frases y las ideas como si se tratase ciados tiempos. Pero en un teatro en que se
Carnaval de su vida termina en un eterno
un novelista de segunda—por no decir vigé-
la tierra que ha {producido los aventure- mo.straba, además, ima extraña antipatía trata de cultivar el idioma regional, si no es sima—fila.
Miércoles de Ceniza. de frutos sabrosos: su sensualidad. —.A.caba de publicarse la convocatoria de
ros más grandes, 1Í)S conquistadores más por la idea o el sentimiento hidalguesco "La Nova Revista" y las letras iberoameri- literatura, no es ni tiene razón de ser teatro.
U N LIBRO.—Espigues en flor, poesies.—Ma- los "Concursos Nacionales de A r t e " , para 1927,
rio Antonia Salva.—Ya la pluma exquisita y
canas.—La Nova Revista—José María Junoy— Por todo ello, nos es grato recoger aquí la
afortunados. Descubriríamos y conquis- Con lo cual lograba tirarme de la lengua de literatura, música, escultura, grabado y arte
taríamos la comarca semiolvidada... (Yo y hacer que nos enfrascásemos alguna que ha previsto el acierto: el de aceptar, como a noticia del estreno de una obra en un acto ti-
maravillosa, la sutilidad recia de José Carner decorativo.
futuro embajador de las letras afines (¿para tulada Calvari. Se estrenará este mes de F e -
ha dicho en el Prólogo de este libro admirable Se dedican esta vez a la celebración del ter-
venía de América, de ser en América otra vez en resonantes disputas, yo de- (|ué las cartas credenciales?), al gran diplomá- brero en el teatro regional. Su autor es un
todo lo que de su autora y de su verso puede cer centenario del glorioso poeta D. Luís de
durante tres años emigrante de pluma en fendiendo el espíritu de hidalguía como tico José María de Sucre. Y a L A GACETA L I - escritor con todas las inquietudes modernas y
decirse como definición cabal y comprensiva. Góngora y Argote, que murió el día 24 de
ristre, y tenía planeado ya el propósito fundamento de lo mejor de nuestra his- TKRARiA, por imperio de su precónsul—t Salve, que aportará, ciertamente, al valenciano un mi-
El .sentido de esta poesía de María Antonia Mayo de 1627.
Giménez Caballero!—, le había conferido su raje interesante y de decoro literario. Al dar
Salva, la gran poetisa mallorquína, tiene algo
de ese libro que después apareció: Los toria y de nuestro carácter nacional, y él más alta representación en Cataluña. cuenta del estreno daremos a conocer su Podrán concurrir los escritores y a'-tistas de
de espíritu casero celeste. El ama de llaves del España, Portugal, islas Filipinas y Repúbli-
Conquistadores, o el origen heroico de contradiciéndome con vehemencia (por Espíritu moderno = ágil, sagaz; iberoameri- nombre.
Paraíso no sabría poner más delicadamente,
— El distinguido crítico Sr. Diez Cañedo se cas iberoamericanas, pero no los que hubieren
América.) dentro se quedaba probablemente tran- con mayor tino angélico, cada cosa en su lu-
canista, José María de Sucre será el istmo, la sido premiados o hubieren ejercido cargo de
¿ La gente no se acuerda de aquel ca- cjuilo y hasta regocijado de aquellos pa- cópula nwral entre las nuevas literaturas.—/. A. ha ocupado ya de los dos libros de versos de
gar. Aquí, los ríos azules; aquí los pinos Jurado en algimo de los concursos inmediata-
clásicos; un poco de nube lejos del armario los jóvenes poetas Fernando Dicenta y M a x
l)allero bilbaíno, pura sangre de la mon- réntesis de contradicción). V A S C O N I A . — E n el Instituto Heráldico Aub. El de Dicenta, titulado Valencia, es un
de los vientos y en aquel valle, diseminados,
mente anteriores.
—hijo de Quadra Salcedo—se ha bautizado una poema quebrado en fragmentos deliciosos de Transcribimos a continuación lo referente al
taña, que se llamó Leojxíldo Gutiérrez y Es verdad. Extremadura tiene estilo. como dejados al descuido, los mil menudos en- concurso de Literatura:
sala de Filosofía. La crean, con el primero, luz y de gracia mediterránea. Editado por Caro
se pasó la vida tratando en pastas de pa- Y para llegar a ese punto de positiva di- cantos de las gozosas tardes del verano,... Aquí,
Gustavo de Maeztu y Maurolaquitia. j H a y en Kaggio, se vende en las principales librerías. Los temas y premios de este concurso se-
pel, pero poniendo por entero su fervor, ferenciación no necesita caracterizarse, o una dulce devoción nostálgica; acullá, la ale- rán dos:
el país—como escribió Mourlane—apetencia El de Max Aub es un libro de sensaciones ín-
gría casta y blanca de las cosas sencillas y
su ilimitado fervor, en cuantas cosas se disfrazarse, con un dialecto particular, filosófica ? timas. Se titula Los Poemas Cotidianos, y está " E l lenguaje poético de Góngora y su in-
naturales, de la vida serena... fluencia en la literatura española moderna"..
relacionan con el espíritu, con la litera- como Cataluña, ni una vestimenta de cal Pongamos nuestro grano de escepticismo al lleno de delicados interiores que recuerdan los
Oíd, por ejemplo, mal aprisionada la gra- cuadros de Martí Garcés, el catalán.—E. F. (Estudio que no exceda de 200 cuartillas.)
tura, con el arte? Él hermano mayor, zón corto y cabeza anudada, como Ara comentario y a la esperanza.
cia en la traducción difícil, esta alegría blanca Premio, 5.000 pesetas.
Y ojalá sea el yerro con nosotros al aven-
e ingenua de su Canga de Pasqua:
hermano tutelar y mecénico, de "Juan de gón. Aquí viene bien el recordar aquello turarla precaria vida. Seamos sinceros otra vez. ASTURIAS.—Vuelve a agitarse el tema del "Semblanza de Góngora", en prosa, que no-
la Encina". Con aquel espíritu, noble y que decía Cambó a propósito de la im Si deseo de sabiduría, poco. Si estabilidad del monuracnto a "Clarín". Profesores y estudian- pase de 100 cuartillas.
Ya el sembrado abre la espiga; Premio, 2.000 pesetas.
fervoroso, formé yo compañía. Era el portancia separadora del lenguaje: "¿Qué la higuera frutece en t a n t o ; Profesorado, menos. Sí ambiente para colorar- tes de la Universidad y algunos jóvenes escrito-
la, ninguno. res asturianos se proponen ahora llevar adelante Los trabajos, inéditos y en castellano, esta-
tercero José Tudela. Pero José Tudela diferencia hay entre un manchego y un salimos con nuestro canto el empeño. La idea es de hace diez años y se rán escritos a máquina, aunque no se recha-
— Un libro de José María de Zunzunegui y
nos abandonó en Sevilla a nuestra pro- andaluz? Ixis z.'diones más cortos o más a seguir la usanza amiga. Loredo—Vida y paisaje de Bilbao—, aparecido
expuso en una revista de efímera, pero ra- zarán los manuscritos fácilmente legibles.
pia suerte, y mientras él daba la vuelta largos; ahí termina todo..." 1 Pasa y muere la fatiga diante vida, que redactaban, entre otros jóve- Los premios serán indivisibles, pero el J u -
en la paz del día Santo I en Diciembre, movió, con impulso acelerador rado podrá transferir la cantidad de un tema
nes, Fernando Vela, José Antonio Cepeda y
IX)r Granada, nosotros nos encaminába- y amistoso, las rotativas periodísticas. E ! vo- a otro si uno quedare desierto y en el otro
Pues no es así, sin embargo. Para cap- lumen—acaudalado en léxico castellano y del
Antonio Samoneda. El sitio que designan los
mos desde Sevilla al seno de Extrema- más selectos para el monumento es el Campo hubiere más de una obra merecedora de recom-
dura. tar las diferencias, para sorprender en mejor—no dice nada. ¿Paradoja? Le compo-
de San Francisco, de Oviedo, bajo los mismos pensa.
dónde se refugia el estilo de las comar- de Trujillo, en medio de aquellas man- nen varios cuentos, más o menos largos y lo- álamos que asistieron a los paseos del crítico. Los trabajos se presentarán en la Secreta-
Es la vía mejor para "entrar en la tie- cas, es preciso mirar más lejos que los grados. Pertenecen a la escuela realista o na-
siones, hoy deshabitadas, de donde par- turalista que, para resucitarla, es necesario —Valentín Andrés Alvarez, aparte de dos ría de los "Concursos Nacionales" tDírección
rra", como antes solía decirse. Tomán- zahones. No está tampoco en el acento obras de teatro moderno, está escribiendo una general de Bellas Artes) los días laborables,
tieron los Conquistadores, salta el difícil enorme talento y agudísimo espíritu. de once a una, desde i.° de Septiembre hasta
dola de costado, o sea desde la meseta idiomático. Existe otra especie de acen novela de Asturias. Es probable que esta obra
enigma. ¿Cómo es que salieron de aquí Jugoso y sensual a ratos. Mozo siempre. inicie nuevos caminos en la novela asturiana. el 17 de Octubre, día de la Fiesta del Libro.
castellana, Extremadura presenta siem- to, el cual se manifiesta en numerosos Mozo dt un pasado se entiende. No gusta su El Estado publicará la "Semblanza de Gón-
hombres de la categoría de aquéllos? autor, ni en Arte ni en Literatura, de las ten- —Alfonso Camín, el poeta que mezcla sales
pre un punto fronterizo, un resalto, un pequeños algos, que pueden consistir no g o r a " que hubiere merecido el premio, difun-
Raza que no sabe gesticular y que carece dencias vanguardistas. Y sus veinticinco años atlánticas con aromas campesinos, trabaja en
escalón en el que ha de tropezarse. En más que en el gesto de rubor de las mu- diendo la edición en Bibliotecas y Centros do-
de jactancia; raza más bien tímida; raza y su cultura chocan con el presente y con no- un libro de versos sobre temas del mar. centes para contribuir también de este modo
cambio desde el bajo Guadalquivir, a pe- jeres, en el baile limpio de los mozos, en —Paulino Vigón, joven investigador y pu-
que no conoce el mar... ¿De hacia qué toria evidencia. Hay almas que no saben mo- blicista, escribe estos días en la prensa regio- a las provechosas eficacias de la Fiesta del
sar de interponerse la Sierra, el tránsito el porte reservado de los hombres, en la verse sino a pasos lentos. Libro.
lado vino la ráfaga cargada de sabor ma- nal estudios muy acabados acerca de la obra
se verifica sin salto, como en una lógica sobriedad de gestos, en cierta timidez en- El fallo del Jurado se hará público antes
rino que azotó briosamente las almas re- C A S T I L L A . — A / t ó t o de Falla en Burgos. de D. Julio Somoza, venerable cronista re- del 25 de Diciembre del año actual.
continuidad. Las gentes de la tierra de vuelta en un aplomado masculinismo. En
servadas de los extremeños y puso en pie ¡ Música de Falla en Burgos! ¡ Luvia calien- gional.—/. D.-F.
Barros y de la Serena continúan hablan- la falta de jactancia. Tal vez en eso, so- te empujada por un aire zumtonante meri-
a todo el país interior? ¿Del lado de An- dional hacia las calles monásticas acostumbra- S E P H A R A D . — U n articulo del primer nú-
do con acento andaluz; la tierra es grue- bre todo, puesto que lo que sorprende en
dalucía, por la vía normal, hoy todavía das al riego constante de las campanas I mero de LA GACETA LITERARIA, traducido.—El
sa; las palmeras siguen alzando por en- Extremadura es el no hallar la manifes-
vigente, que hace desbordarse a Extre- La lejanía que siempre crea el piano, era doctor Fritz Errst, de Zurich, ha solicitado de
cima de las tapias de los huertos sus pe- tación española más pronunciada, el dejo
nachos graciosos. cresta de un horizonte impreciso y luminoso.
D. Américo Castro autorización para traducir
madura hacia Sevilla? ¿O acaso del lado ahora mayor, más aguda, como si sonara en y reproducir en diferentes publicaciones el ar-
la
"El bebedor
psicológico, que hace verdaderamente que de Portugal ? ¿ No tienen también los por-
¿ E r a la "danza del fuego"? ¿ E r a la de la ticulo "Judíos", que apareció en el primer nú-
Al correr del tren iba desenrollándo- todas las regiones españolas sean herma- tugueses SU Extremadura? ¿No acome- molinera? N o 'importa. Lo interesante es que mero de L A GACETA LITERARIA. Al felicitar al
de lágrimas"
se la cinta de película de Extremadura, nas. La jactancia une al catalán y al an- tieron los portugueses, tal vez los extre- la casa perdió pronto su olorcillo cordial y Sr. Castro por esta distinción, nos asignamos NOVELA 5 pesetas
recto hacia el Norte, que es la verdade- daluz, al vasco y al aragonés, al gallego meños portvigueses, las mismas hazañas comenzó a bambolearse como si fuéramos en un poco de honra como insertores de tan nota-
ble opúsculo. PEDIDOS:
ra i)royección geográfica extremeña. De y al castellano. En Extremadura falta formidables en África y Asia que los ex- el barco añorante y cosmopolita: así sabía su
aire enrarecido a ciudad perdida y a hotel sin
tal modo, que Extremadura se desvane- ese dejo unificador. Se evade del acervo tremeños españoles en América? aroma. EDITORIAL MUNDO LATINO
ce en tierras de Salamanca (León) con nacional. ¿Para incorporarse a lo portu- De estos fenómenos, para nosotros ya Las notas jugaban a las cuatro esquinas por E d i t o r e s : E l anuncio en la
la misma naturalidad que al Sur se des- gués?... Pero lo portugués está dos veces un poco ininteligibles, estaba lleno el Re- la habitación, y tan pronto la hacían alta y Sagasta, 14. Apartado 502.
vanece en la Andalucía occidental. Una impregnado de jactancia. larga como para ir a estallar, como la desinfla- G a c e t a Literaria es el más MADRID
nacimiento. ban dejándola mustia y callada.—Eduardo de
parada en Mérida. Noche de fonda y me- Y entonces, en medio de la ciudad alta JcsÉ M." SALAVERRÍA. Ontañón. barato y eficaz.

respectivo hinntno erótico—aunque se trata de en José M. Trelles ("El viejo Pancho"), po- del contorno, en la esencia de sus ciudades o Otro candombe pintoresco es el que nos ofre-

