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Historia y Evolución del Toreo

Este documento resume la historia y evolución del toreo en España. Comenzó como una cacería de toros por los caballeros durante la Reconquista y eventualmente se transformó en un espectáculo público. A lo largo de los siglos, el toreo se desarrolló como un arte con diferentes estilos aportados por toreros legendarios. Actualmente, aunque algunos lo ven como una salvajada, la mayoría lo considera una expresión artística donde el torero debe controlar sus movimientos con gracia y valor frente al toro.

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Historia y Evolución del Toreo

Este documento resume la historia y evolución del toreo en España. Comenzó como una cacería de toros por los caballeros durante la Reconquista y eventualmente se transformó en un espectáculo público. A lo largo de los siglos, el toreo se desarrolló como un arte con diferentes estilos aportados por toreros legendarios. Actualmente, aunque algunos lo ven como una salvajada, la mayoría lo considera una expresión artística donde el torero debe controlar sus movimientos con gracia y valor frente al toro.

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EL TOREO: NATURALEZA Y PERSPECTIVA HISTORICA por Mario Carrin Los caballeros, moros y cristianos, durante los ocho siglos

de la Guerra de la Reconquista en Espaa, cansados de matarse unos a otros, de cuando en cuando se tomaban un descanso; pero para no aburrirse y tambin para desahogar sus bros blicos competan en la caza de la fauna que en el suelo ibrico viva. Ciervos y otros inofensivos animales eran fciles presas; una vez que otra, un oso o un jabato acorralado les ofreca una leve resistencia, poca para tan esforzados caballeros. Pero la escena cambiaba cada vez que se enfrentaban con el toro de Iberia. Esta bella e impresionante fiera, con una bravura noble sin par, al ser molestada prefera morir matando que huir, convirtiendo su caza en una contienda en la que los ms atrevidos guerreros podan alardear de su valor. Quizs un noble, con el alma de empresario, se le ocurri atrapar vivos a varios cornpetas, llevarlos a la villa y all recrear las peripecias de la caza para que los caballeros se lucieran y ganaran la admiracin de sus vasallos. As, en un rincn de la Espaa Medieval, el embrin de lo que hoy es la fiesta nacional espaola, era engendrado. La primera corrida histrica aconteci en Verea, Logroo, en 1,133, para celebrar la coronacin del Alfonso VIII. De ah en adelante, la historia menciona muchas ocasiones en que los reyes espaoles, para conmemorar acontecimientos importantes, entretenan a sus sbditos con la celebracin de espectculos taurinos. Despus de la Reconquista de Espaa del poder musulmn, "la fiesta" se extiende por toda la geografa ibrica, dndoles a los nobles ocasiones de seguir demostrando el valor con que haban vencido a los moros. Incluso el Emperador Carlos V en Valladolid en 1,527, y luego Felipe IV y Carlos II participaron en el alanceamiento de toros en el ruedo. Durante el reinado de Felipe II, escandalizado por la carnicera de esas corridas primitivas, el Papa Po V prohibi el espectculo bajo la pena de excomunin, pero el pueblo ignor el mandato pastoral y continu disfrutando de su "fiesta", obligando luego al Papa Gregorio VIII a derogar el decreto, siguiendo el consejo de Fray Luis de Len: "...las corridas estn en la sangre del pueblo espaol y no pudieran ser suprimidas sin enfrentar una seria accin". Con la llegada de la dinasta francesa de lo reyes Borbones a Espaa, la nobleza abandona el ruedo por los placeres de la corte. Como consecuencia, la prctica del toreo fue dejada para el pueblo, que se aferr a l como un smbolo de algo genuinamente espaol, no afrancesado, como todas las otras costumbres importadas de Versalles por los Borbones. Entonces el toreo se transforma y democratiza; el escudero se convierte en "seor en plaza" -el matador de hoyy el