LOS SHAPISH DE CHUPACA
BREBE RESEÑA HISTÓRICA.
Derrotado los wancas, Anco Huaillo jefe de los Wanca-chupacos se negó a entregar sus armas
y someterse a la autoridad del inca. Retirándose hacia el Huallaga y Huarac Tampu, hoy
Huanuco. Concertado la paz con los quechuas, retornaron y fueron recibidos alborozamente.
Su origen hay que buscarlo en los Mitimaes, Chachapoyas, Pillos, Llaguas, Cañaris,
Chupachos asentados en el Hunan Wanca. Y hacia 1850nace la danza en el barrio San Miguel
Arcángel de Pincha, en memoria a los Wanca Chupacos, que no volvieron jamás del Huallaga
a su tierra natal. Aquilino Davíl, refiere que cada 3 de Mayo se rinde culto a la santísima cruz,
con los Chunchos de Orcotuna, que los pinchinos Lorenzo Melgar, Pedro y Justino Orocaja
Miranda, Pablo Paredes, Félix Astucuri Morales, Lorenzo Ochoa, encabezadas por dos
chunchas priostes encarnadas en Evangelista Salvatierra y Ascenciona Antezano, dan los
pasos originarios del Shapis de Pincha al compás del pinkullos, guitarras y wankar que alcanza
ciudadanía a fines del siglo XIX. Hoy se baila en los 13 barrios de Chupaca que año tras año
disputan la supremacía; también en Ñahuinpuquio- Ahuac, Pilcomayo, Iscos. La chunchada,
denominan en Orcotuna, San Agustin de Cajas y Santa Rosa de Ocopa.
DESCRIPCIÓN:
En la fiesta de las cruces, se observa esta hermosa danza. LOS SHAPISH del 3 al 8 de mayo,
inundan con su colorido vestuario y alegre música los barrios de Chupaca. Danza que
solamente, en rigor de verdad, ejecutan los Chupaquinos que la conservan en su más pura
originalidad y autenticidad.
COREOGRAFÍA:
Pasacalle: trote rítmico para ingresar al escenario o desplazarse por calles y plazas.
Escaramuza: con 6 movimientos, se muestra la preparación para el combate y es la parte más
profunda y hermosa. Pisada fuerte y marcial, acompasado con los movimientos de los brazos
siempre en actitud guerrera. En las manos llevan arcos, flechas y hachas. Se levanta las
rodillas y marcando el paso enérgico con las plantas de los zapatos, con firmeza, gracia y
altivez. Los pasos logran mayor sonoridad con el choque de las flechas entre las parejas. Para
la mejor marcada, se ingresa en el tercer y cuarto compás, simulando el ataque de una
columna a otra, recreando figuras como el cruce de brazos, el desplazamiento en forma oval de
cada columna. Luego de cada figura exclaman ¡SHAPISH SHAY! o ¡ESTO ES EL SHAPISH!
Cachua: los danzarines ejecutan un zapateo suave, galante y firme hasta retumbar con
destreza y agilidad,
Chimaycha: fuga y huayco con fuerte zapateo de euforia, alegría y demostración del triunfo
obtenido en la contienda con las huestes incaicas para huir a la selva. La parte jocosa la
ofrecen los negros, que apoyan la danza y con zunbas hacen campo.
VESTUARIO:
Shapish: en la frente llevan una borla o Shupash Huayta. Antes confeccionaban con plumajes
del paujil, la actual es de pavo real y espejos; mascaras rojas con bigotes dorados; chusma
policroma. Entrecruza el pecho una banda cubierta por infinidad de semillas y plumas
multicolores, caracoles y amuletos; huallqui, cargan una canastilla llena de fruta, muñeca y
cintas que penden en forma vertical. En la mano izquierda portan flechas, la derecha, un hacha.
Debajo de la chusma sobresalen las blondas del calzoncillo.
Negros: macoras, mascaras negras, saco, camisa blanca, corbata roja, botas de cuero tronador
y pantalón de montar.
MENSAJE:
Expresa el orgullo de ser herederos de la raza indómita y bravía de los Wanca Chupacos que
vendieron cara su derrota en defensa de su libertad.
Música: quedaron atrás pinkullo, guitarra y wánkar. Hoy afamadas orquestas típicas
acompañan a las cuadrillas. El maestro Jesús Dorregaray, hijo chupaquino ha llevado al
pentagrama para conservarlo en su más prismática originalidad y belleza musical.