1.
El síndrome del impostor: el enemigo interno del éxito
¿Alguna vez has sentido que no mereces tus logros? ¿Qué tus éxitos
fueron solo suerte, coincidencia o ayuda externa? Si es así, podrías
haber experimentado lo que se conoce como síndrome del impostor, un
fenómeno psicológico que afecta a personas de todas las edades,
géneros y niveles profesionales.
Este síndrome no es un trastorno clínico, pero ha sido ampliamente
estudiado desde que fue descrito por primera vez en 1978 por las
psicólogas Pauline Clance y Suzanne Imes. Se caracteriza por una auto-
percepción negativa del éxito, donde la persona, a pesar de pruebas
objetivas de su competencia, cree que es un fraude y que en cualquier
momento será “descubierta”.
Afecta especialmente a personas con altos estándares de exigencia,
perfeccionistas o que han crecido en entornos muy competitivos.
Irónicamente, muchas personas altamente exitosas —incluidos
científicos, artistas y líderes empresariales— han admitido haberlo
sentido. Michelle Obama, Tom Hanks y Maya Angelou, por ejemplo, han
hablado públicamente sobre su experiencia con este síndrome.
Las consecuencias pueden ser graves si no se trata: ansiedad, estrés
crónico, agotamiento e incluso abandono de oportunidades por miedo a
no estar “a la altura”. Para combatirlo, se recomienda hablar del tema
abiertamente, practicar la autocompasión, reconocer logros de forma
objetiva, y en algunos casos, buscar ayuda terapéutica.
Saber que este sentimiento es común puede ser liberador. No estás solo
si alguna vez dudaste de ti mismo: el verdadero fraude sería dejar de
intentar por miedo a no merecerlo.