Panorama de la nueva poesía uruguaya un amor más remansado y sereno que el de pular rapsoda de Paja brava,—sin contar los en las infinitudes camperas, los poetas nuevos ce Ildefonso Pereda Valdés en unas páginas,
sus líricas compatriotas. elementos de este arte que puedan existir implí- empiezan a alumbrar un manantial temático de su nuevo libro poemático La guitarra de
Ultima de las poetisas uruguayas llegadas a citos y desperdigados en las obras de Zorrilla inédito, im repertorio de motivos suyos, entra- los negros.
nuestro conocimiento es María Elena Muñoz, San Martín, el patriarca de aquel Parnaso. ñables. El influjo pictórico del gran Figari, su de-
Por Guillermo de Torre Algunos nuevos poetas nativistas.—El expo- voción por hacer revivir plásticamente aque-
autora de Lejos, grave y panteísta, (¡ue con Ra- Tal orientación revela claramente la preocu-
(lucl Sáenz, Blanca Luz Brum de P a r r a del pación esencial que trabaja a las nuevas gene- nente más alto y perfecto de la poesía urugua- llos días ochocentistas, rebosantes de color, tan
Bajo el signo de Ariel.—índice de precur- es, sin duda, Juana de Ibarbouru. La autora de Riego, María C. Izcua de Muñoz, dulce y ma- raciones platenses, deseosas de llegar a fraguar 11a criollista es, hoy día, a mi juicio, Fernán ricos en bellezas costumbristas, repercute en
sores.—Toda la literatura uruguaya se des- Las lenguas de diamante, Rais salvaje y El ternal, Alicia Porro Freiré y alguna más, cierra una conciencia literaria nacional: sus propósi- Silva Valdés. Su personalidad descuella en las telas poemáticas de varios poetas nuevos.
envuelve bajo el signo propicio de Ariel. Ad- cántaro fresco, prolongando la senda abierta provisionalmente esta rápida enumeración. tos de crear un arte—por el momento una líri- Agua del tiempo (1922), y su maestría se afirma, Pereda Valdés alia estas reminiscencias a s u
reciente adquisición de la imagen y consigue
vf)cación jusfific.ida, no sólo poí el prestigio ]X)r Delmira Agustini, acierta a llevar hasta un De Emilio Oribe a Julio J. Casal.—Antes de ca—genuina y autóctona, basada sobre motivos en sus Poemas nativos (1925). Silva Valdés ofrecernos un perfil más interesante y depu-
del genio aéreo shakespiriano que Rodó acertó punto de eciuílibrio y serenidad el motivo eró- arribar a los linderos rigurosamente coetáneos, indígenas tradicionales o recientes y expresada canta apasionadamente los temas, las figuras
a remjv:ir en su célebre libro, sino iK)r la in- tico. Sus versos sanos y desembozados cantan al campo de los nuevos poetas uruguayos más de acuerdo con la sensibilidad racial y por me- y los ambientes nativos de su país. Con un liris- rado que el que antes hubo de presentar en
tensa espiritualidad victoriosa que, en pugna delicadamente la voluptuosidad de los sentidos. expresivos y genuinos de hoy, como jalones in- dio de lui vocabulario propio. Y como conse- mo sobrio y un verso estricto, más cerca de la sus precedentes libros La casa iluminada y El
coa todo.s los calibanisnwis del medio, resplan- El tono de su poesía es profunda y jubilosa- termedios, recordaré ahora solamente algunos prosa confidencial que de las sonoridades des- libro de la colegiala.
lumbrantes. "Sin caer jamás en el remedo gau- Nicolás Fusco Sansone es el Bcnj.irnín dé-
dece en las letras de aquella República. Al to- mente humano; su sensualismo es fresco, ra- nombres y obras, con la esperanza de volver
chesco, lo que sería pueril—dice Zum Felde—su los poetas montevideanos, el último incorpo-
car en Montevideo, el vi.ijero literario experi- diante, vital, sin deliquios al revé:; ni mortosi- sobre ellos en otra ocasión, con más holgura.
menta la sensación de hallarse ante la urbe dades delicuescentes. Y en cuanto a la técnica, Así, en primer término, el de Emilio Oribe, el estrofa se colorea con vocablos criollos y mo- rado a esta falange con su libro La trompeta
intelectual que dentro de sus restringidas di- al valor formal de la poesía de Juana de Ibar- poeta de La colina del pájaro rojo, siempre en dismos populares, dando así un más acentuado de las voces alegres. Su sensibilidad es neta-
mensiones, encierra un número mayor de espí- bouru : su verso, en ocasiones, sabe desdoblarse constante evolución, animado por un noble anhe- carácter americano a la poesía. Su versifica- mente juvenil, su verbo impreciso aún y el li-
ción sigue un ritmo libre y espontáneo de un Ino, en suma, marca una curva prometedora
ritus juveniles, figuras interesantes, precursores hábilmente hasta rozar algún hallazgo imagi- lo de superarse. Después, Carlos Sabat Ercasty,
desaliño muy personal, de una tonalidad grave, en el diagrama veinteañero.
memorables. La Atenas de Suramérica, pudiera nista. Así en un poema de tono romántico y enamorado de los anchos ritmos polifónicos, de Semejante a estos dos últimos poetas, a los que-
sesgo evocativo, al describir un "pozo viejo y los grandes motivos elementales, que canta con como el acorde de la guitarra que acoinpaña al
apellidarse sin gran hipérbole a Montevideo. recitado." El gran acierto de su poesía, como no cabe identificar en absoluto con la corriente
Nos hallamos, sin duda—descontando Argenti- abandonado", agrega que "ostenta las pestañas una retórica simplista, pero demasiado cauda-
observaba otro crítico, estriba en que Silva Val- netamente criollista, pero tampoco suponerlos
na—, ante el Parnaso más rico, vario y fecundo de unos troncos de hiedra y la ceja laerrum- losa—que ganaría al concentrarse—en sus vas- dés no localiza las cosas gauchas materia de su insensibles para asimilarse alguna de sus ca-
de toda Suramérica. Tiene, incluso, lo que falta •jrosa de un arco tmttilado". tos órganos politubulares: Poemas del hombre.
canto—el rancho, la guitarra, los potros, el racterísticas, Gervasio Guillot Muñoz mezcla
a otros con relación a la poesía moderna: im Luisa Luisi aparta su voz del coro dionysia- Libro del mar. El vuelo de la noche. También ombú, la bola, la taba y tantos otros elementos en sus versos vagas sugestiones americanas
linaje tradicional, una línea de prei:edentej au- co que tejen estas oceánidas del Plata y se debiera incluir en este friso-memoranda el o atributos de la vida pampera—, no se pierde con mirajes mundiales. En su primer libro lí-
torizado.'», de máximos precursores: ¡Lafor- singulariza por un canto menos sensual, que nombre malogrado de Juan P a r r a del Riego,
en nostalgias pretéricas ni centra sus predilec- rico, escrito en francés, Misaine sur festuaire^
gue, Lantreamout se izan y dardean como faros busca su expresión por las vías de la inteligen- pues este poeta, aunque peruano de nacimiento, ciones en una ciudad o un campo determinado, este poeta lanza su lirismo ávido a todos los
desde el Uruguay, en el vértice de las noches cia antes qua por los sentidos. En rigor, se residió largamente en el Uruguay; allí apare-
sino que describe los rasgos permanentes, las paisajes lejanos, abriendo en imágenes la ba-
sitnbolista.s, con nuestros días estrellados de emparienta ttlás próximamente con Gabriela cieron sus dos únicos libros publicados en vida figuras arquctípicas y los paisajes generales de raja de las nostalgias viajeras. En unión de su
" i s m o s " ! Después, Herrera-Reissig, el ya casi Mistral o con cualquier poetisa europea que del autor—Himnos del cielo y de los ferroca- hermano, Alvaro Guillot Muñoz, marca el
Suramérica.
legendario, el "raro"—adjetivación rubeniana con sus compatriotas. P o r contraposición a estas rriles y Blanca Luz—y los uruguayos se lo punto extremo de la vanguardia juvenil mpn-
de aquel tiemp<i—de la T o r r e de los Panora- últimas, pudiera señalarse su ixiesía con el adscriben a su Parnaso, como lo índica su in- No tan perfecto, seguro y sobrio dentro de tevideana, que tiene su exteriorización en una
mas, con su poesía bifurcada en dos sectores: —vagoroso—epígrafe de lirismo intelectual. clusión en la antología de Zum Felde. Y falta su pasión, pero sí de una autenticidad eviden- revista por ellos dirigida: La cruz del Sur.
el espacio, no sólo para definir la poesía de te y de una fuerza emotiva, es la poesía de Son bilingües consumados. En francés, ambos
. lado, barroca, y por el otro, imaginista; Después de Inquietud, sus mejores versos están
P a r r a del Riego y determinar la viabilidad del Pedro Leandro Ipuche, autor de Tierra hon- hermanos, han publicado una admirable obra
:r ú'tirno se encuentran las valiosas anti-
curioso módulo por él fraguado, el "polirrit- da y de Júbilo y miedo. Su nativismo, en vez crítica en prosa, nutrida de datos inéditos, rica
cipaciones—<jue en otro lugar subrayé—refe- mo", sino hasta para caracterizar otros poetas I. P E R E D A V A L D E S , POR NORAH BORGES
rentes a las nuevas leyes metafóricas. de objetivarse sobre cosas y hombres de la tie- en puntos de vista originales, que no debe de-
como el malogrado Julio Raúl Mcndilaharsu, cueucia: la manumisión de los ttiutívos y su- rra, "es—como el mismo autor dice—de reali- jar de ser mencionada como broche de Iwnor
Constelación de poetisas.—El Urugtiay es, Emilio Frugoni, con sus Poemas montevidea- gestiones temáticas y de las formas vocabula- dad vegetal. Desde la punta más íntima de mi —en esta crónica, tan desbordante de rótulo»
cu cierto modo, la cuna del lirismo femenino, nos; Casaravilla Lemos, José M. Delgado, Julio res europeas que allí prevalecían hasta hace tierra voy a la más nueva estrella y al más
el primer nidal de poetisas que luego se re- Casal, el tierno hilozoísta sentimental de Árbol, pocos años. Los poetas quieren sentirse vivir viejo horizonte". Con todo, un crítico joven,
crían con multiplicacionismo ovíparo en todas el benemérito "alfarero", bien conocido entre en su propio solar—en su propio "pago", rec- Gervasio Guillot Muñoz, queriendo circunscri-
las restantes repúblicas americanas. ¿Cómo no nosotros, etc. etc. tifiquemos con modismo adecuado—, cantar los bir exactamente el alcance de esta obra, dice:
recordar, en primer término, a la primigenia motivos esenciales de su vida y de su atmós- " L a mejor parte de la obra de Ipuche no es
ü e l m i r a Agustini, la poetisa personalísima de La tendencia lírica criollista.—Así pues, fije- fera cotidianas, otorgando una valoración esté- la que se aplica a lo nativo bajo la apariencia
Lo.1 cálices vacíos, que con una máxima e in- mos la atención en aquellos otros poetas más tica a sus peculiarísimos étnicos, folklóricos y de relación directa, sino aquella que rebosa un
sólita— luego, l a y l , demasiado sólita en sus juveniles e interesantes, casi desconocidos en espirituales. De ahí el desdén que Borges, Silva contenido fuerte, jubiloso y áspero. Dureza de
rapsodas — sinceridad erótica "da el t o n o " a España, que aportan a la poesía uruguaya un Valdés y otros fervorosos teorizantes y reali- quebracho y de ñandubay, ligereza del venado
toda la poesía femenina de América en el úl- tono nuevo y una sensibilidad peculiar y se zadores de este americanismo nuevo sienten y del avestruz, curva de la boleadora, altivez
timo decenio? ü e l m i r a Agustini es, en rigor caracterizan como los exponentcs más valiosos hacia el rubeníanisrao, el lugonismo y demás del gaucho perdido en el desierto: todo eso cre-
—ptir encima de sus imperfecciones—, la pri- de la tendencia lírica nativa gauchesca o crio- ciclos poéticos que esencialmente se nutren de ce en la Tierra honda."
mera poetisa moderna de lengua hispánica que llista. Uruguay es, sin duda, el vértice de esta motivos y de técnicas europeas.
osó cantar con exasperada sinceridad lírica corriente ([ue con tanta intensidad se manifiesta Un reciente libro, titulado Chucas, de un
Aquella declaración lejana de Rubén Darío nuevo poeta, en prosa, Juan Carlos Welker,
las aníiias y las melancolías de su sexo, vio- en los últimos tiempos. De allí arranca proba- en el prólogo de Prosas profanas—afirmando
lando paganamente las trabas del pudor cris- blemente el auge actual de lo autóctono que que la única poesía de América estaba en " P a - viene a ser como un índice global de los moti-
tiano y rcxogiendo algún eco adormecido de priva en ambas riberas del Plata. Allí florecen lenke y Utatlán, en el indio legendario y cu vos, de las sugestiones temáticas que manipu-
la leucádica Safo. algunas de sus más genuinas expresiones: la el inca sensual y fino y en el gran Moctezuma", lan en sus poemas Silva Valdés e Ipuche.
En su coetánea María Eugenia Vaz Ferreira, pintura de Figari, las melodías folklóricas de y que terminaba a s í : " L o demás es tuyo, de- Bajo la forma de breves poemas, en prosa,
la cuerda erótica vibra más tenuemente, su musa Faboni y la poesía de Silva Valdés. Este últi- mocrático Walt Whitman"—se halla en trance Welker sintetiza en sus rasgos elementales,
es más casta y a lo largo de .su libro La isla mo, en unión de Pedro Leandro Ipuche, de Julio de sufrir una refutación. Los nuevos poetas de biselándolos en ocasiones con una metáfora de
de ícis cAnliens prevalece—según palabras del Silva, de Ildefonso Pereda Valdés, de Juan Uruguay y Argentina—empero no poseer de- brillo nuevo, los más característicos elemen-
Carlos Welker y de algún otro, son los poetas tos, el repertorio de ley—motivos peculiares in-
. "u Fclde—"la desolación del trás de ellos una raigal tradición incásica y herentes a toda poesía crjollista: la guitarra,
. una torre de orgullo, la más significativos de la tendencia criollista
precolombina como México y Perú—están dan- la vidalita, los potros, el palenque, el paya- N. F U S C O S A N S O N E , POR CÚNBO
l'A cunici convertida en cenizas mor- Tiene sus más puros precedentes—descontado
F. S I L V A V A L D E S , POR LANAU el argentino "Martín Fierro"—en el mismo do un níentís completo a las palabras de Ru- dor, etc., etc. Véase, por ejemplo, su visión
1 h a t e r sido llama..." bén. Sin necesidad de remontarse a nebulosos del candombe o baile de negros: " Son veinte poéticos—, consagrada a analizar agudamente
Uruguay con Hilario Alcasubi, el autor de San-
• i rigor, la figura que abre pa.so hoy en una serie de Poemas de la inmovilidad y tos Vega y de Los mellixos de la flor; en Lam- aborígenes, ni al pasado fulgurante de las luchas pedazos de noche que danzan con gravedad, la vida y la obra de los dos máximos poetas,,
• fila compacta de las jwctisas ameri- Canciones al Sol; en esta última, abandona sus berti, en Elias Regules y hasta—ayer mismo— libertarias, ni al costumbrismo ochocentista, con sin más blancura que la media luna de sus nacidos en Montevideo: Lautréamont y L a -
<.tti..ib—paralela y disímil a Gabriela M i s t r a l - austeros motivos de meditación y entona tu sólo himdir sus miradas -n la realidad cordial dientes y las estrellas de sus ojos." forgue.

Imp E. G l m i n » , Huartu, IS u 18.-MADRID


LA GACETA L I T E R A R I A Página tercera 55?i:

POEMA S E N MAPA
POEMAS DE NEGROS
ATLÁNTICO NOITU RNIO
MEDITERRÁNEO
Soidá dos pinos do luar I
Rafachos do vento a azotar
EL C A N D O M B E
Un longo queijume zoando no ar... LES TRES BESADES L ' I N Fl N IT
EL ALMA D E A L M A DA Gritos salvajes cortan el aire.
Tambores suenan en la noche, Si pagues lesar-te el front Deixeu-me anar tot sol entre la nit;
Esbaran-os astros pol-a imensa rúa.
que los negros ponen más negra, (poc a poquet les ombres creixien) Jo matéis no sé el mal que m'aturmenta;
Almada Negreiros es el ser impar en nredio en zancos por las calles que dan a la luna y O canto do vento nos árbores brúa. con tristeza africana trasplantada a la América. Pero den ésser el nuil de l'infinit.
de la pintura y de la literatura portuguesa, subirse a una verja para alcanzar una flor. Penderán ñas ponías cábelos da Lúa. un cinyell t'iria fent
sobre las que salta de trapecio en trapecio. Alegre por la ironía es el joven trágico del Tinc l'ánima encogida i malcontenta.
Nuestros abuelos vieron el candombe, amb murtra i roses la posta.
Hay que conocer el espíritu de Lisboa para que han corrido los boatos trágicos de siempre. entre faroles rojos, junto a la Ciudadela.
darse perfecta cuenta de este ser hecho de nos- Espiras de sombra tecen sobre min.
m II naiiwiflWüMM ¡ A nosotros nos legaron el recuerdo, Deixeu-me atravesé el bosc ennegrit,
talgias y de ilusiones locas que se cartea con —O moncho berroume seu conselho ruin I—
de una alegría frenética de negros 1
Si gosés besar-te els ulls Seguint la meva ruta a la palpcnta.
la luna. Un arfo luceiro treme no confín. (poc a poquet l'estel inclinava's) O silenci, m'estrenys contra el teu pit!
Como hijo de la noche añoradora de Portu- Entre risas federales
gal que en Lisboa tiene deliquios frenéticos, es la Reina abre su abanico de colores,
volarla el rossinyol Com un abraí molt tcbi vas cloent-te.
el hombre desarticulado y serpentino al que ha Soias as compás repicon no val.
reblandecido el mucho luar. El se ha adelan- De cora as estrelas o esprito do mal
trjDstrando unos dientes que blanquean a portar-te tarongina.
tado a esos muñecos que descansan en los sofás
en el piano de la boca. Pels camps, peí bosc, de cara a l'ample
bufando e soñando matar seu fanal
de los salones, desmayados, con las largas pier- Si en ton llavi poso el tneu {mar,
(e as estrelas lávanse nos dcgos do val). ¡ Los negros son alegres en el llanto!
nas de sedosa araña en balanceo de muerte. El
¡ Los tamboriles están temblando (poc a poquet venia la lluna) Pensa mon cor: "Aci és la weí'a llar:
fué, desde hace mucho, uno de esos muñecos Estéis germans, fecunda mare térra,
como estrellas en la nQche!
que en manos de la inspiración se despiertan, Siringa do sapo no poza pifón. brandarien en la nit Quan finirá el neguit de dintre meu?
se galvanizan y bailan la tarantela jazbándica. O mouclio seu prego giado ccibou. Brujería de luces diaman ts les oHveres. L'estel va o reposa al Ilom de la serra;
También tiene mucho de esos egipcios de
—Pol-o door do sombra, na noite nre veur— en los vestidos rojos y chillones. Jo, quan reposaré en la pau de Déu?
las pinturas faraónicas que pasan de perfil lle-
vando un loto en la mano. Sobre todo, en los Sombras de galerones y cintajos TOMÁS GARCES.
brindis, en que es maestro Almada, su planea- (Cando as nubens dancen en mouro remuinlio
en las paredes blancas cqmo dientes da negros I RosEND LLATAS.
ción egipcia sobre las paredes de la vida se pasarán, por baijo do Lúa en foncinho I Candombe I ¡ Candombe 1
especifica mucho más, levantando la copa de
¡ Excitante sexual en las noches del trópico!
champagne como la flor de los geroglíficos, as flomas dos meigas que van de camino...)
SÓ LLER
mientras sus brazos hacen gestos sinuosos, muy
ceñidos en las mangas estrechas que él invento
para toda Europa.
ñ E. B L A N C O A M O R . ILDEFONSO PEREDA VALDÉS.

Bs. Aires. Montevideo.


