0% encontró este documento útil (0 votos)
45 vistas2 páginas

Historia del Imperio Austrohúngaro

El Imperio austrohúngaro, creado en 1867 tras el Compromiso austrohúngaro, fue una unión de Austria y Hungría bajo un mismo monarca de la Casa de Habsburgo-Lorena. Este imperio, que actuaba como una entidad unificada principalmente en defensa y relaciones exteriores, se disolvió tras la Primera Guerra Mundial en 1918, dando lugar a varios estados nación. Su extenso territorio abarcaba partes de 13 países actuales en Europa y fue una de las grandes potencias de su tiempo, destacándose cultural y económicamente.

Cargado por

kahernandeza
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
45 vistas2 páginas

Historia del Imperio Austrohúngaro

El Imperio austrohúngaro, creado en 1867 tras el Compromiso austrohúngaro, fue una unión de Austria y Hungría bajo un mismo monarca de la Casa de Habsburgo-Lorena. Este imperio, que actuaba como una entidad unificada principalmente en defensa y relaciones exteriores, se disolvió tras la Primera Guerra Mundial en 1918, dando lugar a varios estados nación. Su extenso territorio abarcaba partes de 13 países actuales en Europa y fue una de las grandes potencias de su tiempo, destacándose cultural y económicamente.

Cargado por

kahernandeza
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

El Imperio austrohúngaro o Austria-Hungría (en sus idiomas oficiales, Monarquía

austrohúngara; en alemán: Österreichisch-Ungarische Monarchie; en húngaro:


Osztrák-Magyar Monarchia; o sencillamente la Doble Monarquía) fue un Estado
europeo creado en 1867 tras la derrota del Imperio austríaco en la guerra austro-
prusiana, que llevó al llamado Compromiso austrohúngaro. Este acuerdo equiparó el
estatus del Reino de Hungría con el del Imperio austríaco, creando así una alianza
militar y diplomática entre los dos Estados soberanos bajo el mismo monarca, de la
Casa de Habsburgo-Lorena, quien recibió los dos títulos de Emperador de Austria y Rey
de Hungría. Francisco José I gobernó entre 1867 y 1916, seguido de su sobrino nieto
Carlos I de Austria hasta 1918. El nombre oficial completo del Estado se traduce como:
«Los Reinos y Territorios representados en el Consejo Imperial y los Territorios de la
Santa Corona Húngara de San Esteban».[n 1]Austria-Hungría constituyó la última fase en
la evolución constitucional de la monarquía de los Habsburgo, y fue disuelta poco
después de que Hungría puso fin a la unión con Austria el 31 de octubre de 1918.

El soberano gobernaba como emperador de Austria sobre el oeste y el norte, la llamada


Cisleitania, y como rey de Hungría sobre la Transleitania. Aunque suele describirse en
la actualidad como un solo Estado, cada uno de estos territorios fue administrado
independientemente, con sus propios parlamentos, gobiernos y tribunales, e incluso no
existió una ciudadanía común ni bandera nacional. Además, incluía el territorio de
Bosnia y Herzegovina, ocupado por Austria desde 1878, que se incorporó a la
monarquía como condominio en 1908 tras largas negociaciones. Con excepción de este
territorio, el Imperio de Austria y el Reino de Hungría eran países soberanos separados
en la ley internacional.[2][3][4] Fue principalmente en temas de defensa nacional y
relaciones exteriores (incluido el comercio marítimo), que Austria-Hungría actuó como
una entidad unificada. Por ende, aunque en algunos idiomas, entre ellos el español, es
común el uso del término imperio para describir a la entidad geopolítica, no es así en
sus idiomas oficiales, y de hecho, solo la parte de Cisleitania veía en el monarca la
figura del emperador (siendo de hecho el mismo Imperio austríaco), de ahí el nombre de
Doble Monarquía.

En 1914, en vísperas de la Primera Guerra Mundial que lo llevaría a su disolución, el


Imperio tenía una extensión de 675 936 km² y una población de 52 800 000 habitantes,
siendo considerado una de las grandes potencias europeas y mundiales,[n 2] destacando
especialmente por su prestigio cultural, artístico e intelectual. Austria-Hungría llegó a
tener la cuarta industria más grande de fabricación de máquinas en el mundo.[5]

Austria-Hungría fue una de las Potencias Centrales en la Primera Guerra Mundial, que
de hecho empezó con una declaración de guerra austrohúngara contra el Reino de
Serbia el 28 de julio de 1914, tras el asesinato del heredero de la corona austrohúngara,
el archiduque Francisco Fernando de Austria.[6] Tras la derrota en la Primera Guerra
Mundial, surgieron diversos movimientos nacionales que promovieron la disolución del
Imperio y la formación de Estados nación que acogieran a los diversos grupos étnicos
existentes en la región. Austria-Hungría ya estaba disuelta efectivamente para el
momento en que las autoridades militares firmaron el armisticio de Villa Giusti (o
armisticio de Padua) el 3 de noviembre de 1918, disolución que se estableció de manera
definitiva con el Tratado de Saint-Germain-en-Laye. Su disolución dio origen a los
estados de Austria alemana (que abolió la nobleza y expulsó del país al monarca y a
otros Habsburgo que no quisieron considerarse ciudadanos de la república), el Reino de
Hungría, Checoslovaquia, el Estado libre de Fiume y el Estado de los Eslovenos,
Croatas y Serbios, mientras algunas regiones fueron anexadas por los países vecinos. El
Reino de Hungría y la Primera República de Austria fueron tratados como sus sucesores
de jure, mientras que la independencia de la Primera República checoslovaca, la
Segunda República polaca, y el Estado de los Eslovenos, Croatas y Serbios
(Yugoslavia), respectivamente, así como la mayoría de demandas territoriales del Reino
de Rumania y el Reino de Italia, fueron reconocidas a su vez por parte de las potencias
victoriosas en 1920, en el Tratado de Trianón.

El Imperio austrohúngaro se extendía por territorios pertenecientes a 13 actuales países


europeos, incluyendo la totalidad de Austria, Hungría, República Checa (excepto la
región de Hlučín), Eslovaquia, Eslovenia, Croacia y Bosnia y Herzegovina, las regiones
de Voivodina y el Banato Occidental en Serbia, las Bocas de Kotor en Montenegro,
Trentino-Alto Adigio y Trieste en Italia, Transilvania, el Banato Oriental y Bucovina en
Rumania, la Galitzia occidental y Silesia en Polonia, y la Galitzia oriental y la Rutenia
Transcarpática en Ucrania.

También podría gustarte