Introducción
En 1992 Rigoberta Menchú fue galardonada con el premio Nobel de la Paz. Se dice que en el
lugar en donde se le iba a entregar el premio, los guardias de seguridad vieron acercarse a este
personaje quien iba vestida con ropas autóctonas de su región de origen y le cerraron el paso.
Sus rasgos indígenas, su piel morena y sus atuendos hicieron pensar a los guardias que esa
persona no formaba parte de la elite de los invitados. Así que la invitaron a dirigirse a otro
lugar argumentando que a ese evento ella no estaba invitada.
Irónico, era ella la misma persona que iba a ser galardonada en un tema tan importante y
simplemente le negaron el paso por su apariencia.
Cuentan que ella se libró de ser ultrajada cuando delincuentes invadieron la vivienda de su
familia y ella aparentó estar muerta. Desde entonces, ella ha luchado por poner en manifiesto
el sufrimiento de los indígenas y ha luchado por la igualdad de los derechos.
Con este ejemplo presentaremos algunas reflexiones relativas a la necesidad de difundir los
Derechos Humanos en las sociedades.
Primero reflexionaremos en torno al principal documento formal de la materia, luego,
haremos algunos comentarios a las acciones internacionales y finalmente explicaremos
algunos modos para fomentar su ejercicio.
Desarrollo
En la actualidad se habla mucho de los Derechos Humanos, pero en realidad existe un gran
desconocimiento. Estos derechos han existido formalmente desde hace aproximadamente
más de 50 años.
Después de la Segunda Guerra Mundial, en 1945 la Organización de las Naciones Unidas (ONU)
y sus miembros, sintieron la necesidad de emitir un documento que expresara que toda
persona debería de gozar los derechos y libertades fundamentales en todo el mundo, sin
ninguna distinción. Por eso, en 1958 emitieron la “Declaración Universal de los Derechos
Humanos.” (1)
Para poder reflexionar sobre su importancia, es necesario que primero sepamos que todas las
personas somos diferentes. Los humanos somos de diversas razas, tenemos diversas
costumbres, creencias, lenguas y modo de ser distintos.
La simple condición de pertenecer a la raza humana es todo un privilegio. Ser personas nos
otorga una serie de derechos y libertades que todos deben de respetar. Esto significa que los
gobiernos deben de tener cuidado y respeto por todos y por cada individuo. El
pronunciamiento de la ONU pretende que los Derechos Humanos sean custodiados en cada
lugar del mundo.
Estos son los principales Derechos Humanos: el derecho a la vida, a la libertad, a la seguridad
de la persona. Quintana Roldán (1998) asegura que también hay “otras variables
clasificatorias, como son el derecho de género, particularmente referidos a la mujer y su
protección; derechos de las minorías o de ciertos grupos que requieren especial atención y
protección” (2)
En la actualidad, se han creado instituciones intergubernamentales específicas para velar por
estos ideales, como lo es el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. También hay diferentes
órganos que emanan del anterior, como lo es el “Comité de derechos Humanos”, “Comité de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales”; “Comité para la Eliminación de la Discriminación
Racial”, “Comité para la Eliminación de la Discriminación para la Mujer” (3) y otros.
En México las primeras instituciones en defender los derechos, entre otras, han sido “La
Procuraduría Federal del Consumidor, la Dirección para la Defensa de los Derechos Humanos
en Nuevo León, la Procuraduría de Vecinos de la Ciudad de Colima y la Procuraduría para la
Defensa del indígena del Estado de Oaxaca”. (4)
Uno de los problemas clave en el tema es que hay mucha ignorancia. Algunas sociedades
carecen de una cultura legal básica. Otros, desde nuestro punto de vista, tienen una idea
equivocada de qué son los derechos humanos.
Una de las causas de ésta problemática puede ser su poca difusión por parte de los gobiernos
locales. Consideramos también que entre las más importantes es que, cuando entran en vigor
a un país, se hacen sin una planeación adecuada, no se informa de modo suficiente a la
ciudadanía y la población ignora su propósito.