Ondea la noche verde
estremecida de naranjos:
verticales y encendidos
Autorretrato de Almada M E S E T A como candelabros.
II
—¿Sabéis?... Almada apareció ahorcado de
un farol anoche. La palmera: ibis de biombo
Asesinado una vez y suicidado varias. Alma
da ha tenido la meningitis del arte y por eso
POEMA A JORGE GUILLEN Cieguen pronto a los estultos, —¿hacia dónde vuelaf
tiene su cabeza esos gestos de peonza y ese halos de tus albcdríos. El valle, como un calis
—jquién ¡o aka?
mirar a las estrellas con bizquera torcida, y animándole a la edición de las Oc- Y la luna
por eso en plena .iRonía da un salto y se toca
la nuca con los talones disparado.?. tavas de Góngora y a la de sus pro- Si no te enmudecen nieves ¿quién la exprime como una naranja?
pias poesías. descendiendo en ralantí.
si a resbalar en esquí III
Querido Jorge Guillen: hielos murcianos te atreves; ...Como una naranja, ante mis ojos
si ya se acerca ese jueves, el instante de oro g i r a b a .
pues que cu cristalina jerga
Sena, Segura y Pisuerga pascua florida de ofrendas, M. ÁNGEL COLOMAR.
te arrullan triple vaii/én; no al cíclope desatiendas, • * »
si tu pluma fuente Pen, ni al áulico panegírico.
Tomás Carees.—Es uno de los jcufin's líri-
Evershap o Waterman, Vuele ya tu equipo lírico, cos de más simpática significación « i l.i Cata-
o "du cote de ches Swann^^ en gloria absueltas las vendas. luña de hoy. Se caracteriza por un rctoiiio a
ESCULTURA, DE CASANOVA lo popular, "retorn ai ixipular", como ha sul>-
O Infante Dom Henríque padeció largo estiaje, rayado el mesurado Manuel de Montoliu. Y,
mane hoy en pleito homenaje GERARDO ©lEGO. además, por un sentido de "lo idílico". En el
Dibujo de Almada CIUTAT DE MALLORCA prólogo a sus Vint cangons así lo ha expresado
prosa fiel, verso galán. Gijón, Enero de 1927. otro exquisito poeta, el autor del Llibre d'es-
Almada es monago de la noche; el que sabe tances, Caries Riba.
acompañar sus ritos, y es de verle en los ban- Garcés, director de una colección antológica
quetes con que Lisboa' anima sus esperas y que Ya te das a las octavas VELLS CARRERS DE L'ÁLMUDAIM Elt poetes d'ara, es el compositor de aquel
sirven de puente entre una noche y otra.
de don Luis, o ya a tu verso, POEMA libro, rápidamente enaltecido en Cataluña,
A veces Alnrada comienza a consumirse. S e L'Omhra del IJedoncr.
le ve pasar como ciclista de sus ideas, y en el bruñes anverso y reverso Aixopluganl deis veis casáis Miquel Ferrá.—Miquel F c r r á viene a tener
raudo entreverle se nota que sólo le quedan el ¡Ágil curva de Invierno! Se desliza les quieluds endormiscades, en Barcelona un perfil semejante al que, <:n
ibis negro de sus cejas sobre sus ojos agranda- y ornas de rimas esclavas. Madrid, tiene Moreno Villa. Ferrá es un "Re-
Frente a unos grises, canos guaiten les gótiques volades
dos de consumido. Décimas de líneas bravas com a corones tnarquesals.
sidente". U n habitante de la "Residencia le
En los cabarets de Lisboa, que son como do- De medias luces gratas, sin arcanos Estudiantes". Un alma fina. Y una frenl m-
rados palacios asaltados por la galantería, Al-
en sólo un trazo resueltas, ffeniosa. Un corazón lleno de sur, de sol y de
mada revolotea sobre los descotcs y ofrece las Almada, por Vázquez Díaz frontones de idas y vueltas Últimos de ceniza. azul. Nació en Mallorca, la Málaga de Cata-
Dins les gran clastres solemnials,
rosas que pilla en las mesas en que se celebra luña. Su libro reciente A mig camí—título dan-
el banquete del gran negocio. Almada, en una palabra, refleja con sus di- en mutuas y altas porfías, ampies, desertes i calladcs, tesco—proyecta una sombra neoclásica, neorro-
bujos o con sus escritos lo más fino de esa me- laberintos, bizarrías, Lo gris, lo bueno, lo más lento y hi ha les cisternes isoladts mántica. Bifurque. Medio espotjtánea, medio
Galgo de su arte, camina con la cabeza fuera,
lancólica y feliz Lisboa, dando noble aire de qui jan els aires mes frescals. erudita. Alquitarada, desde luego. (Poesía es-
buscando lo que es tan difícil encontrar en la felicidades esbeltas. [cierto...
vida. blasón a cada cosa y soplándolas hacia el ideal pecial). De "Residente".
como si fuesen carabelas, ¡Chimeneas de calma!
Ve la configuración poética de la ciudad y Rostnd Llatas.—Es un poeta de grandes
en todo pone algo entre cosa vista y cosa soña-
Algún jardi, píe d'ombra hmmda, reminiscencia» románticas. Se le ha llamado
da. El conoce balustradas y balcones en Lis-
RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA. Prietos y adustos romances Pero el frío desnuda: todo es alma creix embautnant d'olors de vida el poeta de la soledad. E n sus Poemas líricí
boa, desde donde lo ve tixlo, y él ha recorrido cavados de sordos ecos, Veloz al descubierto. el secular reculliment. ha hecho vagar una musa retrospectiva, con-
los campos siempre en romería saudosa, estili- doliente, con aficiones cósmicas. A un estel,
zando lo rústico. UN POEMA DE ALMADA aiimo oculto en recovecos Nocturn, La nit tenipesiejaut.
Recuerda los domingos de Portugal—los más Pasmo perpetuo en los lances Vuelven las avenidas a su esquema. El tcmps retarda son rellotge... M. Ángel Cohmar. — Debutante, Lleno de
domingos del ttrundo—como nadie y en ellos Vóa challe e os braqos De ¡'alta Seu, immensa i rotja, oro. De deseos. Y de buena—nueva—orienta-
recoge la concreción de las excursiones, los andorinha d'esteá^ dois de retrocesos y avances, Vivaces nervaduras migdia cau solemnement. cióa Conoce el calibre de las metáforas. Sale
bailes y las tertulias. pelo baile, giraín laqos del verbo y de la apariencia. De lo interior asumen las figuras de caza. Se echa—muy bien—la escopeta a la
Vive en altos tabucos, pues él sólo necesita ao luar. MiQUEL FERRA. cara.—JS. G. C.
la flor y el banquete mensual, abrigándose sólo c a vida Clarividente demencia De una ciudad extrema.
O collctc
con su chaleco de punto medio de colegial me- doentinlia
d'esta Virgem del puro urdir ilaciones.
dio de marinero. En los pocos días de frío, de e a ermida
escalofríos de abandono y de no tener donde endoidece Iluminen tus pasiones ¡Oh transeúnte, prisa creadora
ir que tiene Lisboa, realiza sus cuadros como ao luar. como o S cavernas de la conciencia. De más viento en el viento. I 'tí
quien se suicida o escribe, como quien traza la Laqarote do foguéte Muy claro anuncias el advenimiento
ironía final y la confesión sentimental última. escaríate
Son días raros de Portugal en que todos los em vertigeni
Así a tus líricos bloques De los dioses de ahora! -^^^LIBRERIA CATALONIA
amigos están doentes. , , . . de cocote de luar.
También trabaja en la noche cuando se reti- alegría Em minarete mordidos de cien buriles, — Plaza Cataluña, 17 ~~cr—
ra v se encuentra con esa presión de nostalgia de María mate horas afinan perfiles, El dios más inminente necesita BARCELONA
la-ri-rate bate días calcidan retoques. Simple otra vez el mundo. Gran surtido de obras literarias, históricas, técnicas y artísticas. Se sirven con-
eni folia leve Incólumes ya de choques, Lo elemental afronta a lo profundo. tra reembolso toda clase de libros en inglés, francés, castellano y catalán
de luar. verde nevé ilesos de descarríos, El Invierno los cita.
la delicadeza, la inquietud y el ddettantismo Giram pés minuette Slrvasa tollcitarlo y ta le enviará oratultamente cada mas nota da las últimas novededes
de luar. reinen los contornos fríos :-: :-: :-: de librería :•: :-: :•:
giram passos,
' ' ¿ ' t ? - a r t i s t a sin salida que lo W l e j n -
girasoes ALMADA de tus espléndidos bidtos. JORGE GUILLEN. xxosasasaiffsíoíoií:^^
porta es vivir la gracia de su ciudad y andar
e os bonnets,<
•—BBISni-
me miró, tenía en la mirada un amable des- —En estas condiciones no hay trato, querido Lleno de rabia, como por una apuesta, agitó parecía como huir, pero era su mijdi) CSIÍCCÍÍJ
CUENTOS INTERNACIONALES precio. Se inclinó ante mí pensando que debía amigo. Esta ropa es de señorito, ya lo sé. Pero otro billete de cincuenta, gesticulando con el de estremecerse.
venderle mis trajes. Yo le hice pasar como a a mí me Tienen a comprar los obreros. Ellos no brazo; En la calle desierta desembocó otro hombre,
un visitante cualquiera. Rehusó dejar el som- saben más que hacerse vestidos de señoritos. —Trescientas cincuenta, querido amigo. U s Luego, otro. Uno tenía un traje gris, con rodi-
brero sobre la mesa del pasillo, quizá no que- Es increíble. Mire, mire, caballero. Antes de ted desea mi ruina. lleras, y el otro uno de luto, coui^letaniente
TPES TRAJES USADOS riendo llenar la fórmula de las visitas ociosas pagar doscientas liras por cada traje, e» pre-
y t:il vez no considerándome digno de esta ce- ciso que éste sea nuevo.
reniiiia. Se puso a mirar por la estancia todas Había vuelto a tomar lo» vestido» que se
—No, seiscientas.
Me miró estúpidamente y dijo:
de luto, casi nuevo. Cada cual se tornó al oír
los pasos del otro. Retardaron el paso, y, como
—Es usted tozudo, querido amigo. N o seobedientes a una misma idea, se dirigieron l u -
mis cosas como si tuviesen escrito un precio en contorsionaban entre sus manos como personas aviene a razones. cia el tío que gesticulaba. No le hablaron. Pero
por Conado Alvaro una etiqueta invisible. Recuerdo que era pocos vivas. Y he aquí que otra vez pasaba las uñas Colocó cuidadosamente el dinero en la car- se pusieron tras él, en fila, marchando como
días después de Nochebuena y mi hijo estaba- por las a.KÍlas m.3nchada3 de sudor, y he aqui tera, salió y esperó a que lo llamase. Estaba lo» soldados en marcha india. Avanzal'. .
llos trajes, ¿qué contendrían? Intenté hurgar- en una habitación con sus juguetes nuevos. Los que los botones de la pretina de los pantalones para cerrar la puerta cuando rae gritó al bajar una precisión de reloj. Cada uno poníu
El año pasado me encargaron vender tres los pero pronto retiré la mano; estaban húme- ojos de aquel honrbre se posaron también sobre se caían, y el brillo aparecía en las vueltas por la escalera: en la huella que dejaba el que iba delanu-, na
trajes viejos pertenecientes a un amigo mío. dos y, además, se adaptal)an a la mano de re- ellos, sin comprender, como tropezándose con el roce de los calcañalas. Y he aquí la llaga —I Cuatrocientas I ciendo los tres los mismos gestos. De igual es-
Pasó mucho tiempo antes de que me decidiese de la polilla viva y seca sobre la tela, como una tatura, caminaba el trío aquel con el n-ii'.!r • d-
pente como un guante. Tal vez la luz de aquella una idea que no acertaba a formular. Continuó Y yo, desde arriba:
fecto de inclinar un poco el hombrí i Í :
a hacerlo. Ni siquiera había contado cuantos mirándolos hasta que abrí la puerta de aquella pústula maligna. —i Seiscientas!
habitación, o ignoro qué cosa, hizo que aque- Dijo entre sí: Marchando al paso también fui yo ai ¡...;.,..,.
eran. Y los habían traido en una maleta, y alh estancia, de la estancia donde estaban los tra- —i Cuatrocientas cincuenta! ; Quinientas I
llos trajes, apenas sacados fuera, se entriste-
los había dejado en una habitación que ya no jes. Pero mientras, yo también pcasaba que —Este hombre debía andar mal y estropear I Quinientas veinticinco I—asi decía bajando la en su corriente. (Yo bien hubiera querido des-
habitaba. Comenzado el invierno,_ me ^sucedía ciesen y se desluciesen. viarme por un callejón.)
Decidí andar aquella misma noche a ver a aquellos juguetes costaban dinero y que pronto los tacnnes de las botas por la parte de afuera. escalera.
a menudo, entre los pensamientos jornaleros, el
uno de tantos ropavejeros de la ciudad, y, mien- estarían rotos. "Usted se dará cuenta, caba- ¿Vende usted las botas de este hombre? —¡ Seiscientas I Troté un rato a njarcar el paso, estando quie-
dedicar alguno a aquella maleta cerrada y a —No.
tras tanto, los colgué de la percha. Por la no- llero, de lo caro que es el dinero; el dinero, Cerré la puerta. to para fingir acompañarles. Pero ell.s . omina-
aquellos trajes, como a algo que yo quisiera che, al volver del teatro, abrí la puerta de así, en la n»no, es indestructible y sacro. —QiKrido amigo, querido am%;o—decía con —1 Quinientas setenta y cinco!—gritó—¡ Seis- ban ya sin parar, etiuidistantes, C": ac-
suprimir y anonadar. ¿Cuántos y de qué color aquella estancia como si hubiese un huésped. Transformado en esos cachivaches, se convierte un acento en cuya ira se revelaba un meridional, cientas ! tas de cartón en los !alx)ratarios . ,1.08.
eran? ¿Y dónde estaba el que los había man- Estaban colgados aquellos trajes en las pos- en algo miserable y provisorio. H e aquí lo mientras tenía colgando de sus atroces manos Pocos minutos después llamaban de nuevo a Mientras me pasaban al lado, rccuaocí los tre»
dado ? turas alegres de hombres que caminan; inejor que es el dinero. Usted tiene libros en las pa- los tres trajes. mi puerta. Era el nirismo, en compañía de uno traje» que había vendido.
dicho, de un solo hombre que camina, un hom- redes y cojines de damasco y hasta algún En tanto, yo miraba su atuendo» y me surgía que debía ser un socio suyo y que le esperaba La calle estaba <:n una de las parte» altas de
bre tambaleante y medio desgualdramillado. buen mueble. Usted sabe que estas cosas se las esta pregunta: ¿ Si él también se vestiría con abajo. la ciudad. Había en ella un miradero (jue ense-
Ahora me parecían aquellas telas a punto de procuran los hombres como usted, como si des- trajes viejos? Pero, ¿quién podía haberle ven- —He querido venga iKira hacérselos ver. En- ñaba un panorama encantador.
destrozarse. Las solapas, tiradas hacia atrás, garrasen a la vida algo ilícito. Es una forma dido aquellos pantalones a cuadro»? ¿Y aquel séñele los trajes, querido amigo. Por un momento vi a los tres i. líiír
tenían el aire'de uno que camina de prisa, pre- de pequeño bandidaje la del hombre que arran- hongo? Le del)ía molestar tanto sus mercancías El otro era gordo y enlutado. Tenía una son- a este parapeto. Por un inslaute, sui \\ •
so de pensamientos turbios. Cerré con llave la ca algo a la vida. Pero el hombre tiene esta que se había hecho un traje a su modo, seguro risa estúpida y malvada. Cogió los trajes, los destacaron en el cielo claro y noctuti,
puerta, pero, apenas me acosté en la estancia equivocación. Y esto es lo que envilece a los de que nadie se lo compraría. examinó. El primero había sacado seis billetes recortadas en papel negro. Se agitaron CÍJUJIIU-
contigua, me pareció como si hubiese olvidado homlires, el procurarse inciertamente aquello a —Yo le doy cien liras por todos y me arruino. de a ciento, y haciéndolos bailar entre los de- lamente sobre el abismo, ondeando, impulsados
cerrar la puerta. Sentía a alguien andar arri- que tienen derecho. Asi me pareció que dijo, —Así no los vendo. dos, decía: ix)r un vértigo que les enipujaba y les retenía,
ba y abajo, bajar y subir por la escalera, entrar añadiendo: "Míreme cómo hago yo." —Doscientas. —Ea, yo pago mejor que nadie. Estamos en como entre dos fuerzas magnéticas opuestas.
en la habitación a través de la pared, detener Había entrado en la estancia con el sombrero Había metido mano a la cartera, sacando dos invierno, no lo olvide, y estos son trajes de Los tres, como c<iuilibrislas de circo, comenz.»-
de vez en cuando sus pasos, de modo que el en la mano. Una esterlina le colgaba de la ca- billetes de a ciento, amarillos y flamantes. El verano. Pago por tozudez. Y no crea: sé que ron a quitarse la chaqueta. Hacían esfuerzos
rumor incierto de la pisada caía mucho después dena del reloj. Se había parado en medio de la papel nuevo contaba. Había puesto el pulgar en estos son trajes de un muerto, y muerto quién terribles, como para quitarse una pie! ••' :•
que lo pensase y lo quisiese mi pensamiento. estancia y decía: Veamos. Cogí los trajes, los medio de los dos billetes plegados y los agitaba sabe cómo. dora, Estíindo siempre en vilo, se de
Me levanté y, encendida la luz, vi que la puer- extendí sobre la mesa. El dejó su sombrero en eti el aire. Posó el dinero sobre la mesa. Cogió los tra- poniendo en la barandilla del miradero Í «,;.,i ,,,,,.
ta estaba cncerrojada. Cesaron los pasos por la cama y los cogió como se coge a las per- - - H e aquí el dinero, querido amigo. Dos- jes bajo el brazo entre la agitación de las man- de las prendas. Cuando se íjuitaron ya los tra-
encanto, como hacen las pdillas, que cesan en sonas. cientas liras. Se las doy si las quiere. Se las gas y de los pantalones, sobre los que pasó una jes se miraron, miraron el abismo abierto a sui
su trabajo apenas se filtra un poco de luz. Me "¿Cuánto quiere por ellos? —dijo—. Mien- doy. Son mías. Tómelas. mano cariñosa, como se hace con los perros pies y se echaron ijara atrás, aterrorizados, sal-
parecía que todos los trajes guardados en la tras, como un médico que conoce los puntos Me miró un momento y me dijo: juguetones. Me asomé a la ventana y le vi en tando precipitadamente hacia la calk\
habitación hiciesen un fru-fru largo y continuo, donde se manifiestan la enfermedades, inspec- —Puedo comprarle todo: estos cuadros, aquel la calle caminar con el hombre gordo al lado, Se dieron una ojeada, esa oje;ul;í ij
como hace el forro de seda en las mangas, y cionaba los trajes en rincones que yo no hubiera mueble, e.sos cojines. Compro objetos antiguos, mientras los trajes se agitaban pidiendo deses- antes de separarse los compañeros ú<-
U n día, para abandonar aquella idea que me de nuevo reptando se lanzasen a la escaíerá y sospechado. En las axilas de las mangas, el objetos de arte y pago bien; pago más que na- peradamente auxilio. Para no llamar la aten- Dtspuéfi se marcharon corriendo por tre.-* calles
absorbía demasiado, decid! intervenir en aque- que la escalera no terminase nunca, antes bien forro estaba descolorido y manchado. Pasó so- die. Tome estas doscientas liras. Son suyas, si ción oe los transeúntes, tomaron un coche. Así diferentes. Por un momento vi a k)S trajes agi-
lla ropa. Abrí la ventana para que la estancia se multiplicase bajo sus pasos corno la escala bre él la uña y la seda, un momento, se pulve- las quiere. Yo le dije entonces tina cosa que na- pasó íujuel día. Yo no pensalia ya en los trajes tarse sobre el miradero.
se inundara de sol y comencé la operación. Uno por la que gatea el bombero hasta el tejado. aquello.-» ni en su comprador. Había mandado
rizó. En los codos, la tela comenzaba a ceder. die le debía liaber dicho. L e dije: Después, se presentó un liombre ron los pan-
a uno extendí sobre la mesa aquellos trajes, y Al día siguiente vino el ropavejero. Se aso- Después, su larga uña, dura y negra, se posó —¿Cree usted que yo no he -visto nunca bille- el dinero a quien nie había encargado de su ven- talones a cuadros y el hongo gris. Recogió los
siempre recordaré mis manos trémulas al des- mó a la puerta y me enseñó la tarjeta que le
atar las correas de la maleta, como si se sobre- había escrito vehementemente. sobre un agujcrito como sobre una llaga: un tes de Banco para que me abanique con ellos ta y me avergonz:iba de que fuese poco, conw vestidos abandonados, como se reci>i>c a los chi-
agujero hecho por una polilla. las narices? si lo liubicse robado yo. cos escapados de casa. No me n
pusiesen a otras manos que yo no conocía pero Creo que los vendió aún a t ; tiios
Encontré sobre la tarjeta un nombre y mi —¿Cuánto quiere por ellos? Esta pregunta, que no se esperaba le hizo Una tarde saliendo de casa tuve un encuen-
de las que huía el contacto. No obstante, yo
domicilio, escrito pf)r mí nirismo. Observé m! —Usted dirá. impresión. Estábamos en la puerta y yo tenía la tro insólito. Era un hombre del pueblo, quizá que se les vio un día caiainar ;i^' re ri i--jaiio
experimentaba como si aquellos vestidos tuvie-
ran algo de vital, a la manera de los frutos firma, escrita claramente, más de lo usual: dis- —Así no puedo comprar. Yo no sé cuánto mano en el picaporte en ademán de abrir. En- un obrero que caminaba gesticulando. N o séde un altísimo cdiÍH'i.i, V' ii simes A oíros !n:s,
tonces él sacó de nuevo la cartera abultada y cóirio, pero me parecía que sus gestos estaban todavía. A aquellos tres at.
apenas desgajados del árbol. Había uno de tintamente, como en un ejercicio de colegio. El quiere usted; usted podía querer hasta mil
extrajo de ella otro billete de a ciento. guiados por hilos invisibles, porque el brazo en demia de vértigo, come úi;
lana, pesado, calentucho. Otro, dudé tocarlo. hombre que me enseñaba la tarjeta era bajo, liras.
i^ra un traje claro, de verano, con rodilleras. y tenía un par de pantalones a grandes cuadros Lo pensé un poco y dije: —He aquí trescientas liras. Trescientas, que- la manga se movía como agitado jxir el viento h.-iblando de uno de ellü?, que i HIJO J OH « l i -
apretadísimos en el tobillo, y fajando el vien- —Son tres trajes. Seiscientas liras; doscien- rido amigo. A nadie disucustan trescientas liras. o por una idea fija. marse sobre la misma cruz de la Cúpula de
Jí.ra un despojo frío e inerte.
trm ; T ' ° '^" '^ ""«sa me asombró su inconsis- tre protuberante conw el caparazón de unatas cada uno. Yo sentí el olor de aquel dinero, un olor La calle estaba desierta. El individuo camina- .San Pedro.
í " V ' ^ "^f ? " '^""servaba más que ningún otro ^rtuL'a El !iom!)re llevaba una chaciueta de Tiró los trajes sobre la mesa, cosa que me coriáceo, mezclado a im apestoso perfume de t a por en medio. Al encontrarme se me quedó
molestó. Cogió el sombrero e hizo como que calendario de peluquero, mirando. Me pareció impasible y ausente y que CORRADO ALVARO.
n . ' " ™ ' ' ^""^ ''"«'•P° «i"<: lo había habitado, su tere opélo V un hongo gris.
inercia era espantosa. Y los bolsillos de aque- ¿ X b a el mirarme, y las pocas veces que se iba. —No. no se daba cuenta de lo que hacía. A rato» ( T r a d ú c e l a 4« R. S.)
Página cuarta LA G A C E T A LITERARIA

Libros españoles
ESCAPARATE DE LIBROS
—Sí. Ya comprendo, amigo Jarnés. Y que, por etapas de azares diversos, pasa de Libros americanos
Proust... monaguillo a "caballero de Isabel la Católica,
—Gran pregunta paia. contestarla en dos pa- ex alcalde ciervista, subcabo del Somatén, Ma- Poesía
Novela labras... yordomo de siete cofradías y, recientemente,
gentil-hombre de entrada". No cabe mayor do- ALFONSO REYES: PaMía.—París, 1926.
« EL P R O F E S O R I N Ú T I L » - i Caldos?...
—Es un magnífico representante de la ^ o - nosura en la narración. Es ima "estampa" algo
más movida, algo menos paisajista que las ha- El lector" de estos sensitivos poemas tropie-
ca de más espesa trivialidad española.
JARNES, HÉROE DE NOVELA —Han dicho que usted recuerda en el estilo bituales. Pero el desembarazo del estilo lite- za con el titulado "Glosa de mi tierra", y allí
a Ortega y a Giraudoux... rario del Sr. Urabayen se presta muy bien para se detiene, como abeja que halló su preferida
Hay hoiTif)res que han nacido con una espe-
—Pues... me parece muy bien. el dibujo brusco y rápido de este Honorio Hor- corola. Los tan delicados matices lírieos del
cial disptjsición para héroes de novela. A ve- migos, varón de Escalona..., o de cualquier autor de "Simpatías y diferencias" logran en
ces, ellos mismos no se han dado cuenta. Un —¿Quién es el profesor inútil? punto de España, porque estos admirables va- el color morado de una "amapolita" su sínte-
día nace uno de estos héroes: no hay profeta —Yo. rones alambicados en la pillería, suelen ser "hi- sis más fiel:
que lo anuncie desde formidables altavoces. —¿Y las alumnas? jos predilectos" de todos los pueblos. "Amapolita morada
Cuando nadie lo esperaba, surge la revela- —Las alumnas, ¡nadie! Y después de este episodio narrativo, los Cua- del valle donde nací:
ción del héroe novelístico.—¡Quién hubiera sos- —Yo decía que usted no es héroe barojiano, dernos han dado un ensayo sumamente bello y si no estás enamorada,
pechado!...—La revelación le parece a su fa-a pesar de haberse escapado del seminario. devoto sobre Cervantes, del-iido a Elie Faure, y enamórate de mí."
milia una rebelión. Una rebelión contra su cri- —Los héroes barojianos van desnudos por entresacado, en traducción de Margarita Nel-
terio. el mundo. Y uno lleva su bagaje. ken, de un libro ciue próximaniciíte aparecerá, Todo Alfonso Reyes está en esta glosa, cu-
Porgue le habían dicho, igual que a cada uno —No lo tiró al río, ¿verdad? (¿Ni siquiera con el título Montaigne et ses trois premiers yas sutiles vibraciones exigen muy delgadas
de sus innuroerablcs hermanos: a "El Río Fiel"?) nés. Faure, acercado al arte español a través membranas. Copiamos una estrofa entera:
—Tú eres lisio. Y puedes llegar a arzobispo El Presidente.—¡ Visto para sentencia! de Velázquez, es de los extranjeros que nos "¿Nacerán estrellas de oro
de Zaragoza. El presidente se ha hundido con toda la sala miran con algo de fantasía exuberante. ¿Les de tu cáliz tremulento
Pt ro el héroe se niega, con insólito gesto, a -—¿había en la pantalla ima sala de Audien- reprochamos su visión pintoresca? ¡Pero si -^norma para el pensamiento
ser arzobispo de Zaragoza. Una buena noche cia?—, se ha hundido en el seno vibrante de la acaso tengan razón I Pero si tal vez desde la y bujeta para el lloro?
luz eléctrica. altura del Greco, o de Goya, o de Velázquez, ¡ No vale un canto sonoro
Después de tantas insinuaciones nos mira- o de Cervantes, nuestro panorama racial, de el silencio que te oí!
mos un poco desconcertados. paisaje y de carácter, sea, con más o menos Apurando estoy en ti
—Pues... isíl exageración, el mismo que los extrajeros, finos cuanto la música yerra.
FRANCISCO AYALA, en percibir matices, nos han descubierto. Amapola de mi tierra,
Las páginas de Faure sobre Cervantes no tie- enamórate de mí."
nen pretensiones de descubrimiento. Son jus-
Ensayo* tas, son comprensivas y admiradoras para nues-
La última serie de los cuadernos literarios tro ingenio. Tienen calor de simpatía. Tienen

