CONSULTA A DIOS
Aconteció después de la muerte de Josué, que los hijos de Israel consultaron a Jehová, diciendo:
¿Quién de nosotros subirá primero a pelear contra los cananeos? Jueces 1:1.
El matrimonio de Carla y Ariel había durado solo dos años. Los primeros meses, la joven pareja
creía que el paraíso existía en esta tierra. La convivencia se encargó de mostrar la realidad de
cada uno. El carácter mezquino y egoísta de uno, y el temperamento explosivo y celoso del otro
transformaron, en poco tiempo, el “paraíso” en infierno.
Cuando conocí a Carla, acababa de salir del segundo matrimonio. Se preguntaba constantemente,
¿Por qué nada me sale bien en la vida?
Tal vez, el texto de hoy responda a la pregunta de Carla. Israel había llegado a la frontera de la
Tierra Prometida, y ahora debería tomar posesión de aquella tierra fructífera. Apoderarse de la
tierra significaba, para aquel pueblo, luchar. Nada que valga la pena se conquista sin trabajo. Los
hijos de Israel tenían una empresa de gigantescas dimensiones delante de sí.
¿Qué hicieron? Fueron a Dios y lo consultaron.
¿Acaso ellos no sabían que Dios los había conducido hasta aquel lugar, en cumplimiento de sus
promesas? Lo sabían, sí. A pesar de eso, consultaron una vez más con Dios. Nadie pierde por
consultar a Dios. La orientación divina te brinda la seguridad que necesitas en los momentos más
difíciles.
La palabra hebrea que aquí se emplea es shaél que significa inquirir; requerir; demandar:
consultar, dedicar, demandar, desear, pedir, pedir permiso, preguntar, la misma que se usa para
referirse a la "consulta" del sacerdote al Urim y al Tumim (Núm. 27: 21).
Durante su vida, Josué había sido el guía para conducir al pueblo, pero a la muerte de este, y
frente a tantos desafíos y peligros, no confiaron en su sabiduría, sino más bien buscaron la
dirección de Dios. Su oración fue simple y al punto, mostrando en ella su sentido de necesidad.
Si lees el relato completo de las conquistas de Israel, verás solo victorias. No podría haber sido de
otro modo, si estaban siguiendo las instrucciones divinas.
¿Qué gran desafío tienes hoy delante de ti? ¿Ya consultaste a Dios y su Palabra, para comprobar
si estás siguiendo el camino correcto? ¿Aprueba Dios lo que vas a hacer o te estás dejando
seducir por el brillo de las cosas y la belleza de la apariencia?
No creas todo lo que tu corazón te dice: consulta con Dios, con tus padres o con tus amigos de
más experiencia; siempre hay personas sabias a tu alrededor. Recuerda que Israel fue victorioso
porque: “los hijos de Israel consultaron a Jehová diciendo: ¿Quién de nosotros subirá primero a
pelear con los cananeos?”