Derechos de los indígenas
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Manifestación indígena en Canadá.
Marcha de mujeres indígenas en Brasil
En el Ecuador habitan 14 nacionalidades y 18 pueblos indígenas. De estas, once
nacionalidades y pueblos están en zonas fronterizas y siete son transfronterizas:
Shuar, Achuar, Shiwiar, Andwa, Siekopa’i, Sápara y Kichwas, en la región amazónica.
Además de la región oriental o amazónica, las nacionalidades y los pueblos
indígenas están en la región sierra norte y centro, en las provincias de Imbabura,
Cotopaxi, Tungurahua, Bolívar, Chimborazo y Cañar. Estos Pueblos y Nacionalidades,
hablan diferentes lenguas y usan vestimentas confeccionadas por sus propios
artesanos quienes usan materiales y diseños propios desde la época prehispánica.
Estos son elementos diferenciadores de cada etnia.
Indígenas en Ecuador
Los derechos de los pueblos indígenas son derechos colectivos que reconocen la
condición particular de los pueblos indígenas. Estos derechos incluyen, además de
los derechos colectivos sobre el territorio, el idioma, la cultura, la religión,
también derechos humanos individuales, como el derecho a la vida, la integridad, y
la no discriminación. El término puede utilizarse tanto como una demanda por parte
de organizaciones sociales, como una disposición en leyes nacionales que regulan la
relación entre los gobiernos y el derecho a la autodeterminación de estos pueblos
autóctonos. En el derecho internacional, los derechos de los pueblos indígenas
buscan proteger a estas comunidades frente a posibles vulneraciones por parte de
los Estados o actores privados.
Definición y antecedentes históricos
Para comenzar a hablar de estos pueblos, es importante entender el concepto de
"originarios del lugar" que han sido invadidos y luego colonizados por foráneos.
Estos pueblos ya habitaban la tierra, mucho antes que los colonos invasores, y que
estos últimos los han despojado de todo aquello que integraba sus grupos de
creencias, su lengua, sus tradiciones, y la cosmovisión que poseían en relación con
la tierra que habitaban y su equilibrio con la naturaleza. Tal así, que en algunos
casos, arrasaron con culturas ancestrales completas, llevándolas al total
exterminio, y en otros, los han perseguido y violentado en el proceso de
colonización, esclavizándolos y utilizándolos como mano de obra barata.[1]
Estos derechos de los pueblos originarios, son aquellos que pertenecen a estos
pobladores que habitaban un territorio que ha sido invadido y colonizado por
forasteros.[2][3][4][5] Es discutible exactamente quien hace parte de la población
original, pero puede ser ampliamente entendido en relación con el colonialismo, y
este último como dominación-dominado.
Se habla de los pueblos originarios[6] en relación con las sociedades precoloniales
que se enfrentaron a la amenaza específica del fenómeno de la ocupación, y la
relación que tuvieron estas sociedades con las potencias coloniales. Ha sido
difícil formular una definición que abarque todos pueblos que se autoidentifican
como autóctonos y son aceptados como tales por los demás pueblos, así, la
definición exacta de quiénes son los pueblos originarios, y el consiguiente estado
de los titulares de derechos, puede resultar demasiado amplia o muy restringida y
excluyente.[5][7]
Adicionalmente, se ha llegado a distinguir entre nacionalidades, pueblos y
comunidades indígenas, siendo que el más amplio lo constituyen las nacionalidades y
dentro de éstas encontraremos pueblos que comparten una identidad cultural (por
ejemplo, en Ecuador se pueden citar a los pueblos Chibuleo, Kisapincha, Saraguro).