caballero pasa a desarrollar un papel subordinado -el picador actual- que ayuda al lucimiento de quien era antes su sirviente. La masa, a su manera, hacia una justicia social simblica, lo que explica como en 1726 aparece rodeado de un halo de popularidad Francisco Romero, el primer torero profesional. A Romero, un hombre rstico y humilde, el pueblo lo convirti en un dolo, que hasta hoy en da, se elogia sus proezas legendarias en canciones populares. En los siete tomos enciclopdicos Los Toros de Cossio, la historia ms completa de la tauromaquia, se encuentran varios centenares de importantes matadores que siguieron los pasos de Romero. Solo dir que entre todos, un par de ellos cada medio siglo elevaron el toreo a mayores alturas, introduciendo cambios que convirtieron lo que fue un encuentro primitivo y cruel, una cacera medieval, en un depurado arte. Los dos grandes toreros del siglo XVII Pedro Romero y "Costillares" eran ya famosos cuando los Estados Unidos luchaban por su independencia. En el siglo XIX, los toreros renovadores Montes, "Paquiro", "Lagartijo" y "Frascuelo" dieron a la corrida la estructura que tiene en nuestros das. A principio de nuestro siglo aparece "El Guerra", un fenmeno que revolucion el toreo, allanando el camino para la aparicin en los aos veinte de "Joselito" y Belmonte, cuya rivalidad produjo la poca dorada del toreo. Entonces, aumenta el nmero de corridas dadas tanto en las temporadas de Espaa como en las temporadas de Francia, Portugal, Mxico, Colombia, Venezuela, Per , Ecuador y otros pases hispanos donde los matadores espaoles alternaban con toreros de varias nacionalidades. El mexicano Rodolfo Gaona fue el primer torero hispanoamericano que

compiti con gran xito con las figuras espaolas. Durante la Guerra Civil Espaola (1936-9) el toreo languidece y estuvo a punto desaparecer en Espaa por falta de toros que haban perecido no en el redondel sino en el matadero para aminorar el hambre de los combatientes. Al terminar la contienda "la fiesta" tiene un renacimiento encabezado por el estilista Manuel Rodrguez "Manolete" quien secundado por el fenmeno mexicano Carlos Arruza y acompaados por Pepe Luis Vsquez, Pepn MartnVsquez, Luis Miguel "Domimgun" y "Parritas", entre otros, consiguen los seis aos mas brillantes de esta expresin artstica, hasta el 1947 cuando "Manolete" deja su vida en las astas de un toro de la legendaria ganadera de Miura en el pueblo andaluz de Linares. Desde entonces coletas de varios estilos han pisado los ruedos de todo el mundo taurino manteniendo el inters de la aficin y la curiosidad del turista, tales como "Bienvenida", Julio Aparicio, "Litri", Antonio Ordoez, Csar Girn, Manolo Martnez, "El Viti", Paco Camino, "El Cordobs", "Paqirri", ya retirados o fallecidos; y ahora mantienen ese inters "Espataco", Ortega Cano, "Joselito", Csar Rincn, Manzanares, David Silveti, "Armillita Chico", Enrique Ponce, "Jesuln", "El Cordobs Chico", Pepn Liria, "El Tato", Rivera Ordoez, Vicente Barrerra y Cristina Snchez entre los ases de ms relieve del momento. Todos han contribuido a convertir la segunda mitad de este siglo en la edad plateada del toreo, ya que las plazas se llenan con aficionados, jvenes y turistas, dndose ms corridas que nunca; pero desde "Manolete" no aparece ese fenmeno al que la aficin espera como a un mesas y quien el arte y la tcnica renovara. Veamos ahora la naturaleza de estas expresin cultural tan netamente hispana. Qu es el toreo? una salvajada? un deporte similar a la caza? una expresin artstica parecida al baile?. Ha habido opiniones para todos los gustos, pero la mayora coinciden en no catalogarlo como un deporte. La traduccin al ingls del trmino "toreo" como "bullfighting", que literalmente significa "pelea con toros", muestra el prejuicio extremo del concepto del toreo fuera dela hispanidado. Una persona tendra que estar loca para pelear con un monstruo de unos quinientos kilos. El objetivo del torero es precisamente lo opuesto: