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Rol Del Ps. Educacional Congreso de Psicología

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EJE TEMÁTICO: PONENCIA LIBRE

INSTITUCIÓN DE PERTENENCIA

Universidad Católica de Salta - Licenciatura y Profesorado en Psicología.

“Aportes sobre el Rol del Psicólogo Educacional en el complejo escenario actual”

AUTORES:

● Lic. Prof. Moreno Valdez, Daniela


● Lic. Prof. Puló Alderete, Constanza María
● Lic. Prof. Salas Machuca, Carina Emilia
● Lic. Prof. Vallaro Arzelan, María Victoria

CORREOS ELECTRÓNICOS DE REFERENCIA:

● dmorenovaldez@[Link]
● cpulo@[Link] - constanzapulo@[Link]
● csalas@[Link]
● vvallaro@[Link]

PALABRAS CLAVES:

Psicólogo Educacional - Rol - Proceso de Aprendizaje - Nuevos Paradigmas - Trabajo


interdisciplinario.

Para comenzar…

El presente trabajo surge a partir de ciertos interrogantes que se nos plantean en


nuestra práctica profesional diaria cómo Psicólogas abocadas al campo de la Educación:
¿Cuál es el lugar que ocupa el Psicólogo Educacional en la actualidad?, ¿Qué posición debe
ocupar para facilitar - promover el proceso de aprendizaje de un alumno?, ¿Qué condiciones
deben presentarse?, ¿Qué implica ser Psicólogo Educacional en la actualidad?

Para empezar a esbozar respuestas, es preciso realizar un recorrido sobre los cambios
que se fueron presentando como consecuencia de nuevos paradigmas y ciertas coordenadas
que se ponen en juego en la época actual. A grandes rasgos, podemos mencionar que, desde
fines del siglo XX se evidencia el paso de una Psicología Educativa muy relacionada con
modelos clínicos y nociones de déficit, a un progresivo cambio en el objeto de trabajo,
posicionando al constructivismo como eje dominante. Es decir, se vislumbra el paso desde

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un Modelo Clínico, que hacía énfasis en los aspectos psicológicos individuales, las
dificultades del estudiante y su rehabilitación, a un Modelo Preventivo, centrado en el sujeto
y sus habilidades, en definitiva, centrado en el proceso de aprendizaje y sus variables. En
este último, el rol del Psicólogo Educacional, aparece caracterizado desde lo sistémico,
interdisciplinario y promotor de la Salud Mental en las Instituciones Educativas. (Coll,
Palacios, Marchesi, 2001).

A lo largo del presente trabajo, los invitamos a explorar el complejo universo de la


Psicología Educacional y todas las variables que interjuegan en la complejidad del proceso
de aprendizaje, ya sea personal o institucional.

Recorrido Histórico:

La Escuela del Siglo XXI se encuentra inserta en un contexto complejo, teñido por
la globalización, la rapidez de los cambios, los avances científicos y tecnológicos, la enorme
influencia de los medios masivos de comunicación, la diversidad cultural, entre otros. En
definitiva, influenciada por el complejo entramado social actual. Todo esto, hace que la
sociedad de hoy, deba ser entendida en términos de complejidad cambiante.

Asimismo, el contexto socio-económico, político y cultural de nuestro país presenta


grandes transformaciones: la segmentación social, la pérdida de valor de las instituciones, la
oferta curricular a veces escasa y desajustada al contexto, conjugan problemas que dan
cuenta de la complejidad en la que se desarrolla el Sistema educativo, que no logra escapar
a estos cambios que impactan, afectan y movilizan la dinámica escolar.

El Psicólogo Escolar, como profesional de la educación, tampoco es ajeno a estos


cambios. Cabe preguntarnos entonces ¿Cuál es el rol a desempeñar por la Escuela en los días
que corren? ¿Cuáles son las demandas actuales que desafían a la Psicología Educacional en
el Siglo XXI?

Es sumamente necesario replantear la tarea que las Instituciones cumplen en la


sociedad como formadoras del hombre, más precisamente la Escuela, como la principal
institución encargada de la construcción de aprendizajes basados en ideales y valores que
sean significativos para los desafíos que se presentan en esta nueva era.

