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Ibérica:Aiiierícmui:Ínlernsacionai: La Asamblea Nacional Del Libro

El documento es un comentario sobre la Conferencia Nacional del Libro en España, donde se critica la falta de participación activa de los escritores en las discusiones sobre la literatura y la cultura. Se menciona la necesidad de un cambio en la perspectiva del debate, enfocándose en la importancia de la educación y la promoción del libro español. A través de diversas intervenciones, se destaca la urgencia de abordar problemas fundamentales que afectan la producción y difusión literaria en el país.
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Ibérica:Aiiierícmui:Ínlernsacionai: La Asamblea Nacional Del Libro

El documento es un comentario sobre la Conferencia Nacional del Libro en España, donde se critica la falta de participación activa de los escritores en las discusiones sobre la literatura y la cultura. Se menciona la necesidad de un cambio en la perspectiva del debate, enfocándose en la importancia de la educación y la promoción del libro español. A través de diversas intervenciones, se destaca la urgencia de abordar problemas fundamentales que afectan la producción y difusión literaria en el país.
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AÑO 1. Madrid, 1 de Abril de 1927.

Dirección-Administración:
NUM. 7.

Canarias, 41. Teléfono 10.820


ibérica:aiiierícmui:ínlernsacionaI SUSCRIPCIÓN
30 CÉNTIMOS
España y Países del
Redacción: Calle de Recoletos, 10. Teléfono S2.S07 LETRAS-ARTE-CIENCIA ANUAL
Convenio postal
Hispanoamericano.
Extranjero
7,S0 ptSB.
10,00 —
Toda la correspondencia diríjase al
Periódico quincenal (1 y 15 de cada mes) 75 céntimos la linea del cuerpo 8,
Apartado de Correoa núm. 7.081 TARIFA DE Pólizas de suscripción.
DIRECTOR-FUNDADOR: E. Giménez Caballero Descuentos: trimestre, 10 "¡^
ANUNCIOS.... — semestre, 15 "/<,
S» reciben suscrlpcIoneB en las principales librerías SECRETARIO: Quillermo de Torre — anual, 20 "/o

L o s acontecimientos literarios
* ' • • • • • ' . . . . - . ' • • . .

La AsambleaLas fíguras
Nacional
de la Asamblea
del Libro
Comentarios y opiniones
CON EL DISCO ROJO

EL MARQUES DE VILLA-ANTONIA LA DESERCIÓN DE LOS ESCRITORES que sientan más elevadas necesidades intelec-
POR LAOTRAVÍA DON GUSTAVO
Con sus barbitas entrecanas y punzantes,
sus gafas de librero que lee sus libros y su
GILÍ
Una cara redonda y espiritual, potenciada En cierto modo, aun reconociendo que la
por las aguas claras de unos lentes. "Depósi- Asamblea del Libro se mostró agresiva contra
tuales.
Mientras en España y América no haya una
generación abnegada que, renunciando a todo
leve cargazón de hombros, de hombros que to de Libros por el Estado." Precisión de ma- el único escritor que no llevó su papel apren- lo demás, vierta en la enseñanza primaria, y
{El comentario que damos a continuación, como fondo de la opinión de LA sostienen una de las más poderosas editoria- temático. Gran simpatía ante el auditorio. dido para el coro, hay que confesar que la
especialmente en la secundaria, la mayor parte
GACE'I'A LITERARIA sobre la Conferencia Nacional del Libro—celebrada durante ¡os les del país, D. (íustavo Gili ha sido el eje culpa de la ausencia literaria en los debates
RODRÍGUEZ SAN PEDRO del Libro no fué debida a las Cámaras del Li- del presupuesto, no saldremos del marasmo en
pasados días en rl Palacio del Senado madrileño—fué presentado en forma de pro- rechinante y acerado sobre el que ha girado que vivimos en ese orden. Lo demás, son pa-
toda la Conferencia del Libro. H a sido su gran Fué el caballero cristiano y español de la bro de Madrid y líarcelona. La culpa fué de labras, palabras y palabras.
puesta por nuestro director Sr. Giménez Caballero. Con una descortesía tan ejem- figura. Su voz cantante, i Qué agilidad, qué conferencia. Mantuvo sus convicciones como los mismos escritores. Había nombrados vein- » • *
plar como sospechosa, el comentario fué interrumpido y anulado, en medio de gran documentación, qué agresividad y qué ironía I un cruzado ante el Saladino. te representantes, IMS cuales, al abstenerse, al
Era el gobierno y la oposición de la Asamblea retirar su fi.sonomía espiritual, su voz de altu- A la Conferencia del Libro le ha faltado ¡a
escándalo por aquella Cámara, que encontró irrespetuoso y extralegal el que un ra, hicieron que la Asamblea tomase el tono previa reunión y el consiguiente estudio de los
a un mismo tiempo. .Su defensor y su atacan- PEDRO SAINZ
escritor se arrogase la voz de su hermandad para protestar de que tal hermandad te. Su entrada en el salón iba siempre acom- puramente comercial y financiero que la ha problemas parciales que deben resolver por se-
se hallase tan ausente y esquivada de las discusiones.) Pedro Sáinz tuvo aciertos de ministro. Su dado carácter. Entre los escritores nombrados parado cada uno de los tres grupos directa-
mismo volumen físico resultaba de ministro. por Madrid, se hallaban, entre otros, los nom- mente interesados en la producción y difusión
LA P R O P U E S T A DEL GUARDAGUJAS Pero le resultó más aún esa voz que le salía bres de Gómez de Baquero, de Azorín, de Pé- del libro: autores, editores y libreros.
....•••"i un poco prognata de sus rotundas mandíbulas. rez de Ayala, de Valle-Inclán, de D'Ors... Es como si un arquitecto proyectase en un
La propuesta que tengo el honor de presentar tiene la finalidad—más que de ;iniide posaba una conclusión Pedro Sáinz, no De todos ellos, sólo apareció un momento, el edificio la ornamentación y la cubierta sin que
volvía a crecer la hierba. E.\cepto en el cam- primer día, Azorín. Se le invitó a hablar. Pero previamente hubiese estudiado y definido su
elevar al Estado una proposición concreta—la de desenfocar el debate de esta po de los libros de texto. En que un poderoso Azorín no tuvo nada que decir y se marchó. estructura y la diversa calidad de ios materia-
Asambka, del sentido unilateral y desenfrenado que ha venido llevando—y que Atila le destrozó la sólida argumentación con D'Ors ha entrado y salido más veces por el les que había de emplear en la construcción.
continuaría llevando. otra más sólida todavía. Porque iba acompa- salón de sesiones. Pronunció unas palabras so- N. M. U R G O I T I .
Mi projniesta es una maniobra desesperada de guardagujas, que ve el convoy ñada de las riendas. Cosa que Pedro Sáinz no bre las Bibliotecas Populares, en recuerdo de
pudo conseguir de su parte, por no gustarle su pasada Cataluña. Pero luego tío hizo sino La de Royo Villanova
en peligro, que se estrella. Un convoy donde va su familia y sus amigos. montar a caballo. decorar reiteradamente con su cabeza—suave-
Mi propuesta es un cambio de discos en el semáforo, poniendo el rojo escarlata mente, grismente einpelucada—aquel salón car- Por estos días hace justamente veintiún años
ALBIÑANA lotercista y dieciochesco, de palquitos, tercio- que Joaquín Costa 1 :• '• -' /'.iragoza aquella
de las catástrofes. polos, purpurinas y escaños de revolución de frase célebre: "Todo- nolcs están obli-
Mi propuesta—señores asambleístas—es la de tocar el pito un poco a todos Libros de texto. Confusión. Hombre de museo. gados a defender la í'atria con los libros en
ustedes. (O a todas vuestras señorías, como tan bien suena en este salón de las bien. Cita de Francia—"ese país adelantado"— Gómez de Baquero hubiera sido una voz la mano."
cada dos palabras. Un vaso de agua con azu- útilísima. Su mesura, su ironía, su conoci- Si nos miramos los españoles unos a otros,
pomposidades, las elocuencias y las ineficacias.) carillo, bebido de un sorbo, mirando al cielo miento de los problemas, su auténtica figura veremos que cuando vamos de paseo, de cami-
A CONVOY PARADO tan bonito del Senado. de senador, habrían aportado cauces de gran no o de viaje, llevamos en la mano bastones,
interés para todos. paraguas, sombrillas, carteras, carpetas, bolse-
Una vez el convoy parado, creo que podrán todos los viajeros descender de SANGRONIZ Es lástima que Andrenio haya excusado ros, portamonedas, tarjetas, papeles.
este deber suyo respecto a las letras españo- Algunos llevan periódicos.
su tren y darse cuenta del j^eligro que corrían. Y el peligro que corrían era al tomar El Sr. Sangróníz estuvo el tiempo necesario las. Las letras le hubieran quedado inmcmo- Pocos, muy pocos, llevan libros.
una vía distinta e irse a estrellar contra una cazuela de engrudo. El editor Qill. en la Cámara para presentar su propuesta de rialmentc gratas. Y eso indica que queda mucho camino ixjr
relaciones hispanoamericanas. Breve, exacto, De Pérez de Ayala poco se podía esperar. recorrer hasta llegar a cumplir aquel mandato
EL A P E T r r O Y EL ENGRUDO paííada de cuchicheos, como en torno a un per- decidido. Todo el mundo le abrió paso ama- Pérez de Ayala ha desertado en estos tiempos civilizador que Costa elevaba a la categoría de
sonaje balzaquiano. Todo el que hacia una pro- blemente, corno se saluda a un Gentilhombre de la vida intelectual española. Apenas circu- precepto constitucional.
Porque, .señores asambleístas: Resultaba ya intolerable y monstruoso que ha- posición a la Mesa se persignaba antes y mi- de Cámara. De Cámara del Libro. la su nombre si no es para candidaturas acadé- A N T O N I O ROYO VILLANOVA.
biéndose desplazado todos ustedes de diferentes puntos de España en ese convoy, raba a Gili. Gustavo Gili: como el Dios y el micas y conferencias de arte. Parece como que
Diablo, ex máquina de la Cámara. Como el rehuye el contacto con los demás compañeros La de Sangroniz
para tratar de la Expansión del libro español como punto central, capital, nervudo, Diablo y como Dios, Gili estuvo manejando peninsulares, abrazándose a las columnas ame-
se hayan andado hasta ahora por todos los alrededores de la cuestión. todo el tiempo' el resorte de los Poderes La pasividad de I£spaña en trabajar el cam-
ricanas. Sus razones tendrá para esio, y son
Y para mí, los alrededores de la cuestión—es decir, lo secundario, lo adjetivo, ocultos. po espiritual de nuestra raza, que es América,
de respetar. De todos modos, como Andrenio,
lo lio substancial—es tCKio lo pertinente a la propiedad intelectual, los aranceles, los lia permitido, en gran parte, el desarrollo de
su mentalidad, vigoro.sa y aguda, hubiese re-
MARTÍNEZ REUS importantes propagandas culturales extranjeras
movido aquellas aguas muertas que impidieron
libros de texto y toda esa serie de respetables temas tocados hasta ahora, que han ver el fondo de la cuestión. en todas las Repúblicas del Nuevo Conlineme
convertido un poco esta Conferencia en una conversación de notarios o en otra dente Martínez Reus, el editor jurídico y Presi- y han dado lugar a l;i r,r!st,-il¡zaci6n de las
de la Cámara del Libro de Madrid, fué En cuanto a la figura de Vallc-Tnclán, hu-
de empleados de Consumos. Para mí, todas esas cosas son como la cazuela de en- el parlf.mentí'.río de la cosa. Su vo^, clare; ;• modalirlades ixilíticas, (|uf, por su complejidad,
j biese sido simpática su presencia. No porque
trauLiciendcn del ámbito cultural, conocidas con
fuera a resolver nada. Sino portiue hahria roto
grudo para el inapetente. metálica, rebotaba contra la entrecortada y
el nombre de panamericanismo y latinoamcri-
algo apelotonada de Gili como en un partido la campanilla y la úvula del Presidente. Con
Porque este es el símil: Buscan ustedes una ampliación y una consolidación constante de pala. Fué el contrincante. Pero canisrno, producto la primera de la fuerza y
sólo haber chasqueado su lengua famosa dos
de mercado de la manera que el médico, ante un enfermo sin apetito, le ofreciese un contrincante parlamentario y florido. Que o tres veces sobre la Asamblea. voluntad anglosajonas, y la segunda de la in-
teligencia y la espiritualidad francesas.
estimulárselo con un poco de engrudo. aprovecha la estupenda ocasión de .sentarse en Saa2r6niz. Ricardo León. Norteamérica cultiva la fuerza creadora del
A un país como el nuestro, sin apenas curiosidades, sin apetito excesivo, lite- un escaño del viejo régimen para desarrollar
toda una capacidad a duras penas contenida. dinero y explotadora de las grandes riquezas
RICARDO LEÓN
rario y científico, le proponen ustedes remedios de encuadernadores, de tintas de naturales que atesoran, casi intactas, to<las las
imprenta y de cola de papel de Prensa. Es como el médico ante el enfermo que le Lleno de bondad y de buenas intenciones, Repúblicas hispánicas; Francia cultiva el rm^do
Ricardo León terció de vez en cuando desde de consumir sabia y refinadamente esas rique-
duele la cabeza, que le hiciere cosquillas en los pies. su sillón presidencial—tan autorizado y tan de zas. Frente a estas dos posiciones, las que más
Academia—, como se tercia en una discusión halagan y adulan a la naturaleza humana, tiene
E L ELIXIR MARAVILLOSO de familia burguesa o de peña de café. Nada que actuar la influencia espiritual española.
menos león, que Ricardo León, en las discu- Ningún instrumento más adecuado a tal efecto
La cuestión del libro en España—como en los demás países—tiene dos planos, siones y en la charla. Su prosa, magnífica y que el libro español.
dos dimensiones. Una dimensión cortical. Y otra, profunda. La cortical ya la han sonora, apenas tuvo un leve eco—eco blando En el comercio del libro, la importancia del
tocado ustedes. Todo el programa de conclusiones es corticalidad. Y desde ese punto y agarbanzado—sobre las palabras de su boca, contenido sobrepasa de tal forma a la del con-
recubierta de bigotes, con caracolillos en las tinente, que su propaganda es algo que inte-
de vista me parece perfecto el programa. puntas. resa, no sólo ya a las casas editoras y a los
Ahora, el otro aspecto profundo estaba intacto, inédito. libreros españoles, sino a todos nuestros expor-
CALVO SOTELO tadores,^ y muy especialmente ai Estado. La
* * * Ef hermano del Ministro de Hacienda dio
L. Calvo Soteto. Maihlen, de Gspaia-Calpe expansión del libro constituye la propaganda
la nota inteligente de un silencio atento a to- sintética de todos los valores de un país.
i Cómo expander el libro español de manera profunda ? Pues con las dos únicas CONCLUSIONES DE GILI
dos los debates. Autor de una Memoria ad- Si los industriales se percataran claramente
soluciones profundas existentes. Una mediata, difícil. Otra inmediata, rápida, fácil. mirable sobre el Libro español en América, I.' Prot>iedad intelectual.—Necesario refor- de su imixirtancia, entre las sumas que des-
La solución difícil es la de un cambio de régimen instructivo en el país. La creyó oportuno presenciar los incidentes in- mar la vigente ley de Propiedad intelectual, y tinan al anuncio de sus productos, figuraría una
derrota de los núcleos, que hacen perdurar a sabiendas o no, el analfabetismo en el substanciales de la corrida desde una butaca. más que nada el Reglamento, adaptando la una partida destinada a ayudar la difusión del libro.
La de su Secretaría del Libro madrileño. y el otro a la legislación internacional. Ln cuanto al Estado, tiene el deber de dar
pueblo, y la indiferencia de nuestras mujeres ante los problemas no confesionales Autores y editores deben nombrar colectiva- a conocer los valores morales y materialcí de
y de espíritu. mente representantes en cada República his- la nación. Su cooperación al esfuerzo privado
Pero eso no lo pueden arreglar ni solucionar ustedes, señores asambleístas. Esa Martínez Reot. panoamericana para la defensa contra las edi- es, en csle caso, ineludible. El día en que el li-
ciones clandestinas. bro español ocupe en el mercado americano el
es labor, más que de editores y libreros, de escritores. De esos escritores—¡los 2.' Ediciones clandestinas.—Celebración de puesto a que legítimamente tiene derecho, 1»-
Parecía un senador de verdad. Mejor dicho,
creadores del libro!—que no están aquí representados (pues los que hay vienen en un diputado gubernamental de los antiguos convenios de Propiedad intelectual con Hispa- dremos afirmar (|ue la anfictionía espiritual de
calidad de editores, como Blanco-Fombona. O de Embajadores de la Inmortalidad, tiempos. Martínez Reus demostró su aptitud noamérica por el patrón del último celebrado los pueblos de origen español, comienza a con-
como D. Ricardo León). para el porvenir. Para un alto cargo. Un por- con Méjico, salvaguardando por .el momento vertirse en realidad.
venir que el Presidente del Consejo se lo augu- lo esencial—el teatro y el libro—, sin preten-
¡ Cómo se va a vender el libro en España, si al desprestigio, al dar de lado, que ró muy lejano. P o r lo que Martínez Reus en- der salvar, desde luego, el llamado pequeño
JOSÉ ANTONIO DE SANGRONIZ.
pesa sobre el escritor por parte del de otras clases sociales del país—y de la mu- mudeció en medio de la tristeza de muchos de derecho, que de ningún modo aceptarían aho- Madrid, Marzo de 1937.
jer—, añaden ustedes su desprecio colectivo, ustedes, que comen y viven por los los presentes. Sjn'fii, Pre;-!.!er.te de la ra aquellas Repúblicas; el pequeño derecho La de Ruíz Castillo
escritores, gracias a los escritores y no para los escritores I támara Librera catalana sólo podrá salvarse por evoluciones sucesivas
ROYO VILLANOVA El editor Sopeña. de los tratados, lo cual llegará, porque la ten-
No se ha contado en esta Conferencia contó es debido con el escritor, con sus Los medios que pueden emplearse para la
RUFINO BLANCO dencia universal es la de proteger siempre más
Otro parlamentario. El parlamentario autén- difusión del libro... son un secreto a voces.
aportaciones al gran problema. Y, sin embargo, en el escritor radica el otro aspecto y mejor a los autores.
Base única de todo será la reducción del
tico, sin miedo y sin tacha. Que acude a todo lo O la bibliografía por el método a. b. c. ,l" Política arancelaria. — Los papeles de analfabetismo "activo" y "pasivo". H a y que
profundo para la difusión del libro en España: La propaganda única y verdadera que huela a Parlamento, como el hierro tras
edición de libros pagan derechos excesivos;
del libro la hace el escritor. Y la hará siempre. Catálogos y anuncios editoriales el imán. Royo Villanova presidió a ratos, a MORATA crear lectores, enseñando a leer al que r,o sabe,
deben reducirse al mínimo que sea posible, sin c inculcando en el que sabe el amor a la lec-
sin comentarios al margen no son nada apenas. Engrudo, mucho engrudo. El gran ratos hizo de voz oposicionista, a ratos de El monaguillo de la Asamblea. El corre ve arruinar a la industria papelera. Primas de ex- tura como fuente de deleites superiores a otros
hombre de la mayoría, a ratos de figura re-
motor interno del libro será siempre: la Crítica, el periódico de las LetraiS. presentativa y comisionada. Todas las fórmu- y dile que se calle. La intcrruiKÍón por espí- ixirtación equivalentes a los derechos de Adua- que ahora conoce y ama, y que, en definitiva,
Y a esto es a lo que conducía mi proposición: a hacer conocer, más que al las parlamentarias. Se le veía gozar al simpá- ritu de interrumpir y de que piensen, lamen- que na del papel y materiales de encuademación son más caros, como los del teatro, por ejem-
tablemente, los demás, del interruptor. Un so- entran en la fabricación de libros. plo. En segundo lugar, hay que elevar la ca-
Estado, al estado de opinión de ustedes, de que existe en el país un motor de posi- tico aragonés como un pez en el agua tras una cialista— ¿socialista? — que protesta al tocar, 4.* Protección y expansión del libro.—In- lidad de la producción con la mira puesta,
cuaresma de tierra. Y se le vio excitarse poco
bles grandes vuelos, que ustedes quizá abandonen y dejen oxidarse por tomar la a poco. Hasta el punto de que a última hora otros, ciertos puntos del catolicismo. crementación de bibliotecas de todos los ór- sobre todo, en América, donde en cada hogar
vieja muía de la diligencia antigua. De que existe una GACETA LITERARIA. ya toda la Asamblea le delegó su voz para denes. se hablan, por lo general, dos idiomas: el del
que hablase al jefe del Gobierno. Creyendo BOIZA Aumento de escuelas para combatir el anal- padre inmigrado y el del hijo criollo, y donde,
Es a ustedes: Editores, libreros, papeleros, impresores, a los que nos dirigi- que la iba a defender mejor que nadie. Pero fabetismo. {xir consecuencia, el escritor español de segun-
mos : Es necesario que todos ustedes contribuyan a realzar la eficacia de las publi- Royo Villanova — tremendo recalcitrante — se El hombre que pretendió que le echaran los Los editores deben mejorar la producción y da fila tiene forzosamente que luchar con to-
Reyes del Libro un regalo en sus botas. En estimular a los autores, pagándoles honrada- dos los extranjeros de primera. En tercer lu-
caciones periódicas sobre las Letras en España, y, en general, sobre la Crítica. arrancó por donde menos se esperaba. Por pe-
sus botas de universitario. Pidió clemencia en mente cuanto sea posible. Los autores, por su gar, hay que dignificar cada vez más el libro
Y para ello, no ya tanto el auxilio económico, como el moral, es lo que pedimos. dir Parlamentarismo político. ¡ Un poquito I Y
luego, todo lo demás.
nombre de las pobrecitas Universidades del parte, deben conocer mejor las condiciones en y el oficio de escribirlo"!, para lo que ninguna
Datos, bibliografía de la quincena, envío de libros, de noticias anticipadas, de todo Reino. ¡ Y tan pobrecitas ! que se desenvuelve la industria del libro y no acción aventajará en eficacia a la del Estado,
ese material que sólo ustedes pueden proporcionar al escritor. CARVAJAL pedir gollerías ni creer que un solo libro pue- que puede sembrar de bibliotecas el país, or-
LOS MILITARES
de producir un capital importante. H a n de ganizar a bomixj y platillos grandes concursos
El periódico de las Letras no es una Bibliografía de Cámara del Libro, ni un Carvajal, Secretario, lector de Propuestas y Hubo muchos militares en torno a la Con- pensar que la exportación a América—en com- de obras, crear premios importantes para los
Boletín de Ministerio. Estos Boletines y Bibliografías—regaladas—sólo las suelen conclusiones, dio una nota elegante y perfila- ferencia. Dando una nota entre recelosa y sim- petencia con yanquis, gabachos y tudescos — autores, etc., etc. En cuarto, suprimir la ma-
leer los conserjes de los Consulados y de las librerías de España. La lectura útil da : de Secretario de Congreso de la Paz. Iba pática. Nunca como ahora, bajo los regímenes sólo puede hacerse a base de descuentos de 40 yor cantidad posible de las trabas que hoy en-
es la que se compra por interés. y vem'a, con su aire recortado y bien peinado marciales, .se han interesado tanto los milita- p<ir 100. El mismo librero español no puede torpecen o anulan la relación entre la indus-
alfil. Como quien tiene su gran especiali- res por los problemas de las letras. E s un fe- vivir con menos de 35 por 100, y estos des- tria editorial y el público consumidor, princi-
Ayudar a estas publicaciones, casi más que al Estado—que únicamente podría de dad en estas idas y venidas de Congreso. nómeno que acentúa Italia—^por ejemplo—cada cuentos no los han inventado los editores y li- palmente las que nacen de la incompetencia de
favorecer la propaganda—les incumbe a todos ustedes, señores asambleístas. ios intermediarios y de la carestía del libro.
vez más. Destacaron los ojos atentos e inteli- breros españoles, sino que los practican todos
gentes de Ignacio de Torrents y de Kas, crí- los editores mundiales. ¿Medidas de otro orden, complementarias,
UN CABLE AMISTOSO ticos de El Sol, en asuntos de técnica bélica. Un 10 a 15 por loo de derechos sobre el
de índole más concreta y efectos más inme-
precio fuerte es bastante rcmunerador; en diatos? Ahí están todos los acuerdos de la
Pero aún tengo otra proposición, a mi modo de ver, de gran importancia, un LOS M U D O S O C U A S I M U D O S Francia no cobran más los mejores autores. En recién clausurada Conferencia del Libro, y en-
cambio deben tomar precauciones para que no tre los cuales hay dos que yo juzgo de los
recuerdo que me parece de gran transcendencia: el de Portugal. Coro de tragedia griega lo compusieron los se les defraude—caso menos frecuente a me-
En la Conferencia se habla del libro español. Pero dentro de este libro hay un mudos. Los que mejor quizá hubiesen habla- dida que avanza la cultura y el decoro profe- más interesantes: uno solicitandi:> la implanta-
do y comentado los acontecimientos. Diez-Ma- sional—en ¡a cifra de tiradas ni en la de ventas. ción de los envíos a reembolso en los muchos
sector escrito, no en castellano, sino en catalán. Yo creo que habría que contar—am- thieu, el representante de Calpe. Simón, Presi-
pueblos donde no existe, para que por este me-
Premios a los autores. Protección e infor- dio, sencillo, rápido y seguro, pueda servirse
plia, generosísima y desinteresadamente—también con el portugués, con vistas a dente de la Cámara de Barcelona. Fernando mación consular. Bibliografías. Crítica. lo que desee al comprador de libros que haya
una expansión total en la América nuestra, frente al peligro sajón, frente al peligro Calleja, el hombre de "Atenea". Blanco-Fom- en el último rincón de España; otro, la cons-
Ixina, el gran guerrillero del periodismo. Aguí- G U S T A V O GILI.
francés e italiano. Yo tengo el honor de proponer a ustedes, señores asambleístas, titución de un Sindicato de exiwrtación, con
lar, el editor con cara de Pére? de Ayala y UNA OPINIÓN DE URGOITI depósito, en todos los países de América, al
la posibilidad de un acuerdo con las entidades del libro en Portugal. Para así, ir aciertos de ediciones raras y estupendas. So- que puedan llevar los editores existencias de
coordinando con más fuerza cada vez, y lazos, el gran perfil ibérico, que, como una El secretario Carvajal. Madariaira. pena, el potente barcelonés muchachil y san- No hay que andarse por las ramas: el pro- sus obras, realizando el doble fin de que aque-
proa, se ve hendir el futuro. guíneo. Estelrich, jovial demonio que tomaba blema del libro es un problema de autores y llos mercados estén siempre suríidos y con la
MADARIAGA notas mudas entre sonrisas. Quemándolas lue- lectores, y ambos dependen del grado de cul- regularización de precios acabe el abuso de los
No olviden, señores asambleístas, que LA GACETA LITERARIA, órgano juvenil go en azufre para ofrendarlas a Bernat Metge. tura general, tan deficiente, por desgracia, en altos sobreprecios que el librero pone allí al
de la Península, está hecha con catalanes, portugueses y castellanos. Y esto, que Presidente a ratos. Tics nerviosos. Aire aco- Beltrán, el buen librero. San Martín, el otro España como en Hispanoamérica. líablar de libro.
hoy es una leve masa de entusiasmo y de minorías, puede, en lo porvenir, tomar la gedor. Buen guía. Campanillazos cuando se buen librero. Clavel, el inteligente editor de cien millones de seres que hablan español, es
J. R U I Z C A S T I L L O .
estremecedora figura total de una piel de toro, embistiendo el porvenir de tres salían de la vía férrea. Campanillazos de in- "Cervantes". Bruno del Amo. Palasí. Cendre- engañarse al tratar de este problema. Apenas
geniero que no tolera el ingenio, sino los lo- ras, fino barcelonés. Y otros... Coro griego y pasarán de cien mil, si es que llegan, los lec-
pueblos hermanos. garitmos de las cosas. mudo de aquella tragedia. tores de novelas, y a menos de la tnitad los (Caricaturas de Bon.)
ragiiia scguuua LA U A t t l A LlIEKAKiA