Frágiles y menudos, sustanciosos y diversos, Cervantes,


belleza. Tienen jugosidad de estilo. Dignas de
en una palabra. (Y ya sabemos to- p^- • • : : .

estos Cuadernos literarios tienen un corto suelo dos que esta dignidad no ha sido alcanzada por
mariposeado, de muy simpático giro. Agrada. la mayor parte de nuestros cervantistas.)—M.
Satisface. Y, además, es un anuncio inequívoco Arconada. ; ->
de prosperidades de sol y de primavera en el
jardín de nuestra literatura. Mientras las aves SALVADOR DE MADARIAGA: Guia del
de amplio vuelo trinan en las arboledas, bien lector del "OM7OÍ?".—Espasa-Calpe, S. A.
í'
está el vivo aleteado de las mariposas, en los
rosales, en las matas, en las cercanías de nues- Dos cosas se propuso el autor de esta Guia:
tras manos y de nuestros ojos. Nadie discute analizar algunos de 'los problemas sugeridos
la superioridad del mirlo, trabajador de hila- por la actitud de Cervantes ante Don Quijote
turas líricas. Pero en el jardín, en cualquier y los demás libros de caballerías, y estudiar
hora de mayo, calurosa y remansada, hace grato "algunas cuestiones psicológicas que plantea la
ver la pequeña locura giradora de las maripo- obra misma". Cumple ambas intenciones tan
sas, bordando claridades en el cañamazo de la plausible libro de hermenéutica cervantina.
mañana soleada. de grandes hombres? En ésta como en toda? de Vinciguerra, ocultos, pero vivos, Sanctis
"Una obra del rango del Quijote—decía ya
Así son estos pequeños libros que, bajo la en sus Meditaciones, José Ortega y Gasset—
filiación genérica de Cuadernos literarios, vie- tiene que ser tomada como Jerícó. En amplios
nen apareciendo en lotes intermitentes, bajo la giros, nuestros pensamientos y nuestras emo-
íi ,';
las pedagogías, lo primero que hay que tener Croce. •
en cuenta es la vieja idea platónica de que sólo
se aprende lo que ya se sabe. Napoleón se en- ALMANACCO LITERARIO. 1927. Monda-
caramó en la historia, no por leer a Plutarco,
,,

tutela directa de un comité actualmente dis- ciones han de irle estrechando lentamente, dan- —*-. dori.—Milano.
sino que lo leía porque alentaba en él un crea-
gregado. Libros sencillos, mariposeadores, bre- do al aire como sones de ideales trompetas". dor de historia. Y ¿no hay a veces un tanto de
\MÍN JARNÉS ves. Tal vez no tienen la definidora contunden- Madariaga utilizó esta táctica de asedio. Y en ALFONSO REYES filisteísmo en esto de hacer aspavientos ante los la Este es el segundo Almanaque publicado por
casa editorial Mondadori, de tan creciente ac-
(/-' /. Moreno Villa.) cia del canto; pero, sin duda alguna, poseen la tan fructuosas circunvalaciones supo hallar el grandes hombres ? Por otra parte, las biogra-
(Dibujo de Vázquez Días.)
gracia vistosa del vuelo. Carecen de alcances, costado menos robusto de Cervantes, del Cer- fías de grandes artistas, casi siempre llenas de tividad. Ninguna
Segundo Almanafiue y segundo acierto.
propaganda tan útil para la casa y
salta, fugitivo, las tapias del seminario. El co- de amplitudes trascendentales, pero, en su mo- vantes crítico, ya que para el Cervantes crea- Es superfino apuntar la estirpe lírica de Re- un interés humano, demasiado humano, a ve- tan agradable para el lector. Este gruer,o Al-
razón se le ha disparado al comprender que destia, no están exentos ni de bello ni de cierto dor sólo guarda un fervoroso acatamiento. yes. Pronto la reconocerá el lector ante esta ces, no suelen ser demasiado edificantes. Hay manaque de 1927 contiene abundantes noticias
él solo—héroe de novela—ha de afrontar los decoro previo de selección. Sí; entiéndase: cua- Acerca del Cervantes crítico, nos dice: "Cer- fina, temblorosa décima. Estamos frente a un excepciones. Dostoiewski, como Beethoven, me-
caminos difíciles del mundo. (Aunque el héroe dernos, pero no borradores. Limitación, pero no vantes es un intelectual clásico, que protesta poeta enamorado del "silencio de oro", frente recían siempre el respeto y la piedad admirada literarias: crónica mundial de teatros en 1926;
no irá en bu.sca de la aurora roja: no es su pequenez. contra las obras descabelladas de extravagan- a un hermano de Mallarmé. En otra décima, de los hombres por su vida tanto confo por su crónicas literaria, artistica, editorial; entrevis-
destino un destino de héroe barojiano.) Y es lástima que, después del halago de lates románticos. No haya ilusiones en este res- pregunta a su amapola: obra. Y aun más por su vida que por su obra, algunos tas con los más conocidos escritores de Italia y
Y aquí, punto. O puntos. Toda una línea de buena acogida, la publicación de estos cuader- pecto". Al suscribir las razones del canónigo que ésta, alfiny al cabo, es juzgada por cada máximas,extranjeros; dibujos, anécdotas, fechas,
ilustraciones de libros extranjeros;
puntos, en sustitución de una vida turbulenta nos no se intensifique aún más, haciendo, si no de Toledo, atañederas a los libros de caballe- " ¿ Por qué, sin decirme nada, época de una manera distinta, mientras la alta todo ello con
y varia. Después, unas palabras epilógales. periódica su aparición—cosa, después de todo, rías "conviene apuntar—dice Madariaga—ciue me infundes un ansia incierta lección pura de su existencia no puede perder Cecchi, Marinetti, la colalxiración de escritores como
En el epílogo—que a su vez puede ser pró- violenta—, al menos logrando intensificar, ac- Cervantes habría fallado en términos íclénticos —copa exhausta, mano abierta— nunca su radiante ejemplaridad. Son ellas nues- Mazuccetti y Ettore Titta Rosa, etc. La profesora
logo—el protagonista se nos presenta amarra- tivar la labor editora. Sería lamentable que, sobre ¡lainlet o el Rey Lear, si los hubiera co- si no estás enamorada?" tras verdaderas y auténticas Vidas de Santos. rosa información española, di Zuani han dado nume-
do a tierra, a v" ''--'':... ¿Se ha truncado su coniü casi siempre sucede, muriese esta publi- nocido". Y, en otro lugar, dice: "De este modo En el libro que nos ocupa se trata de Dos- tivamente. Al final de este Almanaque y alemana, respec-
Todo el libro está penetrado de tan nutri- hay una
destino de he. vela? Sería excesivo cación por falta de ánimos o por exceso de di- nos revela el romántico creador de Don Qui- dos silencios. El mismo título Pausa es untoiewski visto por su hija. Aun después de él
afirmarlo. Perú i. ,... n que publique un libro ficultades. Podría, persistiendo, realizar en jote los elementos artificiales y académicos que acierto. No es Alfonso Reyes un buscador de ha visto la luz una obra de la propia mujer de pequeña antología de escritores italianos. De
en cuya portada se lea la palabra "novela", nuestra literatura ima simpática labor plena formaban su gusto clásico. Sus dogmas lite- turbulencias de color y de música, sino de so- Dostoiewski. La visión de un gran hombre por ella, algunas páginas se salvan: Borgese, Chie-
hahi-ftiics perdido un protagonista y nos ha- de méritos. Hasta ahora no es mala su orien- rarios eran a la literatura lo que las proposicio- segadas caricias — graciosas violetas cuya raíz sus familiares próximos puede pecar de insin- sa, Cecchi, Fracchia; otras destacan: Piran-
! icontrado un autor. tación : su cauce tiene altura, tiene garantías nes secas y librescas de los teólogos medieva- arde con ímpetu auténtico y hondo—. Para ob ceridad o de falta de perspectiva. El libro de dello, Bontempelli, Srevo, Papini, y lo demás,
valoradoras. Ha pasado por Baroja, por Aso- les a la religión". monótono y pobre.
tener de él un certero retrato, acaso bastaría la hija de Dostoiewski no parece caer grave-
JARNES, POSIBLE NOVELISTA rín, por Andrenia, por Gómez de la Serna, por mente en alguno de estos dos defectos. Y no Pobre también, la lírica italiana joven. El
Moreno Villa, por Cañedo, etc. ¿Qué deseamos, Complace a Madariaga insistir en la afirma- copiar su poema "Conflicto", ágil bosquejo del
ción de un Cervantes creador, casi siempre en poeta.—J. deja, en cambio, de tener aspectos curiosos. concurso de Mondadori, del cual en este Alma-
Un autor—precisamente—de novelas. Sin du- entonces? Nos agradaría que, sin variar de Amada Dostoiewski se nos aparece como algo naque se da otra vez cuenta, tuvo un resultado
das ni distingos: de novelas. Y, además, un norma, el cauce de estos Cuadernas literarios pugna contra el Cervantes crítico. Acaso Cer- más que una colectora de recuerdos de un gran poco halagüeño. Claro que esto no sería un dato
autor nuevo, en el claro y valioso sentido que diera una pequeña curva y entrara, decidida- vantes se sintió empujado a escribir un libro Libros portugueses padre. El destino de Rusia le preocupa; la ex- definitivo; pero fuera del concurso es también
este adjetivo tiene hoy. mente, en los predios de la literatura joven. de caballerías modelo, ejemplar. Acaso ese plicación de su historia y de sus movimientos, bastante difícil hallar un poeta nuevo, con in-
Lo que es decir: una cosa extraordinaria. Aseguraríamos que esta dirección sería para el libro, comenzado a escribir por el canónigo Historia
terés y alta conciencia de lo que debe ser la
Porq\ie siempre—como afirma Ortega y Gas- cauce, hasta ahora tal vez en exceso doctoral, de Toledo—del cual ya tenía "más de cien OLIVEIRA MARTINS: Historia de la Ci-también. Las grandes figuras literarias de su poesía después de los futuristas, los crepuscu
sct—ha sido muy difícil producir una buena un aumento inestimable de caudalosidad y de hojas"—, sea un libro inédito de Cervantes. viÜMciún Ibérica. Traducción de José Al- país desfilan por sus pagmas, y la autora, con liares, pascolianos y d'annunzianos... y ante
novela ¡ pero en esta fecha, más que nunca. emoción. Acaso... biñana Monipó.—Editorial Mundo Latino. una complacencia de convencida, nos hace ver nuestro tiempo. De doscientos treinta y cuatro
(Y de aquí la prevención—o mejor, fingido El marco, reducido y ligero de estos cuader- Pero ya el siglo prefería las parodias. Fe- Madrid. cómo en casi todos ellos, sobre la materia pri- manuscritos, sólo tres han sido apreciados: La
desdén—hacia el género de la falange beocia, nos, tendría muy buena acordancia con la li-lizmente el genio español se lanzó al humoris- La aparición de la obra de Oliveira Martins ma rusa, ha trabajado una levadura extraña, fontana nella foresta, de V. Gerace; MIIÍÜ mia
que encontraba fácil mixtificar y simular en teratura de nuestros jóvenes escritores. Si- mo, y produjo la obra espléndida que continúa en una nueva traducción castellana que merece un porcentaje de sangre extranjera que ha pro- dolce e triste, de Apollinaro Duce, y Giovamle
otras actividades literarias o artísticas, y no guiendo al Manual de espumas, de Gerardo Die- siendo manantial de tantas inéditas sugerencias. ser destacada con un especial guión admirativo vocado reacciones diversas y, según ella, fa- errare, de Filippo Argenti. La Academia Mon-
hallaba manera de vestir las apariencias de logo, ya se anuncian volúmenes de García Lorca "El autor espera—dice Madariaga—que su en LA GACETA LITERARIA. Su Historia de la Ci- tales. Esa oscilación pendular del alma eslava dadori ha concedido el premio a Gerace, des-
nuevo en ésta, de mayor empeño.) y de Salinas. Es poca juventud todavía. Ha lectura sirva para dar un renuevo de interés a vilisación Ibérica permanece siendo, a pesar del entre Oriente y Occidente ha sido una indeci- pués de dudar si sería mejor dejarlo desierto.
i Salud, Jarnés, posible novelista, para aco- llegado el momento de darnos cuenta que toda la del Quijote, que tiende lastimosamente a tieirfpo, el único ensayo de comprensión del pa- sión que cada uno de ellos ha resuelto de acuer- De los otros poetas se hará una antología.
meter las arriesgadas exploraciones en lo pro- empresa de buena lectura no debe—ni tal vez convertirse en figura de Museo". Creemos en sado hispánico hecho por un historiador, que do con sus antecedentes étnicos. Vacunada con Si este concurso no ha tenido la fortuna de
fundo, reservadas—según las palabras de Or- puede—vivir ausente del calor augural de lala eficacia del acicate, aunque no compartamos era, al propio tiempo, un gran espíritu. Algu- Gobineau, la hija de Dostoiewski nos ofrece señalar la existencia en Italia de una imeva
tega—a espíritus de rara selección 1 juventud, cuando ésta ha adquirido ya concre- el temor apuntado. El Quijote, libro vivo, nos de los puntos de vista en que se sitúa para una explicación de la literatura rusa a través poesía, tiene, en cambio, una ventaja: la de ha-
ción de presencia y potencia, como sucede en inagotable, seguirá siempre suscitando otros li- contemplarlo podrían hoy ser discutidos, pero de esta interpretación racial. Puchkín es uncer que la casa Mondadori acentúe su interés
"EL PROFESOR INÚTIL" España, en esta hora artísticamente floreada. bros que quisiéramos leer con la honda frui- casi todas las ideas que rigen esta su interpre- cantor del alma eslava, pero con el apasiona- por los escritores jóvenes. En su catálogo hay
¿Es una novela—o bien: ¿es un cuerpo de Cuadernos Pero, por encima de estas objeciones, los ción de esta bien meditada Guía.—/. tíxión de la historia cispirenaíca son de una miento africano de sus antepasados negros. Ler- ausencias que ya no son justificables. Llenar ese
literarios
novelas?—"El profesor inútil"? Ni es unapublicación indispensable. Llenan el regazo de representan una clase de fecundidad aún no bien explotada. Y en todo mcntoff es un burdo escocés. Tolstoí es un ger- vacio seria el único modo de compensar algunos
novela, ni su autor se ha propuesto que lo sea. un paréntesis; un intervalo, un descanso. Se Poesía caso, digna de ser meditada por los estudiosos mano que se forma un ideal de vida austera, libros que no pueden tener para un público
Ño obstante haber empleado en su confección leen con placer en los intermedios que hacemos y los estudiantes de Historia en este país de protestante, luterano, de espaldas al alma rusa. moderno interés señalado: tales los de Moretti,
puros elemwUos novelísticos. RAFAEL ALBERTI: La Amante. Suplemen- libros de texto varios o únicos. Loable esfuer- Turgueneff, el triunfador y apolíneo Turgue- Varaldo, Saponaro, Gotta, autores de quienes
en la jornada de labor. Son como un pitillo de
¿Qué e.s, entonces?... Pensamos: esbozo. ¡Y, fantasía, sugestivo de buena lectura, fumado to de Litoral.—Málaga. zo por descubrir un ritmo, una ley aclaradora neff, se cree un europeo por vivir en París y nos importa mucho lo que digan o lo que ha-
no!... Novela posible, frustrada. ¡Y, no!... en la ociosidad de unos instantes. de las desconcertantes variedades y los vio- es, en sus defectos, el más ruso de todos ellos. gan: "Quel che dice e quel che á..." Es de
"Marinero en tierra", premio nacional de lentos contrastes de nuestra vida pasada, por Nekrusoff es un polaco. Dostoiewski es un li- esperar que en esa renovación iniciada tengan
¿Qué es, entonces?
Podemos desglosar unas observaciones asis- ¿Y qué mejor pasatiempo? En la ciudad, Literatura, mereció. "La amante", merece un aclarar el enigma de lo que suponga en la His- tuano, es decir, para su hija, un normando. alguna mayor influencia este año Bogere, di-
tcraáticas del primer elemental examen. Y en- para la frecuencia de los viajes de tranvía, no premio de literatura nacional. Se piensa en los toria nuestro genio nacional y el valor de lo Este hombre, que ha sondeado en las más te- rector de una Colección universal, y Fracchia,
trovadores galaico-portugueses, cuyas "Cancio- que España aportó al mundo. Y, sobre todo,
contramos: I) Un libro casi desnudo_ de ac- hay nada más gustoso que un pequeño libro nes de amiga", pasando a manos del Arcipreste afirmación clara y fuerte de la profunda soli- nebrosas profundidades de abismo del alma con su poderoso índice de La Fiera Lettera-
ción, (Al margen: i Es siempre impúdica la de esta índole. Cómodo, breve, manuable. Y, de Hita, llegaron hasta los Cancioneros del daridad peninsular, tan neciamente olvidada por rusa, este honrbre que ha hecho estremecer a ria.—Juan Chabás.
cmsi desnudeg?) z) X.n Hbru poco objetivo, sobre todo, que interese a nuestra curiosidad siglo XV. Alberti, sabe en "La amante" todo unos y por otros en muchos libros y en nuestra sus lectores ante la confusa complejidad de la
r' .--••-tación lírica. No .será necesario cxpli- de lectores exigentes. No el libro abultado. esto. Corno el Arcipreste, va por las sierras de política pasada, presente y Dios no quiera que psicología eslava era, por su raza y por su vida, Libros recibidos
concepto ni precisar su significado Frente a la modistilla que a nuestro lado, en el España con su amiga. Como los Cancioneros futura. Y, precisamente, ¿por qué se ha supri- un hombre pulcro, ordenado, constante, rectilí-
.....,v,v.v.. No será necesario. 3) Un libro de tranvía, saca el folletín o la novelita indeco- neo y bondadoso. Era un europeo.—E. L. Pío B a r o j a : Las veleidades de la fortuna.
base psicológica, lo que, en relación con las no- rosa, yo siempre había tenido dudas sobre qué del siglo XV, va con ella de un modo elegante. mido en la nueva traducción la dedicatoria a Los amores tardíos. Novelas. 5 pesetas cada
nuestro D. Juan Valera, "crítico eminente, es-
tas de Ortega, es de una gran importancia sin- libro interponer. Ahora no; ahora pongo, ais- Galante. Ingenioso. En cuanto a su galaico- critor ático y español de raza", que fué uno tomo. Editorial Caro Raggio. Madrid.
tomática. 4) Momentos descriptivos, frecuente lándome de la onda atrevida de su lectura pe- portugiiesismo... Se diría que Alberti es uno de los pocos hombres de nuestro siglo XIX que Libros italianos — Antonio E s p i n a : Pájaro pinto. Colección
persecución de la imagen (¿Novela? ¿Poe- caminosa, el decoro, la claridad y la gracia de de los pofitas más influenciados y exquisítados la sintieron?—E. L. " N o v a N o v o r u m " . 3,50 pesetas. Revista de O c -
ma?); y 5) Un personaje mismo como centro cualquiera de estos Cuadernos literarios. de la actual generación poética, por la ondada MARIO VINCIGUERRA: Interpretazione del cidente. Madrid.
de los tres opúsculos. (I^s tres opúsculos po- erudita que Menéndez Pidal ha puesto de moda Petrarchismo.—Ed. del Baretti. Torino, 1926. — Rafael A l b e r t i : La amante. Canciones
drían .ser treinta. Y el personaje único. Resul- a través de diferentes organismos de cultura (1925). Segundo suplemento de Litoral. M á l a -
tado: un personaje solo, no imjKírta en dónde.) filológica, literaria. ("Residencia", "Ronrance- Libros rusos Invocando el nombre del escritor torinés G. ga, 1926.
¿Cómo es este personaje nervio del libro? El último lote dado al público, si es, con re- ro", "Conferencias de discípulos", escritos per- Baretti, muy del XVIII, traductor de Ovidio — Ramón Gómez de la Serna: Las 636 me-
Crítica
¿Cómo es? lación a los anteriores, algo más esca.so en nú- sonales, Antologías...) y de Corneille, formóse un grupo de jóvenes jores greguerías. Agencia Mundial de Librería.
No se parece esencialmente a Julián Sorel, mero de libros, no deja de ser abundante en En Rafael Alberti la tradición (erudición) AAÍADA DOSTOIEWSKI: Vida dé Dosescritores, entre quienes destacó el malogrado París.
a pesar de que suscita en seguida su recuerdo. sobriedad y en méritos, logrando, de esta suer- se viste con un tfaje nuevo de colegial. De co- toicwski, por su hija. Traditcción de l.r.ber- Piero Gobetti, muerto a los veinticinco años, — Eugeriio d ' O r s : Una primera lección de
El héroe stendhaliano tiene una voluntad mons- te, la nivelación con los dos lotes anteriores, legial lleno de gracia, de fuerza, de frescura, to Pérez de la Ossa.—Editorial Mundo Lati- en febrero de 1926, director de las publicaciones filosofía. Cuadernos de Ciencia y Cultura. 1,50
tuiosa, absorbente; unas intenciones largas. Es más pródigos en cantidad. Tres libros consti- de inteligencia, de todas esas dotes cjue llevan a no. Madrid. Rivohizione Libérale, II Baretti y de Risorgi- pesetas. " L a L e c t u r a " . Madrid.
'^1 social—está cerrada la ruta napoleóni- tuyen la serie última: Religio est Libertas, de la nota de Sobresaliente en los exámenes de ¿liemos de creer en la eficacia de la peda- mento senza heroi y Paradosso Ruso, dos libros — Gregorio M a r a ñ ó n : Gordos y flacos. E s -
iue le obliga adoptar los caminos com- D. Eugenio D'Ors; Vida ejemplar de un claro fin de cur.so.—G. C. gogía que recomienda la lectura de las Vidas de estudios críticos y ensayos sociales. En eltado actual del problema de la patología del
j/n...,.,.:> e hipócritas para llegar a su fin. Y si varón de Escalona, de D. Félix Urabayen, y grupo echtorial creado por esos jóvenes, con peso humano. Cuadernos de Ciencia y Cultura.
se quiebra, es a la postre. Cervantes, de Elie Faure. gran cuidado tipográfico y docto sentido de 2 pesetas. " L a L e c t u r a " . Madrid.
El profesor inútil está roto de ante.r>.^ No le La aportación del Sr. D'Ors a los Cuadros li- elección, han aparecido esas dos obras de Go- .— P- Dorado M o n t e r o : La naturaleza y la
interesa elfin,sino el camino. Es abúlico, va- terarios es una breve Mertwria presentada en betti, Anccdco ed'altri racconti, de Debenedetti, historia. Metafísica y psicología. 3 pesetas. C .
cilante, cobarde, indeciso y sensual. El profe- el Congreso internacional de Filosofía, celebra- y recientemente, Oreste, y los ensayos de Vin- de C. y C. " L a L e c t u r a " .
sor es, pudicramo,s decir, un inapetente de la do en Heidelberg,
vida: la mira, la observa, pero no la acomete. breve, tal vez, para Memoria. Demasiado am-
Por eso, ¿novela posible? Más bien novela plia, acaso, para "glosa". De todos modos, un
en el año 1908. Demasiado
LA LEICTVRA ciguerra, que ahora señalamos. Más que un — José M . S a c r i s t á n : Figura y carácter.
estudio sobre Petrarca, el autor ha querido, en 2 pesetas. C. d e C. y C. " L a L e c t u r a " .
nueve capítulos rápidos, darnos con un claro — Calvino Coolídge: El precio de la liber-
imposible. El profesor es un tipo incapaz de trabajo de fuerte incitación para cualquier in- perfil varios aspectos del problema del "petrar- tad. 5 pesetas. Editorial Cervantes. Barcelona.
afrontar la vida densa, depurada y concreta tcligcnciii ávida. D'(Jrs no defrauda nunca. PASEO DE RECOLETOS, 25, MADRID. C. quismo" en la evolución—hasta hoy—de la lite- — E d u a r d o Schiaffino: Recodos en el sen-
del mundo imaginario. Se le cscspa por losPodrá no convencernos. Pero estamos seguros ratura italiana. Significación verdadera de es-dero: Manuel Gleizer, editor. Buenos Aires.
costados, se It: (íc.^liace ante los ojos. de que siempre en su paraje de lectura hay píritu moderno; medievalismo y renacentismo;
sombra amable de gozar. D'Ors es uno de esos corriente vulgar de la literatura y corriente lena — E d u a r d o B a r r i o s : Un perdido. Novela chi-
pocos autores que están bien siempre, incluso erudita, oculta; lo oculto dentro de lo vul- poránea. (dos tomos). 10 pesetas. Coleccióti contem-
JARNES EN EL PRETORIO CUADERNOS LITERARIOS Pías. Espasa-Calpe.
en una línea, inclu,so en una palabra. No puede gar; equilibrio de la conciencia literaria. To-
— Francisco García C a l d e r ó n : Europa in-
Entra — suavemente — en la sala de espec- tener lectores medios: o no se le alcanza a leer, das las cuestiones planteadas por estos enun-
táculos Benjamín Jarnés. Sobre el dinamismo o se le admira, leyéndole siempre. Ptas. FAURE (E.).—Cervantes 1,75 ciados procura resolver Vinciguerra en su In-quieta. Editorial M u n d o Latino. Madrid, 192Ó.
de la proyección su figura tiene una quietud Para quien entrega todo aquello que tiene, terpretazione del Petrarchismo. En el breve 5 pesetas.
extraña. Algo de teólogo en su figura y en su no es posible emplear exigencias. Hemos pen- espacio de su libro, llegar a una determina- — Dostovievski: El jugador y Las noches
gesto. (Algo tiue no es sólo el sombrero negro, sado que, sin duda, hubiesen estado bien, en el ción concreta de estas cuestiones, y al pro- blancas. Novelas. Traducción de J. Insúa. Edi-
y los lences, y las maneras.) medio de estos Cuadernos, una docena de "glo- BAROJA (P.).—CVííiVo arbitraria... 1,50 CUADERNOS DE CIENCIA pio tiempo penetrar en todas sus galerías era torial Mundo Latino. 4 pesetas.
Le digo c::i5i en seguida, y es casi un re-sas" espigadas de entre las más bellas. Pero al bien difícil. Vinciguerra ha seguido un camino — Daniel R o p s : Notrc inquietude. Librairie
RAMÓN Y CAJAL (S.).—Pensa- Y CULTURA más eficaz; sugerir. Todos los elementos del academique Berrín & Cíe. P a r í s .
pr." ' mismo tiempo, nos parece bien, y nos conside-
problema quedan apuntados; el camino, a su — Figuras de la Raza. Rubén Darío, por
-. , qué no quiso ser usted ar- ramos satisfechos con el regalo de este estudio mientos escogidos 1,50
Guillermo Díaz Plaja.
de filosofía, tan lleno de las finas sabrosidadcs orilla, tiene una flecha de indicación.
i:obi.spo de Zaragoza? REGOYOS (D. de).—España negra. 1,75 DORADO MONTERO (P.). —La — Marcos Villari, novela por Bartolomé So-
—Había que revestirse tantas veces y de de fus
inteligencia con que el autor enfibra todas
obras. Está dibujada por ese primer capítulo, tan ler. Prólogo de Gabriel Alomar; ilustraciones
tantas cosas... No me gusta revestirme de MENÉNDEZ PIDAL (R.).—Un as- Naturaleza y la Historia. Metafísi- certero y justo, en cuyas páginas, con clarivi- de J. Terruella. (Biblioteca "Pal-las", ilustra-
nada. Y prefiero moldear yo el traje a que el Pero, como buena Memoria, termina cuando
todavía debiera continuar. Podría oponerse este pecto del "Quijote" 1,50 ca y Psicología 3,00 dencia concisa, se nos marca el doble valor de da. Barcelona.)
traje me moldee a mí. Petrarca, históricamente. El hombre nuevo, — Poesías escogidas de Góngora, selección
Se .sonríe. Vucive a sonreírse. reparo: que después de habernos abierto una
ventana, no entró toda la claridad del cielo en REYES (A.).—Calendario 2,50 MARAÑON (G.).—Gordos y flacos. 2,00 coiiío en este capítulo es llamado el poeta del de Julio de U g a r t e . (Biblioteca Alma. Volu-
—¿Le interesa la política? la habitación. La vastedad de la incitación es Cazoniere, hizo obra de separación y de disci- men I.)
—No. Nunca me ha interesado. M O R E N O V I L L A (}•)•—Comedia de D'ORS (E.),—Una primera lección de plina. Separación de la E. M., vuelta a la gran — Sofosbel, novela biográfica por Pablo
excesiva para los fines de una Memoria. Po-
Le pregunto si cree que se puede ser reac- tencias y resistencias. Nuestro mundo frente al un t ímido i ,25 Pilosofía I,so tradición latina; disciplina de la lengua italiana Sadoc.
cionario en política y avanzado en arte. Y me mundo de los demás. Religión. Ciencia. ¿Quién, vulgar; es decir, forma, en la literatura, del — Horacio M a l d o n a d o : Raimundo y la mu-
roniosta iiiic esto sería una falta de sinceridad. no siendo el espíritu geométrico de Eugenio DIEZ-CANEDO (E.).—Algunos ver- SACRISTÁN (J. M.).—figura y ca- proceso de individualización y autonomía de la jer extraña. Novela uruguaya. Espasa-Calpe.
Tri ^ ;A: ;'.-.i,cioncs: D'Ors podría, en cuarenta pequeñas páginas, vida italiana de ese tiempo. Hemos pasado de 5 pesetas. Madrid^
sos i,7S ráíU-r 3,00 la Summa poética, que significa la Commedia — Joaquín E d w a r d s Bello: Tacna y Arica.
f 1:1 v,i!ií< •,, ¿es escritor puro? ¿Y Shakes- condensar tan bellamente, tan equilibradamente,
peare ¿ y üostüiewsky? un panorama tan inmenso? ANDRENIO.—Cor/Oí de Amaranta. 2,25 a las confesiones poéticas que son las Rime. Ediciones Auriga. Madrid.
—No. Pero la obra de Petrarca, según Vinceguerra, — Corrado A l v a r o : L'uomo nel labirinto.
Y entre dos libros de ideas, un libro narrati- G. DE LA SERNA (R.).—Caprichos. 1,75 EN PRIÍPARACION no alcanza total equilibrio: Boccaccio signifi- Romanzo. Edizioni Alpes. Milano.
—¿Y ApoUinaire? vo del Sr. Urabayen, escritor aposentado en cará todavía un retroceso. Hasta Machiavelli
—Unas veces me parece un poeta genial, y Toledo, en donde fabrica muy leídas "estam- G. SOLANA O.).—Dos pueblos de — Waldo Frank: Virgin Spain. Boni and
y Anisti, Castiglione y Benelo, no se llegará Liveright. New-York.
otras un cajista loco. pas ". Un poco entre paréntesis: este caso del a la estabilidad de ese equilibrio, que, perdido
—¿ Se puede revolucionar el arte con un ma- Sr. Urabayen nos ha hecho pensar con frecuen- Castilla i,2S Literarios: JARNES (B.).—Ejercicios. — Rene Crevel: La Mort difficile. Román.
con Tasso, irá desde Benelo a Vico, desde Vico Collection de la Revue Européenne. Simón
lí i ? 111 propósito deliberado? cia en lo que puede ser capaz un verdadero a Manzoni. Carducci, en esta línea, valdrá por
i!(í el arte se revoluciona con una escritor hundido en la entraña de esas provin- D I E G O (G.).—Manual de espumas... 1,25 Ciencia y Cultura: RAMÓN Y CAJAL ; Rva. París.
otro Boccaccio. — Stendhal: Del amor. Versión castellana
•-: dar.se cuenta. cias vírgenes de buena literatura. ¡ Pero es tan AZORIH.—Hacine y Moliere 1,50 (S.).—Teoría de Sueño.
lalla estimula el d i á - difícil no ser escritor provinciano, en una pro- El libro de Vinciguerra, autor también de íntegra de Edmundo González Blanco. Edito-
1: , .umiUte.) vincia! El Sr. Urabayen tiene, en este sentido, D'ORS (E.).—Religio est libertas 1,00 BASTOS (M.).—Los mecanismos del mo- otro tomito de ensayo titulado Un quarto di rial Mundo Latino. 6 pesetas.
-•la? ejemplaridades elocuentes. Merecería la pena secólo (s. XX), es un índice rico de problemas,
hacer con él una lección de comportamiento URABAYEN (¥.).—Vida ejemplar vimiento en el liombre y en los animales. algunos resueltos, otros bien planteados. Siem-
—¿ Incluso i".i la técnica.'
• 'i.' n i u i e r a especial. Dos- frente a los escritores provincianos. de un claro varón de Escalona 1,00 PITTALUGA (G.).-La Sangre. pre, un nwdelo de crítica serena y sintética, una Lector: Para estar al tanto de las
:,,u torbellino. ¿Ci^m- Esta Vida ejemplar... que publica en los amplia lección para introducirse, con el espíritu, novedades bibliográficas, suscríba-
Cuadernos literarios, es la historia de un picaro en la historia de la literatura de Italia. Detrás se a L A GACETA L I T E R A R I A .

