1.
Adolfo López Mateos (1958-1964)
Desarrollo y modernización económica: Durante su mandato, López Mateos impulsó un plan
de industrialización y modernización del país, conocido como el "Desarrollo Estabilizador", que
promovió el crecimiento económico mediante el control de la inflación y el aumento de la
producción industrial, particularmente en sectores como el automotriz y el acero.
Educación y cultura: Fue un firme defensor de la expansión educativa en México, creando el
Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa (INIFE), y promoviendo la construcción
de escuelas y hospitales. Además, impulsó el sistema de televisión nacional (Televisa) y se dio la
creación del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.
Expropiación de empresas extranjeras: López Mateos expropió en 1961 la industria eléctrica,
lo que resultó en la creación de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Esta medida fue clave
para la nacionalización de sectores estratégicos de la economía mexicana.
Relaciones exteriores: Bajo su gobierno, México se destacó por una política exterior activa,
promoviendo la integración de América Latina y manteniendo una postura crítica ante la
intervención extranjera en el continente, especialmente en relación con los conflictos en Cuba y
las políticas de Estados Unidos.
Logros sociales: Se implementaron programas de seguridad social, particularmente el sistema
de pensiones y jubilaciones, y promovió reformas en el ámbito laboral, lo que generó un aumento
en el bienestar de las clases trabajadoras.
2. Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970)
Represión política: Díaz Ordaz es recordado principalmente por su política autoritaria y
represiva. Durante su mandato, el gobierno mexicano fue criticado por su violación de derechos
humanos, especialmente por la masacre de Tlatelolco en 1968, donde murieron estudiantes y
manifestantes pacíficos que exigían cambios democráticos.
Preparación para los Juegos Olímpicos: Bajo su gobierno, México fue el país anfitrión de los
Juegos Olímpicos de 1968, un evento que se utilizó para proyectar una imagen moderna y
desarrollada de México al mundo, aunque también estuvo marcado por la violencia política
interna.
Desarrollo de infraestructura: Díaz Ordaz implementó importantes obras de infraestructura
como el Sistema de Transporte Colectivo (Metro de Ciudad de México), que mejoró la
conectividad en la capital. También se continuaron los proyectos de industrialización y se
consolidó el modelo de "Desarrollo Estabilizador".
Política exterior: Díaz Ordaz mantuvo una política exterior pragmática, cercana a Estados
Unidos, pero también se mostró crítico frente a las intervenciones extranjeras en América Latina.
En particular, se distanció de las posturas intervencionistas durante la Guerra Fría.
Crecimiento económico y desigualdad: Aunque su gobierno fue marcado por un crecimiento
económico sostenido, también creció la desigualdad social, especialmente en las zonas rurales,
y las tensiones laborales y estudiantiles aumentaron a lo largo de su mandato.
3. Luis Echeverría Álvarez (1970-1976)
Populismo y autoritarismo: Echeverría adoptó políticas económicas y sociales más
intervencionistas, con un enfoque en el desarrollo social y una postura de apoyo a los
movimientos populares, aunque su gobierno también se caracterizó por el autoritarismo y la
represión. Bajo su mandato, se produjo la matanza de estudiantes del 10 de junio de 1971,
conocida como el "Halconazo".
"Milagro Mexicano" y crisis económica: Echeverría intentó promover el "desarrollo
compartido", pero sus políticas de gasto público excesivo, la nacionalización de industrias y un
aumento en la deuda externa no lograron los resultados esperados. Su gobierno se vio afectado
por una grave crisis económica a finales de los 70s.
Relaciones exteriores: A nivel internacional, Echeverría intentó posicionar a México como líder
del Tercer Mundo, promoviendo la solidaridad con países en desarrollo y criticando las políticas
imperialistas de Estados Unidos. Fue muy activo en foros internacionales como la ONU.
Cambios en la estructura política: Durante su mandato, Echeverría fortaleció el sistema de
partidos, pero también aumentó el control del Estado sobre los sindicatos y las organizaciones
sociales. Esto contribuyó a una mayor centralización del poder en manos del PRI.
Crisis y legado de autoritarismo: Su legado es polémico debido a su apoyo a la represión y el
uso excesivo de la violencia estatal. Aunque sus políticas en algunos casos beneficiaron al
crecimiento económico, su gobierno dejó un país con una profunda desigualdad y un clima de
desconfianza hacia las instituciones.
4. José López Portillo (1976-1982)
Exceso de deuda y crisis económica: López Portillo es recordado por su manejo controversial
de la economía mexicana. Durante su mandato, el país vivió un auge petrolero debido a los altos
precios del crudo, lo que llevó a un aumento de la deuda externa y un gasto público desmesurado.
Sin embargo, cuando los precios del petróleo cayeron a principios de los 80, México enfrentó una
grave crisis financiera que resultó en una devaluación del peso y una crisis de deuda.
Nacionalización de la banca: En 1982, en un intento por controlar la crisis financiera, López
Portillo nacionalizó los bancos mexicanos, lo que generó un gran impacto en el sistema financiero
y modificó profundamente la relación del Estado con la economía.
Política de "desarrollo estabilizador" en crisis: Aunque en sus primeros años en el poder
López Portillo continuó con las políticas de crecimiento económico y estabilidad, la crisis de 1982
terminó con este modelo y expuso las limitaciones de la economía mexicana bajo un sistema de
desarrollo dependiente del petróleo.
Relaciones exteriores: López Portillo mantuvo una relación tensa con Estados Unidos,
especialmente en lo relacionado con la deuda externa y la política económica, pero también se
alineó con los movimientos de otros países latinoamericanos que buscaban una mayor
independencia frente a las políticas neoliberales.
Legado económico y político: Su mandato es recordado como uno de los más difíciles en
términos económicos, ya que su gobierno no logró adaptarse a los cambios en la economía
global, lo que dejó a México con altos niveles de deuda y una grave crisis económica que afectó
a la población durante los años posteriores.