con gracia, elegancia, valor e inteligencia evitar el enfrentamiento. En un deporte lo importante es ganar; el aficionado a un deporte evala el resultado en puntos, goles o rcords. En el toreo, el resultado es implcito en el triunfo esperado de la inteligencia humana sobre la fuerza bruta. Lo importante para que el aficionado grite un ol, no es que el maestro "gane" sino la manera, la forma, la gracia, el duende, o la gallarda maestra al dar al toro un pase con el capote o la muleta. Los trofeos, como las orejas o vueltas al ruedo, en muchas ocasiones, no significan otra cosa ms que la emocin momentnea del pblico; no es extrao que a veces un torero que durante toda la corrida haya solamente dibujado un artstico quite, sea el verdadero triunfador de la tarde. Como en la pintura , el baile o el cante, la calidad que hizo a ese quite especial no puede describirse; su apreciacin es intutiva y subjetiva. No obstante, basado en mi experiencia prctica, mis lecturas sobre el sujeto y mi intuicin esta es mi definicin: el toreo es una especie de ballet dramtico con la muerte. Como en la danza, el torero, de una manera artstica, tiene que controlar sus movimientos manteniendo el ritmo, no de la msica, sino del peligro. En el escenario, un mal paso significara una interrupcin del proceso artstico; en el ruedo, un error podra causar la muerte del autor de este drama. Entre el torero y el toro debera existir siempre una relacin basada en la distancia; el arte consiste en la habilidad del diestro de ser l el creador de esta relacin, en vez de serlo el toro o la fortuna. El principio para conseguir ese efecto artstico es simple, pero su realizacin complicada. El toro por instinto natural trata de cornear lo que se mueve; el hombre, firme en la arena, erguido, sin contorcerse y con elegancia debe mover suavemente el capote, o la muleta, de tal manera que el toro lo siga sin llegar a tocarlo y menos an atraparlo. Al mismo tiempo, para acentuar la sensacin de peligro el torero debe dirigir la trayectoria del bruto lo ms cerca de su cuerpo a que se atreva, pero no tan cerca que para evitar la cornada tuviera que retirarse bruscamente del animal, rompiendo as el fluido efecto del pase. Refirindose a esa fluidez un gran conocido crtico taurino conclua que "cualquiera puede torear si tiene conocimientos tcnicos, cualquiera si tiene coraje, pero lo difcil es torear como Belmonte o 'Manolete', como si los toros fueran de cristal y uno tuviera miedo a romperlos".

EL TORO BRAVO: UNA HERENCIA HISPANA por Mario Carrin Con pasos lentos, seguros y marchosos y bamboleando un musculoso cuerpo de donde protude un masivo morrillo que soporta una testuz armada con una mortfera cornamenta, perfecta arma natural de defensa y ataque, el toro ibrico rodeado por un harn de vacas marcha tranquilo en el campo, como a sabiendas de que su gentica bravura y las de sus compaeras, que pudiera haber causado su extincin, por el contrario se convirti en la razn de la supervivencia de su especie. El salvaje toro bravo o de casta, original de la Pennsula Ibrica, y que hoy subsiste en esplendoroso cautiverio en sus dehesas, las de Francia, Mxico y las de varios pases de Hispanoamrica en donde la fiesta brava se efecta, nos ofrece un caso peculiar de la domesticidad de una especie salvaje. El hombre, desde tiempos prehistricos, ha manejado a placer el reino de los animales, para ajustar la existencia de estos a sus necesidades, unas veces domesticando las especies salvajes, otras eliminndolas cuando han existido conflictos territoriales o coexistiendo cuando estos conflictos han sido pocos o no existentes. El toro bravo, adems de ser un caso especial de supervivencia en una poca cuando la humanidad no senta la responsabilidad moral de conservar las otras especies, forma parte de nuestra cultura por el papel estelar que juega en la tauromaquia y por su simbolismo que se refleja en nuestra lengua, arte y folklore. Por estas razones el toro bravo