BIOGRAFÍA DE MARTÍN LUTERO
Presentado a: Ps. Nestor Quiroz
Presentado por: Yolima Aranda Céspedes
Materia: Profundización Pastoral II
SEMINARIO BÍBLICO DE SANTANDER
EXTENSIÓN BUCARAMANGA
2024
BIOGRAFÍA DE MARTÍN LUTERO
Martín Lutero (en alemán: Martín Luther, nació en Eisleben-Alemania), el 10 de noviembre
de 1483, y murió el 18 de febrero de 1546 en Eisleben-Alemania), fue un teólogo, filósofo y
fraile católico agustino que comenzó e impulsó la Reforma protestante en Alemania y
cuyas enseñanzas inspiraron la doctrina teológica y cultural denominada luteranismo
Lutero exhortaba a la iglesia a regresar a las enseñanzas originales de la Biblia, lo que
produjo una reestructuración de las iglesias cristianas católicas en Europa. La reacción de
la iglesia católica ante la Reforma protestante fue la Contrarreforma. Sus contribuciones a
la civilización occidental se extienden más allá del ámbito religioso, ya que sus traducciones
de la Biblia ayudaron a desarrollar una versión estándar de la lengua alemana y se
convirtieron en un modelo en el arte de la traducción. Su matrimonio con Catalina de Bora,
el 13 de junio de 1525, inició un movimiento de apoyo sacerdotal dentro de muchas
corrientes cristianas.
Tres años antes de morir, escribió un tratado de antijudaísmo cristiano llamado Sobre los
judíos y sus mentiras, en donde exhortaba al asesinato de judíos, a quemar sus
propiedades y sinagogas. Su retórica no estaba solo dirigida a los judíos, sino también a
los católicos, anabaptistas y cristianos no trinitarios. Por ello es considerado uno de los
padres de la hispanofobia y el antisemitismo. Lutero murió en 1546, excomulgado por
el papa León X.
En 1501, a los 18 años, Lutero ingresó en la Universidad de Erfurt, donde tocaba el laúd y
recibió el apodo de El filósofo.
Recibió el grado de bachiller en 1502 y una maestría en 1505, como el segundo de 17
candidatos. Siguiendo los deseos de su padre, se inscribió en la Facultad de Derecho de
esta universidad. Pero todo cambió durante una tormenta eléctrica el 2 de julio de 1505.
Un rayo cayó cerca de él mientras regresaba de una visita a la casa de sus padres.
Aterrorizado, gritó: «¡Ayuda Santa Ana! ¡Me haré monje!». Salió con vida y abandonó la
carrera de Derecho, vendió sus libros con excepción de los de Virgilio y entró en
el monasterio agustino de Erfurt el 17 de julio de 1505.
Lutero pertenecía a la orden de los agustinos. Su actividad monacal consistía en rezar,
ayunar, peregrinar y confesarse.
En 1507 Lutero fue ordenado sacerdote y en 1508 comenzó a enseñar Teología en
la Universidad de Wittenberg. Lutero recibió su grado de bachiller en Estudios Bíblicos el 9
de marzo de 1508.
El 21 de octubre de 1512 fue "recibido en el Senado de la Facultad de Teología", dándole
el título de Doctor en Biblia. En 1515 fue nombrado vicario de su orden, quedando a su
cargo once monasterios.15
Durante esta época estudió el griego y el hebreo para profundizar en el significado y los
matices de las palabras utilizadas en las escrituras, conocimientos que luego emplearía
para la traducción de la Biblia.
Teología de la gracia de Lutero
Las ansias de obtener grados académicos llevaron a Martín Lutero a estudiar las Escrituras
en profundidad. Influido por la vocación humanista de ir a las fuentes, se sumergió en el
estudio de la Biblia y de la Iglesia primitiva. Debido a esto, términos como la penitencia y
la probidad tomaron un nuevo significado para Lutero, convencido ahora de que la Iglesia
había perdido la visión de varias verdades centrales que el cristianismo enseñaba en las
Escrituras, siendo una de las más importantes de ellas la doctrina de la justificación solo
por la fe. Lutero empezó a enseñar que la salvación es un regalo exclusivamente de Dios,
dado por la gracia a través de Cristo y recibido solamente por la fe.
Más tarde, Lutero definió y reintrodujo el principio de la distinción propia entre la Ley de
Moisés y los Evangelios que reforzaban su teología de la gracia. Como consecuencia,
Lutero creía que su principio de interpretación era un punto inicial esencial en el estudio de
las Escrituras. Notó que la falta de claridad al distinguir la Ley Mosaica de los Evangelios
era la causa de la incorrecta comprensión del Evangelio de Jesús en la Iglesia de su época,
institución a la que responsabilizaba de haber creado y fomentado muchos errores
teológicos fundamentales.
La controversia por las indulgencias
Además de sus deberes como profesor, Martín Lutero servía como predicador y confesor
en la iglesia de Santa María de la ciudad. Predicaba habitualmente en la iglesia del palacio,
llamada también "de todos los santos", debido a que tenía una colección
de reliquias proveniente de una fundación creada por Federico III de Sajonia. Fue durante
este periodo cuando el joven sacerdote se dio cuenta de los efectos de
ofrecer indulgencias a los feligreses.
