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LOS ASTRONAUTAS QUE NIEGAN EL CAMBIO CLIMÁTICO
“El calentamiento global es uno de los mayores fiascos científicos de todos los tiempos”. Así habla Charlie Duke, un
hombre que pisó la Luna en 1972 durante la misión Apolo 16. Duke participa estos días en el Festival Starmus, que se
celebra en Tenerife. Uno de los objetivos del encuentro es juntar a científicos, incluidos varios premios Nobel, con
astronautas que vivieron la carrera espacial tanto en EEUU como en la Unión Soviética, para que compartan sus
experiencias y ayuden a divulgar la importancia de la investigación y la exploración espacial.
Pero ese matrimonio entre hombres de acción como los astronautas y los científicos no siempre es pacífico. El ejemplo
lo ha puesto hoy Duke durante una rueda de prensa precisamente cuando respondía a una pregunta formulada por su
compañero de mesa, Harold Kroto, Nobel de química en 1996. “La erupción de un volcán”, ha dicho el astronauta,
“supone un mayor factor de calentamiento que las actividades humanas”. Y aventuró: “Si es verdad que hay
calentamiento global, este no se debe al ser humano”. Los datos de la propia NASA señalan que el 97% de los científicos
expertos en clima están de acuerdo de que el calentamiento registrado en el último siglo se debe con una alta
probabilidad a actividades humanas.
En la misma línea que Duke se ha expresado Walter Cunningham, otro de los astronautas de EEUU que figuran como
cabezas de cartel de esta segunda edición del Starmus. “Teniendo en cuenta los últimos 700 años, nos encontramos
ahora en un periodo relativamente fresco”, ha asegurado el hombre que viajó al espacio en 1967 durante la misión
Apolo 8, dos años antes de que el hombre pusiese el pie en la Luna por primera vez.
“¡Eso no es cierto!”, ha llegado a interrumpirles el propio Kroto. Este venerable Nobel, que es de la misma generación
que Duke y Cunningham, ha dicho que “no hay duda” de que el calentamiento está sucediendo. “Estamos viviendo el
periodo continuado más cálido en el último millón de años”, ha resaltado. Mientras, Duke permanecía impertérrito y
Cunningham sacudía la cabeza en desaprobación.
“El calentamiento no es una creencia, hay pruebas que lo sostienen”, ha defendido Kroto, y ha añadido: “La diferencia
entre un científico y otra persona es que él está dispuesto a cambiar de opinión si le muestran datos y hechos suficientes
que demuestran que no tenía razón”.
(Domínguez, 2014)
LA ANOREXIA UN TRASTORNO DE LA ALIMENTACIÓN
La anorexia es un trastorno de la conducta alimentaria en el que paciente pierde peso de forma intencionada, y que se
caracteriza fundamentalmente por dos síntomas principales:
– Un miedo desproporcionado a engordar
– Una distorsión de la propia imagen corporal, que le hace verse gordo aun estando por debajo del peso mínimo
adecuado para su edad y estatura. La causa de la anorexia aun no está muy bien determinada, pero como otros muchos
trastornos en psicología, se cree que es multicausal, es decir, que se origina por la posible confluencia de varios factores,
entre los que se encontrarían los siguientes:
– Accidentes o sucesos traumáticos (robos, raptos, agresiones sexuales, bullying, etc.)
– Presión social por los cánones de belleza actuales para el éxito profesional y personal.
– Obesidad del afectado y de la familia.
– Mal ambiente familiar, conflictos, separación, violencia doméstica.
– Fracaso escolar o laboral.
– Duelo y muerte de un ser querido.
Los síntomas más típicos de la anorexia son los dos que os he señalado anteriormente, miedo desproporcionado a
engordar e imagen del propio cuerpo distorsionada. Pero a estos se le añaden otros síntomas habituales:
– En mujeres, amenorrea o ausencia de al menos tres ciclos menstruales consecutivos.