CRÓNICA DE SUCESOS Crítica de conferencias E S T A C I Ó N G O N G O R I N A

K, Q, X ASESINATO FRUSTRADO

(O b r a e n m a r c h a ) Lafora, contra falsarios.—"Los


Hace aún no muchas tardes estuvo a punto las religiones modernas". Una nrultitud—una
milagros en
de ser asesinado Azorín. Un borracho, según verdadera multitud—de oyentes aclamó al doctor
parece, de brandy, de mucho brandy—el públi- Lafora al final de su larga conferencia.
OTROS DOS LUISES
co—, quiso atentar contra su vida intelectual. ¿ Conferencia polémica ? ¿Combativa ? ... No. No son los de Azorín—lagarto, lagar- G.—El pueblo soberano, como decimos en

ILÍMITE y PEREJIL Al conocer la noticia M a x Rheinhardt se es- —Gran expectación.


tremeció de alegría, mandando un telegrama Textos, muchos textos. Muchas citas. Crítica
de felicitación a Azorín. Asorin había logrado científica de algunos milagros.
lo que él nunca lograra. El éxito dramático ¡ Lourdes! Cuidado. No hay que dejarse en-
to- Fray y Fray. Son Don y H e r r : dos cen-
tenarios de los Campos Elíseos. Simple cente-
nario el uno, hace cien años que vive—¿que
muere?—la vida frágil y difícil de la inmorta-
Córdoba.
B.—¿Es posible?
G.—Y mucho antes de 1793.
B.—No. No me obligue usted a rasgar nue-
silo reservado a las producciones del mundo gañar, ¿eh? "Desde el célebre libro de Zola..." lidad. El otro es tres veces centenario, cente- vas dedicatorias.
Madrid, 17 M a n o 1927. tanas del jardín, procura reposar, en bata blan- antiguo. La acción directa de, los espectadores nario de tres cepas, y, por lo menos, ha muerto
Momento impresionante: en la pantalla—gra- G.—Pero el pueblo soberano querido Ludwig,
ca, su baño, meciéndose suavemente en su ba- en la obra del poeta. y ha resucitado otras tantas veces la vida y
bado hagiográfico—un santo estilita. A conti- es un asco. No se baña. N o entiende de bravas
Sr. D. Ernesto Gitnénex Caballero. lancín entre las flores, abierto sobre el pecho muerte de la Fama.
nuación, fotografías de casos clínicos. Casos hipérboles, ni de peregrinas y estudiosas metá-
Mi querido anrigo: su inmenso abanico de seda negra pintado de EL TIMO DE LOS SOBRES DE COLORES
tratados por el alienista Dr. Lafora. Implícito Sorprendí la escena y acoté el diálogo. V e - foras. N i tampoco, como diría el pobre Lope,
empiezo hoy la colaboración cjue prometí a rosas reventonas, entrehablándole a su loro,
el cotejo. nía el uno, pequeño y torpe, con el redingó des- de "deducciones, mutanzas y diapentes", que
usted, agradeciíndole mucho su insistencia, para otro ideal de los chiquillos, el cual, i el t a l ! ini- Claro está que a un público que premia y Es admirable el coraje con que Gonzalo R. abrochado, la chalina desbordada, desarbolado yo también taño nri vihuela. P o r aquello da
L A GACETA LITERARIA. Cada 15 días procuraré cia cada tres segundos, verde y amarillito, la lee El sobre en blanco, de Caneja, corresponde
Lafora—implacable en su suavidad—denuncia el chambergo y las manos a la espalda. Una "Lo artificioso que admira—y lo dulce qu«
mandarle un conjunto más o menos poético de Marcha Real. a perpetuidad El sobre verde, del maestro Gue- a toda clase de falsarios. Y hay que esperar cierta aprensión a ozono se desprendía de él, consuela".
pajinas, a veces hctcrojéneas, sacadas aquí y "Dormir, soñar, morir", etc.,—como decía rrero. de él—nuestro interés de escritores—junto a su y sus gestos huraños cuajaban a veces en mu-
allá de mi trabajo diario: prosa y verso esen- aquel librito raro y feo de D. Guillermo Mac- B.—¿Cómo sigue?
ingente labor realizada, el examen científico- sicales gotas tempestuosas. El otro, sereno y G.—"no es de aquel violín que vuela—ni d«
ciales, cartas, esquelas, notas, aforismos, frag- pherson y otro antes, que trajo su hermano de S A C R I L E G O S D E S E P U L T U R A S literario de los grandes objetos—y sujetos—de recto, avanzaba como abriéndose paso por ima-
mentos, epigramas, .saetas, traducciones, etc., Cádiz y que, por cierto, ahora que se acordaba, esotra inquieta lira".
la literatura. Y el de algún milagrero—históri- ginarios jardines, mal disimulado el donaire ín- B.—"Es artificio.so que admira", no. " Y lo
paralelo a L A T O R R E A B I E R T A , que pien- se había llevado Juanito Ramón—. "...i Indi- Copiamos de un semanario ilustrado madri- co—todavía, a pesar de todo, no completamente timo en la gravedad externa de unos hábitos
so comenzar en el Heraldo de Madrid, a un nos I ¡Hijos de Satanás! ¡Hijos de la R e a l l " leño, en su homenaje a Beethoven, trozos de desnudado. dulce que consuela", sí. Y mejor. " Y lo amar-
verticales y protegida la arquitecta calva por go que consuela".
D I A R I O P O É T I C O , en L E Y , revista cuyo Y los chiquillos gritan, el 1.000.000 a la vez, una poesía: el doble alero largo de la teja. En torno suyo
Es cosa—ya se ha visto—dotada—junto a G.—Pues haga usted otra letrilla. ¿ A que no
primer número espero poder acabar de algún silban como flechas, como locomotoras, corren " A n t e tus desdichas, feroi reaccionas" "hijo su valor científico—, de una gran eficacia so- cuajaban minúsculas perlas poéticas en surti-
modo y rn algún momento, y a mi H I S T O R I A más, tiran más piedras, una de las cuales, un de un beodo" y "de una borrosa mujer sin sa- me pone usted música a este estribillo? "Manda
cial. La voz—cansada y todo—que surtió de la dores tan finos como pulverizadores de pelu- Amor en su fatiga—que se sienta y no se diga".
D E E S P A Ñ A , que daré en M Ú S I C A C E - chino blanco, redondo, precioso, frío, con nos- lud"... Este poeta es laureado y emotivo. No quería. Al cruzarse sus rutas, levantó la frente
Facultad de Medicina, ha hecho vibrar las filas B.—No. " Q u e se sienta y que se diga".
L E S T I A L , si este b<5letin sale, o en cualquier tal jia sin duda del mármol del patio de Doña es Ardavín. el músico y la niveló el poeta hasta coincidir
—cuatro en fondo—de los castizos pretendien- G.—"Pero a mí más me contenta—que s«
otro s i t b , sino, en que me quieran del todo. Luisa, se entra derecho como un torpedo, im- la mirada colérica del uno con la biliosa del
tes de Medinaceli. diga y no se sienta".
Yo Hcvo siempre adelante toda mi labor, previsto como una estrella errante, por el za- otro. El desdén con el desdén. Pero las elíveas
DENUNCIAS DE LIBROS Bosch Gimpera predicando en el desierto.—
como un gran barco, un gran tren cargado de guán, pasa, infalible, sillas, plátanos, jaulas, sombras no padecen molestas y celosas secre- B.—Qué disparate, es decir, que inmoralidad.
fruto sensual y cada día gozo trabajando en todo, y hace al fin añicos un cristal grana de Atestado el salón del Centro de intercambio Durchaus mit der, innigsten Empfindung und
"Mis primeros noventa y tres años", del doc- intelectual germanoespañol para oír a este emi- ciones. Ciertas glándulas no funcionan más allá
lo que me ronda desde el desvelo de la ma- la última cancela. tor Cortezo. del Aqueronte. Ausdruck. Ponga, ponga usted en verso mi so-
drugada o en lo <iue me asalla súbitamente al Doña Luisa se levanta lívida, insultada, t r á - nente iberista, apareció Bosch Gimpera con su nata op. 90.
"Salicilato de Metilo", del competente filó- aparato de proyecciones que nos condujo al H.—Buenos días, don Luis.
levantarme. Así le doy siempre a mi trabajo jíca, sofocada en blanco, imponente, henchida, logo D. Edgar Neville. G.—Hola, tocayo. G.—Esa no. Pero la op. 81. Das Lebewohl
gusto de despertar de niño en día de Reyes o un globo humano que cabeceara torpemente an- "Ix)s lepidópteros en el siglo X " , de Dan- B.—No me llame usted tocayo. H a y cada podría ilustrar mis Soledades si las desazones
de amante en plenitud primaveral. (Alguna vez, tes de soltarle las amarras, insuficiente su bata tin Cereceda. Ludwig por ahí. de la otra vida me hubieran dejado concluirlas.
nunca acaso, creo que veré mi obra terminante tropical de mangas cortas y gran escote, que G.—Y cada Luis. Pero no merece la pena. B.—En fin, que no nos iwnemos de acuerdo.
"Mis Prisiones", comentario a Silvio Pellico,
en cualquiera de las síntesis en que constante- dejan verle la cruda y mate opulencia de su bien del Dr. Marañón. Ningún astroso desastrado, mal guarnido, será G.—En una cosa, sí.
mente la tengo ante mí. P o r eso subtitulo apuntalada cuarentez, a ta! acumulada tempes- ya capaz de mancillar nuestro nombre. B.—¿ En cuál ?
"Visita de Escuelas" (tomos C X X I I I v
O B R A E N M A R C H A estos conjuntos, como tad. Viene tropezando en alas y olas de la ¡ra C X X I V de la serie), por Luis Bello. B.—Siquiera usted no padece idolatrías, exé- G.—En que se está mejor solo que mal acom-
subtitularé los otros, de K, Q, X. hasta el zaguán, abre de par en par, con un gesís, filoso feraas y comentarios chismosos al pañado.
¿Tendré en su ecléctica GACETA la libertad arrastre de piedras, la puerta de la calle y, en- por"Grandeza y Servidumbre de la Economía",
el profesor Olariaga. por menor. B.—Eso sí. Si siquiera ahora fuera solo.
e independencia que en otras partes no he te- medio del umbral, en un arranque apocalíptico G.—¿Le parecen a usted pocos los que tuve Pero tener que soportar tantos discursos, cer-
para el que es grotesco escape su enmelada voz "Lumen Christi", por Ramiro de Macztu.
nido? Si ustefl quiere, para salvar escrúpulos " D e .sobrietate" (tomo M C C L I V de las que aguantar apenas muerto? támenes, conciertos. ¡Dios m í o ! ¿ M e dejará*
de jóvenes redactores oprimidos en cárceles dis- chillona, levanta los brazos gruesos al terrible B.—¡ Cuándo podré descansar de estos mal- en paz después de este desdichado 1927?
tintas, podríamos iwner, cuando llegue un cielt) cobalto y, ante el in.stantáneo asombro de obras completas), por Ramón Gómez de la ditos laureles de la gloria, pesados como el
Serna. G.—En cambio, a mí, cuatro muchachos lo-
"ca.si>", debajo de mis series: " L A GACETA L I - los cliiquillos, risoteo, pronto, y chunga jeneral, bronce cañonero de mis estatuas I Si lo llego
grita aliogándose : " ¡ Herodes, Herodes I Dón- cuelos. Fuera de España, casi nadie se ha en-
TKRAHiA no se hace responsable de las opiniones SE COGE A L F A N T A S M A a saber no escribo sinfonías ni testamentos. terado de que exirto. Y sólo me amenaza un
de j . R. J. ni J. R. J. de las de L A GACETA L I - de estás, ven aquí, buen Herodes 1" ¡ Palabra I monumento, que a lo mejor le pasa lo que al
TERARIA". De todos modos, quede asi dicho de (1909).
En torno a la calle de Moreto andaban, des- G.—Haber hecho "Soledades" y se habría de Barroso. Porque mis. paisanos son muy ico-
antemano. Y ya está usted viendo que no por- .Fernandillo. de hace tiempo, rondando sombras misteriosas usted quedado sólito, como yo. "Dejadme solo", noclastas. Pero mire usted, Ludwig, juntos,
que usted me haya levantado tanto falso tes- que asu.staban a los vecinos, a altas horas de la que d'cen mis pai-sanos los califas. Usted qui.so como siempre, Lope y Goethe. Y Ortega y
timonio o me liaya colgado tanto lárgalo para Fernandillo venía al oscurecer, cuando a mí noche. Se creía que eran gentes de vida ale- muchedumbres, tumultos, rosales, nada menos Gasset, sin hacer esas vidas paralelas.
otro en El Sol. en la luna y en las estrellas, me iba entrando el sueño. Entonces al menos gre. Pero, por fin, se ha descubierto que eran que toda la humanidad y, claro, entre la hu- B.—No me hable usted de Ortega, que a ese
he dejado de colaborar en su GACETA. Espero me decían que venía. " ¡ A h í viene Fernandi- gentes de vida triste. Escritores. Pérez de manidad están también los musicólogos y los le tengo yo que ajustar las cuentas por cierto
«hora que no porque yo colabore dejará usted llo !". Y yo abría inmensaiuente los ojos y mi- Ayala, Miró, Marquina, Concha Espina... AI filisteos, que también tienen su corazoncito y folletón.
de seguirme levantando y colgando lo que de- raba absorto, estático, asombrado, ya casi sin hacer ima batida la última noche se copó al han aprendido aquello del ¿Muss es seinf—És
see, cosa que tanto me encanta. muss sein. G.—Espere usted. Que por aquí ha de caeí,
ver, a la lámpara del comedor, es decir al flo- más distraído. Antonio Machado. Que, por su al fin y al cabo. Yo también le preparo una
Y me gustará y le pido, en fin, que no dé rón hueco de rosas de yeso que tenía el ciclo propio pie ingresó en los calabozos de guardia Pedro Boach Simpera ^•—Es muss seim. E s cierto. A mí no me
letrilla. Bueno, Ludwig, hasta luego.
usted nunca nri O B R A E N M A R C H A en pri- raso en el sostén de la lámpara, en cuyos agu- del Sr. Cotarelo. Se espera cazar a los demás importa, no me molesta la admiración del pue-
Sahara. Gran jardín antiguo de donde proce- blo. Quise hacerle feliz. B.—Auf VViedersehen, don Luis.
mera plana. Dejemos eso para los viejos del jeritos negros, no he sabido nunca por qué, si- fantasmas y someterlos a careo.
de nuestra vida española actual. Desde allí G.—Vana empresa. Y se alejaron los dos Luises, a sus soleda-
todo, para los académicos ya sentados en su tuaba yo a Fernandillo.
smuBS/mimmmmem predicó una conferencia nutridísima y difícil, des el uno, y a sus comuniones el otro.
poltrona eterna, para los laureados en seco, Como era un ser que venía cuando yo me B.—Yo quería que el pueblo viviera, gozara,
que le valió una clamorosa acogida de los asis- reinase.
paru esos tontos caídos, en suma, de esas jene- estaba durmiendo, lo veía más en el sueño que tormenta — — lluvia maciza y apariciones ver tentes. GERARDO DIEGO.
raciones del 98 y siguiente, a ninguna de las en la realidad, lo veía en su propio reino y des—y en su ruido solitario tras mi ventana
cuales, aunque yo haya cumplido 45 años, ten- verdaderamente. Y como el panadero de casa atrancada no iba coche, ni caballos, ni Floro América Castro, las mujeres y Quevedo.—
go el mal gu.sto de pertenecer. U n grato rin- se llamaba Fernando, y era raro, desgarbado, el mayoral, ni comisionistas de las fondas de ¿ F u é Quevedo un don Juan?—preguntó A m é -
cón de la 3.', de la 3,* pajina acaso, y con le- borrachín, negrucio, sordo, clavado para soñar Jesús o Almansa; sólo aquel letrero relampa- rico Castro a las mujeres que escucharon aten-
tra corriente poi'que he de enviarle a usted bas- en -él y trastornarlo, yo veía a Fernandillo en gueado, tronado, llovido: E L F E O M A L A - tamente su conferencia sobre Quevedo en el
tante K, Q, X. Yo me encuentro mejor más los sueños de mi sueño como un Fernando el G U E Ñ O . En las desiertas siestas de verano, recoleto Lyceum Club.
recatado; que me busque quien me encuentre. panadero visto en la bola de cristal azul de al sol negro de la callejilla, donde dejaba desen- Las mujeres no supieron qué contestarle.
E s una cuestión de vergüenza. Quizás sabe la escalera, pequeño y deformado, y a propósito ganchado el riper ¡cómo se achicharraba hasta Américo Castro, si. Se contestó a sí mismo
usted que yo .loy muy vergonzoso y que siempre para escurrirse por el adorno vano del sostén saltar su pintura aquel nombre d E L F E O —sobre el donjuanismo de Quevedo y sobre
me he satisfecho con la leve y fugax ramilla de la lámpara del comedor y entrárseme por el M A L A G U E Ñ O ! ¡Arrastrado como un perro todos los temas quevedescos—^profunda y sa-
de perejil. rabillo del ojo. sarnoso por los caminos de primavera; ape- gazmente, aplicando a esta gran figura del LEVANTE ne su plástica, su color, su música, su litera-
Suyo, honradamente, / . R, / , Fernandillo era un ente casi de la familia, dreado de los chiquillos de San Juan, que X V I I español la técnica, ya experimentada Valencia, Marzo. t u r a : todo popular y caricaturesco, conmove-
con existencia para mí como la de la gata, el creerían que F : L F E O M A L A G U E Ñ O era de recientemente sobre la de Cervantes. Es una
Va en colores esta vez mi postal. Quiero dor de ingenuidad. " L a falla" remueve planos
Veliwjuei, 96- perro, la tortuga o el verdón, pero fea y odiada, Moguer; visto igual que un ratero en la es- conferencia ésta que debe publicar Castro
enviarles a los internacionales lectores de este inéditos de la calle en que aparece, y su gre-
algo parecida a la de los ratones. Y aunque yo tación del ferrocarril, entre el barajeo de ver- Pues tendrá gran transcendencia. De todos periódico de las letras la visión viva de las guería es de lienzo de un Picasso que hubiera
modos, la próxima edición de Quevedo para
ENTES Y SOMBRAS después de comer, para no d( irme, pegaba la jas, puertas y portezuelas de estación y tre- nacido en Moscou. Ix)s balcones de la barria-
La Lectura, por Castro, nos promete tornar populares fallas valencianas. ¿Qué es la falla?
DE MI I N F A N C I A cara contra los cristales de la cancela del jar- nes, por los viajeros de Huelva a Sevilla, de He aquí que un carpintero gremial se siente da, encendidos de banderolas nacionales, a]
sobre el tema.
dín y me ponía a mirar las estrellas, las cam- Río Tinto a Huelva, de Valverdel inquisidor. La falla es una inquisición humo- sol, cobran una importancia de gruta en torno
El 5.0 Pino. panillas azules, la fuente de ladrillo, la morera, A nadie se le ocurrió nunca borrar de aquel Cabrera, varietés. — En el mismo Lycetim rística. En Castilla se hizo una vez una falla del "grotesco" de los muñecos de guiño y
y hacía cuanto estaba en mi pobre poder de riper aquel nombre inútil. ¿Fatalidad, eterni- Club, D. Blas Cabrera dio otra conferencia re- valenciana sin saberlo, como aquel personaje mueca — esperpento valleinclanesco. Valle-
i Q u * pino era aquél S.", y por qué cafiada niño a ver si Fernandillo no venía todas las dad? Pasó mi infancia; se desvaneció mo- cientemente. Conferencia de sugestivo título: que descubrió que hablaba en prosa. F u é cuan- Inclán haría la mejor falla valenciana. Y>
de morales y naranjos, a qué aurora grana y noches, y él venía como un murciélago que se mentáneamente todo lo suyo. ¿Dónde se fué El mentir de las eslrellat. Título que parecía do en Avila las turbas destronaron, en un pe- como per.sonajes de Andreiew, las muecas y
chorreante de Moguer oloroso a azahar y r e - entrara del cielo negro al comedor, con su ca- el riper fuera y dentro de mí a pasear su anunciar confesiones amables de un respetable lele representativo puesto en un tablado, al rey las risas suben al fin "hacia las estrellas" efl
sina con rocío, podría yo haber llegado adolef- rita de panadero y su risita mala. nombre mellado, tuerto, condenado a mi es- amigo ante unas mujeres sensatas. Desengaños que no sabía serlo. Tiene la falla alcurnia de las chispas de oro purificaderas que brincan a
ccnte a él en rai caballo colorado? (1910). panto? Cuando yo estaba en Sevilla en el con estrellas en tiempos mozos. Sin embargo, teatro. Guarda aún Valencia unos carromatos la divagación de los astros.—£MÍ/»O Forntt.
—¡V«te al 5.» Pinol—[Más allá del 5.' limbo de los pintores, Calle de Gerona, pa- el Sr. Cabrera se refirió, a última hora, a las — las rocas—con figuras bíblicas e infernales
El Feo Malagueño.
Pino!—i En el 5.* P i n o ! sando un día lluvioso, la Giralda negra, por estrellas del cielo. Asi y todo, logró no de- que sirvieron para representar "Autos Sacra- •;-"•- CATALUÑA
...Todos—muchachas, viejos, chiquillos, mo- una calle estrecha—y sentí de pronto en mí fraudar al femenino auditorio. mentales". De allí le viene su afición a los
citas—sabian cuál era, sin duda, y lo tenían Entró de pronto aquel nombre, bícharraco como un sapo que saltaba de la humedad—mi Lleno de amenidad y de sabiduría, consiguió P I N TURA CATALANA
monigotes espectaculares de Guiñol. Pero, ade-
perfectamente situado en los camiios de su sen- estraño, por el interminable antro de mi asom- resucitado a.sombro vio otra vez, en una tien- un número de varietés científicas que fué muy más, la falla es el idilio de lo humano con la Barcelona, Marzo.
tido, por los términos en que la visión y el bro—entre la doble fila de jente que había da encadenada, apedreada, caída, el nombre, aplaudido. primavera de una tierra exuberante, barroca Vicente Rincón. Triunfa en los bodegones, tal
recuerdo de la llamada realidad se funden y venido a mi Calle Nueva a ver llegar los tres larga muestra en dos pardos, que cojía medía , de rosas y naranjos, para la cual los cuernos vez porque consienten la madurez un poco iner-
equilibran con el recuerdo y la visión de la coche-s de la segunda empresa: el ómnibus, el m.-inzana: E L F E O M A L A G U E Ñ O . ¡ de la abundancia es el mayor motivo ornamen- te del color. Esculpe mejor que dinamiza sus
fantasía, del sueño, de la pesadilla. Y con se- familiar y el riper—como un alma en su in-
guridad todos también lo ponían familiarmente, fierr».
castigo?
— ¿

