Sócrates
Resulta que hace unos dos mil cuatrocientos años, paseaba por Atenas, un tipo bajito
y con barba llamado Sócrates. Y resulta que este tal Sócrates empezó a ser conocido
por las preguntas que hacía y cómo incomodaba con ellas a los hombres sabios del
mercado. Tal es así, que un grupo de jóvenes quedaron fascinados por esta habilidad
para cuestionarlo todo y empezaron a seguirle y llamarle maestro. Y claro, esto no
gustaba nada a los sofistas, que eran otros tipos que habían estudiado mucho y se
habían currado clases muy elaboradas con las que daban a conocer la sabiduría a
quienes iban a escucharlos.
Aunque todavía no se había inventado el marketing como tal, Sócrates sabía que
necesitaba un nombre para describir su método socrático. Pensando y pensando, se
acordó de su madre, que trabajaba ayudando a las parturientas a dar a luz a sus
bebés. Y pensó en el término “mayéutica” (en griego «experto en partos»). Así,
la mayéutica se convirtió en el método por el cual, el maestro, a través de
preguntas, es capaz de facilitar el aprendizaje de sus alumnos, ayudándoles a
dar a luz las ideas y los conocimientos que hay en ellos.
TIPOS DE PREGUNTAS QUE UTILIZABA SÓCRATES AL USAR LA MAYÉUTICA
En primer lugar, hacía preguntas abiertas. Es decir, no buscaba un «sí» o un
«no». Tampoco preguntaba condicionando la respuesta.
En segundo lugar, las preguntas de Sócrates eran claras, breves, concisas y
directas. Y por supuesto se adaptaban al entendimiento y características de la
persona con la que hablaba (edad, sexo, profesión, estatus, etc.).
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Preguntas de aclaración, tipo «cuéntame más»:
¿Qué quieres decir con …?
¿Podrías explicar … de otra forma?
¿Cuál crees que es el aspecto más importante de …?
¿Por qué dices que …?
¿Cómo se relaciona esto con lo que hablábamos sobre …?
¿Podrías poner un ejemplo de …?
¿Qué sabemos sobre …?
Preguntas sobre el origen de las ideas:
¿Es tuya la idea sobre … o la has oído en algún sitio?
¿De dónde viene esa idea …?
¿Siempre has pensado igual sobre …?
¿Crees que tu opinión sobre … está influenciada por algo o alguien?
¿Qué te hace pensar así sobre …?
Preguntas sobre perspectivas y puntos de vista:
¿De qué otra forma podríamos ver …?
¿Qué otro punto de vista podríamos tomar sobre …?
¿Sería razonable ver esto como…?
¿Cómo respondería (otro grupo) a la afirmación sobre…?
¿Qué objeciones a … haría (otro grupo)?
¿Qué diría sobre … alguien que pensara (otra forma de pensar)?
En formación especialmente, la mayéutica presenta muchos beneficios:
Permite que los participantes tengan un papel activo en su aprendizaje
y sean conscientes del conocimiento que hay en ellos.
Despierta el interés y la curiosidad de los participantes, manteniendo
la atención del grupo.
Facilita el debate y la discusión. Las preguntas, especialmente si son
provocadoras, pueden hacer reaccionar hasta el alumno más dormido.
Permite a los participantes seguir un camino de razonamiento. Las
preguntas son como migas de pan que el participante puede seguir
para llegar a sus propios conocimientos.
Sirve para verificar el grado entendimiento de los
participantes sobre los temas que se están tratando en la formación y
ajustar el ritmo si fuera necesario.
Te ayuda a reducir el número de transparencias que necesitas para
una presentación. Cuando los alumnos participan ya no necesitas
tener 500 powerpoints preparados para rellenar todo el tiempo.
Algunas recomendaciones más.
Aquí tienes algunas recomendaciones a la hora de utilizar preguntas en tus cursos y
sesiones de formación:
Planifica hacia donde quieres llevar el diálogo y qué temas quieres
tratar. Esto te permitirá enfocar correctamente las nuevas preguntas.
Pregunta de forma calmada y sin atropellar. Solo una pregunta cada
vez.
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Deja tiempo suficiente a los participantes para pensar. Cada uno tiene
su ritmo. 30 segundos es un tiempo aceptable.
Si hay participantes muy activos y otros más callados, da oportunidad
a todo el mundo a responder. Pregunta a todos para que todo el
mundo pueda participar.
No siempre hace falta preguntar y responder hablando.
También puedes hacer preguntas para que los participantes
respondan escribiendo en notas adhesivas. Así darás oportunidad a
todos de reflexionar y participar.
Ayúdate de los rotafolios para ir anotando palabras o puntos
clave que se vayan comentando. En este artículo tienes algunos
consejos sobre cómo usarlo de forma efectiva.
Si surgen temas inesperados pero relevantes para los
participantes, apúntalos en una hoja a parte para retomarlos en otro
momento o en el futuro.
Recuerda la importancia de utilizar los nombres propios para
mantener la atención y conexión con los participantes a la hora de
hacer tus preguntas.
ACTIVIDAD Nº1: COMPLETAR TENIENDO EN CUENTA QUE SON DOCENTES EN
FORMACIÓN
Cuando hablamos de formación, en cualquier grupo de participantes
siempre podemos encontrar cierta homogeneidad. Seguro que muchos de los
asistentes coincidirán en alguno o varios de estos aspectos:
Objetivos comunes: qué es lo que buscan al realizar esta carrera.
Problemas comunes: a qué retos se enfrentan, qué barreras
encuentran para alcanzar esos objetivos.
Datos comunes: a qué información tienen acceso.
Interpretación común de la información: cómo juzgan los datos que
tienen (buenos, malos, suficientes, insuficientes).
Ideas comunes: qué conceptos utilizan para organizar la información
acerca de la docencia.
Un punto de vista común: más allá de la información que tienen, cómo
ven algunos aspectos vinculados con la educación.
ACTIVIDAD Nº2: Completar según tu pensar: “La educación es……………” Luego
completar las siguientes preguntas:
1- ¿Qué quieres decir con………………………..?
2- ¿Por qué crees que…………………………….es verdad?
3- ¿Cómo llegaste a asumir que………………………….?
4- ¿Cuáles serían las consecuencias de la educación si asumimos
que………………..?
5- ¿Siempre has pensado igual sobre…………?
6- ¿De qué otra forma podríamos ver…………………?
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TRABAJAR CON UNA COMPAÑERA Preguntas sobre las propias preguntas:
¿Por qué crees que preguntaba …?
¿Cuál era el objetivo de preguntar …?
¿Qué significa …?
¿Por qué es importante esta pregunta?
¿Es una pregunta fácil o difícil de responder? ¿Por qué?
¿Qué podemos asumir basándonos en esta pregunta?
¿A que otro tema importante nos lleva esta pregunta?
PARA LA PRÓXIMA CLASE LEER EL TEXTO:
CERLETTI, A. “EL PREGUNTAR FILOSÓFICO Y LA ACTITUD FILOSÓFICA”