[8] En lo que se refiere a las comunidades, éstas son entidades colectivas
constitudas bajo la forma de ayllus o familias, que pertenecen a un determinado
pueblo y nacionalidad.[8] A esta distinción, podemos sumar la de pueblos tribales
definidos como pueblos no indígenas que fueron llevados durante la época de la
colonización a un territorio en concreto, no obstante, comparten carcaterísticas de
los pueblos originarios en tanto ellos también poseen sus propias tradiciones y
costumbres, junto con ¡ territorios ancestrales; algunos ejemplos son la población
Maroon en Surinam y el pueblo tribal afrodescendiente chileno.[9][10][11]
Ahora bien, en el contexto de los modernos pueblos originarios de los poderes
coloniales europeos, el reconocimiento de los derechos indígenas se remonta a por
lo menos al período del Renacimiento. Junto con la justificación del colonialismo
con un propósito más elevado, tanto para los colonos y colonizados, algunas voces
expresaron su preocupación por la forma en que los pueblos autóctonos han sido
tratados y el efecto que tuvo sobre su sociedad.[12]
En general, se constata que los pueblos originarios,[13] han sufrido injusticias
históricas por haber sido desposeídos de sus territorios, tierras y recursos y que
en muchas partes del mundo no pueden gozar de los derechos humanos fundamentales en
el mismo grado que el resto de la población de los Estados en que viven y que sus
leyes, valores, costumbres y perspectivas han sufrido a menudo una erosión y son
discriminados por su idioma, por su color de piel, por su situación económica o por
sus formas de pensar diferentes.
La cuestión de los derechos de los autóctonos se asocia también con otros niveles
de la lucha humana. Debido a la estrecha relación entre la situación de los pueblos
originarios, culturales, económicas y sus valores ambientales, las cuestiones de
derechos de los pueblos originarios se vinculan con la preocupación por el daño
ambiental, el cambio climático y el desarrollo sostenible.[14][15][16] De acuerdo
con científicos y con organizaciones ambientalistas, como la Fundación Selva,[17]
la lucha de los pueblos indígenas es fundamental para resolver el problema de la
reducción de emisiones de carbono, y enfrentar las amenazas a la diversidad
cultural y a la biodiversidad.[18][19][20]
Representación
Los derechos, reivindicaciones e incluso la identidad de los pueblos originarios
son comprendidos, reconocidos y respetados de manera muy diferente por los
gobiernos.[21] Varias organizaciones con características diferentes, de una u otra
manera promueven las aspiraciones ancestrales y de los pueblos originarios que a
menudo se han unido para formar organizaciones propias, y buscan promover en
conjunto sus intereses comunes. La mayor representatividad ha sido conseguida por
las organizaciones que agrupan a las comunidades y a sus instituciones y
autoridades propias.
Entre las organizaciones indígenas pueden citarse a la Confederación de
Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE); el Consejo Saami que articula
comunidades de Noruega, Suecia, Finlandia, Rusia y Centroamérica; la Organización
de pueblos indígenas en Argentina (ONPIA)[22] entre muchos otros.
Organizaciones Internacionales
Artículo principal: Anexo:Organizaciones de derechos indígenas
Existen varias organizaciones no gubernamentales, tales como IWGIA[23] y Survival
International que tienen como objetivo central defender los derechos indígenas. Se
ocupan de cuestiones relacionadas con derechos sobre la tierra, la preservación de
la cultura y tratan de detener las diferentes formas de persecución y abuso contra
los indígenas. Estas organizaciones subrayan que los problemas que enfrentan los
pueblos originarios no se encuentran en cualquier deficiencia en su cultura o forma
de vivir, sino en la falta de reconocimiento de que tienen del derecho a vivir en
la forma que elijan, y de que están unidos al territorio donde viven. Consideran
que su misión es ayudarles a defender el derecho a decidir su futuro, sin que las
sociedades "occidentales" les impongan sus criterios de "desarrollo" y sus
prioridades.[24][25] Estas organizaciones subrayan que las culturas indígenas han
probado que pueden vivir por sí mismas en una forma sustentable y la raíz de sus
problemas actuales es una injerencia en su forma de vida, en nombre del consumismo
colonizador que agota de los recursos naturales.