E
H
r
a
a
b r
mi
í a ,
espanto
sin
de
duda,
nii'io, quizás,
anunciado
su
¿vn
JUAN RAMÓN JIMÉNEZ. Las letras españolas tal, y todo bajo la clásica encendida mirada figuras o elementos pictóricos.
del mar. Valencia va a la alegría del Equi- Sus dibujos son más briosos que expresivos.
(1917).
con el pan, el agua y el amor, en sus alegrías o
en «US j)enas: jira de domingo picante de enero, Madrid, en Sevilla, en Barcelona? con sus al- en el extranjero noccio dulce—cuando el sol, como un león can- Algo más escuetos y desprovistos de literatura,
sado, se tiende a lo largo del Ecuador—a tra- estarían en la buena ruta de Darío de Regoyos.
rumor y sombra de siesta palúdica, lado areno- tas letras pardas en los dos lados del liper DEBER, GUSTO Y DECÁLOGO vés del más estoico humorismo, dolor ahogado Es singular en Rincón su alejamiento del pai-
so de cementerio, ramarajos fragantes de horno amarillo y resonante, una cosa: galletas, fajas, En The Nation, de New York, un artículo en lo grotesco de la vida. Valencia chisporro- saje.
j de hogar. vinos, pasas, navajas, aceites; pero ahora en de Havelock Ellis, titulado Unchanging Spain. tea color en la cima de Marzo, jolgorio y
Moguer ya no anunciaba nada más que la Sr. D. Juan Ramón Jiménet. Aurelio Tolosa. Más cerca de la escuela d e
P a r a mí el 3.* Pino estaba siempre en los Conocido es Havelock Ellis, por SHS trabajos cohetes, música de metal, ritmo de "tabalet" Tarrasa que de la de Olot, Tolosa, un tanto
horrible fealdad abstracta de su desconocido científicos (filosofía, psicología sexual, etc.) y y arabesco oriental de dulzaina y, por último, reblandecido en su añeja impulsión pictórica,
pinares ctmfusos de entre la Dehesa de los
dueño. Mi querido amigo: Le agradeico con ver- literarios (crítica y en.':ayismos). Ahora acaba
Caballos y el mar, Monte de las Animas abajo,
¡ Y qué fealdad la suya en mis figuracio- dadera ilimitación las páginas con que empieza de can.mgrarle un libro monográfico J. Gol- llamas, fuego, lirismo, como la musa de los conserva su característica estructural del pai-
viendo solitariamente los barcos invernales por saje. Lo que le falla es la vigorosa emoción del
nes! Cada vez que pasaba el riper saltando usted hoy a honrar LA GACT;TA LITKRARIA, de- dbcr'g. Pero como especialmente merece ser co- poetas rusos. " L a falla", que comienza sien-
la Barra, alumbrado de noche, de tres en tres color.
sobre los adoquines en un descuajamicnto de bidas a esa insistencia mía, que fué exacta- nocido entre nosotros es como hispanista. Pre- do un sainete de Escalante—el Courteline del
golpes diamantinos, por e! f a r o ; y estoy se- teatro valenciano—, se convierte en un geysir Jacinto Olivé. Expusiera sólo cuatro telas y
cristales y persianas, con su gran letrero, el mente igual a la empleada con otros maestros cisamente ahora se reedita su libro dedicado a
guro que, de haberme decidido, habría llegado de llamaradas que exaltan la fuerte vitalidad se acreditaría definitivamente de pintor.
de la derecha por la mañana, el de la izquier- de nuestras letras: una calurosa invitación. España: The Soul of Spain.
un día en Almirante a su apariencia y lo ha- de este pueblo, al que Theofilo Gautier pudo Es, por temperamento, dionisíaco; ello ori-
da por la tarde, los dos en la sombra de la
bría visto desaparecer, hermoso, en el punto de L A GACETA LITERARIA estaba y está siempre En el artículo de The Nation, Havelock Ellis ver aún con chaleco floreado, calzones blan- gina el descuido sensual que se le advierte en
noche, me imaj ¡naba yo a su nombrado de abierta para su independencia de jefe poético,
nuestra llegada, dejándoine en mi palpitadora
acuerdo con la hora, la luz, la temperatura, y no es necesario aludir a ninguna solidarisa- examina las ideas que expone J. B. Feud, otro cos llenos de cintas de colores y de cascabe- la mayor parte de su labor.
eni(x:ión pasada por mi pierna a mi caballo, t u
la atmósfera, en un cubil diferente. ¡Qué fon- ción del periódico con usted ni de usted con hispanista notable, en su libro Alfonso T h e les, y en la testa un pañuelo policromo de Mejor disciplinado y con menos prisa, acen-
secreto misterioso y escalofriante.
do de almacén con qué telaraño.so postigo a el periódico. Pues eso significaría que el pe- Sage, y le censura por cierto su entusiasmo por seda; este pueblo exclatante, que amotinó con- tuaría su peculiar significación que, por el t a -
(1916).
qué calleja sin salida; qué alambique de riódico tendría gustos y no deberes. Deberes Baraja y su poca afición a Blasco Ibáñez. Lue- tra Napoleón " E l palleter", y que se alzó en miz de Colóm, le acercaría a Van Gogh.
aguardiente con qué baño de verdines; qué de información, de espejeo literario, es lo que go pa.ia a examinar un trabajo de H. R. Lang, un grito, que adelantaba el comunismo, en el Mariano Espinal. Triunfo de la responsabili-
/Hc*odesl sótano con piedras y r a t a s ; qué calle fría y forma la entraña de L A GACETA LITERARIA. sobre el Poema del Cid (Revue Hispanique), .v barrio de " L a s Germanias". Este pueblo que dad sobre el instinto. No concede Espinal m a r -
el libro de Mary R. Van Stone, sobre cantos se ríe de todo y de sí mismo con cinismo pi- gen alguno a la kermesse impresionista; mu-
Los chiquillos—-¿ so, 300, 7.000? ¡ k langosta triste de piezas de tela a qué polvorienta luz Por eso resulta inclasificable bajo el califica- populares españoles en Méjico, para terminar rronista, tiene, sin embargo, un poco de dra- cho menos a la especialización de Museo.
•„£ v i l , I , j , • • , . - . niarrón de domingo de tienda cerrada: aué do de ecléctica. Que es un adjetivo gustoso, con una recensión de un volumen de ensayos del mática fe y de voluntad, jamás cansada, y se- Tiende a la intelectualización del paisaje y
.nf,n.ta ¡-hacen de la plaza de la iglesia patio , escritorio destartalado y húmedo cotí qtié ?r"! placentero. Digno de una obra poética, pero Sr. Balseiro. ría aún capaz de creer en los milagros de San a producir, voluntariamente, calidades trabaja-
de su casaamenazan
inexistente; y con gritos,acacias,
silbidosto-
y i pode de asiento de hule con qué quinqué de
1 "- " ' no de una informativa. Le escribo estas letras — La editorial Claredon, de Oxford, ha pu- Vicente Fcrrer con tal de que fuesen bellos das de color y estructura en ambientes íntimos.
pedratlas derribar iglesia, petróleo! ¡Y él mi.smo, E L F E O mismo, el por saludo y gratitud. Y por un vivo deseo:
rre y pueblo circundante. blicado recientemente: Letter of the Marquis y espectaculares: milagros rodeados de cohe- Obtiene la sobresaliente victoria en sus figuras.
mismísimo F E O M A L A G U E Ñ O , torcido de que en la marcha de su obra tenga la e.v-
Por una f.tal combinación d e esquinas, co- cojo, bizco, zurdo, ribeteado, chato; con qué of Santillana to Don Peter, Constable of Por- tes. ¿ No .son así las almas exaltadas e inge- Es pintor en quien se arnumizan, al través de
rrientes, bíKacalles y simpatías el escándalo bufandas, facas, calañeses, tagarninas, porras, qui.'ita gentileza, en usted proverbial] de espe- tugal, editadas, con introducción y notas, por nuas de los libros de Dostoiewski, de Leónidas su mediterranismo, Inglaterra y Francia.—
total halla su más grande, sonora y exacta es- pañuelos I cificarme los falsos testimonios—///-aj? de De- A. R. Pastor y Edgar Prestage. Andreiew, de Gogol y de Ck)rki? " L a falla" José María de Sucre.
trella de ecos en el hondo patio de mármol de cálogo!—que yo le he colgado a usted desde — Entre las ediciones de la Universidad de alcanza, en su esplendor de un momento, la
Luego, los accidentes, las traslaciones. ¡ Te- un .nstema planetario.
Doña Luisa la cubanita, que a esta hora, en- rrible rueda de suplicio la de aquel nombre Colorado, figura la obra de Alonso Jerónimo algarabía, la albórbola de la " P c t r u c h s k a " y
tornado e! zaguán, echados toldos y persianas Ixirracho para mi niñez absorta! Subía el ri Reiteradamente amigo, de Salas Barbadillo: La Casa del Placer H o - termina en un " P á j a r o de fuego". Es un fes- Lector: Para estar al tanto de lat
a los cristales de colores de la montera y ven-! per Calle Nueva arriba en la madrugada át nesto, con amplia introducción biobibliográfica, tejo gregario y abarrotado de color, con su novedades bibliográficas, suscriba-
E. G I M É N E Z CABALLERO.rfc E. B. Place, Boulder, Colorado, ig¿7. típica arquitectura de dulces y bizcocho, y tie- st u 'LA GACITA LITERABIA.

LOS ANGELES DE NORAH BORGES una emoción que pertenece al extrarradio del ve la espalda al enemigo, al indiferente. Su
arte. Precisamente lo que destellan estos niños obra prefiere acogerse al refugio cálido de los
museo. Sus claros nimbos infantiles se cniíc
grecerían con el vaho de las espesas incom-
alados de Norah es una saludable impasibilidad, amigos fieles. Cada dibujo de Norali es una prensiones, Un viejo sacerdote amigo nos demostraba la
por Benjamín Jarnés muy lejana de toda turbia irradiación patética. Ya Ingres escribía que es en el piano donde no existencia de los ángeles. " S o n inútiles—de-
Ño, 110 es tierno el arte de Norah Borges. se saborea, donde se paladea la buena música, cía—. Dios, omnipotente, no necesita de criado»
Acaso será ingenuo, tímido, frágil. Y siempre Ingres, que huia de los colores opulentos en ni de juglares".
plateros del Llobregat. Norah, más generosa, diáfano. Para fijar sus características—y en música y en todo. Le gustaba desnudar un cua- Es posible que haya surgido allá arriba algún
otorga a su gr,ic;oso mundo alado la alta vida esta breve divagación no se pretende hacerlo
La forma se engendra a vece» en tan sutil dro, como le gustaba desnudar una mujer. El
del arte sin hacerle pasar por el fango de nin- exactamente—no temamos restar en vez de su-
materia que pierde el pie y se lan .!,is tema melódico—o pictórico—-<juedaba allí des-
t!Uii 1 ún arroyo. Pero, barro o es- mar. Tenue, escasa vibración. Eliminación de nudo, palpitante, estremecido, sin otro muro en
la» deliciosas aventuras del vuelo. 1- puma, . .oís formas se elevan con igual
tenerbi callardamente en medio del v,.u, .. muía lo pintoresco. Ausencia de anécdotas. Escamo- que apoyarse, sin otro rodrigón para su armo-
encanto. teo de toda conrplejidad... Algún espíritu ar-
mejor <jue hacerle brotar alas. El ángel fué nioso equilibrio que la fina maroma de la línea,
creado por la fantasía de un pintor muy mal diente echaría de menos " l a vida". Porque, horizonte apenas visible de la forma, punto
11 después de tantos siglos de vivir y de admirar geométrico de tránsito de la materia inerte a la
avenido con la materia.
Ya nos había dicho la ÍCscritura: " E l hom- el arte, pocos saben con gran exactitud dónde viva pulpa del arte.
.'íe habló de !a ternura del arte de Norah la vida acaba y el arte comienza. Como tam-
bre e.? poco menos <¡ue un ángel"... Norah Bor- l; ir.i;ps, liccho de plumas blancas, ingraves...
ges pensó en (¡ue acaso se tratase de "un po- poco es fácil señalar dónde termina el artesano IV
quito menos ", y el eje de todo el mundo extra- y principia el artista. No falta quien afirme
terreno de Norah es esa menuda diferencia, es —Claudel, recientemente—que "el arte y la jwe-
sía son la negación de la vida". P o r eso—con- Un poeta—Francisco Luis Bernárdez—cjuiso
ese "paulo miniis ab angelis". i'or eso, en su fijar en dos versos la precisa calidad de estas
obrá^ pictórica abundan tanto los niños alados, tinúa—, "el arte no debe imitar la vida. Nin-
gún arte ha iiecho esto. El arte tiene por ob- formas aladas del arte de Norah. Son—dice—
los ángeles. Y los ángeles sin alas, los niños. "humanidades sencillas y mansuetas, con la do-
Pero recuérdese bien que si de la piedra al viento jeto realizar algo de que la vida sólo nos ofre-
ce bosquejos fragmentarios. El arte y la poesía cilidad del agua y también con su hondura lu-
corre toda una escala de resistencias, también nrinosa".
corre otra escala de sensibilidade.s. Si los de- son la verdadera vida expresiva y dotada de
sentidos, en tanto que lo que llamamos vida, la Los dibujos de Norah Borges representan
dos niás frágiles escogen la más dócil resis- preferentemente ángeles o niños. Pero, aunque
tencia, escüí'er la materia menos hirsuta acu- vida cotidiana, sólo es un riulimento; a veces,
una caricatura". utilizase otros temas, a todas sus figuras les
sará una extrema delicadeza, una agudizada nacerían alas: esa forma de elevarse tan grata
sensibilidad. Aumiue también sepamos cuántas Es claro que por un camino sembrado de ne- a los primitivos. Alguien la llamó "un alma del
veces el pecho varonil prefiere luchar con la Raciones puede llegarse a una palmaria afirma- cuatrocientos que intenta romper algunos hilos
materia más huraña y con tenacidad de domi- ción. P o r la resta de vibraciones podemos lle- inútiles de la psiquis contemijoránea". N o creo
níi.'l'ir la empuja al viento, sostetiiéndola en alto gar a un seráfico reposo en que la carne no que el espíritu de Norah se haya retrasado tan-
•i !e insuflarle espíritu. Adelgazar la llegue ya a ser conmovida por aguijón alguno to. Es un alma del novecientos, capaz de romper
'•• lieiichirla de viril energía: he aquí de deseo extraplástico. P o r la eliminación de muchos hilos tradicionales. Y frente a la ma-
dos mudos de mantener la bella forma en la todo lo pintoresco puede llegarse al enjuto per- deja de "hilos inútiles" de la atormentada "psi- ..r^v^ 3^g
atmósfera enrarecida del arte. Oriente con una fil, más allá del cual sólo están los cristali- quis eontcmiioránea", creo que ha preferido el
extrema fragilidad, logró en arte el fruto que nos esquemas de la geometría. gesto inhibitorio: le ha vuelto la espalda y se general licénciamiento: ya los ángeles no r e -
pudo lograr Occidente con sus más duros már- ha puesto a jugar en aquella pradera, limpia de corren las casas asesinando primogénitos y c o -
moles. III ruinas venerables, milagrosamente verde en uno brando deudas a Tobías. Pero siempre queda-
Mc-íclado a unos dibujos de Norah—ángeles de esos deliciosos rincones del mundo "no con- rán residuos de la raza... P o r lo menos, sa-
> ' tengo uno de esos borriquitos de Mucho se ha escrito acerca de la ingenuidad denados por Jehová", por donde salta el fres- bemos de un ángel que dicta versos rimados a
<••• •' madera qne ahora lanza Barradas en arto. Menos, .sobre la timidez. Ambas pro- co arroyo del Edén, de quien sólo Giraudoux Cocteau. Y de otro que le lleva la mano—dul-
desdi: .su Attneillo de Hospitalet. Barradas hizo ducen la obra frágil, transparente, clara. Arte conoce ahora el manantial. cemente—a Norah Borges.
jCnX S r j * BENJAMÍN J.\RNES.
rodar por la tierra de la calle a sus lindos mu- de recinto amurallado, de íntima sala, temblo- Pocos casos de tan exquisita feminidad como
f; ' empujó a los bazares de 0,65, les roso ante la idea de salir a la calle. No conoce el de Norah Borges. P o r e.so prefiere luchar
< • b'Ui patas una tabiita con ruedas... la gruesa artillería, ni el afilado yatagán. Se con la materia más leve, más dócil, con el aire
i . . í . . , / . i.t.Kuida resucitarlos, injertándoles unas defiende con los gases enervadores de la gracia, melodía para ser ejecutada al piano en ese sa- y la seda de un plumón, con la brizna inmacu- E d i t o r e s : El anuncio en la
alas. Barradas, que sujio ver a Jesús gateando No era preciso apuntar esa cualidad que tan con el puñalito de juguete de la coquetería. loncito silencioso, entre esos amigos fieles. I n - lada que vacila entre quedarse adormecida en G a c e t a Literaria e s el m á s
(-rifr,- i,.,j ' •"-':'uelos salpicados de barro del a manos llenas nos ofrecen las buenas hernra- líl arte de Norah Borgci no pretende cegar quieta pensar en que alguna vez pueda asomarse brazos del viento u obedecer a la ley implaca-
i ' sabe hacer volar a los peludos nitas de cualquier Asilo-Cuna. La ternura es multitudes, ni herir colosos. Desconoce o vuel- entre los broncos metales de la orquesta de un ble que lentamente la empuja hacia la tierra. barato y eficaz.
^mmrmmrmmm mvi