Imii E. eimínai, Mu«rt«i, 18 u H.-MADRID


LA GACETA LITERARIA Página qui

POSTALES INTERNACIONALES Los obreros y la literaiu


A R T E POSTALES RUSAS trado por la industria y traza, de mano maes-
tra, las huellas que ese cambio deja en el alma
En resumen: Mateo Hernández e un escul- La recepción acordada en México a Alejan- campesina. Casi simultáneamente han aparecido De la alegoría a la realidad
ESCULTURAS en la Frankfurter Zeitung una serie de folle-
tor muy considerable, de grandes famltades se- dra Kolontai, en su calidad de representante P a r a entendernos con facilidad: aquí no in- aplicar, por consiguiente, los versos del clási-
DE MATEO HERNÁNDEZ cundarias. Y un especialista de incorcusa maes- de la Unión Soviética, ha vuelto a hacer girar tones muy interesantes de Gorki sobre el gran
episodio histórico de la revolución, que sirve tentaremos, ni franca ni taimadamente, ensa- co sevillano:
la actualidad en derredor de tan sugestiva si- yar palabras dobles. No pretendemos prosélitos.
El suceso artístico de estos días lo ha cons- ANTONIO E S P I N A . lueta. Se conoce más bien a la Kolontai como de tema a la nueva película "1905", estrenada
tituido la Exposición Mateo Hernández. Ante en Alemania cuando aun estaba reciente el ex- Para el proselitismo tenemos abiertos, y yo los "un ángulo me hasta entre mis lares,
política y diplomática. Su voz fué una de las frecuento, otros caminos. Nuestra labor en esta
ella se han dividido, en panegiristas y censo- primeras en traernos de Rusia un traordinario éxito alcanzado por la otra pro-
reconfortan- un libro y un amigo, un breve sueño—";
C L I M E N T , E N E L SALÓN N A N C Y ducción cinematográfica rusa "Potemkin". hoja se contraerá a fin más modesto y más
ras, las opiniones. Mas todas ellas hin coinci- te sonido de disidencia, cuando 1» férrea dis-
dido en la apreciación de la selecta categoría simpático: descubrir al obrero como lector.— donde le notamos con el libro en la mano es
Un temperamento de humorista, cuyo origen ciplina del partido, en la primera fase del co- ¿Lee el obrero? í Q u é libros prefiere? U n en su domicilio colectivo y en las bibliotecas
estética a que pertenece la obra de! escultor sal- estético habría que remontar hasta los primi- munismo de guerra, parecía excluir toda posi J. ALVAREZ DEL VAYO.
mantino. Pero al anotar, desde / * g o , el éxito, tivos flamencos y hermanar con los ilustrado- biiidad de estítica.' '.• - -r-» r „ i i „ A „ «^1¿,«:,.,» f,i„ poco de continencia en las preguntas, amigos. públicas. Como principales pueden distinguirse
El folleto polémico que Sin intentar responderlas, irá bien una anécdo- en él dos curiosidades: la que podemos llamar
cúmplenos apartar de él la contribución de esa res—estampistas y aguafuertistas, sobre^todo de entonces escribiera le valió ser condenada por POSTALES ALEMANAS
multitud provinciana y boquiabierta que frente "profesional" y la que diremos, para evitarnos
heterodoxa, pero no tardaron en rehabilitarla,
al caso Hernández, como frente al de tantos libros infantiles—alemanes modernos. U n sen- nombrándola ministra en Cristianía. En otra CARL S T E R H E I M , V E T U S T O F O B O digresiones, "fanática". Secundariamente a i » -
otros, va gritando: " H a triunfado en París." tido del color no muy profundo, pero vivo y parte he contado ya la gracia que le hacía a rece una tercera revelando fruición literaria.
Es verdad. Pero esto no importaría nada, 5Í el hábilmente acordado. Una técnica que sin po- Cari Sterheim ha publicado un libro, Lutetia, Es la más restringida. Con todo, y para no
Lenin oír a Martoff, el leader socialista, ex- incurrir en engaño, será bueno advertir que no
artista no nos hubiese demostrado con su obra que contiene impresiones de su reciente viaje a
clamar: " E n Rusia sólo hay dos comunistas; es general este afecto por el libro. Son muchos
•que ha merecido triunfar en París. Porque en París.
París se puede triunfar de muchas maneras y Lenin y la señora Kolontai," los obreros que viven sin otra preocupación
Como Thomas Mann, que también en estos
en muy distintas esferas de opinión. Menos conocidas soii sus dotes literarias. días ha publicado su Pariser Rcchenschaft, que la muy mezquina de ir tirando; pero de
Sin embargo, a ella se debe uno de los libros éstos nos desentendemos desde aliora mismo.
El arte de Mateo Hernández concierne a úni- Sterheim no es nada amable en sus juicios de
más discutidos de la moderna literatura rusa, Toda Casa del Pueblo que se precia puede
ca y peculiar especialidad: la escultura de ani- publicado por la editorial alemana Malik bajo hombres y cosas francesas. El autor de Napo-
males. También produce obras de referencia león, partidario decidido de la novedad más ta- mostrar un armario—grande o pequeño, puro
el título Die Wege der Liebe (Los caminos del determinismo económico, lector—al <iue se le
humana. Pero sus principales modelos son zoo- amor). En tres novelas cortas describe la auto- jante en arte, habla nada menos que de quemar
lógicos. Desde la modesta grulla, hasta la in- la "necrópolis" del Lpuvre, exceptuando sola- concede el nombre de biblioteca. No todos esos
ra el cambio sentimental operado por la revo- armarios están en sazón de satisfacer gustos
dómita pantera. Ya se entiende que al hablar lución. Sus reminiscencias de la casa paterna, mente la Olympia de Manet. La cosa es un poco
de "especialidad" hablo también de "limita- medianamente delicados. Es corriente que pre-
donde recibiera la educación que correspondía fuerte, ciertamente... Sólo que este criterio de domine la literatura socialista: folletos de co-
ción". Quien especializa, limita. Y al limitarse, a la hija de uno de los generales más cerca- aire futurista no puede sorprender o "epatar"
se ahorra, jior de pronto, todos esos problemas secha nacional y 'lil)ros de origen extranjero
nos al Zar, la permiten retrotraer el relato no- ya a nadie, ni a los mismos franceses. L'Esprit avecindados en el país por traductores anóni-
y dificultades de lo extenso y lo general que velesco a la última década del siglo X I X , sinNouvcau, en una encuesta de 1921, se preguntó mos. Para todo cabe disculpa. (Algún día ofre-
integran el heterogéneo complejismo de lo di- que pierda el marcado sabor realista que en- y resolvió ya esta vetustófoba cuestión: "Doit- ta de hace tres días. Terminó Baroja de leer
verso. Las especialidades, en arte y en ciencia, tona todo el libro. H a debido conocer en el on brüler le Louvre?" su conferencia, la última, la que el lector en- ceremos el catálogo de una de estas bibliotequi-
son también dificultosas, y si no complejas. círculo de sus relaciones sociales de adolescen- contrará en "Entretenimientos", al público de tas con ánimo de irlo comentándolo.) Y nada
Complicadas; pero para resolver sus problemas te a esta Marya Olchevisch, que en El amor "LA POESÍA AUSTRÍACA la Casa del Pueblo, de Madrid. En su lectura, tan fácil como disculpar a los creadores de
necesitan mucho menos de la potencia genial de tres generaciones — con que comienza la DE KOFFMANSTHAL A RILKE" Baroja había dicho que la estimación por las esas bibliotecas que fían en la letra impresa,
que de la práctica obstinada. obra — nos presenta espiritualmente dedicada al novelas galdosianas había desaparecido en gran dando por seguro que nada de cuanto se im-
En Arte, la universalidad humanotípica es romanticismo revolucionario de la época, en co- Este es el título de una antología que acaba parte. Visitando la biblioteca, Baroja intcrro- prime puede perjudicar a la cultura. Sin em-
el primer valor conceptual y técnicamente. Va- rrespondencia con Tolstoi y tratando de ins- de publicar en París Genevicve Bianquis. La gó al encargado de ella: " ¿ Q u é autor es_ el bargo, no todas las bibliotecas son malas. Hay,
truir a los campesinos. Convencida de que los no una, ni dos, varias, donde la elección se ha
lor que hemos de restar casi por completo de obra se distingue netamente de otras del mismo preferido?" Y adujo el bibliotecario: "Cal- realizado con ponderación y buen gusto. En-
la obra de Mateo Hernández. derechos del amor merecen mayor acatamiento dos". La explicación de esa respuesta no la
Dedicado a la reproducción formal de la que el compromiso legal del matrimonio, Marya género por la penetración y la delicadeza de daríamos en menos espacio que el necesario a tidades grandes que podrían—y pueden—con-
fauna viva, el escultor elimina gran parte de se entrega a! médico del distrito, y como abo- los análisis psicológicos, por la finura del sen- un artículo. Tendremos que dejarla para me- signar en sus presupuestos algunas pesetas para
los problemas que ofrecen las otras esculturas: rrece la mentira, ella misma se encarga de de- tido literario que sigue al trazar la curva evo jor ocasión.—El descubrimiento que intentamos las necesidades de la biblioteca y ((iie podían
la escultura humana y la escultura arquitectó- I círselo al marido. Su hija Olga, nacida de los lutiva de grandes poetas austríacos, como P e - puede carecer de importancia; pero ese peligro poner a su servicio hombres capaces de no en-
"•A*" ^ composición de grupos, la moviliza- amores con el médico rural, marca el tipo más ter Altcnberg, Koffniansthal y Rilke. nos obligará a esforzarnos para que no carez- callar en las sugestiones de los catálogos edi-
ción, el ajuste de escorzos y contornos, la sen- V. García Calderón, por MATEO HERNÁNDEZ avanzado de la segunda generación, formada
POSTALES FRANCESAS ca de ella. Hace ya bastante tiempo, Eugenio toriales. En una de esas buenas bibliolocas he
sibilización psicológica o monumental de la después de fracasar el levantamiento de 1903. D'Ors, lanzado por una ruta de negaciones, gastado muchas de mis primeras noches de lec-
tor y sé hasta qué punto son suficientes sus li-
forma, no intervienen apenas, o intervienen seer gran riqueza de recursos, es lo suficiente- Ambiente de conspiración. Olga vive con un U N A G I G A N T E S C A C A S A E D I T O R I A L descubrió que el "obrero de la orla" no existe.
camarada revolucionario. Intelectualmente le es ¿Cómo es ese obrero? Es "enhiesto, guapo, no- bros. Recuerdo que entre los libros, a su mar-
subalternas, en la corporización de los anima- mente variada y sabia, para lograr su objeto
fiel. Daría su vida por él como la daría por la Con ocasión de su centenario, la casa edito- ble la frente, bien peinado el ligero bigote, des- gen, flore'cía un poco el amor. Quiere ello de-
' " • Porque, en efecto, ¿qué estado de ámmo causa en cuya bondad ambos creen. Le mues- rial Hachette, de París, ha publicado un folle-
expresivo... pechugado, desnudo el brazo musculoso..." Más cir que la rmijer no estaba ausente en a(iuella
cabe infundirle a una foca? ¿Qué sentido mo-
numental a un simpático y grácil marabú? Hay en Climcnt un efectista. Un valencia- tra la misma cordialidad que a otros tres po- to, resumidor de sus actividades, que contiene datos para la identificación: "este obrero apoya sala. Cuando la dieron mayor digiiulad, un ta-
nismo. Un efectismo que tira al cartel. Casi bres amigos suyos, a quienes atiende con ge- algunas cifras tan "impresionantes" como las el martillo sobre un yunque, mientras con la llista puso sobre el dintel un gran rótulo con
*r" cambio, otras virtudes menores—de orden
más que por las vistosas policromías siempre nerosidad impresionante, si bien no la une a que siguen: otra mano sostiene un libro; a sus pies se unas historiadas letras góticas, a cuya capitana
casi siempre técnico—se hacen más ostensibles equilibradas en el ápice sobrio del acierto, por ellos ninguna relación sexual. Pero cede a la Los diferentes servicios de la Librería Ita- tiende una rama de laurel; en el fondo amane- no le faltaba el oro. Hoy aquella biblioteca
en tales trabajos. La obra de Mateo Hernán- la manera de ver los asuntos. Pero el pintor vez a sus sentimientos de mujer cuando los chetle ocupan, solamente en París, una cantidad está clausurada. E n sus plúteos andará docto-
aez abunda en esas virtudes. Posee modelado prefiere cultivar cierto sentimiento muy litera- besos del ingeniero, en cuya casa se ha refu- tal de terrenos que cubren 52.600 metros cua- ce el sol la mitad de su disco y la pluralidad rándose, en disciplinas diferentes, la polilla. Bi-
nno, a veces exquisito, como, por ejemplo, la rio, muy de tragicomedia guiñolesca, a base de giado perseguida por la policía y bajo la más- drados. Los talleres contienen 4,so máquinas. de sus rayos..." No necesitamos de más noti- bliotecas éstas para la curiosidad "fanática";
Utaria , señalada con el núm. 31—no todas caricatura, muñecos y fantasmagoría. cara de iKia institutriz correctísima, le hacen Los garajes, 210 automóviles. La librería edita cias para reconocerle. Este obrero es un se- sus catálogos están nutridos de nombres acre-
ñorito disfrazado. Le vemos en las alegorías
ws otarias" expuestas se hallan realizadas Culminan estas tres obras: " El hombre del olvidar el desprecio que le inspira aquella gen- 10 publicaciones periódicas y su catálogo com- que se preparan en las litografías cuando han de ditados en el ejercicio de la rebeldía, alguno?
tan precisamente—. El grupo de "Gacelas" en saco", " E l equilibrista" y "Verde y Negro". te burguesa. De este amor, puramente carnal, prende 5.546 títulos. El promedio de los paque- en el de la economía y, otros—¿los más?—, en
granito negro, y un "Hipopótamo comiendo entre Olga y el ingeniero nace Yenia, a tra- tes expedidos diariamente es 30.700. El prome- editar acciones para empresas industriales y el del dogmatismo.
vés de cuya figura la Kolontai nos da algo del también, esa es nuestra pena, en semanarios y
^fL "'Popótamo no hay más que pedirle, LA E X P O S I C I Ó N P R O - D A M N I F I C A D O S dio de la fabricación de libros y publicaciones
D E CUBA perfil, más familiar ya para nosotros, de la es de 22.ooo.ocK3 de ejemplares por año, o sea periódicos de nuestra devoción. Si el ojo está
'"°.,'í"^ siga comiendo. Per scecula). P"see muchacha comunista de hoy. Creemos, sin em- capacitado para el análisis nota inmediatamen-
P o c ^ ^"•"Iónico de ia proporción. Equilibrio. 154 al minuto. te que ni el martillo sirve para hacer florecer
El día 13 se inauguró en el Círculo de Bellas bargo, que se generaliza aquí un tipo que, aun-
H a r ^ ! ' ^ ° ' " ° " ••'tmica de la línea, de filiación que fuertemente explotado por los adversarios al hierro, ni el libro contiene nada interesante.
Artes la Exposición de Pintura y Escultura LAS "COLECCIONES L I T E R A R I A S " La curiosidad "profesional" y la pura frui-
r^^líü Pantera", o de filiación no tan cla- que los artistas españoles dedican a beneficio del bolchevismo, responde sólo al momento más No cabe duelo por la inexistencia de una fal-
ESTÁN D E MODA E N FRANCIA ción de lector literario se satisfacen en las bi-
v^nK P''<:-'ielénica, como en algunos bustos, de los damnificados de Cuba. neurótico y desequilibrado de la revolución, sificación ; en todo caso, alegría. El gusto por
bliotecas populares. No en todas partes existe
í á r e a P.,""^^' *=" *• "Desnudo" en piedra cal- tendiendo cada día a desaparecer. Leninista las alegorías es, de siempre, un mal gusto.
El conjunto de las obras expuestas resulta Todos los editores parisien.ses explotan este este elemento de cultura. Hablamos, pues, de
m-, nX aesnitdo, un poco .soso v bronco, a muy discreto y entonado. H a n concurrido artis- exaltada, Yenia antepone sus deberes de mili-
tante en las organizaciones comunistas a todo nuevo "engouement" del público por las co- Admitamos la compañía del obrero sin obli- donde existen. H e tenido ocasión, reiteradamen-
te, de conocer qué camino siguen las preferen-
2 i dTTe ° n"o '^rata t r a i (le
r r -convencerme " T " " " tas tan prestigiosos como: Ortiz Echagtie, Her- afecto sentimental, manera de ser, efectiva- lecciones. Tras la colección de "Vidas ilustres", garle previamente a despojarse de sus carac-
^^'^™ ^"=a "mi.)
moso, Benlliure, Garnelo, Espina y Capo, Ba- mente, muy difundida en la Rusia soviética. que edita la "Nouvelle Revue Frangaise"—a terísticas, de sus vicios y de .sus virtudes. Re- cias de los lectores de algunas bibliotecas pú-
n . , r i J K r , " ^ í * " ' ^ ^" C"C"ta que las materias en roja, Zubiaurre, Higueras, Julio Moisés, Rau- ella pertenecen la Vida de Montaigne, por Jean sultará tardía su afición a Galdós; pero, ¿aca- blicas. En los tiempos a que mi conocimiento
m . m l 1? ¥^*"^ Hernández favorecen grande- rich, Cecilio Plá, Pulido, Zaragoza, Vázquez Pero su desdén por los prejuicios convencio-
nales la lleva, además, a quitarle los amantes Prévost, y la de Talleyrand, por Jacques Sin- so podemos estimar ese dato como defecto? se contrae podían señalarse estos tres grupos:
neJro 'f ,.P'*«"cidad de las figuras. El granito Díaz, Ernesto Gutiérrez, Bermejo, Juan Cris-
de lo ^ " \ ' T ' * ^ ^ ° ya tiene por sí mismo algo tóbal, García Lesmes, Bonomc, Labrada, V i - a su madre y a deshacerse de sus hijos de la dral—, otra análoga que edita Plon—las últi- ho que en la estimación de Baroja es de mérito, periódicos, manuales, novelas. I.os jieriódicos y
foca V •^'^'.^•^'^° y aceitoso de U piel de la cent, Oroz, Navarro y otros. En total, unas se- manera que le resulta más cómoda. mas aparecidas en esta serie son: " L a vida en la de Pérez de Ayala es virtud. Toda clasi- revistas ilustradas eran usados ¡«ir un núcleo
elá<,Hr= r! r " " * * ' ^^^ estructuración firme y senta obras, bien seleccionadas en los respecti- aventurera de Rimbaud", por Jean-Marie Ca- ficación, en este aspecto, es expuesta a error. de lectores provectos; los manuales, jxjr obre-
t e r r n.^ '« va muy bien a la piel de la pan- rra y " L a vida dolorosa de Baudelaire", por Depende de nuestra afición, y, naturalmente, ros, y las novelas, indistintamente, por unos y;
vos estudios. Verdad es que en la última de las tres no- Frangois Porche—; tras la colección de "Vidas nos convendría antes aquilatar su precio. Qué- otros. La dificultad técnica o la necesidad de
dado r v •"''^^ a 'a que estimo que se le ha
de L í^u ^'^^ importancia es al procedimiento Ahora sólo falta que la filantropía hispano- velas que componen el libro Alejandra Kolontai amorosas", que edita Hachette—y de la que danos el recurso de admitirle como él es y no un grado modesto de teoría eran las determi-
se apresura a delinear e! tipo de la mujer co- nantes, e imagino que lo seguirán siendo, de
alarl . '^"'^"a- ^-^ talla directa supone un americana se desate, y que los ricos de allende munista de mañana. Laboriosa, muy segura de han aparecido algunos volúmenes traducidos al como, con arreglo a nuestro gusto, quisiéra- que los obreros, muchachos en su mayoría, se
Ta n t v . ''"'•'''"ario de escrui>ulosidad obre- y de aquende pongan su bolsa a la altura del español—, y la de "Les ages de la vie", hemos que fuese. Y es duro, discreto en la cfu-
sí misma, Vasya Maliyina sabe armonizar sus aquí otras dos nuevas: los "Cahiers d'Occi- •sióii, desconfiado, amigo de alejarse de la rea- sintiesen atraídos por la biblioteca popular, em-
' ^ " ^^ euanto a magnitud conceptual, sig- corazón. Y compren. No todo ha ser estrechar
lazos verbales en las Academias y beber cham- deberes de funcionaría soviética con un nuevo dent", para la defensa del espíritu francés, y lidad con los sueños de mañana, sincero en sus plazada en un recodo silencioso y discreto de
