El verano es la época idónea para practicar uno de los deportes
más saludables y refrescantes: la natación, ya sea en la playa o
en la piscina. Y es que la natación es uno de los deportes que
más se realizan en España, junto al fútbol o el ciclismo, según el
Consejo Superior de Deportes (CSD).
Una de las ventajas de esta práctica deportiva es que se
adapta a las necesidades individuales de cada persona, es
decir, desde un niño hasta una persona mayor puede hacer
natación sin ningún problema. Sus principales beneficios son el
aumento de la resistencia cardiopulmonar, la estimulación de
la circulación sanguínea, el desarrollo de gran parte de los
músculos del cuerpo y la mejora de la postura corporal.
Como en todos los deportes, antes de comenzar a practicarlos
hay que conocerlos. Por ello, el autor del libro 'Cómo nadar bien'
y profesor de la Universidad Europea, Germán Díaz, ha
recomendado seguir estos diez consejos para aprender a nadar
correctamente a crol, el estilo más popular.
1. Siempre en línea recta.
De esta forma, se evitará chocar con otros nadadores y realizar
esfuerzos innecesarios al ir de un lado a otro de la corchera o de
la piscina. Es aconsejable fijarse en las líneas del suelo y
utilizarlas como referencia.
2. Una posición horizontal.
Hay que intentar mantener el cuerpo en una posición totalmente
horizontal, ya que cualquier parte que se aleje de esa postura
frenará el avance. Concentrarse en nadar horizontal también
mejora la técnica de nado.
3. Controla la respiración.
Cuanto menos se respire, más rápido se avanzará pero menos
se aguanta. El nadador se debe acostumbrar a soltar el aire
dentro del agua y a cogerlo al salir por la boca y la nariz, no solo
por una de las vías.
4. Los brazos deben estar siempre en movimiento.
Uno de los brazos siempre debe impulsar el cuerpo y se debe
evitar dejar el brazo 'muerto' extendido hacia delante.
5. El trabajo de las piernas es esencial.
De este modo, es más fácil mantener una posición horizontal y
nadar en línea recta. Hay que trabajar la propulsión de las piernas
tanto en posición horizontal como lateral.
6. Nada en forma de 'X'.
A pesar de que se debe mantener una posición horizontal, hay
que evitar la rigidez e intentar mantener forma de 'X', de manera
que cuando un brazo esté fuera del agua, el opuesto esté
hundido.
7. Alarga la brazada todo lo posible.
Hay que estirar todo el cuerpo para alargar la brazada. Esto
ayuda a mejorar la técnica de nado y evitar ir reptando por el
agua.
8. Coordina el movimiento de brazos.
El movimiento de los brazos debe ser opuesto: cuando el
derecho esté propulsando el movimiento, el otro debe estar
preparándose para comenzar la propulsión, cuando el primero
acaba, el segundo debe comenzar.
9. Lleva la cuenta de las brazadas que haces para
motivarte.
A medida que se mejore la técnica de nado se podrá hacer el
mismo espacio con menos brazadas y en el mismo tiempo o más
rápido. Es una buena forma de motivarse y mejorar la práctica de
la natación.
10. El tiempo es lo de menos.
El objetivo no es tardar poco en realizar un ancho o un largo de
la piscina, o en recorrer una distancia en la playa, sino mejorar la
marca del primer día de natación. Cuando se mejore la técnica de
nado, automáticamente mejorarán los tiempos.