LA GACETA L I T E R A R I A Página tercera

El diálogo de las lenguas MAPA DE POETISAS LES DUES ynUSES por Miquel Perra
ATARDECER POÉME D'AMOUR
Como deseábamos, nuestro artículo " E l EHálogo de las lenguas" del número
Barrio silencioso, encharcado y triste; J'ai peur quand tu dort Molt ebans de conéixer de vista En Joan I el temperamcnt, i la jovenesa, i l'orgull, arar
pasado, sobre las relaciones intelectuales de Madrid y Barcelona, suscitó (en Bar- un vejete sucio Quand tu éteins les phares de tes ye%x Alcover, el vaig conéixer peí seu retrat ais de llágrimes, qui refrena l'emoció per elegan-
celona sobre todo) una copiosa e interesantísima serie de comentarios, que, por me- fuma la colilla de la tard» gris J'ai peur de la fin du monde trenta anys i peí que dibuisaven en la tneva tiser-la amb una punta d'ironia, liteier prefe-
dio de cartas privadas, de conversaciones y de artículos de Prensa, nos han ido con íii pipa rota. Quand tu nc veuilles pas imaginació les seves rimes i poemets i apolegs, rir la musa de rcnginy, de l'invencíó, de la
llegando. No buscábamos otra cosa en aquel artículo nuestro. Más que la claridad Niñas mariposas, vuelan en Citroen al batlc Hier je buvais de la tune dans ta mam qui cm parlaven d'ell, niés que com d'uii poeta gracia i de la fantasía, a la musa del senti-
de las cuestiones, su agitación. Más que precisar ciertos puntos, removerlos. [del Hits. Tu me donnais du vent nocturpe clins el gran' estil den Costa i Llobera, cora ment; Tagre-do? d'una amable filoíofia poéti-
Sumerge un fanal su mancha de aceite Un petites doses d'un amateur de gust qui juga aiub les lletres ca a les franquea expaiisions de ránima.
Hoy ya nos cumple—ante la tolvanera levantada—chorrear la fina lluvia de en el turbio espejo de los aguasales. Contre la ficvre amb desembara? aristocrátic. El tomet de Poe- "Mes ve una hora—diu—<j,ue la crisi del do»
unos juicios conclusivos, para serenar el ambiente y que quede así más puro y Juegan dos parejas Mais maintenant gue. tu yoyaget Pftrnti Ui sías, de la "Nueva Biblioteca Balear", qui jou lor és massa forta, perqué un pugui preocu»
a quererse siempre, [éloilfsuna de les lectures predilectes deis meus anys par-se de la gracia del gest, i llavors Heneara
diáfano que nunca. dibujando besos que se lleva el aire. Je tremble dans ¡a talle des Pas perdus adolescejits, és el carnet d'una jovenesa íeli? com una difressa la toga de la dígnitat patricia
El vejete logra rellenar su pipa Toutes mes ¡armes dans ma valisse i Uiure d'interiors tragedles. La ploma hi haamb que abans cubriera les tremolors. Arri-
- - • * » • ! con el vellón suave La photographie de ton cceur corregut amb una fácil elegancia. Hi ha en les bareu per mi les hores trágiques que precipi-
que teje la niebla... Et un bouquet de sourires fanés seves pagines molt d'enginy, d'aticisme natu- ten la n»duresa de la vida i ens donen d'ell»
Los autos persignen, borrachos de prisa, Et je crains une catostrophe d'aetret ral, de Campoamor sense fel i de Bécquer sen- un sentit mes alt i serios. Amb la crisi de
Creemos que la discusión promovida por el Sr. Trabal y otros buenos amigos Hti jazz que devora su propia estridencia. se ferida, apart d'altres mes clásiques influen- l'home va coincidir la crisi de ¡'artista" i al
barceloneses, sobre el empleo de la lengua catalana en las páginas de LA GACETA POÉME DE JALOUSIE cies espanyoles. Hi ha també un dolc senti- Ha vi íebrosenc acudí la parla materna,..
LITERARIA, estuvo mal planteada y con ligero fundamento. Es más: diríamos que nient quan és la térra o la fanrilia la musa ins- Del fruit d'aquest consorci del poeta amb sa
Je picure dans lo Seine depuis deu^ moit piradora. Pero, no mes al final del Uibre, El propia llengua, de lo que d\ li degué i de lo
con ninguno. Pour qu'elle inonde ta maison ciprés de mi huerto, enfonzaiit mes d'una reí que deu a tots dos la nostra térra, no cal que
Les cailloux de ses berges sont trop faibles dins el paterno giardino de Leopardi, anuncia US en parli. Si la filiada radiant de la seva le-
Pues se trasladó el debate acerca de la expresión literaria al terreno de la Des péniches m'apporteront des rochers impla- la volada del futur elegíac. gona musa no hagués vingut a coronar tan au-
lingüística. Nosotros no quisimos, en nuestro artículo pasado, corregir el error—lo [cables Certament, aquest últim poema és nascut de gustament la seva vellesa, no planaría aquesta
repetimos. Para sacar consecuencias, para despertar así, un poco violentamente, la Pour te lapider quelcom mes que d'un flirteig amb la musa religiosa emoció damunt l'acte qui ens ha con-
atención de las gentes que deben y deberán interesarse más cada vez en estas 'e dynamiierai to» eamr castellana; i encara, en la maturitat del seu ta- gregáis aquí. Perqué un poeta és quelcom raes
}ui m'a e.vpulsé lent literari havia de confiar al noble idioma que un esperit enginyós posant a uus pcnsa-
cuestiones, i moins que je ne brúle ta temp» d'hoire
ivec mon petit brottming nacri aprés, devingut per ell instrument d'expressió ments les ales fácils de la rima, o recreant-se
Pero hoy es hora de poner ya los puntos—las cabezas—sobre las íes. naturalíssim, del qual no ignorava cap ressorí, per deport en la vellesa He les própies fanta-
''our la fleurir de roses! algunes de ses inspiracions mes belies. Bastí síes: és l'home sencer, tot palpitant de passió
La literatura catalana es una cosa. Y la lengua catalana, otra. Esta distinción, CLAIRE GOLL citar Becthoven, Noche de Reyes, En la muer- i de dolor i d'entusiasrae, qui plasma en la
que parece tan sencilla, es, sin embargo, la fundamental, e indistinguida por los te de Quadrado, Sed, Contemplación, incloses llengua el seu ideal, com en materia viva, per
opinantes como Trabal. Trabal temía que, usando la lengua catalana aquí, en Cas- en sa col.lecció Meteoros. joia i orguU perenne del seu poblé,
tilla, los castellanos no iban a enterarse de lo que decían los catalanes. Y que—por TARDE QUE FUÉ ENCUENTRO Al final del seu Uibre jovenil, trobem dins Es en íes Cansons de la Serra, en les Elegies,
tanto—el libro catalán no ganaría terreno. Ese terreno que pide Cataluña para su Se inmovilizó la siesta un apédix, sos primers versos catalans. I si en els Pocmes bíblics, que se'ns revela el geni
.' la hora — en puridad de sol — en La Creu deis Moncades i en Mallorca i Ra- den Joan Alcover.
libro, y no para su lengua. De ahí que nos aconsejasen las traducciones. regó en mi recuerdo el enigma de otrg fot món Lull, escrit l'any 76, canta la veu de la Aquest sonet—Desolada—digne de l'antolo-
Pero de lo que no se han dado—o querido dar—cuenta Trabal y sus simpa- ¡ue ya no era esperanza. sang amb els joves accents de la Renaixenga, gía universal, seria prou per immortalisar-lo:
tizantes es de que LA GACETA LITERARIA publica en todos sus números un solo Plor d'infants, Dins lo temple i alguna altra
Nuestro encuentro fué fiera quietud de ma- composició de poques estroíes, us sobten amb Jo s6 l'esqueix d'un arbre, esponerós ah!,
artículo en catalán, no tanto para que se entienda por Castilla como para que se VI callada pregustación de abraso, [nos una insospitada calentor de llágrimes. No séque ais segadors feia ombra a l'hora de la sesta;
respete. lluego, las sombras descendieron dt los árbo- quina gravetat recóndita presideix ja les pri- mes branques una a una va rompre la tempesta,
y se tendieron a sus pies [les meres amors den Joan Alcover, amb l'idioma i el llamp fins a la térra ma spca mig-parti.
Para que esa lengua—hasta ahora llena de suspicacias y antipatías—aborde como cuerdas que se templan patri, no esposat definitivament fins a les pro-
el ensayo de las primeras lecturas, de las primeras simpatías, ante ojos que, hasta con un estiramiento cada vet más tenso. ximitats de la vellesa, en el llindar de la qual Brots de migrades fulles coronen el bod,
hace poco, fulminaban desdenes e incomprensiones radicales. Nuestra misión es escrigué amb ploma que es diria manllevada
La multitud, en gran vacilación festiva, al patriarca Marian Aguiló, com un Incipit vita obert i sense entranyes, que de la soca resta;
hacer ver a los castellanos que el catalán es una lengua agradable y fácil. Y a los sólo pudo quebrar con algún grito crenmr he vist ma llenya; com fumerol de fest»,
Ernestina de C h a m p o u r c l n .
novo, aquesta declaració plena d'auguri^: al cel he vist anar-se'n la millor part (Je ral,
catalanes, que los castellanos comprenden sin traducción alguna su instrumento la soledad propicia de toda dicha nuestra.
lingüístico tan querido. El ideal para un escritor catalán debería ser el que lo RENOVACIÓN Tus labios pusieron su nombre en los míos. A la musa castellana
mes anys millors he donat I l'amargor de viure xucla ma reí «ciar*,
pudiesen leer los no catalanes sin traducirlo. Por lo menos ese es el ideal de todos Marso. Tu nombre! Palabra redondeada como %m beso i sent brostar les fulles i scnt pujar la sava,
los escritores del mundo. Turno impar, que quiebra todo sueño. D'una altra musa germana
fpndament enamorat, i m'aida a esperar l'hora de caure un «ol conhort.
día blanco. Quematón de un miedo Qne te torno incierto.
El empleo del catalán por L A GACETA LITERARIA es, pues, como una prope- Salón de primavera.
Luego, en muda penitencio. qué podré donar-li ara, Cada ferida mostra la pérdua d'una branca;
déutica más que como una información. Para inforniación, ya está el castellano, Les toca a los almendros sens mi res parlaría de la mitat que em manca;
Dios me aniquiló tu cercanía ' per la tardor ensopit?
ya están todas las notas sobre libros y arte de Cataluña, que en castellano venimos exponer su cosechq Qualque cosa bull encara jo vise sois per a plányer lo que de mi »'és raort.
de estrellas. V
, tu ausencia castigó con rigor
publicando desde el primer número. Y cada vez con más intensidad, hasta el punto Tema decorativo. mi ignorancia de quererte cotidiano. al íons de mon esperit.
de que, en breve, podremos quizá aumentar dos planas a nuestro periódico, con el Arreboles de plata con chispatos carmín. Llegiu encara el Dol i el Diáleg amb la
Hoy, entre nosotros, interpone Llcngua de perfuma masella, mu.sa, després de la mort deis filis. En cap
fin de ensanchar—en castellano—^toda la infonnación ibérica. ¡Abajo el tecnicismo! su apresuramiento el mor.
.Sincera rebeldía contra todos los "ismos"... tal volta amb rara virtut, llengua ha inspirat el dol patern estroíes de
Condiciones; Tu nombre es la campanada com una pluja novella, mes entranyable bellesa.
' ' ) • • • : • • • • ; , , ; ; • • . • •

audacia y fuego juvenil.


; . • : . - • • • - • • " - ' • • • • ' • ' \

que me urge al templo de toda soledad sin ti. me torni la joventut.


Crítica oficial. MIQUEL FERRA,
Sois ella arribar podria
Lá nJslón de L A GACISTA LITERARIA, S! alguna tiene cerca de Cataluña, de La ejerce el viento de mon cor fins a la reí.
y sacude las ramas con su pincho trapero,
Portugal y de Castilla, no es la de la cordialidad desbordada. Nada de sentimentalis- por ti hubiera un "Velásquet" entre tanto Si altra esposa fou ma Lia,
mos, en una época que no cree en ellos y los repugna. Sino la de la comprensión. [moderno... ella será ma Raquel.
PRÓXIMAMENTE
Una tarea racional, desapasionada, pura. Surréaliste—si pudiéramos llamarla así. —¡Aquello era pintura!
Tots seríem estats tentats de creure que era
Y desde este punto de vista—tan de hoy en el arte y en la vida—no creemos Ya no hay arte. ¡Qué tiempos!...— el gust de provar un nou instrument que in-
Marzo.
que Cataluña deba recelar nada de nosotros. Los recelos pertenecen a una época Se esmaltan los caminos duia l'elegant artista a canviar de llengua, sen-
"naturalista", ya pasada, fenecida y putrefacta. de menudos broclmsos. se cap profunda necessitat, si en la palpitació "LA GACETA LITERARIA"
Ingenuo barroquismo. • ' . d'aquL'sts niots séus no es delates una sinccri-
Hablen nuestras lenguas. Entiéndanse. Es urgente. ¡Alerta! Urgentísimo. La tat inequívoca. De la causa decisiva d'atjucst
Pincel aéreo. canvi, jo n'hi vaig escoltar la confessió solem-
Humanidad necesita entenderse a toda velocidad, en la lengua que sea. Hay pue- Salón de "independientes" con el fin de seguir más exacta y
blos—como el italiano—que superan su tradicionalismo y escogen un idioma que en la quietud del campo. ne dins el saló d'actes de l'Ateneu Barcelonés,
un^ memorable dia, i maí he vist un calfrcd menudamente el movimiento lite-
no e« el suyo para expresar su máxima espiritualidad. Este ha sido el caso admira- ERNESTINA DE CHAMPOURCIN mes viu passar deis Uavis estremits d'un ora-
ble de la revista "900". Hay pueblos, menos audaces, que solicitan la mezcla. Como dor al cor del seu auditori. Ell, segons la pro- rario ibérico, se compondrá de
Polonia, como Argentina. Hay otros, como la Península ibérica, que no se apean pia explícació, vivía en un país sol.licítat ales
de sus cabalgaduras e insisten en la Trinidad. Pues insistamos. El caso es enten-
OCASOS llores per dues corrents i dues llengues. L'aura
(le mundanítat empenyía dolgament el seu di-
derse. Con diccionarios, con gramáticas. Como sea. Pero entenderse. Lo atroz, lo Hoy se va muriendo el sol
en el cáliz de mi alma... Iet:;ntisme poctic a triar, entre les dues formes OCHO GRANDES PÁGINAS
paleolítico, lo cavernario, es pretender seguir en clan, en defensa tribal, en odio Anoche murió la luna d'expressió, la que havia d'esser mes ben re-
vecinal, en problema doméstico constantemente irresoluto. cuando más clara brillaba; buda per la generalitat. Per altra part, les seves
y el cielo se morirá, lectures l'hi indui'en. Son primer mestre de al mismo precio de venta
Dialoguen, pues, nuestras lenguas y trasvásense nuestras literaturas. Mirando las nubes, el campo, vcrsificació era cstat el Pensil de las musas
hacia el futuro. Superrealista y puramente. el agua... castellanas, vell Uibret que corría per ca-seva.
De tanto, tanto vivir,
viene la muerte más rápida...
Temo que muy pronto quede
La Librairie Frangaise y Librería General Española tan sólo ceniza y sombras
en mi olma...
Fernanda de Castro, f 'ocjtiGa portug^iosa.
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Tiene el alma su carcoma Hermano! Maestro de la palabra intensa. BARCELONA
—¡cruel, silenciosa larva!—, El agua me regala una carta
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4- CICERO. — DISCURSOS (I vol.), por el Dr. J. M. Llobera, (I vol.), por el Dr. Manuel de Montoliu. QUILLITAT DE L ' E S P E R I T , D E L'OCI, D E LA CLEMENCIA,
J. Estelrich y Mn. Lloreng Riber. 15. PLINI.—HISTORIA NATURAL ( L 1 . I - I I ) , por Mortal Olivar. por el Dr. C. Cardó.
5. SÉNECA.—DE LA IRA, por el Dr. Corles Cardó. 16. SÉNECA.—CoNSOLACiONS, por el Dr. Caries Cardó. 23. HORACI.—SÁTiRES i EPÍSTOLES, por / . Ribas y Mn. Ll.
6. PLATO.—DIALEGS (I vol.), por Joan Crexells. Riber.
17- TACIT.—OBRES MENORS. (DIALEGS DELS ORADORS, AGRÍ-
7. CICERO.—BRUTUS, por Mn. Gumersind Alabart. COLA, GERMANIA), por JF. Martorcll, Miquel Ferré y Llo- 3B4. PALLAD!.—HISTORIA LAUSÍA'CA, por Dom Antoni Ramón.
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9- S É N E C A . — D E LA BREVETAT DE LA VIDA. D E LA VIDA BE-
NAURADA. D E LA PROVIDENCIA, por el Dr. Caries Cardó. 18, P L U T A R C — V I D E S PARALLELES ( T . I), por Caries Riba. PLINI E L JOVE.—LLETRES ( T . I), por Margal Olivar.
10. XENOFONT^ — OBRES SOCRÁTJQUES MENORS, por Car- 19. ARISTOTIL.—POÉTICA CONSTITUCIÓ D'ATENES, por / . PLUTARC—VIDES PARALLELLES ( T . III), por Caries Rtba.
ies Riba. O" Farra»% i Mayoral. CATO.—DE AGRICULTURA, por Mn. Salvador Calmes.

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II. La misma edición. Texto antiguo y traducción cátalo Deseo también recibir las dos primeras series completas de la edición
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na, en papel de hilo especial Guarro. Tiraje, 15O completas de 10 volúmenes, a razón de 45 pesetas la serie. número , y envío a tal efecto su importe total de pesetas
ejemplares. En plus, 2 pesetas por cada ejemplar, si se desea la edición encuader-
En rústica: nada en tela inglesa. •5- (Firma del suscritor.)

msaSXSXÍÍXS^^ »»9»»»5S0»»51B93BM33C85JK»»»»»3S^^
Págiaa cuarta LA GACETA LITERARIA

exquisito, es seguramente el único español ca- cni^MitkMvytíiMyittt0^0tiymrtíwi*ivt/WMtMW0i0t/i0ii^ññ0^0iiit^0fi


paz de vencer napoleónicamente en las grandes
maniobras intelectuales de Europa. Juan Ra-
món Jiménez representa la conciencia lirica más
considerable de nuestra literatura; Góngora y
él. En magnitud y vuelo. En cuanto a Gómez
de la Serna, tiene una personalidad indiscutible
y aparte. H a inventado algo extraordinario j
los polvos para hacer sardinas. L a "greguería"
viene a ser como el aeroplano literario, con su
aviadi^r dentro, claro es...
—Extranjeros considerables.
—Morand, Bontenipelli, Giraudoux, Coc-
tcau, Klemm, Lconov, Ivanov...
FRANCISCO AVALA.

Mirar muy de falsete un esciiadrón. Tercero. Guerra de Marruecos. Tema lite- P E D R O G A R F I A S : El ala del Sur (poemas).
Lioros españoles Y en todo caso ir, en la ocasión, rario de cierta pequeña tradición entre nos-
otros. Versión nueva. Técnica movible. Va- Estos poemas, en fuerza de ser tan rneditati-
primero que a las balas, al botín. vos y de estar irradiando el mismo heroico res-
LA PRINCESA DE LOS URSINOS Ser siempre de contrario parecer. rios planos.
Cuarto. Tema de agobiante tradición. En plandor que una zarza nrística que ardiese—en-
ROTULAR De todos los que mandan decir mal, tre cuyo taraje crepitaran los élitros de las
y después ir con ellos a comer. el mundo entero.
El mito bíblico. Eterno. Adán y Eva. (La cigarras de un eterno verano burbujeante de
La Princesa de los Ursinos, sexto volumen Pretender y quejarse de fatal, luceros—, más parecen plasmar los altorrelie-
de " L a s luchas íratricidas de España", que que con estas liciones podrá ser serpiente es el pasamano de la escalera.) Ver-
sión nueva—y deliciosa. ves de un retablo barroco, tallado en paisajes
acaba de aparecer en los escaparates, es el en un mes, un gallina. General. ascéticos, sobre el cual se perfilara esa ator-
más bonito y entretenido de todos los episodios COMEDIAS Paréntesis: El tono de la piel: cerúleamente
deshumanisante, no a lo Montecristo, sino a mentada figura de San Jerónimo en el Desierto,
salidos hasta ahora de la pluma de Alfonso (lue es Pedro Garfias—el San Jerónimo que se
Danvila. Pero de ello se dará cuenta por si La hija del Aire, gran función, lo Archibald Barrymore, de Hollyvood. Y es
igual. Archibald Barrymore (de Hollyvood, golpea el pecho con una piedra—, que no el
mismo el presunto lector, a quien me propongo de D. Pedro Calderón. >ínibolo báquico de una alegría dionisíaca, ne-
incitar. Ese Itxtor a quien quiero introducir en Pero el gusto de la Corte: precisamente) es—total—un héroe romántico.
Con sombrero claro y bastoncito. N o im- jamente andaluza, cuajada en pámpanos de
el encanto y mérito de La Princesa de los Ur- el aplaudido "Procope". versos.
sinos con las pinceladas ai)eritivas de unas " L e Medecin malgré luí", porta.
y el prólogo del Amadis. Quinto. Adulterio. Inhibición. Pedro Garfias es ya un clásico del ultraísmo.
Ix)s cómicos castellanos ' Y todavía: Clásico, decimos, en la acepción de canon esté-
A L E L U Y A S SIGLO XVIII tico, o espejo para impúberes literaturas, adon-
trabajan con Damián de Castro. Otra novela.
Siglo X V I I I de España, Pero el triunfo y los triunfines Varios "especulares" posibles. de habrá que acudir, en lo futuro, para recti-
mucho ruido y poca saña. son para los trufaldines. Más cosas. ficar la imagen visual del mundo retórico de
España dieciochesca, Basanello y Bartolini iina época. >
• • *
afrancesada y chulesca. con Sacchi y la Gardellini. La morosidad lírica de sus poenras pudiera
Guardias de Corps, frailes, majas, El Alcázar de Borbón, — H e oído decir. Espina, que se ha agotado sintetizarse en estos admirables versos, sobre
espadines y navajas. cómicos al por mayor. inmediatamente la edición de Pájaro Pinto. cuyo drenaje silábico óyese girar, suavemente,
La nobleza: patriotismo —En quince días. el complicado mecanismo de relojería que mue-
entiende que es galicismo. ALCOBA <
—Éxito. Y por lo que se refiere a la crí- ve los astros:
Y abandona El Escorial E n las Casas de Miranda tica...
por Versalles y otro tal. un gran balcón con baranda, —Hasta ahora estoy satisfecho, aunque yo Sobre su frente ha madurado el cielo
La Casa Real española La ijaranda del balcón hubiera esperado más cosas. De cronistas li- y a sus plantas el río
j u e g a . a l país la mamola. sobre un sucio callejón. terarios que en otras ocasiones—con' menor mide hora a hora el tiempo.
Y l<i inunda de gabachos Pero detrás del balcón motivo—se han vertido. \yvl^i/yitU^V0>Mi/tMWI*MiMV>/VitVini>f^^MfifflMf^t(0Uyiññ^fi0V
que les peinan los mostachos. un refinado salón. —Ciertos cronistas literarios no entienden Esta pudiera ser la figuración mítica del
Y lo inunda de italianas Muros de seda, grotescos de ciertas cosas. Espina... En cuanto a usted, estro poético de Pedro Garfias. Algo de fábula
los literarios e afastado de todas as escolas, La Sem.ina Santa sevillana está finamente
que les cardan bien las lanas. coiffeuses y muy bajo el techo. ¿piensa seguir haciendo novela? .intigua, algo de Padre Río. A saber: un gran
critico de arte dotado de uma grande visáo observada, con extraordinario verismo, sentida
Pero la gente se encanta. Bergéres y madapolán, —Sí. Y procuraré hacerla incorporando a lío que bajara, lentamente, de la altiplanicie de
cstclica, sabio professor, homen de letras, en artista, con un csíuerzo logrado por librarse
Y en la plazuela esto canta: cortinas de tafetán. ella efectismos de artes ajenas a la literatura. los siglos: el río del Idioma. Río de abolengo
acaba de publicar uní novo livro, livro de car- de los tópicos y lugares comunes—propios y
Cuando Felipe Quinto Un lecho oblongo y terrero. El cinc. El baile... Y en el tono olímpico y histórico y de gran progenie vernacular en sus
tas, Cartas de Amor, romance intimo, e ro- extraños—tradicionales," inseparables de toda
montó a caballo, Plumas, flores y un faldero. veloz que es reflejo de la vida contemporánea. afluentes. Gran espada de agua en la alta no-
mance de duas almas que num dado instante descripción de estas fiestas, cuando 110 son ob-
la Reina de los cielos ^ Una dama con batista —¿ Cuáles son, a su ver, los progresos de che, de hoja engarzada de luceros, teñida en
da vida se integraran!, se uniram e que a vida, servadas y sentidas por una individualidad fuer-
le dio la mano. monopoliza la vista. la novela actual con relación a la anterior? la sangre de las tiernas nubes rosadas, que,
agreste e violenta, cinematográfica e fatídica, te, original, y, por tanto, independiente. Es cu-
—Toma esta rosa. Carnes, rosas, fuego, seda. —Estriban en haber substituido varios ele- descolgada su cazoleta celtíbera de una mon-
separou. rioso, y al mismo tiempo lógico e inevitable,
Toma, Felipe Quinto, ¡Ay Jenaro de Pereda! taña, hiriese, con cintarazo de espumas, el vien-
Henrique de Vilhena é um escritor dife- ver cómo los Tharaud, desposeídos del "partí
tre movible del mar, en una esgrima o dialéctica
para tu esposa. entrando a la puerta queda... rente da maioria dos nossos homens de letras, pris " de lo pintoresco español—género Merimée,
de metáforas. O bien, como el fluir lento de
usando processos seus, que a sua hipersensi- Gautier y comparsas — han sabido iiaüar l i
BAtíTIZO
Primero, el Conde Aguilar, EL HÉROE OBRA NUEVA un huso de cristales fugitivos, de una rueca de
bilidade criou.
agua que girase devanando el lino de oro de la
emoción de estos días sevillanos en los lugares
de la guardia española capitán. ¡ Ay Jenaro de Pereda!, O ultimo livro de Henrique de Vilhena, donde los naturales del país que son artistas
Vía Láctea, en sus meandros. Y en su margen
Duque de Pópuli luego,
de la guardia italiana mesnadero.
el héroe de fuego y seda. E. GIMÉNEZ CABALLERO Cartas de Amor, de Emilia Landal a Flavio saben que está y se muestra en toda su inten-
más fértil, una gran rueda de cañizos entra-
Amante de una Marquesa de Montemor, é um livro definitivo—un livro sidad y pureza: en el interior de las iglesias,
mados, artificio erigido allí a manera de noria
Príncipe T'Serclaes después, y juguete de Princesa. que fica dentro nos e dentro de nos se cria cuando, después de entradas las procesiones, los
de la guardia flamenca coronel.
Cuatro maceros reales,
Princesa de los Ursinos, Los toros, primitiva, en la que el brezo silvestre hiciese
outra vez.
(le firmes puntales, al girar perezoso de su fá-
pasos pueden ser contemplados en el silencio,
regidora de destinos... Os livros de cartas, quaado as cartas sao que la soledad, lejos de la acritud de la mul-
un corregidor y dos alcaldes.
Gentiles de casa y boca
Destinos de Corte Real.
De España en la capital.
las castañuelas l)rica—media rueda hundiéndose en el agua y
escritas sem preocupagao interior, nao tradu- titud y del esplendor de guardarropía de luces,
alzándose después, chorreando, como un Arcán-
zindo instantes psicológicos, estados de alma, nazarenos y músicas militares. Los sevillanos
;;cl .San Rafael, sobre los peces asustados—lias-
y el Conde de la Jarosa.
Medinaceli, Arcos, Lemos,
De la Princesa y Jenaro,
¿quién quiere saber el caso? y la Virgen momentos conscientes e inconscientes, paisa- de fina sensibilidad que lean estas páginas—de
ia llenar de pedazos de río dulce con estrellas,
gens de silencio e tragedia; quando nao pos- estilo nervioso y ligero—asentirán fervorosa-
y de sombras errantes de naranjales en flor, el
Osuna, Gandía, Priego, De Jenaro y la Marquesa, suem ñas suas frases a hipervibragao dos sen- mente a esta afirmación de los T h a r a u d : " Mais

