Colegio Nacional Manuel Ortiz Guerrero
Monografía
Tema: Alejandro Magno: Vida, Obra y
Legado.
Alumno: Rolando Barreto
Curso: 3° Sección A
Docente: Mariela Duarte
Año: 2024
Introducción
Es difícil definir cuán vasta ha sido para la sociedad occidental la
influencia de la antigua Grecia, que ha dejado profundas huellas en
distintas ramas como la política, la cultura, la filosofía, y muchas otras.
Diversos personajes históricos dejaron su huella dentro de las diversas
épocas que atravesó cultura, entre los dignos de mención se encuentran,
Sócrates, Aristóteles y Homero entre muchos otros.
Entre sus periodos más destacados, la figura de Alejandro Magno sobresale
por sus conquistas y su papel en la difusión de la cultura griega a lo largo
de gran parte del mundo conocido. Alejandro, rey de Macedonia, no solo
unificó Grecia, sino que creó uno de los imperios más grandes de la historia
y dejó un legado duradero en la civilización occidental a través del
helenismo, un proceso de fusión cultural entre Oriente y Occidente.
El presente texto se establece como una monografía de compilación donde
revisando la literatura existente se documentan los momentos más
relevantes y de cierta forma, se busca comprender su influencia hasta los
tiempos que corren.
Marco Teórico
Historia Personal
Alejandro Magno nació en el 356 a.C. en Pella, la antigua capital del reino de
Macedonia, en una época en que Grecia estaba marcada por divisiones políticas y
conflictos entre las ciudades-estado. Hijo de Filipo II, un rey ambicioso y militarmente
astuto, y de Olimpia, una princesa de Epiro, Alejandro creció en un entorno donde la
ambición y la estrategia eran fundamentales. Desde su infancia, su madre le inculcó la
creencia de que era descendiente de héroes y dioses, lo que forjó su carácter y ambición.
Desde joven, Alejandro mostró un notable interés por el conocimiento y la filosofía. Su
educación fue en manos de Aristóteles, uno de los más grandes filósofos de la
antigüedad. Aristóteles no solo le enseñó sobre filosofía, ética, y ciencias naturales, sino
que también le introdujo en la literatura y la historia. Esta formación intelectual tuvo un
impacto duradero en Alejandro, quien adoptó muchas ideas griegas en su estilo de
gobernanza y liderazgo. Se le conoce que desarrolló una profunda apreciación por la
cultura y la lengua griega, que más tarde promovió durante sus conquistas.
A la edad de 16 años, Alejandro demostró su capacidad como líder militar. Mientras su
padre estaba ocupado en campañas militares, Alejandro fue dejado a cargo de
Macedonia, donde sofocó una revuelta de los maedi y fundó una ciudad que más tarde
llevaría su nombre, Alejandrópolis. Este éxito temprano evidenció su habilidad y
ambición, lo que lo preparó para asumir el trono de Macedonia.
Cuando Filipo II fue asesinado en el 336 a.C., Alejandro ascendió al trono a la edad de
20 años. Su juventud no impidió que tomara decisiones decisivas para consolidar su
autoridad. Rápidamente se deshizo de sus enemigos internos y reprimió las revueltas en
Grecia. Una de sus primeras acciones fue marchar a Grecia y demostrar su poder en la
Batalla de Queronea, donde sus fuerzas derrotaron a los tebanos y atenienses,
asegurando el dominio de Macedonia sobre el resto de las ciudades-estado griegas.
En su corta vida, Alejandro se convirtió en uno de los conquistadores más famosos de la
historia. Con su inigualable carisma y habilidades estratégicas, logró unir a las ciudades-
estado griegas bajo su mando. Con la poderosa base que había construido, comenzó su
campaña contra el Imperio Persa, el rival más formidable de su tiempo. En sus
conquistas, Alejandro no solo mostró su destreza militar, sino también su capacidad
para inspirar a sus tropas y fomentar la lealtad en su ejército.
La vida de Alejandro también estuvo marcada por la tragedia. Su relación con su madre,
Olimpia, fue compleja y a menudo tumultuosa. Después de la muerte de Filipo, se dice
que Olimpia influyó en Alejandro para que se distanciara de aquellos que consideraba
traidores. Esta influencia tuvo un impacto significativo en sus decisiones políticas y
personales, llevándolo a desconfiar de muchos de sus aliados y amigos. La vida de
Alejandro estuvo llena de amistades y rivalidades, siendo una de las más notables su
relación con Hefestión, su amigo más cercano, a quien consideraba casi un hermano. Su
muerte prematura en el 324 a.C. dejó a Alejandro devastado y, según se dice, el gran
conquistador nunca se recuperó emocionalmente de esta pérdida.
A lo largo de su vida, Alejandro no solo fue un guerrero y un líder, sino también un
hombre que buscó dejar un legado perdurable. La fusión de culturas que promovió
durante sus conquistas y su admiración por las tradiciones locales reflejan una visión de
un mundo más interconectado. Su corta pero intensa vida se convirtió en un símbolo de
ambición y conquistas, y su historia ha sido objeto de estudio y admiración a lo largo de
los siglos.
Conquistas y mayores hazañas
Conquistas y Hazañas Más Importantes
Las conquistas de Alejandro Magno son consideradas una de las mayores proezas
militares de la historia. Su primera gran campaña fue contra el Imperio Persa, que en ese
momento era la potencia dominante en el mundo. En el 334 a.C., Alejandro cruzó el
Helesponto, en lo que hoy es el estrecho de Dardanelos, dando inicio a su invasión de
Asia Menor. En la Batalla de Gránico, logró una victoria decisiva contra los sátrapas
persas, que eran los gobernadores de las provincias, lo que le abrió las puertas a la
conquista de toda la región de Asia Menor.