Actualmente es crucial el debate de los derechos de los Pueblos Originarios frente
a la voluntad de las Empresas y Estados de saquear con respecto a sus recursos
naturales.[26]
Naciones Unidas
Artículo principal: Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los
pueblos indígenas
Los pueblos indígenas del mundo estuvieron representados y sus asuntos estuvieron
presentes por primera vez en las Naciones unidas en el Grupo de Trabajo sobre
Poblaciones Indígenas (WGIP). En abril de 2000, la Comisión de Derechos Humanos de
las Naciones Unidas adoptó una resolución para el establecimiento del Foro
Permanente para las Cuestiones Indígenas de la ONU (PFII)[27] como cuerpo asesor
del Consejo Económico y Social, con el mandato de examinar cuestiones indígenas.
A finales de diciembre de 2004, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó
la Segunda Década Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo, de 2005 a 2014.
El principal objetivo de tal década fue la de fortalecer la cooperación
internacional en torno a la resolución de los problemas que enfrentan los pueblos
indígenas en esferas tales como la cultura, la educación, la salud, los derechos
humanos, el medio ambiente, y desarrollo social y económico.
Existen varios mecanismos internacionales para salvaguardar los derechos de los
pueblos originarios, que reconoce en más de 70 países.[28]
El 13 de septiembre de 2007, después de un proceso de preparación, debates y
negociaciones que se remontaba hasta 1982, la Asamblea General adoptó la
Declaración sobre los derechos de los pueblos indígenas. La declaración no
vinculante establece los derechos individuales y colectivos de los pueblos
indígenas, así como sus derechos a la identidad, cultura, idioma, empleo, salud,
educación y otras cuestiones. Cuatro naciones que tienen importantes poblaciones
indígenas votaron en contra de la declaración: los Estados Unidos, Canadá, Nueva
Zelanda y Australia. Once naciones se abstuvieron: Azerbaiyán, Bangladés, Bhután,
Burundi, Colombia, Georgia, Kenia, Nigeria, Rusia, Samoa y Ucrania. Treinta y
cuatro naciones no votaron y los restantes 143 naciones votaron a favor.
Convenio 169 de la OIT
Artículo principal: Convenio 169 de la OIT sobre pueblos indígenas y tribales
El Convenio 169 fue aprobado en 1989 por la Organización Internacional del Trabajo.
Hasta ahora 24 países lo han ratificado y adoptado: Argentina, Alemania, Bolivia,
Brasil, República Centro Africana, Chile, Colombia, Costa Rica, Dinamarca,
Dominica, El Salvador , Ecuador, España, Fiyi, Guatemala, Holanda, Honduras,
Luxemburgo, México, Nepal, Nicaragua, Noruega, Paraguay, Perú y Venezuela. Reconoce
los derechos a la propiedad de la tierra, la igualdad y la libertad y la autonomía
en las decisiones sobre los asuntos de los pueblos indígenas y establece la
consulta previa, libre e informada de cualquier medida administrativa o legislativa
que les afecte directamente y de la explotación de recursos naturales en su
territorio.[29][30][31]
Organización de Estados Americanos
En 1989 la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA)[32]
pidió a su Comisión de Asuntos Jurídicos y Políticos, elaborar una propuesta de
Declaración Americana sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y esta a su vez
encargó a su vez a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y al Instituto
Interamericano de Derechos Humanos, los cuales tras consultar con algunos
representantes de los pueblos y organizaciones indígenas, entregaron en 1997 la
propuesta para la discusión; y desde el 2000 se creó un Grupo de Trabajo para
garantizar la participación y la representatividad indígena en el proceso.[33]
Desde 2001, los estados que conforman la OEA han debatido los borradores de la
propuesta.[34]
Finalmente, luego de varios años de espera para los pueblos indígenas, el 14 de
junio de 2016, la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA)
aprobó la "Declaración Americana sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas".[35]
Derechos colectivos
Los derechos específicos de los pueblos indígenas de carácter colectivo varían
según el instrumento internacional de que se trate o el derecho interno de cada
Estado, pero en general se pueden observar ciertos derechos coincidentes en ambos,
como son el derecho a la autodeterminación y a la identidad cultural.
Derecho a la autodeter