3
:()díaco rústico de los cangilones de arcilla.
Alcañices, San Esteban, ¿quién quiere saber la empresa? resucitamientos de España tidos e da carne, sao cartas facéis de detalhai-, comme on voit que la beauté ne peut pas vivre
Liria, Frigiliana, Xérica... Y a cada vuelta innúmera de la rueda insom- cartas sem interesse, cartas perdidas, cartas dans la foule ! ".
Pedro Manuel de Portugal INCITACIÓN ensayos folklóricos de España ne del verso de Pedro Garfias, se derramará sem destino. A nuestro juicio, destácase singularmente
con el heráldico mazapán. Quien quiera saberlo presto lobre la tierra próvida del Idioma, ya una es- Os livros de cartas, quando as cartas re- —agilidad, colorido—la descripción de la sa-
Y en lenta marcha el padrino. se lea el volumen sexto: trella—entre el agua—o una rama, o bien la produzem instantes e fixam emogóes, sentidas, lida del Señor del Gran Poder en la madruga-
El Duque Generalísimo. Lo Princesa de los Ursinos Pedidos: Editorial Caro Raggio imagen de una celeste nube fugitiva, o una teem fatalmente que ser livros de paisagens da del Viernes santo. Y de todo el acervo de
El niño llora en sus brazos —volumen de los más finos—, llor... Así este libro está pacientemente culti- intimas—em que as frases ficam aquem dos impresiones sobre la Semana Mayor en Sevilla
— ¡ O h ! ¡Su Alteza I—, qué embarazo. de Danvila el diplomático Mendizábal, St. MADRID vado—místico San Isidro Labrador en su be- instantes. —como ellos dicen—, los hermanos Tharaud
Llora el infante don Luis. popular y aristocrático. sana—por el arado lírico de Pedro Garfias. Conseguiu H . de Vilhena soérguer ñas suas han percibido el residuo de paganismo que per-
Le arrulla Musiú Deffit. En todas las librerías mentos importantes. La descripción lógica y Esto es / ; / ala del Sur. Ala y aliento. Vuelo Cartas de Amor, essa figura curiosa e de- dura en estas fiestas—tan poco religiosa,s—,
El duque, por fin, se apaña > de Madrid y cercanías. racional por una proyección imaginista—más grácil, no lejos del cimbel del ritmo puro, y tal hada de Emilia Landal, que fica sendo na cuando refiriéndose a los Cristos de Montañés,
a callar al rey de España. Cinco pesetas_ no más libre—. Se compromete menos y se mueve por alíenlo contenido con el gesto de "los que se literatura portuguesa unía grande amorosa escriben: " . . . ce réalisme extreme au déla du-
Reyecito por venir esta novela ejemplar. el tiraje enorme—y moderno—<lel cinema. esfuerzan en la sombra hacia la luz". —uma das nossas grandes amorosas. quel, je crois, on ne saurait guére aller, garde
a quien le canta el país : » • • Otro carácter de la novela actual—común a Bajo sus finas envergaduras de plumas, bajo As suas cartas sentidas, reveladoras, formi- ¡lourtant dans la torture quclque chose de l'ele-
"Cuarenta y seis años son
Novela que nadie huya, todo el arte contemporáneo—es la deshumani- sus fuselajes divinos de palomas torcaces en daveis de tragedia e de patético, rendilhadas gance et de la beauté grecqucs. Sur ees visages
con este que va corriendo zación, señalada por Ortega. No importa tan- vuelo, han pasado, sobre los campos fértiles de pelo sofrimento e desejo, traduzcm estados da contractos par la douleur survit une pensée qui
canta mi última aleluya.
que España un Principe pide GECÉ. to el documento humano como las motivacio- Andalucía, las sonoras sombras azules de estos sua nima em flor, a ofrecer-se toda, para a .•semble effaccr la souffrance".
al Señor de tierra y cielo." nes líricas y burlescas—deshumanizadas, neu- poemas en bandadas. luta que se travoudentro déla e dentro déla " L e secret de D. J u a n " . Unas cuantas pági-
TEKTULIA tras—ciuc puede originar. Bien lo dice el poeta: morreu. nas—pocas—deliciosas. U n a interpretación de
PAJARO PINTO
" Las cosas de la nación El ainoralismo ha substituido a la moraleja "Mi cora.cún temblando bajo el ala del Sur." Todas as cartas de Emilia Landal corres- I). Juan, a través una sensibilidad francesa,
marchan a la perdición." —unas veces consecuencia y otras contenida pondem a um determinado instante psicológi- que es una .sorpresa. Páginas sugeridoras en
No hay más que escuchar los gritos Primero. Aparece el Pájaro Pinto para ADRIANO DKL VALLE.
abrir el libro. L a Gran Guerra, para cerrar implícitamente—(luc nunca faltaba en la nove- co, a um determinado silencio da sua vida in- grado sumo, frágiles, etéreas, quebradizas—que
que dan en casa Chipito. la antigua. Los últimos moralistas fueron los terior. Escritas com uma grande sinceridade, diría Aíorui—y donde la causa íntima y primera
Chipito es un lx)rdador el siglo X I X . Día más, día menos. ÁNGEL LÁZARO: Confesión.
naturalistas. Bajo el aspecto de contramora- quando a penumbra e o recolhimento a envol- del amor en las mujeres es altamente valorada.
Con puntas de encantador. Edit. Atlántida.—Madrid. viam, as cartas de amor de Emilia Landal a ¡Qué lejos estamos en estas páginas del " D o n
lismo.
Política y brujería —¿Piensa usted intentar " t e a t r o " ? Flavio de Montemor, teem a macia beleza que J u a n " de Moliere!...—Juan de la Puente.
son sus eternas manías. —Sí. Tengo bocetos. Apuntes. Notas. Y El rótulo señala cumplidamente el contení o longo sofrimento empresta ás almas e ás A N D R E D E H E V E S Y : Vida intima de
("Las cosas de la nación grandes propósitos. do. Se trata de un libro de versos donde pre coisas. Pecthozrn. Traducción de Enrique Ruiz de
marchan a la perdición.") dominan los temas íntimos, las confidencias Pintor de almas, Henrique de Vilhena, re- la Serna. Editorial Mundo Latino.
—Dígame su opinión sobre los jóvenes dra- amorosas y familiares de un alma sumergida
E s su tertulia de tienda
maturgos españoles: Ardavín, por ejemplo... en la atmósfera romántica. Se ñola que el do- vela-se ñas Cartas de Amor, um criador.
«na revuelta Academia. A sua obra, escrita longe dos cenáculos, Más apacible, más humano — más histórico,
—Ardavín, que cuando escribía libros era lor la ha batido lo suficiente para dar a mu-
Isidora la comadre,
la mediocridad lírica encerrada en cursi vo- chos poemas cierto tono grave, que es acaso pensada e meditada, é a obra de um escritor por tanto — que el libro de Romain RoUand,
que no hay perro que la ladre.
lumen, es ahora la necedad absoluta en el el valor más considerable del libro. A veces forte, másenlo, inconfundivel. bello en su fervor lírico, éste de Andró de H e -
Don Bertrán, cura sopista, Dentro da literatura portuguesa, Henrique vesy llena cumplidamente sus propósitos. Tie-
teatro. Entre el público muy "Casa Moline- ese dolor tiene complacencias de fracaso, de
patriota y contrabandista.
r o " tendrá grandes éxitos, lo cual no le im- frustración vital, que hace suponer al poeta de Vilhena, é algueni, rara sensibilidade de ne un gran mérito de amplitud: no es el des-
Don Andrés Cionzález Barcia,
pedirá nunca ser el Rey de la Pacotilla... Con menos desventurado de lo que parece. Su an- arti.'íta, o niais culto e original dos nossos ro- arrollo de un punto, sino el desarrollo de un
coplero de mucha gracia. mancistas psicológicos. círculo. El punto conduce invariablemente al
menos motivos desdeñábamos a Buscarini. gustia humana llega, sin embargo, a ser co-
Lobito, jaque y torero, espiral. Eli círculo, al contrario, conduce a la
—¿Y los críticos de literatura? ¿Qué le pa- municati\'a en su sencillez y descarga su flui-
las hembras al r<'tortero. AUGUSTO D'ESAGUV.
abarcación y al contorno. Una vida, aun acu-
rece Aslrana Marín? do de simpatía.
El tuerto, pr:in i-egatón, sada de individualidad, como la de Beethoven,
Astrana no es Astrana. Es Astracana. No
y Plácido, el buen matón. Los "Medallones", que diseñan en sonetos no es nunca un aislado suceso, sino un rama-
tiene idea de nada. Se ve que no entiende a
No hay más que escuchar los gritos
que dan en casa Chipito.
" L a s cosas de la nación
Shakespeare, ni a Qucvedo, ni siquiera a Pedro
Mata. Es un camueso. Hubiera estado muy en
a nuestras figuras literarias más conocidas, sir-
ven mejor como homenaje de poeta que como
fiel reproducción de fisonomías espirituales.
LA MITRA EN U
je intrincado de aoidentes. Toda vida tiene una
topografía pintoresca.
-SU elemento haciendo el "Altacoz" de El Li- El mayor encanto de esta obra consiste en su
marchan a la perdición."
beral.
Acaso les perjudica el trasplante del periódi- novela por desarrollo circular. Beethoven no tiene aquí una
Totlos son unos ladrones: co al libro. Pero si a " A z o r í n " o a Unamu-
—Otra cosa, querido Espina. Ese romanti- iio no se les recíjiioce, a los Machado se les ve centralidad endiosada. Es el personaje que se
magnates, prestes y Corte.
Sólo una luz soberana: cismo que .se le atribuye...
—Si el romantici.smo es—sólo—una actitud
juntos y distintos. R. Blanco-Fombona
mueve, que se encadena, que se relaciona, que
vive, en suma. No es, el libro, la historia de
la Saboyana. Ángel Lázaro parece mezclar adrede su voz
idealista, está bien, porque en esa actitud cabe una vida, sino la historia de una época. De
(En un pasquín de la ventana con el innumerable coro de Rubén. " Y o canto, APARECERÁ PRÓXIMAMENTE
"Biba la Sabollana".) todo el gesto y movimiento del siglo X X . Si aquí nace su honda y patética ternura. El lec-
por cantar para mí niisino", dice en la intro-
" L a s cosas de la nación es exaltación, tengo muy poco romanticismo. tor asiste conmovido al devanado histórico de
ducción. Esa ambición honesta y ese deseo
marchan a la perdición." —De Baroja también dicen que es un r o - Libros franceses todas las amistades de Beethoven. Lichnows-
sencillo, puro y digno se cumplen victoriosa-
Pero entre palmas mántico.,. ky, la familia Brunsvik, Julieta Guicciardi,
mente en Confesión.—/. D. p.
y palillos canta la g u i t a r r a : —Baroja es un Galdós con talento. Y con Zmeskall... Y en el epílogo, al fin, la angus-
más movilidad: ha investigado la guardilla y J E R O M E E T J E A N T H A R A U D : La Se- tia melancólica de los ocasos. El libro, que
" Y o no soy Reina. ' ANTONIO ESPINA el .sotabanco, mientras que éste no pasó del Libros portugueses maine Sainte á Séville.—Librairie Plon, comenzó con una lámina juvenil de Teresa,
Soy mujer de un soldado comedor burgués. Más internacional y más ar- 1927. termina con otra lámina de Teresa, vieja y
que va a la g u e r r a . " Todos los aparatos han levantado el vuelo. tista... PROF. HENRIQUE DE VILHENA: enlutada.
Si alguno queda—rezagado—Espina procura- En la reflexión dispersa, humorista y acida, Cartas de Amor. : , Un libro pequeño, por su formato y por el Ruiz de la Serna ha hecho una labor de
JÁCARA A LA MODA
rá noblemente ahuyentarlo. (Se trata aquí de resulta estupendo. número de sus páginas. Los hermanos Tharai'd, traducción esmerada y pulcra, a la cual Her-
Mucho galán y un blondo peluquín. las turabas de la guerra. Triste cosa.)
U n latiguillo y bota a lo dragón. —¿Cuáles son sus preferencias en la litera- O sr. dr. Henrique de Vilhena, ex-rcitor de su paso por España, han escrito esta obrita nández Cata lia puesto un prólogo acertado,
Segundo. "Xelfa, carne de cera", con som- tura actual de España? da Universidade de Coimbra e director do —casi un cuaderno de notas—, que consta de simpático de devoción a Beethoven. Y Mundo
I r al Prado en caballo muy trotón brero de copa y levita—desesperado—todavía.
y llevar de la mano otro rocín. —Ortega y Gasset, Juan Ramón Jiménez, Instituto de Anatomía da F . de Medicina de tres capítulos: " L a Semaine Sainte a Seville", Latino merece un aplauso por su contribución
¿ Y después? Después, ¿no será también " t o - Acorin; Gómez de la Serna, Valle Inclán, el Lisboa, homem de sciencia notavel e escritor "Le secret de D. J u a n " y " S u r le gril á l'Es- editorial al centenario de la muerte del gran
Decir: " N o entienda Eugenio lo del Rhin' davía " ? músico.—1/. Ar.
mismo Baroja... Ortega, intelecto, profundo y rare merecimento, vivendo lenge dos cenácu-| curial".

F E R N A N D E Z D I E Z : Valor de Castilla. E M I L I A N O J O S : La expedición de Lope de C A R M E N B R U N E R : Herida (poemas).— C O N C H A M E L E N D E Z : Amado Ñervo.—


Folletón Bibliográfico M Ü N T U : Radio: transmisión y recepción.
S C H M E I L : Nociones de Historia Natural
Aguirrc.—Huesca.
TRADUCCIONES
(primero y segundo grados). Elementos de W E L L S : La dama del mar. Una utopia mo-
Santiago de Chile.
R. O T E I Z A Q U I R N O : ^ « / o r a . — Buenos
Aires.
Nueva York,
R I C A R D O S A E N Z H A Y E S : La polémica
de Alberdi con Sarmiento y otras páginas.-—
Botánica. Elementos de Mineralogía. Elemen- F E R N A N D E Z M O R E N O : El hijo.—Buenos Buenos Aires.
derna. El luniilyre invisible. La visita maiavi
tos de Zoología. Aires. P A B L O R O J A S P A Z : La metáfora y el
DB RB IBÉRICA llosa, Los pnineros hombres en la Luna, La
NOVELA guerra de los mundos y La máquina explora- A R T U R O R. M O R O N I : FIoradunr.y.-Bue- mundo.—Buenos Aires.
POLÍTICA nos Aires. N I C O L Á S C O R O N A D O : Nucías críticas
DERECHO dora del tiempo.
M A R I O V E R D A G U E R : El marido, la mu- G U I L L E R M O V A L E N C I A , V Í C T O R M. iieqativas.—Buenos Aires.
jer y la sombra (novela). S. S A R R A S E R R A V I N Y A L S : Xenius. La L O O S : Los caballeros las prefieren rubias. L 0 N D 0 Í 5 0 , CORNELIO HISPANO,
C A M I N E R O : Tratad,) teóricopráctico de par nova promació catalana devant de la cam- E M E R S O N : Die:: ensayos. ( i U S T A V ü A L E M Á N B O L A Ñ O S : Perio-
tición de hercni-ia. M. D. B E N A V I D E S : La novela de un hom- MAX G R I L L O : Ver.íos.—Bogotá. dismo V periodistas.—Buenos Aires.
panya de descredit orsiá. SCllKhiíR: El resentimiento en la moral.
L A N G L E : Teoría de ¡a política criminal. bre tímido (segunda edición). ADOLFO F. GUERRA: Poemas.—Buenos
Q U Í N T I L I A N O S A L D A Ñ A : La defensa so- C A R L O T A O ' N E I L L : Eva Glaydthon (no-
C O L Í N : Curso elemental de Derecho civil P K D R O M O R A N T E : La suprema intimidad. Aires. HISTORIA, CRÓNICA, MEMORIAS,
cial universal (conferencias de París, Roma vela). A N D R É S S I X T O : Mujeres (poesías).—
(lomo V I ) . R I C A R D O L E Ó N : Cuentos de antaño y ho- y L a Haya). E. P H I L L I P S O P P E N H E I M : Millomrios a
gaño. Buenos Aires. VIAJES, ETC.
T R I A S D E B E S : Derecho internacional pú- EL atentado social (doctrina y legislación). la fuerza.
blico V privado. Á N G E L V A L B U E N A : a -)- 4. V I C E N T E M O R E N O - M O R A : Al borde de G. A L E M Á N B O L A Ñ O S : La serena inquie-
A. M O N E T : El Nilo y la civilización egipcia. mí mismo.—Ecuador.
T E J E R A ( H I J O ) : El Haheas Corpus. J O S É M A S : La locura de un erudito. MEDICINA O. S P E N G L E R : La decadencia de Occidente tud (Memorias).—Guatemala.
F I O R E T T I ( J . ) - Z E R B O G L I O ( A . ) : Sobre ¡a A. D A N V I L A : La Princesa de los Ursinos E D U A R D O G Ó M E Z I B A Ñ E Z : Cantos Sal- D A R D O E. C L A R E : Relación Chaqucña.—
(tomo I V y último). Traducción de M. Gar- vajes.—Buenos Aires.
legítima defensa. A N T O N I O R E Y E S H U E R T A S : Blasón de J O H N S O N : La práctica odontológica. cía Morente. Durazno.
E S T A S E N : Instituciones de Derecho Mercan- almas. S C H A N Z : Tratado de Ortopedia. R A F A E L A L B E R T O A R R I E T A : Estío se-
S T O D D A R D : La rebeldía contra la civili- A L F R E D O R. B Ú F A N O : Aconcagua. —
til (tomo V I ) . Tercera edición. P A B L O S A D O C : Gofoshel. J A N S S E N : Manual de asistencia médicoqui zación. rrano, (poesías).—Buenos Aires. Buenos Aires.
A R A C U E : Un grito en las tinieblas rúrgica. ENRIQUE BUSTAMANTE Y B A L L- B A U D I L I O A L I O : Viaje al Oriente.—Bue-
M. B E L L Y : Hipócrita. B R E T A N O : El origen dil conocimiento moral.
FILOSOFÍA P O C H N O G U E R A : La medicina, el ocultis- VIAN:_ ^)ííi>Oí'waí.—Buenos Aires. nos Aires.
mo y la metapsiquica. DE RE AMERICANA R O S A G A R C Í A : Esencia (poesías).—Buenos MIGUEL F. RODRÍGUEZ: Monteagudo.—
R R . P P . M. A R N A I Z y B. A L C A L D E : Dic- CRITICA F E R R F ' R A S : Anuario terapéutico. Aires. Buenos Aires.
NOVELA
cionario filosófico (vocabulario ideario). R E N E : Urología. J O S É H E R N Á N D E Z : Martín Fierro.—Bue-
R O B E R T O A R L T : El juguete rabioso (no- COLECCIÓN D E ARTÍCULOS
E. G I M É N E Z C A B A L L E R O : Carteles B I N G : Enfermedades nerviosas. nos Aires. D E L F I N A B U N G E D E C A L V E Z : Los ma-
VIAJES vela).—Buenos Aires.
M I G U E L A R T I G A S : Don Luis de GÓngora R E C A S E N S ; Diagnóstico biológico de la ges- M E R C E D E S P I N T O : El (novela). F É L I X B. V I S I L L A C : Llama interior (poe- las tiempos de hoy.—Buenos Aires.
G A L L A R Z A y L O R I G A : El vuelo Madrid- y Aryote (biografía y estudio crítico), tación. sías).—Buenos Aires. M I G U E L F . R O D R Í G U E Z : De mi carpeta
M A N U E L P I C O : Via libre.—Buenos Aires.
Manila. A R G U E L L E S : Miembros artificiales. C A R L O S F . M E L Ó : Las aguas de Mará.— (artículos y discursos).—Buenos Aires.
R O B E R T O M A R I A N I : El amor agresivo.—
R A M Ó N F R A N C O y R U I Z D E A L D A : De POESÍA J U A R R O S : Los senderos de la locura. Buenos Aires. MIGUEL F. R O D R Í G U E Z : A^/uara-Tata
Buenos Aires.
Palos al Plata. C A R L O S B. Q U I R O G A : La montaña bárba- L E O P O L D O M A R E C H A L : Días cow.o fle- (Zorro de Fuego) y otras producciones.—
C A P I T Á N E S T E V E : Una aventura en el - ^ N J O N I O M A C H A D O : Nuevas canciones. TEATRO chas.—Buenos Aires. Buenos Aires.
A N T H E R O D E Q U E N T A L : Sonetos. T r a - ra y misteriosa. (El hombre en la naturaleza.)
desierto. Buenos Aires. C A R L O S M A S T R O N A R D I : Tierra amane-
ducción de Emilia Bernal. I B S E N : Romersholm, El pato silvestre. Casa LIBROS QUE EN BREVE
A M U N D S E N y E L L S W O R T H : Sobre el cida (poesías).—Buenos Aires.
A N T O N I O H E R A : Las huellas de los días. de muñecas. E L I A S C A S T E L N U O V O : Entre los muer-
Polo Norte en dirigible. tos.—Buenos Aires. A R I S T O B U L O E C H E G A R A Y : Poeta em- APARECERÁN
C A L D E R Ó N D E L A B A R C A : Autos sacra picadillo.—Buenos Aires.
HUMORISMO mentales. E M I L I O B E R I S S O : En los csteros.—Bue- Ó S C A R A T . : Del misterio y la angustia
ENSAYOS nos Aires. A L I C I A L A R D E : POMÍÍIJ.—Barcelona.
MÚSICA F L O R E N C I O E S C A R D O : Poemas de la no- (cuentos).—Buenos Aires.
E S T E S O : ¡Quince mil chistes diferentes! F . M U R O y P A B L O C. E T C H A R T : La S A L V A D p R M E R L I N O : Jaculatorias de
E. G I M É N E Z C A B A L L E R O : Los toros, las A N D R E D E H E V E S Y : Vida íntima de Beet- che y del silencio.—Buenos Aires,
castañuelas y la Virgen. alegría del cementerio.—Buenos Aires. los sentimientos morales (versos).—Buenos
REVISTAS hoven. R O G P X I O S O T E L A : El libro de la hermana.
C A R L O S A L B E R T O L E U M A N N : El em- Aires.
F R A N C I S C O D E P A U L A M A R T I : Toqui- Costa Rica.
ECONOMÍA La Recepción (revista gráfica de actualidades. presario del genio.—Buenos Aires. F R A N C I S C O S O T O Y C A L V O : índice y
E R N E S T O M A R I O B A R R E D A : Los bra-
grafía de la música.
POESÍAS zaletes.—Buenos Aires. fe de erratas de la nueva poesía americana.
A N T O N I O S A C R I S T Á N Y Z A V A L A : Co- CIENCIA B E N E D I T O : Cómo se enseña el canto y la N I C O L Á S O L I V A R R I : La musa de la mala Buenos Aires.
mercio y comerciantes.—M&ái\á. música. ^ ^ H S t f i ^ ' ^ S O y JOSÉ ANTONIO FER-
N A N D E Z D E C A S T R O : La poesía mo- pata.—Buenos Aires.
ARTE MILITAR ^ f ^ ' ^ n ' ^ ' ^^^"'°^" '^' electricidad (tomos HISTORIA TT?fí"Í'^r!í^ í;"''"- Antología c r í t i c a . - M a d r i d . En números sucesivos publicaremos este fo-
S A N C H I Z : Manual del "chauHeur" H O R A C I O F E R R E Y R A D Í A Z : La cesta de CRITIC/ - LITERATURA, ENSAYOS lletón bibliográfico con datos más precisos.
C A P I T Á N V . : Estampa de capitanes: troquel M O R T I M E R - M E G R E T : "Palnes" La evolución de la Humanidad.—Barcelona. mimbre.—Buenos Aires.
kdel auto- Siempre i¡ue los señores editores, y aun los
áe artilleros. móvil. GUTIÉRREZ SOLANA: Hispanoamericanis-
mo práctico (conferencias). ^ í l í I ^ A R D O Á N G E L S I L V A : Poesías esco- EMILIO SUAREZ CALIMANO: 21 Ensa- lectores, tengan a bien ayudarnos en la tarea
gidas.—Fant. yos.—Buenos Aires. de coleccionar las ficjtas de las npvedadfK
w LA U A L t l A L i l C K A K I A raj^í'iM i j a i i i i a

