Monumentos, edificios
públicos y urbanismo
El Archivo Histórico Municipal
de Valladolid
30.7.11
El Archivo Histórico Municipal de Valladolid se encuentra
en la que fuera iglesia de San Agustín. En 1940, la iglesia y
el resto del conjunto monástico se encontraban en un
estado lamentable, y se llegó a plantear su demolición para
construir un cuartel de intendencia. En 1942 el Ejército (al
cual habían sido cedidas las instalaciones tras la
Desamortización) concretó la cesión de las ruinas de San
Agustín al Ayuntamiento de Valladolid, aunque ésta no se
llevó a efecto hasta 1966. Desde entonces, se han barajado
diferentes opciones para la recuperación de la iglesia
optándose finalmente por su rehabilitación como sede del
Archivo Municipal.
La iglesia es lo único que nos ha quedado de toda la
instalación del convento y la que se ha rehabilitado como
sede de dicho Archivo.
La iglesia de San
Agustín, en estado de abandono
antes de su conversión en archivo municipal
El proyecto de obras para la rehabilitación de la Iglesia de
San Agustín se aprobó en el pleno de 8 de junio de 2001.
La intervención abarcó 4.303,75 metros cuadrados de los
que son útiles 3.089,75 y el edificio fue inaugurado el 2 de
mayo de 2003, siendo el traslado del personal el que dio
inicio a las actividades, el 18 de agosto del mismo año.
Historia del Archivo
El archivo municipal conserva documentos desde la Edad
Media, pero en las fuentes documentales de la ciudad no se
hará referencia al “Archivo” como tal hasta el siglo XIX.
Como todos los archivos de los concejos, el antecedente de
éste lo encontramos en las iglesias, en las que se reunía el
concejo y al mismo tiempo se custodiaban los documentos
necesarios para sus reuniones y los generados como
consecuencia de éstas.
Provisión Real de Carlos I. 1549
Los documentos se guardaban en arcas con tres llaves,
símbolo por el que podemos identificar a los archivos en
esta época. La primera mención al Arca de la Villa la
encontramos en una carta plomada de Enrique II, fechada
en Alcalá de Henares el 24 de enero de 1375.
En el libro de Actas del Concejo de 1499, hallamos un
acuerdo, de 4 de septiembre, por el cual el Ayuntamiento
ordena que se compre un Arca nueva, que servirá tanto
para guardar los documentos importantes como para
almacenar los patrones de las medidas utilizadas por el
Concejo.
La primera referencia de la necesidad de depositar las
arcas en un edificio la podemos encontrar en 1549, en las
ordenanzas de Carlos I para Valladolid, es el momento en
que los documentos han aumentado su volumen y se decide
destinar dos arcas para su custodia, una se conservará en
el archivo de la Iglesia de San Miguel y otra, en las que se
guardarán las copias y traslados de los documentos, se
depositará en el edificio del Concejo.
La historia del archivo hasta el siglo XIX está íntimamente
ligada a las iglesias más importantes de Valladoldi: San
Pelayo, Santa María la Mayor, San Francisco y San Miguel.
Después del incendio de Valladolid de 1561, los
documentos pasaron, aunque no de forma definitiva, a la
Casa Consistorial. Durante los siglos XVII y XVIII, la
referencia al archivo en la Casa Consistorial es
permanente, pero las iglesias siguen siendo un lugar de
custodia para los documentos.
La iglesia de San Agustín, en
estado de abandono
antes de su conversión en archivo municipal
A principios del siglo XIX, coincidiendo con las nuevas
orientaciones filosóficas y políticas, la inquietud por
recuperar los papeles municipales se constata en todas las
reuniones y asambleas, las cuales permiten asegurar que la
dispersión de fondos municipales y por consiguiente la
pérdida de documentos es un hecho que lleva al
Ayuntamiento a disponer de un lugar definitivo para su
depósito, intentando rescatar muchos de los que se
encontraban desaparecidos.
Esta situación se mantiene hasta el 2 de mayo de 2003,
fecha en la que se inaugura el actual edificio de San
Agustín, destinado a custodiar los fondos del Archivo
Municipal. Este nuevo edificio comienza su andadura el 18
de agosto de 2003, con el traslado del personal.
El volumen de la documentación del Archivo en la
actualidad es de:
• 35.000 cajas signaturazas
• 889 legajos
• 1.000 cajas controladas por las relaciones de entrega de
las oficinas
• Un fondo fotográfico de 100.000 fotografías
• La biblioteca auxiliar cuenta con:
-Monografías (derecho local, legislación, jurisprudencia,
historia de Valladolid, publicaciones municipales)
-Hemeroteca con periódicos y revistas editados en
Valladolid
-Diccionarios, textos legales actualizados, obras generales
de consulta.
Desde el mes de julio de 2011 ya es posible consultar
online a través de la web oficial del Ayuntamiento
([Link]) algo más de 300.000 documentos
administrativos e históricos procedentes del Archivo
municipal.
Iglesia de San Agustín.
(Archivo Histórico Municipal)
24.10.09
La Iglesia de San Agustín en Valladolid es hoy la
sede del Archivo Histórico Municipal. La iglesia es la
única parte que se mantiene en pie de lo que fue un
conjunto conventual.