Por estas razones, en varios países se han instalado diversas comisiones locales y nacionales
que promueven la defensa de los derechos humanos ante las autoridades de gobierno.
Estas comisiones supuestamente tienen la obligación de orientar a las personas que
consideren que les hayan violado sus derechos. Tienen el deber de aconsejarles. Decirles lo
que pueden hacer. No obstante lo anterior, se dice que en un principio no se realizaban bien
sus funciones y que por eso muchas personas no quieran acudir a estos lugares para poder
pedir la ayuda necesaria.
Una posible solución para que estas comisiones puedan funcionar, consiste en que se motive a
las personas para que exijan a estas instituciones. Que la gente solicite de forma insistente que
realicen sus obligaciones de defenderlos y orientarlos.
Esto puede ser un buen modo para poder tener una buena defensa de los derechos humanos
fundamentales. No se trata de que se realizar alborotos o marchas sino de informarse sobre el
modo en que los derechos humanos pueden ser protegidos.
ANTECEDENTES
La educación en derechos humanos conlleva el desafío de estar en sintonía
con los contextos históricos que en cada momento van delineando las
necesidades y prioridades de cada sociedad, al tiempo que se acoge y da
cumplimiento a los estándares internacionales en esta materia.
El Estado de Chile ha ido generando diversos procesos para incluir los
derechos humanos en los procesos educativos formales, desde la década de
los noventa. Estos procesos han sido más sostenidos y han mostrado algunos
niveles de avance en el nivel preescolar y escolar en este período, pero no han
tenido la misma profundidad en la educación superior y en los procesos
formativos de los agentes del Estado, particularmente de las Fuerzas Armadas
y de Orden y Seguridad.
La incorporación normativa de la obligación de educar en derechos humanos
en las normas nacionales, sin embargo, no necesariamente se ha traducido en
la práctica en una mayor comprensión sobre qué y cuáles son los derechos
humanos, ni sobre la responsabilidad del Estado en su promoción y protección.
Más aún, la noción de derechos humanos tiende a estar vinculada
principalmente con la experiencia histórica de violaciones masivas y
sistemáticas vividas durante la dictadura. En efecto, de acuerdo a la primera
Encuesta nacional de Derechos Humanos realizada por el INDH el 2011, el
87,2% de la población asocia los derechos humanos con las violaciones
ocurridas en la dictadura, mientras que otros derechos como a la vivienda y a la
salud, o a la no discriminación de minorías a un 55,9% y 30,7%
respectivamente (INDH 2011a). Durante el periodo que abarca este Informe, un
conjunto de hechos reactivó este debate, poniendo en cuestión la suficiencia y
efectividad de los avances en esta materia. Así, el resurgimiento de discursos
públicos tolerantes con las violaciones de derechos humanos y los homenajes
a personas involucradas en crímenes de lesa humanidad1 ; los hechos de
discriminación y maltrato que alcanzaron notoriedad pública como los ataques
homofóbicos o las cláusulas administrativas de discriminación2 , el abuso
sexual infantil, la violencia contra las mujeres, la trata de personas y las
acciones de violencia policial en las manifestaciones estudiantiles y contra el
pueblo mapuche, fundamentan la necesidad de reforzar la educación en
derechos humanos. En este capítulo se analizan los estándares internacionales
en el ámbito de la educación en derechos humanos y su integración en la
educación escolar, universitaria y en los procesos de capacitación de los
funcionarios públicos, así como en las Fuerzas Armadas y de Orden y
Seguridad.