ffiá^ MADRID PARIS


^ALEÍlÍTEim€MMLE^
Postales londinenses- I atractivo de las aguas-fuertes y vifietas del
mismo Valery, que ilustrarán esta edición. E s AZORIN, A TIENTAS ción. Lo nuevo, en arte, exige la absoluta no-

iDi telilla w el lilo iiilalaz La [erailHa de lean de ilossÉte


la primera vez que el escritor, sobrino de Mo- vedad de la conciencia artística. Comprensión
Profunda tristeza. De nuestros primeros
LA L I T E R A T U R A , O F I C I O D E M U J E R risot, el pintor famoso, accede a publicar sus recuerdos literarios, Azorín era tal vez el más de todos los elementos que pueden ofrecer,
más lindas aguas-fuertes y croquis con los cua- utilizados sabiamente, una perspectiva esencial-
Tal ver el fenómeno literario en Inglate- les orna sus maniLScritos. Libro solicitado por conmovido, el más gustoso. Después, así que mente diversa. En teatro, como en todo. Es-
L o mi» que puede significar esta Exposi- Después de haberse vuelto hacia Saint-Pol- rra es el más lógico de todos los fenómenos todos los amateurs de Francia y del extranjero, nos alejaba de él un sentimiento distinto del fuerzo, vigor y, desde luego, juventud. El ca-
ción de Artistas Andaluces es una tenida pictó- Roux, la curiosidad se vuelve hacia un hom- literarios del mundo. En Inglaterra, si no por y cuya edición se subscribe rápidamente. arte—ansia de afirmación, anhelo de energía, mino es muy empinado, y la puerta estrecha.
rica por el rito andaluz. Otra cosa, no. Por- bre más joven, pero en el cual, como en Saint- su calidad, por su cantidad al menos, la lite- — Gran Premio Literario. La Unión Cívica de creación viva—, nos tomaba mayor respeto Cuesta de abrir. Es inútil forcejear con lla-
que salvo el rito que es "proceder" y "proce- Pol-Roux, el germen simbolista hizo brotar al- ratura es un oficio de mujer. Por cada uno de Mujeres, en su sesión solemne en la Sorbo- por su obra conseguida, verdadera, de tenue ves falsas ni a empujones. Hay una llave con
sensibilidad, estremecida por el afán, un poco un secrl!to: o se descubre éste o se rompe la
dencia", no hay verdaderamente a fondo, en gunas de esas flores que el olfato más mo- de los literatos masculinos hay cien literatos na, el 13 de Marzo, concedió su premio (sec-
paralítico, de su impulso cortado. En la extre-
concreto, un arte andaluz. Lo que se quiere derno se complace en respirar. Jean de Boss- femeninos. Los hombres intervienen en la li- ción literaria) a Heriette Charrasson El tema ma distancia su valor se afirmaba concreta- cabeza para averiguarlo. Cabe la posibilidad
ver como aspecto genuino de la gran región chére, poeta belga, que fué amigo de Max teratura como intervienen en la costura. Así del concurso e r a : " L a francesa al servicio de mente, dejando inalterables sus múltiples apor- de entrar por una ventana alta. Lo que es im-
del Sur, no pasa de ser una mera adjetivación EIskamp, conoció en Londres una gloria in- como los mejores costureros son los modistos, la familia por sus obras". Henriette Charrasson taciones a la prosa española contemporánea y posible es "colarse de rondón", a tentones y
a ciegas. Se necesita mucha luz y mucha cla-
superficial de asuntos y motivos — la mocita, mensa como ilustrador y como poeta. Como los mejores literatos ingleses son, hasta aho- es la autora de dos obras sanas: El ¡;ineceo y a un arte delicado, sutil, que, penetrando con
ridad de mente. Imposible siquiera llegar hasta
los claveles, la reja, la Giralda, el campo de ilustrador, se mostró digno sucesor de Beards- ra, hombres. Pero así también como nadie Las horas del Hogar. U n premio a una obra melancólica suavidad en secretas emociones el camino ebrios de brandy.
olivos, toros y toreros. Semanas Santas, el ley y de Rackham, con esa fantasía demasia- puede llamarle a la costura oficio masculino, bien escrita y moral. ¡ Bravo I españolas, consiguió revelar un paisaje espiri-
saínete, la tragedia mixta de luz y arqueolo- do refinada y un poco empalagosa que marca tampoco es posible incluir la literatura ingle- — Mediterránea.—Paul Gástela acaba de tual, rico de matices, acaso demasiado blan-
gía—que, claro, no justifican individualización una fecha en la historia del esnobismo inglés, sa entre las profesiones masculinas. Este es fundar en Niza, bajo este título, una revista dos, pero siempre espejo exacto de! alma del H E R M A N O S M A C H A D O : Juan de Maüa-
característica. (Substantiva.) pero también con un humorismo y una finura otro caso donde la mayoría impone democrá- mensual, en donde aparecen: un cuento humo- escritor y del panorama castellano que se abrió ra, drama en tres actos, en verso.
Es necesario tener en cuenta que lo típico lírica que volvemos a encontrar en su poesía y ticamente el género. rístico y muy bien escrito, de Fierre Benoít; ante sus ojos, de luz escasa, pero de sabio y
Antonio y Manuel Machado han puesto so-
no se detiene nunca en el accidente de la si- que, sin duda, influyeron sobre algunos de los Lo más interesante, naturalmente, es ave- una página, de Gómez Carrillo, y artículos, de conmovido mirar. Azorín había sido uno de bre las tablas del teatro Reina Victoria una
lueta, sino que entraña un fondo psicológico. mejores poetas ingleses de ahora. riguar cómo se han apoderado las mujeres del Luis Bertrán, etc. La revista, aparte su mun- nuestros mejores peregrinos sentados. Le que- obra digna, de noble pulcritud. Para la historia
O no es en rigor típico. H a de ser troquel Después de varios viajes, Jean de Bossché- oficio literario. Porque hasta donde es dable danidad elegante, es muy literaria. La Riviera ríamos y le admirábamos por su noble inmo- contemporánea de la escena española no supone la
en substratum, en el substratum de la perso- re vuelve a París, donde acaba de tener en verlo, en la historia de la literatura universal lo es cada día más, pues ahora se acaba de vilidad, soñadora de largos caminos en la re- conquista guerrera de un frente nuevo y arries-
nalidad individual o colectiva, cuya forma pri- una galería de Montparnasse, una exposición se trata de un hecho reciente y exclusivamen- fundar una Academia Mediterránea. Una ori- nunciación opaca de su ataraxia. De pronto gado, pcrf) tiene el seguro valor de afirmar
mogenia radica en el fondo espiritual de una de pintura que le coloca entre Klee y Max te inglés. En otras partes, y en todas las épo- ginalidad: al lado de los miembro.'^ titulares se inquietaba, quería sublevarse contra su pro- una posición pura, alta, en el instante peor
raza. Ahora bien. La raza andaluza, ¿dónde Ernest y nos le representa como un verdadero cas, los ejemplos literarios femeninos han sido existen nricmbros a.sociados, entre los cuales pia quietud obligada, y una indignación muy quizás de nuestro teatro en verso. (3omo la obra
está? Está en cierta Andalucía, que no es la poeta fantástico. Los seres más extraños des- las excepciones. En Inglaterra, en cambio, es se cuentan Gabriel d'Annunzio y Blasco Ibíñez 98, juvenil, enconada y espontánea a la vez, de los Machado posee 19 prestigio perenne
Andalucía de los escaparates, de las novelas, empeñaron, ante nuestros ojos espantados, los la generalidad. Si se tratase de una tradición — Hasta hoy día, cuando un crítico literario ponía en sus gestos la irascibilidad caracterís- —pasiones siempre vivas en cualquier escorzo
ni tampoco la del tecnicismo veloz de nuestro más absurdos papeles, y Andrés Suarés, fiel inglesa, no habría necesidad de explicarlo. Se se disputaba, siempre era contra un autor ofus- tica de los solitarios, j Es tan frecuente en transitorio—no es necesario para medir su mé-
tiempo. Está en la Andalucía parada. amigo de Bosschére, pero también hombre del explicaría por sí solo. Como se explican todas cado por sus artículos o su severidad. Desde España, en toda nuestra vida, ese ademán en- rito la exigencia de esas aventuras arriesgadas,
** * Renacimiento y amigo de la eternidad y de las las tradiciones. hace poco, la Asociación de la crítica literaria fadado, áspero, del hombre resentido con su a las que, por otra parte, es inútil que se lan-
cosas eternales, tuvo el valor de pasearse en Pero se trata, repito, de un hecho moderno. tiene sus armas... y la batalla se libra en el propio apartamiento! Necesitan esos seres co- cen quienes nacieron fuera completamente del
Porque Andalucía se paró. No se tome tal
medio de aquellos monstruos, dando muestras Desde las hermanas Bromte hasta el día, los mismo seno de la Sociedad. Una parte de sus locar fuera de sí la culpa abstracta de sus espíritu nuevo del teatro. Hay, en cambio, en
afirmación como una proposición enemiga y
desdeñosa. Todo lo contrario. Yo creo que en
de la mayor satisfacción. catálogos de las librerías han venido llenán- asociados ha querido señalar cada mes varios pecados concretos para disparar contra ella Juan de Manara otros valores auténticos, y
una revisión de valores raciales puros, serían Esos seres, a pesar de que representen a dose más y más de Misscs y Mistresses. Y títulos de libros notables. Esta proposición ha los dardos de su encono más feroz. Alguna hasta transcendentes, que importa señalar. El
éstos los hoy menos visibles de esa Andalucía unos pescadores de boquerones, o a una señorita no tanto los católogos de las librerías, cuanto sido aceptada por unos y discutida por otros. vez fué digno el enfurruñamiento de Azorín. primero, el más subrayable, es el de prolongar,
estacionada, los que ocuparían el primer lugar que se acuerda de una visita hecha al Jardín las páginas de los magacines literarios. En los Dos campeones del pro y del contra: Fernand Después, ya fué demasiado astuto Azorín. As- hacia un camino posible hoy, la tradición de
en una caracterología nacional. Anotemos un de las Plantas, o a una institutriz, o a la mu- puestos del Metro y en las tiendas de periódi- Vanderein y Paul Souday, no dejan de batirse... tucia y argucia. La ambición desnuda es siem- nuestro teatro clásico. Las tradiciones:—la co-
rasgo. A la absorción cristiana de la Recon- chedumbre que se amontona en el carrcfour de cos se venden una enormidad de novelas y re- a golpe de pluma. Toda la Prensa parisina se pre activa espuela. La ambición vanidosa es laboración de los hermanos Machado, prendida,
una (juerida que nos suele perder. ¡ Qué es-
quista opuso el andaluz el orientalismo persis- fíuci, se aproximan, más que a seres huma- vistas noveleras para u,so y deleite de meca- ocupa de este pugilato intelectual. A mi modo armónica, unidora de sus diversas personalida-
nos, a gigantescos y obscenos insectos. El pa- nógrafas y criadas. Todas ellas están escritas de ver, todo esto se resume a la cuestión de fuerzo ha sido necesario, en quienes admirá- des ha.íta trabarlas en el resultado perfecto de
tente de su filosofía. Y dejó vencer, adulte- saber si un crítico (ciue tiene ya el derecho de bamos a Azorín, cerrar los ojos a estos malos
rar, mixtificar, cierta Andalucía que no era dre de Bosschére era naturalista, y, s-in duda, por mujeres. Las mujeres producen semanal- denigrar un libro) tiene también cl de reco- amores suyos para conservar el puro amor, la la obra, consigue ofrecernos en un solo autor
la más intima, pero sí la más apta y flexible fué con él con quien Bosschére aprendió a co- mente en Inglaterra alrededor de doscientos mendarlo a los lectores. estima noble de su obra permanente I ¡ Qué do- imaginario la gravedad de Antonio y el donaire
para incorporarse a la Historia cristiana, que nocer las plantas y los bichos más raros. Pero trabajos literarios para abastecer los ojos y lor, día tras día, cuando le veíamos a él mis- de Manuel, hasta recordar estas dos virtudes,
era entonces la de Europa y la de la cultura. los nervios de unos cuantos millones de lec- — El Monde Nouvcau da, en su último nú- mo, desmanotado, aciago, arrojando piedras cambiadas accidentalmente, en la obra lírica de
toras. mero, un artículo, de Hcnri Borel, sobre las malas a su labor buena, a su nombre dura- los dos poetas. Y esta doble personalidad, unida
Y que no podía, ser otra.
Aquí se encuentra también la analogía de la reivindicaciones chinas; un estudio, de Arnau dero I en Juan de Manara, une también en una 'sola
De tal andalucismo, un poco claudicante,
literatura inglesa con el oficio de costurera. Dandíeu, sobre la Mística Sociológica, y la línea la tradición de Lope y de Calderón: gra-
han nacido aquellos ágiles cerebros de políti-
La literata inglesa es una obrera de fábrica. opinión de un técnico acerca del problema ju- cia, ligereza, garbo, y meditación, profundo .sen-
cos, oradores, literatos y hasta alguna vez AI cabo de algún tiempo, aquella viciosa va-
De producción al por mayor. Produce nove- dío en Polonia. timiento religioso, transporte de pasiones hu-
pensadores y ciencistas, que han circulado bri-
llantemente por la España contemporánea.
las como su similar produce trajes. P a r a el — El lUrro de la quincena.—"Juco y I^^ri" nidad y estas piedras cegatas van acabando manas, por una vereda de sueño—de anhelo—
gran consumo barato. I-X)s novelistas, en cam- (Bernard Grasset). Jacques Bainville nos da. con Azorín, que, de otro modo, continuando
Apresurémonos a añadir que tampoco se hacia deshumanizadas pasiones religiosas y mu-
bio, como los modistos, hacen las obras caras. bajo este título, su primera novela. Podía pre- en su cimino, sin salir en bu.sca de aplausos chas veces, con mayor exactitud—teológicas.
halla, probablemente, el troquel completo del Para las minorías. Cuando se presente el pro- verse que un historiador enamorado de sociolo- a los atajos que él más censuró, hubiera podi-
alma andaluza en su cuaje oriental—el que con do contemplar como hombre, serenamente, su Juan de Manara es hoy, en nuestros día»
blema de sindicar a los escritores ingleses, yo gía y moral daría en su primera novela un re-
mayor claridad vemos desde estas alturas—. propia inmortalidad de escritor. Sin afrontar
propondría incluirlos en el sindicato de costii- flejo de sus preocupaciones intelectuales. Pre- los insultos de esa plebeyez literaria — no las —no en los días que nosotros estanws obliga-
Ni su reacción antigótica explica del todo ra. Por esta afinidad y, además, por la afini- textando la confesión de un papagayo, nos censuras de la crítica seria—<jue, parodiando dos a crear para todos los de mañana—, el
aquel paro, tan fragante y pleno de emociones dad de la pluma con la aguja y por la de la pinta el desarrollo del ideal y de las opiniones sus errores, le niega totalmente, diciendo san- cumplido logro de esa tradición, de tal ma-
heroicas. Habría que remontarse mucho al que- máquina de escribir con la de coser. políticas de la alta burguesía francesa, desde deces, como esa de "Monóvar, mucho Mo- nera renovada. Si a este valor .se añaden lo$
rer filiar con exactitud un alma tan extratifi- de la exactitud de la forma—el verso, instru-
La dificultad provendría de la máquina de los últimos reyes hasta la tercera República de nóvar ".
cada y paradójica como la andaluza. Hasta los mento de belleza, cuando es necesario crear
escribir. Porque, a pesar de su parecido con Francia. El lorito, que monologa en un salón
griegos. Más aún, hasta los tartesios... Ten- Profunda tristeza causaba el estreno de Azo- una atmósfera lírica en el drama, o de rigor,
la de coser, las escritoras inglesas no provie- del noble barrio aristocrático de la orilla iz-
gamos en cuenta que si pudiera establecerse
nen de la Sínger, sino de la Underwood. Han quierda parisién, ha pertenecido, sucesivamente. rín. Su orgullosa torpeza, tan balbuciente, tan cuando la expresión exige la más estricta virtud
una psicología comparada, veríamos que el
sido creadas por ella y para su mayor gloria. a varios jefes políticos, desde un príncipe real pobre, tan inepta, y la actitud del público—exa- inafcmática—el verso con valor de recitado, tan
salto que media entre el andaluz almorávar y
En cuanto una señorita de mediana ortogra- hasta Víctor Hugo, e t c . . Es una sátira de las gerada, pero lógica—, producían en el ánimo sólo—y otros valores de concepción, habremos
el wandalciihavs es mucho menor que el que
fía ha logrado alguna experiencia en el di.fícil variaciones políticas y sociológicas de los fran- una grave depresión. Brandy, mucho brandy, sugerido el precio de este drama. Su tercer acto
gepara al bélico del tartesio.
mecanismo de trasladar al papel las respuestas ceses. Una punta de volterianismo en la ex- es inia obra de senectud. Su autor, empeñado es el que mhs puede interesar. La realización
¿ En qué vértice racial arraigará el gran sumarias de un director de oficina, le ha sido presión, un afecto conservador por las cosas en seguir por un camino cuyos posibles hala- escénica perturba su comprensión, y aun tal ver
"flamenquismo"? Cl el flamcnquismo bien sumamente fácil trasladar al libro o al ma- de la vida íntima, una tela de fondo para pintar gos le han seducido, va ciego, a tentones, en exigiría una mayor simplicidad—líneas más
pudiera ser Séneca, pero nunca Castelar.) gacín los amores quietos de .su compañera con los acontecimientos internacionales, un estilo de busca de efectos y novedades que no compren- desnudas—en su trazado. Pero la intención, que
** * cl mismo director o los suyos propios. Por los siglos X V I I y X V I H y un conocimiento de ni conoce. De su habilidad literaria del convierte a Juan de Manara ptir un camino
Desde luego, faltan muchos nombres presti- esto los personajes cardinales de la literatura muy profundo de la psicología parisina, hacen buen tiempo recoge materiales viejos, derribos bien humano, en transfigurado, trashumado es-
giosos o, por lo menos, conocidos en la Ex- inglesa al por mayor son la mecanógrafa y el de esta fantasía una novela, que, a pesar de de azorinismo, que le pesan y le traban para píritu, es todo el propósito de la obra y merece
posición de Artistas Andaluces, sita en el UN HUESO Y UNOS SEGADORES millonario. Es decir: la realidad vivida de la tener por héroe un papagayo, no se parece en el paso nuevo. H a querido hacer una obra la mayor atención. Muerte, liacia la vida—crea-
Círculo de Bellas Artes. En los que se pre- Jean de B sschére autora y su sueño. nada al género fabulista iniciado por La No- que en el teatro moderno pudiera significar un ción—, de un Don Juan actual.
tentan abunda la calidad estimable. El nivel Hay otro personaje: la criada. Pero éste vela del Zorro, continuado por las fábulas de avance, y sus incomprensiones y tanteos pro- Los Sres. Díaz Artigas hacen la obra con
medio no es muy alto. Pero tampoco es muy su dilección va, sobre todo, hacia los insectos, es, dentro del cuadro imaginativo de la auto- La Fontaine y terminado por Chantecler. ducen el mismo efecto de triste comicidad de indiscutible mérito. En los dos actos primeros
bajo. .Observamos un equilibrado conjunto, hasta el punto de conocerlos todos, no sólo por ra, un recuerdo. Es el rumor de la tradición. aquellas ridiculas parodias con que Melitón el infunde simpática atracción a Don Juan. Ella,
muy pronto roto por dos artistas enérgica- la vista, sino también por el paladar. Bossché- Criada, mecanógrafa y millonario forman el A D O L P H E FALCAIROLE. (jonzalez quena escarnecer a los iwetas de la en todo su trabajo, pone ese espíritu que hace
mente destacados, dos pintores de sobra cono- re es el hombre que ha comido de todos los origen, el presente y el ideal de la caudalosa falange vanguardista. Más triste si se piensa de Josefina Díaz la mejor actriz con que hoy
cidos por el público y la crítica: Daniel Váz- insectos y sabe distinguir el sabor del escara- industria literaria inglesa. Autoras y lectoras JOVENCILLAS EN FLOR que Azorín lo hizo con fe. No es sátira; es contamos quizás. Su gracia y su pasión ocultan
quez Díaz y Cristóbal Ruií. bajo y el de la mariposa. se encuentran semanal en un mismo pasado, ab.soluta desorientación. los pocos defectos que tiene. Los demás, espe-
Ambos poseen un entronque común en (u Y el mismo tiene gestos y aspectos de in- en un mismo presente y en una misma ilu- Valery Larbaud, el amigo de España, aca- la nuevo en arte no es atavío externo de cialmente el hermano de Josefina, colaboran
originaria espiritual. El de ler pintores que secto, con su automatismo muy londoniense, sióa Y la puntualidad de la coincidencia tra- ba de publicar una reedición de su deliciosa cualquier armatoste estético desgualdrajado, ni con justeza al esfuerzo de los protagonistas.
no se limitan a pintar, y en los que la arma- aquel monóculo con cordón negro y aquellos ba entrambas una profunda reciprocidad de Fermina Morques, la novela de juventud más cnnsiste en ciertas fórmulas de fácil asimila- JUAN CHABAS.
zón ideológica y sentimental previa del arte ojos fríos. Hay muchos ojos en su pintura, y afecto y de emoción. romántica, acaso, entre todas las publicadas en
no constituye un estorbo, como ocurre, con la- más que ojos, monóculos, monóculos teratoló- La singularidad de una Rosa Macaulay o de los últimos años, y un libro de verdadera apro-
mentable frecuencia, a nuestros mejores do- gicos que miran y que no ven. Pero debajo de una Dora Russell, o de una Carlota Haldane, ximación americana. A Fermina Marquen cada
minadores del oficio. Primero, tienen sensibi- la careta inglesa se dibuja el perfil de un re- sólo sirven ahora para esclarecer la definición lector le ha puesto los rasgos inolvidables de
lidad cultivada y sentido autocrítico. Luego, trato de Breughel, del mismo modo que en con excepciones. Estas tres y alguna otra no su primera novia; otros libros, otras facciones
un concepto y plan estético personal, al que esos cuadros lo que descubrimos, al final, es pueden llamarse, dentro de una justa defini- habían ido borrando las facciones. Llega hoy
se someten estudiosos y obedientes. Por últi- la tradición alucinada de los primitivos flamen- ción inglesa, escritoras, sino escritores. Como justo a tiempo en un fragante vestido de criolla
mo, paleta y técnica. En realidad, sólo en esto cos y de Jerónimo Bosch. se llama modistos a las modistas de lujo. P o r del más áspero y terso blanco-coco: un vestido
se parecen Vázquez Díaz y Cristóbal Ruiz. Esas fecundas mezclas espirituales hacen de algo el apellido de cada una de las tres tiene de ejemplar numerado sobre blanco vélin pur
Y en algún otro contacto, de que luego ha- Jean de Bosschére uno de los personajes más el glorioso antecedente de una fama masculi- fü Lafuma-Navarre. PINTURA AMERICANA DE VAN-
una obra inédita del famoso paradojista Ma-
blaré. originales que se pueda encontrar, y no hay na. La lógica del fenómeno está en haberse GUARDIA
La estética de Vázquez Díaz, una de las que extrafiar.se si se alistó inmediatamente en hecho femenino en cuanto se ha convertido de cedonio Fernández. El resto de las páginas
LITERATURA Y CRIMINALIDAD tendrán el carácter propiamente de revista, va-
más interesantes de nuestra pintura contem- aquel Brambilla-Club, misteriosamente forma- función intelectual en oficio manual. Habría Jaime A. Colson y César Moro.
poránea, obedece a «n principio de construc- do, a la imitación del famoso Stendhal-Club sido una vergüenza insoportable si estos hom- André Gide se ha interesado mucho, y siem- ria, dirigida por A. Hidalgo y R. A. Ortelli.
tividad corpóreamente geométrica—geometris- de marras, por ciertos secretos admiradores de bres ingleses, t a n musculosos, deportistas, pre, por las cuestiones de extraña criminali- — Pedro Henríquez Urcña publica en el úl-
ta—, cuya teorética podría formularse a s í : re- los cuentos de Hoffmann. con unas osamentas tan bien construidas, se dad : los móviles más inesperados y gratuitos París. Círculo París-América Latina. Bella timo número de yaloracioncs—nxceknXc revis-
exposición, reveladora de la inteligencia y ta de La Plata—un meditado ensayo sobre la
ducción de todos los elementos del color y Pero la obra más conmovedora de la expo- hubiesen apoderado de un trabajo tan simple dan, en efecto, a veces ocasión a un hecho .sensibilidad americanas. Alfonso Reyes y Es- cuestión de la poesía pura, sdentrándo.se en
de la forma a una fijación prismática de va- sición Jean de Bosschére fué, sin duda, /;/ y tan fácil. En Inglaterra, el país de la or- criminal. Siempre ha sido su obsesión el tipo
lores puros. Esta definición no es caprichosa. cangrejo sobre la montaña, especie de baile ganización social, no podía realizarse tal in- de Lafcadio, de Les caves du Vatiean (esc trella Ureña la patrocinaron, subrayando así análisis técnicos y estudio de precedencias, a
Contiene los términos indispensables de un chino en que la variedad de las formas y de justicia. Para la parte recia de la literatura, Lafcadio que el año pasado mató a un chauf- el esfuerzo de los jóvenes pintores. Pertene- las que no llegó el abate Bremond.
gran vocabulario expresionista. El vocabulario los colores, su precisiÓJi, su afirmación rotun- para eso de estudiar y revelar caracteres y de feur de taxi camino de El Escorial). cen anilxjs a la generación más nueva y revo- - - Germán List Arzubide, poeta mexicano,
de siempre y el de Vázquez Díaz. hilar conceptos, ya hay unos cuantos hombres lucionaria de América. Pintura abstracta, ce- reúne en un libro reciente, titulado El movt-
da y enérgica llevan, por fuerza, el espíritu A sus memorias y recuerdos, recogidos en
Cristóbal Ruiz, a! contrario, no tiene nada hasta las más lejanas comarcas de la pesa- fuertes y unas cuantas mujeres ejercitadas. la Cour d'Assises, Gide incoriKira hoy los he- rebral, dominando esa fuerza nueva, cuya es- mxento eslridentista, las hazañas de esa escue-
de expresionista, sino de impresionista. El uno dilla. No muchos, porque los trabajos recios de In- chos que ha empezado a recoger en la Nouve- clusa abriera Picasso. En muchos de los pin- la poética en aquel país. Libro curioso, sobre
tores jóvenes de América se encuentran rastros
es exo, el otro endo. Cristóbal Ruiz, por con- Eres al lado del mundo, escribe Jean de glaterra no se hacen en la literatura, sino en lle Revue Frangaise, y entre ellos alguno de de la hemorragia formidable del gran pintor. todo en su parte gráfica, y animado >
Bosschére en uno de sus más hermosos poe- las minas y en las factorías. curioso interés que le llega remitido por anó- dotas imaginarias, pero exento de ft
Antes de Picasso la pintura era literaria. Ac- cipio de doctrina fundamentada y csciuo ÜB.
mas. Y, en efecto, nos lleva, con su patetismo CÉSAR FALCÓN. nimos colaboradores.
tualmente su fuerza es tan grande, que se han un estilo tan deliberadamente extravagante
mecánico, a unas regiones plásticas y líricas Londres. A esta clase de temas hay no pocos aficio-
invertido las influencias. Ningún arte — sin como falto de precisión y donaire. Nombre-
hasta ahora desconocidas: nados en Francia, y especialmente en el gru-
contar el cinematógrafo, cuya vida es cons- mos los poetas principales del estridentismo
po más prístino de la n. v. f. Recuérdense las
Luego, en fin, a las doce y en ayunas, U N A M U J E R CON I M P O R T A N C I A tante milagro — ha tomado ixisibiüdades, ho- que han publicado algunos libros: List Arzu-
crónicas de CJiarles I.xiuis Philippe. Hoy Jean
el pensamiento se hiende y se abre; rizontes tan vastos. bide, Maples Arce, Salvador Gallardo, Kinta-
Schlumberger, amigo de la primera hora del
—sabes estás herido por un sólo rayo de ver- Virginia Woolf (la Proust inglesa) anuncia grupo gidiano, publica en el primero de unos Poniendo aparte — porque se debe poner Niya, Arqueles Vela.
[dad, para pronto una nueva novela titulada: To the pequeños volúmenes, que titula Traites, una aparte — a Diego Rivera, el porvenir pictóri-
no haj tenido ninguna duda, Lighihousc. Es un libro más que agregar a la historia interesante relativa a uno de esos co americano será de aquellos que logren li- — Martin Fierro, la excelente y simpática
nunca habías tenido sospecl.as—, revista argentina, abre su último número (54),
serie ya tan considerable: The Voya;/e out, complejos casos de criminalidad infantil: L'en- bertarse, asimilar profundamente, hasta devol-
sabes con la decisión del suicidio con el cual entra en su cuarto año de v'ida,
Night and day, The Common Rcadcr, Monday fant qui s'acuse es un hecho real. vernos otra cosa, la presión del gran Picasso: insertando un sabroso articulo de su fundador
que eres como los que llaman locos. or Tucsday, Jacob's Room, Mrs. Dalloway, et- Su autor, el autor de la narración, mejor hay toda una generación de pintores que co- y director, Evar Méndez. En él sintetiza há-
f^a poesía de Bosschére está llena de secre- cétera, etc. ¿Publicará todavía muchos antes dicho, nos lo refiere tal y como fué, con todo rre gran peligro de nacer muerta. Es necesa- bilmente la brillante y fructuosa labor realiza-
tos, pero lo que deja entrever de sí produce de que en España se piense en traducir una lí- su verdadero interés de peripecia pueril y, sin rio que las formas tomen nuevas significacio- da por su periódico en los cuatro años de
una impresión singular de plenitud apretada y nea suya? embargo, transcendental. En su calidad de nes. El mundo está siempre inédito para toda existencia, enumerando los numerosos valores
ílilminante, esa concreción horrorizada de la buen aficionado, Schlumberger no ha querido gran fuerza. de la nueva generación argentina que Marti»
tradición rimbaldiana. El misnuí se titula cam-
peón del neorromanticismo, y yo le clasifico y
dibujo su silueta al lado do la de James En-
Postales francesas utilizar el hecho y novelarlo; ha preferido res- En las escenas peruanas de Moro he recor- Fierro—desdoblado
petar su autenticidad y ofrecerla al lector dado la pintura de los niños de candidez ini- revelado o afirmado.
asimismo en editorial—ha