En el siglo XXI, pensar que su accionar se orienta sólo a la alfabetización, en el


sentido tradicional del término, es negarle a estas Instituciones de convivencia social las

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responsabilidades que la sociedad paulatinamente les va acreditando, por las características
de su trajinar interno. El desarrollo del pensamiento con las características individuales que
lo distinguen, la incentivación de promover una convivencia social atenuada al máximo en
su violencia, la inclusión de personas con discapacidad, la multiculturalidad, las
competencias de conocimiento y competencias emocionales necesarias para instalarse en el
entramado social, son algunas de las funciones que explícitamente e implícitamente se le
atribuyen a la Escuela a partir de su currículo explícito y oculto. Por este motivo, la sociedad
actual está demandando no sólo profesionales (Psicólogos Educacionales y Docentes) con
muchos conocimientos, sino también con las competencias y las actitudes necesarias para
hacer frente a todos estos cambios, que puedan adaptarse al nuevo contexto post pandémico,
en un mundo signado por la explosión de la información y su aceleradísima difusión, a partir
de las nuevas tecnologías.

La Escuela, es una de las principales Instituciones receptoras de demandas y


necesidades sociales, constituyendo así, uno de los lugares más influyentes para contribuir
al desarrollo integral de los estudiantes. Por lo tanto, durante estos últimos años, la práctica
profesional del Psicólogo, ha mostrado cambios en su quehaceres y funciones, la
heterogeneidad de tareas que se depositan sobre su actividad profesional, la tornan vasta,
compleja y difusa, lo que genera que por momentos pueda solaparse con funciones de otros
actores institucionales.

Para comprender cómo se va configurando el rol y las funciones del Psicólogo


Educacional, es necesario realizar un recorrido histórico, atendiendo a los diferentes
paradigmas en los que se fue basando la Psicología de la Educación.

Siguiendo a Arancibia, Herrera y Strasser (2008) nace a comienzos del siglo XX


gracias al aporte de investigadores como Thorndike, Judd, Dewey, James, Binet, entre otros.
Comienza a configurarse como un área que se preocupa de cómo las personas logran
aprender los contenidos escolares. A comienzos del siglo XX, se caracterizaba por la
preocupación por el estudio de las diferencias individuales y la administración de test útiles
para el diagnóstico y tratamiento de los “niños problemáticos”, de modo que, en sus orígenes
la Psicología Educativa aparece fuertemente ligada a la educación especial y a la atención
de los estudiantes “problemáticos”.

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En los años 50´ y con el impacto del movimiento de Salud Mental, la visión de la
Psicología Educacional y del Psicólogo, se posiciona en la proliferación de servicios para
tratar problemas psicológicos infantiles dentro y fuera de la escuela y divulga la idea de una
psicología escolar no limitada al diagnóstico y tratamiento de los problemas de aprendizaje,
sino ocupada también, en la atención a los aspectos emocionales, afectivos y sociales del
estudiante dentro de las instituciones educativas; aquí, se evidencia el accionar del Psicólogo
no únicamente en educación especial, sino en la educación general.

A partir de 1980, comienza la búsqueda de modelos alternativos basados en las


Teorías Cognitivas, Sistémicas, Organizacionales, Ecológicas y en la Psicología
Comunitaria, intentando dar un giro al esquema tradicional de atención individualizada a los
casos problemáticos, subrayando la importancia del contexto, tanto instruccional como
socio-comunitario (Ossa Cornejo, 2011, p. 76). Es a partir de esta década que, se evidencia
el paso de la Psicología Educacional tradicional basada y fundada en el modelo clínico, a la
Psicología Educacional con una raíz constructivista y centrada en los procesos de
aprendizaje de los estudiantes, pudiendo hacer hincapié en las diversas variables
intervinientes: individuales, institucionales, familiares, sociales, políticas, entre otras.

Esto significó, que se fue corriendo la mirada de la patología, el déficit y las


diferencias y la Psicología Educacional, poco a poco, pudo centrarse en la promoción y
desarrollo de las habilidades cognitivas, afectivas, emocionales y sociales de la Comunidad
Escolar. Es decir, que la mirada comenzó a estar puesta en los actores institucionales como
agentes de cambio y promotores de salud en el aula, buscando que los estudiantes logren
aprendizajes que sean significativos.