es el sujeto de este artculo, en donde elaborar sobre sus orgenes, su evolucin que va de ser un animal salvaje regido por las leyes naturales, a ser una especie protegida por razones comerciales. Tambin mencionar caractersticas que definen al toro bravo, y analizar algunos de los mtodos de su crianza con los que se intentan perpetuar, aumentar y modificar los genes bravos de esta especie. Zoologicamente el ganado bravo se clasifica como perteneciente a la especie bos-tauros del gnero bovino de la familia cavicornia, lo mismo que cualquier otro ganado vacuno que hace milenios fue domesticado para abastecernos de carne, leche y fuerza para el trabajo y el transporte. No se sabe cuando en el desarrollo de la humanidad unas manadas de toros fueron domesticadas y el por que otros grupos permanecieron en estado salvaje. Fueron las innatas caractersticas de las diferentes manadas del ganado salvaje lo que determin su domesticidad o la proximidad territorial de estas al hombre? No lo sabemos, pero el hecho es que ambos grupos de toros bravos y mansos coexistan separadamente al mismo tiempo, y que esta separacin los dot con una diversidad genticas que los distinguiran a la manera como los lobos se diferencian de los perros. La descendencia del toro bravo actual se asocia con un tipo de ganado salvaje que placa desde los tiempos prehistricos por los campos de Europa. Existen referencias a la bravura y al simbolismo mstico y religioso de estos animales en las diferentes culturas europeas, asiticas y africanas. A las manadas que se afincaron en la Pennsula Ibrica los celtas los llamaron auroch, que proviene de los vocablos celtas "aur"{salvaje} y "och"{toro}. Ilustraciones de estos toros salvajes fueron ya plasmadas en la Cueva de la Vieja de Alpera en Albacete, Espaa, en la era paleoltica. Hay pocas referencias histricas de las costumbres del toro bravo y del aprovechamiento que de este animal hizo el hombre anteriormente al advenimiento de las corridas de toros en Espaa. Existen datos que aluden a que los romanos cazaban a estos toros para que los gladiadores pelearan con ellos en sus circos. Tambin se utilizaban para ritos religiosos y para alancearlos como entrenamiento para la guerra. La primera corrida histrica aconteci en el ao 1133 y desde entonces estas funciones se repetan a menudo requiriendo un abastecimiento continuo de toros para poder celebrarlas. Se desconoce de como al comienzo de la era taurina se supla esa demanda. Se especula que al principio se hacan redadas para cazar vivas a las reses y llevarlas a las plazas. Este mtodo aparentemente no era suficiente para suplir la demanda, y por primera vez la historia anota que en el ao 1616 el ganadero Francisco Menese lidi toros en Madrid y que los seores Antonio Moscadero y Francisco Reoli criaban ganado bravo en la provincia de Toledo. As esta fecha marca la aparicin de los ganaderos de reses bravas, que de aqu en adelante

explotaran comercialmente la bravura y la mejoraran por un procedimiento de seleccin gentica. Hoy el toro bravo constituye un patrimonio zootcnico exclusivamente hispano. La crianza del ganado es el nico caso de domesticidad cuyo proceso en vez de amansar el instinto salvaje de una especie lo preserva y lo modifica. Existe una polmica de como clasificar al toro bravo, si como animal domstico o salvaje. Es domstico ya que, como los otros bovinos, las reses de lidia dependen totalmente para su subsistencia del hombre, quien determina el medio ambiente donde vive y su dieta manejando su evolucin por medios de manipulacin gentica, con el propsito de beneficiarse econmicamente de su bravura. Por otro lado se rompe el molde de domesticidad, ya que sus criadores tienen que evitar que estos animales se acostumbren al contacto con el hombre, con quien tarde o temprano se tendrn que enfrentar en los ruedos. Para evitar ese contacto al ganado bravo se le mantiene en el campo en grandes haciendas rodeadas por cercas alambradas que