como recién cortada del árbol del mal. mitable. Lirico en color como el trópico, fres- En el mismo número, tres originalísimos di-
sor, el genial .solitario de Ostende—que tam- ¿Fué Sainte-Beuve el amante de Madame cura, mucha ingenuidad, pero también se sien- bujos de Norah Borges, sugeridos por la nbra
bién algunos admiradores fervorosos acaban Víctor Hugo? Y si lo fué realmente, ¿cómo te la presencia del cálculo y tal vez algo del célebre The young visiters, de Daisy .A-Jiioni,
de resucitar y que también tictie influencias (y tuvo Hugo el valor de recibirlo en la Aca-
sangre) inglesas; esos dos hombres son los dos demia Francesa? El relieve de la critica de
Postales alemanas exotismo de Chagall. En sus otros cuadros y, qi;ie ilustrarán la traducción de esta novela^
sobre todo, en sus dibujos. Moro tiene felices ^ efectuada por Victoria Ocampo, próxima a
hombres más curiosos que Bélgica haya produ- Sainte-Beuve, haciendo el exaitien de concien- afinidades con los pintores suprarrealistas que aparecer en edición de lujo.
t-«r» cido en estos tiempos y los más representati- cia de toda una generación y reaccionando WILHELM VON SCHOLZ canalizaron uno de los brazos del inmenso del-
vos de cierto nordlsnio fantástico y potente, contra medio siglo de producción literaria... — Sigue la racha de antologías en Buenos
Vázquez Díaz. Por Srogorio Prl«to ta picassiano. Sin embargo, ya en Malkine y, Aires. Como de inminente aparición, se anun-
casi diabólico, que ignora y quiere ignorar los Tal es el tema de la conferencia dada por mon- Al escribir Wilhelm von Scholz, hoy miem- sobre todo, en Klee y Andre Masson, ha to- cia una nueva, titulada Exposición de la aciml
«¡guíente, tiende a la captación del volumen límites de la razón humana. sieur Bellessort, el crítico literario de Debáis, bro de la Academia de Literatura, en 1910 su mado esta tendencia una fuerte significación poe.íía argentina.
de una manera particular, que ya ensayaron a JEAN CASSOU. en la Sociedad de las Conferencias. J'ertauschte Seelcn (Almas cambiadas), le cos- muy sápida.
La obra estará dividida en tres partes; la
su tiempo los impresionistas franceses. L a ' — Entre las novelas escritas por judíos o taba aún trabajo que los teatros tomaran sus 1.a pintura de Colson no tiene sujeto visible, primera, dedicada a los poetas que han publi-
forma por la luz, el peso por el tono. En per- j sobre judíos franceses, e.xistc un lazo común. dramas. Como le gustan las mixtificaciones, determinado. Equilibrios de colores, sugeren- cado libros, por orden de edad; la sejíunda, a
sccución de un algo sensacional y encantador, | que merecen sosegada consideración. Vayamos Benjamín Creniieux nos lo demuestra así en le vino la idea de escribir en la portadf. del cias de líneas. Tiene la clara belleza de los 'os que no los han publicado, y la tercera, es
el artista dcsgravita conscientemente los vo- ¡considerando lentamente: (Jrosso, Bueno, Pe- Candide, del 10 de Marzo, en un artículo lu- drama: "Traducido del español de Moreto". versos obscuros, de los versos de significado ! un anexo consagrado a los poetas que, ixir la
lúmenes para lograr su efecto, que yo expli- i draza Ostos, Francisco Prieto, los dos Martí- minoso, rindiendo homenaje a J. Richard-Block. Así envió la pieza al teatro Alemán de Ber- misterioso, como algunos versos de Gerardo de diversidad de sus tendencias, no tienen nbica-
caria, coino el astral—incorpóreo, naturalmen- ¡ nez de León (M. y A.), Gómez Gil, Francisco — La Prensa latina y las amigas de la no- lín. Poco tiempo después llegó Leo Greíner a Ncrval. Pintura eminentemente poética, llena : ción en las dos restantes.
te—tic los seres y las cosas. Sus valores son Sancha... Consideremos también, laudatoria- velista Gabriela Reval, ofrecen un banquete la oficina del teatro y entabló conversación coa de resonancias. Pintura, pintura. La canción | Además, la antología irá precedida de una
siempre de tono. Resultan del tono y del jue- ! mente, a dos artistas muy decimonónicos, de en honor de su condecoración de la Legión de uno de los dramaturgos, que le dijo- " ü i g í de planos y colores es esencialmente medular, j serie de notas prólogos acerca del movimien-
go de luz, procurando el halago tierno y en-' excelente pintar castizo, Gonzalo Bilbao y el Honor. Gabriela Reval publicó un libro de usted. ¡ Nos ha enviado Scholz una obra espa- Ya no .son suficientes las sabidurías y paciencias ; ' " p<:)ético actual, que firman Leopoldo Lugo-
vueUo de la materia en una fluida suspensión': Conde de Aguiar (Fernando Parladé)—hubiera vigorosa crítica literaria sobre las nmjeres li- ñola! ¡Magnífica! Pero miserablemente tradu- de los grandes obreros que fotografiaban las ' "es, Ricardo Güiraldcs, Julio Noé, Roberto
espacial. sido interesantísima ahora la exhibición de! teratas : Chaine des üames. cida. Mire usted, querido Greincr, esto noj cosas con las manos.
Mariani, Tomás Allende, Rafael de Diego y
En el retrato, Cristóbal Ruiz llega a. afina- famoso lienzo de Gonzalo Bilbao " L a Fábrica — Los tés-conferenci.ís del Boulevard Saint lo debía usted traducir!"
ciones sorprendentes, que substituyen con ven- de Tabacos"—. Consideremos a Ricardo Ba- Germain continúan sus interesantes reuniones. Francis de Miomandre, crítico delicado y Evar Méndez.
taja, no sólo al diseño constructivo, sino a la roja, que no tiene nada de andaluz, aunque lo Los parroquianos de este salón golosean menos HERMANN BAHR amigo entusiasta de las actividades artísticas — José María Salaverría comenzará en bre-
académica precisión del contorno. He aquí, diga la fe de bautismo, y que pinta en gris, os buenos pasteles que la buena conversación. americanas, hace de Colson y Moro un comen- ve a publicar en folletón de La Nación, de
por ejemplo, este admirable retrato, este re- en francés, en castellano y en vasco indepen- Por lo tanto, apreciaron últimamente las gra- tario cálido. Transcrito este fragmento: "Aquí I ^'""^'"^^ Aires, su novela El viajero de amor.
Egon Friedell escribió una vez en el Wiener
trato insuperable de "María Luisa Díez-Ca- diente, escuela muy suva y muy notable por cías de Gastón Picard, hablando de " L a s en- Journal un folletón, citando en él im trozo de la potencia está latente. Se siente tras el jue- j
nedo", en el que el pintor ha derrochado vir- cierto. Y a Rafael Argeles, joven de acendra- cuestas literarias". Picard es un hombre d e , la obra de un poeta, y dijo: " E s t a verdad la go de la virtuosidad. Es la ordenadora de estas ^ ^ ^ ^ ^ ^ ^ • " • • ^ • ^ ñ ^ ^ r t f t i w m i M W f U W O T
tuosismo, interpretando sobria y tonalmente la da paleta, atisbaciones profundas, auténtico tem- mucho sprit. perspectivas simples, de estos espacios tan ^
escribió Harcsu a los cuarenta años; él, que
gentileza del modelo. peramento de pintor. Y a Fernando Labrada. compactos, y, por debajo de todo esto—ele-
En 1925 se publicaron en Francia 15.054 es el genio más afilado y más natural de todc* mento de animación más incomprensible—, yo ;
En otro punto coinciden Vázquez Díaz y Fernando Labrada, uno de nuestrijs mejores libros de los cuales 3.892, consagrados a las los tiempos."
Cristóbal Ruiz. En el punto de su colorismo. aguafuertistas, pintor mu.seico, de tan primoro- letras. Sólo se cuentan 543 obras de poesía, no sé qué de gravedad melancólica, que es la
El domingo siguiente apareció un capítulí característica del alma indígena".—L. C. y A.
Ambos son magníficos coloristas. Cada cual a sa ejecución y tecnicismo, que nada tiene ([ue mientras que salieron a la luz 1.6Ó7 novelas. nuevo de la crónica semanal de Hermann Baluj
su manera. El color de Cristóbal Ruiz es un envidiar a los más pulcros maestros de! primi- — La Chronique de la Socicté de gens de en el que se decía: " Es de agradecer mucho a
'Color sentimental. El color de Vázquez Díaz tivismo flamenco. (A la vuelta, el ren.iciniiento Lcltres de France publica, en su último nú- Egon Friedell recordar de nuevo al eminente BREVES NOTICIAS
se halla más cerebralmente conducido a finali- italiano.) Y consideremos, por fin, de bien dis-
mero, el texto de la ley checo-eslovaca relativa pensador Ilaresu, al que yo estimo desde mi
dades de elocuencia, estructuraciones y plani- tinta manera, a esa cosa especial e inclasifica-
a los derechos de autor sobre las obras litera- juventud y del que suelo hablar muchas veces
formaciones de im natural siempre respetado, ble, que llama escultura el Sr. Cullaut. El in- rias artísticas... y fotográficas. La misma re- con mis amigos. Haresu es el más grande filó»
jamás perdido de vista. "Torero del 9 8 " lo de- discutible Sr. Cullaut. Por iniciativa de la revista Forma, que,
vista, en el mismo número, indica la legislación sofo jaixmés: un asiata por la raza, y, sin crrh-
muestra, lín él, vertx) y estilo dan perfecta El Heraldo de Madrid, organizador, por rrrc- de los Soviets sobre tema idéntico. Todo el patrocinada por el Ministerio de Educación I
bargo, el único verdadero europeo." pública y dirigida por jóvenes escritores y ar-
idea de lo que intenta y logra el arte estruc- dio—y princii)io—de su director artístico y li- mundo sabe que autores como Hcnri Bcraud Al día siguiente recibió Balir una postal de tistas, ha empezado a pufilicarse en México,
tural (le Vázquez Díaz. terario, Rafael Marquina, espíritu elevado, cul- fueron traducidos al ruso y publicados en Ru-
Friedell, en la que Friedell le comunica: " ¡ P o r
Pasando de estos pintores que destacan al to y selecto, sólo ha tratado, según afirma, de sia sin consentimiento del autor..., y sin re- Dios! ¡Si no hay ningún Harcsu I Se trata de va a crearse un "Museo de Arte Moderno
sólo golpe de vista sobre todos los demás, re- "seguir contribuyendo a la riqueza espiritual cibir indenmización ninguna. Americano" en la más amplia y selecta exten-
una errata de imprenta! Yo he citado a Haiiv sión de estos términos. Comprenderá pintura,
gresamos al aludido equilibrio de conjunto. Y de España". Lo va logrando, sin duda; ayer, — Los debuts artísticos de Paul Valery. La sun."
el recuerdo de nuestras Exposiciones Naciona- con las Exposiciones de Artistas Asturianos y edición Excelsior escultura, grabado, artes populares, etc.
(Quai Tournelle, París),
les empieza a abrumarnos mortalmente. Nos Catalanes; boy, con la presente de Andaluces, anuncia para muy en breve la publicición (ti — Se anuncia en Buenos Aires una próxi- I
abruma e indispone. Pero seríamos injustos asaz que si no manifiesta un canon de arte regional, raje de gran lujo) de una obra n(>table del ma publicación de aspecto singular, que con-
—asaz—, si abandonásemos en una desatención que en puridad no existe, ya lo hemos dicho, eminente académico Paul Valery, bajo el título N o SE DKVUKI.VF..N LOS ORICINAI.ES N I SE MAN- tendrá, al mismo tiempo, "tm libro y una re- j
culpable, a otros artistas que no pueden con- establece una tenida brillante por BU rito. de Rhumhs (Notes). Al interés que despierta TIENE CORRESrONOENCIA ACERCA DE AQUEI,IX>S vista". El primer número contendrá una tra-
fundirse con la turbamulta del gran censo, y ANTONIO ESPINA. esta nueva obra de Valery hay que añadir el QttE SE NOS REMITAN ESPONTÁNEAMKNTE. ducción de Sherwood Anderson, y el segundo I
LA U A t b I A 1. l l b K A K l A
^^R^W^^iPn?»