paña en los banquetes. sentido del hogar. En Vasya cree ver la auto- la de "Notes et máximes", que se inaugura reacciones, honrado. la barriada humilde y obrera. Satisfecha la
ra la mujer rusa qtje, en momento dado, sal- con un curioso libro de Fran(;ois Mauriac: " L a apetencia profesional, era frecuente observar
vará al comunismo y a la revolución del pe- Province". cómo el lector se demoraba, sugestionado por
BLOCK
ligro de un desgaste espiritual, gracias a la un detalle cualquiera, en una obra de fantasía.
Urge en Madrid un local de exposiciones, grandeza de su corazón. PAUL MORAND, PRINCIPE VIAJERO
Desde ese instante, el lector podía consídcrai st
ampiio, céntrico, con luz central, donde canten Eiitiéndase que nos referimos a un tipo de ganado. Ya tenemos al obrero convertido en
los amarillos y no se pierdan—aunque vean a obrero: al organizado. E s quien nos interesa lector. Dejémosle aquí. Sin ir iinás adelante,
Viajero ya lo era, pero desde su regreso de
un crítico—los grises. Se argüirá que el em- primordialmcnte y el que nos es mejor conoci- procuraremos en una próxima nota esclarecer
Siam no había abandonado hace meses su " v i - algunas dudas elementales. Esta, por ejemplo;
presario de tal .salón se arruinaría. Y no está Meyerhold está aprovechando la temporada lla" de la Costa Azul. H e aquí que ahora de- do. Por ahora no hay otro que, formando agru- ¿en qué medida es mayor la cultura del lee
mal visto eso. Porque le iba a resultar muy de invierno para "revolucionar" todavía más viene príncipe por su matrimonio con la prin- paciones, se nos ofrezca para ensayar nuestra
difícil sacar un tanto por ciento de ventas que su teatro. H a dado, por ejemplo. El Inspec- cesa rumana Heléne C. Soutzo, y reanuda sus aptitud de observadores. P o r razones de orden tor medio a la de nuestro obrero?
no se hacen, o un producto de entradas que no tor, de Gogol, en una forma que ha suscitado económico, el obrero es profundamente espa-
periplos cosmopolitas, realizando, de paso, el
se compran. diversas protestas entre los admiradores más tradicional viaje de bodas. Una postal suya, ñol en lo de no vivir en casa. No se le pueden JULIÁN ZUGAZAGOITIA.
Pero eso no empece. fieles del gran escritor ruso. Donde un perso- como pañuelo de despedida, en el momento de
Urge. naje de la admirable comedia le parecía su- embar |ue, nos da los nombres de países donde
perfino, lo ha suprimido o lo ha reemplazado
Señores. Hemos quedado bastante mal con por otros nacidos de su inagotable imaginación desplegará su avidez exótica el autor próximo
Zuloaga.
Ni banquete, ni gran cruz.
de rcgi'iseur. En parte persigue, sin duda, al de "Boudha vivant": Habana, México y E s -
obrar así, un fin propagandista: dar a El Ins- tados Unidos.
Es decir, que "en realidad de verdad" hanos pector el deseable matiz comunista. Pero no
CINEMA
todo es política. Meyerliold cree firmemente P A U L VALÉRY Y LA MODERNA
quedado hastantr bien. BIBLIOFILIA
Homenaje tan extraordinario no lo han obte- que hay que "teatralizar" el teatro antiguo, CARMEN: RAQUEL MELLER que nos embargase la atención, acaso distraída
nido en Madrid más que muy contadas perso- adaptándolo a las ideas estéticas modernas. en una rubia cabellera de mujer próxima. I n -
nalidades. Técnicamente, la representación parece que su- Con motivo de la aparición de una suntuo- Las Empresas americanas prefieren inventar útilmente. En España, estos últimos años, t o -
pone un adelanto positivo en su conocido mé- sísima edición del ooeina "Serpent", ilustra- —improvisar, muchas veces—sus películas. Las davía el conjunto de envíos cinemáticos venía
Cosas que deben tener presentes los organi- todo de la biomecánica escénica. La escena ad- do por Jean Marchaml y Sonia Lewit.ska, su casas europeas muestran más comprensible pre- sin acribar, sin seleccionar. Los aníericanos pro-
sadores de las fiestas del Centenario de Coya. quiere una movilidad giratoria completa, faci- célebre autor, Valéry, ha pasado una nueva hora dilección por reanimar sobre la pródiga pan- ducen muclio, pero, por lo mismo, hay en su
litando al espectador Ja "visión integral" de con Lefévre. Y ha hecho declaraciones intere- talla las argumentaciones novelescas, ya pre- producción muchas cosas mediocres, que de-
i.° Que todo "Centenario resulta por sí la obra. H a costado ponerla 75.000 rublos oro. santes relacionada."! con la estética del libro viamente celebradas y popularizadas. Podría- ben ser escardadas y desechadas.
Talla directa, por MATEO HERNÁNDEZ mismo peligroso. suntuario, tan favorecido en estos momentos, mos decir que toda novela es un organismo Progresamos en gusto, en refinamiento, aun-
nifica muy poco. Digan lo que quieran los bo- 2.° Que toda corrida goyesca, con calesas objeto de tan fabulosas especulaciones por par- frondoso. Los directores cinematográficos, en que la "señorita de día de moda" no lo note.
quiabiertos, en una pequeña maqueta, cabe ex- y mantillas, deviene con facilidad Becerrada te de snobs y de marchantes. Valéry define el sus intentos adaptadores, le sacuden, le varean, Hoy, las novedades ya no nos llegan con tanto
presar un concepto enorme, y en un ingente de Zapateros. libro bello como una "machine á lire". "Al lado le mondan; le hacen estremecer de viento y re- retraso, con aquella distancia de años que ha-
bloque de piedra, puede desarrollarse un con- Se acaba de publicar en Berlín en forma de de la lectura exi.ste la impresión de conjunto cortar de poda; le concretizan; le linializan. Y cía desactualizar artísticamente a las películas.
3.* Que no podrá prohibirse a nadie que
libro (Malik-Verlag) la última novela de Má- de la página escrita. Una página es una ima- el esquema resultante, al fin, se utiliza como Y, sobre todo, una atención más movida por
cepto chiquitín. Además de que los tamaños llame a Goya "Don Francisco el de los Toros".
ximo Gorki, La obra de los Artamonoffs, que gen. \ií un conjunto de impresiones simultá- pauta ordenadora de la película. parte del público permite a las empresas agi-
que muestra Mateo Hernández tampoco son 4.* Que a pesar de que todos sabemos que ha venido dando como folletón el Berliner
neas que pueden placer o desagradar a núes- De Carmen ya se hizo, tiempo atrás, otra tarse y agudizar su sentido crítico.
heroicos. . „,.-,. los "Caprichos" los grabó Alberto Durero, los Tageblatt. Gorki muestra el campo ruso pene-tros ojos' versión cinematográfica. Además de una paro- Por el camino de esta progresiva ascensión,
Respecto a la colección de bustos, que alter- "Fusilamientos en la Moncloa" los pintó T i - dia de Charlot con su gracia habitual. Pero llega, ahora, ¡'ariete, película alemana, bajío el
nan con las figuras zoológicas, en el baion ac ziano; " L a familia de Carlos I V " , Moreno
esta adaptación que ha hecho la casa francesa escudo acreditíulo de esas tres letras, U . F . A.
la Sociedad de Amigos del Arte, constantemente Carbonero, y " L a Maja desnuda", il Barbalun- Albatros—estrenada en París hace pocos me- Alemania quiere personalizar su prodiiccii'.n
ga, nos van a repetir infinitas veces el tópico de
desvelada en la organización de interesantes
espectáculos artístico.'i, por lo cual bien merece que son de Goya; y
fervoroso aplau.w. son, unos más y otros ine- 5.° Que Goya tenía muy mal genio,
i Cui- POSTALES AMERICANAS ses; estrenada en Madrid ahora—es definitiva, frente al perfil acusado de los yan<|iiis. \ ' lo
y casi podríamos decir que perfecta. Al menos consigue, ciertamente. No sólo por su tenden-
excelente. Desde luego, es la mejor película que cia dramática, de fuerza emocional, sino, en un
nos, de factura distinguida, intensa. Acucial. dado!—/}. E. se ha hecho de asunto español. Comedia; esto terreno más lícito, por su iiiclinació! • ir
Dos nuevas revistas argentinas.—Dirigida por ciones en todas las jóvenes revistas mexicanas es: sin eludir lo típico, pero sin excederse en
en sus cintas las posibilidades de ' 'c
una imaginación tan extraña como mórbida. el poeta español Xavier Bóveda, se anuncia en es la gigantesca obra que el gran pintor Diego la españolada. arte a que se presta el citie. Espcrau.i.., ..^, .>¡i;-
NUEVAS NOVELAS RUSAS Pero, sin embargo, esta cualidad, servida por Buenos Aires la próxima publicación de una Rivera—un tiempo destacado militante en las La novela de Merimée, con todos los incon- mania, en este sentido, sorpresas de mucho
una lengua muy rica, da un colorido peculiar gran revista mensual. Síntesis, que abarcará dis- filas del cubismo, y hoy reintegrado a su pa- venientes generales de adaptación, tiene un inar- agrado. Si los rusos no se adelantan—adverti-
a este libro, que desearíamos ver pronto tra- tintas materias literarias y científicas. En su tria, fervoroso buscador de un gran estilo au- gen feliz de movida acción, por el cual discu- mos—, ixirque recientemente hemos \isto foto-
Andrés Biely, poeta y novelista, acaba de consejo directivo figuran prestigiosos nombres al tóctono—está llevando a cabo en varios frisos rre sin fatiga la película. Esto es su mayor
ducido a una lengua europea. grafías de una adaptación cincniat(i!:',rá'ic,i de
publicar un nuevo libro: Moscú bajo el yugo.
— La última novela de Lidin, Los navios frente de las secciones siguientes: Ciencias Ma- murales que ornan varios edificios públicos de ventaja. Su mayor inconveniente está en que una novela de Tolstoi, que revelan una aiulacia
No es más que una parte de una gran nove- temáticas : J. Rey Pastor. Derecho y Ciencias México. Rivera, artista tan rico de sensibilidad el cine no alcanza a justificar, a detallar los
bonan es una de sus mejores obras. La no- y una inquietud maravillosa.
la que se titulará Moscú. En este primer vo-
vela forma una serie de cuentos paralelos; to- Sociales: Carlos Ibarguren. Historia: ICmilio como de ideas, tan hábil manipulador de pin- heclios dramáticos de la novela. En ésta, las l-'ari.'lc os un drama vulgar y agudo. Ksque-
lumen, Biely analiza la decrepitud de la bur- Ravignani. Filosofía: Coriolano Alberini. Be- celes como de conceptos, ha formulado última- muerics que hace José, por ejemplo, tienen su niáticanieme, el drama en sí— pasión y celos—
dos ellos se refieren a la desaparición o muer-
guesía y de los medios intelectuales anteriores llas Artes: Martín S. Noel. mente algunas teorías estéticas, abominando ne- prefacio psicológico, preparador y aclarador.
te de un cierto número de personas escogidas.
a la revolución. En el segundo volumen, Biely
Hay un comisario del pueblo, hombre sublime, — Otro síntoma elocuentísimo de la tenden- tamente del "arte por el a r t e " y propugnando En la película, parecen vulgares asesinatos r e - carece de novedad. Pero ese fornido Jantitiigs It:
presentará la evolución del "Nuevo Moscú",
aue muere de tuberculosis; un cajero, que se cia que actualmente se manifiesta con toda va- contrariamente un arte renovador de carácter pulsivos, sin el caluroso cerco pasional que les lleva tan bien... H a y una lentitud, muís interva-
que, en realidad, no será Moscú, sino más bien los compensadores que evitan el mal efecto que
suicida después de haber perdido en el juego lentía hacia un pluralismo lingüístico, ensancha- proletario y de revolucionaria tra.scendencia so- hace, noveleramente, justificadores. ,. produciría una acción rápida, apresurada, cxciu-
un "centro mundial". Según el crítico J. M.
los fondos de su caja, etc., etc. Aunque el li- dor de las fronteras espirituales; una corrobo- cial. H e aquí unos párrafos de sus vivaces ar- El carácter de Carmen está algo más defini- .sivainente dramática, l'n iiMtxr. (iin:'r<i,i-a« ]v<n
Airaot, este libro deja una impresión penosa.
bro es abrumador e imperfecto, tiene capítulos ración más de que el criterio de L A GACETA gumentaciones : do. En parte, porque el personaje es más claro, expertas, un argumcnti.i i\.- csi.i ÜKI.IIC 1IIÍ!)H;;,I:'
Fantasía descabellada. El autor se complace en LiTEEARiA, en punto a la convivencia de idio- " l í n México—dice—existe ya un grupo pe- más abierto. En parte, porque la labor de Ra-
de una gran fuerza expresiva.
los horrores. H a y en estas páginas abuso de mas, responde al espíritu de los nuevos tiem- queño, pero muy bien definido, de artistas revo- quel Meller es ponderable y acertada. Nuestra tenido una aplicación desventurada. Porque, ade-
pos es—aparte los ejemplos de las revistas lucionarios que en medio de las más curiosas artista tiene unas cualidades cinematográficas más, psicología sin buenos actores es imposible.
políglotas Ars, de Berlín; Zenit, de P r a g a ; vicisitudes y de numerosas dificultades ha obte- admirables (qué distancia entre aquel agudo Resultaría una trama aburrida y fatigosa, con
Manométre, de Lyon, y Polnische Literatur, nido algunos muros de edificios públicos para histerismo de La Dama de las Camelias, en los la emoción brutal y ñna} de la muerte.
de Polonia—la que nos será facilitada en bre- manifestar su actividad en el verdadero papel escenarios, a esta comedida y justa actitud de Este es, por un lado, el mérito de Varíete.
EDITORIAL-AMÉRICA ve por una nueva revista americana: 7-a Re- social de la pintura—arte para la comunidad— ahora, en los estudios de cine). En Carmen, ella Con un argumento sencillo, sin de.senvo!tura, sin
vista Argenthuí, que se publicará al mismo en vez de arte para el comprador de la obra encadena y realza de vida y de movimiento acción casi, la película adquiere en cada momen-
Dirección, Meléndez Valdés, 44; Almacenes, Meléndez Vaidés, 47 tiempo en español, alemán, árabe, francés, in- de arte." toda la película. to una viva presteza, un interés psicológico pro-
ü Benito Gutiérrez, 7; Oficinas de Administración, IVIartín de ios glés, italiano y ruso, dirigida ix)r el Dr. Víc- " E l arte proletario—agrega—del que nos- gresivo, que une subrepticiamente el haz con-
Pero el mérito mayor de esta cinta estriba juntivo de los cuadros. No hay siirpresa?, como
tor Atcorta y lanzada por la Gráfica Editorial otros seremos apenas los primitivos anuncia-
Heros, 83, iVIadrid. en el decoro, en el gusto con que está filmada.
Argentina. dores del advenimiento, tendrá como caracterís- Aciertos indudables de dirección y de fotogra- en las malas obras de teatro. El espectador sabe
"La Revista Argentina—dice su prospecto—, ticas la organización sólida y armoniosa, la fía. La zambra en el patio del coronel, la taber- que la película finalizará con la muerte del
LOS MEJORES AUTORES UNIVERSALES al editarse en los difcrentc-s idiomas, realiza- claridad, la presteza, la sencillez y el funciona- na de Lillas Pastia, las calles, en la noche, ilu- amante, y, sin embargo, tieiKí de contiiinn «er-
(Biblioteca de Autores Célebres) :•: ESCRITORES E S P A - rá una difusión permanente del esfuerzo ar- miento dinámico, eficaz y preci.so, revistiendo minadas por luces de ventanas y de faroles, guida su atención, retenido por <: :
gentino en todos los órdenes de la vida, para una estructura homogénea hecha de una pasión son cuadros todos ellos tomados con un senti- psicológico del drama.
ÑOLES SELECTOS :-: LA MAS COMPLETA COLEC- que los demás países, desde la distancia, pe- más intensa y más fuerte que todas las pasio- do moderno de la decoración, que si no llega Pero el verdadero valor de Varicti'—inadver-
CIÓN DE MEMORIAS R E L A T I V A S A LA KISTORTA netren las condiciones propias de nuestra actual nes, porque es la de un hombre—el artista—, a la audacia, porque tal vez el asunto no lo ad-tido para la "señorita de día de ni'>.1:i"' 'v.n.
L O S P R I N C I P A L E S AUTORES civilización, y asimismo conozcan las fuentes a las cuales suma toda la masa proletaria. Por mite, llega, por lo menos, al decoro. N o es jwco, siste en los procedimientos técnico
DE AMÉRICA de producción y riqueza, la fertilidad de la tie- eso el arte del orden nuevo barrerá al arte de aquí, entre nosotros, donde casi nunca se llega Sin duda alguna, nadie ha obtenida
AMERICANOS L \ S MAS IMPORTANTES NOVE- rra, climatología, minas, transportes y todo lo la civilización capitalista como un tornado acaba a él. te propicio del circo rendimientos mas stjrpren-
LAS RUSAS OBRAS COMUNISTAS (Biblioteca que pueda interesar al trabajo y al capital." con un huertecillo..., pero habrá que espurgar Y Bizet, como subrayaciones musicales. M ú - dcntes. Han llegado, para dar un completo efec-
Premios literarios en Buenos Aires.—El Mu- la tierra con todo cuidado de las simientes vie- sica y cine: esto es otro problema que eludimos to de movilidad, hasta colocar la niéqwina iro-
-; Porvenir) :-: :-: :-: nicipio argentino destina anualmente una cre- jas dispersadas." presionadora en un trapecio y ofrecer así .il
por hoy. Pero nos hubiese agradado oír la mú-
ULTIIVIAS O B R A S PUBLICADAS cida cantidad de pesos a premiar las mejores — Nuevos libros argentinos.—Entre la copio- sica que nuestro joven compositor Ernesto espectador la visión inédita que el gimnasta tie-
obras literarias de distinto orden. Novela, poe- sa producción bibliográfica argentina de las Halfíter escribió expresamente para la pelícu- ne balanceándose .sobre las barras del alio tr.i
MARÍA BASKIRTSEFF: Diario. Cinco pesetas. sía, crítica, etc. El Jurado que en el próximo últimas semanas, entresacamos los siguientes la y con la cual se estrenó con éxito en París. pecio.
mes de marzo pronunciará los fallos corres- títulos y autores: El empresario del gavio, no- Pero esta música irá a parar, según dicen, a
GUILLERMO VALENCIA, sus mejores Poesías (nueva pondientes ha quedado constituido a s í : vela por Carlos Alberto Leumann; Poesía pura. un ballet para la compañía de bailes lUsos. Allí innumerables. Impresione
lín este ;.enl¡áo, los acierfns de Varielé son
alto. Efec-
edición aumentada. Cinco pesetas. En representación de los autores, el director por Pedro Herreros; Sol de otoño, versos por la encontraremos. tos de luces. Instantes dv cturno. Una
de Nosotros, Alfredo A. Bianchi; por la F a - Bartolomé Galíndez; Sangre en los labios, no- curiosa originalidad de liaccr
PRÓXlMAiVIENTE UNA NOVELA SENSACIONAL cultad de Filosofía y Letras, el doctor Mauri- vela por E. M, S. Dañero; Ariel corpóreo, V A R Í E T E jes entren en escena de espal*
cio Nirestein; por el Círcuio de la Prensa, Juan letras extranjeras por Rafael Alberto Arrieta;
LA MITRA E N LA MANO Torrendcll; en representación de la Intenden- Desamparados, cuentos por Fermín Estrella
y, por lo tant ,
Por fin ha llegado a nosotros la película de para buscar yi
: ' • ÜIOS por .•
•ic. eíecto:-
Pídanse catálogos y obras de esta Casa en cualquier buena Li- cia Municipal, José Fernández Coria y
Loncán, y en la del Concejo Deliberante, los Mario Barreda.
Enrique Gutiérrez; Los brazaletes, poesías por Ernesto mérito. ¿Cuánto tiempo la hemos esperado? burlesca, tornad.i ,i, luivés de las ...•¡,......
a,spa,s
brería de España o América: o directamente, Tal vez mucho. Tal vez desde el recordado ventilador. Y muchas más realizaciones felices,
concejales Adolfo Mújica y Adrián Fernández "Gabinete del Doctor Caligari". E n los már- en fin, cuya minuciosidad de significado no po-
Castro.
Editorial-América. Apartado 117, Madrid. N o SE DEVUELVEV LO.S ORIGINALES NI SE MAN- genes acogedores de las Urdes de invierno, un demos tratar.
— Teorías alciicas del pintor mexicano Die- TIENE CORRESPONDENCIA ACERCA 1)E AQUELLOS día y otro hemos llegado a l.-is .salas de cine
go Rivera.—Conocida por numerosas reproduc- QUE SE NOS REMITAN ESPONTÁNEAMENTE. a ver si saltaba sobre la pantalla la cinta feliz
M. AR.
3B •«^^^•••Bli