FORMACIÓN EN DERECHOS HUMANOS DE FUNCIONARIOS PÚBLICOS
La participación de funcionarios y funcionarias públicas en el diseño,
implementación y evaluación de las políticas públicas, el trato directo con la
población y la gestión de los recursos públicos son factores que hacen
especialmente relevante que los y las funcionarias cuenten con conocimientos
en derechos humanos. Tal como lo reconocen diversos Comités de tratados, es
necesaria la implementación de medidas de capacitación que permitan informar
e interiorizar a funcionarios/ as de distintos sectores del ámbito público en los
contenidos específicos de los tratados internacionales de derechos
humanos49. Los aciertos así como los déficits en la actuación del Estado,
algunos de los cuales han sido abordados en los distintos capítulos de este
Informe, confirman dicha necesidad.
Los procesos formativos de los que participan los funcionarios públicos han ido
integrando algunos temas de derechos humanos, particularmente los relativos
a igualdad de género y no discriminación, lo que representa un avance en esta
materia. Además, en el presente año distintas reparticiones públicas han
expresado su interés en integrar o aumentar las instancias de capacitación en
derechos humanos, tanto en el Poder Judicial como en reparticiones de
gobierno. Si bien y como se señaló, Chile no cuenta con un Plan Nacional de
Educación en Derechos Humanos, la discusión en torno a la creación de una
Subsecretaría de Derechos Humanos ha ido impulsando una planificación en
esta línea, tanto a través de la Oficina de Relaciones Internacionales del
Ministerio de Educación como en el Ministerio de Justicia. Aún así ese proceso
avanza lentamente, por lo que no se cuenta todavía con un documento que
oriente la acción de Estado en la formación en derechos humanos que
requieren sus propios funcionarios y funcionarias.
GENDARMERÍA DE CHILE Otro caso que merece atención es el de los
funcionarios y funcionarias de Gendarmería de Chile. Esta institución cuenta
con una escuela de formación que es la encargada de la instrucción de
oficiales penitenciarios y de gendarmes; una unidad de capacitación en
diversos temas para los funcionarios y una Unidad de Derechos Humanos,
creada durante 2012, orientada a la implementación de programas de
educación y difusión de derechos humanos. En el programa de formación de
oficiales, de una duración de cuatro semestres, se incluye un ramo de derechos
humanos, durante el segundo semestre. Del mismo modo, en el curso de
gendarmes, de una duración de dos semestres, se incluye en el primero de
estos una asignatura de Ética Penitenciaria y derechos humanos55. El INDH
ha firmado un convenio de colaboración con Gendarmería, que entre otros
aspectos incluye el apoyo a las acciones de educación de derechos humanos.
En este marco, se ha apoyado la realización de un diplomado para oficiales
dictado por ANEPE, en el que se incluyó un módulo de derechos humanos
dictado por el INDH, se ha acompañado la realización de jornadas de difusión
en las regiones de Aysén, Metropolitana y de Los Lagos, y se ha colaborado
con la Unidad de Derechos Humanos en la elaboración de material didáctico.
Asimismo, en conjunto con ACNUDH se ha acordado la realización futura de un
diplomado en derechos humanos para funcionarios y funcionarias de
Gendarmería.
Producto de este diagnóstico, el INDH inició en 2011 un Diplomado en Derecho
Internacional de los Derechos Humanos, en conjunto con el Centro de
Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, al
que fueron invitados los Ministerios cuya función se relaciona más directamente
con la protección y promoción de derechos humanos. En su segunda versión
en 2012, contó con el patrocinio y la colaboración del Ministerio de Justicia y
del Alto Comisionado de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, y se
amplió la convocatoria a representantes de todos los poderes del Estado. Así
este año se triplicó la convocatoria inscribiéndose finalmente 40 personas
provenientes de 29 reparticiones públicas que incluyen Ministerios,
Gendarmería, Carabineros, PDI, Consejo para la Transparencia, Congreso
Nacional, Cortes de Apelaciones y Juzgados de primera instancia, entre otros.
De esta forma, el INDH contribuye con la formación de funcionarias y
funcionarios públicos que tienen responsabilidad en el diseño y ejecución de
políticas públicas, en la administración de justicia y en la elaboración de leyes.