CUARTO DOMINGO DE CUARESMA
«LAETARE»
Marzo 30 de 2025
Entrada: Queridos hermanos, llegamos ya al cuarto
domingo de Cuaresma, ¡Qué alegría reunirnos
nuevamente para vivir esta fiesta de misericordia y
amor! Dios que es bueno nos llama a volver la
mirada hacia Él. Conociendo nuestras miserias, sale
a nuestro encuentro, nos recibe y nos devuelve la
dignidad de ser sus hijos. ¡Se acerca la Pascua:
volvamos a la casa del Padre! ¡Él nos espera! Sean
todos bienvenidos. Comencemos esta gran fiesta
cantando juntos. De pie.
Lecturas: Dios Padre mantiene abiertas las puertas
de su corazón para recibir al pecador arrepentido, y
en su Hijo Jesús nos invita a la reconciliación.
Escuchemos gozosamente este mensaje.
ORACIÓN UNIVERSAL
Sacerdote:
Queridos hermanos: Oremos a nuestro Padre misericordioso para
que su paciencia y su amor sea una invitación constante a todos y a
cada uno a volver a Él. Digamos confiadamente:
Padre misericordioso, escúchanos
Por la Iglesia, llamada a ser instrumento de salvación y de
concordia entre todos los pueblos, para que se comprometa aún
más en el anuncio de la misericordia. Roguemos al Señor.
Por el ejercicio de la autoridad y la participación en el pueblo de
Dios. Para que las raíces sinodales de la Iglesia fructifiquen en
nuevos modos de estar al servicio de los demás. Roguemos al
Señor.
Por los gobernantes de las naciones, encargados de regir el
progreso y el bienestar de los pueblos, para que no escatimen
esfuerzos en la búsqueda de la paz y la justicia. Roguemos al
Señor.
Por quienes causan grandes males a la sociedad, para que crezca
en ellos el deseo de la conversión y busquen acogerse a la
misericordia y el perdón de Dios. Roguemos al Señor.
Por todos los fieles de la Arquidiócesis de Ibagué, para que
vivamos siempre en actitud de conversión y, alimentados con la
Palabra y la Eucaristía, nos preparemos para celebrar una
auténtica reconciliación, progresemos en la santidad y crezcamos
en la conciencia de ser hijos amados de Dios. Roguemos al Señor.
Sacerdote:
Señor Dios, Padre bueno, te damos gracias por la alegría del perdón.
Ayúdanos a expresar esta gratitud convirtiéndonos en nuevas
personas. Por Jesucristo, nuestro Señor.