retienen al toro dentro y al hombre, que no tenga una misin que cumplir en la hacienda, afuera. En este aspecto la vida y la conducta del ganado bravo se asemeja a los animales salvajes que hoy viven protegidos en la reservas naturales, aunque a estos se les permite que evolucionen naturalmente con la mnima intervencin humana. Durante la Edad Media y al principio de la Edad Moderna las referencias sobre las ganaderas bravas son apenas asteriscos histricos. Sin embargo con la fiesta de toros establecida en toda Espaa en el siglo XVIII, la importancia econmica del ganado bravo aument y las ganaderas se multiplicaron. Consecuentemente la historia de la ganadera brava toma forma y los datos son ms directos y comunes. Las estadsticas empezaron a recopilarse en el 1768 cuando el Conde de Aranda, Primer Ministro de Carlos III, orden a todas las autoridades del Reino que remitieran al Consejo de Castilla una relacin del "nmero de vacas y toros de lidia que existieran en sus comarcas". En 1905 se cre La Unin de Criadores de Reses de Lidia con la misin de defender los intereses de los ganaderos y mejorar la castas brava del toro. Esta asociacin publica anualmente un libro mostrando el rbol generolgico, los cruces genticos y otros datos relacionados con cada ganadera brava espaola. En la evolucin del toro de lidia el trmino "casta", arriba mencionado, tiene capital importancia. Es un concepto algo intangible que en los estudios zoolgicos del ganado bravo se define como "conjunto de sucesin de individuos de la misma especie, de origen comn y caracteres similares transmisibles por herencia." Existen una variedad de castas de ganado bravo cuya distincin se basa en el tipo, conformacin y condiciones de lidia, pero todas las castas tienen en comn que sus miembros despliegan la acometividad defensiva de su territorio y la ofensiva en terreno neutral. Durante los tres ltimos siglos se han reconocido varia castas. La navarra que produca toros de poca alzada pero cornalones y nerviosos, las castas castellanas de jijona y Paso Portillo y otras de diferentes regiones espaolas tambin que dejaron poco rastro en las ganaderas modernas. Estas heredaron los genes bravos de los toros provenientes de la casta cartujana de Andaluca. El ganado cartujano desarroll ms corpulencia y posea una alegre y codiciosa pero franca embestida, que satisfaca a los toreros por su bravura con nobleza y a los pblicos por esas condiciones ms por la emocin proveda por su corpulencia. Los frailes cartujos, afincados en la regin andaluza fueron los creadores de esta casta y los primeros que en sus grandes latifundios consistentemente criaron toros bravos para llevarlos a las plazas hasta que muchas de sus propiedades fueron confiscadas en el siglo XIX. Entonces sus ganaderas pasaron a manos privadas de nobles y aristcratas, que eran quienes posean los latifundios que son necesarios para la cra de este ganado. Ya en ese mismo siglo fueron famosas las ganaderas de Gallardo, Espinosa, Vsquez, Vistahemosa y Cabrera de origen cartujano, y analizando los rboles generolgicos que aparecen en los tratados taurinos, encontramos que la sabia brava que fluye en la mayoria de las ganaderas modernas tambin es de casta cartujana, mientras que la sangre de las restantes castas corre por las venas del ganado de apenas una docena de ganaderas. Por ejemplo la legendaria y famosa ganadera de Miura es de casta cartujana va cabrera, y la hoy popularsima ganadera de Juan Pedro Domech es de origen cartujano-vazqueo tambin. Como parte de su cultura los conquistadores importaron a Amrica la tauromaquia llevando all ganaderas bravas para proveer la materia prima para las corridas. Curiosamente la razn de la importacin de las primeras cabezas de ganado bravo a Mxico no estaba relacionada con