Una indulgencia es la remisión (parcial o total) del castigo temporal que aún se mantiene
por los pecados después de que la culpa ha sido eliminada por absolución. En aquella
época —al igual que hoy en día—, cualquier persona podía obtener indulgencias, ya fuera
para sí misma o para sus parientes muertos que permanecían en el Purgatorio. El
fraile dominico Johann Tetzel había sido reclutado para viajar por los territorios episcopales
de Alberto de Brandeburgo (arzobispo de Maguncia) ofreciendo indulgencias a quienes
colaboraran caritativamente; con esto se esperaba financiar la edificación de la basílica de
San Pedro en Roma, y comprar un obispado para Alberto de Hohenzollern.
Lutero vio en este acto no solo un abuso de poder, sino una mentira, que, no teniendo base
directa en las Escrituras, podría confundir a la gente y llevarla a confiar solamente en las
indulgencias, dejando de lado el sacramento de la confesión y
el arrepentimiento verdadero. Lutero predicó tres sermones contra las indulgencias en 1516
y 1517. Una noche leyó un pasaje de la Carta a los Romanos 1:16 y 17 que le llevaría a
hacer la Reforma: Porque no me avergüenzo del mensaje del evangelio porque es poder
de Dios para que todos los que creen alcancen la salvación, los judíos en primer lugar y
luego a los griegos. Pues este mensaje nos muestra de que manera Dios nos libra de culpa:
es por fe y solamente por fe. Así lo dicen las Escrituras: El justo por la fe vivirá. Pero su
enojo siguió creciendo y, según la tradición, el 31 de octubre de 1517 fueron clavadas
las noventa y cinco tesis en la puerta de la iglesia del Palacio de Wittenberg como una
invitación abierta a debatirlas. Las tesis condenaban la avaricia y el paganismo como un
abuso que él creía estaban presentes en la Iglesia, y pedían una disputa teológica en lo
que las indulgencias podían dar. Sin embargo, en sus tesis no cuestionaba directamente la
autoridad del papa para conceder indulgencias.
Las noventa y cinco tesis de Martín Lutero fueron traducidas rápidamente al alemán y
ampliamente copiadas e impresas. Al cabo de dos semanas se habían difundido por toda
Alemania y, pasados dos meses, por toda Europa. Este fue uno de los primeros casos de
la Historia en los que la imprenta tuvo un papel importante, pues facilitaba una distribución
más sencilla y amplia de cualquier documento.
Respuesta del papa
Después de hacer caso omiso a Lutero diciendo que era un «borracho alemán quien
escribió las tesis» y afirmando que «cuando esté sobrio cambiará de parecer»,25
el papa León X ordenó en 1518 al profesor dominico de teología Silvestre Mazzolini que
investigara el tema. Este denunció que Lutero se oponía de manera implícita a la autoridad
del sumo pontífice, al mostrar desacuerdo con una de sus bulas, por lo que declaró a
Lutero hereje y escribió una refutación académica de sus tesis. En ella mantenía la
autoridad papal sobre la Iglesia y condenaba cada "desviación" como una apostasía. Lutero
replicó de igual manera y se desarrolló una controversia.
Mientras tanto, Lutero escribió su Sermón sobre la indulgencia y la gracia y posteriormente
tomó parte en la convención agustina en Heidelberg, donde presentó una tesis sobre la
esclavitud del hombre al pecado y la gracia divina. En el curso de la controversia por las
indulgencias, el debate se elevó hasta el punto de que puso en duda el poder absoluto y la
autoridad del papa, debido a que las doctrinas de "Tesorería de la Iglesia" y la "Tesorería
de los Méritos", que servían para reforzar la doctrina y práctica de las indulgencias, se
basaban en la bula Unigenitus (1343) del papa Clemente VI. En vista de su oposición a esa
doctrina, Lutero fue calificado de hereje, y el papa, decidido a suprimir sus puntos de vista,
ordenó llamarlo a Roma, viaje que no se realizó por problemas políticos.
Lutero, que antes profesaba obediencia implícita a la Iglesia, negaba ahora abiertamente la
autoridad papal y apelaba a que se celebrara un concilio. También declaraba que el papado
no formaba parte de la inmutable esencia de la Iglesia original.
Deseando mantenerse en términos amistosos con el protector de Lutero, Federico el Sabio,
el papa realizó un intento final de alcanzar una solución pacífica al conflicto. Una
conferencia con el chambelán papal Karl von Miltitz en Altenburgo, en enero de 1519, llevó
a Lutero a decidir guardar silencio en tanto así lo hicieran sus oponentes, escribir una
humilde carta al papa y componer un tratado demostrando sus respetos a la Iglesia católica.
La carta escrita nunca fue enviada porque no contenía retractación alguna. En el tratado
que compuso más tarde, Lutero negó cualquier efecto de las indulgencias en el Purgatorio.