Asimismo, el concepto de Salud Mental invade la transversalidad educativa. El


bienestar mental es un pivote sobre el cual se instala una información necesaria, pero, sobre
todas las cosas, el desarrollo de actitudes positivas para comprender y generar estados de
Salud. Acompañar el desarrollo de vínculos expresivos que favorezcan la comunicación
directivos-docentes-estudiantes y comunidad, trabajar situaciones de violencia escolar,
como así también en la construcción de un estilo de apego seguro y la resolución de
conflictos en las aulas, es un contenido escolar tan válido y necesario como lo es un
contenido de Matemáticas o Ciencias Sociales. Si a ello se le suma, la existencia de nuevas
tecnologías de aprendizaje, como también, las nuevas configuraciones familiares que hacen

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sentir su influencia en el aula, se concluye que el participar saludablemente desde el
equilibrio personal en la Escuela, es construir un aprendizaje de vida.

De este modo, nos vamos alejando de la mirada del Psicólogo Educacional


“bombero”, al que sólo se busca y al que toda una comunidad educativa recurre en caso de
“incendios” (dificultades académicas, conductuales o vinculares que puedan presentarse).

El Universo de la Psicología Educacional:

Nos acercamos así, a pensar en un nuevo “Universo” para la Psicología Educacional


con las siguientes características:

● Un universo en equipo: Dejamos de representarnos al Psicólogo Educacional


trabajando de manera solitaria o, en el mejor de los casos, junto con un
Psicopedagogo en un “gabinete” aislado. Empezamos a pensar en un Equipo
de Orientación Escolar, conformado por profesionales de diferentes
disciplinas, trabajando con toda la comunidad educativa para acompañar las
trayectorias escolares y promover un aprendizaje integral en las escuelas.
● Un universo que mira para adelante y no para atrás: El equipo de orientación
escolar asume un papel activo, realizando actividades promotoras de la Salud
Mental y del aprendizaje en todos los niveles educativos. Deja de esperar que
se instalen las problemáticas para poder intervenir (modelo clínico) y
empieza a trabajar en pos de desarrollar una convivencia armónica entre
docentes, directivos, alumnos. Empieza a pensar y diseñar espacios para el
desarrollo de competencias emocionales, espacios para poder aprender
herramientas que permitan una mejor gestión del estrés en docentes y
alumnos, espacios en donde la familia pueda participar de una manera activa,
reafirmando la relación colaborativa entre Escuela- Familia. También es
importante pensar que, desde estos nuevos escenarios, se pueda promover la
inclusión educativa y atender a las demandas del contexto actual: uso
desmedido de la tecnología, nuevas adicciones y riesgos, entre otras
variables.
● Un universo en movimiento: El Equipo de Orientación Escolar recorre la
Escuela, cada una de las aulas, los pasillos, la sala de profesores, los recreos,
conoce la dinámica de la Institución Educativa y el clima interno. Genera

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espacios de reflexión, de replanteos, de cuestionamientos, pero también
espacios de acción y de intervención.
● Un universo compuesto por “muchos planetas”: Quienes trabajamos en el
campo educativo, entendemos al proceso de aprendizaje como un fenómeno
complejo, en el que intervienen múltiples variables. Entre ellas podemos
mencionar algunas variables personales del sujeto que aprende como la
atención, percepción, memoria, inteligencia, inteligencias múltiples, apego,
autoestima, autoconcepto, autoeficacia, transferencia, estilos cognitivos,
entre otras. Pero tampoco debemos olvidarnos de aquellos factores
institucionales que de alguna manera se hacen presentes a la hora de aprender
como la relación del alumno con el docente, el vínculo con sus pares, el clima
del aula, la participación y compromiso de las familias y junto con ello las
expectativas y el valor que le confieren al aprendizaje. Todas estas variables
intervienen en este proceso y es nuestra labor, desarrollarlas y promoverlas,
para que cada alumno logre potenciar al máximo sus habilidades y
competencias.
● Un universo donde “hay lugar para todos”: La inclusión educativa es la
bandera que defendemos los profesionales que formamos parte de los
Equipos de Orientación Escolar, viendo en las diferencias individuales, una
oportunidad para que toda la comunidad educativa se vea enriquecida.
Considerando como premisa que, la Educación es un Derecho fundamental y
una responsabilidad que todos los actores institucionales debemos asumir de
una manera activa y colaborativa. Este compromiso implica actualización y
formación constante y significa poder ver “más allá” de un rótulo o una
etiqueta diagnóstica. En ocasiones, invita también, a tener que modificar
escenarios educativos para poder dar una respuesta acorde a sus necesidades.
● Un universo donde el “fracaso escolar” es una construcción social: Desde los
Equipos de Orientación Escolar, consideramos que “el fracaso escolar” no es
responsabilidad del alumno que desaprueba, que repite de curso, que deserta,
sino que ampliamos la mirada y la responsabilidad a toda una comunidad
educativa y una sociedad, que no pudo detectar, que no supo acompañar la
trayectoria escolar del alumno, que no pudo prevenir las dificultades y diseñar
los dispositivos que le permitieran salir adelante. Como dice la autora Annie
Cordié (2003) a veces, sin darnos cuenta, el alumno queda “atrapado” en una