la fiesta brava. Unos aos despus de la conquista de Mxico, los frailes dominicanos estaban teniendo problemas para defender sus sembrados de las intrusiones de los indios que poblaban el Valle de Toluca. Para defender esos campos decidieron construir una doble cerca y encerrar entre ellas al ganado bravo importado de Espaa. Sin embargo en 1527, Jos Gutirrez Altamira, primo de Cortez fund la primera verdadera ganadera mexicana en el Rancho Atengo, en el mismo Valle de Toluca, con 24 toros y 50 vacas tambin tradas de Espaa. En la actualidad Mxico es el pas despus de Espaa que cuenta con ms ganaderas bravas. Aunque estas fueron formadas con ganado espaol y de cuando en cuando ha habido algn cruce con el ganado original, el toro mexicano ha mantenido tanta independencia gentica que se puede decir que existe una casta mexicana. En Per el ganado bravo fue implantado en 1540 y en Colombia, Ecuador y Venezuela en este siglo actual, aunque en estos ltimos pases exista un ganado criollo que tena cruce bravo. A diferencia de Mxico el ganado bravo en Amrica del Sur contina teniendo una dependencia gentica de las castas espaolas, pues vacas y toros rutinariamente son importados para refrescar la sangre de las ganaderas indgenas. Tambin, desde hace una veintena dee aos, reses bravas de casta mexicana, descendientes del auroch, el salvaje toro celta, ahora naturalizadas americanas, pacen en haciendas californianas. Pasemos ahora a exponer algunos de los mtodos que los ganaderos implementan para mantener la bravura innata de su ganado. Lo primero que se necesita para criar toros son grandes haciendas cercadas y dividas en diferentes cerrados. Siguiendo el criterio de cada ganadero las vacas son separadas en grupos que comparten ciertas caractersticas genticas para ser cubiertas por un semental del mismo linaje para mantener esttica la casta, o bien por otro de diferente origen, con el propsito de introducir un cambio gentico que debera manifestarse en las cras del lote. Despus del destete, los aojos son herrados y separados hasta cumplir los dos aos cuando tendrn que pasar la prueba de bravura, llamada tentadero. El tentadero de macho se hace a campo libre, donde el eral, despus de haber sido separado de la manada tiene por su propio albedro que embestir al picador con cierto preconcebido estilo y sin manifestar dolor. Su grado de bravura determinar si vive una vida regalada por dos aos ms para morir luego gallardamente en el ruedo, o si del tentadero va directamente al matadero para ser vilmente apuntillado. Muchos ganadero estn eliminando el tentadero de macho, rigindose solo por el linaje familiar del animal para lidiarlo en la plaza, ya que el resultado de su buena o mala lidia solo afectar a la reputacin temporal del ganadero, pero no a la casta de la manada, pues los toros destinado a la lidia no padrean. En cambio la tienta de las vacas y de los sementales es primordial para el futuro de la ganadera. La tienta de ambos es muy similar. En una placita situada en la hacienda se recrean las condiciones de una lidia real. Despus de las eralas pasar la prueba con el picador, los toreros las torean para que el ganadero estudie sus condiciones. En los libros que el ganadero mantiene con el historial de cada becerra entra las notas de la reses. Si la nota de la res es aceptable y las notas de sus antecesores tambin las fueron, entonces a la vaca se le asigna a un semental para que por una docena de aos procreen otros tantos ejemplares para perpetuar la bravura de la raza. Existen muchas variables que el criador de reses bravas tiene que considerar para mantener el balance gentico de su ganado. Un error en seleccin puede destruir o retrasar una ganadera que necesit varias generaciones para formarse. Se dice que para sobresalir como ganadero de toros bravos se requiere dinero, aficin, muchos conocimientos, intuicin y sobre todo suerte. El ganadero tiene el poder de decidir si una res muere en el matadero por mansa, o termina sus das en un harn bovino, para que sus genes bravos contribuyan a perpetuar la peculiar bobina casta hispana.

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