My boy
OMG, de las únicas veces que hago un documento sin necesidad de citar fuentes bibliográficas y
toda la investigación aparte- o bueno, quizás sí debería hacerlo y desarrollar una intensa
investigación para poder descubrir todos aquellos motivos que me llevaron a enamorarme de ti,
porque vaya que estoy perdidamente enamorada, y de manera que me es bastante imposible de
explicar con simples palabras.
No entiendo cuál fue la causalidad de este sentimiento, pero si te soy totalmente honesta, me
encanta.
Hacia bastante tiempo que no me permitía a mí misma el placer y la dicha de sentir las mariposas
en el estómago, la felicidad y alegría que existe en la simpleza de la vida de la mano con la
complejidad del amor, tan maravillosamente intenso como el acelerado latir de mi corazón al
escuchar tu suave y relajada voz. Porque estar a tu lado se definiría como observar el más bello
atardecer, que son sin dudas mis favoritos, pero con la diferencia de que yo preferiría contemplar el
brillar de los últimos rayos del sol reflejados en tus ojos antes que el paisaje, porque como es bien
sabido, cuando estamos juntos eres todo lo que puedo ver y deseo con toda mi alma que así sea la
manera en que tú también mires al mundo; un poco más brillante, con un poco más de color,
levemente más positivo y sintiendo que todo estará bien porque estoy a tu lado, sea haciéndote una
mueca, acariciando las hebras de tu cabello, abrazándote, o simplemente sosteniendo tu mano, pero
siempre a tu lado.
Algo que jamás podré entender es como pude vivir tanto tiempo evitando a la persona que hoy es mi
complemento y en este mismo instante no puedo siquiera imaginarme sin su presencia,
seguramente sonara a locura, pero veo una vida a tu lado y me parece de lo más normal del mundo,
porque confío en ti como si yo tuviera pruebas de que no existiese maldad alguna en tu alma, y
aunque así lo fuese, no me cabe ni la más mínima duda de que igualmente te entregaría mi vida si
me lo pidieses, porque quiero amarte de manera sincera, pura, directa, honesta e intensa, porque no
necesito ninguna razón para querer entregarte mi todo y porque sabiendo que tu harías lo mismo
por mí, yo estoy más que feliz.
Ahora bien, aclarados esos puntos debo añadir un par de explicaciones; no, no estoy haciendo esto
como despedida, para pedirte perdón, ni con algún motivo que pueda haber pasado por tu linda
mente, esto es una explicación del por qué, para ti e incluso para mí, para entenderme y aunque
seguramente haya ideas incoherentes debido a que escribo sin saber si hay más sueño o anhelos
en mi taza de café frio, debes también tener en claro que todo lo escrito viene de mi mayor deseo de
poder escribir expresamente al menos un poco de mis pensamientos que aunque suelen ser un lío,
sé que tú siempre podrás entenderlos de maneras que ni siquiera yo podría permitirme.
Veamos:
No, no me molesta que tu mente constantemente te lleve a sobrepensar las cosas, porque entiendo
que esta fuera de tu control y a pesar de que me sienta mal sabiendo que no tengo manera de
ayudarte siempre que me necesites, el modo que tengo de calmarme es saber que puedes solo,
porque siempre has podido y también siempre podrás, eso nunca cambiara.
Sabes perfectamente que si me lo dices puedo hacer cualquier cosa para ayudarte, porque mientras
este en mis posibilidades, nada es demasiado, porque quiero que estés bien por sobre todas las
cosas, porque me enorgullezco en demasía de la persona que eres, de tu inteligencia, tu sentido del
humor y un montón de cosas más que te hacen ser tú, tan especial y único, de la misma manera en
que es mi futuro esposo, o al menos, quien espero que lo sea.
Me encantaría entrar en tu mente y poder entenderte para siempre saber cómo estas o si puedo
hacer algo para ayudarte, porque cada vez que el brillo de tus ojos se apaga o veo cualquier indicio
de tristeza en tu rostro, quiero solucionarlo de manera inmediata, aunque sepa que sea imposible.
Por dios, si tú supieras lo mucho que me importas y el impacto que tus acciones tienen en mí,
¿seguirías siendo como hasta ahora? Necesito muchísimas respuestas, ¿hay algo que te moleste de
mi pero no te atrevas a decirme? ¿existirá manera de hacer que te sientas plenamente amado
conmigo? ¿Cómo hago para que me permitas ser siempre la causante de tu felicidad y el motivo de
que tus mejillas terminen doliendo por exceso de risas?