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trama de demandas de los padres, del cuerpo educador, de los profesionales
y de todo un sistema educativo que presiona para que el alumno alcance los
contenidos propuestos, desatendiendo a los tiempos de cada niño, sus
posibilidades, limitaciones, su subjetividad, olvidando que “aprender implica
un deseo, un proyecto, una perspectiva, no es solamente comprender”
(Cordié, A., 2004, p.33).
● Un Universo emocional: En estos últimos años, las investigaciones científicas
han aportado evidencia sólida del lugar que ocupan las emociones en el
aprendizaje. Es por esto, que uno de los desafíos del siglo XXI es dar el paso
de una educación eminentemente cognitiva a la consideración de la
dimensión emocional dentro de las aulas y el rol de los psicólogos
educacionales se vuelve central para el diseño e implementación de
programas escolares que promuevan una mayor conciencia, regulación y
autonomía emocional en los alumnos, docentes, directivos y familias.
● Un universo donde aún queda mucho por aprender y descubrir: lo único
estable es el cambio y los Psicólogos Educacionales, Equipos de Orientación
y toda la Comunidad Educativa, debemos estar a la altura de esos cambios y
por qué no, como diría Alvin Toffler (1973) seamos capaces de anticiparnos
a ellos y diseñar el futuro. Esto implica, seguir desarrollando la capacidad de
aprender a aprender, de de-construirnos, de cuestionarnos de manera
permanente nuestras prácticas, nuestro rol y nuestras funciones en el ámbito
escolar.

Nos adentramos en nuestra realidad …

Luego del recorrido histórico de cómo fue modificándose el rol de las instituciones
educativas, junto a la consolidación del objeto de estudio de la Psicología Educacional, se
observa cómo fue mutando también el Rol y función del Psicólogo Escolar. Este rol, sigue
posicionándose a nivel Nacional y Provincial, con solidez dentro de su accionar conjunto
con otros profesionales en el trabajo interdisciplinario.

Desde hace décadas, la existencia de equipos es una realidad en todo el


país y responde a un requerimiento propio de los complejos procesos

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sociales y educativos contemporáneos, no sólo con el fin de intervenir ante
la dificultad o el conflicto, sino para ofrecer, mediante su trabajo cotidiano,
espacios y tiempos de pensamiento y acción transformadora de la escuela
actual hacia una escuela efectivamente inclusiva (Consejo Federal de
Educación, Resolución N°239/14, Anexo II, p.3).