Los agustinos llegan a Valladolid en la
época de Enrique III de Castilla, aunque ya desde el
siglo XIII se habían fundado en la ciudad numerosos
conventos de otras órdenes que marcaron el desarrollo
urbanístico de varias zonas. Cercanos a este de San
Agustín, en el noroeste de la ciudad, se fundaron
el Convento de San Pablo, el de Santa Isabel, el de
Santa Catalina o el de San Quirce.
En 1407 los agustinos se trasladan al palacio del
Condestable Ruy López de Dávalos, sobre el que se
construye el primitivo convento en 1407. Próximo a él,
se fundaba también, el influyente Monasterio de San
Benito.
De la única parte del convento que se mantiene en pie,
la iglesia, se tienen noticias desde 1550, a través de la
cita de una bula papal que concede al convento
préstamos para su construcción sobre:
«unas casas con corrales e huertas a las espaldas
contra el río de Pisuerga, las cuales dichas casas son
en la dicha villa a do dicen Reoyo»
La construcción de la iglesia de San Agustín se
prolongó entre los años 1550 y 1627 y sus trazas se
deben al arquitecto Diego de Praves. Su edificación se
realizó en dos etapas: la primera es tardogótica, y
estuvo inspirada en la Colegiata jesuítica de la
localidad vallisoletana de Villagarcía de Campos. En la
segunda fase, de estilo clasicista se finalizó la fachada
principal en la que se encuentran las armas de los
condes de Villamediana.
El cuerpo de la iglesia tiene una sola nave alargada de
armoniosas proporciones, con cinco capillas por lado
entre contrafuertes, las dos últimas capillas de cada
lado están situadas bajo el coro que se alza sobre
bóveda de aristas.
Fotografía de María Josefa Jiménez García
Adosadas a la iglesia se construyeron varias capillas
funerarias, hoy desaparecidas, como la del influyente
banquero de origen italiano Fabio Nelli, propietario
del Palacio de Fabio Nelli, que se encuentra cerca del
templo.
Bóveda de la capilla de Fabio Nelli (derribada)
En los años posteriores, el conjunto conventual se
amplió con la compra de numerosas propiedades en
sus alrededores, reflejo de la pujanza del convento y
que mantuvo hasta el siglo XIX.
El claustro y la iglesia San Agustín en 1861, por Parcerisa. En:
Patrimonio perdido: Conventos desaparecidos de Valladolid. Mª Antonia
Fernández del Hoyo. Valladolid. Ayuntamiento de Valladolid, 1998.
Colección Publicaciones Municipales ; 15. AMVA. B 3620.
En 1801, con el estallido de la Guerra de
Independencia y la invasión napoleónica el edificio
sirvió de albergue para las tropas francesas que se
hospedaron en Valladolid (ver Historia de Valladolid)
en su camino hacia Portugal, lo que ocasionó
importantes deterioros y el expolio por parte de los
franceses de las riquezas del convento. En 1814 se
retoma la vida conventual con tan solo cuatro monjes.
En esta reconstrucción de Juan Carlos Urueña se puede ver la
iglesia de San Agustín separada de la de San Gabriel (ya
desaparecida) por un callejón que corresponde en su anchura
con la capilla que el banquero Fabio Nelli compró al convento.
Durante el Trienio Liberal fue desalojado nuevamente,
para después retomarse la vida eclesiástica hasta
1835, en el que prácticamente fue desmantelado a
causa de la Desamortización.
A lo largo del siglo XIX, el edificio fue deteriorándose
progresivamente y a medidos de siglo se encontraba en
un estado lastimoso. Algunas partes del conjunto
conventual fueron derribadas y cedidas a la Hacienda
militar que les adjudicó uso como cuartel y fuerte. Se
tiene constancia de que el convento sirvió como
panadería mientras que el templo fue utilizado como
granero para los caballos de la guarnición. Tras un
informe realizado por la Academia de Bellas Artes de
San Fernando se contemplo la posibilidad de proceder
a su derribo.
El edificio antes de su rehabilitación
Desde principios del siglo XX, la iglesia se mantuvo en
un estado de ruina. En 1925, se procedió a
desmantelar el claustro, siendo trasladado al Museo
Arqueológico de Valladolid para, a continuación,
instalarse en el Parque del Campo Grande y por último
ser depositado en el Museo Nacional de Escultura. La
arquería se recuperó tras la restauración de la iglesia,
como un elemento arquitectónico adosado a la fachada.
En 1942 se concretó la permuta de las ruinas al
Ayuntamiento de Valladolid, permaneciendo desde
entonces sin uso aunque en ocasiones sirvió como
escenario de acontecimientos culturales.
Entre los años 2000 y 2002 se realizaron catas
arqueológicas en los alrededores del templo, y en el
año 2002 se llevó a cabo su rehabilitación con la
intención de que sirviese de sede del Archivo
Municipal.
El archivo alberga documentación que data desde el
siglo XII hasta la actualidad. El documento más antiguo
es un privilegio Enrique I de Castilla por el que se dona
al concejo de Valladolid de la villa y castillo de Cabezón
de Pisuerga, en reconocimiento de la fidelidad del
concejo al rey frente a los enfrentamientos con la
nobleza.