•a sexta LA GACETA LITERARIA

DEPORTES
PARTIDO INTERNACIONAL OBRAS DE MIGUEL S. OLIVER
ANTES I la meta está cerc^ hay que lanzarse ciegamen Hoas del Sábado. Tomo 1. De Mallorca. E, alma de Maiiorcc.
te contra el que se dispone a disparar, La sensación de Palma. Paisaje y leyenda. El
Antes de! partido hay el cosciuiUeo en el es-
tómago, se tiene la cabeza llena de los elogios valle díl azahar. Chopin en Valldemosa. Figuras y recuerdos: Miguel Costa,
JUEGO QJQRO
Que se ha leído sobre el adversario. A veces Juan Alcover, Maura, Palou y "La Campana de la Almudaina", Nocjuera,
nos han dicho que (laquea la dcíensa enemiga De repente ha comenzado el juego duro; co- el bajo "Uetam". Un concierto en las
por la derecha, y hacia ese lado va saltando menzó por un movimiento de mal humor. El cuevas de Arta. La última noche de un
nuestra imaginación, empujando el disco, y lle- delantero centro, al verse arrebatar el disco,
gando a la meta tras un claro regate. dejó el mazo entre los pies de Arche. siglo, etc. Un vol. de 284 páginas, de
Kn nuestro cerebro, y aunque imo no quie- Este se ha caído, y al levantarse, protesta 20 X 13 cmsBíEn rústica, ptas. 4,50;
ra, no hacen más que sucederse jugadas, ata- indignado en un idioma que no es español ni en tela, ptas. 6,y).
que,s siempre. tcheco. Luego ha hecho una entrada violenta
Nos vestimos lentamente en la caseta; se le a la defensa enemiga, que ha protestado en un Tomo II. Revisiones y centena-
han perdido los calcetines al uno; el otro no idioma imposible de entender. rios. Jovellanos. Larra, Palmes, Ma-
tieno cinta de empalme para el brazo; nadie Estoy demasiado lejos para intentar el chut; ragall, Ozanam, Rubén Dario, Menén-
sabe cómo estarán los patines, afilado» a últi- hay que tratar de pasar la defensa. dez y Pelayo, Edgardo Poe, Espron-
ma hora. Un palo en el patín me ha tirado al suelo,
La caseta está templada por la estufa, pero, y en mi caída arrastro a loi dos defensas. I I I I I i H 11 • ceda, Zorrilla, Castelar, Echegaray,
de vei en cuando, alguien abre la puerta, y En el suelo hay que evitar los patines en la I—^WJMJ—r^BwJI 'I 'Piarcón. Un vol. de 228 páginas, de
entra el terrible frío que viene de lamer la cabeza. QSJBMwiSsylSiaSSaBBBMal 20 X 13 cms. En rústica, ptas. 4,50;
pista de hielo. Arche ha llegado en tromba y ha marcado
Entra el arbitro para darnos prisa; entra un el tanto. en tela, ptas. 6,50.
periodista por nuestros nombres; entra uno de Tomo n i La herencia de Rousseau, ^oces del siglo xviii: El
nuestros suplentes, que trae malas noticias io- TANTO A FAVOR abat0 Prer'ost, Manon Lescaut, Las "Memorias" de Casanova, "El sobrino
bre el potente chut de nuestros adversarios; no
dice nada, pero se le adivina la noticia en la Se terminó el cansancio, el miedo y el pe- de Romean", El abate Galiani, Enciclopedia y Revolución. La quietud mo-
mirada. simismo de una vez; con un tanto a favor se derna : El espanto de Rusia. De nuestro tiempo: La adulación del pueblo,
juega bien, con una alegre angustia. La ráfaga futurista, La paz perpetua. Madame Roland. Polémica sobre la
LOS OTROS Que pase el tiempo; que no marquen los Revolución francesa, etc. Un volumen de 280 páginas, de 20 X 13 cms. En
otros. rústica, ptas. 4,50; en tela, ptas. 6,50.
El otro equipo se viste en el cuarto de al
lado; como es antes del partido, está la puer- LA FALTA Tomo IV. Comentarios de política y patriotismo. Cartas per-
ta abierta; se les ve vestirse y blindarse las didas. Las dos políticas. La crisis nacional: El sentido económico, Los dos
I)iernas; todos nos parecen más fuertes. Su No había más remedio que acometer; el ata- patriotismos. La expiación. Ante la guerra: Nuestra incomprensión. El se-
conversación en ese idioma endiablado nos que nos había desbordado; mi delantero traía
crispa, más velocidad desde su campo que la que yo gundo milenio. Anotaciones: El marquesado de Silvela, Réplica a don Mcl-
.Si alguno de nosotros supiésemos el tcheco, podía improvisar quieto en mi sitio.
íabríamos sus planes. Si lo dejo pasar, se internará, y su disparo
De pronto, uno rubio, el mejor de sus de- será a bocajarro.
NUEVOS quiades, Macías Picavca, etc. Un vol. de 336 páginas, de 20 X 13 cms. En
rústica, ptas. 4,50; en tela, ptas. 6,50.
lanteros, nos mira, y como no sabe saludarnos Hay que hacerle una falta; es preciso tirar- Tomo V. Historias de los tiempos terribles. La desventura de
ni en francés, lanza un grito cordial, al tiempo lo al suelo. Godoy. Andanzas de Moratín. Orfila, pensionado en París. La Coblenza
que agita la mano. Me apoyo sobre el fdo interior de la cuchi- del .Sur. La duquesa de Orleáns en Barcelona. Un vol. de 314 páginas, de
—A ese le conozco yo—me dice Arche—; lo lla y voy al hombre. Pesetas. 20 X 13 cms. En rústica, ptas. 4.50; en tela, ptas. 6,50.
encontré en la tienda de los caramelos y so- Resbalamos por el hielo sobre la cadera; él
mos muy amigos. se queja; yo finjo un terrible dolor; cuestión Tomo VI. Algunos ensayos. Psicología del pueblo español. Dis-
h-so, en efecto, es verdad; durante los ocho de despistar al arbitro y de di,sminuir la cólera BARRIOS.—Un perdido (dos tomos) • 10,00 cursos acerca de la Historia de España. Santa Teresa de Jesús. El hecho y
dias del torneo son muy amigos, se tiran por del adversario. Cuentos de Perrault 3,00 la idea de la civilización. Visiones de Andalucía. Un vol. de 306 [páginas,
la pista de trineo juntos, se convidan a gaseosa Se detiene el juego; nos recogen los com- Cuentos de la Edad Media 5,00 de 20 X 13 cms. En rústica, ptas. 4,50; en tela, ptas. 6,50.
mutuamente y hacen mucha amistad. Sólo qvte, pai'ieros; creen que todo se arregla a fuerza

