Exorcismo San Miguel Arcangel
Exorcismo San Miguel Arcangel
EXORCISMO CONTRA
SATANÁS
Y LOS ÁNGELES REBELDES
Señor, pelea contra los que me atacan; combate a los que luchan contra mí.
Sufran una derrota y queden avergonzados los que me persiguen a muerte.
Vuelvan la espalda llenos de oprobio los que maquinan mi perdición.
Sean como polvo frente al viento cuando el Ángel del Señor los desbarate.
Sea su camino oscuro y resbaladizo, cuando el Ángel del Señor los persiga.
Porque sin motivo me tendieron redes de muerte, sin razón me abrieron trampas mortales.
Que les sorprenda un desastre imprevisto, que los enrede la red que para mí escondieron;
que caigan en la misma trampa que me abrieron.
Mi alma se alegra con el Señor y gozará de su salvación.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Súplica a San Miguel Arcángel
prestarnos tu auxilio contra Satanás y todos los demás espíritus inmundos que vagan por
el mundo para dañar al género humano y para la perdición de las almas. Amén.
Exorcismo: Te exorcizamos todo espíritu maligno, poder satánico, ataque del infernal
adversario, legión, concentración y secta diabólica, en el nombre y virtud de Nuestro Señor
Jesu + cristo, para que salgas y huyas de la Iglesia de Dios, de las almas creadas a imagen
de Dios y redimidas por la preciosa Sangre del Divino Cordero +. En adelante no oses,
perfidísima serpiente, engañar al género humano, perseguir a la Iglesia de Dios, zarandear
a los elegidos y cribarlos como el trigo +. Te lo manda Dios Altísimo, a quien en tu
insolente soberbia aún pretendes asemejarte, "el cual quiere que todos los hombres se
salven y lleguen al conocimiento de la verdad" (II Tim. 2). Te lo manda Dios Padre + te lo
manda Dios Hijo +; te lo manda Dios Espíritu Santo +. Te lo manda la majestad de Cristo,
el Verbo eterno de Dios hecho hombre, quien para salvar a la estirpe perdida por tu
envidia, "se humilló a sí mismo hecho obediente hasta la muerte" (Fil. 2); el cual edificó su
Iglesia sobre roca firme, y reveló que los "poderes del infierno nunca prevalecerían contra
ella, Él mismo había de permanecer con ella todos los días hasta el fin de los tiempos"
(Mat. 28, 20). Te lo manda el santo signo de la Cruz y la virtud de todos los Misterios de la
fe cristiana +. Te lo manda la excelsa Madre de Dios, la Virgen María, quien con su
humildad desde el primer instante de su Inmaculada Concepción aplastó tu orgullosa
cabeza +.
Te lo manda la fe de los santos Apóstoles Pedro y Pablo y de los demás Apóstoles +. Te lo
manda la sangre de los mártires y la piadosa intercesión de todos los Santos y Santas +.
Por tanto, maldito dragón y toda legión diabólica, te conjuramos por Dios + vivo, por Dios
+ verdadero, por Dios + santo, que "de tal modo amó al mundo que entrego a su
unigénito Hijo, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que viva la vida eterna"
(Juan 3); cesa de engañar a las criaturas humanas y deja de suministrarles el veneno de la
eterna perdición; deja de dañar a la Iglesia y de poner trabas a su libertad. Huye Satanás,
inventor y maestro de toda falacia, enemigo de la salvación de los hombres. Retrocede
ante Cristo, en quien nada has hallado semejante a tus obras. Retrocede ante la Iglesia una,
santa, católica y apostólica, la que el mismo Cristo adquirió con su Sangre. Humíllate bajo
la poderosa mano de Dios. Tiembla y huye, al ser invocado por nosotros el santo y terrible
Nombre de Jesús, ante el que se estremecen los infiernos, a quien están sometidas las
Virtudes de los cielos, las Potestades y las Dominaciones; a quien los Querubines y
Serafines alaban con incesantes voces diciendo: Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios de
los Ejércitos.
Señor, escucha mi oración.
R. Y llegue a Ti mi clamor.
(El Señor esté con vosotros. (Sólo si es un sacerdote)
R. Y con tu espíritu).
.
Oremos. Dios del Cielo y de la tierra, Dios de los Ángeles, Dios de los Arcángeles, Dios de
los Patriarcas, Dios de los Profetas, Dios de los Apóstoles, Dios de los Mártires, Dios de los
Confesores, Dios de las Vírgenes, Dios que tienes el poder de dar la vida después de la
muerte, el descanso después del trabajo, porque no hay otro Dios fuera de Ti, ni puede
haber otros sino Tú mismo, Creador de todo lo visible y lo invisible, cuyo reino no tendrá
fin: humildemente te suplicamos que tu gloriosa Majestad se digne libramos eficazmente y
guardamos sanos de todo poder, lazo, mentira y maldad de los espíritus infernales. Por
Cristo Nuestro Señor. Amén.
De las asechanzas del demonio.
R. Líbranos, Señor.
Haz que tu Iglesia te sirva con segura libertad.
R. Te rogamos, óyenos.
Dígnate humillar a los enemigos de tu Iglesia.
R. Te rogamos, óyenos.
(Se rocía con agua bendita el lugar y a los presentes).
Señor, no recuerdes nuestros delitos ni los de nuestros padres, ni tomes venganza de
nuestros pecados (Tobías 3, 3).
Padre nuestro ...