NOVELAS
DE

f JAMES OLIVER CURWOOD DEL PLANO FOTOGÉNICO de sus antiguos medios. Poco o nada se ha
creado. Cabe aún esperar en la mayor y com-

1 .500 -«^^^r^ El gran escritor norteamericano


':''•'•> ' - • . • • . .Laphotographlcn'estpour pleta perfección "de aquéllos, pero la evolución
le cliwíraa qu'un moyen d'ex- técnica toca a su fin, aunque paralelamente se
pression, sa plume, son enere halle en gestación el advenimiento de una épo-
. / ^,i non sapensée». ca de bajo realismo y de mal gusto. Nos r e -
Descubrir, conocer, dominar el último ha- vencido. E n el pelotón, se destacarf por su eu-
llazgo de la civilización, la más maravillosa ritmia, por su soltura, por su avanzar rítmico
mácjuina: el cuerpo humano. Colmar la lagu- y perfecto, los dos ingleses. Altos, finos, ner-
^ ^ L cantor de la Naturaleza. El no- i>,.. yíftsr-:-'' '"^'T' • ..:••• • ferimos al cine en color y al sincronismo ver-
bal. Desde estas líneas nos adherimos a la
En el proceso evolutivo de las artes plásticas, cofradía del Claro-Obscuro, fundada reciente-
na de treinta siglos. Sentirse joven y potente, viosos, hay en su estilo fácil trescientos años
ingeniK) como en la aucora del mundo; sacu- de tradición deportiva. Tradición, selección, •wssi2!££ícus5^ vclisía que vive sus novelas. en la música mismo, acontece un momento de mente en París por el crítico de los "Cahiers
capital importancia. H a n subsistido hasta al i, d'Art", Bernard Brunius. Infinidad de co-
dir el la.stre de los prejuicios y el de las in- aristocracia.
quietudes decadentes; encarnar una fuerza que América, Francia, Inglaterra: tres escuelas, El autor cuyas obras han sido traducidas alimentándose de una exhausta tradición, sm frades han ido a ponerse bajo los auspicios
haber explorado aún los espacios mas fecun- de la Musa del Silencio, envuelta en la pura
se inicia y ha de desarrollarse irresistible como tres estilos. dos y específicos de su expresión. Sumidas en túnica del Claro-Obscuro. ¡ Que su reinado
fuerza que es de la Naturaleza.
Sport.
800 metros en dos minutos dos segundos.
Los dedos de mi amigo se crispan en mi brazo.
a diez idiomas secular letargía, el tiempo mismo parece lia- perdure entre las gentes de buen gusto 1
berse detenido en los umbrales de su evolución. Hemos visto que el cinema encuentra su len-
Primer mes de la V I I Olimpiada Moderna; "Ray batirá el record mundial"—me dice—. Mas llega el instante en que la época, por me- guaje en el gran plano. El objetivo puede e-x-
Aml>eres. El óvalo gigante del Estadio. Co- Un estremecimiento, un rumor sordo de emo- EMOCIÓN : INTENSIDAD : INTERÉS : TERNURA : PASIÓN
dio de su genio, les presta un vigor nuevo y presar y, en múltiple proporción, aumentar el
lumnas dórica.s en hormigón armado. L a ma- ción recorre las tribunas donde veinte mil es-
hasta entonces insospechado: sus horizontes se caudal de sus "ideas". E n ese momento sur-
teria—cualquiera—del dia—de cualquier día— pectadores contemplan anhelantes la lucha. VOLÚMENES PUBLICADOS
La campana del Estadio ha anunciado el multiplican y suceden como las ondas dejadas gen los verdaderos artistas del cine, que se en-
en la forma clásica insuperable y eterna.
Seis hurdiers de músculos vibrantes devoran comienzo de la última vuelta y el tren se ace- En edición encuadernada en tela a 3 , 5 0 pesetas el volumen en la arena por el mar, y el concepto de tal cuentran con un instrumento "inteligente".
la última valla de un n o en un repliegue de lera. El pelotón comienza a disgregarse. El arte queda ya íntegramente establecido: cri- Con ellos comienza la segunda y gran con-
sálida que llegó al estado perfecto y definitivo quista de la fotogenia: la de la inteligencia y
piernas instantáneo y automático. Semifinal. francés pierde terreno; los ingleses lo ganan.
Dos americanos más se han clasificado.
Siempre las treinta y nueve estrellas en el
Dos americanos han quedado atrás.
Un clamor de veinte mil voces atruena el
El bosque en llamas de su vida.
Lo que para las otras artes significan los
sensibilidad. Así el cinema dejará ya para
siempre la bárbara garita de las ferias para
instalarse en sus actuales capillas. Salida ape- ;
pecho bombeado de los vencedores. América. Estadio. Los corredores han vuelto el último
Potencia disciplina, energía, austeridad, violen- viraje, entran en ¡a recta final, en el lugar
cia ; el presente y el porvenir. A veces, junto .solemne donde se libran las luchas decisivas.
F u e r a de la ley nombres de Cimabué, Giotto, Bacii o Fichas, ñas de su época subterránea, de catacumbas,
representa para el cinema el de D. W . Grifhth. esta nueva fe, que habla a todos los hombres
Hace algunos años hubiera podido parecer sa- con la misma lengua, se halla ya extendida
a los americanos, figura un neozelandés, un Cuatro hombres van en cabeza; codo a codo,
sudafricano..., siempre las razas nuevas. pecho a pecho, librando por unos centímetros
¡ V ! ¡ S ! ; .\ ! ¡ América I ¡ América I i Amé- —por la victoria—una lucha ¿"pica que contrae
Donde el río nace crilega tan extraña comitiva de nombres. Hoy, por todos los rincones de la tierra. Silencioso
ya no puede extrañar a nadie. Gnffith, ade- como un paraíso, animista y vital como una
más de innovador, es el auténtico creador del religión, la mirada taumatúrgica del objetivo
rica! El triple f-'rilo (ie entusiasmo ha estre- sus rostros y crispa sus manos. Todo el mun- arte fotogénico. Su silueta demarca nítidamen- humaniza los seres y las cosas. " A l'ecran il
mecido el Estailii). Mi amigo está radiante. do está en pie, gritando, rugiendo los nombres
Ríe mostrando 'iis (li'iiics de lobo, y en su de los cuatro corredores. ¡ Ray I ; Campbell 1
El valle de los hombres silenciosos te la historia del cinematógrafo, cuyas dos épo- n'y a pas de iiature morte. Les objets ont des
cas separa con la barrera de su genio. La pri- altitudes", ha dicho Jean Epstein, el primero
rostro sanguíneo ilc atleta brillan los ojos azu- ¡ Kaker I ¡ Hill 1 Dos americanos, dos ingleses.
les de niño.
"Always, .América"—me dice.
La fatiga ha robado a sus miembros toda
soltura; el esfuerzo sobrehumano los ha ago-
Kazan, perro lobo mera época, la cinematográfica, está tan lejos en hablarnos de esa calidad psicoanalítica del
del arte como pueda estarlo un cromo del lienzo. objetivo.
A lo más, época de tanteos, en busca del ins-
Un gran plano de Greta Garbo no es más
Un silencio imp<)nente se ha hecho en el E s - tado, los asfixia, y, sin embargo, su paso se
tadio. Va a correrse la final de i.SfX). Hay una acelera en un final desesperado, rabioso, A
soberbia expresión de energía potencial en los cuarenta metros de la meta, uno de los ameri-
Flor del Norte trumento, de su pincel o de su mármol, pero
inconsciente en ab.soluto de su devenir. La F o -
interesante que el de un objeto cualquiera,
siempre que éste signifique o defina algo en el
togénica comienza en 1913, cuando, surgido drama. Fraguado en el cerebro de los hom-
doce pttra-aanyres que se han alineado a las canos cae al suelo, desfallecido, roto, nuevo
íSrdencs del starter. Dos ingleses, un sueco, un Filípides.
francés; el resto, americanos. Un corredor se destaca de los otros dos y
Barí, hijo de Kazan Griífith, coloca el cine por obra y gracia del bres, y ligado a su propio cuerpo, el drama
gran plano, entre las bellas artes. termina por subordinarse también a las cosas.
El espectador de hoy se sentiría defraudado En un momento determinado, una de ellas se
Los a,».!ujeros en la pista de ceniza. Unas corta, en un supremo esfuerzo, el hilo de lle- ante la contemplación de uno de aquellos paleo- alza con todo el interés y significación dra- ^
carreras preparatorias... y la voz del .starter gada. En edición económica a 2 pesetas el volumen en rústica líticos films de Griffith. Siendo ya fotogénicos, mática. Entonces el objetivo se dirige exclu-
—que en el silencio ha llegado hasta nosotros— Hill, primero; Baker, segundo. Uno y otro los otros elementos de que constan—ilumina- sivamente a ella, dejando todo lo demás, in-
manda esiar listos. caen en brazos de sus camaradas, que se los
El tiro de salida ha dado suelta a las ener- llevan en alto, destrozados, rotos, como dos
gías que acumulaban los cuerpos en tensión; soldados muertos, como dos banderas de com-
Los cazadores de lobos ción, actores, decoración, etc.—resultan toscos cluso el elemento humano, como cosa mediata
e iiwperfectos. Porque todos estos elementos y farragosa. Cada plano del film es el nudo
componen un a modo de retórica del cinema, — necesario y suficiente — por el que pasa el
y pasa ante nosotros el grupo de corredores, bate.
necesaria, por otra parte, al actual: mas lo me- hilo tembloroso de la emoción. Eliminando lo
veloz y sincrónico. Corren rápidos y, a la ve/, Hay un estruendo de aplausos y luego un
inmóvik's, en un fluir cadencioso del movimien- silencio religioso. Sube al nuástil del Estadio el
to, que ;;c inicia en los brazos y en el torso.
Los buscadores de oro dular y substancial a la fotogcnia, es, después contingente y accesorio, presenta aislado, in-
del objetivo, el gran plano. Cerebro con que tacto, lo necesario, lo esencial. E s ésta una
pabellón de la Gran íiretaña. Nos descubrimos. piensa y palabras que construyen y expresan de las grandes virtudes del cine, una de las
Los i)riiiicros 400 metros, en cincuenta y ocho Allá, en la pista, los atletas de maillots mul- auténticas ventajas que lleva sobre el teatro.
segundos. Kay—U S A—conduce. "Always ticolores se cuadran rígidos, cara a la bandera.
América—sonríe mi amigo.
Ray es pequeño, musculoso, recio; en su ros-
Suena el himno nacional de los vencedores.
" líuropeos"—digo a mi amigo.
FHJPBSTEEl-E Felipe Steele lo pasado.
Llamamos gran plano—a falta de vocablo Recordemos un epi-sodio de " L a viuda ale-
más específico—a todo aquel que resulta de la g r e " : Tres hombres reunidos en un palco, de-
tro, crispado, en su estilo violento y recogido proyección de una serie de imágenes que co- scosos de la misma mujer que danza ahora en
"Sajones"—me responde sonriente. mentan o explican una parte de la vista total, gráciles torbellinos por la escena. De pronto
hay algo de mpecánico, de férreo, de agresivo.
T r a s él, el francés va forzado, laborioso, a sa-
cudidas que hacen chocar sus largos cabellos
Nos estrechamos las manos en silencio.
¡ Dios salve al Rey I
El rey de los osos sea paisaje u hombre. El cineasta concibe por se detiene. Según es vista por cada uno, se
medio de imágenes, distribuidas en planos. Su nos da descompuesta en tres planos: pies,
negros. Su estilo es de romántico, es decir, de FEDERICO REPARAZ. idea, ya realizada, se comjwne de una serie de vientre, ojos. Inmediatamente tres psicologías
En edición,leconómica a 1,50 pesetas el volumen en rústica elementos dispersos que luego habrá de acoplar, quedan explicadas por el cine: un sádico r e -
mezclar, intercalar: en una palabra, se verá finado, un primitivo sexual, un puro amante.
forzado a componer, a ritmar y ya sólo con ese Tres psicologías y tres móviles. El resto del

EDITORIAL R E U S
z: C o r a z o n e s de hielo =: acto, comienza el arte. Porque el cine, si es, film es un comentario a esas tres actitudes.
ante todo, movimiento, tendrá que ser ritmo Hay tantos ejemplos como planos. Recuérdese
para que llegue a fotogénico. el papel que juega en " E l abanico de Lady

Casa fundada en 1 8 5 2 zi La senda p e l i g r o s a — Windermere" el per.sonaje puerta o el gran


Si nos limitamos simplemente a impresio- plano tantas veces empleado, en el que dos
nar un hombre que corre, habremos consegui- manos trémulas de amor llegan a estrecharse.
do el objeto del cinematógrafo. Pero si en la
SOCIEDAD ANÓNIMA EDIT0RIAL-TIP06RÁFIC0-LIBRERA Y DE ENSEÑANZA proyección, y en plena carrera, desaparece todo El gran poema del plano fotogénico lo dio
De venta en todos los kioscos y librerías importantes. y vemos unos veloces pies, luego el desfile Griffith en 1919 con el " L e lys b r i s é " ; a par-
vertiginoso del paisaje, la cara angustiada del tir de entonces, su creador entra en una ma-
Si no la encuentra en su localidad, pídala remitiendo corredor, y en sucesivos planos el objetivo pre- nifiesta decadencia. Como siempre sucede, to-
Las obras más importantes de derecho español y extranjero han sido senta abstraídos los elementos esenciales de dos quisieron imitarle, y durante cuatro o cin-
editadas por esta Casa. Edita también la Colección Legislativa de su importe en sellos de Correos a esa carrera y de los sentimientos de su actor, co años se abusó de él hasta el exceso.
tendremos el objeto de la fotogenia. No se nos Después, el arriba citado film, de Ernst Lu-
tspaña y dos importantísimas revistas que figuran a la cabeza de las describe únicamente un movimiento o una sen- bitch, marca el sereno equilibrio en su em-
sación—nos hemos visto en el hombre que co- pleo. El abuso del gran plano, en lugar de
de su clase: La Revista General de Legislación y Jurisprudencia
desde 1852, y dirigida en la actualidad por el Excmo. ¿r. D. Ángel
EDITORIAL JUVENTUD, S. A. rre—, sino que, además, en la armonía de lu- reforzar la emoción, la disminuye y deluye.
ces y sombras, una serie de imágenes, por su Téngase en cuenta, además, que en cierto
desigual duración en el tiempo y distintos va- modo esa palabra encierra un sentido más am-
Ossorio y Gallardo y La Revista General de Medicina y Cirugía que Provcnza, 216.-BARCELONA lores en el espacio, producirán el mismo puro plio: el de "plano que se ha de montar o
dirige el Catedrático de la Universidad Central D. Hipólito Rodríguez goce que las frases de una sinfonía o las abs- ritmar". Nuestros cineastas indígenas no han
tractas formas y volúmenes de una moderna comprendido esta segunda y anagógica acep-
Pinilla. Tiene además fundadas varias bibliotecas, entre ellas, La Lite- n.itiiralcza muerta. En ese ejemplo pueden ción, que es la más importante, la única. Quie-
raria de Autores Españoles y Extranjeros que dirige el Director de quedar plasmadas las modernas tendencias del re decirse que ni uno sólo de ellos comulga en
Libros catalanes arcaísmos, pues los editores se han abstenido cinema, que pudieran denominarse cine-foto, el altar de Apolo. A lo más, merienda en el
:-: la Biblioteca Nacional de Madrid, Q. Francisco Rodríguez Marín ;-; de introducir modificaciones en el texto. cine-psicológico y cine-puro. Una variedad de de Mercurio.
La "Fundació Bernat Adetge" se esfuerza por este último son los films absolutos de Vikin- Mucho se habla en estos últimos tiempos de
E. N. C. dar en catalán el pensamiento clásico de Gre- Eggelíng o la "Sinfonía diagonal", de Rutt- la influencia ejercida por el cine—por el gran
cia y Roma. Para completar la gran obra de la man, en los cuales sólo luces y sombras de plano—sobre las artes y la literatura. Ella
Piáanse prospecios, niuneros áe mnestra ie las Reyístas, Gatálops. y. en pieral. Jisas tres iniciales son la fórmula de un he- consolidación catalana, " E l s Nostres Clássics" variable intensidad, interposiciones y yuxtapo- puede ser producto del cine o de nuestra ace-
Cuantos íníomes se deseen cho transcendente, que ha de tener importancia resucita, desempolva y remoza el tesoro oculto
definitiva en el vigoroso resurgimiento de Ca- del clasicisiTK) propio, y lo sirve al público de
siciones de volúmenes, geometrías móviles, son lerada época, o de las dos cosas a un tiempo.
objeto para el artista. Allí todo queda deshu- Pero el hecho indudable es su existencia. En
taluña. Abrevian el titulo de una colección de hoy en pulcras y elegantísimas ediciones. manizado. No se puede llevar más lejos el muchos se da intuitivamente. Otros establecen
clásicos catalanes, p<jr todos conceptos valiosa Están erguidas y firmes las dos columnas so- apartamiento de la Naturaleza. Resulta curio- un método para llegar hasta ella. P o r instinto
1 3 S ^ I> o J R T - A . 3Sr T B y admirable: " E l s Nostres Clássics". bre las cuales pueda asentarse el bello arco r e - so denunciar que estos ensayos—no muy con- buscaríamos la verdadera, desnuda de litera-
H a n transcurrido más de dos años desde que nacentista. seguidos—datan a partir de 1919. tura, entre los primeros. Y hay uno entre ellos
se inició su publicación con Lo Somni, de Ber- Ahora ya puede afirmarse que la lengua ca- a quien le corresponde el primer lugar, por
T R A B A J O S T I P O G R Á F I C O S . — E s t a Casa se encarga Toda la personalidad que le presta Griffith haber sido creador del gran plano en litera-
iiat Metge. Sin apresuramientos, pausadamen- talana no desaparecerá nunca, porque sirve para al cinema, su rápido ascenso en la jerarquía tura. No sé de qué fecha datan los primeros
de cuantovs trabajos se la quieran confiar para la edición de te, con la lentitud que requiere toda obra trans- algo más que verter lirismos vacíos de Juegos de las artes, repetimos que es debido al empleo grandes planos greguerísticos de Ramón; pero
toda clase de obras. El a b u n d a n t e material tipográfico de que cendente y perfecta, han ido apareciendo nue- Florales, o redactar prosa vil de corresponden- del gran plano. Años antes, hacia 1903, lo ha- SI son anteriores a 1913 y Griffith los conocía,
vos volúmenes; Tirant lo Blanc; Poesies, de cia comercial.—Arturo Perucho.
dispone la colocan en inmejorables condiciones para servir a Ramón Lluch; Cantes i Paules, de Eximenis;
bía concebido ya Edwin Porter en su " T h e sena innegable la influencia de la literatura
Great Train Robberty" mas de un modo in- sobre el cine. Desgraciada o afortunadamen-
sus clientes. Pidanse presupuestos indicando tipo de letra que L'exficíiició deis cataláns a Oricnt, de Ramón V E N T U R A G A S S O L : Ampra.
consciente, no inspirado de creadora intuición, te, el Sr. Griffith no debe poseer una nutrida
se desea, extensión aproximada del libro y, en general, todos Muntaner; una versión catalana, del siglo X V , sino meramente impulsado por el azar. Todos biblioteca, y aun ahora, para él, Ramón, será
del "Decamerón", de Boccaccio; una recopila- Libro de aliento primario en que el entu-
loa datos relativos a la edición. hemos visto fotografías de esa época en que uno de tantos Ramones como andan por el
ción de cartas privadas con el. título Epistolari siasmo, con mucho énfasis oratorio, no alcan- siempre aparecía el modelo-polisón, patilla, le- mundo.
del se y le XF, y dos antologías, fuera de serie: za a encontrar la reverberante expresión pin- vita de cuerpo entero. Un buen día se le ocu-
Domicilio social: Preciados, 1.—Correspondencia: apartado 12,250.—MADRID Les eent millors poesies líriques de la llengua dárica que a la palpitación moderna aportaron rrió al fotógrafo aproximar el aparato, y, a
LUIS BUÑUEL.
catalana y Les cent millors poesies humoris- Schiller, Carducci y Guerra Junqueiro. partir de entonces, los retratos de busto se po-
tiques. El verso se detiene demasiado en la super-
nen en bíjga. Edwin Porter desempeñó ese
Cada obra va precedida de estudios muy do- ficie de lag imágenes, para que produzcan en papel para el gran plano. i Edito res: "La Gaceta Lite-
cumentados, que subscriben valiosos escritores su lector la cálida emoción europea que ape-
de la Cataluña de h o y : Francesc Martorell, teciera.—José María de Sucre. Resulta pertinente recordar que desde los
V É A S E EN L A C U A R T A PLANA NUESTRO
Ramón d'Alós-Morier, J. M. Capdevila, José primeros balbuceos el cine contaba ya con la raria", es vuestro periódico,
Las visitas en la Redacción de la «Gaceta Literaria», mayoría de sus actuales recursos técnicos
María de Casacuberta, Lluis Nicoláu d'Olwer,
—iris, sobreimpresión, "caches", "volets", et- anunciad vuestros libros!
FOLLETÓN BIBLIOGRÁFICO etcétera. Va anejo a cada tomo un vocabulario calis de Recoletos, 10, se recibirán miírcolts y sába-
donde se contiene el sentido actual de muchos dos de 7 a 9. cétera. Su progreso, después de la aportación
de Griffith, no está más que en la perfección (mp. e. eimínei, Muertas, Iflg 18.-MADRID
JXsixo3i3!Oiaso¡oscísx^^ eacsKwsaKOK»;

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