Mi deseo de cumpleaños, mi deseo de vida, es que tu estés conmigo, aunque suene egoísta no
querría que estuvieses en ningún otro lado que no sea al mío, no me importa como suene, es la
verdad.
Quiero tu felicidad, pero también añoro que tu felicidad sea conmigo y no lejos, por eso no
aplicamos la frase “te mereces a alguien mejor” wtf, no, yo seré esa persona para ti, seré mejor
para ti, seré a quien tu merezcas y mucho más para tu orgullo, al carajo todo, el amor con
intensidad siempre va a ser lo primordial.
Te amo, más de lo que me es posible comprender y más de lo que alguna vez supe que podía
hacerlo, pero también te amo menos de lo que te amare mañana, porque cada día lo único que
haces es seguir ganándote mi corazón del modo en que solo tú sabes, mi niño precioso.
Hay algo en ti que te hace brillar de manera única, no sé si sea el sonido de tu voz que suena como
una dulce melodía, la suavidad de tu piel que brinda calidez y tranquilidad, la ligereza de tu tacto que
me hace sentir como muñeca de porcelana siendo cuidada, tus ojitos que me hacen transportarme a
un mundo nuevo, tu sonrisa que crea una magnifica atracción en mi ser hacia ti, o, no sé, me desvié
del tema, ni siquiera recuerdo el punto principal, pero sin duda el punto es que siempre has sido tú y
siempre serás tú, el niño que cuando sonríe se le hacen los ojitos chinitos, el niño de mis sueños, mi
personita especial, ese con quien quiero estar todo el tiempo por mas castrante que pueda parecer,
si fuera por mí, viviría a tu lado como un chiclito, pero de los de fresa, los que son super ricos.
Me encantas, cada detalle tuyo por más mínimo que sea, mientras se trate de ti, tiene mi completa
atención, cada gusto tuyo se queda en mi memoria y vuelves a mi mente; en cualquier descuido mío
me encuentro pensando o diciendo incluso en voz alta “esto le gustaría a él”, “el hace esto”, “si
estuviera el aquí yo estaría mil veces mejor”, “él lo entendería”, “el habría hecho esto”, y de un
momento a otro todo se torna a ti nuevamente.
Soy tu fan número uno, estoy orgullosa sinceramente de ti y de tus logros, incluso aquellos que tu
no consideres como tales.
Créeme, si tú quieres contarme la historia de tu vida, yo te escuchare de principio a fin, jamás vayas
a caer en la absurda idea de que yo no quiero hablar contigo en algún momento, o de que vayas a
sacar conclusiones precipitadas sobre algo, habla conmigo primero, siempre, no me gusta en lo
absoluto que te pongas a pensar de más y que para rematar yo no esté enterada. Yo siempre te
escucharé, y siempre estaré para ti, no me importa si estamos enojados, a mitad de una discusión, o
a nada de salirnos de nuestras casillas, no me importa, si tú necesitas un abrazo, yo te lo daré, si
necesitas hablar, te escuchare, y si necesitas espacio, también puedo dártelo, pero no sin que sepas
antes que me preocupo por ti en todo momento, y si a ti te pasa algo, nos pasa a ambos, porque
estamos juntos en esto, y tal como sabes, si estamos juntos en las risas y en la alegría, también
estaremos juntos en el caso contrario.
No quiero que nunca desconfíes de mí, tú tienes la libertad absoluta de hacer y deshacer cuanto
quieras, porque quiero que me puedas decir cualquier cosa que suceda, y de ser así yo también
hacerlo contigo, confía en mi cuando te digo que todo está bien, porque lo está, y si no lo está, yo me
aseguraré de que lo esté pronto.
Me puede el sueño y la falta de costumbre a dormir tarde, pero en cuanto pueda seguiré escribiendo
de este modo para ti, simplemente no podía dormir sabiendo que tú estabas con ese pensamiento
erróneo sobre que no quisiera hablar contigo o que yo me molestase por cosas tan triviales, dios,
entiende… No eres difícil de amar, yo te amé desde el día en que te conocí.
Te amo, eres el motivo de mi felicidad, F.P.