Consideramos de relevancia poder describir las competencias del Rol de Psicólogo


Educacional en nuestro contexto provincial según distintas modalidades de intervención:

- Consultor externo: Psicólogos Educacionales a los que se les realiza la demanda de


intervenir en la comunidad educativa ante una situación determinada. Estos
profesionales en su mayoría son ajenos a la institución y participan realizando
diagnósticos educativos previos a las planificaciones de intervenciones, siempre
respondiendo a lo solicitado. Responde a demandas puntuales de la institución por lo
que su participación puede ser esporádica o continua.
- Equipos de Apoyo y Orientación: en nuestra provincia pertenecen al Programa de
Orientación Escolar (P.O.E). Los profesionales dentro de este programa, tanto a nivel
provincial como nacional, responden a los lineamientos de la RCFE 239/14, donde
se detalla la especificidad de la tarea de los equipos de orientación desde una
perspectiva en orientación escolar que implica diseñar, implementar y acompañar
procesos favorables a la enseñanza y aprendizaje, para los estudiantes. “Dentro de
las funciones también incluye atender situaciones particulares de estudiantes y
propias de los grupos de estudiantes, así como colaborar en proyectos y propuestas
de enseñanza, de convivencia, tutoriales, etc. generadoras de mejores condiciones
institucionales”. (Consejo Federal de Educación, Resolución N°239/14, Anexo II,
p.3).

Dentro de la resolución antes citada, queda establecido de forma explícita que los
integrantes de los Equipos, entre ellos el Psicólogo Educacional, no llevan a cabo las
tareas de diagnóstico y de clínica, sino que en su rol compete brindar elementos para
orientar a los docentes sobre las prácticas de enseñanza y a los padres sobre los
particulares procesos de aprendizaje de sus hijos.

Es así que considerando los aportes de Greco, Alegre y Levaggi (2014) podemos
observar que los Psicólogos Educacionales dentro de este programa (POE) tienen

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como rol fundamental el trabajo interdisciplinario siendo su función el asesorar a
docentes y directivos, establecer puentes entre las familias y las escuelas, mirar y
orientar acerca de los alumnos y sus dificultades, intermediar entre adultos de la
escuela, generar condiciones institucionales para que la enseñanza sea posible,
favorecer los procesos de aprendizaje, establecer lazos con otras instituciones del
campo de la salud, la acción social, la justicia.

- Equipos de Orientación Escolar (EOE). Equipos interdisciplinarios de


profesionales que trabajan de forma permanente en las instituciones educativas. Aquí
nos encontramos con dos modalidades. Por un lado, EOE pertenecientes a
Instituciones de Educación Especial, dependientes del Ministerios de Educación de
la provincia de Salta. Estos profesionales se rigen por la RES. N° 5702: Manual de
Roles y Funciones de los Equipos de Apoyo a la Trayectoria Escolar de los
Estudiantes con discapacidad (2017), haciendo específico el accionar y competencias
de los distintos profesionales. Allí se detalla que el objeto de intervención es el
desarrollo de las capacidades educativas en los estudiantes, grupos, instituciones y
comunidades educativas. Se describen las funciones específicas hacia los
estudiantes, el contexto educativo, el contexto familiar y comunitario. Por otro lado,
EOE pertenecientes a instituciones del Sistema Educativo públicas y privadas.
Asimismo, los Psicólogos Educacionales refieren los mismos roles y funciones antes
detallados.

Consideraciones finales

El autor chileno Ossa Cornejo (2011), propone que las Instituciones Educativas
deben virar desde el paradigma de la simplicidad a un paradigma de la complejidad. ¿A qué
se refiere con esto? En la actualidad, la tarea del Psicólogo en educación, si bien continúa en
la realidad práctica muy ligada a lo individual, a lo técnico, a la problemática, a lo “anormal”,
considera que, la adopción de un rol desde la mirada de la complejidad, es necesaria y
urgente. Para ello, sostiene que “es necesario abandonar ciertas creencias y paradigmas que
han marcado fuertemente el campo de la Psicología Educacional, la focalización del proceso
enseñanza – aprendizaje, la individualización, la patologización de las conductas” (p. 78).
Por supuesto, que este proceso lleva tiempo e implica el cuestionamiento de conceptos,
acciones y el sentido histórico que han tenido esas acciones.

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Es por ello, que pensar el rol del Psicólogo Escolar desde la complejidad, no es una
tarea sencilla, ya que conlleva la necesidad continua de modificarse y re-estructurarse como
profesionales, asumiendo de este modo las premisas básicas del pensamiento complejo,
tolerando los cambios y construyendo habilidades y valores que sean útiles para la vida.