– Síntomas abdominales: vómitos, diarrea, estreñimiento, calambres abdominales, etc.
– Alteraciones de la conducta alimentaria, no solo en la reducción de la ingesta, también en los horarios, tipos de
alimentos, costumbres, etc.
– No dejan de hablar de lo mismo, su preocupación por su imagen corporal.
– Trastornos emocionales, irritabilidad, cambios de humor, tendencia a la depresión, trastornos en la personalidad…
El tratamiento de la anorexia pasa por dos cuestiones básicas: restaurar la desnutrición y el peso perdido por la persona
hasta llegar al peso adecuado para su edad y estatura, y restablecer los trastornos de orden psicológico que pueda
tener, con el fin de evitar rebrotes de la anorexia. El tratamiento se puede llevar a cabo a nivel ambulatorio, siempre que
el afectado no haya tenido episodios de bulimia, vómitos, purgas y que la familia esté estructurada y bien dispuesta a
implicarse; o a nivel hospitalario con internamiento, siempre que no se den las circunstancias anteriores.
(La anorexia un trastorno de la alimentación, 2015)
Muere Nelson Mandela
El ex presidente de Sudáfrica, Nelson Mandela, ha fallecido a los 95 años, según ha informado el presidente de
Sudáfrica, Jacob Zuma, que ha añadido que se ha ido en paz en su casa de Johannesburgo, en compañía de su familia. La
muerte seprodujo el jueves a alrededor de las 20.50 hora local, después de una larga convalecencia por una infección
pulmonar. "Nuestra nación ha perdido a su padre. Nelson Mandela nos unió y juntos nos despedimos de él", dijo Zuma
en un mensaje televisado a toda la nación.
Mandela fue internado en el hospital de Pretoria el 8 de junio con una grave pulmonía, donde fue tratado durante casi
tres meses. Desde principios de septiembre estaba de nuevo en su casa, cuidado por 22 médicos.
"Aunque sabíamos que este día iba llegar, nada puede reducir nuestro sentimiento de profunda y dolorosa pérdida. Su
lucha incansable por la libertad le hizo ganarse el respeto de todo el mundo. Su humildad, pasión y humanidad le hizo
ganarse también el amor de todos", afirmó Zuma.
Mandela se fue como vivió: luchando. Su última batalla la libró contra su cuerpo castigado del tiempo pasado, de los
años, de las cicatrices. Se ha marchado alguien que parecía inmortal o que debía serlo. Ahora el mundo se queda
huérfano de espejos en los que mirarse. Se quebró el espejo, se quebró Nelson Rolihlahla Mandela. Se quebró el árbol,
que es lo que significa su nombre en su lengua: el hombre que tira de la rama de un árbol.
Nelson Mandela se fue 'encerrado' entre algunos muros, como vivió buena parte de su vida, aunque esta vez no estuvo
solo. Estuvo con los suyos, su familia, y con cientos de miles de personas que han rezado hasta el último segundo
para no despertar mañana en un mundo sin Madiba. Se ha ido en su casa, pero pasó muchas semanas en una estrecha
habitación de un hospital de Pretoria, contemplando una perfecta metáfora de lo grande de su obra: hasta no hace
mucho, en su país, en su invento, los hospitales eran para blancos o para negros, nunca eran para los dos.
Y con su muerte llegan las incógnitas, el imposible ayer, los miedos infundados, las dudas razonables, pero hoy, sin más,
el mundo se detendrá durante algunas horas para llorar la muerte del más querido de sus huéspedes. El hombre que
tras 27 años de encierro salió de la cárcel, se convirtió en presidente de un país partido en mil pedazos, dentro de un
continente partido en varios pedazos y dentro de un mundo partido en dos pedazos (americanos y rusos). Él miró para
otro lado, decidió hacerlo a su manera y se inventó este imposible y fascinante experimento lleno de imperfecciones
llamado Sudáfrica.