I
CRISTÓBAL DE CASTILLEJO.—(Obras) (rústica) 5,00
.sin (•iitcii'ii rsi- una palabra, uno habla en cspa- de fricciones. Cuando veo que el arbitro no Edición especial en papel de hilo. Seis volúmenes, 100 pesetas.
iii! y el (.ini cu tcheco. Pero como en ellos ha me va a castigar, me restablezco y vuelvo a DOSTOIEWSKI.—El jugador y las noches blancas 4,00
prfiii'h' ' 'istad, cuando se encuentran se mi sitio cojeando. El ilustre publicista y í^íirmidable trabajador, cuya relevante figura fué
DODERO (L. PASCUAL).—Topografía Agrícola y Agrimen-
dan 1 n el hombro, diciendo: ¡ Ah! uno de los más justos prestigios de la Prensa española, demuestra en esta
sura 14,00
j A h ! ,.•.,.; OTRA FALTA famosa colección de Hojas del Sábado, la variedad y extensión de sus apti-
El último día el tcheco supo decir en cas- E S P I N A ( A N T O N I O ) . ~ P á j a r o Pinto 3,50
tudes, sujetas, con todo, a una constante unidad de sentimiento y tendencia.
tellano "adiós". lín aquel embrollo, en que cuatro nos dis- G A R C Í A C A L D E R Ó N (FRANCISCO).—Europa inquieta ... 5,00
putábamos el disco, me han soltado un esta- Con su poderosa fuerza de expresión, con los persuasivos acentos de su sin-
G E N E S T (LOLTIS).—Nuevo tratado de las enfermedades de la
PRELIMINARES cazo en una pierna. El dolor hace su apari- ceridad a toda prueba, este fuerte escritor y no menos enérgico polemista,
ción en ramalazos; parece que viene por las mujer 5,00
supo descubrir y revelar estados de la cortcTencia pública que yacían laten-
Se ',.-ilr a la pista cargado con el gabán y la arterias. Miramos al público, que sigue con la LANA SARRATE.—Metalografía 30,00
1 i'is patines trepidan de ganas de co- vista al disco y no se da cuenta de nuestro tes. Tanto es así, que fué tal vez el señor Oliver el único de nuestros litera-
Leyendas heroicas 5,00 tos contemporáneas que consiguió promover en la opinión pública corrientes
1 - hombres acaban de barrer la pista. dolor. Ix)3 txjmpafieros no se han fijado, y en- MALDONADO.—Raimundo o La mujer extrafia 5,00
Ai púl)lico, cara al sol, se le hielan los pies, tonces nos quejamos y acariciamos el sitio con- de verdadera intensidad y eficacia patriótica. Sus obras, sus estudios de crí-
y exhalan una nubecita de vaho, en la que pa- tuso. 1 No faltaba más! i Que se enteren cómo MIRA DE AMESCUA.—Teatro 5.00 tica literaria y social, sus revisiones e investigaciones históricas son de tal
icie, como en las historietas, que van a apa- se sufre! O S S E N D O W S K I (F.).—En el país de los oasis y del simtin ... 5,00 importancia, unos como trabajo de erudición y de crítica, otros como comen-
icMi" escritas las palabras que dicen. DESCANSO PADILLA W A T S O N (PEDRO).—El Poker 6,00
A nosotros se IK)S congela la parte de la tario esencial a la vida contemporánea, que no pueden faltar en la biblio-
pierna al descubierto, entre la rodillera y el En el descanso se toma limón y sobran los SAINZ.—Escuela unitaria 1,00 teca de ninguna persona medianamente culta.
pantaloncillo. abrigos que nos echan los amigos sobre los VALERA.—Las ilusiones del Dr. Faustino (dos tomos) 10,00
Dejamos los abrigos en el banco de los es- hombros. VILADRICH.—La obra del artista 25,00
pafiolcs y nos lanzamos a la pista, cortando el Se habla lentamente y se discute una juga- El caso Maura. Edición de homenaje popular. Un volumen de más de
frío con el disparo del resorte de nuestros da. No miramo.s al que no nos ha gustado. El VILLAVERDE.—Un verano en España 5.00 '^~~~~~~~~~~'~~ 200 páginas. En rústica, ptas. i.
músculos. descanso nos inunda y nos duele todo el cuerpo. WELLS.—Doce historias y un stieño 5,00 Los españoles en la Revolución francesa. Un viaje a Fran-
Nuestra salida a la pista es saludada con el cia en 1792. La
h i m n o nacional. Alhieación, falsa seriedad, OTRA VEZ
frío. Suena el himno exótico del contrario; USTED poesía española y la Revolución francesa. Periodismo de antaño: El p Ter-
seguimos alineados; seriedad más falsa y más Hemos cambiado de campo y es otro el ho- midor y Teresa Cabarrús. Un grande de España, terrorista. Un vol. de 228
iVio. rizonte. Esta vez jugamos contra el pueblo necesita de modo imprescindible el maravilloso páginas, de 20 X 13 cms. En rústica, ptas. 3,50.
A nosotros, la mayoría de las veces, nos sa- alto, contra el campanario y contra el anuncio
ludan C"ii el Himno de Riego. Sí, s!, ¡están del chocolate. DiCCIONAKIO ILUSTRADO DE LA LEN6UA ESPAÑOLA En un estilo pulquérrimo, exquisito y ameno, dcscríbense las andanzas
eiitcradiis I Se desencadena un ataque nuestro. de Moratín por una Revolución "que no amó nunca y que, por caminos fata-
Se srjriea el campo y nos presentan al otro que acaba de publicar la
les, llevóle a la infidelidad personal y a la apostasía de sus deberes patrióti-
ca¡.!l;ln; la moneda al aire y se elige. NUESTRO GOAL
El nerviosisixio nos paraliza casi totalmente. REAL ACADEMIA cos". Aquí Moratín es viva representación de otros personajes de aquella
Hemos avanzado como el viento y, llenos de época. En toda la obra muéstrase la gran erudición y sentido crítico del au-
SE EMPEZÓ in.'spiración, nos hemos pasado el disco tan per- En la tor, que abre el sendero para las futuras investigaciones históricas en un cam-
fectamente, que los contrarios se precipitaban
Tin un minuto se quita el miedo. Hemos par- en el vacío al intentar cortarlo. COLECCIÓN CONTEMPORÁNEA po interesantísimo que está todavía por cultivar.
tido los tres delanteros en un vertiginoso ata- Hp llegado, internándome frente a la meta acaba de publicarse, de Eduardo barrios. PARA LA VENTA A PLAZOS PÍDANSE CONDICIONES
que, el frío nos ha taponado las narices y te- contraria; Muguiro me envía el disco como
nemos que llevar la boca muy abierta para una bala, y yo, instintivamente, remato la ju- Un perdido GUSTAVO GILÍ, EDITOR
gada con toda mi fuerza.
disco y adelanto a toda marcha; el Un quinto de segundo he sido todo yo balles- Una nueva novela del gran escritor chileno. La historia de un hombre CALLE DE ENRIQUE GRANADOS, 45, BARCELONA
(!*- - ijiie me marca corre tras de mí para ta. Toda la fuerza adquirida en lo que llevo de de vida azarosa y que, poco a poco, se va hundiendo. Un estilo bellísimo, acer-
alcanzartnr; sale a mi encuentro un defensa; vida la he entregado de una vez en ese mo- tada visión de vida y caricteres. Dos voliimenes; cada uno, 5 pesetas. Del
he intentado regatear, porque Arche, al cual mento decisivo. Y es el tanto. Con la más
iba a pasar, estaba tan marcado por el otro pura sonrisa y la más honda alegría nos vol- mismo autor: El hermano asno, 4 pesetas.
defensa, que no hubiera recibido el disco. No vemos hacia los compañeros, que nos abrazan, P U B L I C A D A S EN LA MISMA COLECCIÓN
he podido regatear; el delantero contrario, con y hacia el público, que aplaude.
la velocidad que le permitía el no tener que Desde ese momento se lucha con mayor em-
Pesetas. EDITORIAL REUS
llevar el disco, me ha cortado el regate, y cae- puje y con más optiinismo. El que ha marca- Casa fundada en 1 8 5 2
ARNOUX (ALEJANDRO).—El "cabaret" 4.50

I
mi is los tres. do un tanto juega con la satisfacción interior
Atariiii ellos, no se ahorra esfuerzo y corre- de saber que luego no le podrán recriminar los BENDA (JULIÁN).—La ordenación 3.00 SOCIEDAD ANÓNIMA EDIT0RIAL-TIP06RÁFIC0-LIBRERA Y DE ENSEÑANZA
mni. tullo» atrás. Marco, a mi vez, al delantero compañeros, porque un tanto borra muchas ma- BRANDAO (RAÚL).—La farsa 3,00
de antes; él corre en espera del pase, pero yo las jugadas.
desviaré. Cuando uno ha marcado un tanto, ya juega CANCELA (ARTURO).—Tres relatos porteños ; 4,00
En el ataque y en la defensa, aquel delan- lo demás por sport. COIMERA (LEONARDO).—La Alegría, el Dolor y la Gracia. 5,00
tero y yo marchamos siempre a la par; inse- El arbitro ha pitado; es el final; siempre
CHEJOV (ANTÓN).—El jardín de los cerezos 5,00
Las obras más Importantes de derecho español y extranjero han sido
parables enemigos, nos vigilamos de reojo, por nos ha sorprendido en plena jugada y cuando editadas por esta Casa. Edita también la Colección Legislativa de
ver de burlarle, si ataca mi equij», por opo- tratábamos de adivinar su desenlace. C L E R M O N T (Emilio).—Laura 4,00
nerse a su jugada, si los que atacan son ellos. Si hemos jugado bien, estamos satisfechos, DONOSO (ARMANDO).—La otra América 4,50 tspaña y dos importantísimas revistas que figuran a la cabeza de las
aunque se haya perdido. Si, por el contrario, de su clase; La Revista General de Legislación y Jurisprudencia
PELIGRO se ha flaqueado, traemos la angustia prendida D'ORS (EUGENIO).—Oceanografía del tedio e Historia de las
a la garganta. Esparragueras 3,00 desde 1552, y dirigida en la actualidad por el Excmo. 5r. D. Ángel
El ataque, rapidísimo, ha llegado a nuestra Ellos lanzan sus burras; nosotros nuestra D U H A M E L (GEORGES).—Confesión de media noche 4,00 Ossorio Y Gallardo y La Revista General de Medicina y Cirugía que
puerta y chutan los tres delanteros antes de contraseña, y sube la bandera del vencedor E N R I Q U E T A (MARÍA).—El misterio de su muerte 4,00
que podamos estorbarles. El portero detuvo los mientras que nos dirigimos a dejarlo todo en dirige el Catedrático de la Universidad Central D. Hipólito Rodríguez
tiros, pero han marcado tres tantos en los sus- la ducha, a renacer bajo sus flecos. — Enigma y símbolo 4,00
tos (le nuestro corazón.
Pinilla, Tiene además fundadas varias bibliotecas, entre ellas, La Lite-
Cada cual marca a su adversario, y como EDGAR NEVILLE. Pida el catálogo de Literatura ilustrado por Bagaría. raria de Autores Españoles y Extranjercis que dirige el Director de
*-: la Biblioteca Nacional de Madrid, O.Trancisco Rodríguez Marín :-:
Pesetas.

Memoranda de Revistas Extranjeras F I A L H O D'ALMEIDA.—El funámbulo de mármol 4,00 Pídanse prospectos, nmneros de mnestra ile las Revistas, Gatálops,;?. en general,
F R A N K (LEONARD),—La partida de bandoleros 4,50
de esta revista está integrada por una serie de GIACOMO (SALVATORE DI).—Tres dramas 3,50
enantes iníoraes se deseen.-
La Nouvelle Revue Franíaise. París, i de
enero de 1927. pequeñas notas, "Caravana inmóvil" que enca- T T I R A U D O U X (JUAN).—La escuela de los indiferentes (novela). 4,50
Andrís Cidc: Vovage au Congo: Rafai, Ban- bezan varios juegos polémicos de Bontempelli. HARDY (TOMAS).—La Bien Amada 4,00
onzo de Le Temps retrou- — Les feuilles libres. Número 44. París, 1 3 S ^ I » o I ^ T j A . I>T T B
Mareel Proust, que cierra Número especial de poesía, con la colabora- H E A R N (LAFCADIO).—El romance de la Vía Láctea 3,00
i. 'tí du temps perdu. Un ca- ción de Fierre Renerdy, Jean Cocteau, Blaise — Kwaidan (cuentos fantá.sticos del Japón) 3,00 T R A B A J O S T I P O G R Á F I C O S . — Esta Casa se encarga
li , íúrio intimo, de Amiel, con Cendrars, Jules Supervielle, Tristan Tzara, et- JAMMES (FRANGÍS).—Rosario al Sol 4,00 de cuantos trabajos se la quieran confiar para la edición de
uiiA imiiHiucciÓM (le I'Mmond Jaloux. cétera.
— La Rerme Européenne. París, IS de enero — Les Cahiers du Sud. Número 66. Marse- K U P R I N (ALEJANDRO).—Yama. (De la mala vida en Rusia.) toda clase de obras. El abundante material tipográfico de que
de 1927.
lla, enero de 1927. Tres tomos; cada uno 3'00 dispone la colocan en inmejorables condiciones para servir a
Auguste Breal consagra un madrigal critico LYNCH (BENITO).—El inglés de los güesos S-oo sus clientes. Pídanse presupuestos indicando tipo de letra que
, Nueva serie y quinto año de esta buena re- muy agudo a las danzas de Antonia Mercé, "la
vista que editaba Simón Kra y que ahora pasa Argentina", que lleva como epígrafe nada me- se desea, extensión aproximada del libro y, en general, todos
a manos del máximo Barnum bibliofílico Ber- nos que unas palabras de Paul Valery, toma- EL DICCIONARIO ILUSTRADO DE LA R E A L los datos relativos a la edición.
nard Gra.sset. IM Revue Européenne ganará, sin das de L'áme et la danse. Un btien estudio crí-
duda, con el traspaso, en difusión, en reclamo; tico de Daniel Rops sobre la obra de Duhamel.
ACADEMIA ESPAÑOLA, es una maravilla. 2.012 pá-
pero, hasta la fecha, no experimenta ninguna Un bello pí)cma en francés del ecuatoriano Al- ginas. 4.000 dibujos. 20 pesetas. . Domicilio social: Preciados, 1.—Correspondencia: apartado 12.250.—MADRID c
niejora visible en lo esencial, esto es, en el con- fredo Gangotena.
tenido ; antes al contrario, se nos muestra menos
europea, más cstrediamente francesa que antes. — Contemporánea. Lisboa. Número 3, 1926.
Tan suntuosa de presentación, tan acabada de Pesetas.
Un capítulo inédito de una novela que Stendhal
tipografía plástica como no hay otra en la
dejó truncada, en 1833, titulada Une po.^ition
sociale. El comienzo de una nueva novela de Península (¿llegarán a emularla los tipógrafos
"virtuosos" de "Litoral", los de la nueva
MADARIAGA (S.).—Guía del lector del Quijote 5,00 LA GACETA LITERARIA
Alphonse de Chateaubriant: IM meute. Tres MANN (TOMAS).—La muerte en Venecia y Tristán 5,00
poemas de la Condesa de Noailles. Y una cró- "Ley"?). Esta nueva entrega de Contemporánea,
nica-balance de la moderna literatura en 1936, contiene, entre otros, los siguientes originales MANN (ENRIQUE).—Las diosas. Tomo I : Diana 5,00 BOLETÍN DE SUSCRIPCIÓN
IKir Bernard Fay. de interés: "Rubaiyat", por Fernando Pessoa; MAEZTU (RAMIRO DE).—El Quijote, Don Juan y La Ce-
"Crítica literaria: Verbo ser, verbci amar", D.
— j'KTO. Cahiers d'Italie et d'Ewopt. Otoño
])or Alvaro Maia; "O horror ao ultimo", por
lestina 5,00 que
di- f'.¡¿(\ tiiVm. I.
por Curüio Malaparte y Massimo Ferreira de Castro; " Dcsgragador", por José N O E L (EUGENIO).—España nervio a nervio 5,00
d'Almada Negreiros; "As instituQoes", por P R O U S T (MARCELO).—Por el camino de Swan (dos tomos).
vive en provtn cía
í .^1, dirigiila literariamente por este úl-
tiii»í, tiiii la colaboración de Ramón Gómez de Mario Saa. Los nombres que integran en este Cada uno 5,00
la .Sema (España), James Joyce (Inglaterra), número la colaboración poética española—el nación.. ..calle de núm.
Marqués de Quintanar, M. Alvarez (3erón, Er- — A la sombra de las muchachas en flor (dos tomos). Cada
(icorg Kaiser (Alemania) y Fierre Mac Orlan
nestina de Chartipourcín—nos parecen escasa-
se suscribe por un año, a contar del 1 de Enero de 1927, y remite por
(Francia), ha aparecido el primer número de uno S,oo
esta revista, editada en francés, que tantas po- mente representativos, elegidos quizá por el Giro Postal 7,50 ptas. (España) y iO ptas. Extranjero. A la
QUIROGA (HORACIO).—La gallina degollada • 4.00
lémicas y discusiones previas viene suscitando mero azar de las circunstancias.
RIERA (RAFAEL).—Pomarada asturiana. (Escenas y narra-
Administración, Calle de Canarias, 41, Madrid.
hace meses. Cuestión del idioma, internaciona- — L'Europe Nouvelle. (22 de enero de 1927).
lismo, presunto carácter fascista de QOO: sobre L'imperiali.ime des Etats-Unis et l'Amerique ciones.) 5,00
todo ello se ha pfilemizado con verbo caudaloso Latine, por Manuel Ugarte. S I G H E L E (ESCIPION).—Eva moderna 5.00
en Italia y fuera de Italia. Un [xico tarde ya — En Europc, del 15 enero, "La leyenda de — La mujer y el amor 4.00
.•,.ui;.- . i.i nivi detallada de estos curiosos Ulenspiegel", por Romain Rolland. Y el co- L-A INFORMACIÓN
y,.:,.-
iprano aún para pronunciar
re el acierto y el alcance
mienzo de una nueva novela de Gorki: En los
caminos de mi vida.
S C H N I T Z L E R (ARTURO).—Anatol y "A la cacatúa verde".
T H A R A U D (J. Y J.).—Un r.eino de Dios
3.00
3,00
JOSÉ CORTES PERIODÍSTICA

de speremos que aparezca el — lín La Revue Hebdomadaire del 33 de T O R R E S BODET.—Poesías 3,50


tll'ul
en la puerta, y entonces enero, un artículo del famoso orientalista Rene PAPELERÍA Y LIBRERÍA Oficinas dé recortes de ps-
rdgún juicio. Mientras tanto, Gucnon: " Terrain d'entente entre l'Orient et U N A M U N O (MIGUEL DE).—Tres novelas ejemplares y un rlódlcrs de Madrid, provincias
( : ';i goo ha sido muy escasamente rOccident".—/f rgos. prólogo 3,00 Gómez Pulido, 2 0 , Ceuta U eniraniero.
di tundida en España, no estará demás dar una URABAYEN (FÉLIX).—Toledo la despojada 4,00 TTIarca registrada

I
idea r.ipidri dr! .'itimario del primer número. En- — El barrio maldito 4,50 Centro para la venta de periódicos,
f italianas, aparte del cuen- Recopila y .suministra recortes de Prensa sobre cual-
— Toledo: Piedad 15,00 quier asunto o personalidad.
; Mujer al sol", destacan: ¡Editores: "La Gaceta Lite- VALERY-LARBAUD.—Fermina Márquez 3,50 semanarios, revistas de modas, etc.
rrado Alvaro, Bruno Barilli
Vcr.hi lina glosa sobre cinema de V I V A N T I (ANA).—Los devoradores (dos tomos). Cada uno ... 4,50 Alberto Aguilera, 34 :-; Apartado 7.044 - Teléfono 31.285
raria", es vuestro periódico, Corresponsal de Casas editoriales
AV\.ct •laboración internacio- Z A N G W I L L (ISRAEL).—Los hijos del Ghetto (dos tomos). MADRID
nal; :K>r Raníón Gómez de
Cada uno 4,00 Centro de suscripciones.
la Sen¡a, " Juana ¡Kir (ieorg Kaiser, y "Una anunciad vuestros libros!
nüciie", por'Mac (')rlan. I ^ sección más vivaz
Imp E. Qlmínez, Huertas, 1(1 u IB.-MADRIO

También podría gustarte