Uno de sus enfrentamientos más célebres fue la Batalla de Issos, que tuvo lugar en el
333 a.C. Aquí, Alejandro se enfrentó al gran rey persa Darío III y lo derrotó,
consolidando así su posición en Asia Menor. Esta victoria no solo reafirmó su control
sobre las ciudades-estado griegas que había liberado del dominio persa, sino que
también lo catapultó hacia Egipto. Durante su estancia en Egipto, fue recibido como un
libertador y proclamado faraón, un título que simbolizaba su autoridad y la aceptación
de su poder en la región. En este periodo, fundó la ciudad de Alejandría, que con el
tiempo se convertiría en uno de los principales centros culturales y académicos del
mundo antiguo.
En 331 a.C., Alejandro obtuvo otra victoria decisiva en la Batalla de Gaugamela, un
enfrentamiento que significó el fin del Imperio Persa. Tras esta batalla, Darío III fue
asesinado, y Alejandro se convirtió en el rey de Asia. Con el imperio persa bajo su
control, Alejandro avanzó hacia el este, llegando hasta la India en el 326 a.C. Allí libró
la Batalla del Hidaspes contra el rey Poro, un gobernante local que le ofreció una feroz
resistencia. A pesar de las dificultades logísticas y el agotamiento de sus tropas,
Alejandro logró salir victorioso, ampliando así su imperio y obteniendo el título de "Rey
de los Reyes".
A lo largo de sus campañas, Alejandro no solo conquistó vastos territorios, que
incluyeron partes de Grecia, Asia Menor, Egipto, Siria, Mesopotamia, Persia, y regiones
del noroeste de la India, sino que también dejó un legado duradero en términos de
administración y cultura. Su imperio se convirtió en el más extenso conocido hasta ese
momento, y su enfoque en la fusión de culturas promovió el helenismo, un proceso que
integró elementos griegos con las tradiciones locales de las tierras que conquistó.
Alejandro Magno es recordado no solo por sus victorias militares, sino también por su
capacidad para inspirar lealtad en sus tropas y por su visión de un mundo más
interconectado, donde la cultura griega floreciera en regiones que antes estaban bajo el
dominio persa.
Legado
El legado de Alejandro Magno es uno de los más influyentes en la historia de la
humanidad, con repercusiones que se sienten incluso en la actualidad. Su vida y sus
conquistas transformaron no solo el mapa político de su época, sino también la cultura,
la ciencia y la filosofía, estableciendo un precedente para la interacción cultural entre
diferentes civilizaciones.
Uno de los aspectos más significativos de su legado es el proceso de helenización, que
promovió la difusión de la cultura griega a lo largo de las tierras que conquistó. Este
fenómeno permitió que elementos de la lengua, la filosofía, la religión y el arte griegos
se fusionaran con las tradiciones locales en regiones tan diversas como Egipto, Persia y
la India. Las ciudades que fundó, como Alejandría, se convirtieron en centros de
conocimiento y cultura, atrayendo a filósofos, científicos y artistas que intercambiaron
ideas y saberes. Esta fusión cultural sentó las bases para el desarrollo de la civilización
occidental, creando un puente entre Oriente y Occidente.
El impacto de Alejandro también se reflejó en la forma en que los líderes posteriores
concibieron el poder y la gobernanza. Su modelo de liderazgo, que combinaba la fuerza
militar con la diplomacia y el respeto por las culturas locales, ha sido estudiado y
emulado a lo largo de la historia. Figuras como Julio César y Napoleón Bonaparte se
vieron influenciadas por su ambición y sus estrategias militares, a menudo aspirando a
imitar su estilo de conquista y administración.
Además, el legado de Alejandro se extiende al ámbito de la historia militar. Sus tácticas
innovadoras y su habilidad para motivar a sus tropas son estudiadas en academias
militares de todo el mundo. Su enfoque en la movilidad y la logística, así como su
capacidad para adaptarse a diferentes terrenos y condiciones de combate, han dejado
una marca indeleble en la estrategia militar moderna.
En el ámbito cultural y artístico, el helenismo que Alejandro promovió resultó en un
florecimiento de las artes y la literatura que perduró siglos después de su muerte. La
literatura griega, la escultura y la arquitectura de estilo helenístico han influido en la
estética de diversas culturas, llegando a inspirar movimientos artísticos en épocas
posteriores, incluyendo el Renacimiento europeo.
Conclusión
Pese a que este tipo de escritos puede y suele utilizarse para cuestionar, criticar y
muchas veces desmitificar a las figuras históricas, el presente documento busca
enaltecer la celebre existencia del individuo que lleva del titulo del mismo. Presentando
de manera cronológica los diversos puntos que completan su mito, se vuelve accesible
el poder llevar a cabo este tipo de investigaciones gracias al sinnúmero de fuentes
diversas a las que es posible acceder al ser una época extensamente estudiada, puedo
concluir que el estudio y análisis de Alejandro Magno ha sido muy útil para enriquecer
mi conocimiento general para uno de los pilares de la edad antigua.
En cuanto a los puntos por definir, es posible de manera sencilla entender la grandeza
detrás del celebre estratega, sus diversas hazañas y forma de pensar dejaron su huella en
la historia, de igual forma su influencia es incalculable, puesto que el simple hecho de
haber unificado de manera efímera las distintas culturas como la persa, la egipcia y la
helénica propiamente han sido la fuente sobre la que la sociedad occidental se erigió.
En resumen, por más extendido que estén las famosas leyendas de la antigüedad, nunca
es mal momento para volver a a ellas para su estudio, puesto que nos sirve para
comprender de manera más completa todas las vicisitudes que nuestros antepasados
vivieron y como estos estos cambios le dieron forma y molde a nuestra actualidad.
Anexo