Cuando Johann Eck retó a Carlstadt, un amigo de Lutero, a un debate en Leipzig, Lutero
se sumó a este debate (27 de junio–18 de julio de 1519), en el curso del cual negó el
derecho divino del solio papal y la autoridad de poseer el "poder de las llaves", que según
él había sido otorgado a la Iglesia (como congregación de fe). Negó que la pertenencia a la
Iglesia católica romana bajo la autoridad del papa fuera necesaria para la salvación,
manteniendo la validez de la Iglesia ortodoxa griega. Después del debate, Johann Eck
aseguró que Lutero se vio forzado a admitir la similitud de su propia doctrina con la de Jan
Hus, quien había sido quemado en la hoguera.
Los tratados de 1520
La nobleza alemana
Lutero redactó A la Nobleza Cristiana de la Nación Alemana (agosto de 1520), donde
encomendaba al laicado, como un sacerdote espiritual, la reforma requerida por Dios pero
abandonada por el papa y el clero. Por primera vez, Lutero se refirió públicamente al papa
como el Anticristo. Las reformas que Lutero proponía no solo se referían a cuestiones
doctrinales, sino también a abusos eclesiásticos: la disminución del número de cardenales y
demandas de la corte papal; la abolición de los ingresos del papa; el reconocimiento del
gobierno secular; la renuncia del papado al poder temporal; la abolición de los interdictos y
abusos relacionados con la excomunión; la abolición del peregrinaje dañino; la eliminación
del excesivo número de días santos; la supresión de los conventos de monjas, de la
mendicidad y de la suntuosidad; la reforma de las universidades; la abrogación del celibato
del clero; la reunificación con los bohemios y una reforma general de la moral pública.
El cautiverio babilónico
Lutero escribió polémicas doctrinales en el Preludio en el cautiverio babilónico de la Iglesia,
especialmente con respecto a los sacramentos.
En lo que se refiere a la eucaristía, apoyaba que se devolviera el cáliz al laicado; en la
llamada cuestión del dogma de la transustanciación, afirmaba la presencia real del cuerpo
y la sangre de Cristo en la eucaristía, pero rechazaba la enseñanza de que la eucaristía era
el sacrificio ofrecido a Dios.
Con respecto al bautismo, enseñó que traía la justificación solo si se combinaba con la fe
salvadora en el receptor. Sin embargo, mantenía el principio de la salvación incluso para
aquellos que más tarde cayeran y se reivindicasen.
Sobre la penitencia, afirmó que su esencia consiste en las palabras de la promesa de
exculpación recibidas por la fe. Para él, solo estos tres sacramentos podían ser
considerados como tales, debido a su institución divina y a la promesa divina de salvación
conectada con ellos. Estrictamente hablando, solo el bautismo y la eucaristía son
sacramentos, dado que solo ellos tienen un "signo visible divinamente instituido": el agua
en el bautismo y el pan y el vino en la eucaristía. Lutero negaba en su documento que
la confirmación, el matrimonio, la ordenación sacerdotal y la extremaunción fueran
sacramentos.
La libertad cristiana
De manera análoga, el desarrollo completo de la doctrina de Lutero sobre la salvación y la
vida cristiana se expuso en su opúsculo La libertad cristiana (publicado el 20 de noviembre
de 1520), donde exigía una unión completa con Cristo mediante la Palabra a través de la
fe, la entera libertad de un cristiano como sacerdote y rey sobre todas las cosas externas,
y un amor para con el prójimo.
La excomunión de Lutero
En enero de 1521, el Papa León X excomulgó a Lutero. Tres meses después, Lutero fue
llamado a defender sus creencias ante el emperador Carlos V en la Dieta de Worms, donde
se mostró desafiante. Por su negativa a retractarse de sus escritos, el emperador lo declaró
proscrito y hereje.
EN RESUMEN.
❖ ¿Qué son las 95 tesis?
El cuestionamiento al poder y la eficacia de las indulgencias, es una lista de proposiciones
para un debate académico. Detallan las opiniones de Lutero sobre las enseñanzas de las
Escrituras cristianas, también conocidas como la Biblia, y las prácticas de la Iglesia Católica
Romana. Lutero estaba particularmente en desacuerdo con la costumbre de la Iglesia de
vender indulgencias para pagar pecados.
❖ ¿Qué es lo que propone Martín Lutero?
El luteranismo rechaza la primacía y la autoridad universal del papado como institución
divina. Niega la doctrina católica de la existencia del purgatorio y la oración a María y los
Santos. El movimiento de reforma iniciado por Lutero afirma el valor único de las Escrituras
y la supremacía en la fe en Jesucristo.
❖ ¿Qué buscaba cambiar Martín Lutero de la Iglesia Católica?
La intención de Lutero era que el pueblo tuviera acceso directo a la fuente en lengua nativa
sin la necesidad de conocimientos de latín, haciendo posible la interpretación libre de los
textos sagrados. La traducción de la Biblia la inició durante su estancia en el castillo de
Wartburg en 1521.