Una institución educativa que logre manejarse desde la complejidad, debiera ser una
organización capaz de aceptar el caos, una Escuela que sea capaz de tolerar el desorden para
buscar el orden, donde se acepte y fomente la tolerancia y la diferencia, para reconstruir
activamente el conocimiento.

Una institución que permita la flexibilidad tanto a nivel de decisiones de gestión


como a nivel curricular, permitiendo la libertad y la autoorganización como
bases de generar aprendizajes significativos y contextualizados para quienes
integran dicha comunidad

Un centro educativo puede establecerse como un espacio complejo, pero solo si


se prepara para ser continuamente transformador, permitiendo el cambio e
intercambio de conocimientos, aprendizajes y decisiones basadas en el poder.
Nos encontraríamos así, ante una Escuela que aprende y transforma. (Londoño,
2002, citado en Ossa, C., p. 5 ).

Para concluir, podemos decir que actualmente, se hace sumamente necesario cambiar
el viejo rol de la Psicología Educacional, por una mirada constructivista, lo que implicaría
un trabajo transdisciplinario centrado en lo psicoeducativo, buscando un aprendizaje
promotor de la integración de los saberes, la multiculturalidad y la globalización, que permita
enfrentar la incertidumbre, el error y la comprensión de la realidad desde la diversidad.

Se trata de la construcción de un nuevo rol, que debiera estar caracterizado por lo


sistémico, lo preventivo y el trabajo en conjunto con otros actores. (Banz, 2002, citado en
Ossa, 2006). Asumiendo de esta manera, un rol activo, capaz de trabajar en equipo y de
manera multidisciplinaria, para intervenir con el ser humano desde una manera integral.
Función que será sumamente importante en un mundo en constante transformación, que cada
vez exige más y mejor preparación académica, pero por sobre todo humana.

Que la Escuela pueda entenderse como una Institución transformadora, un “puente”


que favorezca las habilidades de cada sujeto, formando alumnos encargados de saber hacer,

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de saber hacer con otros y de saber ser, que promueva aprendizajes significativos. Y si son
significativos, es porque son aprendizajes para la vida.

Referencias bibliográficas:

Arancibia, V; Herrera, P; Strasser, K. (2008). Manual de Psicología Educacional. Santiago


de Chile: [Link] Católica de Chile
Coll, C; Palacios, J; Marchesi, A. (2001) Desarrollo psicológico y educación. Vol 2. Madrid,
España: Alianza editorial
Cordié, A. (2004): “Los retrasados no existen”. Psicoanálisis de niños con fracaso escolar.
Buenos Aires, Argentina: Nueva Visión.
Erausquin C., Denegri A. y Michele J. (2014). Estrategias y modalidades de intervención
psicoeducativa: historia y perspectivas en el análisis y construcción de prácticas y
discursos. Material Didáctico Sistematizado. Recuperado de
[Link]
Greco, M., Alegre, S. y Levaggi, G. (2014) Los Equipos de Orientación en el Sistema
Educativo: La dimensión institucional de la intervención. Ministerio de Educación.
Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina.
Labarrere, A. (2006) Aprendizaje, complejidad y desarrollo: agenda curricular para enseñar
en los tiempos actuales. Revista de psicología de la Universidad de Chile, Vol. XV,
Nº 2 : 65 - 76
Ley de Educación Nacional, Nº 26.206 (2006) Ministerio de Educación, Ciencia y
Tecnología (2019): Educación Inclusiva: Fundamentos y Prácticas para la Inclusión.
Recuperada de
[Link]
y_practicas_para_la_inclusion_0.pdf
Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología. Resolución Provincia de Salta N° 5702-17,
(2017): Roles y Funciones de los Equipos de Apoyo a la trayectoria escolar de los
estudiantes con discapacidad. Recuperado de
[Link]
45-res-min-5702-17
Ossa, C. (2006) Factores que estructuran el rol del psicólogo en educación especial. Revista
de psicología de la Universidad de Chile, Vol. XV, Nº 2 : 131 – 145.
Ossa, C. (2011) El Rol del Psicólogo Educacional: la transición desde el paradigma de la
simplicidad al paradigma de la complejidad. Revista Peuquén, Vol I, N°1: 72-82

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Toffler, A (1973) “El Shock del Futuro”. Barcelona, España: Plaza y Janes

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